Delegaciones de Estados Unidos e Irán se dirigen a Doha, aunque persisten las dudas sobre un encuentro

Tanto Washington como Teherán han afirmado que enviaran equipos a la capital del estado del Golfo, pero han emitido declaraciones contradictorias sobre la mayoría de los demás detalles, incluyendo la fecha y el propósito del viaje

Infobae

30 Jun, 2026

Estados Unidos enviará este martes una delegación a Doha para intentar avanzar en contactos con Irán, pero Teherán descartó cualquier negociación directa durante los próximos días, en medio de una tregua cada vez más frágil tras nuevos ataques con misiles y una creciente tensión en el estrecho de Ormuz.

Las versiones contrapuestas de ambos gobiernos profundizaron la incertidumbre sobre el futuro del memorando de entendimiento firmado el 17 de junio, que busca consolidar un alto el fuego y abrir un proceso de negociación sobre el programa nuclear iraní y la estabilidad regional.

La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, informó que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, enviará a su yerno Jared Kushner y al enviado especial Steve Witkoff para encabezar la delegación estadounidense en Qatar.

Sin embargo, desde Teherán rechazaron la posibilidad de un encuentro con representantes estadounidenses. El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, sostuvo que la presencia de una delegación técnica iraní en Doha “no tiene relación” con la visita de los enviados de Washington.

No tendremos reuniones de negociación en ningún nivel con la parte estadounidense en los próximos días“, afirmó Baghaei.

Las declaraciones dejaron en evidencia las diferencias entre ambos gobiernos respecto del objetivo del viaje a Qatar. Mientras Washington mantiene abierta la posibilidad de un diálogo, Irán insiste en que no existe ninguna negociación prevista con funcionarios estadounidenses.

El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei (REUTERS)El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei (REUTERS)

El memorando de entendimiento firmado el 17 de junio estableció un período mínimo de 60 días para aplicar un plan de 14 puntos destinado a consolidar el alto el fuego alcanzado en abril, abordar el programa nuclear iraní y negociar una tregua permanente. No obstante, las dificultades para aplicar ese acuerdo aumentaron porque ambas partes se acusan mutuamente de incumplir los compromisos asumidos.

El conflicto comenzó tras los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero. La escalada alteró de forma significativa el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas energéticas del mundo. El cierre casi total del paso impulsó el precio del petróleo por encima de los 100 dólares por barril y elevó la presión inflacionaria internacional.

Aunque Israel no participa en las conversaciones previstas entre Washington y Teherán, la crisis también repercutió sobre otros escenarios regionales. En Líbano, el presidente del Parlamento, Nabih Berri, aliado de Hezbolá, expresó dudas respecto de otro acuerdo promovido por Estados Unidos entre Beirut e Israel.

Pese al rechazo oficial iraní, un alto funcionario de ese país citado por Reuters sostuvo que este martes podría concretarse algún tipo de encuentro en Doha. Según esa fuente, el objetivo sería distinto al de las reuniones técnicas anteriores celebradas en Suiza y se centraría en la administración del estrecho de Ormuz y en mecanismos para reducir la tensión militar en la región.

Otro funcionario vinculado con los preparativos indicó que equipos técnicos de Estados Unidos e Irán mantendrán reuniones por separado con mediadores de Qatar y Pakistán durante el miércoles, sin confirmar contactos directos entre ambas delegaciones.Aunque Israel no participa en las conversaciones previstas entre Washington y Teherán, la crisis también repercutió sobre otros escenarios regionales (REUTERS)Aunque Israel no participa en las conversaciones previstas entre Washington y Teherán, la crisis también repercutió sobre otros escenarios regionales (REUTERS)

Desde la Casa Blanca, Trump evitó presentar el encuentro como un avance concreto. “La reunión en Doha será quizás importante, quizás no. Lo vamos a averiguar“, declaró el mandatario ante periodistas en el Despacho Oval. El presidente estadounidense también defendió la estrategia militar de su administración.

Estamos ganando militarmente“, sostuvo, al tiempo que reiteró que Washington mantiene como condición impedir que Irán desarrolle un arma nuclear.

Durante los últimos días la situación militar volvió a deteriorarse. Estados Unidos acusó a Irán de atacar al menos dos buques comerciales mediante misiles o drones y respondió con bombardeos sobre instalaciones militares iraníes. Teherán respondió con el lanzamiento de misiles y drones contra bases militares estadounidenses ubicadas en Kuwait y Bahréin durante la madrugada del domingo.

En paralelo, Irán incrementó la presión sobre Occidente mediante nuevas medidas relacionadas con el estrecho de Ormuz. Las autoridades iraníes anunciaron su intención de cobrar tarifas a los buques que utilicen esa vía marítima y obstaculizar el paso de embarcaciones que naveguen fuera de las rutas establecidas.

La evolución del conflicto también abrió un fuerte debate político dentro de Estados Unidos, en un año atravesado por las elecciones legislativas que definirán el control del Congreso.

El lunes, Steve Witkoff y el secretario de Estado, Marco Rubio, ofrecieron una sesión informativa telefónica a legisladores. El senador republicano Steve Daines calificó el intercambio como “constructivo“, aunque reconoció que los funcionarios aportaron pocos detalles sobre el contenido del acuerdo.

La evaluación del líder demócrata en el Senado, Chuck Schumer, fue mucho más crítica. “Fue deficiente y careció de detalles“, afirmó.El lunes, Steve Witkoff y el secretario de Estado, Marco Rubio, ofrecieron una sesión informativa telefónica a legisladores (REUTERS)El lunes, Steve Witkoff y el secretario de Estado, Marco Rubio, ofrecieron una sesión informativa telefónica a legisladores (REUTERS)

Schumer también cuestionó los beneficios del entendimiento alcanzado con Teherán. “Después de arrastrar a Estados Unidos a una guerra costosa, la administración Trump todavía no puede mencionar una sola cosa que los estadounidenses obtuvieron a cambio. En cambio, el secretario Rubio me confirmó que Irán recibirá miles de millones de dólares en ingresos petroleros mientras conserva una peligrosa capacidad de presión sobre el estrecho de Ormuz“, sostuvo.

Mientras tanto, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, anunció que 6.000 millones de dólares de un total de 12.000 millones de dólares en activos iraníes congelados en Qatar serán liberados y transferidos a Irán.

Pezeshkian calificó el memorando de entendimiento como “una gran victoria para el pueblo iraní“. El acuerdo también contempla exenciones estadounidenses a las sanciones aplicadas sobre los sectores petrolero y petroquímico iraní.

La situación también movilizó a los gobiernos europeos. El presidente francés, Emmanuel Macron, informó que trabaja junto con Omán para reducir las tensiones y colaborar con sus aliados en tareas de desminado del estrecho de Ormuz.

Horas después, el viceministro de Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, respondió mediante un mensaje publicado en la red social X. El funcionario sostuvo que la retirada de minas corresponde exclusivamente a Irán, conforme al plan de 14 puntos acordado, y advirtió a Francia que no complique la situación.

(Con información de REUTERS)

Más de 100 venezolanos que fueron deportados de Estados Unidos horas antes de los terremotos continúan desaparecidos

El vuelo de deportación procedente de Miami aterrizó en Caracas pocas horas antes de los sismos. A bordo viajaban 146 venezolanos, entre ellos 19 mujeres y siete niños

Infobae

30 Jun, 2026

Migrantes venezolanos caminan por un puente aéreo a su llegada en un avión de Eastern Airlines procedente de Estados Unidos, en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, en Maiquetía, Venezuela, 16 de enero de 2026. REUTERS/Leonardo Fernández Viloria

Más de un centenar de venezolanos recién deportados de Estados Unidos se encontraban alojados en un hotel de La Guaira cuando los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron la costa norte de Venezuela el miércoles. Los sobrevivientes relataron que quedaron atrapados entre los escombros, caminaron varios kilómetros en busca de ayuda y lograron comunicarse con sus familias después de horas de incertidumbre.

El vuelo de deportación procedente de Miami aterrizó en Venezuela pocas horas antes de los sismos. A bordo viajaban 146 venezolanos, entre ellos 19 mujeres y siete niños, según ICE Flight Monitor, una iniciativa de Human Rights First que monitorea los vuelos de deportación. Tras arribar al país, las autoridades trasladaron al grupo al Hotel Santuario La Llanada, en La Guaira, donde permanecían mientras completaban trámites médicos y de identificación antes de regresar a sus hogares.

Lisbeth Portillo, de 58 años, contó que logró salir de entre los escombros junto con otros 20 deportados. El grupo recorrió las calles de La Guaira en busca de ayuda después del derrumbe del edificio. “Caminamos unos cinco kilómetros, y yo lloré y lloré… no había comunicación”, relató en una entrevista telefónica desde su casa en Maracaibo.

Según su testimonio, el grupo llegó finalmente a una sede de la Guardia Nacional, donde pudo utilizar un teléfono para contactar a sus familiares. “He vuelto a nacer; Dios me dio una segunda oportunidad”, expresó Portillo. “Estoy traumatizada”, agregó entre lágrimas.

El gobierno venezolano informó que los terremotos dejaron más de 1.700 muertos en distintas zonas del país.

Portillo explicó que compartía una habitación del segundo piso con otras dieciséis mujeres. Poco antes del primer terremoto salió al balcón para observar el mar. “Salí al balcón para contemplar el mar y vi que el cielo estaba negro; hacía mucho calor”, recordó. Después volvió a la habitación y se acostó sobre una cama.

En la carretera hacia La Guaira, una iglesia destruida ponía de manifiesto la devastación causada por los terremotos que sacudieron Venezuela el miércoles (NYT)En la carretera hacia La Guaira, una iglesia destruida ponía de manifiesto la devastación causada por los terremotos que sacudieron Venezuela el miércoles (NYT)

Minutos más tarde comenzaron las sacudidas. “Empecé a oír ‘papá, papá, papapá’, y vi cómo las mujeres que estaban a mi lado empezaban a caer”, contó. “Todas gritaban pidiendo ayuda”.

Casi de inmediato se produjo un segundo terremoto. “Me caí y quedé enterrada y cubierta por una viga, pero el temblor movió todo a mi alrededor y pude salir”, relató Portillo, quien señaló que sufrió moretones en distintas partes del cuerpo.

La mujer quedó involucrada en la campaña de deportaciones masivas impulsada por el gobierno de Donald Trump. Según ICE Flight Monitor, Estados Unidos registró en mayo 288 vuelos de deportación hacia 38 países, entre ellos Burkina Faso, Camboya, Camerún, Chile, Costa de Marfil y Venezuela.

La misma organización indicó que durante mayo salieron 12 vuelos de deportación hacia Venezuela, con una frecuencia de tres operaciones semanales. Los vuelos se reanudaron en febrero de 2025 después de una interrupción de 13 meses.

Portillo señaló que las autoridades venezolanas les realizaron exámenes médicos y les entregaron documentos de identificación al llegar al hotel. También les informaron que regresarían a sus hogares al día siguiente, pero los terremotos alteraron esos planes.

El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de Estados Unidos no respondió de inmediato a una solicitud de información de la agencia AP sobre lo ocurrido con el grupo de deportados.

Unas mujeres preparan comida en el interior de un edificio dañado tras los terremotos ocurridos en La Guaira, Venezuela, el 29 de junio de 2026. REUTERS/Maxwell BricenoUnas mujeres preparan comida en el interior de un edificio dañado tras los terremotos ocurridos en La Guaira, Venezuela, el 29 de junio de 2026. REUTERS/Maxwell Briceno

Un video difundido por el gobierno venezolano en redes sociales mostró el momento en que los pasajeros del vuelo llegaron al aeropuerto de Caracas y recibieron a las autoridades venezolanas antes de su traslado al hotel.

Otra de las pasajeras, Jenny Rodríguez, de 24 años, contó a la cadena Telemundo que también quedó atrapada bajo los escombros del edificio. “Quedé atrapada bajo los escombros. Un compañero que viajaba en el mismo vuelo se acercó; logré liberar mi mano de los escombros, lo agarré por los pantalones y le rogué que me ayudara”, relató. “Gracias a Dios —y a Él— pude salir de allí”.

Mientras algunos sobrevivientes lograron reunirse con sus familias, otras personas continuaban buscando información sobre sus seres queridos.

Liliana Rojas declaró a Telemundo que intentaba localizar a su pareja, de 33 años, quien permanecía detenido en un centro de detención de El Paso, Texas, antes de ser deportado. “Nadie da respuesta a nada”, afirmó Rojas, al explicar que el centro de detención únicamente le confirmó que el hombre fue enviado a Venezuela.

Portillo también enfrentó dificultades para contactar a sus familiares. Contó que no recordaba los números telefónicos de sus hijos y decidió llamar a su esposo, que permanece en Estados Unidos. “Le dije: ‘César, estoy viva. Ayúdame’. Y mi marido no paraba de decir: ‘No puede ser’”, recordó. “‘Estoy viva, salí de entre los escombros, estoy viva’, le dije”.

Su esposo avisó a sus hijos, quienes viajaron para reunirse con ella al día siguiente. “Nací ese día; el 24, volví a nacer”, concluyó Portillo, quien residió durante más de cuatro años en el sur de Florida y afirmó que mantenía una solicitud de asilo pendiente en Estados Unidos.

(Con información de Associated Press)

Title
.