María Corina Machado elogió la “valentía” del pueblo venezolano tras la masiva abstención en la farsa electoral de Maduro

Fotografía de archivo de la líder antichavista, María Corina Machado. EFE/ Miguel Gutiérrez

La líder opositora calificó la jornada como “otra gran lección para el mundo” después de que solo el 3% del padrón participara en las primeras horas de unos comicios marcados por centros vacíos y calles desiertas

La líder opositora venezolana María Corina Machado elogió la “sabiduría” y “valentía” del pueblo venezolano tras las elecciones regionales y legislativas del domingo, calificando la jornada, marcada por una abstención masiva, como “otra gran lección para el mundo” en un mensaje publicado en sus redes sociales.

“La SABIDURÍA y la VALENTÍA del pueblo venezolano son inmensas y conmovedoras. Otra gran lección para el mundo. Para TODO EL MUNDO”, escribió Machado en su cuenta de X, después de haber llamado días antes a los ciudadanos a quedarse en casa y rechazar lo que denominó como “una farsa, una trampa”.

Las declaraciones de Machado se produjeron en medio de una jornada electoral marcada por la división opositora y la baja participación en los comicios, donde 21,4 millones de venezolanos estaban convocados para elegir 569 cargos, incluyendo 285 diputados a la Asamblea Nacional, 24 gobernadores y 260 legisladores estatales.

Masiva abstención como forma de protesta

Las declaraciones de Machado cobraron mayor relevancia ante las imágenes que circularon durante la jornada electoral, mostrando centros de votación prácticamente vacíos y calles desiertas en todo el país. Según la encuestadora Meganálisis, durante las primeras tres horas del proceso electoral solo participó el 3% del padrón electoral.

“Este domingo, pa’ tu casa. No salgas, no los obedezcas. Vacía las calles, vacíalos, que se queden solos. Que quede claro quién tiene el poder: tú”, había dicho Machado días antes de los comicios, en un llamado que fue masivamente acatado por la población venezolana.

El silencio y la ausenciaEl silencio y la ausencia de votantes marcaron la jornada electoral en Venezuela, reflejando el rechazo ciudadano al proceso convocado por el régimen

Las imágenes documentaron la desolación: calles vacías, soldados sin gente a la que custodiar, y centros electorales convertidos en espacios solitarios. En algunos casos, solo se observaban funcionarios electorales conversando bajo los árboles, sin electores a la vista.

Según los sondeos previos, el 84,9% de los venezolanos decidió no acudir a las urnas, no por apatía sino como una forma de resistencia al proceso que consideran ilegítimo. “Esto no es abstención, es resistencia”, declaró una maestra retirada en San Cristóbal. “Ya votamos el 28 de julio, no vamos a volver a jugar su juego”.

División en la oposición

El proceso electoral evidenció una nueva fractura en el seno de la oposición venezolana. Mientras la Plataforma Unitaria Democrática (PUD), que agrupa al antichavismo mayoritario, rechazó estos comicios por considerar que fueron convocados por “un árbitro severamente cuestionado” en referencia al Consejo Nacional Electoral controlado por el régimen chavista, un grupo minoritario de opositores decidió participar.

Entre los dirigentes que desafiaron la posición de la PUD se encuentran el ex gobernador Henrique Capriles, el ex diputado Juan Requesens y el gobernador del estado Zulia, Manuel Rosales. También participaron los candidatos Tomás Guanipa y Stalin González, quienes defendieron su decisión de acudir a las urnas.

El opositor Henrique Capriles alEl opositor Henrique Capriles al votar en Caracas (REUTERS/Maxwell Briceno)

“Para nosotros votar no es simplemente un ejercicio que sea inútil, sino todo lo contrario, es un ejercicio de dignidad, de lucha, de resistencia, de protesta y, sobre todo, de amor a Venezuela”, declaró Guanipa a periodistas desde su centro de votación en Caracas.

Los opositores que decidieron participar en el proceso electoral defendieron su posición argumentando que el voto constituye una herramienta de protesta y resistencia. Guanipa, cuyo hermano Juan Pablo Guanipa fue detenido el viernes tras ser vinculado con un supuesto plan para “boicotear” las elecciones, sostuvo que el voto “es una herramienta para alzar la voz” y “una herramienta para que la conciencia se pueda expresar”.

“Hoy es una gran oportunidad para que de nuevo se sepa lo que los venezolanos queremos, nuestra voluntad de cambio, que se ha expresado en procesos anteriores, principalmente el 28 de julio”, declaró Guanipa, haciendo referencia a las fraudulentas elecciones presidenciales de 2024, en las que triunfó Edmundo González Urrutia frente al dictador Nicolás Maduro.

Por su parte, Stalin González destacó que la elección se desarrollaba de “manera normal”, con “algunas incidencias aisladas de algunos testigos en algunos centros en el interior del país”, pero aseguró que en la mayoría de los centros las personas estaban “ejerciendo el derecho al voto”.

“Todos entendemos los sentimientos que hay, todos entendemos los sentimientos que tenemos en Venezuela, pero esos sentimientos hay que canalizarlos de alguna manera y creo que luchando a través del voto es la manera de canalizarlos”, agregó el dirigente.

No obstante, el mensaje de Machado, al subrayar que la baja participación era una lección “para TODO EL MUNDO”, pareció apuntar a este sector opositor que decidió participar en los comicios, legitimando la dictadura.

Llamado de Maduro y contexto electoral

Maduro y otros jerarca delMaduro y otros jerarca del régimen durante un acto de campaña de las elecciones regionales el 25 de mayo en Caracas, Venezuela, el jueves. (AP Foto/Ariana Cubillos)

El dictador Nicolás Maduro instó a los venezolanos a votar “por la paz y la vida” en estos comicios, que calificó como la elección “número 32” que se celebra “en 26 años” en el país caribeño. “Llegó el domingo 25 de mayo, domingo bendito, de elección democrática y libre de Venezuela”, afirmó el mandatario en un mensaje transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión.

Las elecciones se realizaron diez meses después de las presidenciales de julio de 2024, en las que la oposición mayoritaria denunció y probó un “fraude” y reclamó el triunfo de González Urrutia. Maduro, proclamado ganador por el CNE, controlado por el régimen, fue juramentado en enero pasado por el Parlamento de mayoría oficialista como presidente para el período 2025-2031.

Tensiones y detenciones

María Corina Machado junto aMaría Corina Machado junto a Juan Pablo Guanipa durante un acto de campaña en Caracas en enero (REUTERS/Maxwell Briceno)

La jornada estuvo precedida por la denominada “Operación Tun Tun”, que resultó en más de 70 detenciones de dirigentes políticos, periodistas y defensores de derechos humanos. Entre los detenidos se encontraba Juan Pablo Guanipa, colaborador cercano de Machado, quien fue arrestado el viernes previo a las elecciones.

“Los castigan por defender el derecho a la libertad”, denunció Machado sobre estas detenciones, que la oposición considera parte de una estrategia de amedrentamiento para desarticular cualquier resistencia al proceso electoral.

Elecciones en el Esequibo

Una característica particular de estos comicios fue la elección, por primera vez, de autoridades para el territorio del Esequibo, una región de 160.000 kilómetros cuadrados rica en minerales que se encuentra bajo control de Guyana pero que Venezuela reclama como propio en una disputa que data de más de un siglo.

La Corte Internacional de Justicia había pedido a Venezuela “abstenerse de llevar a cabo elecciones, o de prepararse para celebrarlas” en el Esequibo, petición que Caracas rechazó “categóricamente”, reiterando que no reconoce la jurisdicción de ese tribunal.

Calles desiertas y centros de votación vacíos: así transcurre la farsa electoral de Maduro en Venezuela

Las imágenes que lograron burlar la censura del chavismo muestran cómo la abstención protagoniza la jornada, como forma de protesta por el fraude cometido por la dictadura el 28 de julio del 2024 contra la oposición

El silencio y la ausenciaEl silencio y la ausencia de votantes marcaron la jornada electoral en Venezuela, reflejando el rechazo ciudadano al proceso convocado por el régimen

A las seis de la mañana, en Venezuela, el sonido habitual de una jornada electoral es el toque de diana militar con el que los grupos violentos del chavismo recorren las calles para llamar a votar. En un contexto democrático debería ser, quizá, el rumor creciente de las colas en los centros de votación. Pero este domingo, el silencio fue el gran protagonista.

Ni las cornetas, ni las brigadas del PSUV con sus trapos rojos, ni el bullicio de los comandos electorales: apenas unos pasos, unas motos solitarias, y una cinta amarilla cruzando la entrada de un centro escolar. “PELIGRO NO PASE”, advertía, como si el peligro no fuera el voto, sino el simulacro de democracia que organizó el régimen.

El paisaje no engaña. Las imágenes de las agencias de noticias que ya recorren el mundo y las captadas por ciudadanos y compartidas por el Comando con Venezuela, la coalición opositora que llamó al boicot, documentan la desolación: calles vacías bajo un cielo encapotado, mesas metálicas puestas como obstáculos improvisados, soldados sin gente a la que custodiar. Una mujer camina sola con una bolsa en la mano frente a una escuela convertida en centro electoral. La escena parece una metáfora perfecta: país en retirada, ciudadanía que no convalida.

Las imágenes de centros deLas imágenes de centros de votación vacíos y calles desiertas evidencian la masiva abstención promovida por la oposición venezolana

No fue improvisado. Desde días antes, María Corina Machado, la figura más poderosa de la oposición, había sembrado el mensaje con precisión quirúrgica: “Este domingo, pa’ tu casa. No salgas, no los obedezcas. Vacía las calles, vacíalos, que se queden solos. Que quede claro quién tiene el poder: tú”.

Y se quedaron solos. Las imágenes lo prueban. Lo que el régimen intentó montar como fiesta electoral, la ciudadanía lo convirtió en un día de puertas cerradas, pasos contados y sillas vacías frente a escuelas sin filas.

El régimen de Nicolás MaduroEl régimen de Nicolás Maduro intentó legitimar unas elecciones regionales y parlamentarias bajo denuncias de fraude y falta de transparencia (REUTERS/Maxwell Briceno)

En las afueras de un liceo del estado Bolívar, un par de funcionarios conversan bajo un árbol frondoso. No hay electores, apenas la sombra de lo que alguna vez fue una contienda electoral. “Complejo Educativo NAC”, dice el cartel azul y rojo que adorna la entrada. Pero no hay complejidad hoy, solo la evidencia de una abstención rotunda.

Las estimaciones previas señalan queLas estimaciones previas señalan que cerca del 85% de la población electoral venezolana no participará en los comicios

Este 25 de mayo no es cualquier jornada electoral. El régimen de Nicolás Maduro intenta recomponer su fachada institucional convocando unas elecciones regionales y parlamentarias que, según denuncias de la oposición y organizaciones internacionales, están marcadas por el fraude, el miedo y la complicidad de ciertos sectores opositores. Se renuevan 24 gobernaciones, 285 diputados y 520 legisladores regionales, en un proceso que —según la encuestadora Meganálisis— durante sus primeras tres horas de desarrollo logró convocar apenas el 3% del padrón.

Primer boletín de Meganálisis sobrePrimer boletín de Meganálisis sobre la participación en el proceso chavista de este domingo

“Es un intento desesperado por borrar el 28 de julio del año pasado, cuando el país votó masivamente por Edmundo González y se le robó la victoria”, sentencia Julio Borges, que califica la jornada como “un fracaso anunciado”.

El chavismo movilizó a todoEl chavismo movilizó a todo su poderío militar para amedrentar a la población (REUTERS/Leonardo Fernandez Viloria)

El contexto es brutal: en la antesala de los comicios, el régimen desató una ola de detenciones con su conocida Operación Tun Tun. Más de 70 personas fueron secuestradas, incluidos dirigentes políticos, periodistas y defensores de derechos humanos. Entre ellos, Juan Pablo Guanipa, colaborador cercano de María Corina Machado. “Los castigan por defender el derecho a la libertad”, denunció la dirigente opositora.

En un liceo del estado Táchira, dos hombres se sientan sobre el asfalto. La cinta de seguridad corta el paso como una escena de crimen. Un teléfono graba, nadie vota.

La baja participación y elLa baja participación y el ambiente de resignación muestran el rechazo de la ciudadanía a un proceso electoral percibido como ilegítimo y controlado por el oficialismo

En Barinas —tierra natal de Hugo Chávez— la imagen es igual de elocuente: en la fachada de una escuela se ve un mural con el rostro del ex presidente, bajo un árbol viejo. Ni las raíces de la Revolución parecen haber resistido la indiferencia popular.

La soledad de las urnasLa soledad de las urnas refleja el desencanto venezolano

“Esto no es abstención, es resistencia”, dice Rosaura, maestra retirada en San Cristóbal. Ya votamos el 28 de julio, no vamos a volver a jugar su juego.

La abstención se ha vuelto un acto de presencia. Según los últimos sondeos, el 84,9% de los venezolanos no acudirá a las urnas, no por apatía, sino porque el voto ya no sirve en Venezuela. El régimen eliminó los códigos QR que daban transparencia a las actas, impidió la observación internacional y mantuvo el control total del Consejo Nacional Electoral. Las reglas del juego son trampas.

Detenciones, amenazas y tensiones internacionalesDetenciones, amenazas y tensiones internacionales no logran revertir la desmovilización ni el escepticismo generalizado ante el proceso electoral (REUTERS/Maxwell Briceno)

En la calle Libertador de Valencia, dos sillas de plástico flanquean la entrada del centro de votación. No hay fila, no hay nervios, no hay elecciones. Solo la espera. Una mujer vestida de naranja, sola, juega con su teléfono. El mural con el escudo bolivariano en la reja oxidada parece tan desencajado como la escena.

La desmovilización es, paradójicamente, lo que más moviliza al país. No hay propaganda que compense el vacío, ni operativo militar que llene los pasillos desolados. Ni siquiera la detención de disidentes o las amenazas extranjeras han logrado reactivar un proceso cuya legitimidad es inexistente. Lo que queda, es la convicción de que el 28 de julio aún sigue vivo en la conciencia colectiva.

Imágenes de escuelas desiertas, militaresImágenes de escuelas desiertas, militares sin electores y calles vacías ilustran el fracaso de la convocatoria oficialista y la resistencia de la ciudadanía a validar el proceso (REUTERS/Leonardo Fernandez Viloria)

“Estos son los últimos coletazos de una era que se cierra”, dijo Machado a Infobae en la previa a la jornada de este domingo“No les queda nada, ya ni plata tienen. Les queda el miedo, sí. Ellos intentan sembrar el miedo, pero hoy tienen miedo. Yo duermo tranquila. Te aseguro que ellos no, porque se tienen miedo entre ellos”.

Las calles vacías de Venezuela lo confirman. En la soledad de esta jornada electoral, se escucha el eco de un país que no olvida.

Elecciones regionales en Venezuela sin oposición mayoritaria

Los comicios servirán para fortalecer el poder de Nicolás Maduro, que pidió a los venezolanos votar “por la paz y la vida” en las elecciones de hoy, en las que se elige a 24 gobernadores y a 285 diputados nacionales.

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Votantes se buscan en el censo electoral a las puertas de un centro de votación en Caracas, en el que destaca un gran cartel propagandístico de Nicolás Maduro.
Centro de votación en Caracas.Imagen: Ariana Cubillos/AP Photo/picture alliance

Venezuela elige este domingo (25.05.2025) a gobernadores y parlamentarios en unos comicios que vislumbran un triunfo aplastante del chavismo ante el llamado a la abstención de la oposición mayoritaria diez meses después de la cuestionada reelección de Nicolás Maduro. Este llamó, en un mensaje de audio transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV) a votar “por la paz y la vida” y “en familia”.

Poco más de 21 millones de electores están llamados a las urnas para elegir a 285 diputados a la Asamblea Nacional y 24 gobernaciones, incluida por primera vez la representación de un estado recién creado para el territorio Esequibo en disputa con Guyana. La elección sigue a una ola de arrestos que suma más de 70 detenidos, incluido el dirigente Juan Pablo Guanipa, un cercano aliado de la jefa de la oposición, María Corina Machado.

Una oposición dividida

El miércoles, Machado pidió a los ciudadanos quedarse en sus casas este domingo, al señalar que las elecciones de este 25 de mayo son “una farsa, una trampa”. La líder opositora, que ya había venido mostrando su rechazo a estos comicios, pidió dejar “todos los centros vacíos” como parte de su reclamo contra el resultado de las presidenciales que asegura Maduro se robó.

Una pequeña escisión de la oposición desconoció el llamado de Machado y participa este domingo. La encabeza el dos veces candidato presidencial Henrique Capriles, quien buscará un escaño en el Parlamento. “Hay que votar como un acto de resistencia”, sostuvo.

La mujer espera a las puertas junto a una fila de sillas vacías.
Una mujer espera para emitir su voto en un centro de votación de Caracas.Imagen: Maxwell Briceno/REUTERS

Se espera una baja participación

La encuestadora Delphos proyectó una participación de 16%, la mayoría militantes del chavismo. El proceso abrió a las 6:00 (12:00 CET) y en la primera hora la mayoría de los centros de votación en el centro de Caracas estaban desiertos, apenas un puñado de electores en fila. La imagen dista de las concurridas presidenciales del 28 de julio pasado. “Está vacío también por la hora”, dijo a la AFP Carla Romero, funcionaria pública de 52 años.

“Es un proceso de participación ciudadana importante”, señaló por su parte Samadi Romero, estudiante universitaria de 32 años que votó por el hijo de Maduro para diputado y por otros dos candidatos del partido de gobierno, el PSUV. Las urnas estarán abiertas hasta las 18:00 (00:00 CET del lunes), aunque los centros deben permanecer operativos mientras haya votantes en fila.

lgc (afp, efe)

Un grupo de soldados uniformados guardan fila para votar en Caracas.
Un grupo de soldados uniformados guardan fila para votar en Caracas.

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