August 3, 2026

El chavismo retrasa diálogo con la oposición. La presión de EE.UU. podría ser clave para que prosperen las conversaciones/ Donald Trump volvió a publicar un mapa de Venezuela como el estado 51 de EEUU

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El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodriguez, con la negociadora enviada por USA

El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, se reunió por primera vez con Dinorah Figuera en Caracas el 18 de junio. Era la primera vez que Figuera regresaba al país desde su exilio en 2018. FEDERICO PARRA/AFP/AFP via Getty ImagesCNN Español — 

Por Anabella González, CNN en Español

1 de agosto de 2026

Casi siete meses después del derrocamiento de Nicolás Maduro, el Gobierno de la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, parecía finalmente encaminarse hacia una transición política al iniciar un proceso de diálogo con la oposición impulsado por Estados Unidos, un factor que podría ser clave en la negociación.

Sin embargo, las conversaciones que tenían previsto iniciar este sábado 1 de agosto se postergaron para la semana próxima, cuando habrá una primera reunión presencial en Caracas, según anunció en un comunicado Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional, coordinador del diálogo y hermano de la presidenta encargada.

Un sector de la oposición estará liderado por la dirigente opositora Dinorah Figuera, exdiputada, electa presidenta de la Asamblea Nacional de Venezuela en 2015, la última Asamblea considerada legítima por EE.UU. y la oposición.

La información sobre el inicio o la postergación de las reuniones se dio en un marco de hermetismo, al punto tal que hasta la tarde de este sábado se desconocían detalles sobre horario, lugar del encuentro y quiénes estarían presentes, lo que llevó a sindicalistas y trabajadores venezolanos a reclamar en las calles que el diálogo se haga público.

Rodríguez informó recién en horas de la tarde del sábado que había mantenido una conversación telefónica con Figuera, en la que acordaron la composición de las delegaciones de trabajo y fijaron una cronograma. “Hemos establecido una agenda de trabajo con metas claras y verificables”, dijo el presidente del Parlamento venezolano. Minutos después, Figuera publicó un comunicado similar en el que agradeció además a EE.UU. y al secretario de Estado, Marco Rubio, por acompañar “la transición en Venezuela”.

Desde la muerte de Hugo Chávez en 2013 y la llegada de Maduro al poder en medio de denuncias de fraude, más de una decena de instancias de diálogo y negociación con distintos actores han intentado tender puentes entre oficialismo y oposición, incluso bajo auspicio de otros países. Pero ninguno de esos intentos se tradujo en hechos concretos.

Algunas razones hacen pensar que este proceso podría desarrollarse de manera diferente. La principal es que este es el primer diálogo promovido (y en parte conducido) por EE.UU., apuntan los especialistas consultados por CNN.

Esta vez, podría no ser tan sencillo para el chavismo “desconocer” o “retrasar” los acuerdos asumidos, como sí ocurrió en situaciones anteriores.

Los hilos de Washington

Atención a las víctimas del terremoto, fortalecimiento de la democracia y derechos y garantías políticas son los tres ejes que, según el oficialismo, se conversarán en la primera reunión presencial.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, dejó en claro a mediados de julio en un comunicado que el acuerdo entre ambas partes (el grupo en representación de la Asamblea Nacional de 2015 que reconocen como legítima y el Gobierno interino) era no solo para iniciar conversaciones de reconciliación, sino también para iniciar “el proceso de transición, que es lo que el pueblo de Venezuela necesita”.

“Evidentemente, es algo en lo que vamos a estar muy involucrados”, dijo.

Este factor parece ser la diferencia central del proceso actual. “Los hilos de esta negociación no los está llevando el oficialismo, sino que los está llevando el Departamento de Estado. Y eso es cada vez más claro, por más que se maquille y por más que se trate de hacer menos obvio”, dice a CNN la analista venezolana Carmen Beatriz Fernández, directora de la consultora DataStrategia y doctora en Comunicación Pública.

Rodríguez, por su parte, ha reiterado en varias oportunidades que Venezuela sostiene una agenda de cooperación diplomática y comercial con Estados Unidos, pero rechaza que se trate de una subordinación o una injerencia extranjera.

El Gobierno de Estados Unidos “tiene una influencia real sobre ambos partidos esta vez”, dice Christopher Sabatini, director del programa de América Latina del centro de estudios Chatham House. Lo atribuye a dos razones: la elección de Figuera como representante de la oposición (antes de que surgiera de forma natural de la oposición) “y por la influencia económica, política e incluso legal” que ejerce sobre Delcy Rodríguez, su hermano y Diosdado Cabello, ministro del Interior, a través de las acusaciones y sanciones.

Fernández señala otra diferencia que considera clave: en esta oportunidad, la instancia de diálogo se ha presentado ante la opinión pública como un espacio de acuerdo no tan enfocado en el diálogo —como sí ocurrió en intentos anteriores—, sino puntualmente en la transición política y electoral en Venezuela.

Si bien parte de la oposición formará parte de estas reuniones, María Corina Machado y Edmundo González, reconocidos con legitimidad popular y quienes denuncian que las elecciones de 2024 fueron fraudulentas, se distanciaron de las negociaciones pero no las rechazaron. Dijeron que evaluarán el proceso “con base en logros concretos y verificables”, entre los que pidieron la “recuperación de instituciones democráticas”, liberación de presos políticos y un cronograma electoral sin exclusiones.

Esto, en palabras del analista de Chatham House, “genera dudas sobre la inclusividad y la representatividad de este nuevo proceso”.

La presidenta electa de la Asamblea Nacional de 2015 asegura que con funcionarios de Estados Unidos comparten la convicción de que el proceso “debe desarrollarse de buena fe, con transparencia, objetivos claros y un compromiso genuino” para lograr acuerdos que lleven a unas elecciones “libres y justas”.

Figuera, una representante del movimiento que lideró Juan Guaidó —que tuvo el reconocimiento de legitimidad por EE.UU. y más de 50 países—, estaba desde 2018 exiliada en España y regresó por primera vez a Caracas en junio de este año para reunirse con Jorge Rodríguez.

¿Podrían el Gobierno y la oposición incumplir los compromisos?

Los dirigentes del chavismo, dice Sabatini, utilizaron en ocasiones del pasado estos acuerdos para retrasar plazos con el fin de mantenerse en el poder y evitar cualquier compromiso real o un cronograma que pudiera poner en riesgo su lugar en el poder.

“Lo mismo podría ocurrir si el Gobierno estadounidense no es consciente o no le importa que el Gobierno interino lo esté manipulando”, apunta.

El director del programa de América Latina de Chatham House argumenta que, para que las negociaciones prosperen, la agenda que resulte de la reunión debe ser específica y establecer plazos concretos en dos niveles: un compromiso para unas “elecciones abiertas” y la reforma del Estado de derecho.

“De lo contrario, las tres partes (Gobierno interino, oposición y administración Trump) estarán negociando en vano”, dice.

La directora de DataStrategia cree que en esta oportunidad no será fácil desconocer lo que salga de ese proceso. “Y lo que va a salir de ese espacio son las elecciones, no cabe duda, de allí va a salir un arreglo electoral”, afirma.

La figura de Estados Unidos sin duda ejerce una presión sobre este encuentro, una que tiene un antecedente concreto el pasado 3 de enero, cuando las fuerzas estadounidenses capturaron en un operativo a Nicolás Maduro, que enfrenta cargos de narcoterrorismo, narcotráfico y armas en Nueva York, acusaciones por las que él se declara inocente.

Los tiempos para que los resultados de las negociaciones sean visibles podrían ser más apremiantes esta vez, señalan los analistas.

Entre estas definiciones señalan un nuevo Tribunal Electoral, un nuevo Consejo Nacional Electoral y un cronograma electoral que establezca pautas para redefinir los cargos de elección popular en Venezuela, fundamentalmente la elección presidencial y de la Asamblea Legislativa.

“La prueba ácida va a ser a muy corto plazo, yo diría que la paciencia ni siquiera alcanza los primeros 100 días, que es esa fecha mágica que se pone en los espacios de Gobierno que se estrenan”, dice Fernández.

Donald Trump volvió a publicar un mapa de Venezuela como el estado 51 de EEUU

El mensaje coincide con el anuncio de que el Parlamento venezolano y un grupo de opositores, con el apoyo de Estados Unidos, inician a partir de este sábado conversaciones orientadas a impulsar la democracia en el país caribeño

51 STATE TRUTH SOCIAL TRUMP El presidente publicó este mensaje en su cuenta de Truth Social

01 Ago, 2026

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, compartió este sábado a través de su red Truth Social, un mensaje con un mapa de Venezuela cubierto por la bandera estadounidense y la inscripción “Estado 51”, en el contexto de la crisis política que atraviesa el país sudamericano tras la captura y detención del exdictador Nicolás Maduro.

La publicación no constituyó la primera vez que el mandatario estadounidense puso sobre la mesa la posibilidad de anexar Venezuela. Después de que fuerzas militares estadounidenses capturaron a Maduro el 3 de enero y lo trasladaron a Nueva York para enfrentar cargos de narcoterrorismo en un tribunal federal, la Casa Blanca reforzó su tutela directa sobre el país caribeño.

Trump, en una entrevista con Fox el 12 de mayo, aseguró que consideraba “seriamente” la integración de Venezuela como el estado 51. Un día después, publicó un mapa con la bandera de Estados Unidos sobre el territorio venezolano y reiteró su mensaje.

Trump consideró que Venezuela todavía no está lista para celebrar elecciones libres (REUTERS/Daniel Heuer)Trump consideró que Venezuela todavía no está lista para celebrar elecciones libres (REUTERS/Daniel Heuer)

De igual manera, el jefe de Estado estadounidense destacó ayer que Venezuela aún no se encuentra preparada para celebrar elecciones, aunque destacó logros en el proceso de transición y elogió la actuación de Delcy Rodríguez en la conducción del gobierno provisional.

Mientras tanto, la situación política venezolana evoluciona rápidamente: este sábado 1 de agosto comenzó una negociación para la transición política entre el gobierno interino y un sector de la oposición, con apoyo de Estados Unidos, sin la participación de la principal líder opositora, María Corina Machado. El anuncio de la apertura de la mesa de diálogo coincidió con manifestaciones en Caracas.

En distintos puntos de la capital, la tensión política se reflejó en concentraciones de opositores que exigieron elecciones inmediatas y en grupos afines al chavismo que expresaron su rechazo a las conversaciones.

Entre los manifestantes, Williams Dávila, expreso político y exparlamentario, expresó: “El pueblo está esperanzado de que, definitivamente, producto de todo este proceso, nosotros lleguemos a unas elecciones libres y democráticas”.Delcy Rodríguez lidera el gobierno interino de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro (Europa Press)Delcy Rodríguez lidera el gobierno interino de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro (Europa Press)

Sindicatos y trabajadores sumaron su voz este sábado, al reclamar que el diálogo político se desarrollara en público. En la base aérea de La Carlota, dirigentes sindicales exigieron la liberación de presos políticos, la instalación de un nuevo Consejo Nacional Electoral y la definición de un cronograma para organizar elecciones presidenciales este mismo año.

Por su parte, Carlos Salazar, dirigente de la Coalición Sindical Nacional, reclamó apertura y transparencia: “Convocamos a los trabajadores, a los jubilados y pensionados, sociedad civil y estudiantes a que nos organicemos la semana que viene y vayamos a las calles porque no se van a burlar del pueblo venezolano. Cero decisiones a espaldas de los venezolanos, cero decisiones ocultas”.

Además, los integrantes de la mesa de diálogo anunciaron que buscarán un llamado a la unidad nacional tras los dos fuertes terremotos del 24 de junio, que provocaron más de 5.500 fallecidos, 16.700 heridos y dejaron sin hogar a más de 20.000 personas, de acuerdo con el informe oficial más reciente

(Con información de EFE)

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