“Si cruzan el río, serán enjuiciados”: altavoces alertan a migrantes en travesía para entrar a EEUU

Un altavoz fronterizo instalado en la zona de Granjeno, Texas.Sauro Scalella/LD.

Los altavoces fronterizos son colocados en puntos con alto flujo migratorio: desde áreas remotas hasta tramos estratégicos del río Bravo, para disuadir a migrantes

Sauro ScalellaTexas, Estados Unidos

“Atención: el río es una zona militarizada. Una regla de seguridad, de propiedad de defensa, que prohíbe la entrada por el río. Entrando por esta área constituye una violación de esta regla. Si cruzan el río, estarán entrando ilegalmente y serán enjuiciados”.

La advertencia irrumpe en el silencio del amanecer. Se transmite desde altavoces de alta potencia instalados en puntos estratégicos del Valle del Río Grande, en el sur de Texas. Su alcance es tal que puede escucharse desde territorio mexicano, a varios kilómetros de distancia.

El mensaje se repite cada minuto, sin parar. Su propósito es frenar a quienes intentan cruzar de manera irregular la frontera sur entre Estados Unidos y México.

Decenas de estos altavoces están distribuidos a lo largo de la zona fronteriza. Las autoridades los colocan en puntos considerados vulnerables o de alto flujo migratorio: desde áreas remotas, donde los migrantes avanzan a pie, hasta tramos estratégicos del río Bravo.

Es jueves. Son las 7:11 de la mañana en Granjeno, Texas. El sol aún no sale. Un grupo de periodistas latinoamericanos, acompañado por agentes migratorios, observa uno de estos altavoces durante un recorrido por la frontera sur.

“Por aquí cruzan muchos (migrantes)”, dice la oficial Susana González, especialista de la Oficina Asuntos Públicos de la Patrulla Fronteriza.

Frontera sur de Estados Unidos.

Frontera sur de Estados Unidos.Sauro Scalella/ LD

 

Los altavoces están instalados en torres verticales sobre pequeños remolques.

Además de emitir ese tipo de alertas, las torres también funcionan como sistemas de rescate. Con solo presionar un botón rojo, se activa una señal hacia la Patrulla Fronteriza, mientras una voz automatizada responde en 10 idiomas —entre ellos español, inglés, mandarín y portugués—: “Por favor, mantenga la calma. La ayuda está en camino. Es importante que no se vaya”.

En total, hay 79 torres desplegadas en el sector, según datos oficiales.

El sistema está diseñado para asistir a cualquier persona en peligro, especialmente migrantes que enfrentan situaciones críticas como la deshidratación. En lo que va de 2026, la Patrulla Fronteriza ha encontrado al menos 15 cuerpos a lo largo del valle, una cifra que ya supera la registrada en todo el año fiscal 2025, cuando se localizaron ocho.

El sector del Valle del Río Grande ha sido durante muchos años uno de los principales puntos de entrada para migrantes provenientes de Centroamericana y Sudamérica.

Hace apenas tres o cuatro años, la Patrulla Fronteriza detenía entre 2,000 y 3,000 personas al día en esta zona, explica Rod Kise, portavoz de la Oficina de Asuntos Públicos de la agencia federal en ese sector.

Hoy, el panorama es distinto.

Tras el endurecimiento de las políticas migratorias impulsadas por el presidente Donald Trump, el flujo ha disminuido drásticamente.

El muro que construye la gestión del presidente Donald Trump es más alto y robusto que los anteriores

El muro que construye la gestión del presidente Donald Trump es más alto y robusto que los anterioressauro scalella/ld.

 

“Ahora estamos viendo entre 50 y 70 migrantes diarios”, señala Kise. “Desde que esta administración comenzó, los números han bajado considerablemente”.

Aun así, el Valle del Río Grande continúa siendo el sector con mayor número de detenciones. En lo que va del año fiscal, las autoridades han arrestado a 5,832 migrantes en esta área, según cifras de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). La mayoría proviene de México.

Entre ellos, también hay dominicanos: al menos 28 han sido detenidos en el año fiscal 2026 tras intentar cruzar ilegalmente las aguas del río Bravo, según Kise.

Los periodistas también recorren un tramo abierto en la ribera del río Bravo, justo debajo del puente internacional McAllen-Hidalgo, que conecta con Reynosa, en Tamaulipas, México.

El paisaje es rural: hierba alta, matorrales y un camino marcado que desemboca en el río por donde migrantes ya han cruzado irregularmente, según las autoridades. En el suelo quedan rastros de ese cruce silencioso.

“Podemos observar aquí un poco de basura. Lo que normalmente las personas cargan: agua, algún tipo de comida, sueros. Esta es basura que queda de toda la actividad (migratoria) que vemos aquí”, explica González, mientras ilumina el área con un foco.

Susana González, especialista de la Oficina Asuntos Públicos de la Patrulla Fronteriza.

Susana González, especialista de la Oficina Asuntos Públicos de la Patrulla Fronteriza.Sauro Scalella/LD.

 

Al otro lado de la orilla, ya en territorio mexicano, González señala que, aunque algunas personas aparentan estar pescando o simplemente pasando el rato, en muchos casos “están vigilando el movimiento” de los agentes para “informar si va a cruzar un grupo” de migrantes.

Quienes logran cruzar el río Bravo se enfrentan a otro desafío. Del otro lado les espera un terreno seco y difícil, lleno de plantas con espinas y animales salvajes como víboras, insectos, garrapatas e incluso ocelotes.

En medio de ese entorno, los agentes de la Patrulla Fronteriza buscan señales que indiquen por dónde han pasado los migrantes. González lo explica: “Nos enfocamos en las ramitas de los árboles. Si está rota en una dirección. Son detalles que son parte de nuestro entrenamiento y los vamos mejorando día a día”.

Las huellas también son importantes. Por la forma y lo recientes que se vean, los agentes pueden saber si alguien pasó por algún lado hace poco. Pero muchos migrantes intentan evitar ser detectados colocando cartón en la suela de sus zapatos, para no dejar marcas en el suelo.

El río, sin embargo, cuenta con sensores de movimiento y gran parte del valle está cubierto por cámaras de vigilancia que operan las 24 horas. A esto se suma un sistema de monitoreo constante.

“Desde el primer nivel contamos con sensores a lo largo del monte que mandan la señal (de movimiento). Otro nivel viene siendo el sistema de cámaras ubicadas (por ejemplo) en el puente. También tenemos las torres (de vigilancia). Y también contamos con asistencia de helicópteros”, detalla González.

A nivel general, en todas las zonas fronterizas, las autoridades estadounidenses han detenido 27,879 migrantes durante el presente año fiscal, de los cuales 18,900 son mexicanos.

La visita de los reporteros internacionales formó parte de un programa de cobertura sobre inmigración organizado por el Departamento de Estado estadounidense y la firma de periodismo Inquire First, que se extendió por una semana.

Liberan a estudiante de Columbia que fue arrestada luego de que agentes de inmigración entraron con engaños a su edificio

Se ve a estudiantes en el campus de la Universidad de Columbia el 14 de abril de 2025, en la ciudad de Nueva York. Charly Triballeau/AFP/Getty Images

CNN — 

Ellie Aghayeva, una estudiante de la Universidad de Columbia que fue detenida temprano el jueves después de que agentes federales de inmigración supuestamente usaron falsos pretextos para entrar a su dormitorio, ha sido liberada, confirmó ella en su cuenta de Instagram.

Aproximadamente a las 6:30 a.m., agentes del Departamento de Seguridad Nacional ingresaron a un edificio residencial de Columbia en la ciudad de Nueva York y tomaron a un estudiante bajo custodia, dijo la presidenta interina de la Universidad de Columbia, Claire Shipman, en una carta.

Funcionarios universitarios dicen que los agentes tergiversaron su propósito para poder acceder al edificio.

“Nuestro entendimiento en este momento es que los agentes federales hicieron declaraciones falsas para entrar al edificio con el fin de buscar a una ‘persona desaparecida’”, escribió Shipman. “Estamos trabajando para recopilar más detalles”.

Ellie Aghayeva es una estudiante internacional y de último año con doble especialización en neurociencia y ciencias políticas, según la Asociación Estadounidense de Profesores Universitarios (AAUP, por sus siglas en inglés), que confirmó su identidad a CNN. La AAUP se enteró de la identidad de Aghayeva cuando sus compañeros alertaron al capítulo de la AAUP de la Universidad de Columbia.

El Departamento de Seguridad Nacional confirmó a CNN que ICE arrestó a Aghayeva, pero no respondió a las acusaciones de que los agentes se hicieron pasar por otras personas para acceder al edificio.

ICE arrestó a Aghayeva, quien es de Azerbaiyán, “cuya visa de estudiante fue cancelada en 2016 bajo el Gobierno de Obama por no asistir a clases”, según el comunicado.

“El administrador del edificio y su compañera de cuarto permitieron que los agentes entraran al apartamento. Ella no tiene apelaciones ni solicitudes pendientes con el DHS”.

Aghayeva compartió una historia en Instagram mostrando una foto solo de sus piernas con el pie de foto: “El DHS me arrestó ilegalmente. Por favor ayuden”. La noche antes de su detención, la estudiante había compartido un reel en Instagram documentando una sesión de estudio de 10 horas en la biblioteca.

La estudiante había construido un considerable seguimiento en redes sociales, publicando regularmente sobre sus sesiones de estudio en la biblioteca, así como sobre su estilo de vida y hábitos de productividad.

El arresto de Aghayeva ocurre casi un año después de que el activista palestino y estudiante de Columbia Mahmoud Khalil fuera puesto bajo custodia de ICE el 8 de marzo de 2025. Khalil pasó más de 100 días detenido, perdiéndose el nacimiento de su primer hijo, y ahora enfrenta la posibilidad de deportación.

Columbia dijo que está trabajando para contactar a la familia de Aghayeva y asegurar que la estudiante tenga acceso a apoyo legal.

En su carta, Shipman enfatizó que los agentes de la ley deben presentar una orden judicial o citación judicial para acceder a áreas no públicas de la universidad, incluyendo residencias, aulas y edificios que requieran acceso con tarjeta de identificación de la Universidad de Columbia. Una orden administrativa, escribió, no es suficiente.

“Si los agentes del orden buscan ingresar a áreas no públicas de la Universidad, pida a los agentes que esperen antes de entrar a cualquier área no pública hasta contactar a Seguridad Pública. Seguridad Pública contactará a la Oficina del Asesor Jurídico para coordinar la respuesta de la Universidad”, escribió Shipman.

“No les permita entrar ni acepte la entrega de una orden o citación”.

El presidente Donald Trump se reunió el jueves con el alcalde de la ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani, en Washington para discutir sobre vivienda. Mamdani luego publicó en X que había planteado la detención de Aghayeva durante su reunión. En una llamada telefónica posterior, Mamdani dijo que Trump le dijo: “ella será liberada de manera inminente”.

El incidente ocurre mientras la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, ha propuesto una legislación que prohibiría a Inmigración y Control de Aduanas ingresar a lugares sensibles como escuelas y residencias estudiantiles.

“Seamos claros sobre lo que sucedió: los agentes de ICE no tenían la orden adecuada, así que mintieron para acceder a la residencia privada de una estudiante”, dijo Hochul en un comunicado en X.

El representante demócrata Jerry Nadler, decano de la delegación congresional de Nueva York, y el asambleísta Micah Lasher dijeron en un comunicado que estaban “asqueados e indignados” de que agentes de ICE supuestamente ingresaran a una residencia universitaria de Columbia bajo falsos pretextos y sin una orden judicial para detener a un estudiante, calificando la acción como peligrosa, generadora de miedo y prometiendo trabajar para traer al estudiante de regreso a casa.

Se convocó una manifestación de emergencia para protestar por la detención ocurrida en la madrugada, con Columbia University Apartheid Divest, una coalición estudiantil que representa a más de 100 organizaciones, anunciando la manifestación en X y pidiendo acción inmediata.

Estudiantes de Columbia son objetivo de acciones federales de inmigración

El arresto de Aghayeva marca la primera vez que el DHS ha detenido a un estudiante de Columbia en una residencia propiedad de la universidad desde el arresto de Khalil, un estudiante de la School of International and Public Affairs de la promoción 2024.

Khalil, quien fue sacado de su apartamento y pasó más de 100 días bajo custodia de ICE sin cargos, ahora enfrenta la inminente posibilidad de ser arrestado nuevamente y deportado a Argelia o Siria.

El equipo legal de Khalil sufrió un revés en enero cuando un panel de tres jueces del Tribunal de Apelaciones del Tercer Circuito de EE.UU. en Filadelfia revocó una decisión de un tribunal inferior que había asegurado su liberación de un centro de detención de inmigración.

Khalil, quien nació en un campo de refugiados palestinos en Siria antes de graduarse en Columbia, había desempeñado un papel destacado negociando en nombre de los manifestantes pro-palestinos en la universidad.

Otra estudiante de la Universidad de Columbia, Ranjani Srinivasan, también fue detenida en marzo de 2025 en medio de protestas propalestinas en Hamilton Hall, aunque sostiene que no participó en la protesta.

Srinivasan, entonces de 37 años, ciudadana india y becaria Fulbright, dijo que fue objetivo por ejercer su derecho a la libertad de expresión, y que la experiencia la obligó a abandonar el país por miedo a ser detenida.

Funcionarios del DHS la identificaron como una de varios estudiantes de Columbia objetivo de acciones migratorias bajo la ofensiva del Gobierno de Trump contra estudiantes internacionales involucrados en protestas relacionadas con el conflicto Israel-Hamas.

El representante Adriano Espaillat, exinmigrante indocumentado, dijo que los estudiantes y el profesorado “no deberían temer por su seguridad en sus habitaciones, en el aula o en cualquier otro lugar del campus”, y describió el incidente como parte de lo que llamó “acciones ilegales” del Gobierno de Trump.

“Esta muestra de las acciones ilegales de la administración Trump —que rara vez cuentan con órdenes o citaciones legítimas— es otro recordatorio de que la Universidad de Columbia y otras instituciones deben fortalecer las protecciones y políticas que utilizan para crear un entorno seguro para quienes sirven y emplean”, escribió Espaillat en X.

Sara Smart de CNN contribuyó a este informe.

“¡Lárguense de aquí!”: Jacob Frey, el alcalde de Mineápolis que le planta cara al gobierno de Trump y a ICE tras la muerte a tiros de una mujer

Fuente de la imagen,Reuters

    • Autor,Leire Ventas
    • Título del autor,Corresponsal de BBC News Mundo en Los Ángeles

Fue el primer funcionario electo en rechazar públicamente que la muerte de Renee Nicole Good a manos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) fuera un acto de defensa personal.

“Es basura”, dijo un enojado Jacob Frey, el alcalde de Mineápolis, en rueda de prensa ante la versión dada por el gobierno federal sobre el incidente ocurrido el miércoles y que desde entonces ha generado protestas en esa y otras ciudades de Estados Unidos.

En un acto que tachó de “terrorismo interno”, la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Kristi Noem, explicó que los agentes estaban realizando una operación cuando unos “alborotadores” comenzaron a bloquearlos.

Según Noem, la ahora fallecida intentó “utilizar su vehículo como arma” para atropellarlos y uno de los agentes respondió con disparos “para protegerse a sí mismo y a las personas que lo rodeaban”.

El alcalde Frey condenó el despliegue de más de 2.000 agentes federales en las áreas metropolitanas de la urbe y la contigua St. Paul, en el norteño estado de Minesota, como parte de la más reciente ofensiva migratoria del gobierno de Donald Trump.

“Lo que están haciendo no es brindar seguridad en Estados Unidos. Están causando caos y desconfianza”, agregó el político demócrata.

Y usando lenguaje explícito, zanjó: “ICE, ¡lárgate de una maldita vez!”.

La gente se manifiesta contra ICE durante una vigilia en honor a una mujer que fue baleada y murió a manos de un oficial de inmigración más temprano ese día en Minneapolis, Minnesota, el 7 de enero de 2026. (Foto de Kerem YUCEL / AFP vía Getty Images)

Fuente de la imagen,AFP vía Getty Images

Pie de foto,“ICE, lárgate”, zanjó el alcalde Jacob Frey tras conocerse la muerte de Renee Nicole Good a manos de un agente federal.

Del derecho a la política

Hijo de bailarines profesionales, Frey, de 44 años, nació y creció en el seno de una familia judía en Oakton, Virginia, un suburbio de Washington D.C., la capital estadounidense.

Estudió Ciencias Políticas y Gobierno en la Universidad William y Mary y obtuvo después la licenciatura en Derecho por la Universidad de Villanova, en Pensilvania.

Excorredor profesional, se mudó a Mineápolis tras participar en la Maratón de las Twin Cities —como se conoce el área metropolitana formada por Mineápolis y la contigua St. Paul– para establecer allí su hogar permanente, que comparte con su segunda esposa, Sarah Clarke, y dos hijos.

Antes de ingresar en política, Frey hizo carrera en derecho.

Según su perfil de LinkedIn, trabajó como abogado en la firma Faegre & Benson LLP de 2009 a 2011 antes de unirse a Halunen & Associates en diciembre de 2011.

En ese tiempo también estuvo involucrado activamente en la organización comunitaria.

Alcalde por tercera vez

En 2013 accedió al Concejo Municipal de Mineápolis, con una plataforma centrada en la vivienda asequible, la reforma policial, la acción climática y el crecimiento económico inclusivo.

Fue electo alcalde por primera vez en 2018 y le tocó gobernar una ciudad sumida en el duelo y las protestas en 2020, tras la muerte de George Floyd a manos de un policía, un período en el que el crimen se disparó mientras cientos de agentes se jubilaban o renunciaban.

Considerado un demócrata moderado, en noviembre del año pasado volvió a hacerse con el cargo para un tercer mandato.

Los votantes lo favorecieron por encima del progresista Omar Fateh, un congresista estatal de ascendencia somalí al que muchos comparaban con el socialista Zohan Mamdani, quien por entonces hacía campaña por la alcaldía de Nueva York.

Ambos candidatos hicieron de la seguridad pública y la falta de vivienda su bandera, pero Frey criticó el apoyo de Fateh a una propuesta fallida de 2021 que buscaba desmantelar el Departamento de Policía de Mineápolis en medio de un debate nacional sobre cómo se deberían asignar los recursos y la financiación para la seguridad pública.

El alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, llega con su esposa Sarah Clarke a una fiesta de la noche electoral el 4 de noviembre de 2025 en Mineápolis, Minnesota. (Foto de Stephen Maturen/Getty Images)

Fuente de la imagen,Getty Images

Pie de foto,Jacob Frey está casado en segundas nupcias con Sarah Clarke y tiene dos hijos.

Frey se opuso a la medida, pero supervisó una amplia reforma de cómo se forman los agentes y cómo se fiscaliza a los señalados por mala conducta.

Investigaciones del Departamento de Derechos Humanos de Minesota y del Departamento de Justicia encontraron un patrón de prácticas discriminatorias y uso excesivo de la fuerza, lo que dio inicio a la reforma.

Otro de los temas polémicos de la campaña fue el acceso a la vivienda.

Frey abogó por la tolerancia cero hacia los campamentos de personas sin hogar, afirmando que pueden fomentar la delincuencia y disparar las muertes por sobredosis de drogas.

Contra operativos del ICE

Uno de los primeros retos a los que se ha enfrentado desde su victoria en noviembre es el despliegue de agentes federales en la ciudad para realizar redadas contra la inmigración irregular.

A finales de año emitió una orden para prohibir el uso de la propiedad municipal, como por ejemplo los estacionamientos, para operaciones de ese tipo.

También aseguró que la policía local no colaboraría con las autoridades federales y que no recopilaría ni compartiría información sobre el estatus migratorio de los residentes en su ciudad.

Asimismo, Frey le plantó cara al gobierno federal cuando el presidente Donald Trump arremetió contra la diáspora somalí, con fuerte presencia en Minesota, en diciembre.

Agentes de ICE se encuentran en la escena donde agentes de ICE dispararon fatalmente a una mujer más temprano en el día en Minneapolis, Minnesota, Estados Unidos, el 7 de enero de 2026. (Foto de Christopher Juhn/Anadolu vía Getty Images)

Fuente de la imagen,Anadolu vía Getty Images

Pie de foto,Frey ha mostrado su rechazo a los operativos del ICE en Mineápolis desde que el gobierno de Trump decidiera desplegar las fuerzas federales en la ciudad.

Pero su perfil ha adquirido prominencia por su reacción ante la muerte de Renee Nicole Good, una ciudadana estadounidense de 37 años, a manos de un agente del ICE el miércoles.

Cuando los periodistas le preguntaron este jueves si ante lo dicho por Noem – “El alcalde de Mineápolis no sabe lo que dice”– mantenía el rechazo mostrado la víspera, Frey reafirmó su postura.

“Tengo dos ojos. Los ciudadanos también”.

La fuerza del Servicio de Inmigración de EE. UU. crece 120 % tras contratar a 12,000 agentes

Fotografía de archivo de agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE, en inglés). (FUENTE EXTERNA)

Con ello, el ICE totalizará 22,000 agentes migratorios

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La fuerza del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, en inglés) creció un 120 % tras la contratación de 12,000 agentes, por encima de la meta de 10,000 de la Administración del presidente Donald Trump, anunció este lunes el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).

Con ello, el ICE totalizará 22,000 agentes migratoriosmás del doble de los 10,000 anteriores, tras la campaña de reclutamiento masivo que atrajo 220,000 solicitudes, según el DHS.

Las contrataciones ocurren tras los fondos de la “gran y hermosa ley” que el presidente Trump firmó el año pasado y que, según especialistas, convertirá al ICE en la mayor agencia de seguridad de Estados Unidos, con un presupuesto estimado en 75,000 millones de dólares, superior al de casi todos los ejércitos del mundo.

“Se están desplegando a las comunidades a lo largo de nuestra nación 12,000 oficiales del ICE de nueva contratación. Gracias a la gran y hermosa ley del presidente Trump, la fuerza de ICE sube un 120 % para apoyar operativos, arrestos, investigaciones y remociones”, escribió este lunes Kristi Noem, titular del DHS, en X.

  • Miles de estos agentes ya “están desplegados a nivel nacional y activamente apoyando las operaciones”, detalló el Departamento de Seguridad Nacional.

Incentivos para contrataciones

El DHS expuso el año pasado, ante la aprobación de la legislación de Trump, que habría casi 30,000 millones de dólares para operativos, lo que permitirá contratar a 10,000 agentes de ICE y alcanzar un ritmo de un millón de deportaciones anuales.

Para incentivar las contrataciones, además de bonos, el DHS eliminó en agosto los límites de edad para los agentes del ICE, que ahora solo necesitan ser mayores de 18 años, pues antes debían tener un mínimo de 21 años y un máximo de 37 ó 40, según la posición a la que postulaban.

El DHS lanzó en julio pasado su campaña de reclutamiento nacional para el ICE ‘Defend the Homeland‘ (‘Defiende la Patria’), con anuncios que se han transmitido en plataformas de ‘streaming’ de música y televisión, según reportó la revista RollingStone.

Las contrataciones ocurren en medio de denuncias de organizaciones defensoras de los derechos humanos y de inmigrantes sobre un aumento en presuntos casos de abuso del ICE, incluyendo arrestos de personas que son ciudadanas estadounidenses, así como el uso excesivo de la fuerza durante detenciones de inmigrantes.

“Ya construí una nueva vida”: la diáspora venezolana no pierde la esperanza, pero regresar al país se ve cada vez más lejos

Desde hace seis años, cuando salió de Venezuela y llegó a Miami, este venezolano de 51 años dice que todos los días piensa en su país. El exilio profundizó su amor por su patria y su voz transmite los sentimientos más diversos: desde la alegría al recordar su casa, la tristeza por lo que dejó atrás y también la ilusión de que el país en el que creció vuelva a ser “pujante”.

“Soy un enamorado de Venezuela a ultranza”, dice a CNN. Es instructor y da clases en esa ciudad de Florida. Pide no dar su nombre ni más detalles sobre su actividad laboral por temor a represalias.

Como él, cerca de 8 millones de venezolanos dejaron su país en los últimos años por la crisis económica y la inestabilidad política, y hoy, desde otros países de Latinoamérica o en Estados Unidos, ven lejana la posibilidad de regresar a su tierra natal.

Algunos de ellos, entrevistados por CNN, dijeron incluso que, aunque el Gobierno del presidente Nicolás Maduro ya no estuviese en el poder, tampoco pensarían en dejar los países en los que se exiliaron. Hablan del reto de una reconstrucción social que, creen, llevaría años.

Personas caminan por una zona del centro de Caracas el 12 de noviembre de 2025.

Volver, una decisión difícil

No es nada sencillo reconstruir una vida. “Mi familia está arraigada ya en este, mi nuevo país”, dice Susana, que vive en California. Alrededor de 1,1 millones de venezolanos viven en Estados Unidos, según cifras de 2024 de la Oficina del Censo.

El Gobierno de EE.UU. ha tomado medidas para poner fin al Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés) o revertir la extensión de esas protecciones para Venezuela, entre otros países. Aunque los especialistas señalan que cada caso es particular, muchos venezolanos con ese beneficio podrían quedar en riesgo de ser deportados.

Algunos dicen que volver a Venezuela sería como pasar por una nueva migración, algo que ya afectó su tranquilidad una vez y no quieren revivir.

“Para regresar a Venezuela tendría que suceder algo muy grande. Un cambio no solo de gobierno, sino de mentalidad”, dice Gustavo Páez, gerente de una empresa de cuidado de la salud. Llegó a California en 2016 con su esposa y sus dos hijos.

A más de 9.000 kilómetros de distancia, una joven venezolana coincide con esa idea. Joandre está en Buenos Aires desde agosto de 2016, cuando tenía 21 años. Como ella, varios entrevistados han pedido no ser plenamente identificados por temor a represalias.

“Yo ya construí una nueva vida en este país, gracias a Dios y gracias a Argentina y los argentinos”, dice. Pero cuando piensa en un futuro lejano, Venezuela vuelve a ella: “Me imagino vivir mi vejez en Venezuela”.

Tiene su propio negocio en la capital de Argentina y gran parte de su familia también vive allí. Desde que salió de Venezuela, hace más de nueve años, no ha regresado. Dice que, en el día a día, no está al pendiente de lo que pasa en su país y, aunque le afecta y le duele, explica que es para mantener “la cabeza fría” y seguir adelante.

En los últimos meses, la tensión entre Venezuela y Estados Unidos ha escalado de forma constante.

El Gobierno del presidente Donald Trump mantiene una campaña de presión en el Caribe con el despliegue de buques militares, ataques a presuntas embarcaciones con drogas en las que murieron decenas de personas y la designación del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, como integrante de una organización terrorista extranjera. Trump dejó clara su intención de presionar a Maduro y su Gobierno y afirma estar trabajando para reducir el flujo ilegal de inmigrantes y drogas. La posibilidad de un cambio de régimen es un efecto secundario de esta campaña.

“Vivimos con mucha ansiedad, pendientes del teléfono por lo que va a pasar, preguntándoles a nuestras familias qué pasa allí. En el fondo de mi corazón siento que algo va a cambiar en mi país”, dice a CNN Vanessa Pennacchio, peluquera que vive en Quito.

Vanessa Pennacchio es venezolana y vive en Quito.

Mucho más que un cambio de Gobierno

Los venezolanos que hablaron con CNN ven con preocupación lo que sucede en el país y muchos de ellos tienen a alguien de su familia que aún está en Venezuela, pero también creen que ni siquiera un cambio de régimen sería suficiente.

“Más que un cambio de régimen (hace falta), un cambio en la mentalidad del venezolano de a pie, que será uno de los grandes males dejados por esta etapa oscura de nuestra historia, la ideologización”, dice Susana desde California.

Al igual que ella, otros vislumbran un largo camino hacia la posibilidad de regresar. “Hoy no pienso en el regreso ni siquiera con un cambio en el mediano plazo”, agrega Alejandro Méndez, que desde hace 10 años vive en Colombia. “Hay gente más optimista que yo, que cree que todo podría volver a ser como antes. Pero no sé si sea tan fácil recuperar al país desde lo moral, lo económico y lo institucional”, agrega Méndez, padre de tres hijos.

En su nuevo hogar, Méndez encontró la posibilidad de profesionalizarse en marketing digital, algo que antes no había logrado en Venezuela, dice. Sus hijos ya están arraigados en ese país, otro factor decisivo para proyectar un futuro en Colombia, donde viven 2,8 millones de venezolanos, según datos de Migración Colombia.

Un hombre camina frente a un mural en Caracas, el 29 de noviembre de 2025.

María Eugenia Fuenmayor, en Colombia, cuenta que dejó Venezuela hace poco más de un año y medio porque ya no tenía oportunidades de trabajo. Sigue de cerca lo que pasa entre Estados Unidos y su país, pero no cree que eso desencadene un cambio que beneficie al pueblo venezolano. “La principal dificultad es que en Venezuela no se vislumbra una transición fácil”, dice.

Fuenmayor, consultora empresarial, cree que si el mandatario venezolano deja de gobernar el país eventualmente, lo que siga será igualmente complejo. “La era posMaduro será también larga y complicada. Hay muchos intereses en juego y la oposición está fragmentada”, dice. Apoya a María Corina Machado, principal dirigente de la oposición, pero opina que se necesita mucho más que su liderazgo para construir.

Yesika Baker llegó a Nueva Orleans hace 25 años por su trabajo en una cadena hotelera y luego se mudó a Los Ángeles, donde es comerciante en el sector de la gastronomía.

La posibilidad de regresar a Venezuela siempre es una pregunta que se hace, dice. “Yo ya tengo mi vida aquí, pero me gustaría ir”. Quiere que su hijo de 18 años conozca el país.

Añade que sí evaluaría volver si viese cambios en el Gobierno. “Que sea la Venezuela de antes, de 30 años atrás. Próspera”, dice mientras sonríe. En su recuerdo de esos años, ve una Venezuela “contenta”.

Yesika Baker, comerciante venezolana, vive desde hace décadas en Los Ángeles.

En estos relatos de venezolanos también hay desilusión y desconfianza: la inestabilidad política y la escasa credibilidad en las instituciones aparecen una y otra vez. Los anuncios del Consejo Nacional Electoral que dieron como ganador al oficialismo en las elecciones presidenciales de 2024, rechazados por la oposición y la comunidad internacional, generaron protestas en las calles en las que hubo al menos 25 muertos y miles de detenciones, según un informe de Amnistía Internacional.

En esos comicios, las autoridades electorales proclamaron ganador a Maduro sin publicar los resultados detallados.

“Siento que a los venezolanos se nos ha mentido tanto por tanto tiempo que ya no sabemos ni quién es oposición ni quién es el oficialismo”, dice Joandre en Buenos Aires. “Sería muy difícil confiar en alguien”.

Personas compran alimentos en un puesto informal en Caracas, el 12 de noviembre de 2025.

Un pueblo “golpeado”

Cruzando el Río de la Plata, Zoe Ojeda lleva una vida tranquila en Montevideo desde hace 10 años. Desde que salió de Venezuela decidió no regresar. No está dispuesta a afrontarlo, dice esta mujer de 39 años, menos ahora que es madre de dos niños pequeños. “Creemos que volver sería otra migración, que tiene un costo alto de paz mental y tranquilidad”.

Marlene Rodríguez también vive en la capital de Uruguay, donde trabaja en una empresa de logística. Habla de un “saneamiento” necesario para quienes viven en Venezuela y quienes quieran regresar, aunque ella dice no tener expectativas de volver. Dice que quien lidere cambios en Venezuela deberá “inspirar y llenar de esperanza a un pueblo que está golpeado y deprimido”.

“Hay cosas que en veinte años calaron mucho y generaron un deterioro a nivel social y eso solo se verá, a mi parecer, en décadas”, dice a CNN.

Ojeda coincide y agrega que ese proceso de cambio “seguro tendrá reveses” en el tiempo. Ella imagina un cambio apuntalado por líderes que presenten propuestas serias, sostenibles y reales para evitar caer en la repetición de soluciones “poco serias, sin profundidad”.

Nacido en Caracas, Alfonso Márquez dejó el país en 1990. En su forma de hablar inglés se registran las marcas de su acento, pero son casi imperceptibles. Cuando llegó a Los Ángeles, hace 35 años, se sentía “un unicornio” porque casi no se encontraba con otros venezolanos que vivieran allí, dice.

Alfonso Márquez dejó Venezuela en 1990. Vive en Los Ángeles y dice que no piensa en regresar.

Con los años eso cambió. Asegura que no regresaría a Venezuela y tampoco cree en la posibilidad de un cambio de Gobierno. “No confío en ellos”, dice al referirse tanto al oficialismo como a la oposición.

Márquez habla con CNN en la puerta de un restaurante de comida venezolana, donde fue a almorzar con sus hijos. Cuenta que les habla sobre el país y sus tradiciones. “Venezuela es un hermoso lugar, pero para nosotros es muy difícil regresar y soportar la situación”.

Mientras tanto, a la distancia también se reconstruye la pertenencia, y hay quienes han encontrado la forma de sentirse en casa lejos de casa al ser parte de una comunidad venezolana. Sostienen un vínculo con sus tradiciones, como contaron a CNN niños de familias venezolanas de entre 6 y 12 años que viven en Argentina, donde siguen comiendo sus comidas típicas y aprenden a bailar sus danzas tradicionales, como el joropo.

En Doral, una ciudad de Florida, hay otro ejemplo de comunidad venezolana. Allí viven alrededor de 27.000 venezolanos, que representan cerca del 40 % de los habitantes. “Para nosotros, los venezolanos, es algo increíble aquí. Vas al mercado y todo el mundo está hablando español. Vas a comer algo y consigues tequeños, arepas, que es nuestra comida”, explicó a CNN Ana Cristina Barreto, agente de bienes raíces y venezolana, que llegó a Doral en 2015 con su familia.

La esperanza de que la diáspora venezolana regrese al país en el futuro sigue latente para muchos. Desde Miami, el instructor venezolano se aferra a eso. “Mucha gente joven me imagino que no vivió la Venezuela buena, productiva, que era pujante”, dice. “Venezuela es un país próspero, hay que reconstruirlo desde cero”.

 

Liberan a Kilmar Ábrego García de la custodia de ICE tras fallo de una jueza

Kilmar Ábrego García asiste a un evento con sus seguidores, mientras se presenta para registrarse en la oficina local de ICE en Baltimore, Maryland, el 25 de agosto de 2025.
Elizabeth Franz/Reuters/Archivo

CNN — 

Kilmar Ábrego García fue liberado de la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) la tarde de este jueves tras una orden de una jueza federal.

La jueza de distrito Paula Xinis ordenó la liberación de Ábrego García de la custodia de ICE “de inmediato” este jueves en un documento judicial, un hecho significativo en el caso del salvadoreño deportado por error este año antes de ser regresado a Estados Unidos.

La deportación injusta de Ábrego García ha sido el centro de una tensa batalla legal que ha incluido enfrentamientos entre la jueza y el Departamento de Justicia. Este caso también se ha convertido en un símbolo de la política migratoria restrictiva del Gobierno de Trump y su postura agresiva para deportar inmigrantes a países lejanos.

“Desde su regreso de la detención ilegal en El Salvador, Ábrego García ha sido detenido nuevamente, sin la debida autorización legal”, escribió la jueza de distrito Paula Xinis. “Por esta razón, el tribunal concede la petición de Ábrego García para su liberación inmediata de la custodia de ICE”.

“El caso de Ábrego García exige la intervención judicial”, afirmó Xinis.

El equipo legal de Ábrego García lo recogió este jueves en un centro de detención en Pensilvania, según su abogado, Simon Sandoval-Moshenberg.

El Gobierno de Trump ha tenido dificultades en las últimas semanas para encontrar un país al que deportarlo rápidamente. Los jueces pueden ordenar a las autoridades que liberen a los migrantes detenidos si su expulsión de Estados Unidos no parece inminente.

Esa situación, sumada a que Xinis determinó que no existe actualmente una orden de deportación para Ábrego García, significaba que estaba siendo retenido ilegalmente en una remota instalación de detención migratoria en Pensilvania.

“Dado que Ábrego García ha estado detenido por ICE para llevar a cabo una deportación a un tercer país sin una orden de deportación legal, su solicitud de liberación es procedente”, escribió Xinis, y agregó que la conducta del Gobierno de Trump en los últimos meses contradice la afirmación de que su detención tenía como único propósito la deportación, lo que refuerza la conclusión de que Ábrego García no debe permanecer detenido por más tiempo.

La portavoz del Departamento de Seguridad Nacional, Tricia McLaughlin, criticó duramente la orden de Xinis y sugirió que el Gobierno la apelará.

“Esto es activismo judicial descarado por parte de una jueza nombrada por Obama”, dijo McLaughlin. “Esta orden carece de fundamento legal válido y seguiremos luchando contra ella con todas nuestras fuerzas en los tribunales”.

Ábrego García fue devuelto a Estados Unidos en junio tras una tensa batalla legal por su deportación injusta. A su llegada, las autoridades estadounidenses lo acusaron de presuntamente ayudar a introducir inmigrantes indocumentados al país. Se declaró inocente y estuvo brevemente detenido en Tennessee por los cargos antes de ser liberado en agosto.

No obstante, fue inmediatamente puesto bajo custodia de las autoridades migratorias, y desde entonces el Gobierno ha intentado deportarlo a varios países africanos con los que no tiene vínculo alguno.

Como esos planes fracasaron repetidamente este otoño, Xinis mostró impaciencia y cuestionó por qué el Gobierno no deportaba a Ábrego García a Costa Rica, que a principios de año manifestó que lo aceptaría y le otorgaría algún estatus legal.

Las autoridades “notificaron reiteradamente” a Ábrego García —mientras estaba bajo custodia de ICE— de su expulsión a Uganda, luego a Eswatini, luego a Ghana; pero ninguno de estos países fue una opción viable, y al menos dos ni siquiera habían sido consultados antes de que el Gobierno afirmara que sería expulsado allí, escribió la jueza en su decisión de este jueves.

“Pero Costa Rica nunca vaciló en su compromiso de recibir a Ábrego García, así como Ábrego García nunca vaciló en su compromiso de establecerse allí”, añadió Xinis.

Cargos en Tennessee

Ábrego García sigue bajo estrictas condiciones de libertad previa al juicio impuestas por el juez federal que supervisa un caso penal de tráfico de personas en Nashville.

Estas condiciones, que entran en vigor una vez que sea liberado de la instalación en Pensilvania, incluyen estar bajo la custodia de su hermano en Maryland y no poder viajar fuera de ese estado sin permiso del tribunal de Tennessee.

Tampoco puede salir de su residencia excepto para ir a trabajar, asistir a servicios religiosos, acudir a un profesional médico o presentarse ante el tribunal.

El juicio está programado para comenzar en enero, pero Ábrego García ha solicitado que se desestimen los cargos antes de esa fecha, argumentando que está siendo procesado injustamente. Una audiencia sobre esa solicitud estaba prevista para esta semana, pero fue cancelada por el juez a principios de mes. Actualmente se llevan a cabo procedimientos judiciales reservados sobre el caso.

Con información de Devan Cole y Hannah Rabinowitz, de CNN.

 

 

El miedo se apodera de la comunidad somalí de Minneapolis mientras los agentes de ICE se centran en las Ciudades Gemelas

Mujeres somalíes compran en Karmel Mall, un centro comercial somalí en Minneapolis, Minnesota.
Judy Griesedieck/MCT/Servicio de Noticias Tribune/Getty Images

CNN — 

Todo parecía normal en los mercados somalíes de Minneapolis: los hombres estaban sentados en sillas de barbero, las mujeres miraban prendas coloridas en las boutiques y los clientes probaban sambusas fritas y platos de arroz en los restaurantes, mientras por momentos el llamado musulmán a la oración se cantaba a bajo volumen por los altavoces.

Pero debajo de la tranquila superficie, se palpaba un miedo silencioso.

Los bolsillos y las carteras estaban un poco más cargados con documentos de inmigración y pasaportes mientras el espectro de la ofensiva inmigratoria de la administración Trump se cernía sobre los lugares de reunión de la diáspora somalí en las Ciudades Gemelas, hogar de la mayor población de personas del país del este de África.

Una nueva operación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) contra inmigrantes somalíes indocumentados ha comenzado en Minneapolis y St. Paul, Minnesota, según informó a CNN el miércoles una fuente con conocimiento de los planes.

Estas ciudades son el objetivo más reciente de la amplia ofensiva de deportación de Trump, que ha conducido a un aumento de agentes federales inundando las calles de ciudades demócratas como Los ÁngelesChicago, Charlotte y Nueva Orleans.

Mientras el presidente de Estados Unidos menospreciaba a su comunidad llamándola “basura”, muchos en la colectividad somalí de Minneapolis se sentían inquietos, como lo evidenciaban las multitudes más dispersas de lo normal en dos centros comerciales diferentes y alguna que otra tienda cerrada.

Un joven que trabaja en una panadería en el centro comercial Karmel, al sur del centro de Minneapolis, declaró que el sitio este martes por la noche estaba muerto en comparación con lo habitual.

El hombre, que solo dio su primer nombre, Fawzi, señaló que está nervioso a pesar de haber nacido en Minneapolis.

“Tengo miedo”, indicó. “Imagina que estás sentado en tu coche y de repente alguien se acerca y te dice: ‘Oye, tienes que venir conmigo’”.

En el extenso centro comercial cubierto, las oficinas que ofrecen servicios de visas y envíos internacionales se intercalan con tiendas de henna, hileras de boutiques que venden atuendos tradicionales somalíes, coloridas alfombras de oración y joyas de oro. En lo alto, un techo azul con estrellas blancas simboliza la bandera de Somalia.

El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, habla durante una conferencia de prensa en el Ayuntamiento, el martes.

En otro mercado a unos dos km de distancia, 24 Somali Mall, el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, realizó una visita para calmar los nervios y mostrar su apoyo el miércoles por la tarde.

Frey estaba haciendo fila para comprar un dulce somalí en una panadería cuando una mujer se le acercó y le mostró su tarjeta de residencia. Le dijo que la llevaba porque tenía miedo.

“Es decir, es ciudadana estadounidense”, declaró Frey más tarde a CNN. “Lleva 25 años aquí, en Minneapolis”.

Llevar tarjetas de identificación y documentos por miedo

Mientras el alcalde posaba para fotos y charlaba con los compradores en el centro comercial 24 Somali, afuera se desarrollaba una escena diferente.

Tres vehículos con vidrios polarizados y placas de Virginia se detuvieron cerca de una persona que mendigaba en una calle nevada. De los autos salieron varios hombres armados con chalecos de las fuerzas del orden con la inscripción “ERO” (Operaciones de Ejecución y Deportación), según presenció CNN.

Le pidieron la identificación a la persona antes de dejarla ir, contó más tarde el hombre a CNN.

Se negó a dar su nombre, pero afirmó que es un ciudadano estadounidense de 35 años que nació en Buffalo, Nueva York.

Agregó que les mostró a los agentes sus “papeles” y agregó que no habría tenido problemas en hacerlo si los agentes no hubieran sido tan “agresivos”.

“Me agarraron la mano”, contó. “No deberían hacer eso. … Por lo demás, no tengo ningún problema con la verificación”.

Frey señaló que de las más de 80.000 personas de ascendencia somalí en el área de Minneapolis-St. Paul, la gran mayoría son ciudadanos o residentes legales. Solo unos pocos cientos tienen estatus de protección temporal, que el presidente Donald Trump ha amenazado con eliminar.

Agentes armados se acercan a un hombre afuera de un centro comercial de Minneapolis, Minnesota, el 3 de diciembre de 2025.

“Es un número bastante pequeño, pero, repito, están aquí legalmente”, manifestó, y agregó que teme que los agentes federales violen la Constitución al “arrestar a ciudadanos estadounidenses por parecer somalíes”.

Otros residentes dijeron a CNN que ellos también llevaban tarjestas de identidad y documentos por miedo a ser detenidos.

Kamal Ali, quien maneja un negocio de camiones de volteo con su padre y su hermano, se aseguró de guardar su pasaporte en su billetera antes de dirigirse al centro comercial Karmel para cenar.

“No quiero problemas”, señaló el hombre de 39 años, quien asegura que llegó a Estados Unidos a los 10 años con sus padres después de vivir en un campo de refugiados en Somalia.

El alcalde firmó el miércoles una orden ejecutiva para prohibir que los agentes policiales federales, estatales y locales utilicen estacionamientos, rampas, garajes o terrenos baldíos propiedad de la ciudad para realizar operaciones de control de inmigración.

La orden se basó en una política similar en Chicago, donde las autoridades federales de inmigración habían utilizado anteriormente lotes municipales para realizar operaciones, comentaron funcionarios de la ciudad de Minneapolis en un comunicado.

La orden de Frey también creará una “plantilla de señalización” para empresas locales y propietarios que quieran marcar sus propiedades como prohibidas para estas actividades, según el comunicado.

Los comentarios de Trump “degradan a toda una comunidad”

Abdul Abdullahi, quien dirige una oficina de empleo en 24 Somali Mall, expresó que encuentra “vergonzosas” las palabras de Trump sobre la comunidad somalí.

“Es muy lamentable que alguien en el cargo más alto del mundo generalice y degrade a toda una comunidad diciendo que son basura, que no sirven para nada”, manifestó Abdullahi, de 39 años, quien afirma haber vivido en Minneapolis durante décadas. “Esto es solo un intento de dividirnos, un intento de enfrentarnos entre nosotros”.

Residentes miran desde el vestíbulo del Riverside Plaza, un complejo de apartamentos popular entre los estadounidenses somalíes, en Minneapolis, Minnesota, el 2 de diciembre de 2025.

Cuando se le preguntó sobre los comentarios del presidente Donald Trump sobre no querer inmigrantes somalíes en Estados Unidos, la secretaria adjunta del Departamento de Seguridad Nacional, Tricia McLaughlin, hablando con CNN, citó un análisis de datos sobre los somalíes en Minneapolis y otras partes del país que sugieren que hay “fraude generalizado, particularmente fraude matrimonial, cuando se trata de inmigración”.

Según la Oficina del Censo de Estados Unidos, casi el 58 % de los somalíes de Minnesota nacieron en Estados Unidos. De los somalíes en Minnesota nacidos en el extranjero, una abrumadora mayoría (el 87 %) son ciudadanos estadounidenses naturalizados.

Un hombre camina por el vecindario de Cedar-Riverside, un centro para residentes somalíes estadounidenses, en Minneapolis, Minnesota, el 2 de diciembre de 2025.

Los ciudadanos de Somalia obtuvieron por primera vez el Estatus de Protección Temporal en 1991, cuando el país se sumió en el caos tras el derrocamiento del dictador Mohamed Siad Barre.

En 2013, Estados Unidos reconoció oficialmente al Gobierno somalí en Mogadiscio por primera vez en dos décadas.

Los somalíes han mantenido el Estatus de Protección Temporal “debido a la inseguridad y al conflicto armado en curso que presentan serias amenazas a la seguridad de los retornados”, según la legislación.

Opiniones encontradas dentro de la comunidad

No todos los que hablaron con CNN eran críticos de Trump. Algunos dijeron que votaron por él.

Entre ellos se encontraba un cliente de 40 años del Karmel Mall que dijo que asistió a un mitin de Trump en Minneapolis en 2019, pero que lo rechazaron porque el lugar estaba lleno.

“La economía estuvo muy bien el primer trimestre”, dijo el hombre, ingeniero mecánico, que solo quiso compartir su nombre de pila, Mohamud. “Soy un hombre de números”.

Aun así, Mohamud indicó que cree que la retórica de Trump mejorará la posición del presidente a expensas de la comunidad somalí local.

“Esto le dará un impulso de apoyo”, comentó. “Ya sabes, la gente se unirá a él, ya sabes… haciendo grande a Estados Unidos, sea lo que sea que eso signifique, ¿verdad?”

Nasir Abdi, cliente del 24 Somali Mall, compartió este sentimiento.

“Esto es solo un espectáculo”, expresó.

Algunos residentes somalíes abordaron un escándalo de fraude de US$ 300 millones en Minnesota en el que decenas de personas, la gran mayoría de ellas de ascendencia somalí, fueron acusadas.

Una mujer y un niño caminan por una calle en el barrio predominantemente somalí de Cedar-Riverside en Minneapolis, el 12 de mayo de 2022.

Trump hizo referencia al escándalo, que desvió dinero destinado a alimentar a niños durante la pandemia a estafadores, una semana antes del Día de Acción de Gracias, calificando a Minnesota de “centro de actividad fraudulenta de lavado de dinero” mientras anunciaba planes para terminar el Estatus de Protección Temporal para los residentes somalíes en el estado.

“Hay algunas personas podridas que cometieron delitos y violaron la ley, pero al mismo tiempo, no se puede aplicar un castigo colectivo”, indicó Ali, el hombre que trabaja en el negocio de camiones de volteo de su familia.

Frey planteó un argumento similar en términos más contundentes.

“Si robaste comida a niños y dinero que debería haber sido destinado a vivienda, deberías ir a la cárcel”, comentó mientras comía un plato de carne de cabra y arroz en el centro comercial 24 Somali. “No puedes responsabilizar a toda una comunidad por las acciones de los estafadores”.

Agregó: “Soy judío y nadie me ha hecho responsable de los crímenes financieros de Bernie Madoff”.

Emma Tucker, Priscilla Alvarez, Rebekah Riess y Julie In de CNN contribuyeron a este informe.

 

El gobierno de Trump destituye a ocho jueces de inmigración en Nueva York/ Hallan a 23 migrantes escondidos en la cabina de descanso de un camión en Texas

Ya son aproximadamente 90 los despedidos durante el año en todo el país de un total de 600

El Departamento de Justicia de Estados Unidos despidió a ocho jueces de inmigración en la ciudad de Nueva York, informó el martes la asociación que los representa, en medio de tensiones con los tribunales y la administración del presidente Donald Trump.

Según la Asociación Nacional de Jueces de Inmigración (NAIJ, por sus siglas en inglés), los ocho jueces trabajaban en el número 26 de Federal Plaza en Manhattan. Esta sede alberga el tribunal que revisa casos de migrantes que intentan regularizar su estatus.

Durante meses, agentes federales enmascarados han patrullado diariamente los pasillos del edificio federal Jacob K. Javits. Los oficiales realizan arrestos de migrantes al salir de las audiencias bajo la mirada de la prensa, que suele estar presente.

Imágenes de enfrentamientos con la policía y de familias inmigrantes que son separadas se han vuelto virales en todo el mundo, lo que ha convertido al 26 de Federal Plaza en un lugar simbólico de la ofensiva de la administración de Trump contra los migrantes en Estados Unidos.

90 jueces despedidos este año

No está claro qué llevó al despido de los ocho jueces de Nueva York. Sin embargo, ya son aproximadamente 90 los despedidos durante el año en todo el país de un total de 600, según un informe del New York Times.

De acuerdo con grupos de defensa de los migrantes, los despidos tienen como objetivo reemplazar a estos jueces por otros más alineados con la política de inmigración de la administración Trump.

Los despidos ocurren después de que un grupo de personas se reunieron en Manhattan el fin de semana para intentar evitar una posible redada de la Agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) contra vendedores ambulantes. La policía de Nueva York realizó varios arrestos.

Como ciudad santuario para los migrantes, Nueva York limita voluntariamente la cooperación entre sus autoridades locales y los servicios federales de inmigración. Sin embargo, no impide sus operaciones.

Hallan a 23 migrantes escondidos en la cabina de descanso de un camión en Texas

Los inmigrantes, que eran de Nicaragua, Guatemala, El Salvador, Honduras y México, fueron entregados a la Patrulla Fronteriza

Hallan a 23 migrantes escondidos en la cabina de descanso de un camión en Texas
Fotografía cedida por el Departamento de Seguridad Pública de Texas (DPS Texas) que muestra a los 23 inmigrantes indocumentados que fueron hallados la cabina de descanso de un camión durante una control de tráfico de la Operación Estrella Solitaria en el condado de La Salle en Texas (EE.UU.). (EFE)

Al menos 23 inmigrantes que viajaban escondidos en la cabina de descanso de un camión fueron hallados cerca a la frontera de Texas con México, después que el vehículo llamara la atención de las autoridades por manejar por la orilla de una carretera interestatal.

El Departamento de Seguridad Pública de Texas (DPS) informó este martes sobre la detención ocurrida la tarde del pasado viernes 28 de noviembre en el condado de La Salle, al norte de Laredo.

El camión llamó la atención de los agentes del DPS que realizaban un control de tráfico de la operación Estrella Solitaria, lanzada por el gobernador de Texas, Greg Abbott, en 2021

Durante la inspección, el agente descubrió que el conductor, identificado como John David Amaya, de 24 años y residente de Laredo, conducía el vehículo sin la licencia de conducir comercial (CDL) correspondiente.

  • El Departamento de Transporte de EE. UU. ha instruido a las autoridades locales a vigilar el cumplimiento de las nuevas reglas para conductores comerciales, como hablar inglés.

El conductor también llamó la atención de las autoridades al transitar por el arcén de la carretera.

Con la ayuda de un perro policía el agente finalmente encontró a 23 inmigrantes indocumentados escondidos en la zona de descanso del camión.

Implicaciones legales y contexto político

Los inmigrantes, que eran de Nicaragua, Guatemala, El Salvador, Honduras y México, fueron entregados a la Patrulla Fronteriza.

Amaya fue arrestado y acusado de 23 cargos de tráfico de personas, un delito grave a nivel estatal.

Abbott firmó una ley en 2023 que establece una sentencia mínima obligatoria de 10 años de prisión para las personas condenadas por tráfico de personas.

El encuentro de los inmigrantes se da a pesar de la agresiva campaña de deportaciones del presidente Donald Trump.

El gobierno de Trump paraliza los procesos de residencia y ciudadanía para migrantes de Venezuela, Cuba, Haití y otros 16 países

Pie de foto,La decisión de Trump paraliza las solicitudes de residencia y ciudadanía pendientes de las personas procedentes de 19 países.Fuente de la imagen,Getty Images

    • Autor,Redacción
    • Título del autor,BBC News Mundo

El gobierno de Donald Trump anunció este martes la suspensión de las solicitudes de inmigración presentadas por ciudadanos de Venezuela, Cuba, Haití y otros 16 países no europeos, a los que les había restringido la posibilidad de viajar a Estados Unidos a principios de este año, según un memorando interno al que tuvo acceso la CBS, socio de la BBC.

La decisión paraliza las solicitudes de residencia y ciudadanía pendientes de las personas procedentes de ese grupo de países y exige que todos los inmigrantes procedentes de esos estados “se sometan a un proceso de revisión exhaustiva”.

Además de los países latinoamericanos mencionados, la lista afecta a los ciudadanos de Afganistán, Burundi, Chad, Eritrea, Guinea Ecuatorial, Irán, Laos, Libia, Myanmar, República del Congo, Somalia, Sudán, Yemen, Sierra Leona, Togo y Turkmenistán.

La medida fue formalizada a través de un memorando del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos en el que se anuncia un proceso exhaustivo de reevaluación, para analizar a fondo “las amenazas a la seguridad nacional y pública, así como cualquier otro motivo de inadmisibilidad o inelegibilidad”.

De acuerdo a la CBS, la normativa sugiere que la suspensión es una medida provisional mientras la administración elabora nuevas directrices sobre la verificación de los inmigrantes afectados.

“Esta suspensión incluye todos los tipos de formularios y la toma de cualquier decisión final (aprobaciones, denegaciones), así como la realización de cualquier ceremonia de juramento”, indica la directriz a las oficinas del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de EE.UU.

El texto oficial que detalla la nueva política hace referencia al ataque armado ocurrido la semana pasada en Washington D.C. contra dos miembros de la Guardia Nacional, uno de los cuales falleció.

Por ese ataque fue detenido como sospechoso Rahmanullah Lakanwal, un hombre afgano que había colaborado con las fuerzas estadounidenses en Kabul y que entró a EE.UU. en 2021, beneficiado por un programa que otorgó protección especial a los migrantes de ese país, tras la retirada de los militares de EE.UU. de Afganistán.

El gobierno de Trump había anunciado la suspensión de las decisiones sobre solicitudes de asilo y la revisión de las residencias permanentes de esa lista de países, pero no había extendido esa política a todos los casos del Servicio de Inmigración, incluyendo los de solicitudes de ciudadanía.

Agentes de policía fuertemente armados detienen a una persona en el suelo durante una operación en una calle urbana, con transeúntes observando al fondo

Fuente de la imagen,Pacific Press/LightRocket vía Getty Images

Pie de foto,El gobierno de Trump ha intensificado las operaciones contra inmigrantes indocumentados durante su segundo gobierno.

Matthew Tragesser, portavoz del Servicio de Ciudadanía e Inmigración, confirmó la suspensión al New York Times.

“La administración Trump está haciendo todo lo posible para garantizar que quienes se conviertan en ciudadanos sean los mejores. La ciudadanía es un privilegio, no un derecho”, declaró.

Abogados de inmigración señalan que a algunos de sus clientes se les han cancelado las audiencias de ciudadanía esta semana, incluyendo a migrantes provenientes de Venezuela, Irán y Afganistán, según ABC News.

La ceremonia de naturalización es la culminación de un proceso de solicitud que puede durar hasta cinco años. Normalmente, en ella se ven multitudes ondeando pequeñas banderas estadounidenses mientras los nuevos ciudadanos leen su juramento de lealtad a EE.UU.

Esta última medida de la Casa Blanca se produce en un momento en que Trump culpa cada vez más a los migrantes y refugiados de causar lo que él denomina la “disfunción social” de EE.UU.

Desde que volvió a la presidencia en enero, Trump firmó una orden ejecutiva en la que busca “proteger a los ciudadanos estadounidenses de extranjeros que puedan intentar cometer actos terroristas, representar amenazas a la seguridad nacional, promover ideologías de odio o explotar las leyes de inmigración con fines maliciosos”.

En ese contexto, Trump ha ordenado enviar a decenas de agentes federales a las principales ciudades de Estados Unidos para detener migrantes indocumentados y concretar deportaciones.

Política sobre ciudadanos somalíes

Por otro lado, Trump declaró que no quiere inmigrantes somalíes en EE.UU. y les dijo a periodistas que deberían “regresar a su país de origen” y que “su país no sirve para nada, por algo será”.

“No los quiero en nuestro país, para serles sincero”, afirmó durante una reunión de gabinete este martes.

Trump añadió que EE.UU. “irá por mal camino” si sigue “permitiendo la entrada de esta gente”.

Estos comentarios despectivos se producen en un momento en que, según informes, las autoridades están planeando una operación en la numerosa comunidad somalí de Minnesota, dirigida a personas con órdenes de deportación.

Funcionarios del estado condenaron el plan, y argumentaron que podría afectar injustamente a ciudadanos estadounidenses que, por su apariencia, podrían ser confundidos con personas originarias de este país del este de África.

Minneapolis y St. Paul, conocidas conjuntamente como las Ciudades Gemelas, albergan una de las comunidades somalíes más grandes del mundo y la mayor de EE.UU.

En sus declaraciones de este martes, al término de una reunión de gabinete televisada que duró varias horas, Trump dijo: “No los quiero en nuestro país. Seré honesto con ustedes, ¿de acuerdo? Alguien dirá: ‘Oh, eso no es políticamente correcto’. No me importa. No los quiero en nuestro país”.

“Somalia, que apenas es un país, ¿saben?, no tienen nada. Simplemente andan por ahí matándose entre ellos. No hay ninguna estructura”, añadió Trump.

La secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos recomendó una “prohibición total de viaje” desde varios países

La secretaria de Seguridad Nacional de EE. UU., Kristi Noem. Alex Brandon/Pool vía REUTERS

Kristi Noem sostuvo que la medida apuntará a ciudadanos de naciones que “inundan de asesinos, sanguijuelas y adictos a los subsidios” el territorio norteamericano

La secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, ha recomendado una “prohibición total de viaje” desde naciones que “inundan el país de asesinos, sanguijuelas y adictos a los subsidios”, sin especificar a qué naciones se refiere.

Noem ha indicado en un mensaje en su cuenta en la red social X tras reunirse con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que ha formulado una recomendación para “una prohibición total de viaje a cada maldito país que ha estado inundando la nación de asesinos, sanguijuelas y adictos a los subsidios”.

“Nuestros padres fundadores construyeron esta nación sobre sangre, sudor y un amor inquebrantable por la libertad, no para que invasores extranjeros masacraran a nuestros héroes, agotaran nuestros dólares en impuestos duramente ganados o arrebataran los beneficios que les debemos a los estadounidenses”, ha dicho. “No les queremos, ni a uno de ellos”, ha espetado.

El mensaje de Noem llega después de que el director del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS, por sus siglas en inglés), Joseph B. Edlow, anunciara el viernes a suspensión de todas las decisiones de asilo de personas migrantes tras el ataque con disparos contra dos agentes de la Guardia Nacional a escasas manzanas de la Casa Blanca, supuestamente perpetrado por un afgano y que dejó al menos un muerto.

“El USCIS ha suspendido todas las decisiones de asilo hasta que podamos garantizar que cada extranjero sea investigado y evaluado al máximo nivel posible. La seguridad del pueblo estadounidense siempre es nuestra prioridad”, dijo Edlow, poco después de que el Departamento de Estado suspendiera la emisión de visados para ciudadanos con pasaporte de Afganistán.

Trump ha relacionado este tiroteo con la inmigración tras asegurar que este ciudadano afgano llegó “traído por la anterior administración”, la presidida por Joe Biden, después de la salida de las tropas norteamericanas de Afganistán y la llegada al poder de los talibán, que se hicieron con el control del país centroasiático en agosto de 2021 tras sus avances territoriales a raíz del acuerdo de paz alcanzado en febrero de 2020 con el actual inquilino de la Casa Blanca.

El presidente de Estados Unidos,El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habla junto a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem. REUTERS/Evelyn Hockstein

Recientemente, en un anuncio realizado desde la plataforma Truth Social, Trump declaró la prohibición total del tránsito aéreo sobre Venezuela y áreas cercanas, sin establecer una fecha de finalización para la medida. Según reportó el medio, la decisión, de aplicación inmediata e indefinida, plantea una intensificación de las restricciones sobre la región sudamericana.

De acuerdo con la información difundida a través de Truth Social y detallada por el medio, el gobierno estadounidense comunicó que la restricción afectará a toda la zona aérea de Venezuela y a los corredores próximos considerados de alto riesgo por actividades ilícitas.

Trump remarcó que no se permitirá el cruce del espacio venezolano por aviones comerciales ni por aeronaves vinculadas a redes delictivas, colocando el énfasis en la necesidad de incrementar el control y la vigilancia para evitar vuelos tanto legales como ilegales.

El mensaje oficial, consignado por la cobertura del medio, destacó que la disposición impacta por igual a grandes compañías del sector aéreo, pilotos individuales y grupos dedicados al tráfico de drogas y personas.

La intención declarada desde Washington apunta a asegurar que el espacio permanezca bajo la supervisión exclusiva del gobierno de Estados Unidos, aunque no se precisó hasta cuándo regirá este cierre.

(Con información de Europa Press)

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