Reportaje BBC: “Los terremotos marcan a los países durante décadas y las consecuencias emocionales se llevan para siempre”/ Qué sentí al volver a La Guaira y ver que el lugar en el que nací está ahora devastado y con cadáveres apilados

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Pie de foto,Equipos de rescate llegados de todo el mundo han trabajado sin descanso buscando sobrevivientes entre los escombros.

Susana Arroyo estuvo en el terremoto de Pisco, en Perú, de 2007, en los dos terremotos en Haití de 2010 y 2021, y en otros desastres que en las últimas décadas han azotado América Latina.

Estos días, la portavoz de Cruz Roja Internacional, se mueve entre Caracas y La Guaira tratando de asistir a los más de 10.000 heridos y miles más de damnificados por el doble sismo que azotó Venezuela el 24 de junio.

Lo que ve en las calles es que el miedo persiste.

“No quieren volver a las viviendas, pero al mismo tiempo no quieren separarse de ellas porque están esperando para recibir a sus muertos. Entonces, la sensación por momentos es de desafío titánico”, dice en conversación con BBC Mundo.

Arroyo también ha participado en los equipos de ayuda de Cruz Roja Internacional que, en la sombra, organizan la logística para que la respuesta a distintas catástrofes sea lo más rápida posible.

Lo primero que comenta al hablar con BBC Mundo es cómo las imágenes de los planos aéreos en Venezuela nos muestran toda la magnitud de la destrucción material, las estructuras colapsadas y los edificios que ya no están.

“Pero cuando recorremos a pie las zonas nos topamos de frente con las personas y su dolor. Y es cuando todo se vuelve sobrecogedor. Porque adquiere rostro, porque entonces nos damos cuenta de que no solo se perdieron las viviendas. Se perdieron los amigos, los vecinos, los animales de compañía, los negocios de años”, explica.

Y reconoce que muchas veces los equipos sienten mucha frustración. “Se nos cae el mundo encima”.

La portavoz de la Cruz Roja Internacional, Susana Arroyo, con el chaleco y la gorra roja que la distingue como personal de la organización.
Pie de foto,La portavoz de la Cruz Roja Internacional, Susana Arroyo, lleva más de una semana trabajando en La Guaira.

¿Qué es lo más necesario ahora mismo en las zonas afectadas por el terremoto?

El sistema de distribución de agua está completamente colapsado, y lo mismo el alcantarillado o el sistema de gestión de aguas residuales.

Una de nuestras vías de trabajo en la Cruz Roja es tratar de dar acceso a agua limpia porque es indispensable para evitar brotes de enfermedades diarreicas o de enfermedades relacionadas con vectores.

La gente en este momento depende completamente del agua embotellada. Para todo, para asearse, para lavarse las manos, los dientes, para cocinar, quienes es están en la posibilidad de hacerlo. Hay muy pocos los lugares para ir al baño y para hacerlo con privacidad, con dignidad.

Queremos asegurarnos de que haya vigilancia epidemiológica para evitar una crisis de salud pública.

¿Hacia dónde está canalizando la ayuda La Cruz Roja Internacional?

En un primer momento atendimos lesiones relacionadas con el derrumbe de los edificios, los politraumatismos, las fracturas, esguinces, cortaduras, ataques de pánico y ansiedad.

Hemos centrado casi todos los esfuerzos en zona de La Guaira porque la destrucción en los municipios de Caraballeda y en Catia La Mar es total, pero igual está Falcón y están otras áreas donde es indispensable poder hacer las evaluaciones de daños y entender qué necesita la gente damnificada ahí.

Las personas tienen mucho miedo. No quieren volver a las viviendas pero al mismo tiempo no quieren separarse de sus edificios porque están esperando para recibir a sus muertos. Entonces, la sensación por momentos es de desafío titánico.

Voluntarios organizan donaciones para los afectados por los terremotos en un centro de recolección en Caracas, Venezuela, 26 de junio de 2026
Pie de foto,La Guaira sufrió la mayor parte de los daños y las muertes, pero las repercusiones se extienden a lo largo de cinco estados.

¿Puede hacer frente el sistema de salud venezolano a una catástrofe de esta magnitud?

Los servicios que prestamos dependen mucho de cuáles son las condiciones de vulnerabilidad persistentes en los países donde hay desastres. Entonces, si ya había situaciones de saturación de los sistemas de salud o, por ejemplo, de acceso limitado al agua, el recorrido va a ser un poco más lento.

Sabemos que el sistema de salud de Venezuela y los hospitales y los centros de atención en La Guaira ya enfrentaban desafíos importantes antes de la emergencia.

Pero nuestra idea no es venir aquí a sustituir a los servicios de salud de un país, sino a complementar y garantizar que en este momento de pico y de estrés, que probablemente tendría colapsado a cualquier sistema de salud, la atención continúe. La red de atención está sobresaturada por la magnitud de la emergencia.

¿Sentís que la ayuda internacional se ha volcado con Venezuela? ¿Es suficiente? ¿Qué más hace falta?

Sí, la solidaridad es abrumadora y eso es una buenísima noticia. La gente fuera está muy conmovida al ver las imágenes y al ver ese dolor, y entiende la dimensión y la urgencia, y se moviliza como puede. El desafío es canalizar esa solidaridad de manera que pueda llegar de manera ágil, dados los desafíos logísticos. Y además, que sea una solidaridad traducida en ayuda que realmente se ajuste a las necesidades de la población.

Se han organizado centros de acopio en muchos países donde la gente reúne comida, reúne ropa, alimento para animales, etcétera. Mover todo eso hacia Venezuela es un desafío logístico importante, cuesta dinero y toma tiempo. Entonces, siempre que sea posible y esté dentro de las posibilidades de la población, pues la recomendación es que haga donaciones en efectivo para que pasen tres cosas.

Una, que se puedan adquirir los insumos que se ajusten a las necesidades. Dos, para que la ayuda pueda llegar más rápido porque se eliminan todas las barreras logísticas del envío. Y tres, para dinamizar el mercado local, porque cuando se puede comprar en el país afectado, eso contribuye a que poco a poco se recupere la dinámica económica.

Una persona es ingresada en la sala de urgencias del hospital Pérez Carreño mientras continúan las operaciones de búsqueda y rescate tras los terremotos.
Pie de foto,El sistema sanitario de Venezuela está sometido a una presión considerable, dijo la Organización Mundial de la Salud.

¿Hay zonas a las que todavía no ha llegado la ayuda?

Hay zonas donde los escombros no permiten el recorrido completo y por lo tanto las entregas pueden ser complejas. Y hasta que no se establezcan albergues para los damnificados, la entrega no va a ser tan ágil.

Tenemos más información de los lugares que están cerca de Caracas, La Guaira, por ejemplo, o del Gran Caracas. Pero es importante ahora entender qué pasó en Falcón o qué pasó en otros lugares porque no ha llegado ahí.

En términos de avance de un camión de distribución de ayuda, hay zonas o carreteras dentro de la misma Guaira por donde no pueden circular porque es materialmente imposible, porque todavía no se ha hecho la limpieza de escombros.

Y es lo normal porque en esta fase todavía están en marcha las tareas de rescate. La limpieza de escombros aún no da inicio.

Personas desplazadas por los terremotos que sacudieron el país el 24 de junio viven en tiendas de campaña en un parque de Caracas, Venezuela.
Pie de foto,Las fotos de campamentos improvisados en las zonas afectadas muestran que las condiciones en las que se encuentran los damnificados son difíciles.

¿Cuál sería el mayor desafío logístico ahora mismo?

Nosotros enviamos 17 toneladas de ayuda el viernes desde Panamá, donde tenemos un centro logístico humanitario. El avión llegó a la base aérea El Libertador, que queda entre Caracas y Valencia, y desde ahí se trasladaron por tierra a los almacenes de la Federación Internacional de la Cruz Roja aquí en Caracas. Y ese circuito se pudo hacer sin problema.

El problema en la logística de la entrega de la ayuda llega cuando se donan masivamente lo que se llama “ayuda no solicitada”. Esos alimentos o ropa que dona la gente tiene que pasar por un proceso de clasificación, adecuarse a las condiciones de preparación de alimentos que haya en la zona. Lo mismo con la ropa, que se tiene que poner por tallas. Todo eso consume recursos de tiempo, en personas para clasificarla y que después se pueda distribuir.

¿Cómo se recuperará Venezuela de este golpe?

Los terremotos nos han enseñado que marcan a los países durante décadas, que la recuperación puede tardar años y que las consecuencias emocionales se llevan para siempre. Dos movimientos de la tierra en un minuto han cambiado por completo la vida de generaciones venezolanas.

Las niñas y niños que perdieron a toda su familia, las personas que perdieron su negocio de toda la vida, las que tienen que volver a empezar en una zona que además recordemos que sufrió también la tragedia de Vargas en 1999. Mucha gente nos repite estos días por la calle “¿por qué otra vez?”.

Por poner un ejemplo, una oficina local de la Cruz Roja venezolana en otro lugar que no es zona afectada por los terremotos nos escribió hace poco para que les mandemos algunos insumos para acompañar a familias que se han desplazado desde La Guaira hacia ese otro estado. Es decir, ese otro estado, aunque no sufrió materialmente las consecuencias del terremoto, pues también podría ser necesaria una intervención humanitaria.

Una mujer llora y un hombre la abraza, mientras aguardan en el parque Alí Primera, en el oeste de Caracas.
Pie de foto,El gobierno de Venezuela habilitó la línea 0-800-AYUDA01 para brindar primeros auxilios psicológicos a sus ciudadanos.

¿Crees que hay algún paralelismo entre el doble terremoto de Venezuela y los de Haití o Pisco u otros desastres naturales en los que estuviste?

Para mí, algo que tiene este desastre, que yo no he visto tanto en otros, es que es una suerte de desastre transnacional.

El duelo es colectivo. La gente está consternada y siente como suya la pérdida.

Quien está afuera está en duelo también. La gente vive ese dolor de ver a su país y siente la impotencia de estar lejos y de que nada de lo que haga es suficiente. Hay personas que están viviendo la tragedia como propia.

Nuestros equipos de Cruz Roja colombiana nos dicen: la gente aquí vive la emergencia como si fuera local, se siente como una emergencia que pasó en Colombia. Y es normal porque el país que alberga la mayor cantidad de migrantes venezolanos en el mundo.

Tenemos un servicio activado en 11 países de América para ayudar a la población venezolana viviendo fuera. Muchos están desesperados por conseguir información y necesitan contactarse con su gente. Están muy afectados.

Nos explicaban también aquí los especialistas en apoyo psicosocial, que hay una sensación de una suerte de mezcla entre duelo y culpa que es común.

Por ejemplo, hay gente que siente culpa por haber sobrevivido. Gente que salió de su casa a hacer un recado y en su casa quedó el resto de la familia. Ellos se salvaron y todos los demás se murieron, y se sienten muy mal de haber sobrevivido.

Qué sentí al volver a La Guaira y ver que el lugar en el que nací está ahora devastado y con cadáveres apilados

Rescatistas

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    • Autor,Norberto Paredes
    • Título del autor,BBC News Mundo
    • Informa desde,Enviado Especial a La Guaira, Venezuela
  • 4 de julio 2026

Aunque crecí en Caracas, nací en La Guaira, un lugar al que siempre regresé y del que guardo algunos de mis recuerdos más felices. Por ello, volver ahora y ver la destrucción provocada por los terremotos de la pasada semana me dejó una profunda impresión.

Recuerdo los fines de semana cómo me emocionaba de niño cuando mi mamá me despertaba temprano para decirme que íbamos a pasar el día en La Guaira, a la casa de mi abuela.

Era, como para muchos venezolanos, sinónimo de playa, sol y diversión. Para mí, además, lo era de familia, e incluso del lugar donde pasábamos las Navidades.

Más tarde, en la adolescencia, mi relación con La Guaira cambió. Ya no iba solo con mi mamá, sino con amigos.

Buscábamos la manera de bajar desde el valle de Caracas hasta la playa: cualquier forma de hacer ese recorrido de 45 minutos cuando aún no podíamos conducir. Comprábamos lo necesario para pasar el día entero y volvíamos al caer la noche, intentando aprovechar cada minuto de sol.

Un par de veces me fui sin pedir permiso; al regresar, mi madre me miraba de reojo al verme bronceado. Me preguntaba dónde había estado, pero ya sabía la respuesta.

Incluso después de irme del país, La Guaira siguió presente. El aeropuerto de Maiquetía es la principal puerta de entrada y salida de Venezuela, así que lo primero que veo al volver al país es eso: el mar y la gran montaña que separa La Guaira de Caracas.

Por eso, estar hoy aquí es difícil de asimilar para mí y para cualquier venezolano.

La magnitud de la destrucción es impresionante. De La Guaira que conocí queda muy poco, apenas vestigios de una ciudad completamente transformada por dos terremotos que, en menos de un minuto, lo cambiaron todo.

Título del video,La Guaira: cómo los terremotos devastaron el lugar donde nací

Cientos de edificios colapsaron en la región. El gobierno habla de miles de víctimas y hay estimaciones de decenas de miles de desaparecidos. Pero la realidad es que la cifra sigue siendo incierta. Algunos hablan de más de 50.000 personas desaparecidas.

El coordinador residente de la ONU en Venezuela, Gianluca Rampolla del Tindaro, señaló este martes que, aunque todavía se están rescatando sobrevivientes de entre los escombros, ya se encuentran en proceso de adquirir 10.000 bolsas para cadáveres.

Playa Los Corales
Pie de foto,Playa Los Corales.

Otra Venezuela

Uno de mis recuerdos de infancia más recurrentes —y que todavía hoy me transmite tranquilidad— es el de los domingos en La Guaira. Después de pasar el día entero jugando con mis primos, regresábamos a Caracas ya muy de noche. Yo iba tan cansado que me quedaba dormido apenas me sentaba en el asiento del vehículo, y mi madre me despertaba al llegar a casa.

Aquella era otra Venezuela. Otra Guaira.

Ya no era la “Venezuela saudita” del boom petrolero de los 70 —cuando la moneda era tan fuerte que muchos viajaban a Miami a gastar sin medida—, pero el país todavía arrastraba algo de aquella prosperidad.

Había pasado el Viernes Negro y la crisis que le siguió, pero durante los 90 aún quedaban rastros de una vida más estable. De eso todavía tengo recuerdos.

Era un país con menos inseguridad, donde se podía viajar de noche sin miedo, algo que cambiaría drásticamente años después.

Y era una Guaira que aún no había sido golpeada por la tragedia de Vargas de 1999, cuando las lluvias torrenciales provocaron deslaves e inundaciones que dejaron miles de muertos. Hasta hoy, el número exacto de víctimas no se conoce y las estimaciones llegan hasta los 50.000.

Tampoco se sabe con precisión cuántas personas perdieron sus hogares, aunque se habla de decenas de miles. Mi abuela fue una de ellas.

Nunca volvimos a pasar Navidad en aquella casa con vista al mar Caribe, tan presente en mi infancia.

La Guaira de mis recuerdos tampoco había sido aún golpeada por la crisis económica, política y social que llegaría una década después y que hoy ha dejado profundas huellas en el país.

Cuando muchos venezolanos empezaban a recuperarse de ella, esta nueva tragedia amenaza con profundizarla.

Residencias Vistamar con un atardecer intenso, frente a playa El Yate, Caraballeda. Se ven rescatistas trabajando.
Pie de foto,A una semana de la catástrofe, muchos venezolanos aún guardaban las esperanzas de encontrar sobrevivientes.

Humor y solidaridad

Mientras reportaba sobre los terremotos, me ocurrió algo inesperado. Caminando por un campo de damnificados, reconocí un rostro. Era la hija de una vecina de mi abuela. Ahora tiene dos hijos.

Me dijo que me había visto minutos antes, pero que le había dado pena acercarse. Pena de que la viera allí. De que viera en lo que se había convertido su vida tras los terremotos y años de crisis.

Habló con una ligereza que sorprendería a muchos, pero no a un venezolano. Me he dado cuenta de que incluso ante tanta adversidad, muchos recurrimos al humor para hablar de lo más duro. Para no quebrarnos, para salir adelante.

Eso lo he confirmado durante mis visitas a La Guaira estos días. Varias de las personas que entrevisté —algunas con familiares aún bajo los escombros— no dudaron en reírse de su propio aspecto tras pasar días sin dormir.

Uno de los lugares que visité fue Playa Los Cocos, donde muchos caraqueños iban cada fin de semana. Recuerdo sus restaurantes, sus hoteles, las fiestas.

Hoy solo quedan escombros. Vigas expuestas. Concreto reducido a polvo. Y la emblemática playa está evidentemente desierta.

Alí Rodríguez, un mototaxista de 50 años, junto al periodista de BBC Mundo Norberto Paredes.
Pie de foto,Muchos familiares aún siguen buscando a sus seres queridos a una semana de la tragedia.

La tragedia no ha borrado el carácter de la gente. Más allá del dolor, la rabia y la pérdida, lo que más me ha marcado es cómo ha reforzado una característica que muchos asocian con los venezolanos: la abrumadora solidaridad.

He hablado con personas que han viajado desde otras regiones del país para remover escombros de edificios cuyos nombres ni siquiera conocen. No buscan a nadie en particular. Solo quieren ayudar.

Otros, que no pueden hacerlo físicamente, colaboran como pueden. Hay grupos que se levantan de madrugada en Caracas para cocinar cientos de arepas y repartirlas en La Guaira. Otros llevan café, agua, ropa.

El Domo José María Vargas, antes sede de eventos deportivos, se ha convertido en un gran centro de acopio. Allí, cientos de personas que lo perdieron todo duermen ahora en carpas o sobre colchones. Muchos repiten lo mismo: lo importante es que están vivos.

También ahí se ve otra forma de solidaridad: mujeres que intentan animar a los niños afectados, muchos de los cuales perdieron a sus padres. Con juegos y palabras tratan de sacarles una sonrisa. A veces lo logran.

“¿Por qué nos pasa esto si somos un pueblo bueno?”

Tenía nueve años cuando ocurrió la tragedia de Vargas en 1999 y la viví de cerca. Mi familia participó durante días en las labores de ayuda a los damnificados. Recuerdo a mi madre bajar cada día con el rostro tenso y agotado, llevando comida a muchos de los afectados, amigos y familiares. A esa edad, yo me quedaba en casa siguiendo los acontecimientos por televisión.

Pero esta vez hay algo distinto. Esta tragedia ocurre en un momento en el que Venezuela intentaba levantarse de una profunda crisis que ha obligado a millones a emigrar y ha deteriorado la vida de los que se quedaron. Y eso hace que el golpe se sienta aún más fuerte.

Llegué un día y medio después de los terremotos y rápidamente me mantuve sumamente ocupado, intentando sostenerme. Pero cada día pesa más.

La séptima mañana después del terremoto, escuché en la radio a una periodista de un medio local que rompió a llorar en vivo. “¿Por qué nos pasa esto si somos un pueblo bueno y trabajador?”, preguntó mientras trataba, sin éxito, de contener las lágrimas. Decía que era una mujer joven que llevaba años luchando por salir adelante, pero que siente que es una tragedia tras otra.

Ese momento me desarmó.

Rescatistas catarís y venezolanos frente a unos edificios derrumbados.

El olor a muerte

Fui a Los Silos, una estructura icónica de 36 metros que domina el horizonte del centro histórico de La Guaira y que fue intervenida por el artista cinético Carlos Cruz-Diez. Ante el número de muertos, fue habilitada como una morgue improvisada.

Al entrar, el olor a muerte lo invade todo.

Cientos de personas llegan en busca de sus familiares. Los cuerpos yacen sobre la tierra, expuestos y cubiertos con bolsas de plástico, descomponiéndose rápidamente bajo el sol. Afuera, alguien susurró que aquello parecía una película de terror.

Los familiares intentaban identificar a las víctimas, pero muchas ya son irreconocibles.

No solo el olor. También los sonidos de La Guaira han cambiado.

Antes se escuchaban las olas del mar, a veces mezcladas con conversaciones y, en otros momentos, con salsa o reguetón que salía de los restaurantes y bares de la zona, o de los carros y autobuses que transportaban a vacacionistas y locales a lo largo de la costa.

Ahora domina el ruido de la maquinaria, los gritos de quienes buscan a sus familiares. Y, en muchos momentos, el silencio, que es una herramienta: los rescatistas se detienen para escuchar si hay señales de vida bajo los escombros.

Pero otras veces el silencio es puro shock.

He recorrido hospitales donde familias buscan desesperadamente a sus seres queridos.

También he hablado con sobrevivientes que pasaron horas atrapados y que ahora viven con miedo. Ha habido cientos de réplicas.

Yo mismo sentí una. La mañana del 29 de junio un temblor me despertó a las 7:00 de la mañana. Pasé horas en alerta, dudando incluso de mis propios sentidos y de si acababa de sentir otro.

Muchos amigos que vivieron el del 24 de junio aún sienten en la cama que el mundo se mueve.

Una mujer de 35 años me contó que salió corriendo con sus dos hijas cuando comenzó el temblor ese miércoles. Su edificio se fracturó, pero sigue en pie. Fue uno de los pocos de la zona de Caraballeda, en La Guaira, que no cedió.

Me dijo que intenta mantenerse fuerte por sus niñas, como lo hizo su madre por ella durante la tragedia de 1999, cuando ella tenía sólo 9 años.

La Guaira, que siempre fue un escape para los caraqueños, hoy es un lugar marcado por la angustia.

“Nos levantaremos, como lo hicimos después de la tragedia de Vargas”, me dicen.

Yo tenía 9 años entonces.

Hoy, viendo el nivel de destrucción, me pregunto cuánto tiempo tomará esta vez levantarse. Y qué pasará con las miles de personas que ya no tienen hogar, en un país donde las crisis y las tragedias se suceden.

Nunca había visto a mi país sufrir así.

“Me da miedo lo que voy a ver allá dentro”: BBC Mundo visita la morgue improvisada de Los Silos, donde los cadáveres se acumulan al aire libre tras los terremotos en Venezuela

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    • Autor,Norberto Paredes
    • Título del autor,BBC News Mundo
    • Informa desde,Enviado especial a la Guaira, Venezuela
  • 7/3/2026

“No hermano, no hermano, ¡no! ¿Por qué me haces esto?”, grita una mujer mientras su esposo intenta sostenerla para que no se desplome sobre el suelo.

La escena se repite una y otra vez en las afueras de Los Silos, una imponente estructura de concreto en La Guaira que, en medio del desastre causado por el doble terremoto del 24 de junio, ha dejado de ser una instalación portuaria de almacenamiento para convertirse en una morgue improvisada.

Allí, bajo un intenso sol tropical, decenas de familias esperan con una mezcla de angustia y temor. Han venido a confirmar la muerte de sus seres queridos.

Las autoridades han dispuesto sillas tanto dentro como fuera de las instalaciones, en las que hay varias carpas. La espera es larga. Quizá demasiado larga para quienes ya llevan días entre hospitales, refugios y ruinas.

En la fila, la tristeza es contagiosa. Nadie habla. Algunos miran al vacío. Otros revisan sus teléfonos leyendo noticias o respondiendo mensajes.

A pocos metros, personal de las Fuerzas Armadas Bolivarianas, con fusiles largos, controla el acceso.

“Me da miedo lo que voy a ver allá adentro, pero es la única manera de terminar con esta agonía”, me dice una mujer antes de cruzar la puerta.

Lleva casi una semana buscando a su sobrino.

“Lo he buscado en todos lados: en el edificio, en los hospitales, he hablado con todo el mundo… y nadie sabe nada”.

Adentro, el olor a descomposición es lo primero que golpea.

Personal médico alrededor de cadáveres sobre el suelo cubiertos con bolsas de plástico. Los trabajadores llevan batas azules o blancas.
Pie de foto,Personal médico y forense trabaja junto a cuerpos tirados en el suelo, cubiertos con bolsas de plástico.

El olor y las imágenes

Varios familiares se llevan las manos a la boca. La mayoría se ha cubierto con mascarillas de tela que no son suficientes. En minutos, muchos dejan de reaccionar: se acostumbran al olor nauseabundo.

A pocos metros, en hileras yacen cientos de cadáveres cubiertos con bolsas de plástico y expuestos al sol y al calor intenso de La Guaira, acelerando su descomposición.

Los cuerpos están organizados por fecha de rescate. En un extremo, un toldo ofrece cremación gratuita. En otro, un pequeño módulo de odontología forense intenta indentificar cuerpos que ya casi no tienen rasgos humanos.

Las familias tienen dos opciones.

Quienes creen poder identificar a sus seres queridos por la ropa que llevaban son enviados a una zona.

El resto —la mayoría— se sienta frente a dos televisores.

Allí comienza otro calvario.

Un policía en primer plano de espaldas y al fondo se ven cuerpos tirados cubiertos con bolsas de plástico.
Pie de foto,Algunos cuerpos llevan días descomponiéndose bajo el sol.
Familias intentan identificar a sus seres queridos a través de imágenes que se deslizan en dos pantallas. Algunos están sentados en sillas y con caras de agustia.
Pie de foto,Las familias intentan identificar a sus seres queridos a través de imágenes que se deslizan en dos televisores. Buscan un tatuaje, una cicatriz, una prenda o cualquier señal que permita reconocerlos. Muchos de los cuerpos son ya irreconocibles.

Más de 1.000 imágenes de cadáveres se deslizan en una secuencia que resulta eterna. Los cuerpos tienen los rostros hinchados, la piel oscurecida; están marcados por los golpes, por el calor y por el tiempo. Algunos son irreconocibles.

Las familias buscan cualquier rastro para identificar a sus seres queridos. Algún tatuaje, una pulsera, alguna prenda de ropa o artículo de lo que fue su hogar y que haya quedado en la toma.

Si es necesario, las dos trabajadoras que deslizan los dedos en un iPad para pasar de una foto a otra retroceden y hacen zoom en los dientes, algún tatuaje o cicatriz.

Frente a uno de los televisores, una mujer rompe en llanto al reconocer a su hijo gracias a una cobija polvorienta que se ve en una imagen. Otra mujer la abraza sin conocerla.

Una llamada telefónica interrumpe el silencio.

Liliana González, una mujer de 60 años sentada en una silla y con una mascarilla negra.
Pie de foto,Liliana González logró reconocer a su sobrino de 37 años gracias a un tatuaje.

“Esto parece una película de terror”

“Tío, estoy aquí reconociendo a mi mamá… pero es muy difícil. La mayoría está como carbonizada”, susurra un joven.

“Esto parece una película de terror”, me dice al salir Liliana González, una habitante de Catia La Mar de 60 años, quien logró reconocer a su sobrino de 37 años gracias a un tatuaje.

“Yo estaba buscando a mi tía… pero mi prima, que es enfermera, me dijo que mi sobrino estaba aquí”, explica.

“No estaba en la lista. Tuve que ver las imágenes”. La voz le tiembla.

Luego reflexiona en voz alta: “Es la primera vez que hago esto. Yo vi a mi mamá cuando murió, pero esto… esto no es lo mismo”.

“Hay cuerpos inflamados, con los ojos afuera, niñitos… yo nunca en mi vida había visto algo así”, insiste.

Modesta Alemán con un tapabocas azul frente a Los Silos. Lleva una chaqueta roja con rayas azules y blancas.
Pie de foto,Modesta Alemán dijo que sus familiares no la dejaron entrar a reconocer a su hermana debido a una condición médica.

“Nadie los sacó”

Modesta Alemán, de 56 años, ha venido desde Carayaca, en el oeste de La Guaira, buscando a su hermana mayor, Matilde.

Su edificio en Playa Grande fue uno de los más afectados de la zona.

“Nos dijeron que no había vida. Que todos estaban muertos”, cuenta.

“Pero luego, un grupo de voluntarios dijo que escucharon voces… que había gente en el ascensor pidiendo auxilio. Pero nadie los sacó”.

Modesta no entra a la morgue improvisada. Espera afuera mientras otros familiares realizan la identificación.

Quizás, dice, ha sido mejor así.

El proceso puede durar horas. Cuando se logra reconocer un cadáver, comienza la gestión para retirar el cuerpo.

Tras la identificación, se toman las huellas dactilares, si es posible.

Luego, los cuerpos son introducidos en urnas. Más adelante, se inicia el trámite para la entrega del acta de defunción, un documento indispensable para que finalmente las funerarias puedan retirar los restos.

Jéssica Soto, de 42 años y residente del edificio OPP 33B de Caraballeda, se encuentra postrada en una silla en la entrada de Los Silos.

Desde hace dos días espera los restos de su hija de 15 años y de su nieta de 3, quienes quedaron atrapadas en su apartamento tras los terremotos. Sus cuerpos fueron recuperados el martes, casi una semana después de los sismos.

“Te ponen a esperar y a esperar hasta que lleguen los papeles, los camiones y no sé qué más hay que esperar”, le dice a BBC Mundo.

“Ahí las tienen en una urna llevando sol desde ayer. No me queda más remedio que esperar y confiar en Dios”.

Instalaciones de Los Silos, dominadas por una gran torre de 36 metros de altura.
Pie de foto,Instalaciones de Los Silos, una instalación portuaria de almacenamiento que se ha convertido en una morgue improvisada.

“Es bueno sentir la mano de alguien”

Tras perder su vivienda, Soto se refugia ahora en el club de golf de Tanaguarena. Sus familiares intentaron disuadirla de acudir a reconocer los cuerpos.

“Cuando la vi fue lo peor. Mi hija quedó… quedó fea. La reconocí gracias a una camisa y supe que era ella, pero su cara no era su cara, era la cara de un monstruo”.

La cifra de muertos ya llega casi a 2.600 en toda Venezuela, y las autoridades creen que aumentará significativamente.

Liliana dice que entró en pánico cuando le informaron que tendría que identificar a su sobrino sola.

“Pero luego dos trabajadores al verme así me acompañaron al cadáver. Me ayudaron a encontrarlo para que yo no sufriera tanto”, relata. “Gracias a Dios, porque en ese momento es bueno sentir la mano de alguien”.

Al ver el cadáver, asegura que estuvo a punto de desmayarse. Sintió náuseas.

“Aquí donde estoy, todavía tengo ganas de vomitar”, confiesa.

Su tía sigue entre los escombros. Teme tener que volver a la morgue en los próximos días y repetir el proceso.

Una de las tiendas de la morgue improvisada.
Pie de foto,Una de las tiendas de la morgue improvisada.

Rescates continúan en La Guaira a una semana de los sismos

Noticias DWHace 4 horasHace 4 horas

Los rescatistas aún luchan por sacar a hombre sepultado bajo los escombros de lo que fue un edificio de siete plantas en Catia La Mar.

La presidenta encargada de VenezuelaDelcy Rodríguez, anunció la noche de este miércoles (01.07.2026) que las labores de búsqueda y rescate de supervivientes continúan, tras una semana de los fuertes terremotos que causaron al menos 2.295 muertos y 11.267 heridos.

“Tenemos esperanza y fe”, dijo la mandataria en un acto transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), durante el que condecoró a las delegaciones de rescatistas de Italia y Suiza.

La gobernante interina dio estas declaraciones cuando un grupo de rescatistas de varios países llevan más de 60 horas en una operación de salvamento de un superviviente que se encuentra bajo los escombros de un edificio colapsado en el estado costero de La Guaira, el más afectado por los sismos.

Rodríguez, que decretó duelo nacional por las víctimas, aseguró que su país vive “una de las peores tragedias naturales que haya conocido en su historia” y expresó su agradecimiento a los expertos de 31 naciones que han ido a Venezuela a “socorrer y dar vida”.

Rescatistas siguen trabajando en Catia La Mar

Un contingente de rescatistas trabajaban la noche del miércoles para salvar a un venezolano que lleva atrapado una semana bajo las ruinas de un edificio en la zona más devastada por los terremotos, constató una reportera de la afp, en momentos en que se agotaba la esperanza de hallar sobrevivientes.

Hernán Gil, un guarda de seguridad de 43 años, quedó sepultado en la garita de seguridad del edificio donde trabajaba en Catia La Mar, ciudad ubicada en el estado La Guaira y arrasada el 24 de junio por los sismos consecutivos de magnitud 7,2 y 7,5 que causaron miles de desaparecidos.

 Equipos de Estados Unidos, El Salvador, Costa Rica, Portugal, México, Chile y Venezuela han estado cavando en dos rutas simultáneas durante los últimos tres días para liberarlo, mientras miden el riesgo de derrumbe de un edificio vecino inclinado.

Reforzaron sus cimientos con madera y hierro para evitar que la estructura, que se estaba inclinando, se desplome por completo. Una ambulancia y personal médico aguardan muy cerca.

El Cuerpo de Bomberos de Chile publicó un video en Instagram en el que se ve a Gil dentro de su cabina, mientras movía la cabeza para mirar a la cámara. Se le ve con una mascarilla y el ojo derecho enrojecido.

“Esto es verdaderamente un milagro”, dijo a la AFP la esposa de Gil, Gusbimar González. “Él estaba trabajando en la garita, y el movimiento hizo que la garita se desplazara, se quedó entre las paredes”.

Recibe hidratación y oxígeno

El hombre ha recibido hidratación a través de una sonda y se instaló un tubo a través del cual le suministraban aire.

“Esta es una estructura de acceso bastante complicado”, dijo a la AFP Cristian Vera, jefe del equipo de rescate chileno, mientras el rescate continuaba el miércoles por la noche.

La noticia del intento de rescate llegó al final de un día en el que la esperanza de encontrar más sobrevivientes se había desvanecido.

La ONU cifra en unos 50.000 los desaparecidos.

Aunque el gobierno elude referirse a las personas desaparecidas, asegura que el día de los sismos había unos 30.000 ciudadanos en La Guaira, de los cuales 6.461 fueron rescatados y más de 13.000 salieron por sus propios medios o ayudados por familiares y amigos. Del resto, nada se sabe.

jc (efe, afp)     

Gobierno de Venezuela declara duelo nacional por terremotos

Noticias DW

Además de las 2.200 muertos reportados hasta hoy, los sismos dejaron pérdidas materiales de por lo menos USD 6.700 millones.

Voluntarios y un rescatista mexicano ayudan a buscar sobrevivientes en un edificio derrumbado en Caraballeda, estado de La Guaira. (Archivo: 30.06.2026)Imagen: Miguel Medina/REUTERS

La presidenta encargada de VenezuelaDelcy Rodríguez, declaró duelo nacional por siete días a partir del miércoles (01.07.2026) a las 18:00 hora local (22:00 GMT), cuando se cumple una semana del doble terremoto que afectó la zona norte del país suramericano y que ha dejado un saldo de más de 2.000 fallecidos.

“En homenaje a la memoria de las víctimas, he decidido decretar duelo nacional por siete días, a partir de las 6:00 pm (22:00 GMT) de hoy”, indicó la mandataria en un mensaje publicado en Telegram.

“Venezuela tiene el alma rasgada por las pérdidas humanas causadas por los devastadores terremotos”, añadió.

La presidenta venezolana elevó sus oraciones por los heridos, las personas desaparecidas -sin que se haya precisado esta cifra- y las comunidades afectadas.

De acuerdo al último balance de víctimas, más de 2.200 personas han fallecido por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 del pasado miércoles que sacudió el norte de Venezuela y afectó, principalmente, al estado La Guaira, cercano a Caracas. Además, hay al menos 10.571 heridos.

Un total de 80.870 familias han sido atendidas, mientras que en la zona de desastre hay 3.660 rescatistas extranjeros, 148 perros, 49 vehículos de apoyo y 26.121 efectivos venezolanos, según el Gobierno. Además, 15.467 personas se han registrado como voluntarios en labores de rescate.

Los daños causados tras los terremotos en viviendas y activos económicos, como vehículos, edificios o comercios, tienen una estimación preliminar de 6.700 millones de dólares, según una evaluación satelital del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

gs (efe, reuters)

Rescatistas apuran horas para hallar vida bajo las ruinas

Noticias DW

1 de julio de 2026

Las posibilidades de nuevos rescates son cada vez menores, al cumplirse casi una semana de los terremotos en Venezuela.

Equipos de rescate estadounidenses realizan operaciones de búsqueda de sobrevivientes en La Guaira. (30.06.2026)
Equipos de rescate estadounidenses realizan operaciones de búsqueda de sobrevivientes en La Guaira. (30.06.2026)Imagen: U.S. Department of State/UPI Photo/IMAGO

Miles de rescatistas de todo el mundo apuraban este martes (30.06.2026) las últimas horas para encontrar supervivientes de los terremotos de hace casi una semana en Venezuela, que acumulan cerca de 2.000 muertos, mientras médicos y enfermeras atienden a miles de heridos en una situación precaria.

Entre los rescates de las últimas horas, destaca el de un niño de tres años que fue salvado tras permanecer casi seis días atrapado en el estado La Guaira, aledaño a Caracas, el más devastado por los sismos.

Hasta el martes, 6.461 personas fueron sacadas con vida en La Guaira.

En esa región costera, un grupo de rescate acumulaba la noche del martes más de treinta horas trabajando para sacar a Hernán Gil, un venezolano bajo los escombros de un edificio en la localidad de Catia La Mar que se mantiene con vida y ha estado recibiendo hidratación desde que fue localizado, el domingo.

Su rescate se ha complicado debido a que se encuentra en la garita del sótano del edificio en el que trabajaba como vigilante.

El silencio ha cobrado mayor importancia

En estas horas decisivas el silencio ha cobrado mayor importancia y los llamados a callar cualquier tipo de ruido se han extendido por distintas localidades de La Guaira por si algún sonido indica vida entre las ruinas.

Este martes, más de cien personas permanecieron en silencio en la calle junto a lo que solía ser el complejo de viviendas públicas Los Cocos en La Guaira.

Voluntarios y paramédicos permanecen inmóviles mientras los rescatistas realizan pruebas de sonido en busca de sobrevivientes tras los dos terremotos en Caraballeda, estado de La Guaira. (30.06.2026)
Voluntarios y paramédicos permanecen inmóviles mientras los rescatistas realizan pruebas de sonido en busca de sobrevivientes tras los dos terremotos en Caraballeda, estado de La Guaira. (30.06.2026)Imagen: Juan Barreto/AFP

Durante 10 minutos, interrumpidos solo por el ocasional timbre de un cellular o el grito de un rescatista, la gente aguzó el oído en busca de cualquier sonido de sobrevivientes entre los escombros de seis de las ocho torres derrumbadas, que conformaban el complejo Hugo Chávez, conocido popularmente como Los Cocos.

Entonces sonó una bocina, y picos y voces cobraron vida, mientras la ardua búsqueda comenzaba de nuevo.

Los rescatistas en Los Cocos aún esperan encontrar sobrevivientes en lo que solía ser la planta baja, pero también buscan a los fallecidos.

Yohancy Gil, de 24 años, y su esposo Sergio Guanipa, de 30, permanecen de pie sobre los escombros mientras esperan noticias de los equipos de rescate que buscan a sus hijos bajo los escombros en el lugar de un edificio derrumbado en La Guaira. (30.06.2026)

Posibilidades de nuevos rescates son cada vez menores

Entre las ruinas de cualquier zona devastadas, los familiares mantienen la esperanza, pero médicos, rescatistas y militares venezolanos dicen que las posibilidades son cada vez menores.

El militar español Alberto Vázquez, quien forma parte de un equipo de la Unidad Militar de Emergencias (UME), desplegada en Venezuela desde el día 26, dijo a la agencia efe que a partir de las 72 horas “descienden las probabilidades de encontrar” personas con vida, pero “se sigue encontrando gente”, por lo que “hay que seguir”.

El presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, indicó que 6.461 personas han sido rescatadas, y que en los primeros momentos de la emergencia, entre 13.400 y 13.500 personas lograron salir por sus propios medios o ayudados por sus familiares.

Mientras en los hospitales de Caracas se atiende a la mayoría de los 10.571 heridos.

“Hemos recibido a pacientes en muy malas condiciones. Tan en malas condiciones que muchos han terminado con alguna amputación. Por lo menos un 60 % están amputados. Tenemos al menos treinta pacientes (niños) desde el miércoles”, indicó un pediatra del Hospital Miguel Pérez Carreño de Caracas.

Cansancio en el personal de salud

Por otra parte, el doctor subrayó el cansancio del personal de salud en hospitales públicos y señaló que él ha trabajado dieciséis horas diarias desde el día cero de la emergencia por los terremotos.

El personal de enfermería también ha extendido sus turnos hasta 24 horas, según tres enfermeras consultadas por efe, que hablaron en condición de anonimato en el Hospital Miguel Pérez Carreño, al oeste de Caracas.

Venezuela: vida entre escombros

02:18

En el servicio de Medicina Interna del Pérez Carreño, por ejemplo, siete enfermeras pueden atender a 40 pacientes en un turno, contaron las fuentes citadas.

Cementerios y crematorios siguen recibiendo muchos cuerpos

En los cementerios y crematorios de la capital también se nota el impacto del doble terremoto.

“El jueves fueron casi sesenta, el viernes casi cien, el sábado y domingo como setenta, el lunes cincuenta y el martes cincuenta, la mayoría para cremación. Hoy van dieciocho. Las cavas están full (llenas) y hay gente que te dice: ‘te dejo aquí a mi hijo, voy a buscar el otro, voy a seguir sacando escombros'”, indicó un trabajador del cementerio del Este de Caracas, uno de los más grandes de la ciudad.

Los devastadores terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 ocurridos hace seis días dañaron 855 edificios, de los cuales 189 colapsaron totalmente. Las cifras oficiales dan cuenta de 1.943 muertos, pero la tragedia también ha dejado un número poco claro de desaparecidos.

jc (efe, afp, reuters)

Venezuela: fallecidos por terremotos aumentan a 2.295/ OMS teme brote de enfermedades tras terromotos en Venezuela

Noticias DW\

Más de 11.000 heridos y 12.841 damnificados reportó el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez. Más de 4.000 rescatistas, muchos de ellos extranjeros, siguen buscando sobrevivientes.

Una mujer llora ante los escombros de la que era su casa en La Guaira.Imagen: Matias Delacroix/AP Photo/dpa/picture allianc

El número de fallecidos por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 ocurridos en la zona norte de Venezuela hace una semana se elevó a 2.295, mientras que la cantidad de heridos subió a 11.267, informó este miércoles (01.07.2026) el presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez. En un balance transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión, Rodríguez también reportó 12.841 personas damnificadas.

Asimismo, señaló que han sido rescatadas 6.461 personas por más de 4.000 rescatistas. “La esperanza se mantiene intacta”, aseguró, a siete días de los sismos que destruyeron totalmente, según cifras oficiales, 189 edificios, y dejaron dañados cerca de mil. En esta semana, los sismógrafos han registrado 782 réplicas, aunque Rodríguez aclaró que durante los últimos dos días la frecuencia y la intensidad han disminuido.

“La amenaza parece estar disminuyendo, pero no ha desaparecido”, indicó. El presidente del Parlamento llamó a las personas afectadas a inscribirse en un sistema online del Gobierno llamado Patria, por el que se entregan ayudas sociales, para resolver “rápidamente” el tema de “habitabilidad” y llevarlos a “hoteles de la ciudad capital para que tengan un sitio donde pernoctar”.

NASA: casi 60.000 edificios dañados

El doble terremoto de hace una semana, que afectó principalmente a La Guaira, Caracas y otros cuatro estados, es el más mortífero que ha vivido Venezuela en el último siglo. Cincuenta y nueve años antes, en julio de 1967, se produjo en las proximidades de Caracas un sismo en el que murieron 245 personas, miles sufrieron heridas y los daños materiales fueron muy cuantiosos.

Una primera evaluación experimental rápida realizada por la agencia espacial estadounidense NASA con imágenes satelitales indica que el doble terremoto en Venezuela podría haber dejado unos 58.870 edificios dañados o destruidos en toda la región afectada. Naciones Unidas, en tanto, reportó hace unos días que se estimaba que había unas 50.000 personas desaparecidas.

DZC (EFE, AFP)

OMS teme brote de enfermedades tras terromotos en Venezuela

Noticias DW

30 de junio de 2026

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advierte que el doble terremoto plantea un enorme desafío al sistema de salud en Venezuela.

Morgue improvisada en La Guaira.Imagen: Maxwell Briceno/REUTER\

“Los servicios de salud están sometidos a una presión extrema, con centros que funcionan por encima de su capacidad” ante la llegada masiva de casos de traumatología tras el doble terremoto de la semana pasada en Venezuela, declaró el portavoz de la OMS, Christian Lindmeier, en una rueda de prensa en Ginebra, y advirtió que “existe un riesgo mayor de brotes de enfermedades”.

Las perturbaciones en los servicios de salud y en las redes de agua y saneamiento, combinadas con los desplazamientos de población, podrían favorecer brotes “de enfermedades prevenibles mediante vacunación, como el sarampión, la difteria y la tos ferina”. También podrían acelerar la propagación “de enfermedades de transmisión vectorial e hídrica”, en particular la fiebre amarilla, el dengue, el chikunguña, el zika y la malaria, señaló.

Venezuela Caraballeda 2026 | Vista aérea de edificios destruidos tras fuertes terremotos
Las perturbaciones en los servicios de salud y en las redes de agua y saneamiento, combinadas con los desplazamientos de población, podrían favorecer brotes de enfermedades prevenibles en Venezuela.Imagen: Miguel Medina/AFP/dpa/picture alliance

“La presidenta interina (Delcy Rodríguez) informó que 38 hospitales resultaron afectados”, indicó Lindmeier. Al 27 de junio, la OMS logró recopilar informes de la situación de 21 centros de salud repartidos entre Caracas, La Guaira, Miranda y Falcón: tres están en estado crítico, seis cpresentan on daños estructurales o solo funcionan parcialmente, y los demás siguen operativos, aunque bajo fuerte presión, detalló el portavoz de la OMS.

Colapso de los servicios forenses y de las morgues

Las primeras evaluaciones de la OMS ponen de manifiesto alteraciones en la atención a los pacientes debido a la sobrepoblación de los centros, el aumento de las listas de espera quirúrgicas (en particular en traumatología-ortopedia y neurocirugía), los fallos en las medidas de bioseguridad y la presión a la que se ve sometido el personal.

“Entre las principales carencias figuran el colapso de los servicios forenses y de las morgues, así como la insuficiencia de los sistemas de registro de víctimas y de seguimiento de personas desaparecidas”, añadió el portavoz.

El balance oficial del doble sismo, todavía muy provisional, alcanzó los 1.719 muertos y 5.034 heridos, según el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez. La ONU, por su parte, señala que alrededor de 50.000 personas siguen desaparecidas.

rml (afp, reuters)

A una semana del doble terremoto, Venezuela mantiene la búsqueda de sobrevivientes entre escombros en medio de una crisis humanitaria

Con un saldo oficial de 1.943 muertos, 10.571 heridos y más de 50.000 desaparecidos, el país caribeño continúa las tareas de rescate con miles de socorristas venezolanos y equipos de más de 30 países

Infobae

01 Jul, 2026

Fotografía que muestra edificaciones afectadas por los terremotos, este martes en Catia La mar, La Guaira (Venezuela). EFE/ Miguel Gutiérrez
Fotografía que muestra edificaciones afectadas por los terremotos, este martes en Catia La mar, La Guaira (Venezuela). EFE/ Miguel Gutiérrez

Venezuela cumple este miércoles una semana desde el doble terremoto que devastó amplias zonas del país, con un saldo oficial de 1.943 muertos, 10.571 heridos y más de 50.000 desaparecidos, mientras continúan las operaciones de búsqueda y rescate y organismos internacionales alertan sobre el agravamiento de la crisis humanitaria.

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Las tareas de rescate continúan con la participación de miles de socorristas venezolanos y equipos enviados por más de 30 países. Aunque el paso de los días reduce las posibilidades de encontrar personas con vida bajo los escombros, este martes un niño de tres años fue rescatado con vida gracias al trabajo de un grupo de rescatistas jordanos, uno de los pocos hallazgos que renovó momentáneamente la esperanza de familiares que aún esperan noticias de sus seres queridos.

El balance oficial difundido por las autoridades venezolanas sitúa el número de fallecidos en 1.943 y el de heridos en 10.571, aunque las autoridades reconocen que esas cifras podrían aumentar conforme avanzan las labores de recuperación de cuerpos.

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El coordinador residente de la ONU en Venezuela, Gianluca Rampolla del Tindaro, sostuvo que “sin duda estamos ante una cifra superior a la comunicada”. También explicó: “Puedo ofrecerles una estimación: estamos adquiriendo, y esto es algo que se ha acordado con las autoridades, 10.000 bolsas para cadáveres”.

El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, informó que en las dos zonas más golpeadas por los terremotos, Caraballeda y Catia La Mar, se encontraban unas 30.000 personas cuando ocurrieron los sismos. Según precisó, 19.861 lograron salir por sus propios medios o fueron rescatadas con vida.

El fuerte cruce entre Diosdado Cabello y un rescatista estadounidense en plena búsqueda de sobrevivientes en Venezuela

Te puede interesar:El fuerte cruce entre Diosdado Cabello y un rescatista estadounidense en plena búsqueda de sobrevivientes en VenezuelaEl balance oficial difundido por las autoridades venezolanas sitúa el número de fallecidos en 1.943 y el de heridos en 10.571, aunque las autoridades reconocen que esas cifras podrían aumentar conforme avanzan las labores de recuperación de cuerpos (REUTERS)El balance oficial difundido por las autoridades venezolanas sitúa el número de fallecidos en 1.943 y el de heridos en 10.571, aunque las autoridades reconocen que esas cifras podrían aumentar conforme avanzan las labores de recuperación de cuerpos (REUTERS)

Las estimaciones iniciales del sistema PAGER del Servicio Geológico de Estados Unidos proyectaban, con base en modelos científicos, un número de fallecidos de entre 10.000 y 100.000 personas, además de pérdidas económicas de entre 10.000 millones y 100.000 millones de dólares, equivalentes a entre el 2% y el 10% del producto interno bruto venezolano.

La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) y el Comité Internacional de Rescate (IRC) informaron que más de 50.000 personas continúan desaparecidas tras la catástrofe.

Además de las víctimas directas, la emergencia afecta a cientos de miles de personas que perdieron sus viviendas o sufrieron daños materiales. Jorge Rodríguez indicó que 15.866 personas fueron identificadas como damnificadas y señaló que el Gobierno habilitó 15 refugios temporales en el estado de La Guaira y otros 55 en el resto del país.

Muchas familias permanecen en campamentos improvisados o refugios temporales después de que sus viviendas quedaron destruidas o inhabitables. El Gobierno aseguró que reubicará a los damnificados y prometió entregar soluciones habitacionales antes de finalizar el año.

El impacto social también aparece reflejado en otras estimaciones. El Sistema de Información Geográfica de Esri Venezuela, elaborado a partir de reportes ciudadanos, calcula que unas 595.000 personas resultaron afectadas por los terremotos, entre ellas 133.000 menores de edad.

Además de las víctimas directas, la emergencia afecta a cientos de miles de personas que perdieron sus viviendas o sufrieron daños materiales (REUTERS)Además de las víctimas directas, la emergencia afecta a cientos de miles de personas que perdieron sus viviendas o sufrieron daños materiales (REUTERS)

Por su parte, Unicef estima que 1,8 millones de personas necesitan asistencia humanitaria, de las cuales 680.000 son niños.

El Comité Internacional de Rescate advirtió que las necesidades básicas continúan sin cubrir para una parte importante de la población afectada. En un comunicado señaló que “los servicios médicos en centros de salud y unidades móviles están desbordados, los refugios se encuentran a plena capacidad y los servicios de agua y electricidad siguen interrumpidos en las zonas afectadas”. El organismo añadió que “la magnitud de la respuesta no está a la altura de la magnitud de la necesidad humanitaria”.

En el mismo sentido, Andreas Spaett, coordinador de Médicos Sin Fronteras en Venezuela, describió la situación de quienes perdieron sus hogares al afirmar que “buscan alimentos, buscan agua, buscan refugio”.

El Gobierno venezolano respondió que logró restablecer el 90% del suministro eléctrico y distribuyó más de tres millones de litros de agua en las zonas afectadas.

Los daños materiales también continúan en proceso de evaluación. Jorge Rodríguez informó que los terremotos dejaron 855 edificios con daños severos en todo el país. De ellos, 189 colapsaron por completo, incluidos 158 ubicados en el estado de La Guaira, mientras otros 666 sufrieron daños graves o derrumbes parciales.

El sistema de monitoreo de Esri Venezuela reportó cifras ligeramente superiores, con 924 edificaciones afectadas, entre ellas 226 con pérdida total, 272 con daños severos y 290 con daños parciales.

Los daños materiales continúan en proceso de evaluación (REUTERS)Los daños materiales continúan en proceso de evaluación (REUTERS)

La actividad sísmica posterior tampoco cesó. Según Jorge Rodríguez, casi 700 réplicas se registraron desde el doble terremoto. “El día 28 tuvimos 86 réplicas y el día 29, 30 réplicas”, informó. Sin embargo, advirtió que “eso no necesariamente quiere decir que se haya disipado por completo cualquier riesgo de aparición de un evento peligroso”.

El Servicio Geológico de Estados Unidos registró el último sismo superior a magnitud 4 durante la mañana del lunes, sin reportes de nuevos daños.

Más de 100 venezolanos que fueron deportados de Estados Unidos horas antes de los terremotos continúan desaparecidos

El vuelo de deportación procedente de Miami aterrizó en Caracas pocas horas antes de los sismos. A bordo viajaban 146 venezolanos, entre ellos 19 mujeres y siete niños

Infobae

30 Jun, 2026

Migrantes venezolanos caminan por un puente aéreo a su llegada en un avión de Eastern Airlines procedente de Estados Unidos, en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, en Maiquetía, Venezuela, 16 de enero de 2026. REUTERS/Leonardo Fernández Viloria

Más de un centenar de venezolanos recién deportados de Estados Unidos se encontraban alojados en un hotel de La Guaira cuando los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron la costa norte de Venezuela el miércoles. Los sobrevivientes relataron que quedaron atrapados entre los escombros, caminaron varios kilómetros en busca de ayuda y lograron comunicarse con sus familias después de horas de incertidumbre.

El vuelo de deportación procedente de Miami aterrizó en Venezuela pocas horas antes de los sismos. A bordo viajaban 146 venezolanos, entre ellos 19 mujeres y siete niños, según ICE Flight Monitor, una iniciativa de Human Rights First que monitorea los vuelos de deportación. Tras arribar al país, las autoridades trasladaron al grupo al Hotel Santuario La Llanada, en La Guaira, donde permanecían mientras completaban trámites médicos y de identificación antes de regresar a sus hogares.

Lisbeth Portillo, de 58 años, contó que logró salir de entre los escombros junto con otros 20 deportados. El grupo recorrió las calles de La Guaira en busca de ayuda después del derrumbe del edificio. “Caminamos unos cinco kilómetros, y yo lloré y lloré… no había comunicación”, relató en una entrevista telefónica desde su casa en Maracaibo.

Según su testimonio, el grupo llegó finalmente a una sede de la Guardia Nacional, donde pudo utilizar un teléfono para contactar a sus familiares. “He vuelto a nacer; Dios me dio una segunda oportunidad”, expresó Portillo. “Estoy traumatizada”, agregó entre lágrimas.

El gobierno venezolano informó que los terremotos dejaron más de 1.700 muertos en distintas zonas del país.

Portillo explicó que compartía una habitación del segundo piso con otras dieciséis mujeres. Poco antes del primer terremoto salió al balcón para observar el mar. “Salí al balcón para contemplar el mar y vi que el cielo estaba negro; hacía mucho calor”, recordó. Después volvió a la habitación y se acostó sobre una cama.

En la carretera hacia La Guaira, una iglesia destruida ponía de manifiesto la devastación causada por los terremotos que sacudieron Venezuela el miércoles (NYT)En la carretera hacia La Guaira, una iglesia destruida ponía de manifiesto la devastación causada por los terremotos que sacudieron Venezuela el miércoles (NYT)

Minutos más tarde comenzaron las sacudidas. “Empecé a oír ‘papá, papá, papapá’, y vi cómo las mujeres que estaban a mi lado empezaban a caer”, contó. “Todas gritaban pidiendo ayuda”.

Casi de inmediato se produjo un segundo terremoto. “Me caí y quedé enterrada y cubierta por una viga, pero el temblor movió todo a mi alrededor y pude salir”, relató Portillo, quien señaló que sufrió moretones en distintas partes del cuerpo.

La mujer quedó involucrada en la campaña de deportaciones masivas impulsada por el gobierno de Donald Trump. Según ICE Flight Monitor, Estados Unidos registró en mayo 288 vuelos de deportación hacia 38 países, entre ellos Burkina Faso, Camboya, Camerún, Chile, Costa de Marfil y Venezuela.

La misma organización indicó que durante mayo salieron 12 vuelos de deportación hacia Venezuela, con una frecuencia de tres operaciones semanales. Los vuelos se reanudaron en febrero de 2025 después de una interrupción de 13 meses.

Portillo señaló que las autoridades venezolanas les realizaron exámenes médicos y les entregaron documentos de identificación al llegar al hotel. También les informaron que regresarían a sus hogares al día siguiente, pero los terremotos alteraron esos planes.

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos no respondió de inmediato a una solicitud de información de la agencia AP sobre lo ocurrido con el grupo de deportados.

Unas mujeres preparan comida en el interior de un edificio dañado tras los terremotos ocurridos en La Guaira, Venezuela, el 29 de junio de 2026. REUTERS/Maxwell BricenoUnas mujeres preparan comida en el interior de un edificio dañado tras los terremotos ocurridos en La Guaira, Venezuela, el 29 de junio de 2026. REUTERS/Maxwell Briceno

Un video difundido por el gobierno venezolano en redes sociales mostró el momento en que los pasajeros del vuelo llegaron al aeropuerto de Caracas y recibieron a las autoridades venezolanas antes de su traslado al hotel.

Otra de las pasajeras, Jenny Rodríguez, de 24 años, contó a la cadena Telemundo que también quedó atrapada bajo los escombros del edificio. “Quedé atrapada bajo los escombros. Un compañero que viajaba en el mismo vuelo se acercó; logré liberar mi mano de los escombros, lo agarré por los pantalones y le rogué que me ayudara”, relató. “Gracias a Dios —y a Él— pude salir de allí”.

Mientras algunos sobrevivientes lograron reunirse con sus familias, otras personas continuaban buscando información sobre sus seres queridos.

Liliana Rojas declaró a Telemundo que intentaba localizar a su pareja, de 33 años, quien permanecía detenido en un centro de detención de El Paso, Texas, antes de ser deportado. “Nadie da respuesta a nada”, afirmó Rojas, al explicar que el centro de detención únicamente le confirmó que el hombre fue enviado a Venezuela.

Portillo también enfrentó dificultades para contactar a sus familiares. Contó que no recordaba los números telefónicos de sus hijos y decidió llamar a su esposo, que permanece en Estados Unidos. “Le dije: ‘César, estoy viva. Ayúdame’. Y mi marido no paraba de decir: ‘No puede ser’”, recordó. “‘Estoy viva, salí de entre los escombros, estoy viva’, le dije”.

Su esposo avisó a sus hijos, quienes viajaron para reunirse con ella al día siguiente. “Nací ese día; el 24, volví a nacer”, concluyó Portillo, quien residió durante más de cuatro años en el sur de Florida y afirmó que mantenía una solicitud de asilo pendiente en Estados Unidos.

(Con información de Associated Press)

Keiko Fujimori es la nueva presidenta del Perú: en su cuarto intento, la heredera del fujimorismo llega por fin a Palacio de Gobierno

Después de 15 años de intentarlo, Keiko Fujimori se convierte en la primera presidenta electa del Perú. Los primeros resultados de la segunda vuelta del 7 de junio la ponen por encima de Roberto Sánchez y cierran el ciclo más largo y accidentado de la política peruana reciente: cuatro candidaturas, tres derrotas, más de 500 días en prisión preventiva y un antivoto que por fin no alcanzó para detenerla

PorMarilyn Corrales Valqui

Infobae

29 Jun, 2026

Retrato en acuarela de Keiko Fujimori sonriendo, con el histórico Palacio de Gobierno de Perú y la bandera nacional ondeando al fondo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Keiko Sofía Fujimori Higuchi, de 50 años, es la nueva presidenta del Perú para el periodo 2026-2031. Los resultados de la segunda vuelta presidencial la ubican por encima de Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, en lo que representa el desenlace de la carrera política más persistente y más accidentada de la historia reciente del país. Cuatro candidaturas, tres derrotas, más de 500 días en prisión preventiva y un antivoto que durante años pareció insuperable.

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Con el 100% de las 92,766 actas contabilizadas al 29 de junio de 2026, la candidata de Fuerza Popular obtuvo 9′223,396 votos, equivalentes al 50.135% de los sufragios válidos. Roberto Sánchez, su rival, alcanzó 9′173,755 votos, el 49.865% del total. Una diferencia de apenas 49,641 sufragios separó a los dos candidatos al cierre del escrutinio, en uno de los resultados más ajustados de la historia electoral peruana.

El largo camino al poder: cuatro intentos, una sola meta

La historia política de Fujimori comenzó antes de que cumpliera 20 años. En 1994, con 19 años, asumió el rol de primera dama de la Nación tras la separación de sus padres, Alberto Fujimori y Susana Higuchi. Fue esa exposición temprana al poder la que moldeó su vocación política y la que también le heredó el peso más difícil de cargar: el apellido de un expresidente condenado a 25 años de prisión por crímenes de lesa humanidad y corrupción.

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Su primera candidatura presidencial llegó en 2011, con solo 36 años —uno más del mínimo requerido—, bajo la bandera de Fuerza 2011. Pasó a la segunda vuelta con el 23,5% de los votos, pero el escritor Mario Vargas Llosa apoyó en el último tramo a su rival, el nacionalista Ollanta Humala, quien la derrotó con el 51,49% frente al 48,51% de ella. La diferencia fue de poco más de 447.000 votos.

Conservative presidential candidate Keiko Fujimori votes during a runoff between her and left-wing candidate Roberto Sanchez, in Lima, Peru, June 7, 2026. REUTERS/Alessandro CinqueConservative presidential candidate Keiko Fujimori votes during a runoff between her and left-wing candidate Roberto Sanchez, in Lima, Peru, June 7, 2026. REUTERS/Alessandro Cinque

En 2016 llegó como favorita. Obtuvo el 39,9% en la primera vuelta, una ventaja que parecía incontestable. Pero el antifujimorismo se movilizó con una intensidad que nadie había previsto y el banquero conservador Pedro Pablo Kuczynski la derrotó por apenas 41.000 votos. Fue la derrota que más le dolió. La que, según quienes la conocen, nunca terminó de digerir.

En 2021 llegó en el peor momento posible. Las encuestas la situaban en el sexto lugar antes de la primera vuelta. El escándalo del caso Cócteles, los tres períodos de prisión preventiva y el desgaste de Fuerza Popular en el Congreso habían erosionado su base. Sin embargo, la fragmentación del voto conservador actuó en su favor: obtuvo apenas el 13% en la primera vuelta, pero fue suficiente para pasar al balotaje. Allí perdió ante Pedro Castillo por un margen de décimas, en una de las noches electorales más tensas de la historia peruana.

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El antivoto que por fin no alcanzó

Durante años, el concepto de “antivoto” definió la carrera de Fujimori tanto como sus propias propuestas. Era el techo invisible: podía crecer hasta cierto punto, pero el rechazo transversal a su candidatura —alimentado por la memoria de los años noventa, las violaciones a los derechos humanos del gobierno de su padre y los juicios por lavado de activos— siempre terminaba por movilizar a votantes que de otro modo se habrían quedado en casa.

Para 2026, espertos y analistas en temas electorales coincidieron en que Fujimori había logrado reducir ese antivoto a niveles mínimos históricos. La muerte de su padre Alberto Fujimori en 2023 cerró un capítulo que había mantenido abierta la herida del fujimorismo en la memoria colectiva. El archivo del caso Cócteles, ordenado en enero de 2026 por el Décimo Juzgado de Investigación Preparatoria Nacional en cumplimiento de una sentencia del Tribunal Constitucional que determinó que los aportes de campaña recibidos antes de 2016 no podían ser calificados como lavado de activos, liberó a la candidata de la presión judicial que había marcado sus campañas anteriores.

En la primera vuelta del 12 de abril obtuvo el 17,18% de los votos válidos, el resultado más alto de todos los candidatos. Ese número confirmó que su base electoral se había consolidado y que el antivoto, aunque presente, no tenía ya la fuerza de 2016 o 2021.Keiko Fujimori y Roberto SánchezKeiko Fujimori y Roberto Sánchez emitieron su voto – AFP

¿Quién es Keiko Fujimori, la nueva presidenta del Perú?

Keiko Fujimori nació el 25 de mayo de 1975 en Lima. Es administradora de empresas con licenciatura en Boston University y máster en Administración de Empresas por Columbia University, título reconocido en Perú en noviembre de 2024. Fundó Fuerza Popular en 2009 y desde entonces es su principal dirigente. Fue congresista entre 2006 y 2011, período en el que acumuló la mayor votación individual de una legisladora hasta ese momento: 602.869 votos.

Su plan de gobierno, “Perú con Orden”, tiene tres ejes: seguridad, economía y social. En seguridad propone la creación de Centros de Comando y Videovigilancia en las 24 regiones, el despliegue de 1.000 patrulleros inteligentes y 10.000 cámaras, la construcción de cuatro mega penales bajo administración temporal de las Fuerzas Armadas y la ampliación de las Unidades de Flagrancia Express. En economía plantea reducir el déficit fiscal al 1% del PBI hacia 2031 y atraer entre USD 5.000 y 7.000 millones anuales de inversión privada. En lo social fija reducir la pobreza al 15% en cinco años y construir 3.000 colegios.Keiko Fujimori sonríe y saluda a una multitud con banderas anaranjadas; Alberto Fujimori, un mapa de Perú y papeletas electorales se superponen en el fondo urbanoLa reivindicación del legado de Alberto Fujimori fue uno de los ejes centrales de la campaña de Fuerza Popular en la primera vuelta. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las polémicas que marcaron su camino

El caso más mediático de su trayectoria fue el caso Cócteles, que la acusaba de lavar activos provenientes de aportes de la constructora brasileña Odebrecht a sus campañas de 2011 y 2016. El proceso la llevó a prisión preventiva en tres ocasiones: en 2018, 2020 y abril de 2021, acumulando más de 500 días de detención. La investigación fue conducida durante años por el fiscal José Domingo Pérez y convirtió a Fujimori en el centro del debate sobre independencia judicial y uso político de la prisión preventiva en el Perú.

En octubre de 2025, el Tribunal Constitucional resolvió que los aportes de campaña anteriores a 2016 no podían ser calificados automáticamente como lavado de activos. En enero de 2026, el Poder Judicial archivó definitivamente los cargos. La Fiscalía apeló esa decisión y el caso quedó al voto en la Segunda Sala Penal de Apelaciones Nacional, aunque sin efecto sobre la candidatura.

Fujimori también fue señalada por el papel obstruccionista de Fuerza Popular en el Congreso entre 2016 y 2019, período en el que el partido usó su mayoría de 73 escaños para desestabilizar al gobierno de Kuczynski y que terminó con la caída del presidente. Esa etapa fracturó al partido y deterioró su imagen pública de manera significativa.

Por cuarta vez, Keiko Fujimori buscará la presidencia de Perú. Este video explora su hoja de vida, su liderazgo en Fuerza Popular, sus anteriores campañas y las controversias que la han rodeado.

La presidencia que comienza el 28 de julio

Keiko Fujimori asumirá la presidencia el 28 de julio de 2026, según lo establece el artículo 19 de la Ley Orgánica de Elecciones. Será la primera mujer electa presidenta del Perú y la primera en llegar al cargo después de cuatro intentos en el mismo proceso electoral. Su vicepresidentes serán Luis Galarreta Velarde, excongresista y expresidente del Congreso en 2017, y Miguel Ángel Torres Morales, abogado y excongresista.

EE.UU. envía a Venezuela más militares y equipos de rescate/ ¿Cómo responderá Estados Unidos a los devastadores terremotos en Venezuela?

Noticias DW

El despliegue incluye personal de la fuerza aérea y unos 130 marines que ayudarán a reabrir el colapsado puerto de La Guaira.

Personal militar controla el acceso al estado de La Guaira mientras se despliega maquinaria pesada para retirar los escombros tras los recientes terremotos gemelos en Venezuela. (Archivo: 27.06.2026)

Estados Unidos reforzó el domingo (28.06.2026) su despliegue en Venezuela para apoyar las labores de respuesta a los terremotos que sacudieron el país caribeño, con el envío de más de 200 efectivos militares, helicópteros y aviones.

El Comando Sur (Southcom) informó en un comunicado que el despliegue incluye casi 100 integrantes de la fuerza aérea, especializados en gestión de aeródromos, para ayudar al gobierno venezolano a ampliar de forma segura la llegada y salida de vuelos del aeropuerto internacional Simón Bolívar, la principal terminal aérea que sirve a Caracas, que sufrió fuertes daños tras los terremotos y está operando de manera parcial.

En las próximas 24 horas también llegarán unos 130 marines al puerto de La Guaira, que quedó fuera de servicio.

Reabrir La Guaira para recibir ayuda por mar

En coordinación con las autoridades venezolanas, los militares estadounidenses trabajarán para “reabrir la terminal portuaria” y facilitar la llegada por mar de ayuda humanitaria y equipos a las zonas más afectadas, según el comunicado.

A su vez, varios helicópteros militares de EE.UU. trasladaron ya personal del Departamento de Estado para dirigir la misión de ayuda de Washington al desastre.

Southcom indicó además que la Fuerza Espacial de EE.UU. está proporcionando imágenes satelitales a las comunidades afectadas y de la infraestructura dañada para ayudar a los equipos de rescate para “evaluar dónde se necesita con mayor urgencia la asistencia”.

Venezuela ha recibido a más de 1.600 rescatistas para atender a las víctimas de los terremotos, según informó este sábado el viceministro venezolano para Europa y América del Norte, Oliver Blanco.

El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, indicó el viernes que su gobierno prometió destinar 150 millones de dólares en ayuda humanitaria a Venezuela.

En concreto, 100 millones de dólares para la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) en Venezuela y 50 millones destinados a organizaciones que operan sobre el terreno.

Washington también envió ya equipo militar y dos brigadas de búsqueda y rescate de los departamentos de bomberos del condado de Fairfax (Virginia) y de Los Ángeles (California), que trabajan en la búsqueda y rescate de sobrevivientes.

Los dos sismos, de magnitud 7,2 y 7,5, que tuvieron lugar el pasado miércoles, dejan hasta ahora 1.450 fallecidos, 3.150 heridos y 12.721 familias afectadas.

gs (efe, afp)

¿Cómo responderá Estados Unidos a los devastadores terremotos en Venezuela?

La catástrofe podría darle al régimen otra excusa para posponer las elecciones

PorThe Economist

Infobae

29 Jun, 2026

Varias personas que transportan sus pertenencias pasan junto a un mural de Simón Bolívar, tras los terremotos que han sacudido el país, en La Guaira (Venezuela), el 28 de junio de 2026. (REUTERS/Maxwell Briceno)Varias personas que transportan sus pertenencias pasan junto a un mural de Simón Bolívar, tras los terremotos que han sacudido el país, en La Guaira (Venezuela), el 28 de junio de 2026. (REUTERS/Maxwell Briceno)

Personas angustiadascaminan por las calles de La Guaira, una ciudad a 30 minutos en coche de Caracas, la capital de Venezuela. Portan panfletos con imágenes de familiares desaparecidos desde el 24 de junio, cuando dos fuertes terremotos sacudieron el país. Sus voces están roncas de tanto gritar los nombres de sus seres queridos.

La Guaira, en la costa, fue la ciudad más afectada por los temblores, que se produjeron con apenas 39 segundos de diferencia. Cuatro días después, la búsqueda de supervivientes continúa. Al principio, personas valientes levantaban escombros con sus propias manos. Ahora, equipos internacionales de al menos 20 países han llegado con equipos de última generación, perros y maquinaria pesada. Sorprendentemente, aún se rescatan personas con vida. Pero el número de muertos va en aumento. Para el 28 de junio, la cifra de fallecidos en Venezuela ascendía a 1.450, con otros 3.150 heridos.

Las morgues de La Guaira están desbordadas. Miles de personas han sido desplazadas. Y crece la indignación por algunos aspectos de la respuesta. La policía y algunos equipos de rescate de emergencia se desplegaron en Caracas inmediatamente después de los terremotos. Sin embargo, los residentes de La Guaira afirman que fueron abandonados a su suerte durante las primeras 48 horas. “Todos fueron voluntarios; el gobierno no nos ayudó en absoluto”, declaró una mujer a The Economist , frente a un edificio de apartamentos derrumbado. Dentro, añadió, yace el cadáver de su tía.

Veintisiete años de corrupción sistémica bajo los gobiernos supuestamente socialistas del presidente Nicolás Maduro y su predecesor Hugo Chávez han devastado la economía venezolana, debilitado las instituciones y dejado servicios, desde hospitales hasta bomberos, en un estado deplorable. Maduro y Chávez tenían una respuesta habitual para quienes los criticaban: que se enfrentaban a un agresivo imperio estadounidense ideológicamente empeñado en socavarlos. Pero esa excusa ya no es válida.

La actual presidenta interina, Delcy Rodríguez, está en el poder gracias a la administración Trump. Tras la captura de Maduro, su jefe, por comandos estadounidenses el 3 de enero, la exvicepresidenta del dictador ha estado colaborando estrechamente con Washington en un acuerdo que ambas partes han presentado como mutuamente satisfactorio. Estados Unidos ha suavizado las sanciones. A cambio, Rodríguez ha mantenido la estabilidad y reformado las normas que desalentaban la inversión extranjera en los sectores petrolero y minero de Venezuela. Trump ha optado por presentar todo esto como uno de sus grandes éxitos estratégicos . “Venezuela está mejor ahora que nunca en la historia del país. Es como una empresa conjunta”, declaró el 26 de marzo.

El terremoto pondrá en peligro esa narrativa. La respuesta del Sr. Trump hasta ahora ha sido extraña. “Fuera” del terremoto, “la gente está feliz, bailan en las calles”, dijo, absurdamente, el 26 de junio. Su administración debe decidir ahora hasta qué punto se involucrará en un esfuerzo de reconstrucción a gran escala. Los sismos han causado daños materiales por valor de 6700 millones de dólares, según un análisis satelital realizado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo.

James Story, ex embajador estadounidense en Venezuela, afirma que Estados Unidos tiene un deber para con el país dada su manifiesta injerencia hasta la fecha. “Claramente, Delcy no fue una presidenta electa”, declara: “Las acciones de Estados Unidos la pusieron en el poder”. Recomienda “un esfuerzo total” de asistencia estadounidense, incluyendo el despliegue de un buque hospital. La administración Trump aún no ha indicado estar dispuesta a hacerlo. Sin embargo, ha enviado un buque militar hacia la costa venezolana y equipos especializados de búsqueda y rescate. Personal militar estadounidense también ha reparado la pista dañada por el terremoto en el principal aeropuerto internacional de Caracas, que Estados Unidos ha estado utilizando desde entonces para vuelos humanitarios.

El ambicioso plan estadounidense para Venezuela consta de tres etapas: estabilización, recuperación y transición. La idea es que la estabilización y la recuperación (tanto de la economía venezolana como de sus maltrechas instituciones) se lleven a cabo mientras la Sra. Rodríguez ejerce como presidenta interina. La tercera etapa, la transición, requiere elecciones democráticas (en las que ella podría ser candidata). Nunca se ha establecido un calendario para este proceso, y los terremotos podrían justificar un retraso en la tercera etapa. Esto, sin duda, convendría al impopular régimen. “Hay motivos para creer que esta terrible tragedia se instrumentalizará para impedir que convoquen elecciones próximamente”, afirma el Sr. Story.

En cuanto a la administración Trump, no ha mostrado mucha urgencia por devolver a Venezuela a la democracia. En los últimos días, funcionarios estadounidenses han declarado a la prensa que María Corina Machado, premio Nobel de la Paz y, sin duda, la líder opositora más popular de Venezuela, los ha estado irritando al solicitar la ayuda de Estados Unidos para regresar a Venezuela. Un funcionario estadounidense insistió en que sus peticiones para volver a su país tras los terremotos eran parte de una “maniobra política”, según informó el New York Times .

Contar con el claro apoyo de la administración Trump será un consuelo para la Sra. Rodríguez. Sin embargo, ser la líder de un régimen impopular tras el trauma masivo de un desastre natural conlleva numerosos riesgos. El viernes, la presidenta interina visitó un edificio derrumbado en Caracas. Un viaje concebido como una oportunidad para tomar fotos positivas pronto se convirtió en algo más. “¿Dónde está la ayuda?”, gritó alguien entre la multitud. “¡Váyanse!”, exclamó otro.

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Las impactantes imágenes de los graves daños causados por los potentes terremotos que han golpeado Venezuela

Pie de foto,El momento de los terremotos en el aeropuerto de Maiquetía.

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    • Autor,Redacción
    • Título del autor,BBC News Mundo
  • 25 junio 2026

Las imágenes que llegan desde Venezuela después de los dos terremotos de este miércoles pintan un panorama de miedo y destrucción.

El primer sismo que afectó al país fue registrado por el USGS con una magnitud de 7,2, seguido menos de un minuto después por un segundo terremoto de magnitud 7,5.

Hay mas de 1.400 muertos y miles de heridos y desaparecidos, aunque la verdadera magnitud de la catástrofe solo se conocerá con el paso de los días.

Las fotos de la capital, Caracas, muestran edificios completamente derrumbados mientras los rescatistas ayudan a las personas que han quedado atrapadas entre los escombros.

Muchos residentes de la ciudad se quedaron sin servicio eléctrico y sin internet después de los terremotos, por lo que la comunicación ha sido difícil.

En el cercano estado de la Guaria decenas de edificios se derrumbaron y hay mucha gente atrapada bajo los escombros.

Equipos de rescate buscan víctimas entre los escombros de un edificio colapsado en Caracas tras los terremotos del 24 de junio
Pie de foto,Equipos de rescate buscan víctimas entre los escombros de un edificio colapsado en Caracas tras los terremotos del 24 de junio.
Un grupo de rescatistas saca a una mujer en una camilla de los escombros de un edificio colapsado en Caracas
Pie de foto,Rescatistas evacúan a una mujer en una camilla de los escombros de un edificio colapsado en Caracas.
Personas salen corriendo a la calle en Caracas tras los terremotos el 24 de junio de 2026.
Pie de foto,Personas salen corriendo a la calle en Caracas después de los sismos.
Una mujer consuela a un niño en una calle de Caracas tras los terremotos del 24 de junio de 2026.
Pie de foto,Una mujer consuela a un niño en una calle de Caracas tras los terremotos.
Edificio dañado en Los Palos Grandes, Caracas, tras los terremotos  que sacudieron el país y otras regiones del Caribe el 24 de junio de 2026.
Pie de foto,Edificio dañado en Los Palos Grandes, en la capital.
Rescatistas buscando sobrevivientes en San Bernardino, Caracas, tras el terremoto que sacudió a Venezuela
Pie de foto,Rescatistas buscando sobrevivientes en San Bernardino, también en Caracas.
Un edificio de Bancaribe, Caracas, completamente destruido por el terremoto
Pie de foto,Un edificio de Bancaribe completamente destruido en Caracas.

La presidenta en funciones, Delcy Rodríguez, decretó el estado de “zona de desastre” en La Guaira, diciendo que lo que ahí había ocurrido era “una verdadera tragedia”.

Imágenes verificadas por la BBC muestran las secuelas de los terremotos en la costa venezolana, donde se puede ver una enorme destrucción.

Una imagen verificada por la BBC que muestra el colapso total de un hotel en La Guaira.
Pie de foto,Una imagen verificada por la BBC muestra el colapso total del Hotel Eduard’s en La Guaira, que originalmente tenía 10 pisos.
Edificios destruidos y escombros cubren la costa venezolana tras los terremotos en La Guaira, Venezuela, el 24 de junio de 2026, en esta captura de pantalla tomada de un video de redes sociales.
Pie de foto,Tras los terremotos del 24 de junio, decenas de edificios quedaron destruidos en La Guaira, que ha sido calificada de “zona de desastre”.
Personas permanecen entre los escombros cerca de un edificio dañado tras un terremoto en Catia La Mar, estado de La Guaira, unos 30 km al noroeste de Caracas
Pie de foto,Personas permanecen entre los escombros cerca de un edificio dañado tras un terremoto en Catia La Mar, estado de La Guaira, a unos 30 km al noroeste de Caracas.
Residentes y equipos de emergencia permanecen cerca de edificios dañados tras un terremoto en Catia La Mar, estado de La Guaira
Pie de foto,Residentes y equipos de emergencia permanecen buscan sobrevivientes en edificios colapsados en Catia La Mar, estado de La Guaira.
Un edificio en llamas en La Guaira, Venezuela.
Pie de foto,Un edificio en llamas en La Guaira, Venezuela.

El ministro del interior de Venezuela, Diosdado Cabello, apareció en televisión nacional y se refirió a los daños.

“Se nos han venido unos edificios, casas y viviendas se han desplomado, estamos atendiéndolos con todos los organismos de seguridad y asistencia, de protección civil”, dijo Cabello.

La gente espera fuera de sus casas en Caracas mientras los agentes de la policía vigilan
Pie de foto,Caraqueños esperan fuera de sus hogares.
Un edificio colapsado en la ciudad de Caracas mientras una moto pasa por el frente
Pie de foto,Edificio colapsado en la capital venezolana.

“Este temblor fue horrible, hasta peor que el de 1967 (cuando ocurrió un terremoto en Caracas),” le dijo María Romero, una pensionada de 80 años que vive al sur de la ciudad, a la agencia Reuters. “El edificio se movía. La policía me ayudó a bajar porque no podía”.

Los sismos se sintieron al otro lado de la frontera, en Colombia, en ciudades como Bogotá y Bucaramanga.

Personas evacuadas hablan por teléfono mientras aguardan en el complejo urbanístico Parque Central, en Caracas, tras el terremoto de magnitud 7,2 que sacudió Venezuela
Pie de foto,Personas evacuadas aguardan en el complejo urbanístico Parque Central, en Caracas.
Dos mujeres asustadas en la calle después del terremoto que sacudió a Caracas
Pie de foto,Dos mujeres asustadas en las calles de Caracas después del terremoto
Rescatistas buscando sobrevivientes en Caracas tras los potentes terremotos en Venezuela
Pie de foto,Rescatistas buscando sobrevivientes en la capital de Venezuela.
Rescatistas en La Guaira
Rescatistas en venezuela
Venezuela

Imágenes satelitales del antes y el después muestran la devastación causada por el doble terremoto en Venezuela

El antes y el después de un hotel destruido en La Guaira.
Pie de foto,El antes y el después de un hotel destruido en La Guaira.

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    • Autor,Redacción y Equipo de periodismo visual
    • Título del autor,BBC News Mundo*
  • 26 junio 2026

Una de las zonas más golpeadas por los dos terremotos consecutivos que azotaron la zona costera central de Venezuela el miércoles a las 18:04 hora local (el primero de 7,2 de magnitud y el segundo de 7,5), es La Guaira.

Este estado -que se asienta en una estrecha franja de tierra entre el mar Caribe y las faldas del cerro El Ávila, y que se encuentra a tan solo 30 kilómetros de Caracas- fue declarado “zona de desastre” por la magnitud de la devastación.https://flo.uri.sh/visualisation/29507422/embed?auto=1

Más de 100 edificios quedaron completamente destruidos en La Guaira, según señaló una agencia de la ONU.

El dato fue confirmado por el vicepresidente sectorial de Política, Seguridad Ciudadana y Paz, Diosdado Cabello, quien añadió que hay más de 70.000 familias damnificadas.https://flo.uri.sh/visualisation/29507501/embed?auto=1

Las primeras imágenes satelitales muestran cómo, donde antes había edificios, ahora solo quedan escombros. Donde antes se veían almacenes industriales, hoy se ven estructuras deformadas.

Las capturas de la empresa de inteligencia geospacial Vantor revelan la destrucción en varios puntos de la ciudad costera de La Guaira.

Se ven edificaciones y bloques de departamento destruidos en la playa de Puerto Viejo y en Playa Grande, una de las playas más frecuentemente visitadas del litoral central venezolano.https://flo.uri.sh/visualisation/29508421/embed?auto=1

En Catia La Mar, la ciudad más poblada de La Guaira con cerca de 112.000 habitantes, complejos residenciales completos aparecen ahora convertidos en montones de escombros, con las ventanas destrozadas y las tuberías expuestas.

Entretanto, los equipos de rescate trabajan a contrarreloj buscando sobrevivientes entre las ruinas, mientras familiares y amigos, en medio de su desesperación por la desaparición de seres queridos, buscan con sus propias manos a falta de maquinaria pesada y otro tipo de herramientas necesarias.https://flo.uri.sh/visualisation/29508457/embed?auto=1

Según explicó el Dr. Franklin Rodríguez al programa Today de la BBC, la situación que los médicos enfrentan allí es desesperada.

Franklin, quien residen normalmente en Caracas pero viajó a la zona, describió el sistema sanitario como completamente colapsado, y señaló que los dos hospitales principales del estado están “totalmente desbordados”.

“Hay una grave escasez de medicamentos y material sanitario. Los centros médicos no tienen capacidad para atender al enorme volumen de personas, y muchas personas siguen atrapadas bajo los escombros”, afirmó Franklin.https://flo.uri.sh/visualisation/29508693/embed?auto=1

La Guaira es el principal punto de entrada Venezuela. Alberga el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, que sirve a Caracas, y que registra el mayor número de rutas internacionales.

Además, es uno de los centros económicos y turísticos más importantes del país. Allí se concentra una intensa actividad comercial y portuaria que la convierte en una pieza clave para el país.

El elevado número de víctimas que dejó el terremoto –por ahora solo se han confirmado cientos pero se estima que la cifra final será muy superior- se debe no solo a la magnitud de ambos movimientos telúricos, sino a que las viviendas en las que habita la población son estructuras vulnerables a los terremotos, detalló el Instituto Geológico de Estados Unidos.

La mayoría de ellas están construidas con mampostería de ladrillo sin refuerzo y con bloques de adobe.

*Imágenes interactivas por Lais Alegretti, Daniel Arce-Lopez y Caroline Souza

Cifra de muertos por terremotos en Venezuela aumenta a 1.430: “Hay unos 50.000 desaparecidos”

Noticias DW

Se estima que hay miles de personas aún atrapadas bajo los escombros. Hasta el momento se reportan 3.238 heridos y 3.142 familias damnificadas.

Vecinos y rescatistas revisan los restos de un edficio en La Guaira.Imagen: Matias Delacroix/AP Photo/dpa/picture alliance

El presidente del Parlamento de Venezuela, Jorge Rodríguez, informó este sábado (27.06.2026) que el número de fallecidos por los dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 registrados el pasado miércoles aumentó a 1.430, mientras que el total de heridos asciende a 3.238. A esa cifra se suman 3.142 familias damnificados, apuntó el funcionario, hermano de la presidenta encargada del país, Delcy Rodríguez.

“A esta hora estamos contabilizando que 1.430 hermanos y hermanas han fallecido, lamentablemente han perdido la vida”, dijo el legislador en una alocución transmitida por el canal estatal VTV.  Según datos oficiales, más de 380 edificios residenciales y 13 hospitales han resultado gravemente destruidos o dañados, además de centros comerciales y otras instalaciones públicas.

Tres días después de los movimientos telúricos, la magnitud del desastre se hace más evidente. Se estima que miles de personas siguen atrapadas bajo los escombros. El presidente de la Asamblea Nacional reconoció que las esperanzas de encontrar sobrevivientes se desvanecen con cada hora que pasa, aunque los rescatistas, llegados de decenas de países de todo el mundo, siguen hallando algunas personas con vida.

Tragedia en Chacao

La peor destrucción se registró en el estado costero de La Guaira y en la capital, Caracas, donde se derrumbaron edificios enteros. Los equipos de rescate mexicanos que trabajan en el complejo residencial Petunio del distrito Chacao (en Caracas) dijeron que no creían que alguien pudiera haber sobrevivido en su interior, debido a la forma en que se vino abajo la construcción.

“Debido al peso de la estructura, consideran muy improbable que haya sobrevivientes”; dijo el alcalde de Chacao, Gustavo Duque, a través de un video. Las revisiones de la estructura mostraron que las losas de hormigón estaban completamente comprimidas, apuntó. Esto, mientras las autoridades enfrentan las primeras muestras de malestar de la ciudadanía, que ve poco despliegue del Estado para entregar ayuda.

DZC (dpa, EFE)

Terremotos en Venezuela: “Hay unos 50.000 desaparecidos”

Noticias DW

27 de junio de 2026

Encargado de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas entregó la cifra, y adelantó que el número de fallecidos por los sismos aumentará considerablemente en los próximos días.

Carretera destruida en La Guaira, Venezuela.Imagen: Javier Campos/AP Photo/dpa/picture alliance

El secretario general adjunto de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas, Tom Fletcher, aseguró este viernes (26.06.2026) en entrevista con la agencia de noticias AFP que más de 50.000 personas están desaparecidas tras los potentes terremotos que sacudieron Venezuela el miércoles, y advirtió que con seguridad la cifra de fallecidos por los movimientos telúricos “aumentará considerablemente”.

“Se trata de una operación de rescate extremadamente compleja. Hay más de 50.000 personas desaparecidas y más de 500 han fallecido; por lo tanto rebuscar entre los escombros es una tarea colosal”, declaró Fletcher, antes de que el Gobierno de Venezuela reportara un aumento en la cifra de decesos, que ya llega a 920. “También existe la amenaza de réplicas, por lo que los equipos de rescate trabajan en condiciones de una complejidad increíble”, añadió el representante de Naciones Unidas.

A modo de comparación, terremotos de magnitud similar causaron más de 200.000 muertos en Haití en enero de 2010, 73.000 en Cachemira en octubre de 2005 o casi 53.500 en la frontera entre Turquía y Siria en febrero de 2023. “Nuestra misión es encontrar al mayor número posible de desaparecidos y mantener el número de fallecidos lo más bajo posible, pero es evidente que la cifra aumentará considerablemente”, reconoció Fletcher.

30 equipos internacionales desplegados

La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas señaló posteriormente a la agencia EFE que efectivamente esas son las cifras que manejan, pero no están confirmadas ni son atribuibles directamente a la ONU. También indicaron que los equipos de búsqueda y rescate urbano de otros países desplegados ascienden ya a 30, sumando 1.600 efectivos y 100 perros para buscar víctimas entre los escombros: algunos ya están en el terreno y otros arribarán en las próximas horas o días.

“También utilizamos drones para acceder a edificios inaccesibles para las personas con el fin de localizar a los supervivientes; por lo tanto, se trata de una operación a gran escala”, añadió Fletcher. Entre los países que han enviado estos equipos, la ONU citó a Suiza, Estados Unidos, Países Bajos, Francia, Qatar, República Checa, Alemania, Jordania, Reino Unido, España, Chile, Colombia, Ecuador, Italia, El Salvador y México.

Según cálculos de otra de las agencias de la ONU, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), hasta 6,76 millones de personas podrían haberse visto afectadas por los terremotos, incluyendo dos millones en la capital, Caracas.

DZC (EFE, AFP)

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