En las Cuevas del Pomier hay 1,700 muestras de arte rupestre, según la Academia de Ciencias

El Día Por El Día 

San Cristóbal.– Hasta la fecha, han sido identificadas alrededor de 1,700 muestras de arte rupestre en la Reserva Antropológica «Cuevas de Borbón o Pomier»según datos ofrecidos por la Comisión de Ciencias Sociales de la Academia de Ciencias.

De las 17 cavidades reportadas, que contienen pinturas y/o petroglifos, se han contabilizado un total de 1,033 pinturas y 103 petroglifos.

Se estima que aún podrían encontrarse alrededor de 500 pinturas adicionales en las áreas no contabilizadas, lo que llevaría a un total aproximado de 1,700 muestras de arte rupestre en esta zona protegida.

Sin embargo, estos recursos culturales y naturales están en grave riesgo debido a las actividades mineras en las secciones de Borbón y Pomier, en el Distrito Municipal de Hato Damas, provincia de San Cristóbal.

A pesar de contar con un plan de manejo desde 2015, elaborado por un equipo de 11 técnicos, este nunca se ha implementado, y las recomendaciones aún no se han ejecutado.

En la actualidad, las operaciones mineras en el entorno de las cuevas utilizan explosivos y afectan la entrada del Monumento Natural.

La presencia constante de camiones cargados de rocas trituradas en la única carretera que conecta las cavernas con la zona pone en peligro la integridad de las pinturas y petroglifos.

Parte de las cavernas con arte rupestre están incluidas en la Lista Tentativa de la República Dominicana para ser consideradas Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO.

Sin embargo, la situación actual de las extracciones mineras y las actividades industriales dificultan la consecución de este objetivo.

La Comisión de Ciencias Sociales de la Academia de Ciencias solicita a las autoridades que implementen acciones inmediatas para proteger este invaluable patrimonio cultural, que incluye detener las operaciones mineras, evitar el uso de explosivos en la zona y aplicar el Plan de Remediación para mitigar los impactos de las actividades mineras.

Recomendaciones:

Frenar de inmediato las operaciones mineras en la zona de amortiguamiento del área protegida y generar un plan a corto plazo para eliminar cualquier explotación minera en el entorno de la zona protegida.

Impedir el uso de explosivos en las actividades mineras en las secciones de Borbón y Pomier.

Poner en marcha el Plan de Remediación para mitigar las afectaciones causadas por las operaciones mineras, especialmente las de la empresa Docalsa.

Actualizar y aplicar el Plan de Manejo existente, e incluir un estudio hidrológico para determinar cómo las explotaciones mineras han afectado los niveles freáticos y proponer medidas correctivas.

Preparar el expediente para declarar las cuevas de Borbón Patrimonio Mundial de la Humanidad, asegurando su conservación y protección.

Arte rupestre peligra en Cuevas Pomier por explotación minera

Arte rupestre peligra en Cuevas Pomier por explotación minera

Santo Domingo.- La explotación minera en las secciones de Borbón y Pomier, en el Distrito Municipal de Hato Damas, provincia de San Cristóbal, está poniendo en grave riesgo las 1,700 muestras de arte rupestre de las Cuevas de Borbón o Pomier.

Estas incluyen 1,033 pinturas y 103 petroglifos en 17 cavidades, con la posibilidad de que existan alrededor de 500 pinturas adicionales en áreas aún no estudiadas.

Arte rupestre en Cuevas Pomier

Estas manifestaciones artísticas, atribuidas a la cultura taína, conviven con un ecosistema subterráneo único, incluyendo importantes reservas de agua y colonias de murciélagos.

Puedes leer: https://elnacional.com.do/cuevasdel-pomier/

La actividad minera en la zona utiliza explosivos para la extracción de roca caliza, lo que genera vibraciones y contaminación que amenazan las estructuras de las cavernas y las valiosas pictografías en su interior.

Además, la única carretera que conduce a las cuevas se ve congestionada por el constante tránsito de camiones cargados de rocas, dificultando el acceso y afectando el entorno natural.

En 2015, un equipo de 11 técnicos, incluyendo especialistas del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales y consultores del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), elaboró un plan de manejo para la reserva.

Arte rupestre en Cuevas Pomier

Lamentablemente, este plan nunca fue implementado, y sus recomendaciones no se han llevado a cabo, dejando al área desprotegida frente a las amenazas actuales.

Ante esta situación, la Comisión de Ciencias Sociales de la Academia de Ciencias de la República Dominicana ha solicitado a las autoridades que se implementen medidas para proteger la reserva, incluyendo la detención de las operaciones mineras en la zona de amortiguamiento, la prohibición del uso de explosivos en explotaciones mineras ubicadas en las secciones de Borbón y Pomier, la implementación de un plan de remediación para subsanar las afectaciones causadas por las operaciones mineras, y la actualización y aplicación del plan de manejo existente para el área protegida.

Puedes leer: https://elnacional.com.do/egehid-y-ayuntamiento-sc-defienden-cuevas-de-el-pomier/

La preservación de las Cuevas del Pomier es esencial para salvaguardar una parte fundamental del patrimonio histórico y cultural de la República Dominicana, así como para proteger su valiosa biodiversidad y recursos naturales.

Un poeta y turista ayitiano en la República Dominican

Hace tiempo que, antes de salir de mi casa, llevo conmigo mi pasaporte, mi carnet de plan de regularización, mi carnet de profesor, mi carnet de estudiante, mis libros publicados, los recibos de casa, de la luz…

Por Jhak Valcourt

«Para que el mal triunfe, solo se necesita que los hombres buenos no hagan nada».
Edmund Burke

Desde hace un tiempo, la gente cercana me hace la misma pregunta: ¿Cómo estás? ¿Cómo te sientes con todo lo que está pasando? Y siempre escondo la verdad detrás de una sonrisa, pero hoy, he decido responder a todos los que quieren saber de verdad cómo estoy:

Todo me huele a miedo, y la tristeza es un absceso que mantiene mis lágrimas a flor de piel. Pero no lloro, porque no he aprendido a llorar.  Ya no me queda lugar seguro. Antes, podía decir «mi casa», «mi trabajo», «en compañía de amigos dominicanos»; pero después de ver en las noticias cómo sacan a embarazadas de los hospitales, cómo separan a niños de sus padres, y después de escuchar comentarios de algunos amigos, ya no estoy tan seguro. Camino asustado por las calles. El caótico tum pum de mi pecho me impide disfrutar de mis paseos. Llevo en la espalda una sopa de sudor, fruto de la preocupación y el nerviosismo. Sin embargo, oigo a la gente alabar la brisa del invierno. Los turistas blancos caminan llevados por el viento, con una sonrisa que parece un sol de aurora, «¡qué hermoso el Caribe!», «¡qué hermosa la República Dominicana!», repiten como un estribillo de amor. ¡Cómo quisiera sentir y disfrutar de esa belleza! Este ocaso, por ejemplo, que se desliza tras aquel monte; este calor y simpatía del pueblo dominicano, pero entonces llega cualquier agente de policía.

—¿Americano?

—No, señor. Soy ayitiano.

—¡Sus documentos!

Mis manos temblorosas les dan motivos para pensar que escondo algo, pero no se dan cuenta de que son sus caras y sus armas y sus voces amenazadoras que me derrumban el ánimo y la seguridad. Rezo para que no me digan que mi documento es falso. Porque una vez que has tenido esa experiencia, el miedo se ha vuelto tu piel, tu respiración y tu ser.

Hubo un tiempo en que andaba con amigos dominicanos para que pudiera camuflarme, pero desde que mi gran amigo ha escrito «Más allá del mero amarillismo, esta situación devela un mecanismo de manipulación y chantaje que funciona en detrimento de la imagen dominicana en el mundo […] Cuando se habla de inmigración irregular, República Dominicana suele ser la victimaria y los haitianos las víctimas […] de inmediato se condiciona el prisma de la opresión y el victimismo […] También recoge testimonios sensacionalistas», ya no sé dónde estoy parado. No puedo sacarme de la cabeza la pregunta ¿qué hará o cómo actuará mi amigo si un día migración o la policía me detiene frente a él? Por mucho tiempo pensé que lo sabía, pero ya no. Mi amigo ha decido defender la «soberanía» de su país por encima de la dignidad humana. A mi amigo no lo juzgo, porque no sé qué es ser nacionalista, siempre me han enseñado a ser primero humano, y luego, todo lo demás. ¿Es tan fácil ser nacionalista y tan difícil ser humanista? Quisiera decir que tengo el corazón partido, pero no sé si esta imagen logre realmente transmitir cómo me siento. Además, ¿de qué sirve si, para mi amigo, esto que siento y escribo es un simple «testimonio sensacionalista»?

Voy por las calles con la cabeza girando como una veleta. El ruido de los motores me asusta, el grito de un niño me asusta, la carcajada de las prostitutas también. Siempre pienso que es un policía gritando que me detenga, que les muestre mis documentos, y luego esperar a que decidan si es falso u original. Hace tiempo que, antes de salir de mi casa, llevo conmigo mi pasaporte, mi carnet de plan de regularización, mi carnet de profesor, mi carnet de estudiante, mis libros publicados, los recibos de casa, de la luz… todo lo que pueda demostrar que soy un ayitiano legal, que paga impuestos como cualquier dominicano. En mis bolsillos traseros mis documentos parecen nalgas extras, pero a veces no es suficiente, porque en ocasiones todo depende del humor de quien te detiene. Y si es un ladrón, adiós documentos.

Llevo los huesos y las articulaciones de mi cuerpo entumecidos, porque salir se ha vuelto ansiedad. Ya llevo tiempo sin ver a mis amigos ayitianos, porque todos tememos que migración nos caiga encima y nos lleven a todos, y no quede ninguno de nosotros para buscar una solución. He perdido también la costumbre de caminar con mi madre, porque tengo miedo de que migración la detenga frente a mí y la deshonren, o la traten como un objeto, como a un animal. Entonces me matarían, porque yo no lo permitiría. A veces me dice «hijo, hace tanto que no damos juntos una caminata, acompáñame a la iglesia». Yo no puedo contestarle mirándola a los ojos. Tampoco quiero decirle la verdad sobre mi miedo. ¡Cuánto me parte el alma decirle que no y darle mil excusas! Lo que más duele es su mirada, en la que a veces leo «¡ay!, mi hijo ha perdido el orgullo de andar con su mai», ¡Ay madre!

Mientras escribo esta respuesta a los amigos que me preguntan cómo me siento en la República Dominicana, pienso en todos los dominicanos que tras leerla sonreirán y luego dirán: ¿Y por qué carajos sigues aquí si tan jodido te sientes? Entonces sonrío. Y al sonreír descubro que mi risa es una forma de llorar… ¡Menudo descubrimiento! Me dejo absorber por los libros para huir del dolor, de la tristeza. He construido un mundo de palabras y páginas dónde sentirme a salvo, pero no hay muros que me amparen de esta deshonra, de esta humillación, de este horror. Me levanto de la silla, suelto el teclado, y doy una vuelta en la habitación para no sucumbir bajo el peso de esta calamidad… Entonces pienso en Ana L. San Román: «los problemas de nuestro mundo no derivan solo de las acciones malas, de las decisiones mal tomadas, de la corrupción, la violencia, sino también, y en mayor medida, de la actitud contemplativa de este otro medio mundo que considera que los problemas de “los otros” no les conciernen», «Los silencios culpables», lo llama Martin Luther King.

¿Qué hemos hecho de la palabra «migrante»?, ¿qué hemos hecho del humanismo? ¿Qué hemos hecho del corazón? «¿En qué preciso momento se separó la vida de nosotros…? ¿En cuál de nuestra travesía se detuvo el amor para decirnos adiós?», hubiera dicho Jacques Viau. Y yo añado: ¿Y si por un momento te olvidas de la palabra migrante (en otro tiempo tan hermosa pero ya prostituida), y si por un momento ponemos nombre a esas mujeres, hombres y niños y descubrimos que se llaman como tu madre, tu esposo, tu hijo…? ¿Y si por un momento pensamos que luchan por lo mismo que tú: un techo digno, un bocado, vestirse, no morir en la ignominia, en la deshonra, sobrevivir el mal y la humillación? Es solo por un momento. Quitarte ese traje de juez, de nacionalista, de odio, de miedo al otro, y vestirte con su piel. Es tan solo un momento. Un abrir y cerrar de ojos. Hagámoslo juntos, ¿quieres?… ¿O acaso cuesta y duele tanto devenir humano por un momento? ¿Y cuánto cuesta?

Oigo decir a veces «¿por qué siempre escribes lo malo de la República Dominicana si siempre te tratamos bien?» Y yo me pregunto, ¿a quién tratan bien?, al escritor Jhak Valcourt o al ayitiano. ¿Acaso te has detenido a pensar que cada vez que tratas mal a un ayitiano es a mí a quien maltratas? Los que me tratan bien son los que tratan bien a mis compatriotas y velan por su dignidad.

Ahora que ya no me quedan más respuestas, caigo en la cuenta de que he contestado desde la herida, pero yo quiero hacerlo, aunque muchos dirán que me hago la víctima. Claro, ahora hablar de mis sentimientos es hacerme la víctima, denunciar es hacerme la víctima, desahogarme también. Pero si vaciarme de este pus es hacerme la víctima, déjame hacerlo con gusto, si de verdad te importa saber cómo me siento realmente.

‘El joyero de ébano’ o la prosa metapoética de Ike Méndez (I)

Fue el surrealismo, como vanguardia, la acción literaria y pictórica más influyente en nuestro panorama cultural hispanoamericano.

Por Julio Cuevas

'El joyero de ébano' o la prosa metapoética de Ike Méndez (I)
Psiquiatra y psicoanalista francés, Jacques Marie Emile Lacan, mejor conocido como Jacques Lacán.

Una aclaración necesaria sobre la metapoesía en R. D.

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Ike Méndez.

Resulta imposible, estudiar la pragmática escritural de Ike Méndez, sin establecer sus vínculos estéticos con la Metapoesía, movimiento o grupo literario que, aunque hace tiempo que ya existía en el exterior y en nuestro país, esencialmente, en Francia, fue retomado o asumido en los años 90 de manera sistemática y académica, por el Dr. Jorge Piña, amigo poeta, psicoanalista, investigador y activo gestor cultural dominicano.

Ante esa necesaria disyuntiva, estamos en la obligación de fijar posición ante la Metapoesía, como movimiento literario, en nuestro país, por lo que trato de plantear juicios que pueden resultar ser polémicos o de no fácil aceptación, ya que es un tema que, estoy convencido, puede generar algunas duscusiones académicas, lo cual, hoy hace falta en el ambiente literario dominicano, siempre y cuando, allí puedan mediar el respeto y la pertinencia.

Después de un rastreo minucioso por diferentes fuentes literarias y varios espacios virtuales, y, analizando algunos documentos y ensayos que se han difundido al respecto, he podido delinear un concepto, en cierto modo, en procura de precisar el origen real y tener una definición de la Metapoesía, en nuestra literatura, a nivel general, y, en específico, en nuestro país.

En estas indagaciones, he recibido la colaboración del Dr. Jorge Piña,quien me ha facilitado varios documentos sobre la Metapoesía, publicados en el país y en el exterior, por lo que agradezco su necesaria ayuda.

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Dr. Jorge Piña, poeta y psicoanalista dominicano, coordinador del Movimiento literario Metapoesía.

De entrada, cabe preguntarnos ¿Qué es la Metapoesía y desde cuándo, realmente, la tenemos?

Como respuesta a esa pregunta, puedo decir que la Metapoesía, en la literatura dominicana, está presente desde los primeros atisbos de los movimientos literarios europeos, y su proyección en nuestros países de habla hispana, en su afán de trabajar y cuestionar el poema, desde la palabra y su simbología, teniendo al surrealismo y al psicoanálisis, como base central, para su teorizacion respecto al verso, su enfoque temático y su estructuración fónica, simbólica y metafórica.

Básicamente, es con la poética de André Bretón (N-18/2/1896, en Pinchebray,Orne, Francia. M- 28/9/1966, París, Francia) y su movimiento surrealista, que nos llega a Hispanoamérica, a través de los trabajos de César Vallejo (Perú); José Martí (Cuba); Vicente Huidobro (Chile) y Jorge Luis Borges (Argentina) y de Vigil Díaz ( 1880-1961),con el “Vedrinismo” y su poema titulado “Arabesco”, en la República Dominicana.

Y es que fue el surrealismo, como vanguardia, la acción literaria y pictórica más influyente en nuestro panorama cultural hispanoamericano. Basta con aproximarnos a la poética de Vicente Huidobro, para encontrar aquellos vínculos entre la libertad del verso, su eufonía, su ritmicidad y la esfera irracional en la construcción del verso, por parte del sujeto creador.

Procuró establecer vínculos entre la poesía y vida de los sujetos. Entre el sueño, lo irracional y lo racional. El concepto surrealismo fue asumido por Guillaume Apollinaire (N- M-), en el 1917, pero no fue asumido como tal, hasta el 15 de octubre de 1924, cuando André Bretón publicó el primer manifiesto, en París, Francia.

Ese primer manifiesto, fue redactado como un prefacio que sería para el libro titulado “Poisson soluble”. Un segundo Manifiesto del surrealismo, fue publicado en el 1929, en colaboración con el poeta francés, Paul Éluard.

Andre-Breton.
André Bretón.

Desde el 1960, ambos textos y otros textos afines, redactados posteriormente, también con carácter programático, se unieron para conformar un libro que se publicó bajo el título Manifiestos del surrealismo, el que se tradujo a varios idiomas.

La primera edición de estos manifiestos en español, se publicó en 1965, con el prólogo de su traductor, Aldo Pellegrini.

Aunque “Manifeste” de Breton es el que finalmente tuvo mayor difusión, no es estrictamente el primero, puesto que dos semanas antes, Yvan Goll publicó el primer número de la revista Surrealism, que vio la luz el 1ero. de octubre de 1924 y que también contenía un Manifiesto del Surrealismo.

Desde la década de 1920, en adelante, el movimiento se expandió por el mundo, influyendo en las artes visuales, la literatura, el cine y la música de múltiples países e idiomas, así como pensamiento y práctica psico-política, filosofía y teoría social y psicoanálisis.

Es un tipo de poesía que se centra en la propia poesía, como tema, y en la relación del autor con el texto, el público y las cosas duchas asumidas por los autores y el público.

La palabra metapoesía proviene del prefijo griego meta, que significa “más allá de”.

Algunos de los temas que aborda la Metapoesía, son los siguientes: “Inspiración”; el lenguaje; la retrospectiva; la fascinación por la creación poética; la construcción del texto, el pensar y el sentir del sujeto; lo onírico, la lengua y sus universos, entre otros temas afines.

La Metapoesía fue una de las claves de la evolución poética, desde los años 50. Los poetas de los 50 y los Novísimos (Generación de escritores españoles del 70), fueron los protagonistas en el desarrollo de este discurso metapoético.

La metapoesía es una corriente o enfoque literario, que asume el poema como reflexión y cuestionamiento existencial del poema y del sujeto creador. No fue creada en la República Dominicana.

En lugar de centrarse exclusivamente en emociones, historias o imágenes externas, la metapoesía explora los procesos de creación, las fundamentaciones de la lengua, del poema y del lenguaje y las intenciones intimistas del poeta, a partir de un proceder automático y espontáneo.

La Metapoesía, como bien lo expresa su nombre o su concepto, puede ser definida como poesía sobre la poesía misma.

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Dr. Sigmund Freud, médico neurólogo austriaco de origen judío, padre del psicoanálisis.

Es metalengua en movimiento, pero, como movimiento apegado a cuestionar y mirar desde la lengua, al poema y a la lengua misma, y como decimos más arriba, ya los franceses la habían asumido y difundido, desde el surrealismo, con André Bretón, a la cabeza.

Eso no desmerita, de ninguna manera, los aportes y el valor que hoy nos brinda la Metapoesía, enarbolada como libertad del hacer, del pensar, del imaginar y del crear, proyectada por sus seguidores y seguidoras, desde la poesía y el arte, con la coordinación del poeta Jorge Piña, para bien de la literatura dominicana contemporánea y de Latinoamericana y el Caribe.

Dice el poeta Jorge Piña:

“Mi más reciente obra publicada en el 2010, por la Editora Nacional, del Ministerio de Cultura de la Republica Dominicana, es El POEMA ES METALENGUAJE, la cual es el fundamento de la tesis desarrollada por veinte (20) años “con la que fundo, el 13 de Octubre de 1990, el Movimiento Escuela Internacional Metapoesía (MIM)”, primer movimiento literario internacional de la República Dominicana; el cual recoge los escritos éticos, la estética, los manifiestos, el decálogo, las tesis, los metamitemas, las metapoesías y mi pensamiento literario personal y global”.

-El Dr. Jorge Piña es, finalmente, el editor de los últimos 8 libros de Metapoesía (2022, 2023) del MetaStudio Press, y tiene, además, a su cargo, la publicación anual del Premio Internacional de Metapoesía”.

(Ver llamado al “9no. Congreso Global Metapoesía, a celebrarse en el mismo lugar de la Casa de Castilla -La Mancha, del 10 al 13 de octubre, en Madrid del 2025, bajo el lema, “Del Por qué de la Guerra”, en estos tiempos convulsos de guerras (Palestina-Israel), de discriminación, racismo, homofobia y odio global”).

El lema-propuesta-respuesta para el 9no. Congreso Global Metapoesía 2025 es: “LA METAPOESÍA Y DEL POR QUÉ DEL AMOR”, dedicado a Taty Hernández Durán (Festival de Poesía en las Montañas) y a Karina Rieke (Feria Internacional de Escritoras Dominicanas en Nueva York”).

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En otro orden, no olvidemos que fue André Bretón, en su manifiesto surrealista del 1924, quien planteó que el surrealismo es puro automatismo psíquico, por el cual se expresa, ya sea verbalmente o de cualquier otra forma de comunicar, el funcionamiento real del pensamiento en ausencia de cualquier control ejercido por la razón y al margen de toda preocupación estética o moral.

Ese “automatismo psíquico” del surrealismo en el proceso creativo, también fue asumido por nuestro inolvidable poeta y periodista dominicano, Freddy Gaton Arce ( y su icónico poema “Vlía”, escrito en el 1943, asumiendo el proclamado automatismo psíquico del surrealismo.

Pero más aún, ya en nuestros poetas de la Generación de escritores del 70, también, ya habían asumido esa escritura experimental surrealista, me refiero a los trabajos poéticos de René Rodríguez Soriano y su colectivo de escritores “Y Punto”; Raúl Bartolomé; Aquiles Julián; Diómedes Núñez Polanco; Juan Fraddy Armando; Amable López Meléndez; Odalís G. Pérez; José Enrique García y Cayo Claudio Espinal, entre otros, quienes aparecen a finales de los años 70 e inicios de los 80.

Hay que resaltar aquí, la pragmática poético-escritural- experimental de Pedro Pablo Fernández, quien también asume en sus creaciones una voz distinta y distintiva de concebir el poema y su arquitectura rítmica y conceptual, trillando los linderos del estetiticismo y de los simbolistas y del surrealismo.

Aquí también hay que incluir los trabajos de las poetas Sally Rodríguez y Martha Rivera (Martha Rivera-Garrido), entre otras importantes poetas dominicanas.

Según el poeta e investigador dominicano, Carlos José Reyes: “La metapoesía nuestra es un recurso que invita al lector a participar en el análisis del texto y del propio acto de creación, convirtiendo la poesía en un espacio de diálogo sobre su esencia y propósito estético.

La fundamentación teórica de la Metapoesía, en el caso dominicano, proviene del psicoanálisis freudiano y de Lacán, observándose en sus creaciones una manifiesta preocupación por lo onírico y el subconsciente.

Sin dar de lado al mito, la Metapoesía reelabora la esencia del lenguaje -que en los ochentistas se desinstrumentaliza- para metafisicalizarlo en una noción crítica de la dualidad trágica del Eros-Thánatos, creando así una poesía que retrotrae lo clásico a lo nuevo, conjugación tácitamente dualista como la conciencia del individuo. Con su lema “El poema es metalenguaje”, siguen el curso de los impulsos inconscientes, tanto Jorge Piña como Karina Rieke y Joel Almonó” ( Ver “Las promociones literarias del 90 y 2000″, de Carlos José Reyes, publicado en el Blogspot “Mao en el corazón”, el jueves, 10 de febrero del 2011).

Aunque Reyes no hace mención del poeta Ike Méndez, ni de otros seguidores nacionales e internacionales de este grupo, para mí, es obligatorio vincularlo a ese grupo, por sus aportes y su apego práctico, de hecho, a las acciones ejecutadas por los integrantes de la Metapoesía en la actualidad, lo cual es algo que su coordinador, el poeta Jorge Piña, de manera pública, reconoce.

Características principales de la metapoesía

1. Reflexión sobre el acto creativo: El poema analiza el proceso de escritura, la inspiración y las dificultades de la creación literaria.

2. Lenguaje autorreferencial: Se mencionan términos como “verso”, “rima”, “estrofa” o “metáfora”, resaltando la conciencia del poeta sobre su propio trabajo.

3. Exploración del lenguaje: Se cuestionan los límites y capacidades del lenguaje como herramienta de expresión artística.

4. Presencia del poeta: El “yo poético” suele estar más explícito, reflexionando directamente sobre su papel como creador.

5-El poema se centra en el acto de escribir, cuestionando su significado y su valor escritural.

6-La metapoesía es un recurso que invita al lector a participar en el análisis del texto y del propio acto de creación, convirtiendo la poesía en un espacio de diálogo sobre su esencia y propósito.

Los metapoetas (poetas del 90) :
De acuerdo a Carlos José Reyes, “Iniciando la década de 1990, en República Dominicana, se gestaron sendos grupos literarios con tendencias desiguales pero con proyecciones similares en cuanto al rechazo de lo existente. Surgen por entonces la Metapoesía y el Interiorismo, el primero, coordinado por el poeta, Dr. Jorge Piña y el segundo, por Dr. Bruno Rosario Candelier, Presidente de la Academia Dominicana de la Lengua Española, respectivamente.

El escenario precedente estuvo dominado por los ideales de la Generación de los 80 y su poética del pensar de la mano de José Mármol; Plinio Chahín; Médar Serrata; Dionisio de Jesús; Tomás Castro; Juan Byron Carty y el autor de este trabajo, Julio Cuevas; Sabrina Román; Martha Rivera; Carmen Sánchez; Dulce Ureña e Ylonka Nacidit Perdomo; Rafael García Romero; Miguel Antonio Jiménez, y César Zapata, entre otros y otras.

Era un contexto en el que el debate de las ideas existenciales y filosóficas, crearon las bases para la ruptura definitiva, con un pasado literariolorisoso a polvora, militante, ideologizado, sesgado por las consignas político-partidistas, y una estrecha visión e insular.

Con el inicio de la década del 90 se forma una nueva conciencia poética que no desdeña la posibilidad de revisar los valores impuestos por los grupos anteriores y que redefinían los presupuestos teóricos de los postumistas, de los sorprendidos, de los contextualistas y de los pluralistas.

La Metapoesía, aupada hoy en día por su coordinador o actual coordinador general inmediato, en nuestro país, el poeta Jorge Piña, expuso su criterio programático en un primer Manifiesto publicado en la prensa de entonces, el 13/10/1990, fijando así sus cánones o sus postulados creativos, desde una propuesta programática experimental, siguiendo los lineamientos asumidos por el surrealismo francés y los demás “ismos”, como el “dadaismo”.

Entonces, debemos dejar claro que, los aportes literarios y los principios de la hoy rescatada Metapoesía, en nuestro país, proceden de otros espacios y que después de extensos estudios y adaptaciones a nuestro ambiente cultural, raíces y antropología caribeña, ha sido asumida, por creadores y creadoras, desde diferentes géneros, dejando imborrables huellas en el espacio de nuestro imaginario poético, para bien del desarrollo de nuestra literatura, en los planos nacionales e internacionales, hoy en día, de ahí sus actividades en Europa y en los Estados Unidos de Norteamérica.

La metapoesía, como pragmática poético-creativa, no aparece por primera vez en la República Dominicana. Tambien es inadmisible que el primero, o segundo manifiesto publicado por la dirección de la metapoesía, “es el manifiesto que le hizo falta a la Generación de escritores del 80″, como dijo el poeta, Dr. Jorge Piña.

(Ver https://psicoanalisisycultura.com/decalogo-de-la-metaposia/).

Planteo eso, porque la Generación de escritores del 80, en la práctica, asumió su Manifiesto Literario, desde el mismo momento en que fue creado el Taller literario “César Vallejo”, el 13 de enero del 1979, asumió la poética de César Vallejo; Miguel Hernández; Nicolás Guillén; Pablo Neruda; Pedro Mir; Víctor Villegas; y la prosa de Jorge Luis Borges, Juan Bosch; Mario Vargas Llosa y Gabriel García Marquez, entre otros autores; porque en su hacer literario marcó una ruptura abismal con la Generación de postguerra del 65 y con los poetas de la Generación del 70, en la República Dominicana.

De ahí las importantes teorías asumidas por Basilio Belliard, José Mármol y Plinio Chahín, entre otros estudiosos del tema, planteando la “Poética del pensar”.

Sé que estoy tocando un tema muy delicado en nuestra literatura, pero, por honestidad en el ejercio transcrítico, ese tema hay que abordarlo de manera más responsabilidad académica, sin exclusión, ni insultos, como lo han hecho algunos mal llamados “críticos” literarios en nuestro país, por el bien de nuestra literatura dominicana contemporánea.

Entre los autores y autoras que hoy se destacan, asumiendo los cánones y/o principios estéticos de la Metapoesía en nuestro país, aparte de su Coordinador, el Dr.Jorge Piña, hay que resaltar, varios escritores y escritoras, esta vez, me permito destacar los aportes del poeta sureño, el Sanjuanero, Ike Méndez, sobre quien estudiaré su más reciente libro, titulado “El joyero de ébano” (Prosa-poemas 2024), en la próxima entrega.

Si estos planteamientos, generan alguna discusión pública, no estoy en la obligación de responder, salvo que se difundan conceptos denigrantes, a nivel personal, lo cual sería algo impertinente e innecesario.

El García Márquez de Netflix y «En agosto nos vemos»: ¿quién escribe después de la muerte? Vladimir Tatis Pérez

La editorial y la familia de García Márquez han puesto un gran esfuerzo en asegurar que esta obra llegue a las manos de sus lectores con la dignidad que el autor merece. Sin embargo, cuando nos encontramos con lo literario, surge una inevitable comparación con sus grandes títulos anteriores.

«Mientras la vida siga, uno sigue escribiendo. Lo que más me dolerá es que el último episodio, que seguramente será muy interesante y fundamental en la vida de uno, que es el de la muerte, es el único que no podré escribir».

«Al escritor no lo mata nadie. Ni siquiera la muerte».

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Mercedes Barcha y Gabriel García Márquez

Gabriel García Márquez está en boga. Bueno, creo que siempre lo ha estado, pero ahora hay una avalancha de «éxitos póstumos» que arrastra su nombre. Un nombre que fue sinónimo de originalidad, irreverencia y un dominio narrativo casi sobrenatural. Hace unas semanas Librería Cuesta publicó una lista de ventas donde la novela En agosto nos vemos figura en segundo lugar de los libros más leídos. Casi al mismo tiempo, Netflix presentó la adaptación de Cien años de soledad en una serie con todos los éxitos del mundo.

Resulta paradójico que García Márquez —quien en vida rechazó publicar la novela porque entendía que no estaba terminada al nivel que deseaba y, además, se opuso a que su obra magna se convirtiera en un producto audiovisual—, se haya visto reducido, en manos de su familia y de Penguin Random House, en un atractivo título en el catálogo de la plataforma. ¿Legado o lucrativa traición?

Según algunos críticos literarios, como el francés Roland Barthes en su ensayo La muerte del autor (1967): «Un autor muerto es un excelente negocio porque no puede interrumpir la fiesta». La familia de García Márquez, parece haber ignorado que la voluntad de un escritor sobre su obra es tan sagrada como el pacto entre lector y narrativa. ¿Lo hicieron por dinero o por amor a un apellido que sigue pesando más que el oro? ¿Estábamos leyendo al genio o al grupo editor? El mercado no se detiene ni siquiera ante la voluntad expresa de los muertos. Pero claro, ¿qué mejor tributo a un escritor que un bestseller y una serie de éxito en Netflix? Creo que no debemos ser ingenuos ya quisiera yo que Migsael, Meliza, Arlette o el Taller Literario Narradores de Santo Domingo, se dedicaran a publicar, promover y distribuir mis obras después de que me duerma, como dice mi madre.

En cuanto al libro, que es lo que empuja este texto, es un producto impecable, así como le gusta a Héctor Santana: tapa dura con solapa, interlineado generoso, amplios márgenes, papel grueso y de alta calidad, una diagramación que acaricia los ojos. Por supuesto, una estrategia de marketing que haría sonrojar al mismo Melquíades. Lanzamiento mundial en casi 30 países y en más de cuarenta idiomas. La editorial y la familia de García Márquez han puesto un gran esfuerzo en asegurar que esta obra llegue a las manos de sus lectores con la dignidad que el autor merece. Sin embargo, cuando nos encontramos con lo literario, surge una inevitable comparación con sus grandes títulos anteriores.

Y sí, puedo entender que puede parecer injusto medir a García Márquez siempre con la vara de sus grandes novelas. Esto nos lleva a otra cuestión fundamental: ¿Cuándo muere un escritor? La respuesta debería ser sencilla: muere cuando el marketing se convierte en el nuevo Realismo mágico, cuando el escritor es reciclado, empaquetado y vendido hasta que su imagen queda irreconocible.

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El problema, dicen los críticos —y yo también lo digo—, es que este libro no es el García Márquez que creó mundos mágicos y realidades. No es el que inspiró a innumerables lectores y escritores en todo el mundo todos hemos sido Márquez en algún momento de nuestro aprendizaje, el que redefinió las reglas del Realismo mágico, el cronista de la desolación tropical que se atrevía a desnudar la condición humana. No. Esto es, como diría un exégeta amargado, una Madame Bovary tropicalizada, y no porque se le parezca en grandeza sino en tragedia. Una novela que explora el tedio y la insatisfacción con menos intensidad que un merengue de Manny Cruz en un colmadón a punto de cerrarle la madrugada al solitario de turno. Un García Márquez de párrafos previsibles, casi como si el editor le hubiese soplado las líneas en la tumba. Ya solo huesos desencajados sin capacidad de teclear su eterna Olivetti. Un ser sin condiciones para resistir o protestar. Un García Márquez que no quiso y lo obligaron a escribir desde un más allá sin ron, sin mujeres ni cigarrillo.

Leí En agosto nos vemos en tres cervezas Ámbar en la terraza de La sidrería escondida en un marzo de Altea y tuve la misma sensación de engaño de cuando leí Memoria de mis putas tristes. Es una obra de lectores de redes sociales, de X o TikTok. Un producto hecho para lectores que no quieren complicaciones, así, como los de ahora, sin profundidad. Pienso que estas obras carecen de la fuerza narrativa que caracterizó a las cumbres de García Márquez. Son textos que bordean la cursilería, el machismo y se queda en la anécdota. Es una nota al pie innecesaria en el legado de un genio y demuestra que, incluso los gigantes tienen pies de barro.

La historia de una mujer que busca emanciparse a través de aventuras amorosas. Algunos la llaman cursi, yo la veo machista, y no faltan quienes dicen que es una obra de un hombre en decadencia creativa, si es que en verdad las escribió él. La idealización del amor y el sexo como soluciones a los problemas personales y emocionales, en lugar de explorar una gama más amplia de experiencias y formas de sanación. Una Ana Magdalena que debe liberarse del hastío conyugal y encontrar un propósito a través de encuentros sexuales con desconocidos, es el estereotipo ese de que las mujeres necesitan una aventura masculina para superar la tristeza. Un cliché que asocia la autorrealización con el acto sexual. ¿No les recuerda eso a Madame Bovary? Pero tal vez, el mayor pecado de En agosto nos vemos no sea su tono ni su trama, sino de condición de producto desleal al García Márquez que todos aspiramos ser.

Como lector sentí molestias con las repeticiones de novatos, tales como: «Se había dormido con las luces encendidas» y «Las luces estaban todavía encendidas» aparecen en un mismo párrafo, con apenas una oración de por medio. En otro, «una noche de lobos» es también «una noche de perros». Además, algunas imágenes se sienten poco trabajadas, como cuando dos personajes sucumben «en un abismo feliz» o «Ella se sorprendió de que unas manos tan primarias fueran capaces de semejante ternura, y trató de resistir con coqueteos fáciles. Pero él se le impuso con firmeza, la manejó a su gusto y manera, y la hizo feliz».

Las opiniones de críticos internacionales han sido variadas. Nadal Suau, en El País, lo describe como un libro pequeño, leve, legítimo; aunque alejado de la ambición de sus grandes novelas, «En agosto nos vemos posee una frescura narrativa que lo hace destacar como un adiós íntimo y sincero». Y Anthony Cummins en The Guardian afirma que es mejor novela de lo que García Márquez temía: «Un testamento a su capacidad de encontrar belleza incluso en relatos aparentemente simples».

Otros críticos han sido feroces. Michael Greenberg en The New York Times, por ejemplo, califica la novela como una despedida insatisfactoria, sugiriendo que la obra no cumple con las expectativas asociadas al legado literario de García Márquez. «Leer Hasta agosto es un poco como ver a un gran bailarín, ya pasado su mejor momento, marcando su elegancia indeleble en unos pocos movimientos que no puede desarrollar ni sostener. Esto se siente más agudamente en la segunda mitad, cuando el dominio del autor sobre el tema falla y la historia se precipita hacia su trillada conclusión. Casi se puede señalar el lugar donde se deshace el hilo que une al autor con el tema, a medida que repite tropos e imágenes, y la generación de nuevo material queda fuera de su alcance».

Lucy Hughes-Hallett, en The Guardian, critica el estilo y la estructura de la novela, señalando inconsistencias y sugiriendo que la obra no está a la altura de los estándares literarios del autor. «Como si el propio autor hubiera perdido el control de su historia. Entonces ¿debería haberse publicado? Hay pequeños errores de continuidad. La estructura es desgarbada. Más importante aún, la prosa es a menudo sorprendentemente banal y su sintaxis imprecisa. Por ejemplo: «Todo su ser irradiaba un aire distintivo a través de su fresca agua de colonia»; «Sucumbieron a un abismo de placer»… Sea quien sea la culpa, esto no es una buena escritura. No hay humor. Sólo quedan rastros fugitivos de la exuberante imaginación que nos dio Macondo, el pueblo ficticio de Cien años de soledad», junto a sus habitantes y que Netflix adapta en serie, como pan en vitrina de barrio, como parte del negocio. ¿Quién mató a Márquez? ¿La familia, el mercado o sus últimas novelas?

«Sería una mentira decir que es una novela aburrida. Una pluma de ochenta y siete años no va a escribir un bodrio. Pero es cierto que leer a quien escribió con misteriosa complejidad lo femenino, el sino de la mujer, el pecado y su decadencia (léase Eva está dentro de su gato), es leer a alguien que involuciona y declina en una novela plagada de obsesiones pueriles (lo que también es evidente en Memorias de mis putas tristes).» Esta opinión la encontramos en la revista Marat en el ensayo del 15 de marzo de 2024, Análisis y crítica de En agosto nos vemos.

Memoria de mis putas tristes fue el primer campanazo de alerta. Una novela que muchos consideran una sombra del autor que fuimos convidados a idolatrar. Aquella historia no tenía ni la mordacidad de un buen pecado ni la profundidad para redimirlo. Y ahora, En agosto nos vemos, que completa el díptico asesino de mito, con una decadencia que pocos quieren admitir. ¿Las escribió Márquez? ¿O fue el equipo editorial, armado con recortes, apuntes y tal vez un tablero de ouija para intentar revivir la chispa del maestro?

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El editor Cristóbal Pera confesó que cuando le propuso publicar el libro, el autor le planteó que ya a esas alturas de su vida, no necesitaba publicar nada más. En el prólogo los hijos de Márquez, Rodrigo y Gonzalo García Barcha, admiten que el texto tiene «algunos baches y pequeñas contradicciones» y asumen la publicación como «un acto de traición», pues el autor había sentenciado: «Este libro no sirve. Hay que destruirlo». Esto plantea una pregunta ética: ¿Es justo que la familia de un maestro degrade su legado por unas necesidades contrarias a sus principios?

No tiene que ser así. No es un caso aislado y no es la primera vez que sucede y estoy seguro que ni la última. El primer nombre que llega a mis dedos es el de Frank Kafka. Este, también, dejó indicado no publicar sus obras. Pero su amigo Max Brod también lo traicionó. Uff, gracias a Dios que así fuera, ya nos sabemos su legado. Roberto Bolaño fue otro gran escritor que calculó en vida sus publicaciones póstumas para asegurar el futuro de sus hijos. Desde su muerte han salido varias novelas póstumas. La más importante ha sido 2666 (2004). Dividida en cinco partes, el chileno pensó que podrían ser cinco libros, pero sus herederos la unieron en una sola obra. Hoy es un clásico. Pero, el colombiano con su Memoria de mis putas tristes y En agosto nos vemos no correrán con la misma suerte. Este es el punto donde debemos observar la diferencia entre cómo algunos legados son promovidos y otros abandonados. Juan Bosch, por ejemplo, tiene a su familia y a instituciones nacionales trabajando activamente en la difusión de su obra, ¡qué envidia! Virgilio Díaz Grullón, por el contrario, descansa en el olvido, no porque le falte calidad, sino porque no tiene quien le escriba. La memoria cultural parece depender tanto de la genialidad como del interés familiar o institucional por reeditar, promover y distribuir.

Quizá sea hora de preguntarnos: ¿vale la pena sacrificar el alma de un escritor para mantener vivo su nombre? ¿No es mejor honrar los principios de un hombre que vivió para contar, no para ser contado? Temo que los nuevos lectores inicien su recorrido hacia Macondo en busca del autor que reinventó la literatura latinoamericana, pero, en cambio, se encuentren con estas dos parodias.

El lector tiene la última palabra. O no. Porque, al final del día, quizá este artículo también está siendo escrito para vender una idea que nunca fue mía y de una forma u otra ganar likes o visibilidad a su costa. Como diría el propio García Márquez: «La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla». Tal vez la memoria de un escritor esté tan condenada como los Buendía, dando vueltas eternas en un círculo que no termina. Por suerte, siempre queda la pregunta: ¿cuál de todas esas memorias es la verdadera?

Acuario muestra la resiliencia de especies marinas en reapertura

El espacio, que fue cerrado desde finales de 2023 para fines de remozamiento, tuvo su reapertura el pasado viernes

Turistas, grupos escolares y hasta parejas se encontraban apostados a las afueras del Acuario Nacional, a propósito de que el pasado viernes se llevó a cabo la reapertura parcial del espacio, en el que los visitantes no solo podrán ver especies marinas, también conocer historias sobre la resiliencia de la naturaleza.

“Esperamos ver algo extraordinario después de tanto tiempo cerrado”, dijo Melanie Castro mientras esperaba ingresar al Acuario, lugar que no había visitado desde 2019.  Castro se trasladó desde Quita Sueño, Haina, junto a maestros y 50 estudiantes del Colegio El Ángel para disfrutar de un paseo escolar.

Anabela de Girón retornaba a su natal Guatemala el día de la reapertura, sin embargo, no quiso dejar República Dominicana sin acudir al Acuario junto a sus nietos y sobrina y se convirtió en la primera visitante tras la reapertura.

“Nos vamos con una alegría muy grande porque es un lugar hermoso, República Dominicana tiene un acuario hermoso, grande, cómodo y limpio”, manifestó la visitante quien resaltó el colorido de la sala de agua dulce, uno de los stands del espacio.

Para Frank Ortiz, residente en Moca, el espacio aún requiere de más especies, a los fines de brindar a los visitantes una oferta más diversa.

Un espacio para fomentar la consciencia ambiental

En una de las salas dedicadas a las especies que viven en el mar, los visitantes tienen acceso a una pecera que destaca el impacto de las actividades humanas en los ecosistemas marinos y la resiliencia de la naturaleza.

El “hábitat” muestra diversas especies que nadan alrededor de los pilares de un muelle, entre residuos plásticos, botellas y un barco hundido en miniatura. “La construcción de un muelle, aunque necesaria para diversas actividades humanas, genera una alteración significativa en el ecosistema marino”, reza la descripción de la pecera.

“La naturaleza es resiliente y, con el tiempo, el muelle se convierte en un nuevo sustrato para la vida marina (…) se transforma en un hábitat artificial, atrayendo cardúmenes de peces como candiles, bocayates y pargos”, agrega.

El cartel termina con los desafíos que presenta la vida en el muelle. “Las especies deben adaptarse a la contaminación proveniente de los carburantes y otras actividades humanas. Para minimizar el impacto ambiental y proteger la biodiversidad marina, es fundamental implementar un manejo adecuado en la zona de influencia del muelle“, detalla.

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Infografía
Área externa del Acuario Nacional. (NEAL CRUZ)

Guillermo, un ejemplo de resistencia

En una de sus salas dedicadas a las especies que viven en el mar, el Acuario Nacional tiene en exhibición a Guillermo, un tiburón gata (Ginglymostoma cirratum) que en abril de 2024 fue intervenido en el Acuario tras ser herido en la cabeza con un arma de fabricación casera.

“Él luchó y se salvó”, señala personal del Acuario al contar la historia de este tiburón, que quedó con un pequeño agujero en la cabeza, un vestigio de su herida que lo diferencia de otros ejemplares de su especie.

La institución tiene en sus instalaciones un ala dedicada a las especies de agua dulce, en la que se exhiben especies endémicas como la biajaca o la jaiba de río, destacada por ser el único cangrejo del mundo que completa todo su ciclo biológico sin necesidad de salir de su hábitat, según explicaban a visitantes los guías de la sala.

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Infografía
Guillermo fue intervenido en el Acuario tras ser herido con un proyectil. (FUENTE EXTERNA)

Inversión

Los trabajos de remozamiento del Acuario Nacional fueron financiados por el Banco de Reservas y la Fundación Reservas del País, con una inversión de 93 millones de pesos.

En la segunda etapa, se prevé que esté listo el túnel de arrecife coralino del Caribe y el parque infantil.

MINC refuerza identidad dominicana en EE.UU a través de la Dirección de Cultura Dominicana en el Exterior

Santo Domingo.- La Dirección de Cultura Dominicana en el Exterior (DCDEX),  dio un paso histórico en la promoción y consolidación del panorama cultural de la nación entre los dominicanos residentes en el extranjero.

La DCDEX, establecida mediante el Decreto núm. 532-22, sustituyó al antiguo Comisionado Dominicano de Cultura en Estados Unidos con el fin de ampliar su alcance, y así difundir y promover a mayor escala las expresiones culturales dominicanas en diferentes partes del mundo.

Bajo la tutela del Ministerio de Cultura (MINC), en enero de 2023 se inauguró en Nueva York la primera oficina de la DCDEX, para la cual fue designado como director el intelectual, catedrático y cuentista Rey Andújar, quien está al frente de un programa cultural que beneficia a miles de dominicanos que viven fuera del país.

Este espacio cuenta con un auditorio, una galería de arte, una biblioteca y un aula multiusos que ya han albergado numerosas expresiones de la cultura dominicana en esa gran urbe.

Posteriormente se abrieron otros locales en el distrito neoyorquino del Bronx; en Patterson y Perth Amboy, ambos en Nueva Jersey, así como en Boston y Lawrence, en el estado de Massachusetts, sumando ya cinco en territorio estadounidense.

La titular del MINC, Milagros Germán, enfatizó el compromiso de la institución que dirige en coordinar y ejecutar las políticas, planes, programas y proyectos de desarrollo cultural, conforme al artículo 3 de la Ley núm. 41-00, que delega esas responsabilidades en el Ministerio de Cultura.

La misión de la DCDEX, a diferencia del antiguo Comisionado, es global y se fundamenta en tres pilares: la docencia gratuita, una amplia oferta cultural y la participación activa de la comunidad.

Estos principios guían sus numerosas actividades y programas, cuyo objetivo es fortalecer la presencia y el impacto de la cultura dominicana en el mundo.

Agenda cultural activa en la oficina de Nueva York

Desde su apertura, la oficina de la DCDEX en Nueva York desarrolla una agenda cultural extensa y diversa, destacando eventos y programas significativos, como el DOMINICANA Libro & Culture Festival 2023 y el Programa de Lectura Infantil Bilingüe, implementado en colaboración con Dominican Writers y NYC Reads.

Cabe destacar que el DOMINICANA Libro & Culture Festival 2023 fue celebrado en el Lehman College del Bronx y atrajo a más de 3,500 visitantes, incluyendo 660 niños. El evento contó con la participación de 30 librerías y editoriales, así como más de 60 invitados de la diáspora e internacionales.

Un gran paso en pos de la expansión de las artes dominicanas en Estados Unidos fue la celebración del Festival Itinerante de Teatro en el Exterior FITEX 2024, en el que más de 20 grupos teatrales participaron en eventos en siete ciudades norteamericanas.

Además, en las salas de la oficina se han presentado más de ocho exposiciones, individuales y colectivas, con las que se ha promovido el talento artístico dominicano en el extranjero. Una de las más destacadas fue «El arte en la cabeza», en colaboración con el Centro Cultural Banreservas, la cual exhibió más de 20 piezas fotográficas del artista Mariano Hernández.

En el ámbito de la formación artística, el programa en curso de dicha oficina incluye clases gratuitas de piano, guitarra, canto lírico, teatro, pintura y literatura, beneficiando a más de 300 estudiantes residentes en Nueva York.

San Juan de la Maguana rica en agro, letras e historia

Calle San Juan de la Maguana, en los sectores de Villas Agrícolas y Los Arroyos

Es más que chenchén con chivo, chacá, arroz, habichuelas, maíz, maní, el sorgo y los guandules que le han merecido la denominación de Granero del Sur. Su historia va más allá de la matanza de Palma Sola y el culto al “dios Liborio”.

Es una de las provincias más importantes no solo del Sur sino de la República Dominicana, al decir del exministro de Cultura José Rafael Lantigua.

San Juan de la Maguana, con su clima templado y agradable temperatura se convirtió en época lejana en la mayor productora de leche, queso, mantequilla que consumía la capital. Exportaba azúcar, cacao, café. Su crianza de animales era abundante. Cultivaba toda clase de frutos y explotaba minas y canteras. Cada día crecían sus industrias y comercio.

Tanta bonanza no solo atrajo hacia ella inmigrantes de España, Arabia, Puerto Rico, Antillas Mayores, Haití, sino al dictador Trujillo, que puso su atención en la comarca hasta el punto de denominar “Benefactor” a la común, en 1938, elevándola a la categoría de provincia.

Se apropió de tierras fértiles, “siendo la porción más grande que poseía la familia Trujillo en el país…”, según consignan Luis Enrique Matos de la Rosa, José Enrique Méndez Diaz y Carlos Vicente Castillo en “San Juan de la Maguana, Una introducción a su historia de cara al futuro”, una las obras premiadas y completas del pueblo.

Sin embargo, en el trujillato se construyeron el hotel Maguana, el Palacio de Justicia, un convento para religiosas, escuelas eclesiásticas, el Arco del Triunfo, el mercado, la glorieta, el puente sobre el río San Juan, el primer acueducto, el sistema eléctrico, las dos escuelas más importantes.

San Juan tiene las represas de Sabaneta, Sabana Yegua y Palomino que han impulsado la producción agrícola; el caudaloso río San Juan, y sus moradores se enorgullecen porque allí se coronaron de gloria José María Cabra Luna, José Joaquín, Gabino, Eusebio, José y Martín Puello y su tío Pedro de Castro, entre otros, en la batalla de Santomé contra tropas haitianas comandadas por Antoine Pierre.

Se recuerda con dolor el cadalso de José Joaquín y Gabino, fusilados por órdenes del presidente Pedro Santana en 1847, acusados de conspiración.

San Juan luchó contra la Ocupación Norteamericana de 1916-1924.
Pioneros y emprendedores. San Juan fue fundada el 24 de junio (día de San Juan Bautista) en 1503 o 1504.

Tuvo entre sus médicos pioneros del siglo XIX a Alejandro Cabral, Thomas Méndez, Manuel Joaquín Báez Vargas, Manuel de Jesús Lara Fernández, Danilo Augusto Ramírez Fernández, Camilo Suero Moquete, quien además de ejercer la odontología estuvo entre los fundadores, en 1965, de la Asociación para el Desarrollo de San Juan, que presidió; José Arcadio Rodríguez Susaña, Roberto Valenzuela, José del Carmen Marranzini, y muchos otros que como ellos establecieron farmacias, construyeron clínicas y hospitales.

Otros sobresalieron como consagrados maestros: Atala Cabral Ramírez, Juan Herrera, E.O. Garrido Puello, combativo director del bisemanario El Cable y Víctor Garrido Puello, diputado, miembro de la Academia de la Historia; destacados deportistas como Olmedo y Fiquito Suárez, José A. Puello Rodríguez (Teto) que además de abogado fue “excelente jugador de beisbol”, Mayín Santil, “el león de la melena roja” …

Vetilio Valenzuela Bautista, Pedro y Leónidas Heyaime, Onésimo Valenzuela, Ramón Antigua, Ramón Acosta, Arturo Ramírez fueron, además de juristas, distinguidos comerciantes y funcionarios. Valenzuela Bautista, abogado, se declaró antitrujillista durante la tiranía, al igual que dos de sus hijos, torturados en La 40.

Los sanjuaneros se distinguen por su amplia cultura. Cuentan con el Pallacio de Escuela de Bellas Artes, funcionó una extensión de la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña y ahora tienen de la Universidad Central del Este, del Centro Regional Oeste, de la UASD, y del Archivo General de la Nación.

Circularon los periódicos El Cable, El eco de Santomé, El Pabellón Dominicano (Boletín de la Revolución), El Correo del Sur, Sabia joven, Ateneo sanjuanés, Santomé, Almas en flor…

La lista de sus brillantes escritores es inacabable.

La calle. El 15 de marzo de 1972 el Ayuntamiento del Distrito Nacional consideró que San Juan es uno de los conglomerados más prósperos, laboriosos y cultos del país, comunidad apegada a las virtudes y el trabajo dignificado, y designó San Juan de la Maguana la calle 38, de Este a Oeste, partiendo de la avenida Duarte hasta la calle Respaldo Nicolás de Ovando de los sectores Villas Agrícolas y “Los Arroyos”.

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Quién fue Poncio Pilato, el poderoso gobernador romano que supuestamente «se lavó las manos» delante de Jesús

Los estudiosos del cristianismo primitivo identifican una curiosa diferencia en la forma en que Poncio Pilato, el gobernador de la provincia de Judea en la época de la crucifixión de Jesús, es retratado por las narrativas religiosas de los evangelios y los textos historiográficos de autores no cristianos.

El Pilato de la versión religiosa parece un hombre equilibrado y preocupado por ser justo. Su papel en la narrativa de la muerte de Jesús es el de aquel que no condena a alguien en quien no ve ningún delito. Se «lava las manos» y deja que el pueblo judío decida la pena de muerte.

El Pilato de los autores no religiosos es cruel, sanguinario, alguien que no perdona a sus enemigos.

«Es curioso cómo las narrativas de los evangelios son muy favorables a Pilato, mientras que ciertas fuentes de la época son muy críticas con él», dice a BBC News Brasil el historiador Gerson Leite de Moraes, profesor de la Universidad Presbiteriana Mackenzie.

Lo que las investigaciones indican es que la visión amable de Pilato, construida por los cristianos de aquella época, tiene un trasfondo de antisemitismo. Después de todo, el gobernador era el representante de la Roma dominante en la tierra donde vivían los judíos. Y los cristianos primitivos encontraban en la aristocracia judía a sus rivales, aquellos que no aceptaban la nueva secta que estaba surgiendo.

«Las cuatro narrativas evangélicas [Marcos, Mateo, Lucas y Juan] dicen que Poncio Pilato tuvo participación directa en la muerte de Jesús. Pero no nos confundamos. No se trata de cuatro autores independientes entre sí hablando de Pilato», explica a BBC News Brasil André Leonardo Chevitarese, profesor de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ) y autor de «Jesús de Nazaret. Lo que la Historia tiene que decir sobre él«.

Marcos, autor del texto más antiguo entre los cuatro evangelios, fue fuente de las versiones de Mateo y Lucas. «Y ellos simplemente siguieron la narrativa de Marcos, aumentando o disminuyendo un detalle aquí o allá», dice Chevitarese.

«Juan también habla de Pilato, pero de forma independiente. Así que tenemos dos autores, en el fondo, diciendo que Pilato participó en la muerte de Jesús», agrega.

Mirada religiosa

De acuerdo con las narrativas bíblicas, hay un consenso: Pilato sería un hombre que no encuentra en Jesús ningún delito, ninguna responsabilidad.

«Por el contrario, le dice a los líderes judíos y al pueblo judío que Jesús no merecía morir. A lo sumo, merecía recibir algunos latigazos, unos golpes allí y después ser liberado. Esa fue la decisión de Pilato, según las narrativas evangélicas», analiza el historiador.

Esta lectura denota el antisemitismo de las narrativas. Después de todo, quién «se lava las manos» es el representante del opresor imperio romano. Y quienes condenan, según estos textos, son los judíos: el pueblo y las autoridades religiosas.

La explicación, aclara Chevitarese, tiene su contexto histórico.

«En el momento en que se están escribiendo las narrativas evangélicas, el Templo de Jerusalén había sido destruido por un incendio cuando Tito entra en la ciudad en el año 70, parte de la ciudad había sido destruida por las legiones romanas, la muralla ya estaba en ruinas».

Jesús siendo juzgado por Pilato en una pintura de 1881 del pintor húngaro Mihály Munkácsy.

FUENTE DE LA IMAGEN,DOMINIO PÚBLICO. Jesús siendo juzgado por Pilato en una pintura de 1881 de Mihály Munkácsy.

«Todos estos acontecimientos en torno a Jerusalén fueron leídos por los seguidores de Jesús como una venganza o un castigo divino por el hecho de que los judíos mataron a Jesús», dice.

«Y ya estaba en marcha un diálogo, que había comenzado con [el apóstol] Pablo, entre los seguidores de Jesús y las autoridades romanas en los ámbitos locales de las ciudades bajo el dominio imperial diseminadas por la cuenca mediterránea», añade.

Domingos Zamagna, profesor en la Pontificia Universidad Católica de São Paulo (PUC-SP), señala a BBC News Brasil que «los relatos de la Pasión de Jesús no deben leerse como un boletín policial».

«Leerlos, desde un punto de vista académico, requiere el conocimiento de textos antiguos. Hacer historia, para muchas tradiciones, significa interpretar discursos, frases, parábolas, etc., y ponerlos en boca de las figuras que se quieren presentar», dice.

«Para ello, los redactores recogen tradiciones orales y las insertan en el caso de la Biblia, en la esfera propiamente teológica”, agrega.

El historiador Chevitarese llama al fenómeno «teología de la cruz».

Estos son relatos «más teológicos que históricos». «Dicen más sobre cómo un hombre bueno, Jesús, conoció la muerte de un sujeto malo en la cruz y cómo Dios al tercer día trajo de vuelta a ese tipo bueno para demostrar que nunca fue malo», resume.

«Las religiones judía y cristiana son religiones históricas. Valoran la proximidad, la inserción de la revelación en la comunidad humana, que obviamente tiene lugar en el tiempo, el espacio y las culturas», dice Zamagna.

Figura histórica

Para trazar un perfil lo más completo posible de Pilato es necesario recurrir también a los autores no religiosos.

Pilato aparece en textos de al menos tres de ellos: el historiador Flavio Josefo (37-100), el filósofo Filón de Alejandría (15 a.C. – 50 d.C.) y el senador romano e historiador Cayo Tácito (56-117).

Además de estos relatos casi contemporáneos a él, un indicio que demuestra su existencia, también hay hallazgos arqueológicos que atestiguan que Pilato fue un personaje históricamente real.

«Tres autores no cristianos hablando de Pilato, eso significa que Pilato existió, no es una invención, una creación cristiana», indica Chevitarese.

«Desde el punto de vista arqueológico, tenemos una piedra con una inscripción, descubierta en la década de 1960 que habla de Pilato como el gobernador de Judea. Por lo tanto, Pilato existió efectivamente, es una figura histórica.»

Pero la unión del rompecabezas entre fuentes históricas y religiosas todavía cuenta un poco más sobre quién fue realmente Poncio Pilato.

Pilato interroga a Jesús en una pintura de 1890 del ruso Nikolai Ge.

FUENTE DE LA IMAGEN,DOMINIO PÚBLICO. Pilato interroga a Jesús en una pintura de 1890 del ruso Nikolai Ge.

Se sabe que Pilato fue el quinto gobernador de la entonces provincia romana de Judea y que su gestión duró unos 10 años, entre los años 25 y 37.

Pobre y distante de la capital, Judea no era de las provincias más codiciadas, lo que indica que Pilato no gozaba de tanto prestigio en el imperio. En el cargo, tenía poder de vida y muerte sobre los ciudadanos, es decir, podía condenar a muerte.

Entre sus atribuciones también estaba la de nombrar al sumo sacerdote, lo que lo hacía cercano, en la esfera de poder, a los poderosos judíos. También tenía poder militar, judicial y fiscal; era el responsable de recaudar impuestos.

«Pilato no viene de las grandes familias senatoriales, los grandes terratenientes o lo que nosotros llamaríamos los patricios romanos. Es de la orden de los caballeros. Por lo tanto, sería alguien que, guardando las debidas proporciones, llegó a ocupar altos puestos de la estructura imperial romana sin tener un gran pedigrí detrás de sí», analiza Chevitarese.

«Pero tenía sus conexiones, sus relaciones de amistad y supo jugar el juego de las relaciones dentro del imperio romano.»

Antes de asumir el puesto en Judea, fue abogado en Alejandría.

«Allí, en la rica ciudad egipcia, Filón lo acusa de ser un individuo absolutamente inconsecuente en sus actos, violento, que no tiene el más mínimo de respeto y sensibilidad para tratar con quien no es romano», dice el historiador Chevitarese.

«Filón llega a decir que es un ladrón, alguien que pone la mano en el dinero y en los bienes de los demás«.

Cristo ante Pilato, a mediados del siglo XVI, por Andrea Schiavone.

FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES. Cristo ante Pilato, a mediados del siglo XVI, por Andrea Schiavone.

«Hay un elemento común sobre el carácter de Pilato [en los relatos históricos] que queda claro: era alguien violento. Y, sin lugar a dudas, alguien que ha recorrido los caminos administrativos y militares para ocupar puestos elevados», complementa.

«Tanto Filón como Josefo citan una carta en la que aparece la figura de Pilato. Lo hacen de una manera desfavorable. Imagino a un tipo áspero, obstinado, violento, cruel, un verdadero saqueador, alguien que actúa de manera intempestiva ejecutando a personas sin el proceso legal correspondiente», cuenta Moraes.

Por ejemplo, por respeto a los judíos, cuando los procuradores romanos asumían una administración territorial en una región de mayoría judía no traían los estandartes con la imagen del emperador.

«A los judíos no les gustaba porque eso podría representar una especie de idolatría», explica el teólogo. «Sólo Pilato habría roto esa tradición al haber traído esas imágenes cuando asumió el cargo en secreto. Los judíos se enteraron y pidieron verlo», añade.

Según los informes, Pilato aceptó la audiencia, reunió a una multitud en un estadio y ordenó que sus soldados se volvieran contra la gente allí confinada. «Hubo un gran número de muertos», dice Moraes.

«También habría desviado dinero del templo de Jerusalén para construir un acueducto. Pero este dinero era considerado sagrado por los judíos. No hay indicios de que haya habido corrupción, pero interfirió en una cuestión religiosa y los judíos también protestaron contra él. Y, una vez más, los soldados habrían matado a algunos judíos de manera traicionera», narra.

«Bastaba con una protesta y él actuaba con mucha fuerza», agrega.

Alrededor del año 35 habría ocurrido una procesión samaritana en el Monte Gerizim y ordenó que el movimiento fuera reprimido a la fuerza, dejando nuevamente a muchos muertos. «Al final, son relatos que van apareciendo y demuestran su historicidad», subraya Moraes.

Un hombre justo

Hay un consenso entre los exegetas de que Pilato habría sido una figura histórica, aunque no debe confundirse con el Pilato bíblico, el presentado por los evangelios, según dice a BBC News Brasil el investigador Thiago Maerki, estudioso del cristianismo antiguo.

«En los evangelios, vemos en él a un hombre indeciso, preocupado por la justicia. Mientras que en otros informes hay descripciones de crueldad y obstinación«, señala el experto.

«Mientras que en la Biblia tenemos en Pilato una especie de representación de la justicia, esa imagen cae por tierra cuando leemos los relatos de Josefo y vemos a un hombre cuyos objetivos eran controlar a la población a hierro y fuego».

Recuerda que en las primeras décadas del cristianismo comienzan a surgir varias leyendas sobre la vida de Pilato.

«Florecen narrativas, algunas incluso lo consideran santo, mártir. Es recordado como mártir por la Iglesia copta y como santo por la Iglesia etíope, esto es extremadamente curioso y pocos lo saben», comenta.

En común, estas historias tratan de un supuesto arrepentimiento de Pilato por no intervenir a favor de Jesús y de que este antiguo gobernador romano finalmente se habría convertido al cristianismo.

Pilato presenta a Jesús a la multitud judía, en pintura de 1850, del suizo-italiano Antonio Ciseri.

FUENTE DE LA IMAGEN,DOMINIO PÚBLICO. Pilato presenta a Jesús a la multitud judía, en pintura de 1850, del suizo-italiano Antonio Ciseri.

De acuerdo con el teólogo Moraes, la presencia de Pilato en las narrativas bíblicas sirve para dos propósitos simbólicos. El primero es demostrar la fuerte presencia del Estado romano en la tierra donde nació Jesús.

«La decisión de condenar a alguien a muerte sólo podría ser dada por esa autoridad», dice.

La segunda es conferir un ancla histórica a la propia vida de Jesús.

«Da un carácter histórico. La presencia de una autoridad romana [en los evangelios] confirman no sólo el dominio de Roma en esa región, en ese territorio, sino también la historicidad de todo eso», dice Moraes.

Solo hay un pasaje bíblico en el que Pilato está pintado de mala forma. Está en el texto de Lucas.

«En ese momento, la gente se acercó y denunció el caso de los galileos, cuya sangre Pilato había mezclado con la de sus sacrificios», dice el extracto, en referencia a las ejecuciones que habrían sido autorizadas por la autoridad.

«En general, los evangelios señalan a Pilato como una figura importante y justa», reafirma. En la narración de Mateo, pregunta «¿qué daño ha hecho?», cuando Jesús es llevado a él para la sentencia de muerte. En Juan, su vacilación es similar: «¿Qué acusación traen contra este hombre?».

«Le preguntó Pilato: ‘¿Qué es la verdad?’. Habiendo dicho esto, volvió a los judíos y les dijo: ‘No encuentro en él ningún crimen’», también aparece en el evangelio de Juan.

Otros textos del Nuevo Testamento también buscan redimirlo y atribuir de forma exclusiva a los judíos la culpa por la condena de Jesús.

Es el caso del extracto de Hechos de los Apóstoles, escrito por el mismo Lucas del evangelio, que dice así: «[…] el Dios de nuestros padres glorificó a su siervo Jesús que ustedes entregaron y rechazaron en presencia de Pilato, que estaba decidido a soltarlo».

Ecce Homo, 1546-1547.

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«Se percibe [en los relatos bíblicos] una presión muy fuerte para tratar de mostrar quiénes son realmente los verdaderos enemigos que entregaron a Jesús a la autoridad romana, enfatizando con mucha fuerza que los judíos habrían hecho incluso chantaje a Pilato, diciendo ‘mira, si eres amigo de César, no puedes tolerar que alguien quiera establecer un reino en este mundo’», dice Moraes.

El único registro de la vida personal de Pilato, considerando tanto los textos religiosos como los no religiosos, es un pasaje del evangelio de Mateo en el que se dice que estaba casado. Curiosamente, el extracto muestra que su esposa habría intentado interferir en el caso de Jesús. «[…] su esposa le mandó decir: ‘¡No te involucres en la cuestión de este justo! Porque hoy he estado muy afligida en un sueño por su culpa», afirma el texto.

Las narrativas bíblicas aún demuestran la empatía de la autoridad romana con esa situación al haber autorizado que el cuerpo de Jesús fuera enterrado.

«Las costumbres prescribían que los cuerpos de aquellos ajusticiados debían ser arrojados a una fosa común, pero los cuatro evangelistas informan que Pilato entregó el cuerpo y se hicieron los arreglos para su entierro. Esto indica que fue alguien caritativo en ese momento», señala Moraes.

«Contrariando los intereses de los judíos, que no querrían haber visto eso, [los evangelios indican que] Jesús tuvo un entierro digno», agrega.

El elemento simbólico que se hizo más fuerte -e hizo que Pilato mereciera ser recordado incluso en la oración del Credo-, el evangelio de Mateo cuenta que, durante el juicio, «viendo que no sirvió de nada», es decir, que los judíos estaban convencidos de la necesidad de la pena capital para Jesús y «que la situación estaba llevando a una rebelión, Pilato tomó agua y se lavó las manos en presencia de la multitud, diciendo: ‘Soy inocente de esta sangre. Toda la responsabilidad es tuya!’».

Se lavó las manos.

Teología de la cruz

Zamagna explica que casi todos los hechos mencionados en el episodio de la muerte de Jesús, la llamada Pasión, «tienen una base que puede ser controlada por la historia, la arqueología, la lingüística».

«Pero la intención de la narrativa es teológica, para suscitar la fe de los lectores. Por lo tanto, no se debe dar un valor excesivo a todo, como si los cristianos estuvieran registrando lo que serviría para reclamar una herencia, una indemnización, una promoción», reflexiona.

Pero para dar lustre y contrapeso histórico a la participación real de Pilato en la muerte de Jesús es necesario separar tal «teología de la cruz» de la historiografía de la época.

En primer lugar, subraya Chevitarese, «Jesús nunca fue juzgado».

«No perdamos de vista el contexto de la prisión de Jesús. Y prisión aquí entre comillas», comenta.

Una figura de crucifijo que representa a 'El Cristo de la Buena Muerte' durante la procesión de Semana Santa.

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El contexto era la Pascua, fiesta judía que celebra la salida de los hebreos de Egipto, donde vivían en la esclavitud, hacia la llamada Tierra Prometida «donde corría la leche y la miel».

«Es decir: Jerusalén estaba bullendo de judíos, tanto de los propios territorios judíos como de los que venían de diferentes lugares de la cuenca mediterránea y más allá de ella. Y la Pascua no es una fiesta religiosa, sino una fiesta política» dice el historiador.

Pero si la fecha celebraba a un pueblo que, después de la esclavitud, encontraba la libertad en la nueva tierra, ¿cómo era la situación bajo el dominio romano?

«Nosotros, los historiadores, nos preguntamos: ¿qué libertad tenían los judíos siendo sus tierras ocupadas por el Imperio romano?«, pregunta Chevitarese.

«Así que la Pascua es una fiesta política, mucho más que religiosa, y había un malestar muy grande al recordar lo que Dios habría hecho por sus hijos y, al mismo tiempo, ver a los romanos como señores de esas tierras, y no a los judíos».

Por lo tanto, el historiador entiende que Pilato «estaba muy preocupado por asegurarse de que la fiesta de Pascua no se convirtiera en un motín judío o explotara una violencia dentro de Jerusalén contra las guarniciones romanas».

Probablemente acuartelado en la fortaleza Antonia, ubicada en el extremo oriental de Jerusalén, buscaba administrar el caos.

Cristo cargando la cruz en la Colección del Museo de Historia del Arte de Viena.

FUENTE DE LA IMAGEN,GETTY IMAGES, Cristo cargando la cruz en la Colección del Museo de Historia del Arte de Viena.

Señala que con la presión, el revuelo y todo el contexto era una situación que podía explotar, en cualquier momento, como la pólvora.

«Pilatos no estaba preocupado por salir a las calles para arrestar a cualquier agitador que apareciera por allí. Pero ya había dado órdenes: ‘mira, si aparece un agitador, atrápalo y envíalo a la cruz’», explica el historiador.

En este sentido, no hubo juicio.

«Imagina si en un contexto político así un judío iba a ser juzgado por una autoridad romana. Imagínese si un judío saldría arrastrando una cruz en medio de las estrechas calles de la vieja Jerusalén hasta llegar al Gólgota [el Calvario, nombre de la colina que estaba fuera de Jerusalén y era donde se hacían las crucifixiones]. Todo esto sería un barril de pólvora. Esta es la narrativa teológica, no la histórica», argumenta.

«Histórico es: Jesús fue identificado como posible candidato mesiánico, posible líder popular. Entonces, los soldados romanos lo arrestaron y lo golpearon, lo torturaron, le cayeron a palos en el camino a la cruz. Sufriendo todas esta violencia llegó a Gólgota», cuenta Chevitarese. «Llegó allí y se acabó. Lo cuelgan en la cruz y lo dejan morir.»

«¿Pilatos tiene participación? En última instancia, mandó matar a Jesús, pero nunca hubo un juicio a Jesús«, concluye el historiador.

Para demostrar su punto, argumenta que aunque la antigua Roma fue un Estado que «produjo millones y millones y millones de documentos», no ha llegado a la actualidad ningún texto que hable sobre el juicio de los crucificados.

Pintura de la Escuela Florentina de La Resurrección de Cristo.

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Y lo mismo valdría para el relato bíblico del entierro de Jesús. Según investigaciones historiográficas y arqueológicas, los condenados a la cruz no tenían derecho a ser enterrados: sus cuerpos estaban colgados hasta que se pudrían y luego terminaban devorados por aves rapaces y otros animales carniceros.

«Seis mil esclavizados fueron crucificados durante la revuelta de Espartaco [en los años 70 d. C.] en la Via Apia, en el corazón de Roma. ¿Y dónde están sus huesos? Nunca se han encontrado. Porque nunca fueron enterrados», justifica.

«En los últimos años del asedio de Jerusalén por parte de los romanos, en 69 y 70, Josefo habla de 500 crucificados al día. ¿Dónde están los huesos de estos chicos? Nunca los encontramos, nunca se han encontrado.»

Los muy pocos hallazgos arqueológicos de restos de entierro con marcas que indican muerte por crucifixión se configurarían como excepciones, probablemente porque fueron ejecutados vinculados de alguna manera a las esferas de poder. «Jesús era la regla, no la excepción. Por su estatus socioeconómico y político, era un miserable, paupérrimo. Nunca sería enterrado», dice Chevitarese.

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