Reportaje: Cómo Putin se obsesionó con controlar hasta el último detalle de su imagen pública

Información del artículo

    • Autor,Bridget Kendall
    • Título del autor,Excorresponsal diplomática y en Moscú de la BBC
  • 5 junio 2026

Durante sus mandatos como presidente de Rusia, Vladimir Putin ha estado atento al poder de las imágenes.

La primera vez que lo entrevisté en 2001, un asistente apareció justo antes de que las cámaras se activaran y quitó los pequeños vasos de agua que había en la mesa frente a nosotros.

“¿Por qué hiciste eso?”, le pregunté.

“No queremos que nadie piense que eran para vodka”, fue la respuesta. “Y de todas formas, no podemos arriesgarnos a que se derrame un vaso en directo en televisión. La televisión es una bomba nuclear cuando se trata de publicidad”.

“Todo el mundo en Rusia, pero especialmente Putin, se dio cuenta de que la televisión era la clave para la consolidación del poder”, dice el autor y analista político Peter Pomerantsev.

En la foto de la izquierda está el rostro de Vladimir Putin cuando era adolescente. En la foto de la derecha, se le ve de adulto
Pie de foto,En su época de colegial hasta convertirse en el líder ruso que más tiempo ha permanecido en el cargo desde Joseph Stalin.

A lo largo de los años, Putin ha transformado a Rusia de una frágil democracia emergente en un Estado mayoritariamente autoritario que gira en torno a él mismo como presidente. Él mismo se ha transformado dramáticamente.

Las primeras fotos lo muestran como una figura menuda y reservada que parecía desconfiar de la cámara.

¿Cómo es que ese niño aparentemente callado y reservado que llegó a burócrata modesto se convirtió en un presidente que abrazó tan ávidamente el foco público?

Creado por la TV

Su fuerte interés en el poder de la imagen precedió con creces su ascenso al poder.

Como la mayoría de los jóvenes que crecieron en los años 60 y 70, Putin era un niño de la era de la televisión.

Sus modelos a seguir fueron los héroes espías de populares series y películas soviéticas.

Él mismo admitió que estos fuertes y silenciosos agentes dobles que luchaban contra los enemigos del Estado soviético fueron los que lo inspiraron a buscar una carrera en la KGB, la agencia de inteligencia de la Unión Soviética.

Como operativo de la KGB y luego como aparatchik diligente, evitaba llamar la atención. Pero cuando en 1999 fue catapultado al cargo de presidente en funciones y unos meses después elegido presidente, él y sus asesores de relaciones públicas demostraron ser muy conscientes de la importancia de la imagen visual para moldear su imagen presidencial.

Parte del proceso de creación de imágenes consistía en sacar lo que no era útil. Así que Putin parecía prácticamente abstemio. En las reuniones anuales con expertos en política exterior del Club de Discusión de Valdai, se limitaba a tomar una taza de té con miel mientras a ellos les servían vinos finos.

Un hombre una mujer parados en la calle frente a una vitrina que muestra varias botellas de vodka
Pie de foto,Putin creó una imagen de abstinencia en el contexto de una cultura de consumo alto de alcohol.

En ocasiones, cuando tomaba una bebida, sus guardaespaldas intentaban mantenerlo en secreto.

Una vez conocí al conserje de un museo local que me contó cómo se había sentado con el presidente para disfrutar de unas tortitas rusas untadas con vodka para darles un toque extra de energía. “Pero no se lo digas a nadie”, me suplicó. “Son muy estrictos con eso. Podría meterme en un gran lío.”

Otra parte del plan era reforzar el mensaje de que no se parecía en nada a su predecesor, Boris Yeltsin, cuyas muestras públicas de embriaguez habían desconcertado y avergonzado a muchos rusos.

A la izquiera, la reina Isabel II, con un vestido azul, lentes, una tiara y joyas azules, junta su copa a la de Boris Yeltsin que está a su lado brindando. Él está vestido con un traje negro y un corbatín negro. Atrás se ven tres hombres
Pie de foto,El consumo de alcohol por parte de Boris Yeltsin provocó vergüenza entre algunos rusos.

Putin se puso un casco de piloto para pilotar un caza. Su destreza en judo fue demostrada. Todo para comunicar que era un hombre vigoroso, sano y de acción, no un borracho enfermo.

Quizá lo más notorio de todo fue la serie de fotos que comenzó en 2007 en las que se le mostraba con el torso desnudo, montando un caballo como un Marlboro Man ruso, o pescando en un río o flexionando sus músculos en una vigorosa brazada de mariposa.

¿Era algo serio? ¿O había una especie de humor cómplice en las imágenes? Pomerantsev cree que los responsables de su departamento de relaciones públicas sabían exactamente lo que hacían.

“Para un público, esto es muy tonto, pero lo vamos a hacer de forma irónica, para que sea bastante cool. Para otro público, se trata de que Rusia debía estar liderada por un héroe tradicional duro”.

“Putin interpretaba este papel de -supongo- del muy tradicional liderazgo soviético, pero lo hacía en una época de reality shows, MTV y sugar daddies“, añade el experto.

Putin, con lentes oscuros, el torso desnudo, pantalones verde oliva y botas color beige, montado en un caballo de color marrón, en un zona verde y montañosa.
Pie de foto,Fotografías de esta época proyectan la imagen de macho.

“Putin es el marcador de tendencias”, dice Fiona Hill, especialista en Rusia y asesora de presidentes estadounidenses. “Ha moldeado la imagen del primer presidente populista, el primer hombre fuerte aclamado del siglo XXI”.

Sin duda, Putin estaba enviando mensajes diferentes a distintas audiencias. Para el exterior, era para señalar que Rusia ya no era débil, sino una potencia a tener en cuenta. Un oso con dientes y garras, como él mismo lo dijo una vez.

Otras exhibiciones extravagantes eran aún más incongruentes, quizás reflejando algo del escolar de Leningrado que por fin pudo vivir fantasías infantiles: bucear para “descubrir” reliquias cuidadosamente colocadas en el fondo del Mar Negro; ser atado a un ala delta motorizada para surcar alto en el cielo flanqueado por gruidos en peligro de extinción; y acariciando a un cachorro de tigre siberiano.

El propio Putin afirmó que el objetivo de todo esto era aumentar la conciencia ambiental y científica. ¿Pero se dio cuenta de que estas acrobacias rozaban la autoparodia? ¿O ninguno de sus ayudantes se atrevía ya a decírselo? ¿O simplemente ya no le importaba lo que pensaran los demás?

Reinvención repetida

Las primeras fotos de Putin, como la de su carné de identidad de 1985 para la Stasi (la policía secreta de Alemania del Este), sugieren una determinación férrea tras la máscara – una reticencia deliberada sin duda muy adecuada para un papel en la KGB y perfeccionada aún más por su entrenamiento en esa agencia.

Un carné de color verde de la Stasi que muestra la foto, en blanco y negro, de Vladimir Putin, que no ve a la cámara. Está a la izquierda y a la derecha hay información que dice Dresden, una firma y el número 217590
Pie de foto,Putin era conocido por integrarse perfectamente en el entorno.

Tras el colapso de la URSS a finales de 1991, se reinventó como un funcionario gubernamental con reputación de lealtad y eficiencia, sirviendo inicialmente al alcalde de San Petersburgo y luego —tras un traslado a Moscú— a la administración de Yeltsin.

En las fotos de esa época, suele estar en el fondo o al lado de la imagen, sin mirar nunca a la cámara, nunca en el centro del escenario.

Nina Jrushchov, bisnieta del líder soviético Nikita Jrushchov, reveló que en los años 90 le dijeron que en los círculos del KGB era conocido como “la polilla”, un hombre que podía esconderse donde quisiera, un hombre en las sombras.

Pero cuando se convirtió en presidente, la historia fue diferente. Parecía complacido con la oportunidad de asumir diferentes roles.

Unos años después, cuando lo fotografiaron para el reconocimiento Persona del Año de la revista Time en 2007, instintivamente se recostó en su silla y miró hacia el objetivo de la cámara, como un zar en un trono o un amenazante jefe de la mafia.

“Él estaba interpretando poder para mí”, dice Platon, el fotógrafo de Time que tomó la foto. “Que yo sepa, a Putin le encantan estas imágenes. Muchos de sus seguidores adoran las fotos. Lo muestran como un nacionalista duro.”

Dos mujeres con gorros tocan dos camisas exhibidas afuera en una tienda que parece de souvenirs. La de la izquierda es gris y tiene en el centro la portada de la revista Time con el rostro de Putin, La otra camisa es negra y tiene un 3 y Moscow impresos.
Pie de foto,La fotografía de la revista The Time es muy apreciada por muchos de los seguidores de Putin.

Fue lo que Pomerantsev llama “una versión posmoderna de la propaganda autoritaria”, con Putin interpretando todos los papeles como un artista de la actuación.

Y las diversas formas de hombre fuerte que adoptó se reflejaron en sus políticas.

Para volver a hacer fuerte a Rusia, Putin argumentó que era necesario más orden, más supervisión desde arriba.

Así que, paso a paso, fue reforzando el control sobre la sociedad rusa, reduciendo el espacio para la libre expresión y la crítica, convirtiendo a la Duma en un parlamento de aprobación automática, marginando o eliminando a los opositores políticos y arremetiendo contra las potencias occidentales por no mostrar suficiente respeto hacia Rusia.

El hombre detrás de la máscara

Sus sesiones de fotos de hipermacho con el torso desnudo han sido interpretadas como un reflejo de su confianza. Pero quizá estas imágenes también nos digan algo sobre sus inseguridades: su deseo de convencer a todos, incluido a sí mismo, de que seguía siendo el personaje principal, tan en forma como siempre.

Después de 2008, cuando se retiró de la presidencia para convertirse en primer ministro durante cuatro años, fotos llamativas como estas también señalaban que él, y no el presidente Dmitri Medvédev, era quien tenía el poder en el país.

En 2011 se produjo un cambio visual dramático que también marcó un punto crucial en su trayectoria política.

De repente apareció en público con un rostro nuevo, más lleno e hinchado, más inmóvil e inexpresivo. Era desconcertante. ¿Era esto un signo de un tratamiento con esteroides por alguna enfermedad? ¿O había recurrido al Botox en su intento de evitar signos de deterioro y vejez?

Unos meses después volvió a presentarse a la presidencia. El resultado nunca estuvo en duda, pero en el mitin al aire libre para declarar su victoria se pudo ver su nuevo rostro surcado por lágrimas.

El rostro de Putin con lágrimas. Es de noche
Pie de foto,Con el rostro visiblemente más relleno, Putin derramó lágrimas que podrían haber sido de alivio.

Mi conclusión fue que el llanto era genuino. Su voz también estaba ronca por la emoción. Parecía un alivio que todo hubiera salido según lo previsto, a pesar de las protestas generalizadas antes de las elecciones, cuando —sorprendentemente— algunos manifestantes se atrevieron a lanzar consignas pidiendo que se fuera.

Pero algunos analistas se han preguntado si no fue otra actuación forzada, diseñada para evocar la imaginería religiosa de un icono que llora, para sugerir que ahora era el santo salvador de Rusia.

Sea cual sea, marcó un momento decisivo. Su control sobre el país se había ido apretando durante años, pero a partir de esa época, cualquier forma de disidencia pública no solo fue desalentada, sino directamente considerada ilegal.

Putin se volvía cada vez más autoritario y Rusia menos tolerante con las voces de la oposición.

Nadya Tolokonnikova, una de las feministas de Pussy Riot que fue encarcelada y declarada agente extranjera por protestar, lo expresó así: “Putin se obsesionó con situarse en la historia como el salvador, no solo de Rusia, sino de todo el mundo. Y esto… es el punto de inflexión en el que él se adentra en el Putin que conocemos hoy”.

Ahora, con 73 años, Putin no está más cerca de ceder las riendas del poder que como lo estuvo en 1999, pero se le ve con menos frecuencia.

Una mujer camina con una bolsa por un camino de tierra, al lado se ve un automóvil quemado
Pie de foto,La invasión a gran escala de Ucrania es ahora clave para la imagen de Putin.

Muchos especulan que en los últimos años se ha vuelto más paranoico, especialmente desde la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia y el estallido de la pandemia de covid.

Ahora, cuando aparece frente a la cámara, las ocasiones están muy orquestadas, como si quisiera mantener distancia del mundo exterior.

“Obviamente quiere tener cuidado para que la gente no pueda ubicarlo. Muestra a alguien paranoico con su seguridad personal, por los gérmenes o intentos de asesinato”, dice Fiona Hill.

La guerra en Ucrania es ahora central para su imagen.

Mijaíl Fishman, un veterano periodista ruso, dice: “Si miramos atrás a lo que era Putin tras volver al Kremlin en 2012, él todavía no sabía qué era. Pero él cree que finalmente ha encontrado su misión, cuál es su papel, y es la guerra”.

Sin embargo, más de cuatro años después de su inicio, la guerra a gran escala con Ucrania también es una carga. Continuar parece cada vez más difícil, pero terminarla también está lleno de peligros.

Putin ha creado una máquina de guerra económica y un sistema de represión interna que no puede revertir fácilmente sin un enorme riesgo para sí mismo.

Un cuarto de siglo después de asumir el poder, parece distante e inflexible, como si estuviera inmovilizado en una trampa creada por él mismo. Está muy lejos de la imagen de un deportista dinámico y héroe de acción que una vez esperó que le definiera.

Diabetes tipo 5, la nueva y desconocida categoría de la enfermedad que divide a científicos y médicos

Información del artículo

    • Autor,Isabel Shaw
    • Título del autor,Global Health, BBC
  • 6/5/2026

Cuando los médicos inyectaron insulina por primera vez a Noella Mukumbi, creyeron que le estaban salvando la vida. Pero la mujer de 30 años de la República Democrática del Congo dice que el tratamiento la hizo sentir como si se estuviera muriendo.

A Noella, una peluquera madre de dos hijos, le diagnosticaron diabetes tipo 1 en 2023, pero algo no estaba bien.

Cuenta que tras comenzar con las inyecciones diarias estándar de insulina, se mareaba y perdía el equilibrio. Un día se desmayó.

“Estaba arreglando la ropa de los niños y luego mi esposo me encontró en el suelo gritando”, le cuenta al Servicio Mundial de la BBC.

Tres años después, los especialistas le dijeron que era probable que tuviera diabetes tipo 5.

La diabetes, que afecta a más de 830 millones de personas en todo el mundo, se produce cuando el cuerpo no puede regular adecuadamente el azúcar en sangre mediante la insulina, lo que significa que los niveles pueden llegar a ser peligrosamente altos.

El tipo 5 es una forma de la enfermedad que se cree que se produce después de largos períodos de mala nutrición, especialmente en la infancia y la adolescencia.

La Federación Internacional de Diabetes (FID), que representa a 251 asociaciones nacionales de diabetes, la reconoció formalmente el año pasado.

Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) no reconoce esta afección, ya que considera que todavía no hay pruebas suficientes que confirmen que se trata de una forma separada de la enfermedad.

Algunos científicos creen que el tipo 5 podría afectar a hasta 25 millones de pacientes con diabetes, y advierten que confundirlo con otras formas es perjudicial.

La doctora Meredith Hawkins, directora del Instituto Mundial de Diabetes de la Facultad de Medicina Albert Einstein, cree que la clasificación errónea es un “problema muy generalizado” que provoca muertes por un tratamiento inadecuado con insulina.

“Muchos de estos jóvenes con los que nos hemos encontrado con frecuencia ya no se despertaron por la mañana”, señala.

“Constantemente agotados”

La diabetes tipo 1 es una enfermedad autoinmunitaria en la que el cuerpo deja de producir insulina, mientras que la diabetes tipo 2 está relacionada con la resistencia a la insulina.

Sin embargo, los científicos sugieren que el tipo 5 puede estar relacionado con la desnutrición crónica, que afecta el desarrollo del páncreas, el órgano que produce insulina.

Es posible que estos pacientes sigan produciendo insulina, pero no la suficiente, y pueden ser inusualmente sensibles a ella.

Por esa razón, los tratamientos estándar no siempre funcionan y, en algunos casos, pueden ser perjudiciales.

Incluso una dosis minúscula de insulina puede provocar hipoglucemia (cuando el nivel de azúcar en sangre desciende peligrosamente), lo que puede resultar mortal.

Al igual que las demás formas, la de tipo 5 puede provocar complicaciones graves, como ceguera, insuficiencia renal, daños en los nervios y heridas de cicatrización lenta que pueden requerir la amputación.

Sophia se sienta en la playa en una foto de selfie. Muestra una hilera de barcos que se balancean en el horizonte, mientras ella está sentada con una camisa estampada, una gorra de béisbol y sostiene una lata en la mano.
Pie de foto,Sophia, que tuvo un peso muy inferior al normal durante gran parte de su adolescencia, cree que tiene diabetes tipo 5.

Dado que suele afectar a personas jóvenes con un peso muy inferior al normal y niveles muy altos de azúcar en sangre, es fácil confundirla con la diabetes tipo 1. Los síntomas también pueden ser muy similares.

Noella, que actualmente vive en Uganda, dice que esa fue su experiencia. Desde que tiene memoria fue delgada y, poco después del nacimiento de su segundo hijo, comenzó a sentirse mal.

“Mi boca siempre estaba seca. Bebía mucha agua e incluso por la noche me despertaba dos o tres veces”, dice.

También perdió peso rápidamente, pasando de 58 kg a 49 kg, y se sentía constantemente agotada, dos síntomas comunes del tipo 1.

“Diabetes magra”

La diabetes tipo 5 afecta especialmente a pacientes en partes de Asia y África subsahariana, donde la malnutrición infantil sigue siendo generalizada.

Sin embargo, los estudios sugieren que la diabetes también está aumentando entre las personas con bajo peso en otros países.

Un estudio de 2023 publicado en Diabetes Care, basado en datos de más de 2,6 millones de adultos de Estados Unidos, reveló que las tasas de la llamada “diabetes magra” entre las personas no obesas estaban aumentando.

Sophia Sharer, de Londres, cree que cumple con este criterio. Tenía 23 años cuando los análisis de sangre de rutina mostraron inesperadamente niveles de azúcar en sangre del rango de los diabéticos.

La periodista, que ahora tiene 26 años, señala que tuvo un peso muy inferior al normal durante gran parte de su infancia y adolescencia, y que en un momento dado pasó tiempo en el hospital.

Cuando empezó a subir de peso a los 19 años, comenzó a sentirse mal.

“Me daba mucha hambre y temblaba muy rápido, y sentía que me iba a desmayar”.

Después de que las pruebas descartaran la diabetes tipo 1 y las formas genéticas más raras de la enfermedad, los médicos finalmente la internaron en una clínica de diabetes tipo 2 “por falta de otra alternativa”, dice.

Un científico que participó en la identificación del tipo 5 le dijo a Sophia que probablemente compartía algunas de las características de la enfermedad.

Pero como actualmente no existe una prueba diagnóstica formal reconocida en Reino Unido, su estado sigue sin confirmarse.

Un gráfico que muestra cómo la diabetes afecta al cuerpo. Los síntomas comunes incluyen la necesidad frecuente de orinar, la fatiga, la sed excesiva, la pérdida de peso, la visión borrosa y el aliento dulce y afrutado. Los síntomas a largo plazo incluyen heridas que cicatrizan lentamente, infecciones frecuentes o duraderas, ceguera, daños en el corazón o los riñones, daños en los nervios y un flujo sanguíneo deficiente.

Nuevo reconocimiento

Esta falta de una prueba diagnóstica definitiva explica en parte cómo se reconoce la enfermedad a nivel internacional.

La OMS la reconoció como “diabetes relacionada con la desnutrición” en 1985, antes de retirarla de las clasificaciones oficiales 12 años después, cuando los médicos no pudieron ponerse de acuerdo sobre si era diferente del tipo 2.

Posteriormente, la enfermedad desapareció en gran medida de los libros de texto médicos y las guías clínicas convencionales.

Luego, en abril de 2025, la Federación Internacional de Diabetes reconoció formalmente la enfermedad. Un estudio realizado por más de 50 científicos publicado en Lancet el año pasado contribuyó a su reconocimiento.

La OMS dijo que las revisiones de su sistema de clasificación en 1999 y 2006 “no encontraron evidencia científica suficiente para justificar la inclusión de esta categoría como una categoría separada”.

Sin embargo, reconoce que su clasificación actual “no tiene en cuenta las características clínicas de todos los casos de diabetes”, y que el tipo 5 podría volver a introducirse en sus directrices en el futuro, “siempre que haya pruebas de buena calidad” para incluirlo como categoría diferenciada.

Los partidarios afirman que el reconocimiento de la FID por sí solo ya ayuda a los pacientes a recibir un tratamiento más adecuado.

“Por primera vez, pronto habrá un capítulo en la endocrinología de DeGroot”, celebra la doctora Meredith Hawkins, en referencia a uno de los principales libros de texto de medicina que utilizan los médicos de todo el mundo.

“Me siento fuerte de nuevo”

Noella está de pie frente a unas escaleras, con un top negro y pantalones, y lleva una bolsa negra. Lleva el pelo recogido y sonríe a la cámara.
Pie de foto,Desde que le empezaron a recetar una cantidad menor de insulina, Noella dice que se siente mucho mejor.

Varios organismos internacionales importantes, como la OMS y la Asociación Estadounidense de Diabetes, además de otros científicos, se preguntan si el tipo 5 existe realmente como una afección independiente.

Un experto en diabetes de India cree que lo que se etiqueta como tipo 5 puede ser simplemente una forma de diabetes tipo 2 en personas con bajo peso, o una variante del tipo 1, en lugar de una enfermedad distinta.

“Si es de tipo 5, dime cómo se diagnostica”, reta el doctor V Mohan, presidente del Centro de Especialidades en Diabetes del doctor Mohan en Chennai. “Muéstrame un marcador”.

Sin ninguna prueba diagnóstica, los médicos buscan patrones como la desnutrición infantil, el bajo peso corporal y las respuestas inusualmente fuertes a la insulina.

La FID ha establecido ahora un grupo de trabajo para desarrollar criterios diagnósticos formales y directrices de tratamiento.

Las primeras investigaciones sugieren que algunos pacientes pueden responder a una mejor nutrición y a una administración cuidadosa de los medicamentos.

Sin embargo, la financiación sigue siendo un gran desafío, en un contexto de recortes cada vez mayores en los presupuestos sanitarios mundiales y de ayuda exterior, incluso por parte de los principales donantes, como EE.UU. y Reino Unido.

Y algunos investigadores temen que la afección pueda volverse más común en las regiones afectadas por la guerra, la hambruna y la inseguridad alimentaria.

“Parece que estamos al borde de una crisis alimentaria mundial muy grave”, afirma Hawkins. “Esto significará muy malas noticias para la próxima generación”.

Desde que recibió su diagnóstico revisado, los médicos redujeron la insulina de Noella y comenzaron a administrarle metformina, un comprimido que se usa con frecuencia para tratar la diabetes tipo 2.

Dice que su salud ha mejorado drásticamente: su visión se ha aclarado y ha recuperado peso.

“Me sentía muy débil”, dice. “Pero ahora me siento mucho más fuerte”.

Este artículo fue escrito originalmente en inglés y usamos una herramienta de inteligencia artificial para traducirlo. Un periodista de la BBC revisó el texto antes de su publicación. Más información sobre cómo usamos IA.

Reportaje: El chavismo apunta contra la “izquierda de cafetín” y defiende a Delcy Rodríguez

Viceministro de Comunicación de Venezuela responde a los ataques de influencers que siempre apoyaron al oficialismo y hoy cuestionan el acercamiento con Estados Unidos

Pedro Pablo Peñaloza

Desde Caracas

Infobae

04 Jun, 2026

ARCHIVO – La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, pasa ante una imagen del expresidente Hugo Chávez, ala izquierda, y el líder de independencia Simón Bolívar en la Asamblea Nacional de Caracas, Venezuela, el 15 de enero de 2026. (AP Foto/Ariana Cubillos, Archivo)

Dicen que no hay peor cuña que la del mismo palo. Voces de la maquinaria de propaganda chavista que han sido el azote de la oposición, ahora se vuelven contra la administración de la presidenta encargada Delcy Rodríguez, lo que ha obligado al gobierno a responder con fuerza al “fuego amigo”.

Un ex diputado chavista acusó a una “élite de militares corruptos” de afectar la producción de arroz en Venezuela

Te puede interesar:Un ex diputado chavista acusó a una “élite de militares corruptos” de afectar la producción de arroz en Venezuela

Uno de los más beligerantes en esta confrontación intestina ha sido el viceministro de Planificación y Estrategia del Ministerio de Comunicación e Información, Alberto Alvarado. Apelando a la ironía, el funcionario disparó en Instagram: “Disculpen nuestra falta de épica sacrificial. Confesamos que estamos devastados porque no estuvimos a la altura de los indicadores del lamento progre”.

Sectores de la izquierda chavista no solo cuestionan la posición asumida por Delcy Rodríguez ante Estados Unidos, sino que han llegado al extremo de acusarla de traición por presuntamente haber facilitado la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores. La mandataria interina ha ratificado su lealtad hacia Maduro, lamentando estos ataques.

Cinco meses del interinato: informe sostiene que el poder se recompone en Venezuela sin abrir paso a la democracia

Te puede interesar:Cinco meses del interinato: informe sostiene que el poder se recompone en Venezuela sin abrir paso a la democraciaDelcy Rodríguez, con chaqueta azul claro, sonríe junto a un hombre con traje oscuro y gafas, y GJ Gustavo González López, en uniforme militar y boina rojaDelcy Rodríguez y los ministros de Comunicación, Miguel Pérez Pirela, y Defensa, Gustavo González López, caminan juntos en el Palacio de Miraflores.

“Al parecer, para recibir la compasión de la izquierda de cafetín necesitábamos entregarles un país en cenizas”, prosiguió Alvarado, subrayando que “desde el exterior es muy fácil exigir guerra” y agregó: “A la progresía le fascina el heroísmo ajeno. Querían que el alto mando mordiera el anzuelo. Optamos por la preservación de la vida, nuestra victoria es no haberles dado la guerra que anhelaban”.

Al ver “tanta arrogancia intelectual desde la comodidad de otras fronteras”, el viceministro se pregunta: “¿Cuánta fama y cuánta tarima internacional hemos invertido en cuervos maquillados de gallos rojos? ¿En Harry Potter disfrazados del Che?”.

Nicolás Maduro incorporó a la abogada de Sean “Diddy” Combs a su defensa en el proceso por narcotráfico en Nueva York

Te puede interesar:Nicolás Maduro incorporó a la abogada de Sean “Diddy” Combs a su defensa en el proceso por narcotráfico en Nueva York

5 mil dólares

En una publicación anterior, Alvarado envió un mensaje a la dirigencia chavista: “Más nunca nos alumbremos por cuanto hippie con pasaporte, cholas y termo anda por ahí. Hippies de pinga hay en todos los rincones de Venezuela. Ni dirán boludo ni quilombo. Pero están pa las que salgan y siempre con una sonrisa”.

Aunque no lo mencionaba, el dardo del viceministro iba dirigido al influencer argentino Diego Omar Suárez, conocido como “Michelo”, niño mimado del oficialismo hasta que tachó de “judas” a Delcy Rodríguez. “Mi corazón murió el 3 de enero -día del ataque militar de Estados Unidos-. Yo amé a Chávez. Yo juré defender a Nicolás Maduro, y me mintieron. No los voy a perdonar nunca”.El ministro de educación de Venezuela, Héctor Rodríguez (c), participa en una marcha este 15 de enero de 2026, en Caracas (Venezuela). EFE/ Miguel Gutiérrez
El ministro de educación de Venezuela, Héctor Rodríguez (c), participa en una marcha este 15 de enero de 2026, en Caracas (Venezuela). EFE/ Miguel Gutiérrez

Una influencer local del chavismo, Indira Urbaneja, vinculada al ministro Diosdado Cabello y designada por Rodríguez miembro del Programa de Paz y Convivencia Democrática, también le cargó la mano a “Michelo” en estos términos: “Porque como yo no soy influencer, como a mí el Ministerio de Información y Comunicación no me pagaba 5 mil dólares mensuales para decirme influencer, que vine a salvar Venezuela. Uy, Indira, no empieces con el veneno, ay se me salió”.

El acercamiento hacia Estados Unidos, que ha incluido una serie de reformas legales para abrir las áreas de hidrocarburos, minería y electricidad al capital privado, ha puesto a prueba la unidad del chavismo. Mientras algunos agitadores en las redes condenan la presunta “deriva” de Delcy Rodríguez, los principales dirigentes cierran filas y justifican las medidas desde una visión pragmática por la supervivencia en el poder.

El que diga que hay que inmolarse, que dé un paso al frente, pero no le pida al pueblo que se inmole. Y no me hable en nombre de Chávez para inmolarse”, espetó recientemente el ministro de Educación, Héctor Rodríguez, en defensa de la presidenta encargada.

Perú: envían a juicio al candidato rival de Keiko Fujimori

Noticias DW

La Fiscalía pidió pena de 5 años para el aspirante presidencial izquierdista Roberto Sánchez, dos días antes del balotaje.

Los candidatos: Keijo Fujimori, hija de un controvertido expresidente, y Roberto Sánchez, exministro de izquierdas.Imagen: Stifs Paucca/Angela Ponce/REUTERS

La justicia de Perú decidió este viernes (05.06.2026), dos días antes del balotaje presidencial, enviar a juicio al candidato izquierdista Roberto Sánchez por presunta declaración falsa en el financiamiento a su partido hace unos seis años.

Sánchez enfrentará a la derechista Keiko Fujimori, hija del expresidente autócrata Alberto Fujimori, en una apretada segunda vuelta, en cuya celebración no impactará la orden judicial pues sigue un proceso de apelación.

Si gana la presidencia de Perú, Sánchez tendría inmunidad, según la Constitución.

“Díctese auto de enjuiciamiento, en consecuencia declárase haber mérito para pasar a juicio oral contra Roberto Sánchez Palomino”, leyó la resolución el juez Adolfo Farfán, tras una audiencia virtual de dos días.

La fiscalía peruana, que pidió pena de cinco años y cuatro meses, expresó “estar conforme” con el “auto de enjuiciamiento”. La defensa de Sánchez ya anunció que apelará, para lo cual tiene plazo de una semana.

Según la fiscalía, hay inconsistencias en los reportes financieros del partido de Sánchez, Juntos por el Perú, en campañas para comicios regionales y municipales en los que participó entre 2018 y 2020.

De acuerdo con la acusación, Sánchez habría recibido más de 57.000 dólares en aportes de integrantes de Juntos por el Perú para actividades partidarias que no fueron declarados ante la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).

gs (afp, Diario Correo)

Balotaje: Perú elige a su noveno presidente en diez años

Gabriel González Zorrilla

4 de junio de 2026

El 7 de junio tiene lugar la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Perú. Los candidatos disputan una elección marcada por la desconfianza hacia la política, la inseguridad y la crisis institucional.

El candidato Roberto Sánchez anunció que apelará la orden judicial, que no impactará en la celebración de la apretada segunda vuelta el próximo domingo. (Archivo: 04.06.2026)

Nueve presidentes en diez años. Esa cifra resume mejor que cualquier otra el estado de la política peruana. El 7 de junio de 2026, los ciudadanos vuelven a las urnas para elegir entre Keiko Fujimori, líder de Fuerza Popular, y Roberto Sánchez, candidato de Juntos por el Perú. Más allá de quién gane, la elección se desarrolla en un contexto de profunda desconfianza hacia las instituciones, fragmentación política y creciente preocupación por la inseguridad.

Para muchos observadores, la pregunta central no es solamente quién ocupará la presidencia, sino si Perú será capaz de salir del ciclo de crisis política que ha caracterizado la última década.

Una democracia con cada vez menos representación

La primera vuelta dejó al descubierto el deterioro del sistema político peruano. Keiko Fujimori llega al balotaje con apenas el 17 por ciento de los votos válidos y Roberto Sánchez con cerca del 12 por ciento, cifras que evidencian la fragmentación de un sistema en el que participaron 35 aspirantes presidenciales. El resultado ilustra hasta qué punto los dos finalistas carecen de respaldo amplio y llegan a la segunda vuelta en medio de una profunda crisis de representación.

Para Alonso Cárdenas, profesor de Ciencia Política de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya, la raíz del problema es más profunda que una simple disputa electoral. “Hay un desprestigio generalizado con la clase gobernante”, comenta Cárdenas a DW. Según el politólogo, el rechazo alcanza al Congreso, la Presidencia, y el Poder Judicial. “Es un proceso de implosión del sistema de representación política muy grave”.

La investigadora Johanna Pieper, del Instituto Alemán de Estudios Globales y Regionales (GIGA), coincide en que la elección refleja una crisis de larga duración. “La población simplemente no está feliz ni satisfecha, no tiene confianza en la política, en el Gobierno ni en el Congreso”, señala Pieper a DW. Además, observa una sociedad dividida entre Lima y las regiones históricamente relegadas, especialmente la zona andina.

Keiko Fujimori: el peso de un apellido

La candidatura de Keiko Fujimori vuelve a colocar al fujimorismo en el centro de la política peruana. Hija del expresidente Alberto Fujimori, Keiko continúa siendo una de las figuras más influyentes y también más polarizadoras del país.

El politólogo Fernando Tuesta escribió recientemente en la plataforma X que “lo único permanente desde hace quince años es Keiko Fujimori, que ha hecho que la política y las elecciones se articulen alrededor de ella y del fujimorismo”.

Según Tuesta, la fuerza del fujimorismo es innegable, pero también lo es la resistencia que genera. Para Pieper, ese rechazo sigue siendo un factor determinante. “Creo que no disminuye”, destaca sobre el antifujimorismo. Y recuerda que Fujimori solo obtuvo el 17 por ciento en la primera vuelta y que ya perdió tres balotajes anteriores. “Muchos peruanos son conscientes de que el partido de Keiko Fujimori ha contribuido a la inestabilidad del país”.

En términos económicos, Fujimori defiende el modelo vigente de mercado, pero Pieper advierte que también representa posiciones iliberales y que existe preocupación por una posible ampliación de las redes de influencia política sobre las instituciones.

Si gana, probablemente contará con una posición relativamente sólida gracias al respaldo de aliados en el Congreso, pero una victoria no eliminaría las tensiones sociales. Tuesta advierte que, incluso con mayoría parlamentaria, una presidencia de Fujimori “nacería con una legitimidad estrecha y una oposición que no tendría que construirse: ya existe”.

Los observadores atribuyen la victoria a Roberto Sánchez en el importante debate televisado.Imagen: Klebher Vasquez/Anadolu/picture alliance

Roberto Sánchez: moderación y desafío institucional

Frente a Fujimori aparece Roberto Sánchez, una figura mucho menos conocida fuera de Perú. Su candidatura ha evolucionado durante la campaña.

Pieper recuerda que inicialmente planteaba una mayor intervención estatal en la economía, cuestionaba el modelo neoliberal y defendía una nueva Constitución. Sin embargo, durante la segunda vuelta presentó un programa más moderado, basado en consensos con otras fuerzas políticas, que enfatiza la estabilidad macroeconómica, la independencia del Banco Central y la promoción de la inversión privada.

Para Cárdenas, si Sánchez llega a la presidencia podría seguir una trayectoria similar a la de Ollanta Humala (presidente desde 2011 hasta 2016), desplazándose hacia posiciones más centristas y pragmáticas. “No creo que se vaya al chavismo más radical”, sostiene.

Pero gobernar sería complicado para él. Sánchez tendría que convivir con un Congreso donde el fujimorismo y otras fuerzas conservadoras tienen una posición relevante. Pieper considera que “la probabilidad de que fuera un presidente débil sería alta” y que necesitaría construir alianzas para sobrevivir políticamente.

Seguridad, crimen y economía: las prioridades

Aunque la campaña electoral ha estado marcada por la confrontación política, los problemas que más preocupan a la ciudadanía son otros. “La inseguridad es actualmente la principal preocupación de la población”, señala Pieper. Tanto Fujimori como Sánchez, añade, tendrán que demostrar que pueden enfrentar el crimen organizado y la violencia.

Cárdenas describe un panorama especialmente preocupante. Habla de un Estado con presencia limitada en amplias zonas del territorio, mientras fenómenos como las extorsiones, el sicariato y la minería ilegal ganan terreno. También alerta sobre el deterioro de servicios básicos como la salud y la educación.

¿Qué significa esta elección para la región?

Las diferencias entre ambos candidatos también podrían reflejarse en política exterior. Según Cárdenas, una presidencia de Sánchez probablemente buscaría acercarse a Brasil y México, especialmente a los Gobiernos de Luiz Inácio Lula da Silva y Claudia Sheinbaum.

Fujimori, en cambio, tendría afinidades mayores con gobiernos conservadores y una relación más cercana con Washington. Cárdenas considera que sería bienvenida por líderes como Javier Milei (Argentina) o Daniel Noboa (Ecuador), y mantendría una posición más distante respecto a México.

Pieper coincide en que Fujimori tendría probablemente una cooperación más fluida con Estados Unidos, mientras que un gobierno de Sánchez podría encontrar mayores dificultades en esa relación.

Una elección que no resolverá todos los problemas

Independientemente del resultado, pocos expertos creen que la votación ponga fin de inmediato a la crisis política.

Pieper advierte que los partidos siguen siendo demasiado débiles y que, si la frustración social continúa creciendo, existe el riesgo de que aparezcan figuras aún más radicales y antisistema.

Por ello, el desafío para el próximo presidente será mucho mayor que ganar una elección. Tendrá que reconstruir la confianza en instituciones que buena parte de la ciudadanía percibe como alejadas de sus necesidades y demostrar que el sistema democrático todavía puede ofrecer respuestas a los problemas cotidianos de los peruanos.

Title
.