La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni; junto al presidente de Estados Unidos, Donald Trump (Europa Press)
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a criticar este sábado a la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, en un nuevo mensaje en su red Truth Social, en el que la acusó de buscar su amistad para mejorar sus números de popularidad.
“La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, me pidió una y otra vez una foto conmigo durante la reunión del G7 en Francia. No le está yendo bien en Italia con su nivel de popularidad, posiblemente porque le dio la espalda a Estados Unidos”, escribió el mandatario.
Luego fue más lejos y vinculó ese supuesto distanciamiento con la negativa de Roma a ceder sus instalaciones militares durante las operaciones contra Irán. “Ni siquiera nos permitió utilizar las pistas o aeródromos de Italia, lo que representó un gran inconveniente logístico, y esto a pesar de que Estados Unidos aporta cientos de miles de millones de dólares al año para proteger a Italia y a otros ‘supuestos’ aliados de la OTAN“, expresó.
El presidente concluyó su mensaje con un rechazo explícito: “Ahora, después de que Estados Unidos derrotó militarmente a Irán, ella quiere volver a ser amiga para mejorar sus ‘números’. ¡No, gracias!”.
El mensaje de Donald Trump en su cuenta en la red Truth Social
Meloni respondió horas después con dos publicaciones. En la primera, en inglés, en Instagram, fue directa: “Estos ataques constantes e injustificados son absurdos. Ser tu amiga no ha ayudado en absoluto a mi popularidad, ni depende de mi relación contigo. Mi popularidad depende de mi capacidad para defender el interés nacional de Italia, y eso es precisamente lo que siempre he hecho”.
Sobre las bases militares, la primera ministra fue igualmente tajante: “Su uso se rige por acuerdos que siempre hemos respetado y que no pueden violarse mientras yo sea primera ministra. Italia sigue siendo una nación soberana”. Y cerró con una frase que resume el tono del intercambio: “Mi popularidad no es asunto tuyo. Sugiero que te centres en la tuya”.
En un segundo post, ya en italiano, Meloni anunció que no volvería sobre el asunto: “Sigo creyendo en la unidad de Occidente y no creo que esto sea un espectáculo a la altura de nuestra tarea“.El posteo de Giorgia Meloni en Instagram
Trump también minimizó el encuentro que ambos mantuvieron en Evian-les-Bains, donde las imágenes los mostraron conversando en profundidad, sentados uno al lado del otro en un pequeño sofá: “Probablemente está contenta de que hablé con ella. No tenía que hacerlo”, declaró.
Meloni respondió ese mismo viernes con contundencia: “Las declaraciones de Donald Trump son completamente inventadas. Francamente, estoy asombrada”. La primera ministra le reprochó comportarse con “mucha mayor indulgencia” hacia los enemigos de Occidente que hacia sus aliados históricos, y fue categórica: “Ni yo ni Italia suplicamos jamás”.
Meloni afirmó que Trump inventó la historia de que ella le rogó tomarse una foto
El canciller Antonio Tajani fue aún más lejos y anunció la cancelación de su visita prevista a Washington la semana siguiente. “Las palabras graves y ofensivas del presidente Trump hacia la primera ministra Giorgia Meloni ofenden a toda Italia“, escribió en X.
Desde el entorno más cercano de la jefa de gobierno también llegaron críticas de una dureza inusual. Giovanbattista Fazzolari, subsecretario en la oficina de la primera ministra y uno de sus aliados políticos más cercanos, arremetió contra Trump con un tono que antes hubiera sido impensable en ese círculo: “No está claro si por intención o ineptitud, está destruyendo las históricas relaciones entre Estados Unidos y Europa”.
Fazzolari añadió que Trump había logrado “algo nada fácil: hacer que Estados Unidos sea impopular en todo el continente europeo, dañando no solo a Europa sino sobre todo a Estados Unidos”.El presidente estadounidense, Donald Trump, conversa con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, al margen de la Cumbre del G7 en Evian-les-Bains, Francia, el 17 de junio de 2026 (Primer Ministro italiano/Imagen distribuida a través de REUTERS)
El deterioro de esta semana contrasta con las señales que habían surgido durante el propio G7, donde ambos líderes parecían haber estabilizado una relación previamente tensa. Las imágenes de Evian-les-Bains mostraron a Meloni y Trump en una conversación extensa, pero el presidente norteamericano se encargó de restarle valor al encuentro desde el primer momento.
Meloni fue en su momento una de las defensoras más firmes de Trump en Europa y la única líder del continente que asistió a su investidura en enero de 2025. La relación se tensó este año cuando la primera ministra criticó los ataques de Trump al papa León XIV tras la condena de este al conflicto con Irán. Trump respondió con una dura reprimenda pública en la que acusó a Meloni de falta de coraje, en lo que fue el primer choque abierto entre ambos mandatarios.
El mandatario norteamericano aseguró que el régimen iraní fue quien buscó el acercamiento con Washington, tras conocerse el aplazamiento de la ceremonia en Suiza. “Dejaremos que transcurran los 60 días”, expresó
El presidente de EEUU, Donald Trump, aseguró este viernes que Irán fue quien buscó el acercamiento con Washington y advirtió que Teherán no recibirá fondos contemplados en el reciente acuerdo para poner fin a la guerra entre ambos países, en medio del aplazamiento de las negociaciones nucleares debido a los ataques israelíes en el Líbano.
“No nos reunimos por desesperación; fue Irán quien lo hizo. ¡Están acabados! Dejaremos que transcurran los 60 días (de la segunda fase del acuerdo). No recibirán dinero alguno, ¡ni diez centavos!”, escribió Trump en un mensaje difundido por Truth Social, sin ofrecer más detalles.
Este viernes, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, responsabilizó a Estados Unidos de los últimos ataques israelíes en Líbano y advirtió de que “Irán tomará medidas para proteger a sus aliados”.
Bagaei atribuyó a Estados Unidos la “responsabilidad directa” de los ataques israelíes en Líbano y recordó que el fin de las hostilidades en ese país forma parte del memorando de entendimiento firmado por Trump y el presidente iraní, Masud Pezeshkian, que entró en vigor este jueves.
Sus declaraciones se producen después de que Israel lanzara este viernes nuevos ataques en territorio libanés que causaron al menos 18 muertos.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei. EFE/Gobierno de Irán
Irán lleva semanas advirtiendo que el frente libanés es una de las líneas rojas que puede hacer descarrilar el acuerdo con EEUU en caso de que Israel siga atacando Líbano.
Las negociaciones nucleares entre Estados Unidos e Irán, previstas para comenzar este viernes en Suiza, fueron aplazadas debido a esas hostilidades.
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, insistió hoy en que “de forma inequívoca”, el Ejército israelí continuará ocupando parte del sur del Líbano y enfrentándose a la milicia chií Hezbollah, horas después de que el vicepresidente de EEUU, JD Vance, dijera que Israel tiene que “respetar” el proceso de paz iniciado con Irán.
Estados Unidos e Irán pospusieron ayer una reunión prevista en Ginebra hoy con los mediadores en las negociaciones -Qatar y Pakistán- para formalizar su memorando de entendimiento y comenzar a abordar detalles de un acuerdo de paz más duradero.
Fuentes iraníes indicaron que su delegación suspendió en el último minuto su viaje debido a los ataques en Líbano por parte de Israel, a quien también exigen que cese la ocupación del sur libanés.
El número dos de la Casa Blanca expresó que tiene “gran confianza” en alcanzar un acuerdo para mantener el alto el fuego en Líbano tras los ataques de Hezbollah e Israel. Sin embargo, la disputa por el estrecho de Ormuz del sábado añadió una presión extra al diálogo técnico en Bürgenstock
El vicepresidente de EE. UU., JD Vance (Matt Rourke/REUTERS/Archivo)
JD Vance, vicepresidente de Estados Unidos, arribó este domingo a la base aérea de Emmen a las 05:59 (hora local) en Suiza para participar en el inicio formal de las negociaciones con la delegación del régimen de Irán, con el objetivo de limitar el programa nuclear de Teherán y consolidar el acuerdo provisional que busca poner fin a la guerra en Medio Oriente.
El pacto marco fue firmado en la semana y los principales negociadores de Estados Unidos e Irán disponen de 60 días para definir los aspectos técnicos con impacto en la economía global y la seguridad internacional.
JD Vance, destacó antes de iniciar el viaje hacia el país europeo que persisten “cuestiones técnicas” por resolver en el marco de las negociaciones nucleares con Irán. Vance expresó tener “gran confianza” en la posibilidad de alcanzar un acuerdo que permita sostener el alto el fuego. “Creo que vamos a avanzar en el tema nuclear y en el tema el alto el fuego en Líbano”, afirmó.
El vicepresidente precisó que las delegaciones prevén “varios días de conversaciones”, tanto en relación al programa nuclear iraní como a la consolidación del cese de hostilidades en el Líbano.
Los primeros días luego de la rubrica del acuerdo se complicaron por el enfrentamiento armado en Líbano entre Israel y el grupo respaldado por Irán, Hezbollah, y por el anuncio del Ejército iraní sobre el cierre del estrecho de Ormuz, paso clave para el flujo mundial de petróleo y gas natural.
Barcos en el estrecho de Ormuz, vistos desde Musandam, Omán. 18 junio 2026 (REUTERS)
El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) negó que el paso estratégico estuviera cerrado y afirmó que “las fuerzas estadounidenses siguen vigilando la situación para garantizar que el tráfico marítimo continuara fluyendo”. Vance sostuvo que “millones de barriles de petróleo transitaron por el estrecho en los últimos días”.
El segundo al mando de la Casa Blanca viajó tras la confirmación, en la televisión estatal iraní, de la llegada de los negociadores de Irán a Suiza. Entre ellos figuran el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Qalibaf, y el ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, además de funcionarios del Banco Central y de la industria petrolera.
El viceministro de Asuntos Exteriores de la Secretaría del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Baqeri, también forma parte de la delegación iraní y sostuvo: “Dada nuestra experiencia con los incumplimientos de los compromisos por la otra parte debemos exigir seriamente que cumplan con sus compromisos”.
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyyed Abbas Araghchi (en el centro), llega al complejo turístico de Bürgenstock en Obbürgen, cerca de Lucerna (Suiza), a primera hora del domingo 21 de junio de 2026 (Urs Flueeler/Keystone vía AP)
El vicepresidente estadounidense se suma al enviado especial Steve Witkoff y a Jared Kushner, yerno del presidente Donald Trump, quienes ya se encontraban en el complejo turístico de Bürgenstock, cerca de Lucerna, para abordar los detalles técnicos de las negociaciones nucleares.
En las conversaciones también participan el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, el jefe del ejército, Asim Munir, y mediadores de Qatar. Vance afirmó que su presencia en Suiza sería de “uno o dos días”, dejando el trabajo detallado a Witkoff y Kushner. Sin embargo, su participación incrementó el escrutinio sobre su figura, en momentos en que evalúa una candidatura presidencial para 2028.
El acuerdo firmado por Trump y el presidente iraní Masoud Pezeshkian permite a Teherán vender petróleo sin restricciones y acceder a miles de millones de dólares en activos congelados. Además, exige a Irán reducir sus reservas de uranio altamente enriquecido, almacenadas bajo instalaciones que fueron blanco de ataques estadounidenses durante la operación “Furia Épica”.Jared Kushner, yerno de Donald Trump, y Steve Witkoff, enviado especial para las Misiones de Paz, el domingo 12 de abril de 2026, en Islamabad, Pakistán (Jacquelyn Martin/REUTERS)
El pacto también establece la libre circulación de buques comerciales por el estrecho de Ormuz durante 60 días, sin descartar la posibilidad de tarifas futuras impuestas por Irán. Trump advirtió que Estados Unidos podría imponer peajes en el estrecho si no se logra un acuerdo definitivo en 60 días, y aseguró en redes sociales que esos fondos serían “por servicios prestados como ángel guardián a los países de Medio Oriente”.
Ni Israel ni Hezbollah forman parte del acuerdo. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, aseguró que mantendrá a sus fuerzas en el sur del Líbano hasta que desaparezca cualquier amenaza contra Israel.
El grupo terrorista condicionó el cese de hostilidades a una retirada israelí. Los enfrentamientos registrados tras el acuerdo entre Washington y Teherán provocaron 47 muertes en Líbano, incluyendo cuatro soldados israelíes.
Entre negociaciones de paz y mano dura, reformas sociales y reducción del Estado: la segunda vuelta en Colombia definirá el rumbo del país y podría tener repercusiones en toda la región.
De la Espriella (izqda.) ganó la primera vuelta sobre Iván Cepeda (dcha.), aliado de Petro.Imagen: Andres Lozano/LongVisual/ZUMA Press/picture alliance | Luisa Gonzalez/Reuters
El 21 de junio, Colombia se enfrenta a una de las elecciones más importantes de su historia reciente. En la segunda vuelta de las elecciones presidenciales se enfrentan dos políticos que defienden visiones totalmente opuestas sobre el Estado, la seguridad y la sociedad: el senador de izquierda y defensor de los derechos humanos Iván Cepeda, y el abogado y empresario de ultraderecha Abelardo de la Espriella.
Para muchos observadores, esto va mucho más allá de la sucesión del actual presidente, Gustavo Petro. Se considera que estas elecciones decidirán si Colombia sigue el rumbo tomado en los últimos años, con reformas sociales y negociaciones con grupos armados, o si el país toma un camino mucho más conservador y centrado en la seguridad. Por eso, la presidenta interina del Instituto GIGA de Hamburgo, Sabine Kurtenbach, habla con DW de unas “elecciones que marcarán el rumbo”.
Un país entre el cambio y la desilusión
Colombia está pasando por una fase de cambios políticos. En 2022, con Gustavo Petro, un candidato de izquierda ganó por primera vez las elecciones presidenciales. Su Gobierno prometió reformas sociales, una mayor participación de los grupos más desfavorecidos, la aplicación del acuerdo de paz con la guerrilla de las FARC y una nueva estrategia para lidiar con los grupos armados.
El balance es mixto. Según la experta en Colombia Viviana García Pinzón, investigadora del Instituto Arnold Bergstraesser de Friburgo, especializado en estudios transregionales, se han logrado avances en la lucha contra la pobreza, la restitución de tierras y la inclusión social. Al mismo tiempo, algunas reformas clave han fracasado o solo se han aplicado parcialmente. Evalúa de forma especialmente crítica la política de paz: la estrategia de la “paz total” no ha alcanzado sus objetivos ni ha reducido de forma decisiva la violencia contra la población civil, según explica García Pinzón en entrevista con DW.
Kurtenbach opina lo mismo. Petro se presentó con una “agenda muy progresista y socialmente transformadora”, pero “prometió mucho y cumplió muy poco”. Sobre todo en lo que respecta a la política de paz, critica la falta de estrategia y la escasa aplicación. Esto ha generado “ira y decepción”, incluso entre muchos seguidores del Gobierno. En este contexto, las elecciones también se ven como un voto sobre el legado político de Petro.
¿Quién es Iván Cepeda?
Iván Cepeda, de 63 años, es uno de los representantes más conocidos de la izquierda colombiana. A diferencia de Petro, no viene de un movimiento guerrillero, sino del ámbito de los derechos humanos. García Pinzón lo describe como un político que “siempre se ha movido en espacios institucionales y legales”. Su trayectoria política está marcada por un “compromiso muy firme con los derechos humanos”.
Cepeda es hijo del senador de izquierda Manuel Cepeda Vargas, asesinado en 1994. Lleva años comprometido con la superación de la violencia política y ha participado en las conversaciones de paz con la guerrilla de las FARC y el ELN.
Políticamente, aboga por dar continuidad a elementos clave de la línea de Petro: más políticas sociales, la aplicación del acuerdo de paz, las negociaciones con los grupos armados y una transformación socio-ecológica del país. El abandono de los combustibles fósiles también es una de sus principales prioridades.
Su problema en la campaña electoral: muchos votantes lo consideran competente, pero no especialmente carismático. Kurtenbach lo describe como un político serio al que le cuesta despertar emociones.
Iván Cepeda partía como favorito en la mayoría de las encuestas previas a la primera vuelta presidencial en Colombia, pero Abelardo de la Espriella (en la imagen) dio la sorpresa con el 43,74 por ciento de los votos.Imagen: Lucas Aguayo Araos/Anadolu/picture alliance
¿Quién es Abelardo de la Espriella?
Su rival, Abelardo de la Espriella, es justo lo contrario. Este abogado y empresario apenas estaba en el radar antes de que empezara la campaña electoral. Ahora, sin embargo, lidera las encuestas.
Su perfil político recuerda a muchos observadores a la nueva derecha de América Latina y EE. UU. García Pinzón lo sitúa entre los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, de El Salvador, Nayib Bukele y de Argentina, Javier Milei. Dice que no es un político de carrera al uso, pero que tiene vínculos muy estrechos con las élites económicas y políticas.
Su campaña se basa en las redes sociales, una puesta en escena impactante y mensajes contundentes. De la Espriella promete un Estado más ágil, un fortalecimiento del sector privado y una actuación sin concesiones contra los grupos armados. Cuenta con el apoyo, entre otros, de Donald Trump, Javier Milei, y del presidente de Ecuador, Daniel Noboa.
Según García Pinzón, para muchos seguidores encarna un modelo de éxito basado en la “prosperidad, la fuerza y el modelo familiar tradicional”. Al mismo tiempo, advierte de una evolución política que podría tener rasgos autoritarios. De la Espriella representa “una derecha como Colombia aún no ha conocido”.
¿Paz o mano dura?
Casi ningún tema marca tanto las elecciones en Colombia como la situación de seguridad. A pesar del acuerdo de paz de 2016, muchas regiones siguen sufriendo la presencia de grupos armados, el tráfico de drogas y la violencia.
En este punto, los candidatos difieren radicalmente. Mientras que Cepeda apuesta por las negociaciones y la continuación del proceso de paz, de la Espriella aboga por una política de “mano dura”. Ha anunciado que pondrá fin a las conversaciones con los grupos guerrilleros y que se orientará más hacia los modelos de seguridad de Bukele en El Salvador.
Para Kurtenbach, ese rumbo conlleva riesgos considerables. Es cierto que los esfuerzos de paz realizados hasta ahora no han tenido un éxito total. Aun así, advierte que no hay que ponerles fin de forma brusca. Los problemas estructurales de Colombia siguen sin resolverse. “Se avecina un nuevo ciclo de violencia”, afirma.
García Pinzón también teme una escalada. La idea de querer resolver los conflictos políticos exclusivamente por la vía militar podría agravar la polarización y extender la violencia, más allá de los grupos armados, a toda la sociedad.
Repercusiones para la región
Las elecciones se siguen con mucha atención en toda América Latina. Según García Pinzón, no solo está en juego el futuro de Colombia, sino también la evolución política de toda la región.
En política exterior, ambos candidatos marcarían un rumbo diferente. De la Espriella se considera proestadounidense. “Abelardo de la Espriella sigue claramente la línea de Trump”, dice Kurtenbach.
Una victoria electoral de la ultraderecha desplazaría aún más hacia la derecha el equilibrio político en Latinoamérica. Ya hoy en día gobiernan presidentes conservadores que apoyan a De la Espriella, como Milei en Argentina y Noboa en Ecuador.
Si, por el contrario, gana Cepeda, es probable que Colombia apueste más por la cooperación con los gobiernos de izquierda de Brasil y México y continúe intentando resolver los conflictos mediante negociaciones en lugar de hacerlo por la vía militar.
Más que unas elecciones normales
Independientemente del resultado, Colombia se enfrenta a enormes retos: violencia persistente, desigualdad social, un sistema de partidos fragmentado y una sociedad cada vez más polarizada.
Ambos candidatos están en un empate técnico. Según los expertos, aún no se sabe quién de los dos ganará la segunda vuelta el domingo. Para Kurtenbach, al final podría ser decisiva sobre todo la movilización de sus propios seguidores.
(cp)
Qué se vota hoy en Colombia: claves para entender la segunda vuelta presidencial del 21 de junio de 2026
El proceso electoral enfrenta a Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda tras una primera ronda sin ganador absoluto. La jornada se realiza bajo un sistema de mayoría simple, con participación de ciudadanos dentro y fuera del territorio nacional, y busca que el resultado final se determine entre las dos opciones con mayor votación en la etapa inicial
Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda se disputarán el 21 de junio las elecciones presidenciales en una segunda vuelta – crédito Imagen Ilustrativa Infobae
El día de hoy 21 de junio de 2026 se desarrolla en Colombia la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. En esta jornada, la ciudadanía habilitada en el censo electoral elige al presidente y vicepresidente de la República para el periodo constitucional 2026-2030. El cargo será asumido en agosto de 2026, conforme al calendario institucional del país.
La segunda vuelta es un mecanismo previsto en la Constitución Política que se activa cuando ninguno de los candidatos alcanza la mayoría absoluta en la primera ronda. Su objetivo es garantizar que el jefe de Estado sea elegido con un respaldo mayoritario de los votantes.
A continuación, se presentan las principales claves para comprender este proceso electoral, su funcionamiento, los participantes y los aspectos logísticos de la jornada.
¿Qué se vota hoy en Colombia?
En esta jornada electoral se elige exclusivamente al presidente y vicepresidente de la República de Colombia.
No se vota por otros cargos de representación popular como Congreso, gobernaciones o alcaldías. La elección se limita a los dos candidatos que obtuvieron la mayor votación en la primera vuelta.
La segunda vuelta electoral busca que el presidente electo cuente con legitimidad democrática suficiente, al ser elegido por mayoría de votos válidos entre dos opciones finales.
¿Por qué Colombia tiene segunda vuelta presidencial en 2026?
El sistema electoral colombiano establece la segunda vuelta como un mecanismo para garantizar que el ganador obtenga un respaldo mayoritario y no una simple pluralidad de votos.
En la primera vuelta presidencial, realizada el 31 de mayo de 2026, ningún candidato superó el umbral del 50% más uno de los votos válidos, por lo que se activó la segunda fase del proceso electoral.
Este modelo permite que la ciudadanía decida entre las dos opciones más votadas, reduciendo el riesgo de que un presidente sea elegido con un bajo nivel de apoyo en un escenario de fragmentación política.
Las urnas de votación son los espacios donde se depositan los votos durante el conteo manual realizado por jurados electorales al cierre de la jornada. – crédito Imagen Ilustrativa Infobae
¿Quiénes son los candidatos que buscan llegar a la Presidencia?
Los dos aspirantes que compiten en esta segunda vuelta representan posturas políticas y proyectos de país distintos.
Abelardo de la Espriella
Abelardo de la Espriella es un abogado de 47 años y fundador del movimiento político Defensores de la Patria, que pasó en poco tiempo de figura mediática controvertida a convertirse en el candidato presidencial más votado en la primera vuelta del 31 de mayo de 2026 en Colombia. Su resultado lo llevó al segundo balotaje frente a Iván Cepeda, consolidando un discurso centrado en la mano dura y la oposición al gobierno de Gustavo Petro.
Es abogado de la Universidad Sergio Arboleda y fundador del bufete De La Espriella Lawyers. Ha ganado notoriedad por representar a figuras políticas, empresariales y militares en casos judiciales complejos, incluyendo nombres polémicos como Álex Saab y David Murcia Guzmán, lo que ha contribuido a su perfil público dividido entre lo mediático y lo controversial.
Su crecimiento político se consolidó a finales de 2025, cuando comenzó su campaña presidencial y logró posicionarse como el principal referente del voto antipetrista, sin pertenecer a un partido tradicional. Se define como un líder de una derecha radical en renovación, con un estilo de campaña basado en la polarización y el discurso de outsider.
En su propuesta política, plantea una agenda de mano dura contra el crimen, incluyendo el fortalecimiento militar, reactivación de fumigaciones a cultivos ilícitos, cooperación con Estados Unidos e Israel y la creación de megacárceles. En redes sociales ha propuesto medidas altamente controversiales como la pena de muerte para asesinos de niños y se declara defensor de la “familia tradicional”.
En economía propone reducir impuestos, recortar el Estado y mantener la explotación petrolera, diferenciándose del enfoque de la izquierda. En política exterior, plantea distanciarse del gobierno de Venezuela hasta que haya elecciones democráticas y ha expresado afinidad con líderes como Donald Trump y Nayib Bukele.
Iván Cepeda
Iván Cepeda, de 63 años, es senador del Pacto Histórico y llegó a la campaña presidencial de 2026 como el principal referente de la izquierda colombiana tras ganar la consulta interna del movimiento. Su candidatura se consolidó de forma tardía, ya que hasta finales de 2025 no era el nombre principal para suceder a Gustavo Petro, pero terminó convirtiéndose en la figura dominante del sector.
Su ascenso estuvo marcado por su papel en el caso judicial contra Álvaro Uribe Vélez, proceso en el que participó como víctima y testigo y que le dio una alta exposición pública. Aunque el caso tuvo múltiples giros (incluida una condena inicial y posterior revocatoria), su visibilidad en el escenario político lo posicionó como uno de los actores centrales de la contienda presidencial.
Cepeda nació en Bogotá el 24 de octubre de 1962 y es hijo del congresista asesinado Manuel Cepeda Vargas y de la dirigente comunista Yira Castro, un origen familiar que ha influido profundamente en su perfil político, fuertemente ligado a la defensa de los derechos humanos y las víctimas del conflicto.
Su trayectoria incluye la fundación del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado, su paso por el Polo Democrático y su llegada al Senado en 2014, cargo en el que ha sido reelegido. En el Congreso ha participado en temas de paz, negociación con grupos armados y denuncias de parapolítica, además de haber actuado como facilitador en procesos de diálogo con las FARC, el ELN y acercamientos con el Clan del Golfo.
En su campaña, Cepeda se presenta como un defensor de la paz, la justicia social y los derechos humanos, con una estrategia más discreta basada en actos públicos y pocas entrevistas. Su perfil contrasta con el de su rival en segunda vuelta, al centrarse en la continuidad del proyecto progresista y la defensa del modelo impulsado por el gobierno de Gustavo Petro.Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella son los candidatos que compiten en la segunda vuelta presidencial tras obtener las mayores votaciones en la primera ronda. – crédito Imagen Ilustrativa Infobae
¿Quién puede votar en las elecciones presidenciales de Colombia?
El censo electoral para estos comicios incluye a 41.421.973 ciudadanos colombianos, de los cuales 1.414.661 residen en el exterior.
Pueden votar los ciudadanos que:
Sean mayores de 18 años
Estén inscritos en el registro electoral
Tengan la cédula de ciudadanía vigente
No tengan suspendidos sus derechos políticos
El voto es un derecho constitucional, no obligatorio. Ningún ciudadano puede votar más de una vez y los extranjeros no están habilitados para participar en elecciones presidenciales.
¿Cómo funciona la segunda vuelta presidencial en Colombia?
La segunda vuelta es un proceso de elección directa entre dos candidatos.
El ganador es quien obtenga la mayor cantidad de votos válidos, sin necesidad de alcanzar un porcentaje mínimo adicional.
El voto en blanco continúa como opción electoral, aunque solo tendría efectos jurídicos si supera en número a los votos de ambos candidatos, lo que implicaría la repetición del proceso electoral con nuevos aspirantes.
¿Los colombianos en el exterior también pueden participar?
Sí. Más de 1,4 millones de colombianos en el exterior pueden ejercer su derecho al voto en consulados y centros autorizados.
Esta participación permite que la diáspora colombiana intervenga en la elección del presidente, bajo las mismas condiciones establecidas para los votantes dentro del territorio nacional.
¿Dónde se puede consultar el puesto de votación?
Cada ciudadano puede consultar su lugar de votación a través del portal oficial de la Registraduría Nacional, el proceso se realiza mediante el número de cédula, el sistema informa:
Dirección del puesto de votación
Mesa asignada
Ubicación tanto en Colombia como en el exterior
¿A qué hora abren y cierran las mesas de votación?
Las mesas de votación funcionan en horario continuo:
Apertura: 8:00 a. m.
Cierre: 4:00 p. m. (hora local)
El horario aplica en todo el país y en los puestos habilitados en el exterior. Las personas que se encuentren dentro del recinto antes del cierre pueden votar aunque el proceso se extienda unos minutos.
¿Qué documento se necesita para votar?
El único documento válido para sufragar es la cédula de ciudadanía, en formato físico o digital.
No se aceptan pasaportes, licencias de conducción, contraseñas ni otros documentos de identificación.
¿Qué pasa después del cierre de las urnas?
Una vez finalizada la jornada, se inicia el conteo manual y público de los votos en cada mesa.
Este proceso incluye:
Apertura de urnas
Conteo de votos por parte de jurados
Registro en formularios oficiales
Transmisión de resultados preliminares
El procedimiento se realiza bajo vigilancia de autoridades electorales y observadores.
¿Cómo se realiza el conteo de los votos?
El escrutinio es manual y se lleva a cabo en cada mesa de votación.
Los jurados cuentan los votos uno por uno, los clasifican y los registran en documentos oficiales. Posteriormente, estos resultados son enviados a los sistemas de consolidación nacional.
El proceso incluye controles y auditorías para verificar la integridad de la información.
¿Cuándo se conocerán los resultados de las elecciones?
Los resultados preliminares se publican pocas horas después del cierre de las urnas.
La autoridad electoral difunde avances en tiempo real. El resultado definitivo se consolida tras el escrutinio oficial y la verificación de actas.
En la mayoría de los casos, la tendencia del ganador suele conocerse el mismo día de la elección.
¿Cuándo asumirá el cargo el nuevo presidente de Colombia?
El presidente electo tomará posesión el 7 de agosto de 2026 y ejercerá funciones hasta agosto de 2030.
El periodo presidencial en Colombia es de cuatro años y no permite reelección inmediata.
¿Qué sucede si un ciudadano no vota?
El voto en Colombia es voluntario.
Quienes votan reciben un certificado electoral que puede otorgar beneficios administrativos, como tiempo compensatorio laboral o descuentos en trámites públicos.
No existen sanciones ni multas para quienes deciden no participar.Más de 1,4 millones de colombianos residentes en el exterior podrán votar en las elecciones presidenciales 2026. – crédito Imagen Ilustrativa Infobae
¿Qué diferencias hay entre la primera y la segunda vuelta presidencial?
En la primera vuelta participan todos los candidatos inscritos y se requiere mayoría absoluta para ganar.
En la segunda vuelta solo participan los dos más votados, y gana quien obtenga la mayoría simple.
El voto en blanco tiene presencia en ambas rondas, pero su impacto legal es limitado en la segunda vuelta.
¿Qué está en juego en las elecciones presidenciales de Colombia 2026?
El resultado de la elección define la orientación del poder ejecutivo para el periodo 2026-2030.
Entre los temas relevantes se encuentran la política económica, la seguridad, la implementación de reformas sociales, la gestión del conflicto armado, la relación con países vecinos y la estabilidad institucional.
El nuevo gobierno tendrá la responsabilidad de ejecutar su programa en un contexto de debates sobre desarrollo económico, seguridad ciudadana y reformas sociales.
¿Cuánto dura el mandato del presidente que resulte elegido?
El mandato presidencial en Colombia es de cuatro años, sin posibilidad de reelección inmediata. El periodo inicia en agosto de 2026 y finaliza en agosto de 2030.
Congresistas demócratas de Estados Unidos cuestionaron a Donald Trump por su presunta injerencia en las elecciones presidenciales en Colombia
El pronunciamiento, difundido por el representante Jim McGovern, sostiene que cualquier intento de funcionarios estadounidenses de influir en la segunda vuelta en Colombia vulnera la soberanía y los derechos democráticos
El grupo parlamentario señaló que influir en la elección presidencial de Colombia es incompatible con los principios estadounidenses de no injerencia en elecciones extranjeras – crédito Imagen Ilustrativa Infobae/Reuters
A menos de una semana para que se desarrolle la segunda vuelta presidencial en Colombia, el Congreso de los Estados Unidos se encuentra dividido frente a lo que será la jornada electoral donde se conocerá al nuevo sucesor de Gustavo Petro en el poder, que se definirá entre Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda.
Mientras que en el sector republicano observa con atención el desarrollo de los comicios presidenciales, por el lado demócrata hay preocupación frente a las recientes declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre el proceso en esta nación.
Un grupo de 20 parlamentarios de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, liderados por el congresista Jim McGovern, expresaron en una carta pública su rechazo a las menciones del mandatario norteamericano sobre las elecciones en Colombia, al considerar que se estaría entrometiendo en la decisión de la ciudadanía.
El pronunciamiento encabezado por Jim McGovern afirmó que el próximo presidente de Colombia debe ser elegido únicamente por el pueblo colombiano – crédito Annabelle Gordon/Reuters
En la misiva, los legisladores cuestionaron los intentos de funcionarios electos estadounidenses de “interferir” en los comicios colombianos y afirmaron que la decisión sobre el próximo presidente debe ser decidida únicamente por el pueblo colombiano.
“Los pueblos de Estados Unidos y Colombia han disfrutado de dos siglos de amistad y asociación, con la democracia como valor común central. Apoyamos de todo corazón el derecho del pueblo colombiano a ejercer sus libertades democráticas (…) Colombia está en medio de elecciones nacionales que determinarán al próximo presidente del país. El derecho a elegir a ese presidente pertenece al pueblo de Colombia, y solo al pueblo de Colombia”, se lee en el comunicado.
Acto seguido, McGovern y los 19 congresistas demócratas se refirieron al respaldo público de Trump al candidato presidencial Abelardo de la Espriella, en un post celebró la victoria del abogado colombiano en la primera vuelta, en la que obtuvo más de 10 millones de votos.
Los firmantes definieron como un insulto a la soberanía e integridad de Colombia cualquier respaldo de Estados Unidos a un candidato específico – crédito Captura de Pantalla Página web de Jim McGovern
“Consideramos las acciones del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y otros miembros del Congreso para respaldar, abogar o inclinar la balanza a favor de un candidato en particular como perjudicial para los derechos democráticos del pueblo colombiano, un insulto a su soberanía e integridad y totalmente inconsistentes con los principios estadounidenses de larga data de no injerencia en las elecciones extranjeras”, indicaron.
Por último, los congresistas recordaron que Estados Unidos y Colombia han mantenido históricamente una relación de “amistad y asociación” y expresaron su disposición a trabajar con el aspirante que resulte elegido en el balotaje del 21 de junio.
“El futuro de Colombia debe ser decidido por el pueblo colombiano, no por los políticos estadounidenses con su propia agenda. Trabajaremos con quien sea elegido democráticamente para avanzar relaciones entre Colombia y los Estados Unidos”, concluyeron.
En la primera vuelta del 31 de mayo, Abelardo De la Espriella obtuvo 43,7% de los votos e Iván Cepeda alcanzó 40,9%, respectivamente.Donald Trump había felicitado a Abelardo de la Espriella tras ganar en la primera vuelta presidencial de Colombia – crédito Charlie Cordero – Amr Alfiky/Reuters
¿Qué había dicho Trump sobre las elecciones en Colombia?
A través de una publicación hecha en su red social Truth Social, el presidente de los Estados Unidos Donald Trump felicitó al candidato colombiano Abelardo de la Espriella por el resultado de la primera ronda y sostuvo que, si llega a la Casa de Nariño, tendría una gestión exitosa.
“¡Felicitaciones al candidato presidencial colombiano, “El Tigre”, Abelardo de la Espriella, un líder inteligente, fuerte y duro, por su victoria decisiva en la primera ronda de las elecciones presidenciales de Colombia! Abelardo lucha incansablemente por, y ama, a su gran país y pueblo, tal como yo lo hago por los Estados Unidos de América”, escribió el mandatario norteamericano.
Así mismo, afirmó que De la Espriella podría impulsar la economía colombiana, generar más empleo y promover el comercio, y predijo que tendría resultados en la reducción de la inmigración ilegal y en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado.
Este fue el mensaje que compartió Donald Trump el miércoles 10 de junio de 2026 sobre las elecciones en Colombia y el triunfo de Abelardo de la Espriella – crédito @realDonaldTrump / Truth Social
Trump también se refirió a Iván Cepeda Castro, senador progresista que quedó segundo en las elecciones del 31 de mayo con más de 9,6 millones de votos,como un político “marxista de la izquierda radical” y afirmó que debe ser derrotado en las urnas.
“Debido a sus grandes logros y su apoyo político personal, es un honor para mí brindarle a Abelardo mi respaldo total. ¡“El Tigre” Abelardo de la Espriella no decepcionará al maravilloso pueblo de Colombia!”, puntualizó.