El expediente fue presentado por un empresario y su esposa, quienes lo acusan de difamación e injuria mediante publicaciones en redes sociales que, según alegan, afectaron su reputación. Este nuevo caso se suma a varios otros en los que Rubio también ha sido acusado de extorsión y difamación. Uno de esos casos fue presentado ante la justicia de EEUU.

Por Servicios de Acento.com.do
El comunicador Carlos Enrique Rubio Martínez enfrenta un nuevo proceso penal por presunta difamación e injuria a través de medios electrónicos, luego de que un empresario y su esposa presentaran una denuncia formal ante la Fiscalía del Distrito Nacional por publicaciones difundidas en redes sociales.
El caso ha cobrado relevancia debido a que Rubio reside en Estados Unidos y, según documentos del proceso, ya habría sido supuestamente en otra causa declarado en rebeldía, una condición que podría dar paso a mecanismos judiciales para procurar su comparecencia ante la justicia dominicana.
Acusaciones por publicaciones en plataformas digitales
La querella fue presentada por el empresario Alejandro Felipe Mauad Astwood y su esposa, Massiel Miguelina Sención Suárez, quienes sostienen que el comunicador difundió informaciones falsas y lesivas para su honor mediante distintas plataformas digitales.
De acuerdo con la denuncia, Rubio vinculó públicamente a Mauad con supuestas influencias dentro del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) y con alegadas irregularidades relacionadas con contrataciones estatales.
Los denunciantes afirman que tales señalamientos carecen de sustento y fueron divulgados con el propósito de afectar su imagen pública.
El expediente también incluye alegatos sobre publicaciones que contenían fotografías e informaciones personales relacionadas con la familia de los denunciantes, incluyendo referencias directas a la esposa del empresario.

Según la documentación depositada ante el Ministerio Público, estas publicaciones de Rubio ampliaron el alcance de las acusaciones y generaron una mayor exposición pública de aspectos privados de la vida familiar de los querellantes.
Los denunciantes argumentan que las expresiones difundidas excedieron los límites de la opinión y constituyeron imputaciones directas sobre presuntos actos de corrupción, tráfico de influencias y abuso de poder sin que, según sostienen, existieran pruebas que respaldaran tales afirmaciones.
El debate sobre una posible extradición
Uno de los elementos que distingue este caso es que Rubio reside actualmente en el estado de Florida, Estados Unidos.
Documentos vinculados al expediente indican, supuestamente, que el comunicador habría sido declarado en rebeldía dentro del proceso. Sin embargo, cualquier eventual extradición dependería de la evolución del caso, de las decisiones adoptadas por los tribunales competentes y de los mecanismos de cooperación judicial internacional aplicables.
Juristas consultados en distintos procesos similares han señalado que los casos relacionados con presunta difamación en entornos digitales plantean desafíos sobre jurisdicción, libertad de expresión y responsabilidad por contenidos publicados desde el extranjero.
Redes sociales y responsabilidad jurídica
El expediente vuelve a colocar en el debate público los límites entre la libertad de expresión y la protección del honor y la reputación en las plataformas digitales.
En los últimos años, la justicia dominicana ha conocido diversos casos relacionados con publicaciones en redes sociales, un fenómeno que ha incrementado las discusiones sobre el alcance de la Ley 53-07 y las responsabilidades legales derivadas de los contenidos difundidos en internet.
De prosperar las actuaciones judiciales, Rubio tendría que responder ante los tribunales dominicanos por las imputaciones formuladas en su contra. Mientras tanto, el proceso continúa en fase judicial y permanece bajo seguimiento de actores del ámbito jurídico y mediático.
La declaración de rebeldía es una figura procesal utilizada cuando una persona imputada no comparece ante la autoridad judicial tras ser requerida formalmente. No implica una condena ni constituye una prueba de culpabilidad, pero puede habilitar determinadas medidas procesales para garantizar la continuidad del proceso.
Otros procesos judiciales
El expediente presentado por Alejandro Felipe Mauad Astwood y Massiel Miguelina Sención Suárez se suma a otras acciones legales iniciadas recientemente contra Carlos Rubio.
Entre ellas figura una demanda presentada en el estado de Florida por el presidente del Consejo de Administración de Refinería Dominicana de Petróleo (Refidomsa), Samuel Pereyra, quien acusó al comunicador de presuntos actos de extorsión, difamación y asimismo uso indebido de información e imágenes personales y familiares.
Según explicó Pereyra en una declaración pública, la acción judicial fue interpuesta en Estados Unidos debido a que Rubio reside en Florida.
El funcionario sostuvo que, tras negarse a entregar una supuesta ayuda económica solicitada por el comunicador, comenzaron publicaciones en redes sociales que, a su juicio, buscaban afectar su reputación y exponer a miembros de su familia, incluidos sus hijos menores de edad.
Pereyra afirmó que decidió acudir a tribunales estadounidenses para proteger sus derechos y los de su familia, al tiempo que aseguró respetar la libertad de expresión y el derecho a la crítica, aunque consideró que esas garantías no deben utilizarse para difundir informaciones falsas ni para ejercer presiones con fines económicos.
Hasta el momento, Rubio no ha sido condenado por ninguna de las acusaciones formuladas en estos procesos, los cuales continúan su curso en las jurisdicciones correspondientes.

