“Una auténtica rareza astronómica”: la inusual trilogía de eclipses que se verá desde España

Información del artículo
- Autor,Darío Brooks
- Título del autor,BBC News Mundo
- 12 de agosto, 2026
Si bien disfrutar de un eclipse total de Sol es una experiencia asombrosa para los habitantes de cualquier país, tener tres eventos en un mismo territorio es aún más especial.
Es el caso de España, que vivirá una trilogía de eclipses única en 2026, 2027 y 2028.
Primero, este 12 de agosto se producirá un eclipse total de sol que dejará en las sombras una franja del territorio español, principalmente en La Coruña, León, Bilbao, Zaragoza y Palma de Mallorca.
El resto del territorio peninsular también podrá disfrutar del evento con más de 90% de oscurecimiento del día.
Casi un año después, el 2 de agosto de 2027, se volverá a producir otro eclipse total cuya umbra (la sombra más asombrosa del evento) se proyectará principalmente sobre el sur de la península, incluyendo Cádiz, Málaga, Granada y Almería.
Y la coronación astronómica de esta trilogía será la del 26 de enero de 2028, cuando se dará un eclipse anular de sol en el que, con la Luna de por medio, se verá el “anillo” o “corona” del astro en ciudades como Sevilla, Málaga, Murcia y Valencia.

Este trío ofrecerá un espectáculo único para los españoles, que han esperado durante muchos años por un eclipse.
El último anular visible sucedió en 2005, y el último total de sol se pudo ver hace más de seis décadas, en 1959, y solo desde las islas Canarias. Desde la península ibérica no se había visto uno de este tipo desde 1912.
“El trío es un fenómeno extraordinariamente poco frecuente”, explica a BBC Mundo Rafael Bachiller, director del Observatorio Astronómico Nacional español.
“Los eclipses de sol se producen en algún lugar de la Tierra cada año, pero la franja desde la que pueden contemplarse los eclipses totales es muy estrecha y a menudo atraviesa océanos o regiones poco pobladas”, agrega.
Por eso asegura que el hecho de que “tres eclipses consecutivos sean visibles desde un mismo país en solo tres años constituye una auténtica rareza astronómica”.
De hecho, pasarán muchos siglos para que vuelva a producirse esta experiencia.

El eclipse de este 12 de agosto
Un eclipse solar total se produce cuando la Luna se interpone entre la Tierra y el Sol, lo cual proyecta una sombra (umbra) sobre una fracción del planeta.
El mejor lugar para estar es en el que se proyecta la “franja de totalidad”, es decir, esas zonas en las que la Luna logra cubrir el 100% de la esfera solar en el cielo.
El 12 de agosto, parte del territorio ibérico español tendrá esa totalidad del eclipse, mientras que el resto del país tendrá algún porcentaje entre el 92% y el 99%.
Y aunque pudiera parecer que todo el país podrá ver el día oscurecerse asombrosamente, estar en una región con 99% no significa lo mismo que estar en ese punto porcentual adicional.
“Ese último 1% marca toda la diferencia”, asegura Bachiller. “Mientras queda visible la más mínima porción del disco solar, la luz sigue siendo intensísima y el cielo mantiene un aspecto parecido al de un día muy nublado”.
“En cambio, cuando la Luna cubre completamente el Sol se hace visible la corona solar, aparecen los planetas y las estrellas más brillantes, el paisaje adquiere un aspecto crepuscular y el ambiente cambia por completo”, continúa.
“La totalidad no es un eclipse ‘un poco mejor’: ¡es un fenómeno completamente distinto!”, asegura.

En el caso del eclipse de este 12 de agosto, el fenómeno se producirá a pocos minutos de la puesta del sol en España.
Esto tiene ventajas e inconvenientes, pues Bachiller explica que aquellos que lo verán en el territorio español deben buscar un horizonte occidental completamente despejado para la observación, sin montañas, edificios o vegetación que oculten el Sol.
“Por eso, en España estamos insistiendo mucho en que conviene prepararse cuidadosamente y con antelación para disfrutar de la experiencia de forma óptima”, señala.
Por otra parte, el hecho de que se produzca al atardecer añadirá un momento increíble, “especialmente espectacular desde el punto de vista paisajístico”.
“La corona solar aparecerá sobre un horizonte iluminado por los colores del atardecer, ofreciendo una imagen muy diferente de la que proporcionan otros eclipses con el sol alto”, dice.
“Además, los fotógrafos podrán combinar el sol eclipsado (parcial o totalmente) con los monumentos, ciudades históricas y paisajes tan característicos de España”, agrega.
Esto permitirá captar fotografías memorables.

Los cuidados obligatorios
Como en otros eclipses, la indicación esencial para los observadores, desde los aficionados hasta los científicos, es contar con la protección correcta para los ojos.
Mirar a simple vista, con gafas para sol, caretas de soldador, radiografías u otro tipo de filtro casero o improvisado tiene consecuencias sumamente dañinas para la vista. Una ceguera total o parcial no es ajena a este tipo de exposiciones.
“El problema es que esas lesiones suelen ser indoloras en el momento en que se producen, de modo que la persona puede no darse cuenta del daño hasta horas después”, explica Bachiller.
Es por ello que, aún cuando el eclipse total de sol del 12 de agosto se produzca en el horizonte, con una vista espectacular del atardecer que entusiasme a tomar fotografías, es obligatorio usar gafas homologadas tanto para mirarlo, como para tomar fotografías.
“Solo durante la totalidad, cuando el disco solar queda completamente oculto por la Luna, es seguro retirar la protección durante unos instantes para contemplar directamente la corona solar”, señala Bachiller.

Los siguientes eclipses
Aquellos que no tengan oportunidad de apreciar el eclipse total solar de este año tendrán una nueva ocasión el 2 de agosto de 2027 en el sur de España, aunque de manera más limitada.
La franja de totalidad de ese evento se producirá en una zona más reducida, en el estrecho de Gibraltar. Solo la mitad sur de la península ibérica disfrutará más de un 90%.
En el caso del eclipse anular de sol del 26 de enero de 2028, el fenómeno atravesará de oeste a este la península, principalmente en el sur.
Los observadores podrán apreciar cómo la Luna cubre casi la totalidad de la esfera solar, alrededor del 80%, y queda al descubierto su corona.
Esto en sí mismo es un momento espectacular.
Pero en los sitios en los que más porcentaje alcanza, también se produce el fenómeno de las Perlas de Baily, una cadena de puntos de luz que pasan por las montañas de la superficie de la Luna y que brillan como si fueran diamantes.

Si bien los eclipses, de todo tipo, son momentos de apreciación para cualquier persona, en el caso de los científicos también representan oportunidades para estudiar al Sol, la Luna y los fenómenos astronómicos.
“Hoy disponemos de satélites espaciales que observan el Sol de forma continua, y desde que Bernard Lyot inventó el coronógrafo, los astrónomos pueden ocultar artificialmente el disco solar y estudiar la corona durante todo el año”, explica Bachiller.
“Sin embargo, los eclipses naturales siguen ofreciendo condiciones de observación muy valiosas. Durante la totalidad es posible estudiar con gran detalle la corona más interna, analizar la estructura del campo magnético solar o poner a prueba nuevos instrumentos y técnicas de observación”.
De hecho, en el caso de los eclipses totales de sol, los especialistas también pueden analizar qué pasa en la Tierra: desde cómo responde la atmósfera a una brusca disminución de la radiación solar, cómo cambian la temperatura, el viento o la ionosfera hasta cómo reaccionan algunos animales ante una oscuridad repentina.
Según Bachiller, “cada eclipse constituye un gran laboratorio natural que nunca deja de sorprendernos”.
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