Análisis 1- ¿Qué quiere decir Trump cuando advierte: “No me precipiten” con la guerra en Irán?/ Análisis 2: El afán de protagonismo de Trump pone en riesgo las esperanzas de un acuerdo con Irán

Análisis por Stephen Collinson, CNN

24 de abril

CNN — 

El presidente Donald Trump está intentando convencer a gritos a dos públicos clave —los líderes de Irán y el pueblo estadounidense— de que él es quien lleva las riendas de la guerra.

Su problema es que puede que ninguno de los dos esté escuchando.

Con la octava semana de la guerra este fin de semana a la vista, el estancamiento se está intensificando a medida que Irán incrementa inexorablemente las repercusiones globales con el cierre del estrecho de Ormuz y Trump intenta estrangular su economía con su bloqueo marítimo.

La cuestión que podría decidir el resultado del enfrentamiento es, por lo tanto, qué bando tiene la voluntad política de resistir más que el otro.

Trump entiende la situación. “Tengo todo el tiempo del mundo, pero Irán no”, declaró el jueves en redes sociales. Luego arremetió contra los medios que insinuaban que estaba desesperado por terminar la guerra.

“No me presionen. No me presionen”, dijo Trump a los periodistas. “Cada noticia que veo dice: “Oh, Trump está bajo presión de tiempo”. No es cierto. No, no. ¿Saben quién sí está bajo presión de tiempo? Ellos”.

Para que Trump pueda aspirar a ganar la guerra y conseguir apoyo tardío entre un público estadounidense escéptico, es fundamental que se le crea. Sin embargo, parte de una posición difícil, dado que lleva semanas haciendo declaraciones contradictorias sobre su estrategia que a menudo chocan con la realidad.

Además, existe la posibilidad de que su empeño en dejar claro que no le preocupan los plazos sea un intento de disimular la creciente presión sobre el presidente a medida que el conflicto se prolonga.

Cada vez hay más pruebas no solo de que Irán cree tener la ventaja en una guerra en la que ha utilizado la geografía como palanca asimétrica contra una superpotencia, sino también de que está dispuesto a pagar cualquier precio para prevalecer.

Se trata de un país que se ha considerado en guerra con Estados Unidos durante 47 años, desde la revolución islámica, y que libró una guerra de trincheras de casi ocho años contra Iraq en la década de 1980, que causó aproximadamente un millón de bajas.

El jueves, Trump afirmó que Estados Unidos tiene el control total del estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial por donde transita el 20 % del petróleo mundial. Sin embargo, esto no es cierto.

Pequeñas embarcaciones de la armada iraní han atacado varios barcos que se dirigían al estrecho para reforzar su control. Teherán declaró haber recibido los primeros peajes de buques que solicitaban el paso.

Además, The Washington Post informó que el Pentágono comunicó al Congreso que podría tomar seis meses despejar por completo todas las minas que Irán ha colocado en el estrecho, lo que prolonga el impacto potencial del conflicto.

Por su parte, Nic Robertson, editor de asuntos diplomáticos internacionales de CNN, concluyó en un análisis que Irán está emergiendo como el líder sorpresa en un juego de confrontación contra Estados Unidos.

El USS Abraham Lincoln lleva a cabo operaciones de bloqueo en el mar Arábigo, el 16 de abril.

El USS Abraham Lincoln lleva a cabo operaciones de bloqueo en el mar Arábigo, el 16 de abril. Oficina de Asuntos Públicos de la Armada de EE.UU./NAVCENT/Oficina de Asuntos Públicos del Comando Central de EE.UU.

Puede que la armada iraní esté devastada —sus arsenales de misiles y drones arrasados ​​y su liderazgo destrozado por los ataques israelíes—, pero está demostrando su capacidad de resistencia en lo que sus nuevos gobernantes militares consideran una lucha existencial.

“Lo único que tienen que hacer es demostrar que no hace falta derrotar al adversario, ni siquiera igualar su poder; basta con que resulte demasiado costoso mantenerlo. … Los iraníes no se van a ir a ninguna parte y están sobreviviendo”, afirmó Monica Toft, investigadora no residente del Instituto Quincy para la Política Estatal Responsable. “(Irán) podría resistir más que la voluntad política y el poderío militar estadounidenses en este ámbito”.

El segundo público de Trump es el pueblo estadounidense. Su Casa Blanca inicialmente le dijo al país que la guerra duraría entre cuatro y seis semanas, pero ahora todo indica que el conflicto —y su infernal impacto económico— durará mucho más.

Esto deja al presidente en una situación política muy delicada. La guerra no era popular desde el principio, y la historia demuestra que las aventuras militares en el extranjero tienden a perder popularidad cuanto más se prolongan.

Las encuestas sobre la guerra con Irán ya son devastadoras para Trump. Un sondeo de CBS News/YouGov realizado a principios de este mes reveló que solo el 36 % del país considera que las operaciones militares fueron exitosas y apenas el 25 % cree que la guerra fue un éxito estratégico.

Resulta sorprendente que la opinión pública sea tan pesimista, considerando que, en términos históricos recientes, el número de bajas estadounidenses ha sido relativamente bajo debido a la ausencia de tropas terrestres. Hasta el momento, al menos 13 militares estadounidenses han fallecido en operaciones de combate.

Trump también recurre a comparaciones con la duración de conflictos estadounidenses anteriores para argumentar que su “excursión” a Irán es una instantánea de un momento determinado.

“Estuvimos en Vietnam, como, 18 años. Estuvimos en Iraq durante muchísimos años”, declaró Trump el jueves. “No me gusta mencionar la Segunda Guerra Mundial, porque fue una guerra muy larga. Pero estuvimos cuatro años y medio, casi cinco, en la Segunda Guerra Mundial. Estuvimos en la Guerra de Corea durante siete años. Llevo seis semanas haciendo esto”.

Quizás el presidente tenga razón al decir que tiene tiempo suficiente para llegar a un acuerdo. Pero es cuestionable que establecer paralelismos con las guerras perdidas en Iraq, Afganistán y Vietnam tranquilice a la opinión pública.

La baja popularidad de la guerra es importante no solo porque refleja la precaria posición política de Trump a menos de siete meses de las elecciones de mitad de mandato, sino también porque sugiere que una guerra prolongada es políticamente insostenible.

Los líderes iraníes comprenderán que los estadounidenses están cansados ​​de pagar un promedio de US$ 4 por galón de gasolina.

El presidente Donald Trump, el secretario de Estado Marco Rubio y el vicepresidente J.D. Vance en el Despacho Oval, el jueves.

El presidente Donald Trump, el secretario de Estado Marco Rubio y el vicepresidente J.D. Vance en el Despacho Oval, el jueves. Mark Schiefelbein/AP

Trump ha sido criticado por sus estrategias caóticas y a menudo contradictorias durante la guerra. Pero ahora insiste en que tiene claro el desenlace.

Argumentó que un bloqueo estadounidense a los barcos y puertos de Irán pondría de rodillas a su economía. “No están teniendo negocios”, insistió Trump, afirmando que, a menos que Teherán pudiera cargar petróleo en los barcos pronto, toda la infraestructura de la industria petrolera tendría que cerrar.

Además, sostuvo que el liderazgo iraní estaba tan fracturado por la guerra que “ni siquiera saben quién dirige el país”.

Es imposible predecir el desenlace de una guerra mientras aún está en curso. Pero si Irán finalmente se ve obligado a ceder ante las exigencias de Trump, su apuesta por la coerción militar y posteriormente económica habrá dado sus frutos.

Pero el presidente corre el riesgo de repetir una tendencia autodestructiva de la reciente política exterior estadounidense. A menudo, los funcionarios crean escenarios que presuponen respuestas lógicas por parte del adversario. Sin embargo, los adversarios de Estados Unidos tienen su propia percepción de sus intereses naturales.

Si bien Trump considera que el éxito mundial se define por la prosperidad económica, hay pocas pruebas de que los revolucionarios iraníes opinen lo mismo. De ser así, es posible que ninguna presión económica estadounidense logre que Irán ceda. ¿Están Trump y el pueblo estadounidense realmente dispuestos a seguir soportando esta situación?

Existe otra posibilidad a considerar. ¿Y si Trump realmente habla en serio cuando dice que no siente ninguna presión por el tiempo?

La opinión generalizada en Washington es que, para mitigar las pérdidas republicanas en noviembre, Trump tendrá que poner fin a la guerra pronto. Pero el presidente últimamente parecía casi resignado a una derrota demócrata aplastante.

Y en ocasiones, el jueves, parecía estar intentando convencer a los estadounidenses, e incluso a sí mismo, de que los precios más altos de la gasolina durante un tiempo más representan un precio justo por su guerra. “¿Saben lo que obtienen a cambio? Irán sin un arma nuclear que vaya a intentar volar una de nuestras ciudades o todo Medio Oriente”, señaló.

Trump no había presentado pruebas públicas de que Irán estuviera a punto de desarrollar un arma nuclear antes de la guerra. Y este argumento podría haber sido más efectivo si lo hubiera formulado antes de que comenzara a bombardear.

Pero a veces los presidentes estadounidenses prolongan guerras que no pueden ganar para evitar cargar con el estigma de la derrota.

¿Es eso lo que quiere decir Trump cuando dice: “No me presionen”?

El afán de protagonismo de Trump pone en riesgo las esperanzas de un acuerdo con Irán

Análisis por Stephen Collinson, CNN

21 de abril de 2026

CNN — 

Donald Trump ha pasado días negociando la paz en Irán… consigo mismo.

El presidente ha recurrido a todos los trucos de su manual de negocios “El arte de la negociación” para intentar generar influencia, manipular los escenarios finales y obligar a Irán a capitular.

Pero su constante avalancha de exabruptos en línea y declaraciones a los periodistas que lo tienen en marcación rápida parecen ignorar una de sus reglas principales.

“Lo peor que puedes hacer en un trato es parecer desesperado por cerrarlo”, escribió Trump en el libro de 1987 que ensalzaba la astucia en las negociaciones y a sí mismo.

El comandante en jefe corre el riesgo de caer precisamente en esa trampa, antes de las posibles conversaciones que tendrán lugar en Pakistán en los próximos días entre los principales negociadores estadounidenses e iraníes.

No para de hablar de la posibilidad de un acuerdo. Pero como no está sentado a la mesa de negociaciones con los líderes iraníes, podría estar empeorando las perspectivas

A finales de la semana pasada, anunció en Truth Social que ya estaba hecho, afirmando que Irán había accedido a todas las exigencias de Estados Unidos en cuanto a la entrega de sus reservas nucleares, la apertura del estrecho de Ormuz y el cese del apoyo a los grupos terroristas.

Cuando Teherán resistió, sus amenazas de enviar “muchas bombas” a menos que aceptara las condiciones estadounidenses lo hicieron parecer aún más obsesionado con llegar a un acuerdo.

A menudo, como en el caso del estrecho, las declaraciones de Trump socavan su credibilidad porque son demostrablemente falsas.

El flujo constante de información contradictoria también refuerza la impresión de que carece de estrategia y actúa sobre la marcha, una crítica recurrente de los expertos en política exterior durante la guerra.

Y difícilmente puede mostrar una cara de póquer ante los negociadores iraníes, ni ante los verdaderos poderes que los respaldan en Teherán, quienes, a diferencia de Trump, permanecen en la sombra y en silencio.

Aunque cuesta recordar cómo era la normalidad antes, los presidentes no suelen comportarse así antes de conversaciones cruciales.

Ronald Reagan nunca preparó las cumbres con el líder soviético Mijaíl Gorbachov bombardeando las cadenas de televisión de los años 80 celebrando acuerdos incluso antes de reunirse con él.

¿Por qué se comporta Trump de esta manera? ¿Y acaso su necesidad de controlar constantemente el discurso pone en riesgo las negociaciones?

La plataforma de redes sociales de Donald Trump, Truth Social, en un teléfono celular, el 25 de marzo de 2024 en Chicago, Illinois.

La plataforma de redes sociales de Donald Trump, Truth Social, en un teléfono celular, el 25 de marzo de 2024 en Chicago, Illinois. Scott Olson/Getty Images/Archivo

El poder de las redes sociales

Durante su primer mandato, Trump observó que un solo tuit le otorgaba un poder extraordinario para eludir a los medios y comunicarse con el mundo. “Solía ​​observarlo”, dijo. “Era como un cohete cuando publicaba algo bueno”.

Por lo tanto, el presidente considera que el pequeño dispositivo que todos los ciudadanos llevan en sus manos es una fuente de poder inmenso.

No necesita convocar una rueda de prensa para dirigirse al mundo, basta con publicar en redes sociales.

Esta debe ser la primera guerra librada a través de las redes sociales: Trump ha anunciado los resultados de ataques aéreos, ha advertido que la civilización iraní podría “morir” y ha proclamado la paz en línea.

Las redes sociales y Trump estaban hechos el uno para el otro. Él las usó para influir en la mentalidad estadounidense durante más de una década. Y no muestra ningún reparo en usarlas, de día o de noche.

Puedes eliminar las aplicaciones de redes sociales, pero cada publicación de Truth Social se transmitirá instantáneamente a través de los medios globales.

En “El arte de la negociación”, un hombre que busca sin complejos estar siempre en el centro de la acción admite que lo que lo impulsa es más la búsqueda de un buen trato que el contenido mismo del mismo.

Para Trump, la diplomacia dista mucho de ser un proceso discreto y entre bastidores. Sus cumbres con el líder norcoreano Kim Jong-un no dieron muchos frutos, pero lo pusieron en el centro de atención mundial.

Su fastuosa bienvenida al presidente ruso Vladimir Putin el año pasado —un despliegue de aviones de combate estacionados y alfombras rojas— fue un fracaso en cuanto a poner fin a la guerra en Ucrania. Pero sirvió como una excelente oportunidad para la foto.

Las conversaciones propuestas para esta semana en Islamabad carecen de un elemento clave del plan de paz de Trump: él no estará presente.

Esto podría deberse a razones de protocolo, dado que los negociadores iraníes tendrán un rango muy inferior al de jefe de Estado, o podría deberse a motivos de seguridad. Sin embargo, Trump declaró a la prensa la semana pasada que “podría asistir” si se firma un acuerdo.

Asesores advierten que publicaciones de Trump perjudican las negociaciones

Pero un acuerdo sigue siendo una posibilidad remota, en unas conversaciones que nadie puede asegurar que se celebren tras un fin de semana de tensión en Medio Oriente.

A pesar del optimismo de Trump, Irán también tiene una gran ventaja en este enfrentamiento.

Su negativa a permitir el paso de buques comerciales por el estrecho de Ormuz le ha permitido mantener como rehén la economía mundial, y es poco probable que ceda fácilmente.

Incluso para los estándares de la mayoría de las negociaciones de paz, la desconfianza entre las partes es profunda y contraproducente.

Casi 50 años de amargo conflicto han incluido ataques terroristas contra estadounidenses y el derribo de un avión civil iraní por un buque de guerra estadounidense.

Trump eliminó al emblemático jefe militar de Irán durante su primer mandato y bombardeó sus plantas nucleares el año pasado.

El presidente Donald Trump camina por el jardín sur de la Casa Blanca tras aterrizar en el helicóptero Marine One, el 17 de abril.

El presidente Donald Trump camina por el jardín sur de la Casa Blanca tras aterrizar en el helicóptero Marine One, el 17 de abril. Samuel Corum/Getty Images

Las payasadas de Trump en las redes sociales podrían estar empeorando aún más las cosas.

Algunos funcionarios de Trump reconocieron en privado a Alayna Treene y Kevin Liptak de CNN que sus declaraciones públicas han perjudicado las negociaciones, señalando la profunda desconfianza que existía previamente.

Las falsas afirmaciones del presidente la semana pasada de que Irán había accedido a casi todas las demandas estadounidenses —incluida la entrega de uranio enriquecido— no fueron bien recibidas por los negociadores, cuya posición en el país es delicada.

La sensación de que Trump podría estar obstaculizando sus propias aspiraciones también se vio reflejada en un artículo del Wall Street Journal publicado el fin de semana.

El periódico afirmaba que se le impidió el acceso a una sala donde sus asesores recibían información actualizada sobre el audaz rescate de un aviador estadounidense en Irán porque “creían que su impaciencia no sería útil”.

Las negociaciones de paz, especialmente aquellas que involucran los complejos temas del enriquecimiento, las centrifugadoras y la vigilancia, son sumamente delicadas.

A menudo requieren conversaciones extraoficiales y meses o incluso años de discusiones. Cada parte necesita sentir que ha obtenido la razón para poder avanzar.

El acoso rara vez funciona. Publicitar el proceso en redes sociales lo dificulta aún más.

El lunes, Trump declaró que era improbable que extendiera el alto el fuego con Irán, que expira esta semana. Esto podría haber sido un intento de presionar, pero también conllevaba el riesgo de darle a Irán una excusa para no presentarse.

Aun así, dado el historial errático de Trump en redes sociales, podría publicar justo lo contrario la próxima vez.

El negociador iraní y presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, sigue criticando los métodos de Trump.

En una publicación en X, acusó al presidente de “intentar convertir esta mesa de negociación —en su propia imaginación— en una mesa de rendición o justificar una nueva guerra”.

Pero si el “arte de la negociación” funciona y, de alguna manera, Trump logra acabar con la amenaza que Irán representa para el resto del mundo, habrá conseguido una victoria sin precedentes para un presidente moderno.

Una cosa es segura: será el primero en contárselo al mundo.

Análisis: Irán posee una reserva de uranio enriquecido, pero ¿podría utilizarla para fabricar un arma nuclear?

Un montaje muestra a científicos en una instalación nuclear trabajando con un mortero enorme y con varias centrifugadoras.

Información del artículo

    • Autor,Luis Barrucho
    • Título del autor,Servicio Mundial de la BBC

Las reservas de uranio enriquecido de Irán han vuelto a captar la atención después de que el presidente estadounidense Donald Trump afirmara que Teherán había accedido a entregarlas como parte de un acuerdo para poner fin a la guerra.

Sin embargo, el lunes, el viceministro de Asuntos Exteriores iraní, Saeed Khatibzadeh, negó esta afirmación. Le dijo a la agencia de noticias AP que tal idea era “imposible”.

Mientras ambas partes negocian un camino hacia nuevas conversaciones de paz, el futuro de este material seguramente será un tema clave de debate.

Pero, ¿qué es exactamente el uranio enriquecido y por qué es tan importante?

¿Qué es el uranio enriquecido?

El uranio es un elemento natural que se encuentra en la corteza terrestre.

Está compuesto principalmente por dos isótopos: U-238 y U-235.

Más del 99% del uranio natural es U-238, que no mantiene fácilmente una reacción nuclear en cadena. Solo alrededor del 0,7% es U-235, un isótopo que se divide fácilmente, liberando energía en un proceso conocido como fisión nuclear.

Para que el uranio sea útil, la proporción de U-235 debe aumentarse mediante un proceso llamado enriquecimiento.

Primero, el uranio se convierte en gas. Este gas se introduce en centrifugadoras, máquinas que giran a velocidades extremadamente altas.

A medida que giran, el U-238, más pesado, se desplaza ligeramente hacia afuera, mientras que el U-235, más ligero, permanece más cerca del centro.

Esto permite separar gradualmente el U-235 —la forma más escasa y útil del uranio— del U-238, más común.

Este uranio más concentrado se extrae por un extremo de la centrifugadora.

El gráfico muestra cómo funciona una centrifugadora para separar los diferentes isótopos de uranio.

¿Cuál es la diferencia entre el uranio utilizado en reactores nucleares y el utilizado en armas?

Los diferentes niveles de enriquecimiento hacen que el uranio sea apto para diversos usos.

El uranio de bajo enriquecimiento, que suele contener entre un 3% y un 5% de U-235, se utiliza como combustible en centrales nucleares comerciales.

Este nivel es suficiente para mantener una reacción en cadena controlada, pero muy inferior al necesario para un arma.

El uranio altamente enriquecido, con niveles del 20% o más, se puede utilizar en reactores de investigación, y el uranio de grado militar suele enriquecerse hasta aproximadamente el 90%.

A esa concentración se dan las condiciones propicias para que una reacción nuclear se descontrole casi instantáneamente. Cuando se reúne suficiente material de este tipo, los átomos comienzan a dividirse con extrema rapidez liberando enormes cantidades de energía en una fracción de segundo.

Esto es lo que diferencia los usos civiles y militares del uranio: en un reactor, el combustible se enriquece ligeramente y la reacción se ralentiza deliberadamente y se gestiona con cuidado, lo que permite que la energía se libere gradualmente durante meses o años.

En una bomba, el objetivo es el opuesto: provocar una reacción rápida e instantánea.

Según un acuerdo de 2015 con seis potencias mundiales (China, Francia, Alemania, Rusia, Estados Unidos y el Reino Unido), Irán tenía un límite para el enriquecimiento de uranio a un máximo del 3,67%.

El acuerdo también limitaba sus reservas a 300kg, restringía el número de centrifugadoras que podía operar y prohibía el enriquecimiento en su planta subterránea de Fordo.

Sin embargo, en mayo de 2018, durante el primer mandato de Donald Trump, Estados Unidos se retiró de este acuerdo.

El gráfico muestra cómo las diferentes concentraciones de U-235 en el uranio afectan su uso potencial.

¿Por qué importa el nivel de enriquecimiento?

Cuanto mayor sea el nivel de enriquecimiento, más cerca estará el uranio de poder utilizarse en un arma nuclear.

Alcanzar un enriquecimiento del 20% representa un hito significativo, ya que la mayor parte del esfuerzo técnico necesario para producir material apto para armas nucleares ya se habrá completado para entonces.

Transformar uranio natural en material enriquecido al 20% requiere miles de pasos de separación repetidos y una gran cantidad de tiempo y energía.

En comparación, enriquecer uranio del 20% a alrededor del 90% requiere muchos menos pasos adicionales.

Esto significa que el uranio enriquecido a niveles más altos puede refinarse aún más hasta alcanzar el grado militar con relativa rapidez.

¿Cuánto uranio tiene Irán?

El tema central de las negociaciones actuales es qué debería suceder con las reservas existentes de uranio enriquecido de Irán.

Al comienzo de la guerra, Irán poseía aproximadamente 440kg de uranio enriquecido al 60%, según altos funcionarios estadounidenses. Este material puede enriquecerse con relativa rapidez hasta el umbral del 90% necesario para obtener uranio apto para armas nucleares.

Irán también posee aproximadamente 1.000kg de uranio enriquecido al 20% y 8.500kg enriquecidos a alrededor del 3,6%, que se utiliza habitualmente con fines civiles: para la producción de energía o para la investigación médica.

Se cree que la mayor parte del uranio altamente enriquecido que podría transformarse en material para armas nucleares se almacena en Isfahán. Esta instalación es uno de los tres emplazamientos nucleares subterráneos de Irán que fueron blanco de los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel el año pasado.

Imágenes satelitales y un mapa muestran el complejo nuclear de Irán en Isfahán.

Sin embargo, se desconoce la cantidad de uranio altamente enriquecido almacenado en otros lugares.

Según fuentes, Teherán ha rechazado la exigencia de una moratoria de 20 años sobre el enriquecimiento nuclear. En su lugar, ha propuesto la pausa de cinco años que había presentado antes del estallido de las hostilidades.

También se ha negado a entregar su reserva de 440kg de uranio altamente enriquecido, manteniendo su concesión anterior de diluir el uranio enriquecido al 60%.

El director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, declaró a AP en octubre del año pasado que esta cantidad, si se enriqueciera aún más, sería suficiente para fabricar 10 bombas nucleares.

¿Está Irán desarrollando un arma nuclear?

Irán insiste en que sus instalaciones nucleares son completamente pacíficas, y el OIEA afirma no haber encontrado pruebas de un programa activo de armas nucleares.

La producción de uranio apto para armas es solo un paso en la construcción de un arma nuclear. Una bomba funcional también requiere un trabajo adicional complejo, que incluye el diseño y ensamblaje de una ojiva y el desarrollo de un sistema de lanzamiento.

“Irán había desarrollado cierta capacidad en el diseño de ojivas hasta 2003, cuando aparentemente detuvo el programa”, afirma Patricia Lewis, experta independiente en control de armas.

Pero agrega que “tras el colapso del acuerdo nuclear de 2015 y el fracaso continuo de las negociaciones para un nuevo acuerdo, es posible que Irán haya decidido retomar el desarrollo de su capacidad para fabricar ojivas”.

Una evaluación de mayo de 2025 de la Agencia de Inteligencia de Defensa de EE.UU. indicó que Irán podría producir suficiente uranio de grado militar para un solo dispositivo en “probablemente menos de una semana”.

No obstante, también afirmó que Irán “casi con toda seguridad no estaba produciendo armas nucleares”, aunque había tomado medidas que podrían permitirle hacerlo si así lo decidiera.

Israel dijo tener información de inteligencia que sugiere que Irán ha logrado “avances concretos” en el desarrollo de componentes para un arma nuclear.

Información adicional de Nadia Suleman.

Análisis: Licencia para la impunidad: JCE con grifo de financiamiento abierto a partidos y la Cámara de Cuentas sin fiscalizar

Claudia Fernández |  

Financiamiento a partidos políticos

Una de las grandes debilidades del sistema electoral dominicano radica en el financiamiento, sin control, a los partidos políticos de parte del Estado, es decir, que el dinero del pueblo se utiliza sin ton ni son, y sin supervisión del órgano encargado de la fiscalización y auditoría de todo el sistema estatal, incluyendo las organizaciones políticas, mayoritarias o no.

Todo parece indicar que la Cámara de Cuentas, o como la ha bautizado el pueblo simple y sencillo, “la Cámara de Cuentos”, no se preocupa por la fiscalización y manejo de los recursos que otorga el Estado cada año a estas entidades, que, muchas veces, son financiadas con dinero ilícito, que puede conducir a situaciones inesperadas.

Los ejemplos a través de los años, no dejan lugar a dudas. Pero este es un país muy especial, y el órgano oficial encargado de realizar las revisiones, imponer o sugerir controles al respecto cuando se detecta cualquier anomalía, encuentra más interesante realizar los estudios de rigor en otro ámbito, y deja a su cuenta y riesgo el manejo de los fondos públicos que recibe cualquier partido, partidito o movimiento político reconocido por la Junta Central Electoral, y no son pocos.

En un país signado por la corrupción a todos los niveles y ámbitos del quehacer nacional, la falta de controles específicos y determinados para verificar lo que hacen o no estas organizaciones con el dinero que les regala el Estado, gracias a dos legislaciones, que, como muchas otras, solo revelan las debilidades de nuestro sistema legal y cómo se aprovecha el dinero de nuestros impuestos en mantener entelequias partidarias sin control ni fiscalización alguna.

Entre favores y favorecidos te veas

Son muchas y variopintas las voces que, cada cierto tiempo, se alzan para solicitar que se realicen auditorías a los partidos políticos, especialmente instituciones de la sociedad civil, pero todo es como llover sobre mojado, a 17 años ya, de la última auditoría general realizada a los 22 partidos políticos existentes entonces, todavía todo sigue igual o quizá peor, ya que el número de entidades partidarias ha crecido casi al doble desde 2009, fecha de referencia a la actuación fiscalizadora de la Cámara de Cuentas, que, al parecer, no arrojó mucha luz sobre la forma y manera en que se utilizan los fondos “regalados” por el Estado.

Hoy, la cifra ha aumentado a 41 organizaciones, movimientos, partidos y agrupaciones que reciben financiamiento del Estado a través de la Junta Central Electoral, que tampoco hace muchos esfuerzos por determinar el curso y destino de estos ingresos a las cuentas de los partidos.

Peor, controlar y determinar el uso, abuso y gasto de estas organizaciones, se ha convertido en abulia tanto para la Junta Central como para la propia Cámara de Cuentas. Es el cuento de nunca acabar.

En cuanto al órgano supremo electoral, en estos momentos se encuentra metido de lleno en el proceso de otorgación del nuevo documento de identidad y electoral. Mientras, los partidos políticos hacen y deshacen a su antojo, ahora con más fe, ya que no cuentan con las instituciones creadas para su fiscalización.

La historia se repite, una y otra vez, hasta el cansancio

En este 2026, la cifra de financiamiento se dispara por encima de los mil 620 millones de pesos, repartiendo entre los tres mayoritarios el 80 por ciento de esta suma. El 20 por ciento restante, va a los minoritarios, que tampoco hacen muy buen uso de dichos fondos, salvo las excepciones de siempre, que confirman la regla.

Un aspecto preocupante de las auditorías que realiza la Cámara de Cuentas es la repetición hasta el cansancio de los mismos términos, lo que resta credibilidad a su accionar.

Así lo expresa Francisco Domínguez Brito, exfiscal, exprocurador general de la República y aspirante a la presidencia del país en 2028 por el “mayoritario” Partido de la Liberación Dominicana (PLD), entidad que gobernara el país en cinco períodos.

Sobre el tema, expresa que: “Siento que en las últimas décadas o quizá desde siempre, la Cámara de Cuentas ha sido sumamente politizada en su elección, siempre acompañada de un pecado original, de agradecimiento, dependencia, falta de parcialidad”.

Ahí no queda el asunto, Domínguez Brito piensa que los criterios para la selección de auditores, sumado a los procesos de formación continua y la garantía de independencia de los auditores es sumamente importante y ha tenido serias limitaciones, “lo que hace muy difícil establecer sanciones, ya sea de tipo moral o judicial, y esto, lamentablemente, se ha convertido en una tradición en esta entidad”.

En un arranque de sinceridad política, advierte que el diseño estructural de las auditorías realizadas por la Cámara de Cuentas, se repite hasta la saciedad. “Te das cuenta de que es mucho copy page, copy page, copy page”, sin que se presenten soluciones o conclusiones que permitan cohesionar casos concretos.

La repetición del mismo patrón estructural y la falta de opiniones y conclusiones, constituye una traba para la imposición de sanciones, ya sea morales o a nivel judicial, y no solamente en el caso de los partidos políticos, cuyas actividades económicas permanecen en el túnel del tiempo o en el laberinto de Creta, sin que se vislumbre un final adecuado, o una salida posible, resume todo el entramado de fiscalización de la Cámara de Cuentas, que, al final, no fiscaliza ni hace nada. Y mucho menos hace cuentas en torno a los gastos de las entidades políticas nacionales.

Una deuda social y democrática. Los intereses los paga el pueblo

Lamentablemente, la inercia, abulia, falta de interés, favoritismos políticos, y, sobre todo, la corrupción, han permeado el accionar de la Cámara de Cuentas en todos los sentidos.

En este 2026, los tres partidos mayoritarios –Revolucionario Moderno, Fuerza del Pueblo y de la Liberación Dominicana– recibirán, cada uno, nada más y nada menos que 483 millones de pesos cada uno, faltando todavía dos años para las próximas elecciones, lo que ofrece todo un abanico de posibilidades para el mal uso de estos ingresos.

Al respecto, Virginia Antares Grullón, quien fuera candidata presidencial por el partido Opción Democrática, expresa que, “la falta de transparencia y fiscalización del dinero no solo a los partidos, sino a las campañas políticas, es una deuda que se tiene con la democracia dominicana”.

Relación contentiva de las fiscalizaciones realizadas a partidos polÃ_ticos desde el año 2009 a noviembre 2025 (1)Descarga

Afirma que República Dominicana es el país de América Latina con menos transparencia en el financiamiento de campañas electorales, lo que sucede “por el diseño de las leyes Electoral y de Partidos Políticos, aprobadas en 2018 y 2019, tanto por el PLD como el PRM y sus reformas consecuentes, pero ambas no establecen un proceso claro de fiscalización”.

Esto significa que no existe sanción alguna por el hecho de no reportar el uso o mal uso del dinero recibido del presupuesto del Estado, y algo inadmisible e incomprensible, ambas legislaciones “tampoco establecen topes razonables para la entrega de este dinero”, ya sea para el financiamiento partidario o para las campañas políticas”.

Antares considera que estos topes hay que establecerlos, tal como hacen todos los países, pero el problema para hacerlo radica en que “quienes tienen que hacer este trabajo, son los senadores y diputados, que gastaron y desgastaron todo el dinero del mundo en las campañas y ganaron”, por lo que no quieren tocar el tema ni con el pétalo de una rosa, agregando que a los legisladores “les da miedo competir democráticamente”. Por eso esa es una gran deuda, ya que la competencia a nivel electoral y de partidos, debe ser equitativa, lo que no significa igualitaria.

Dinero, auditorías mostrencas y otros pequeños errores

Hurgando en el baúl de las últimas auditorías, hablamos de 2009, 2012, 2016, uno de los partidos mayoritarios, Fuerza del Pueblo, no aparece ni en los centros espiritistas, debido a que se formó en 2019, sin embargo, aparecen dos del Partido de los Trabajadores Dominicanos, que vendió sus derechos a Fuerza del Pueblo, de fecha 2012 y 2016, y ninguna arroja anomalía alguna.

Las últimas registradas en las fechas anteriormente citadas, incluyen a 35 organizaciones políticas, cuyo número, al parecer, se ha multiplicado sin mucho apuro y mucho menos fiscalización.

ANEXO DAI-JCE-279-2025 (1)Descarga

Es decir, todos los partidos, agrupaciones y movimientos responden de manera correcta a la ley de partidos y a lo que establece la Junta Central Electoral, salvo las mismas recomendaciones de que: “se debe informar a tiempo, sobre el uso y disposición de los fondos erogados por el Estado”, es como el giro que no termina nunca.

Opiniones van y vienen, pero nunca se hace nada

El informe, “El financiamiento de partidos políticos y campañas electorales en República Dominicana: problemática y solución”, realizado por Vladimir Rozón García, del Observatorio Político Dominicano, considera que “las causas directas del desbordamiento de la actividad política, a partir del cual el dinero se ha convertido en su actor principal, son: campañas políticas débilmente reguladas, falta de límites a los gastos electorales y de una fiscalización transparente”.

De distintas formas y maneras, todo apunta a una situación, la falta de fiscalización, propicia el desajuste y el mal manejo de los fondos erogados a favor de los partidos políticos, y tal como manifiesta Domínguez Brito, “la JCE como la Cámara de Cuentas no han llegado a sentirse con la suficiente fuerza como para entrarle a los partidos políticos, y fiscalizar su accionar de una vez por todas”.

¿Cuál es el problema real? “Tal vez, la democracia dominicana es frágil todavía, débil, tal vez los cuerpos que son los que crean institucionalidad no se sienten lo suficientemente sólidos, pero yo creo, siento, pienso y postulo que ya basta, que la democracia está suficientemente madura como para que la JCE supervise claramente todo el financiamiento del que se benefician los partidos políticos, todos los gastos de campaña, ingresos y egresos”.

Y claro, la Cámara de Cuentas también debe aportar su granito de arena para que esto pueda llevarse a cabo. Porque de no ser así, ¿cuál es el sentido de su existencia como entidad? Y que conste en acta, fue creada durante el gobierno de Pedro Santana en el siglo XIX, y todavía no hace absolutamente nada. ¡Santísimo!

Auditorías realizadas y publicadas por la Cámara de Cuentas

35 partidos, agrupaciones y movimientos políticos han sido auditados desde 2009 a la fecha. Parecería que la carga es muy pesada para llevar a cabo la labor que por mandato de ley se le ha encargado al organismo fiscalizador. Las más recientes son, solo para poner un ejemplo, Unión Demócrata Cristiana (UDC), realizada en 2016, la que da cuenta de “desviaciones contables e incumplimientos legales que inciden en la razonabilidad de las informaciones reveladas”, refiriéndose a los ingresos por contribuciones y aportes de terceros. En cuanto a los ingresos del Estado, sin novedad en el frente.

Partido Revolucionario Social Demócrata (PRSD), también de 2016, en esta se encontraron “pequeñas” irregularidades como, “desembolsos a dirigentes políticos sin los documentos soportes, adquisición de productos y servicios sin factura anexa e impuestos de Ley dejados de retener en las erogaciones”, pero los fondos del Estado, fueron bien manejados.

Partido Revolucionario Moderno (PRM), el hoy gobernante partido político también fue auditado en 2016, y los resultados son los mismos de todos, solo cambian los números y las desviaciones contables, cheques sin evidencia de sus registros contables, cheques nulos incluidos en los registros contables y desembolsos sin evidencia de los documentos soportes, después, todo lo referente al desembolso estatal, fresco como lechuga recién cortada. Todos y cada uno de los partidos políticos “auditados”, no presentan anomalía alguna en el manejo de los fondos públicos. Eso merece un aplauso a la “honestidad financiera”.

Análisis: Trump arremete ferozmente contra los aliados que critican la guerra con Irán, pero a Joe Rogan lo trata de manera diferente

Análisis por Aaron Blake, CNN

18 de abril de 2026

CNN — 

Según cuenta Joe Rogan, lo único que el presidente Donald Trump necesitó antes de acelerar la investigación sobre usos terapéuticos de ciertos tratamientos psicodélicos como la ibogaína fue un mensaje de texto del presentador de podcasts.

“La respuesta al mensaje de texto fue: ‘¡Suena genial! ¿Quieres la aprobación de la FDA? ¡Hagámoslo!’”, relató Rogan, mientras estaba de pie directamente detrás de Trump en una ceremonia de firma del decreto en la Oficina Oval este sábado. “Fue literalmente así de rápido”.

La anécdota, al parecer, pretendía mostrar cuán ansioso está Trump por ayudar a la gente. Pero también reflejó una dinámica de poder cada vez más fascinante entre Trump y Rogan.

La visita sorpresa de Rogan ocurrió después de que este realizara una serie de comentarios de gran repercusión sobre el manejo de Trump de la guerra con Irán ante la enorme audiencia de su podcast.

Y si bien Trump ha arremetido con dureza contra otros aliados que formularon críticas similares —personas como Tucker Carlson, Megyn Kelly, Candace Owens y Alex Jones—, con Rogan está adoptando un enfoque muy diferente.

Es uno mucho más complaciente. Mientras a otros les da vinagre, Rogan por alguna razón está recibiendo el azúcar.

Los comentarios de Rogan sobre la guerra con Irán han sido, sistemáticamente, brutales para Trump.

El mes pasado, calificó la guerra de “una locura en función de lo que él prometió” —en concreto, acabar con las guerras— y dijo que la guerra era “por lo que mucha gente se siente traicionada” por Trump.

“No puedo creer que hayamos entrado a esta guerra”, dijo en otro podcast junto a Theo Von a principios de este mes.

Y apenas este jueves, Rogan tildó la guerra de “jod***mente aterradora”.

“La mayoría de la gente que votó por Trump o quería que Trump estuviera en el cargo, una de las cosas que resultaba atractiva era esta: no más guerras”, dijo Rogan. “Ahora estamos en una de las más descabelladas”.

El mismo día que Rogan hizo esos comentarios, se conoció la noticia de que Trump daría su visto bueno a una de las grandes iniciativas de Rogan. (Aunque conviene subrayar que no es solo Rogan quien impulsa esto; también están el exgobernador republicano de Texas Rick Perry y la exsenadora demócrata Kyrsten Sinema de Arizona). Dos días después, Rogan fue un invitado sorpresa en la Oficina Oval.

(De izquierda a derecha) El comisionado de la FDA, Marty Makary; el secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr.; el presentador estadounidense Joe Rogan; W. Bryan Hubbard, director ejecutivo de Americans for Ibogaine; y el exmiembro del Cuerpo de Infantería de Marina Marcus Lutrell aplauden después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmara un decreto en la Oficina Oval de la Casa Blanca, en Washington el 18 de abril.

(De izquierda a derecha) El comisionado de la FDA, Marty Makary; el secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr.; el presentador estadounidense Joe Rogan; W. Bryan Hubbard, director ejecutivo de Americans for Ibogaine; y el exmiembro del Cuerpo de Infantería de Marina Marcus Lutrell aplauden después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmara un decreto en la Oficina Oval de la Casa Blanca, en Washington el 18 de abril. Jim Watson/AFP/Getty Images

Y Rogan no fue el único que hizo alusión a esa interesante dinámica de poder.

En el evento, Trump pareció querer hacer hincapié en referirse a la audiencia de Rogan.

“Hicimos una pequeña entrevista antes de las elecciones”, comentó Trump, en referencia a su aparición en el programa de Rogan en octubre de 2024, poco antes de que Rogan lo respaldara en la víspera de las elecciones. “Tuvimos a más de 300 millones de personas, y yo dije: ‘Oh, hombre, espero que Kamala no lo haga’. Y no lo hizo”.

Trump también llamó a Rogan “una persona fantástica”, pese a los comentarios de Rogan sobre la guerra con Irán.

El presentador estadounidense Joe Rogan se pone de pie para una bendición tras la toma de posesión del presidente Donald Trump como 47.º presidente de Estados Unidos en el Capitolio, en Washington el 20 de enero de 2025.

El presentador estadounidense Joe Rogan se pone de pie para una bendición tras la toma de posesión del presidente Donald Trump como 47.º presidente de Estados Unidos en el Capitolio, en Washington el 20 de enero de 2025. Saul Loeb/Pool/Reuters

Entonces, ¿cómo interpretar esto?

Una posible lectura es que esto demuestra que Trump siente, al menos en cierta medida, el temor de perder el apoyo de su base electoral a causa de la guerra con Irán. Y esto tendría sentido, dado el gran número de encuestas que sugieren que debería temer precisamente eso.

Si bien quienes se autodenominan partidarios del movimiento MAGA afirman aprobar la guerra, hasta uno de cada cinco —o incluso uno de cada cuatro— de los votantes que apoyaron a Trump en 2024 no la aprueban; y, de los restantes, muchos muestran una actitud apenas tibia al respecto. Un sector significativo de los votantes de Trump parece estar experimentando, en este momento, cierto arrepentimiento por su elección.

Quizás Trump esté empezando a tomar conciencia de que esto representa un problema, justo cuando se avecinan las elecciones de mitad de mandato.

Sin embargo, una explicación no excluyente es que simplemente ve algo diferente en Rogan de lo que ve en figuras como Kelly y Carlson.

Después de todo, con frecuencia ha tratado a Rogan con guantes de seda incluso después de otras críticas importantes.

Trump también rememoró con cariño su entrevista con Rogan en 2024 mientras hablaba con el podcaster Logan Paul el mes pasado, apenas un día después de las primeras grandes y duras críticas de Rogan a la guerra con Irán.

Y cuando, a principios de febrero, NBC News preguntó directamente a Trump sobre las críticas de Rogan a sus políticas de deportación, este optó por intentar limar asperezas en lugar de reaccionar con agresividad. “Creo que es un gran tipo, y creo que también le caigo bien”, dijo Trump.

Luego Trump añadió: “Y, ya sabes, que yo le caiga no es importante”.

Ese es un comentario risible. Trump ha reconocido con regularidad hasta qué punto su visión de la gente depende de si le caen bien.

No obstante, cuando se trata de dar el siguiente paso y ofrecerle lealtad, tiende a exigírsela más a aquellas personas que, a su juicio, deberían serle leales. Y, en ese sentido, Rogan podría ser diferente de otros como Kelly y Carlson, quienes están mucho más inmersos en el movimiento conservador. Rogan proviene de un entorno mucho más apolítico.

Este sábado en la Oficina Oval, Trump se refirió a Rogan como “un poco más liberal que yo”.

También por esa razón las críticas de Rogan representan un avance particularmente problemático para Trump. Su audiencia es más apolítica que la de Kelly y Carlson. Son el tipo de personas que Trump solo recientemente incorporó a su coalición —con la ayuda de Rogan— y, por lo tanto, Trump podría temer que sean más propensas a abandonarla.

Se empieza a vislumbrar por qué Trump podría sentir cierto temor hacia Rogan, y por qué podría sentirse obligado a hacerle uno o dos favores.

No obstante, sigue resultando sorprendente que Trump, de entre todas las personas, realmente sienta que necesita complacer a alguien de esta manera.

Análisis: Qué significa para la economía de Venezuela que EE.UU. haya suavizado las sanciones contra los bancos estatales del país

Un hombre sujeta unos billetes de dólares y bolívares.
Pie de foto,Expertos aseguran que la flexibilización de las sanciones al BCV ayudarán a frenar la devaluación y la inflación.

Información del artículo

    • Autor,Juan Francisco Alonso
    • Título del autor,BBC News Mundo
  • 17 abril 2026

El cerco financiero que Estados Unidos impuso al gobierno de Venezuela hace casi una década se ha relajado.

La Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro (OFAC, por sus siglas en inglés) ha levantado parcialmente las sanciones que en 2017 aplicó al Banco Central de Venezuela (BCV) y a otras tres entidades financieras públicas.

Las medidas, que en la práctica implicaron la exclusión de Venezuela del sistema financiero internacional, fueron impuestas en un momento en el que Washington acusaba a la administración de Nicolás Maduro de violar los derechos humanos de sus compatriotas y de desmantelar la democracia en el país suramericano.

Sin embargo, el levantamiento parcial de las sanciones se ha producido a poco más de tres meses de la inédita operación militar que EE.UU. lanzó contra Venezuela y que terminó con el arresto de Maduro y de su esposa, Cilia Flores, lo que parece confirmar la buena sintonía entre la Casa Blanca y el gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez.

“Que esto siga abonando el camino para una Venezuela libre de sanciones”, declaró Rodríguez el miércoles.

Freno a la devaluación e inflación

La medida a favor del BCV y de los bancos estatales está contenida en la licencia general número 57, la cual autoriza “transacciones de servicios financieros en las que participen determinados bancos y personas vinculadas al gobierno de Venezuela”.

“La banca pública ya puede tener acceso al sistema financiero internacional”, aseguró Rodríguez.

Pero ¿qué implicaciones puede tener esto para los golpeados bolsillos de los venezolanos? Varias y profundas, aseguraron los expertos consultados por BBC Mundo.

Logo del FMI
Pie de foto,La relajación de las sanciones abre las puertas a que Venezuela vuelva a obtener créditos de los organismos internacionales como el FMI.

Primero hay que precisar que, por ley, al BCV deben ir a parar todas las divisas obtenidas por la venta de petróleo y otros minerales en Venezuela. Y aunque Washington ha estado emitiendo licencias para facilitar la venta de estos recursos, bajo su supervisión, el dinero producto de esas operaciones permanecía bloqueado por otras sanciones.

“Sin ninguna duda que es un paso muy importante, fundamental para el ordenamiento de la economía, en particular del sistema cambiario”, aseguró José Guerra, economista venezolano y exdirector del BCV.

“El mercado cambiario que ha venido teniendo tropiezos en la asignación de dólares porque los bancos corresponsales (aquellos que ofrecen a los bancos nacionales la posibilidad de realizar operaciones en el exterior) desaparecieron y no había posibilidad de realizar transferencias desde el Banco Central a los bancos porque el Banco Central estaba sancionado”, agregó.

El experto auguró que la licencia facilitará al BCV acceder a más dólares para inyectarlos al mercado, lo cual contribuirá a “estabilizar la tasa de cambio”.

“El BCV podrá realizar transferencias a través del sistema Swift, pero sobre todo podrá importar dólares en efectivo, que es una gran necesidad ahora para controlar el mercado cambiario”, señaló.

En el primer trimestre del año, el bolívar se ha depreciado un 36,4%. Su cotización frente a la divisa estadounidense pasó de 301,37 a 473,87 bolívares por billete verde, de acuerdo con las cifras del BCV.

La devaluación, a su vez, ha impactado fuertemente en la inflación, pues la economía venezolana está de facto dolarizada. Así los precios han subido un 71,8% en los primeros tres meses del año, por lo que algunos expertos temen que el país se encuentra a las puertas de una nueva hiperinflación.

No obstante, el Fondo Monetario Internacional (FMI) pronostica que el país suramericano crecerá 4% en 2026, impulsado sobre todo por la anhelada recuperación de su industria petrolera.

Un hombre pasa por la sede del Banco Central de Venezuela.
Pie de foto,Desder hacía casi una década, el BCV permanecía excluido del sistema financiero internacional, lo cual complicaba sus operaciones.

Asegurando el mercado

Además de abrir las puertas al regreso de Venezuela al sistema financiero internacional, la OFAC en otra licencia, la número 56, autorizó a empresas estadounidenses a suscribir contratos con las autoridades venezolanas, una medida que podría facilitar la llegada de nuevas inversiones extranjeras al país.

“Estas medidas son fundamentales para los negocios porque permiten realizar transacciones, abrir cuentas en el extranjero, hacer transferencias y remitir utilidades”, explicó Guerra.

No obstante, el experto indicó que la medida por sí sola no es suficiente para asegurar el arribo de inversionistas al país.

“La llegada de inversiones depende de otros factores, como que el proyecto sea rentable y de la seguridad jurídica”, agregó.

La licencia, sin embargo, no remueve una serie de prohibiciones, entre ellas la de realizar operaciones con bonos de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) y la de participar en cualquier proyecto donde haya capital o personal de países como Rusia, Irán, Corea del Norte, Cuba o China.

Esta es la última restricción fue destacada por el economista José Manuel Puente, profesor del Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA) y de la Universidad IE de Madrid.

“EE.UU. hizo un trabajo de limpieza de sus enemigos”, explicó.

“Es una gran jugada, porque sacó a sus competidores geopolíticos y se aseguró el control de la principal reserva de petróleo del mundo”, agregó.

Maduro junto a Putin y Xi Jinping en 2015
Pie de foto,Las nuevas licencias excluyen a empresas de aliados tradicionales del chavismo como Rusia, China, Irán y Cuba del mercado venezolano.

Más recursos

Las medidas también podrían permitir a Venezuela acceder a recursos más allá de las exportaciones petroleras, tales como los créditos de organismos internacionales.

Desde 2021, el país suramericano ha intentado hacerse con US$ 4.800 millones por concepto de Derechos Especiales de Giro (DEG) que mantiene en el Fondo Monetario Internacional (FMI). Sin embargo, no ha podido acceder a esos fondos por las sanciones y la falta de reconocimiento de su gobierno.

No obstante, el miércoles el secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, dio motivos para creer que Caracas está más cerca de acceder a estos fondos.

“El FMI está trabajando para reincorporar a Venezuela, para que se parezca más a una economía normal”, dijo.

Al día siguiente, la directora general del organismo multilateral, Kristalina Georgieva, anunció que el fondo había reanudado sus relaciones con Venezuela y que están tratando ahora con el gobierno de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.

A lo anterior habría que sumar las 31 toneladas de oro que el BCV mantiene en el Banco de Inglaterra y cuyo valor de mercado hoy ronda los US$ 4.000 millones.

“No hay incidencia directa (en el caso del oro)”, aseguró el abogado venezolano José Ignacio Hernández, quien conoció el caso de primera mano y lideró los esfuerzos de la oposición por evitar que la administración de Maduro se hiciera con el preciado metal.

Aunque seguidamente el jurista admitió que las licencias sí pueden tener una influencia indirecta en el destino del oro a futuro.

“En la medida en que se normalizan las operaciones del BCV en los mercados financieros internacionales. Ello podría llevar al Banco de Inglaterra, en coordinación con el gobierno de EE.UU., a permitir al BCV retirar y disponer de los depósitos de oro, probablemente depositando el producto de la venta en las cuentas bajo control del gobierno de EE.UU”, explicó.

Delcy Rodríguez con el secretario de Energía de EE.UU. en una visita  a Caracas.
Pie de foto,Las nuevas licencias confirman la sintonía entre la Casa Blanca y el gobierno de Delcy Rodríguez.

El primer paso

Los expertos admitieron que las licencias abren las puertas a la reconstrucción de la economía venezolana, pero alertaron que esto requiere de otras medidas.

“Es necesario reinstitucionalizar al BCV y devolverle su independencia”, dijo Guerra.

Aunque la Constitución establece que el organismo será independiente y que su directiva será nombrada por el Parlamento, en 2009 el fallecido Hugo Chávez dictó una ley que le dio la potestad de designar a los responsables del banco.

El BCV hoy está dirigido Laura Carolina Guerra Angulo, hermana de la primera esposa de Nicolás Maduro, pero desde hace semanas corren rumores sobre su eventual sustitución.

En similares términos se pronunció el abogado Fernando Fernández, quien es experto en sanciones internacionales.

“A la transición financiera y económica que se ha empezado a implantar, con base en la geopolítica en Venezuela desde principios de 2026, le debe seguir el cambio político por vía de la celebración de elecciones generales competitivas y libres; y la transformación institucional mediante una reforma del Estado”, agregó.

“Las licencias no constituyen una liberación de las sanciones: son un punto de partida que establece el mecanismo básico para canalizar y agilizar inversiones, negocios, contratos, remesas, comercio y pago”, insistió el jurista.

Por su parte, Mercedes de Freitas, directora de Transparencia Venezuela, organización encargada de combatir la corrupción, demandó que la flexibilización venga de la mano de medidas que garanticen el correcto uso de los fondos.

“El levantamiento de las sanciones debería estar acompañado con sistemas de control de lo público y rendición de cuentas”, dijo.

Cómo poner fin a la guerra en Irán

Washington y Teherán deben reanudar sus esfuerzos para llegar a un acuerdo, aunque seguramente será imperfecto

PorThe EconomistSeguir en

16 Abr, 2026 07:14 a.m. EST

GuardarUn soldad con la bandera iraníUn soldad con la bandera iraní

Agradezcamos los pequeños consuelos. El alto el fuego entre Estados Unidos e Irán se mantiene. Las conversaciones que comenzaron en Islamabad el fin de semana pasado podrían reanudarse pronto. Aunque el estrecho de Ormuz está cerrado, los mercados petroleros no están más preocupados que antes. Y si bien el daño económico se extiende gradualmente a nivel mundial, aún podría evitarse una profunda recesión provocada por el cierre del estrecho.

Pero los pequeños consuelos no son suficientes. Para evitar un regreso a una guerra inútil, Estados Unidos e Irán deberán garantizar que el alto el fuego produzca una paz duradera, abriendo el estrecho y resolviendo su disputa sobre el programa nuclear iraní. Esto requerirá compromiso y la voluntad de abordar la complejidad que ha eludido a ambas partes, especialmente al presidente Donald Trump.

La búsqueda de la paz comienza con un análisis de la influencia de Estados Unidos. La imposición del bloqueo por parte del Sr. Trump fue un intento de fortalecer su posición tras semanas de bombardeos que no lograron forzar la capitulación de Irán. El bloqueo atrapa a los petroleros que transportan hasta 2 millones de barriles diarios de petróleo iraní al mercado, incluso mientras la guerra continúa. La idea es utilizar la economía para lograr que los sectores más intransigentes de Irán cedan en las negociaciones.

Es una táctica menos dañina que las muchas ideas desacertadas que el presidente estadounidense ha esgrimido en las últimas semanas: bombardear las centrales eléctricas de Irán, enviar tropas estadounidenses a la isla de Kharg, donde quedan expuestas a ataques, o destruir la industria petrolera iraní. De hecho, una economía precaria era la mayor debilidad de Irán antes del inicio de la guerra. Las protestas masivas fueron consecuencia de la furia por el colapso de la moneda, la escasez de energía y agua, el desempleo y la pobreza. El régimen respondió asesinando a manifestantes en enero.

Sin embargo, el éxito del bloqueo es muy incierto. Este tipo de medidas suelen tardar meses, incluso años, en lograr el cumplimiento. El régimen está desesperado por aliviar las sanciones y sabe que esta es su oportunidad para lograr un buen acuerdo. Esto podría significar que está dispuesto a soportar el bloqueo por más tiempo. El Sr. Trump podría perder la paciencia, especialmente ante el aumento vertiginoso de los precios de la gasolina para los consumidores estadounidenses.

Por lo tanto, lo más importante es si las negociaciones pueden dar lugar a un acuerdo. La primera etapa es la reapertura del estrecho, algo que Irán y Estados Unidos deberían poder acordar; después de todo, ambas partes saben que podrían forzar su cierre nuevamente. Bajo ninguna circunstancia Estados Unidos debería permitir que Irán imponga peajes a los barcos que transitan por esas aguas. Eso le daría un control permanente sobre el resto de la región. Será necesario un argumento en el que Estados Unidos podría tener que ceder el levantamiento de algunas sanciones a cambio de un paso seguro.

La segunda etapa girará en torno al programa nuclear iraní. En este caso, las líneas generales del acuerdo también son sencillas: Irán debe cerrar su camino hacia un arma nuclear a cambio de un mayor alivio de las sanciones. Desafortunadamente, los detalles serán complejos.

Ambas partes desconfían la una de la otra, por lo que ninguna se atreverá a tomar medidas audaces, temiendo que la otra no cumpla posteriormente su parte del acuerdo. Es posible que también falte voluntad de llegar a un compromiso, ya que ambas partes desean presentar una victoria total en la mesa de negociación como sustituto de la victoria total que no pudieron lograr en el campo de batalla. Finalmente, como lo demuestran los casi dos años de negociaciones para el acuerdo con Irán en 2015, concretar los detalles de un programa nuclear será sumamente complejo.

El problema radica en las reservas de Irán de aproximadamente 400 kg de uranio altamente enriquecido y su capacidad para enriquecer más. Estados Unidos exige la retirada de estas reservas de uranio del país y la prohibición de nuevos enriquecimientos. Irán busca el levantamiento de las sanciones y la posibilidad de enriquecer uranio, un símbolo de soberanía al que difícilmente renunciaría.

Existen soluciones de compromiso. Irán podría diluir el uranio a un nivel bajo apto para uso civil. Podría renunciar al enriquecimiento durante un período prolongado pero limitado; o podría enriquecer uranio como parte de un consorcio. Irán no lograría el levantamiento de todas las sanciones, pero algunos activos financieros iraníes limitados en el extranjero podrían descongelarse.

Un acuerdo de este tipo será complejo. Para ser creíble, requiere la supervisión internacional. Incluso si no enriquece uranio, Irán debe afrontar limitaciones en el número y la capacidad de sus centrifugadoras y en la investigación teórica, dado que el Irán de la posguerra tiene aún más incentivos para desarrollar una bomba atómica. El peligro reside en que Irán prolongue las negociaciones con la esperanza de obtener más concesiones de Estados Unidos, pero que al final no consiga nada.

Incluso si ambas partes llegan a un acuerdo, no habrá lugar para el triunfalismo. Irán seguirá siendo una presencia amenazante en Oriente Medio. Su régimen, amargado e inseguro, ha descubierto que puede usar el estrecho de Ormuz y los ataques regionales como armas. Estados Unidos ha descubierto que entrar en guerra con Irán es peligroso. Será necesario un gran esfuerzo para reconstruir la infraestructura de seguridad del Golfo y sus economías, incluyendo la de Irán.

Antes de que Estados Unidos e Israel comenzaran los bombardeos, un acuerdo aceptable podría haber estado al alcance. Es difícil imaginar que el resultado de la guerra sea mejor.

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Análisis-Nicaragua: crisis interna frena la consolidación del poder de Ortega y Murillo, advierte informe

El Centro de Estudios Transdisciplinarios de Centroamérica Cetcam, alerta que el proyecto de sucesión dinástica del gobierno nicaragüense sufre serios obstáculos por divisiones internas y la falta de apoyo internacional

galeria daniel ortegaEl Centro de Estudios Transdisciplinarios de Centroamérica (Cetcam) advierte que el proceso de sucesión dinástica, impulsado por la pareja presidencial, enfrenta serios obstáculos y ha generado tensiones tanto dentro como fuera del régimen.

Las recientes acciones dentro del Gobierno de Nicaragua han acentuado la fragilidad interna del círculo de poder que encabezan Daniel Ortega y Rosario Murillo, destaca una nota de la agencia EFE.

El Centro de Estudios Transdisciplinarios de Centroamérica (Cetcam) advierte que el proceso de sucesión dinástica, impulsado por la pareja presidencial, enfrenta serios obstáculos y ha generado tensiones tanto dentro como fuera del régimen.

El análisis del Cetcam, citado por EFE y divulgado desde Costa Rica, sostiene que el octavo aniversario de las manifestaciones antigubernamentales de abril de 2018 encuentra al régimen en una situación crítica.

La estrategia de Ortega y Murillo para transferir el poder hacia los miembros de su familia, en especial hacia Murillo, no solo ha debilitado la estructura interna, sino que ha incentivado propuestas de transición democrática por parte de la oposición.

El informe destaca que el régimen sandinista vive “uno de sus momentos más críticos”, presionado por el aumento del descontento interno y el efecto de las purgas que impulsa Murillo en busca de consolidar su control.

Estas purgas, iniciadas en 2023 en el Poder Judicial y extendidas a otras instituciones públicas, se han centrado en eliminar a quienes considera amenazas a su liderazgo, alcanzando incluso al núcleo financiero del Frente Sandinista de Liberación Nacional.

En los últimos meses, figuras como el excomandante Bayardo Arce y el general retirado Álvaro Baltodano Cantarero, antiguos asesores de Ortega, han sido encarcelados bajo acusaciones de corrupción.

Estos casos ilustran la determinación de Murillo para apartar obstáculos reales o potenciales a su ambición de poder, según los investigadores del Cetcam.

La estrategia de Ortega y Murillo para transferir el poder hacia los miembros de su familia, en especial hacia Murillo, no solo ha debilitado la estructura interna, sino que ha incentivado propuestas de transición democrática por parte de la oposición. (AP Foto/Matías Delacroix, archivo)La estrategia de Ortega y Murillo para transferir el poder hacia los miembros de su familia, en especial hacia Murillo, no solo ha debilitado la estructura interna, sino que ha incentivado propuestas de transición democrática por parte de la oposición. (AP Foto/Matías Delacroix, archivo)

Las consecuencias de este proceso han sido inmediatas: mientras el círculo de poder observa con temor la severidad de las medidas adoptadas contra los defenestrados, el ambiente de represión ha incrementado la ira y el descontento interno.

Los analistas advierten que este malestar podría derivar en nuevas crisis, ya que el temor convive con la posibilidad de una reacción colectiva inesperada.

Factores externos que complican la sucesión en Nicaragua

El contexto internacional resulta cada vez más adverso para el régimen nicaragüense, detalla la entidad. Estados Unidos ha intensificado las presiones contra Ortega y Murillo, lo que se suma al distanciamiento de países aliados como Rusia, China e Irán.

Esta combinación de factores, tanto externos como internos, debilita aún más la capacidad del régimen para consolidar su proyecto de sucesión familiar.

Fotografía de archivo del 16 de abril de 2024 del excandidato presidencial de Nicaragua Félix Maradiaga, uno de los 222 presos políticos desterrados por el régimen de Daniel Ortega hacia Estados Unidos, durante un acto por el quinto aniversario del estallido de las protestas de 2018, en el Parque Rubén Darío en Miami (EE.UU.). EFE/ Leila Kassidi
Fotografía de archivo del 16 de abril de 2024 del excandidato presidencial de Nicaragua Félix Maradiaga, uno de los 222 presos políticos desterrados por el régimen de Daniel Ortega hacia Estados Unidos, durante un acto por el quinto aniversario del estallido de las protestas de 2018, en el Parque Rubén Darío en Miami (EE.UU.). EFE/ Leila Kassidi

El Centro de Estudios Transdisciplinarios de Centroamérica sostiene que la radicalización del régimen, lejos de fortalecerlo, está removiendo las bases del poder sandinista y abre nuevas oportunidades para que la oposición articule rutas de transición hacia un sistema democrático.

Respecto a la situación actual del proyecto de sucesión dinástica, los especialistas subrayan que Ortega y Murillo no han conseguido consolidar un control absoluto.

El proceso de transferir el poder dentro de la familia ha generado rupturas y desconfianza entre los propios aliados, lo que agrava la inestabilidad política y abre posibilidades para un cambio en el escenario nacional.

Análisis: Qué está pasando con el acuerdo alcanzado por EE.UU. e Irán para un cese el fuego (y por qué se está poniendo en duda)

    • Autor,Redacción
    • Título del autor,BBC News Mundo

Irán y Estados Unidos anunciaron en la noche del martes un acuerdo de alto el fuego condicional de dos semanas, durante las cuales se permitiría el libre tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz.

El presidente Donald Trump dijo que aceptaba “suspender los bombardeos y ataques contra Irán” y el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, confirmó que Irán reabriría el estrecho.

Por su parte, el primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif —que ha fungido como mediador— informó que el alto el fuego entraba en vigencia de forma inmediata.

Sin embargo, en las 24 horas siguientes al anuncio, la tregua ha empezado a tambalearse, entre otras cosas por un desacuerdo en torno a si esta incluye o no a Líbano.

Y es que este miércoles el ejército de Israel llevó a cabo una oleada de ataques aéreos en todo el territorio libanés, dejando un elevado número de muertos, hospitales desbordados y posibles víctimas bajo los escombros de los edificios derrumbados.

Las autoridades iraníes acusaron a EE.UU. de “violar abierta y claramente” varias de las cláusulas acordadas, incluyendo el alto el fuego en Líbano, y señalaron que “en tal situación, un alto el fuego bilateral o unas negociaciones resultan irrazonables”.

El primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, junto al presidente de EE.UU., Donald Trump, en la reunión del Foro Económico Mundial en Davos en 2026.

Fuente de la imagen,Anadolu vía Getty Images

Pie de foto,El primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, ha fungido como mediador entre EE.UU. e Irán.

La Guardia Revolucionaria iraní expresó, por su parte, que “si las agresiones contra el querido Líbano no cesan de inmediato, cumpliremos con nuestro deber y daremos una respuesta que inducirá al arrepentimiento a los agresores malintencionados en la región”.

Al anunciar el acuerdo en la noche del martes, Shehbaz Sharif señaló que este incluía a Líbano, en línea con lo que considera Irán.

Israel y EE.UU. lo niegan.

El vicepresidente J.D. Vance afirmó que EE.UU. nunca prometió incluir a Líbano en el acuerdo, pero trató de restarle importancia al asunto, diciendo que es un “desacuerdo razonable” y que “los altos el fuego siempre son caóticos” y nunca se desarrollan sin cierta “turbulencia”.

Israel está llevando a cabo una campaña militar en Líbano contra el grupo islamista Hezbolá, apoyado por Irán, desde hace más de un mes.

Este miércoles, después de anunciado el alto el fuego, lanzó los peores ataques contra el país desde el inicio de la guerra, matando a alrededor de 200 personas.

Mujeres iraníes ondean banderas nacionales mientras la gente se reúne en la Plaza de la Revolución de Teherán después de que Estados Unidos e Irán acordaran un alto el fuego de dos semanas.

Fuente de la imagen,ATTA KENARE / AFP via Getty Images

Pie de foto,Mujeres iraníes ondean banderas nacionales en Teherán después de que Estados Unidos e Irán acordaran un alto el fuego de dos semanas.

Entre tanto, la reapertura del estrecho de Ormuz también quedó en entredicho.

El ministro iraní Abbas Araghchi había señalado el martes que “por un periodo de dos semanas será posible el paso seguro a través del estrecho”.

Pero BBC Verify pudo confirmar que este miércoles las fuerzas iraníes les comunicaron a los buques que se encuentran en el Golfo Pérsico que el paso sigue cerrado.

“Cualquier embarcación que intente salir al mar será atacada y destruida”, decía un comunicado de la Guardia Revolucionaria, dado a conocer por los medios estatales iraníes.

El vicepresidente Vance contradijo esa versión señalando que había indicios de que el estrecho había comenzado a reabrirse.

Los controvertidos “10 puntos”

El mensaje del primer ministro pakistaní que anunció el alto el fuego llegó apenas 10 minutos antes de que se cumpliera el plazo máximo para llegar a un acuerdo que había establecido Trump (las 8:00pm hora del este de EE.UU. del martes).

EE.UU. había amenazado con una enorme destrucción de la infraestructura civil en Irán, incluyendo puentes y centrales eléctricas, si no se llegaba a un acuerdo.

Trump advirtió que podía eliminar a Irán “en una sola noche” y que “toda una civilización morirá, para no volver jamás”, declaraciones que provocaron la condena de líderes mundiales, como el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, y el papa León XIV.

En la tarde del martes, cuando se acercaba el límite, el primer ministro pakistaní puso sobre la mesa la propuesta de un acuerdo de cese el fuego de dos semanas para “permitir que la diplomacia siga su curso”, la cual terminó siendo aceptada por ambas partes.

Al anunciar el acuerdo, el presidente Trump señaló que había recibido “una propuesta de 10 puntos por parte de Irán”, que consideró “una base viable sobre la cual negociar”.

Desde entonces, se han dado a conocer diferentes versiones sobre qué incluyen los 10 puntos.

Los medios estatales iraníes publicaron una primera que incluía, entre otras cosas, el cese total de la guerra en Irán, Irak, Líbano y Yemen; un “compromiso pleno” de levantar las sanciones contra Irán; la liberación de los fondos iraníes y los activos congelados en poder de Estados Unidos; y el “pago íntegro de una indemnización por los costes de reconstrucción”.

Luego, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní señaló que el acuerdo también contemplaba que Irán mantenga el control del estrecho de Ormuz y pueda continuar enriqueciendo uranio.

Los autoridades estadounidenses han negado que algunos de esos puntos, como el alto el fuego en Líbano o el permiso para enriquecer uranio, hagan parte del acuerdo.

“Solo hay un grupo de ‘PUNTOS’ significativos que son aceptables para Estados Unidos”, señaló Trump.

El vicepresidente JD Vance dijo que, de las distintas versiones del plan de 10 puntos, una era “basura” y otra “razonable”.

A través de su red social Truth Social, Trump ofreció algunos detalles sobre lo que para él es la base del acuerdo.

“No habrá enriquecimiento de uranio, y Estados Unidos, trabajando junto con Irán, desenterrará y retirará todo el “polvo” nuclear profundamente enterrado”, señaló.

Y agregó: “Estamos, y estaremos, dialogando con Irán sobre el alivio de aranceles y sanciones”.

Hombres en Teherán con símbolos de la República Islámica levantan los brazos en signo de victoria.
Pie de foto,La gente en Teherán salió a las calles a celebrar el alto el fuego de dos semanas.

“Van a ser dos semanas muy difíciles”

Según la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, los diálogos entre EE.UU. e Irán comenzarán en Islamabad el sábado.

El equipo negociador estadounidense estará conformado por el vicepresidente J.D. Vance; el enviado especial de EE.UU. a Medio Oriente, Steve Witkoff; y el yerno de Trump, Jared Kushner.

No va a ser una negociación fácil, explica el corresponsal en Washington del servicio persa de la BBC, Khashayar Joneidi, debido a que la confianza entre las partes está muy debilitada y desde ya parecen tener posturas contradictorias sobre lo que implica este alto el fuego.

Irán y EE.UU. celebraron dos rondas de conversaciones el año pasado. En ambas ocasiones, EE.UU. e Israel atacaron en medio de las negociaciones.

El tráfico por el estrecho de Ormuz, que Irán querrá seguir controlando en alguna medida, y el programa nuclear iraní seguramente van a ser puntos contenciosos.

“Van a ser dos semanas muy difíciles”, dice Joneidi.

Mientras tanto, a pesar de que, según Pakistán, el alto el fuego entró en vigencia inmediatamente, el miércoles se siguieron reportando ataques en Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, y Líbano sufrió la peor destrucción desde el inicio de la incursión terrestre israelí.

Militares en las calles de Teherán este martes.

Fuente de la imagen,Getty Images

Pie de foto,Militares en las calles de Teherán este martes.

La disputa por la victoria

A pesar del alto grado de incertidumbre que rodea el acuerdo, ambas partes lo presentaron como una victoria propia y una derrota de la contraparte.

La televisión estatal iraní afirmó que EE.UU. “aceptó las condiciones de Irán para poner el fin a la guerra” y calificó el acuerdo como “una humillante retirada de Trump”.

En un comunicado, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, expresó que el país había alcanzado casi todos sus objetivos en la guerra y que el enemigo (EE.UU.) estaba enfrentando “un fracaso histórico”.

También señaló que las negociaciones venideras en Islamabad permitirían que “la victoria de Irán en el campo de batalla también se consolide en las negociaciones políticas”.

Khashayar Joneidi explica que esta guerra significaba una amenaza existencial para el régimen iraní.

Por lo tanto, que la República Islámica haya sobrevivido tras más de 30 días de ataques lo ven como una victoria.

Trump, por su parte, dijo que aceptaba el acuerdo dado que “ya hemos cumplido y superado todos los objetivos militares, y estamos muy avanzados en un Acuerdo definitivo sobre la PAZ a largo plazo con Irán, y la PAZ en Medio Oriente”.

Posteriormente, en una entrevista con la agencia AFP, dijo que no quedaban dudas de que EE.UU. había conseguido una “victoria completa y total”.

Apenas se conoció la noticia del acuerdo, se desplomaron en los mercados los precios del petróleo, lo cual alivia la presión que se había venido incrementando sobre Trump por parte de los ciudadanos descontentos con el alto costo del combustible que había producido la guerra.

Un bombardeo en Teherán el 28 de marzo de 2026

Fuente de la imagen,Getty Images

Pie de foto,Irán ha sufrido intensos bombardeos por parte de EE.UU. e Israel desde el 28 de febrero y ha respondido bombardeando a los países del golfo.

Con Líbano aún enfrentando ataques, ¿hasta qué punto es sostenible este alto el fuego?

Análisis de Nick Beake, informando desde Jerusalén

Cabe preguntarse cuán sostenible es este alto el fuego generalizado.

Israel se jactó de haber alcanzado este miércoles 100 objetivos en Líbano en tan solo 10 minutos. Los iraníes amenazan con contraatacar si no cesan los ataques.

El presidente Trump ha indicado que los israelíes no están incumpliendo los términos de su acuerdo con Irán, refiriéndose a Líbano como una “escaramuza aparte”.

Cabe recordar que 1.500 personas han muerto en Líbano en las últimas seis semanas, entre ellas 130 niños, y más de un millón han sido desplazadas.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, creía haber logrado la ambición política de su vida al persuadir a un presidente estadounidense para que emprendiera una operación conjunta contra Irán y derrocara al régimen.

Este miércoles tuvo que desmentir las insinuaciones de que se enteró en el último momento de que el presidente Trump daría marcha atrás y detendría los ataques contra Teherán.

También prometió que Israel estaría listo para reanudar la guerra con Irán, si fuera necesario.

Los políticos de la oposición afirman que ha fracasado en sus objetivos bélicos, que no fue invitado a la mesa de negociaciones y que solo ha creado un Irán más vengativo, más decidido que nunca a construir un arma nuclear.

Pero a corto plazo, estos continuos ataques israelíes contra Hezbolá en Líbano -y la consiguiente muerte y destrucción- están poniendo a prueba esta frágil tregua.

VIDEO | “¡Suelten a esa loca!”: crónica de la agresión del coronel Fausto Madé contra joven en Los Mina

La joven agredida, Charlizze Altagracia Hernández, relató que su hermana fue golpeada por el coronel durante el incidente

Al coronel Fausto Madé Ramírez se le impuso este martes prisión preventiva a ser cumplida en un recinto policial por la agresión contra una joven de 19 años de edad la noche del 30 de marzo de 2026.

¿Cómo ocurrió la agresión y qué testimonios se presentaron?

La agresión, para su suerte, fue captada en un video que indignó a la sociedad dominicana. Pero de acuerdo con el relato presentado en la solicitud de medida de coerción, la agresión no se habría limitado a lo visto en el video.

De acuerdo con el testimonio de una joven menor de edad, aquella noche estaba en Los Mina, junto a su hermana Charlizze Altagracia Hernández Monegro y un amigo. Habían salido de una discoteca cuando habían abordado el vehículo.

En ese momento, una patrulla los interceptó y, según el expediente, realizó maniobras para obligarlos a detenerse. El operativo estaba encabezado por el coronel Madé Ramírez, quien se aproximó al vehículo.

De acuerdo con la versión recogida, el oficial utilizó un objeto —aparentemente la punta de un arma— para rayar la carrocería. Ante la agresión, la situación escaló cuando la joven decidió bajarse para documentar lo que ocurrió.

La adolescente declaró que, al percatarse de que la patrulla estaba siendo grabada, el coronel se desmontó de la unidad policial, rastrilló el arma y se dirigió hacia ella. Dijo que intentó sujetarla por el hombro, obligándola a huir hacia una casa cercana. Desde ese punto, aseguró, pudo observar lo que ocurría con su hermana.

En ese momento la situación escala.

Según su testimonio, el oficial tomó a Charlizze por el cabello y la lanzó contra el pavimento. Luego, le propinó golpes con el arma de reglamento en la cintura. La joven describe que su hermana quedó en el suelo, mientras el agente continuaba sacudiéndola por el pelo. Aseguró que la escena ocurrió en medio de amenazas y gritos.

Desde una azotea cercana —según consta en la declaración— la adolescente dijo haber visto al imputado lanzar una botella hacia una vivienda, mientras vociferaba insultos y continuaba desplazándose por el área, deteniendo vehículos y buscando a quienes pudieran tener grabaciones del hecho.

Acciones de la autoridad y medidas judiciales adoptadas

El expediente recoge además que la agresión no terminó en ese punto. Hernández Monegro declaró que fue subida a la patrulla policial en contra de su voluntad. Indicó que, tras ser retenida, fue abandonada posteriormente en una calle solitaria, bajo la orden de “¡suelten a esa loca!”.

El informe psicológico forense, citado en el documento, establece que la adolescente testigo relató los hechos como una secuencia continua de violencia, iniciada con la intervención policial y seguida por agresiones físicas directas hacia su hermana.

Las autoridades actuaron días después.

El 2 de abril de 2026, a las 6:15 de la mañana, el coronel Madé Ramírez fue detenido en el sector Brisas del Este, en Santo Domingo Este, en cumplimiento de la orden judicial 2026-AJ0026059. El arresto se realizó junto con otros dos agentes, identificados como Franklin Sánchez y Leonel De la Rosa.

El Ministerio Público le imputa haber agredido físicamente a la joven Hernández Monegro y haber proferido amenazas durante el incidente.

En la audiencia de medidas de coerción, el magistrado Leomar Cruz Quezada dispuso que el coronel cumpla la medida en el Centro de Operaciones Especiales de la Policía Nacional.

Análisis-La guerra mundial silenciosa: el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán es parte de un enfrentamiento global

La guerra mundial silenciosa: el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán es parte de un enfrentamiento global

La simultaneidad de crisis en Medio Oriente y Europa revela la fragmentación de la arquitectura posbélica y anticipa una era definida por la fuerza, las alianzas estratégicas y la rivalidad prolongada entre potencias mundiales

El endurecimiento de los conflictos en Medio Oriente y Europa no representa episodios aislados, sino la manifestación de una guerra mundial en curso que, según el experimentado inversor global Ray Daliono tendrá un desenlace próximo. Dalio sostiene que la tendencia a enfocarse en lo inmediato, como la escalada entre Estados Unidos, Israel e Irán, difumina la percepción de un fenómeno mucho más amplio y duradero: la erosión del orden internacional establecido tras 1945 y la aparición de una nueva dinámica regida por la fuerza y las alianzas estratégicas.

El análisis de Dalio parte de su experiencia de más de cinco décadas observando los mercados y la historia económica mundial. Considera que los acontecimientos recientes en el estrecho de Ormuz, la acumulación de tropas y el debate sobre la capacidad nuclear de Irán son solo síntomas de una transformación global más profunda. De acuerdo con Dalio, el conflicto actual involucra a la mayoría de las grandes potencias y se extiende más allá de los combates directos, abarcando guerras económicas, tecnológicas y de influencia geopolítica.

Una guerra mundial de múltiples frentes y sin fecha de término

Vista de Beirut cubierta de polvo, en medio de la escalada de hostilidades entre Israel y Hezbolá, mientras continúa el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, en Beirut, Líbano, 3 de abril de 2026. REUTERS/Raghed WakedVista de Beirut cubierta de polvo, en medio de la escalada de hostilidades entre Israel y Hezbolá, mientras continúa el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, en Beirut, Líbano, 3 de abril de 2026. REUTERS/Raghed Waked

El inversor identifica una serie de conflictos entrelazados —desde la guerra entre Rusia Ucrania, pasando por el enfrentamiento en Gaza y la tensión en la península arábiga— que, en conjunto, configuran una estructura de guerra mundial clásica. En estos escenarios, grandes potencias nucleares y alianzas formales reconfiguran el equilibrio global a través de acciones militares directas y “guerras no convencionales” como sanciones, bloqueos comerciales y competencia tecnológica.

La perspectiva de que estos conflictos se resolverán rápidamente es, según Dalio, ilusoria. Los mercados y analistas tienden a descontar una vuelta a la normalidad una vez terminen las hostilidades más visibles, pero él advierte que el proceso es mucho más largo y turbulento. En este contexto, el futuro del estrecho de Ormuz y la disposición de los países a arriesgar recursos y vidas para controlar puntos estratégicos tendrán consecuencias globales de enorme alcance.

Para comprender qué está ocurriendo y qué podría suceder, Dalio sugiere observar cómo se están alineando los bloques internacionales. Afirma que existen indicadores objetivos —como tratados, votos en la ONU y lazos económicos— que permiten rastrear la formación de alianzas. Señala, por ejemplo, la colaboración entre China, RusiaIrán y otros países, en oposición a la coalición integrada por Estados Unidos, la Unión Europea, Israel, Japón y Australia.

Alianzas, recursos energéticos y ganadores relativos

Iraquíes chiítas participan en una manifestación de solidaridad con Irán y en contra de Israel y Estados Unidos, en medio de las crecientes tensiones regionales derivadas del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, en Bagdad, Irak, el 3 de abril de 2026. REUTERS/Thaier Al-SudaniIraquíes chiítas participan en una manifestación de solidaridad con Irán y en contra de Israel y Estados Unidos, en medio de las crecientes tensiones regionales derivadas del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, en Bagdad, Irak, el 3 de abril de 2026. REUTERS/Thaier Al-Sudani

La posición de China en este entramado es especialmente relevante. Dalio explica que, aunque se argumenta que China sería la mayor perjudicada si se cierra el paso por Ormuz, en realidad la relación energética con Irán y Rusia otorga a Beijing ventajas considerables. El gigante asiático consume entre el 80 y el 90% del petróleo iraní y cuenta con reservas estratégicas de hasta cuatro meses de consumo, lo que reduce su vulnerabilidad ante los bloqueos.

Por otro lado, Estados Unidos, al ser exportador neto de energía, mantiene una ventaja económica relativa en este escenario. Estos factores, sumados a los vínculos diplomáticos y comerciales, refuerzan la hipótesis de Dalio de que China y Rusia emergen como ganadores relativos, al menos en el corto y mediano plazo, de la dinámica actual.

Para quienes se preguntan qué implica la actual crisis entre Estados Unidos, Israel e Irán, Dalio lo resume así: no se trata de un conflicto aislado, sino de una fase temprana de una guerra mundial que involucra a varias potencias y que reconfigurará el orden internacional en los próximos años. El desenlace no será inmediato ni predecible, y las repercusiones económicas, políticas y militares se sentirán en todo el planeta.

Lecciones de la historia y nuevos riesgos de sobreextensión

Partidarios de los hutíes se manifiestan en solidaridad con Irán, mientras continúa el conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán, en Saná, Yemen, el 3 de abril de 2026. REUTERS/Khaled AbdullahPartidarios de los hutíes se manifiestan en solidaridad con Irán, mientras continúa el conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán, en Saná, Yemen, el 3 de abril de 2026. REUTERS/Khaled Abdullah

A través del estudio de ciclos históricos, Dalio identifica patrones repetidos: el poder dominante comienza a perder fuerza relativa frente a nuevos actores ascendentes, lo que lleva a una pugna prolongada tanto en el terreno económico como militar. En el caso actual, subraya la sobreextensión de Estados Unidos, que mantiene alrededor de 800 bases militares en hasta 80 países, en contraste con la presencia global mínima de China.

Esta dispersión de recursos implica que, si Washington enfrenta guerras en varios frentes —como en Medio Oriente y Asia—, su capacidad de respuesta se debilita. Según Dalio, esto ya está generando dudas entre los países que dependen de la protección estadounidense y podría incentivar a otras naciones a reconsiderar su posición estratégica y buscar alternativas para su defensa, incluyendo la adquisición de armas nucleares.

El ciclo clásico que describe Dalio incluye etapas como la formación de alianzas, el aumento de guerras por poder, el control de cadenas de suministro, la utilización de tecnologías bélicas y la aparición de conflictos simultáneos en múltiples regiones. El resultado es un proceso de transición donde el viejo orden se desmorona y surgen nuevas reglas dominadas por la fuerza, no por acuerdos multilaterales.

El factor determinante: la capacidad de resistir el sufrimiento

Buques cisterna permanecen anclados debido a la disminución del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, en medio del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, en Mascate, Omán. 10 de marzo de 2026. REUTERS/Benoit Tessier
Buques cisterna permanecen anclados debido a la disminución del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, en medio del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, en Mascate, Omán. 10 de marzo de 2026. REUTERS/Benoit Tessier

Dalio enfatiza que la victoria en estos conflictos no depende solo del poder militar o económico, sino de la capacidad de los países para soportar el dolor y la presión durante periodos prolongados. En su opinión, Estados Unidos, pese a su potencia, es también la nación más vulnerable a la fatiga, mientras que las autocracias suelen resistir mejor la adversidad gracias a su control interno.

Esta observación se apoya en ejemplos históricos, como la intervención china en Corea o la resistencia vietnamita, donde el desenlace no se decidió por la fuerza bruta, sino por la persistencia y la disposición a sostener el conflicto hasta que el adversario renunció a sus objetivos.

Un mundo sin árbitro y la vuelta al “poder hace la ley”

Restos de un avión estadounidense y el rotor de un helicóptero en Isfahán, Irán, en medio del conflicto entre Estados Unidos e Israel e Irán. Redes sociales/vía REUTERS
Restos de un avión estadounidense y el rotor de un helicóptero en Isfahán, Irán, en medio del conflicto entre Estados Unidos e Israel e Irán. Redes sociales/vía REUTERS

El análisis de Dalio concluye con una advertencia: el sistema internacional actual ya no está regido por una potencia dominante capaz de imponer reglas y garantizar la estabilidad. En su lugar, el mundo transita hacia una lógica donde cada bloque actúa según su propia fuerza y conveniencia, reproduciendo dinámicas propias de épocas anteriores a 1945.

Para Dalio, la clave está en reconocer que los indicadores que anticipan grandes conflictos —como la acumulación de armas, el aumento de sanciones, la polarización política y la presión económica— ya están presentes. La historia demuestra que, en estos ciclos, los conflictos tienden a intensificarse antes que a resolverse, y que el final suele llegar solo cuando una de las partes logra una victoria incuestionable y rediseña el orden global.

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