“Es una amenaza real”: Gustavo Petro habla con la BBC sobre la posibilidad de una acción militar de EE.UU. en Colombia y sobre su llamada con Trump

Pie de foto,Gustavo Petro habló 55 minutos con Donald Trump en una llamada telefónica sobre el narcotráfico y la situación en Venezuela.

    • Autor,Ione Wells
    • Título del autor,Corresponsal para sudamérica de BBC News

Colombia también fue recientemente amenazada por el presidente estadounidense Donald Trump, quien dijo que una incursión militar en el país sudamericano “suena bien”.

Trump acusó a la nación sudamericana de contribuir al narcotráfico que afecta a su país, una retórica que también le ha servido para realizar un amplio despliegue militar en el Caribe, impulsar detenciones y redadas contra migrantes irregulares en territorio estadounidense y, más recientemente, atacar Venezuela.

Esta última acción de su ejército culminó con la captura del mandatario Nicolás Maduro y su esposa, la diputada Cilia Flores, quienes se encuentran detenidos en una penitenciaría de Nueva York y enfrentan cargos por tráfico de drogas, entre otras acusaciones.

En los últimos días, Trump no descartó llevar a cabo una operación similar en Colombia y llegó a decir que Petro debía “cuidarse el trasero”.

También lo acusó de tener fábricas de cocaína, algo que el líder colombiano negó.

Este miércoles, sin embargo, el tono cambió radicalmente.

Ambos mandatarios, adversarios históricos que en múltiples ocasiones habían expresado públicamente sus desacuerdos en redes sociales, dijeron haber sostenido una llamada telefónica y acordado reunirse personalmente.

Trump afirmó que había sido un “honor” hablar con Petro y que este lo llamó para explicarle “la situación relacionada con las drogas y otros desacuerdos”.

Petro también calificó la comunicación como positiva.

De esa llamada, de la situación que se vivió en Venezuela y de la tensa relación de EE.UU. con el resto de América Latina conversó el presidente colombiano con nuestra corresponsal en Sudamérica, Ione Wells.

Compartimos la entrevista que, para propósitos de mejor comprensión, ha sido editada.

¿Resolvieron sus diferencias usted y Trump cuando hablaron? ¿Quién llamó a quién? ¿Hubo disculpas?

Quien logra la conversación fue el senador Rand Paul, un republicano médico del estado de Kentucky que no conozco personalmente, pero que a través de nuestros servicios diplomáticos, y tras interesarse por el asunto, logró mediar.

Le pareció que sería un inconveniente una acción militar, cualquiera que sea, en Colombia.

La llamada en realidad duró 55 minutos y la mayor parte la ocupé yo, hablé de dos temas: uno de ellos fue el tema del narcotráfico en Colombia y la falsedad de las cifras que le hicieron llegar al gobierno de EE.UU., el segundo fue Venezuela y nuestra visión de la tensión de EE.UU. con América Latina.

A Donald Trump, como dijo en el trino, le gustó nuestra conversación y nos vamos a ver en persona, pues creemos que es el mecanismo correcto.

¿Cómo describiría a Donald Trump?

No lo conozco personalmente, así que no puedo.

Pero me parece que hay un problema en EE.UU. que data de décadas, incluso parece que sobrepasa el siglo. Lo estaba leyendo en un estudio académico de dos mujeres, y es que se posiciona para sus relaciones internacionales como si fuera un imperio sin tener en cuenta el derecho de las naciones, sobre todo América Latina.

[En el estudio] aparece un cuadro en el que se señala que el 33% de sus intervenciones violentas han sido en América Latina.

Lo dije en la conversación, siempre que la economía de EE.UU. se base en petróleo y carbón, 70% de su matriz energética, tenderá a buscar guerras por ambos recursos.

El tema de Venezuela es eso.

Si la sociedad de EE.UU. estuviera inscrita en los acuerdos de París, en reemplazar ese 70% por energía limpia, no habría guerras, habría una sociedad mucho más democrática en el mundo.

Gustavo Petro de pie en un podio mientras le habla a varios militares. Viste un saco gris y una corbata del mismo color. Su camisa es azul.

Fuente de la imagen,Getty Images

Pie de foto,Gustavo Petro afirmó en etrevista con la BBC que las ofensivas militares de EE.UU. están relacionadas con el petróleo y el gas.

El presidente de EE.UU. ha dicho que una acción militar en Colombia “suena bien”. ¿Qué tan en serio se toma eso?

Sí creo que es una amenaza real con la perspectiva de que pueda retirarla, pero depende de las conversaciones siguientes. Colombia ha recibido violencia militar desde EE.UU. La última vez fue a principios del siglo XX. Por eso Panamá hoy no es parte de Colombia.

Colombia ha perdido territorio muchas veces, así que no pensemos que se habla por hablar y menos Trump.

El presidente Trump ha dicho que usted debe vigilar sus espaldas. ¿Cuánto le preocupa su seguridad personal? ¿Ha reforzado su esquema de seguridad?

Sí, pero ante una amenaza de la magnitud de un ejército tan poderoso, unas fuerzas militares tan poderosas, en Colombia no se respondería exactamente como intentaron en Venezuela.

Nuestras defensas no son los cuarteles, son las montañas, las selvas, y por eso hay 75 años de violencia en Colombia.

Son 700.000 muertos entre nosotros mismos, algo relacionado al tipo de dirigencia política que hemos tenido, que es la misma que fue a ensombrecer las relaciones entre Colombia y Estados Unidos, que siempre han sido de colaboración.

Yo nunca retiré la colaboración que existe en la lucha contra el narcotráfico. La inteligencia colombiana participa del 63% de las operaciones de incautación, y los datos de tres años de mi gobierno dicen que logramos incautar 2.800 toneladas de drogas.

El presidente Trump ha recibido datos completamente contrarios.

¿Está seguro de que EE.UU. no podría hacerle a usted lo que le hizo a Nicolás Maduro en Venezuela?

Había una debilidad grande en Nicolás Maduro, una, digamos, propia de la política venezolana. Y es que hubo una etapa de degradación del proceso que inició Chávez, que llevó a que la sociedad venezolana retirara su apoyo al oficialismo.

Yo medié entre el gobierno de Venezuela y el pasado presidente estadounidense Joe Biden, y lo que busqué fueron elecciones libres.

Esto implicaba un desbloqueo de EE.UU. sobre Venezuela -porque ninguna nación hace elecciones libres bajo bloqueo- y terminar la persecución contra grupos de oposición en suelo venezolano por parte de Maduro, y que el lado venezolano también garantizara las elecciones.

Eran dos carriles y yo debo decir que me equivoqué, porque lo que se había prometido de lado a lado no se cumplió.

No hubo ni desbloqueo en las elecciones ni hubo no persecución a los grupos; todo eso fracasó y terminó en esa etapa en la que yo no reconocí las elecciones que se hicieron en Venezuela.

¿Qué pienso? Acabo de hablar con Delcy, que la conozco hace mucho tiempo. Debe haber una negociación entre fuerzas venezolanas que debe llevar a lo que pasó en Colombia antes de la época de la violencia, que es tener gobiernos compartidos. Esa misma expresión la ha usado Marco Rubio.

Una composición de dos fotos con los rostros de donald trump y gustavo petro en primer plano. Ambos tienen su boca abierta, pues están hablando.

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Pie de foto,Gustavo Petro dijo que cree que la amenaza de Trump de intervenir en Colombia es real, pero que, tras comenzar un proceso de conversaciones, puede ser retirada.

¿Cuándo recibirá usted en Colombia a Delcy Rodríguez?

La invité, no sé si se produzca, pero creo que sería importante.

¿Sabe si la CIA tenía un informante dentro del gobierno de Nicolás Maduro? ¿Puede usted tener la certeza de que nadie en su gobierno, incluso en esta casa, no está compartiendo información con el gobierno de EE.UU.?

Venezuela desde hace mucho tiempo es interferida por diversas agencias de inteligencia, no solo estadounidenses.

En el caso nuestro, aquí se les dio también desde hace 50 años más o menos, permiso en relación a estar aquí, pero para atacar el narcotráfico.

Yo mantuve esa invitación.

¿Cómo se prepara Colombia para defenderse? ¿Y cómo respondería usted ante un ataque de EE.UU.

Yo prefiero que se dé el diálogo, como se prometió, se está trabajando en eso.

Yo fui del M19, la primera guerrilla insurgente. Nosotros nos llamábamos Ejército de Bolívar. Nuestro último grado era oficiales de Bolívar. Nuestra primera acción fue recuperar la espada de Bolívar, que siempre dije que estaría desenvainada mientras no hubiera justicia en Colombia.

Ahora la tengo en el primer piso, y comenté que iba a dormir al lado de la espada de Bolívar y que mi protección sería fundamentalmente el pueblo. No porque el pueblo desarmado pueda resistir un helicóptero Blackhawk, pero el pueblo desarmado derrotó al imperio español, que era el ejército más grande, y sabe qué hacer cada vez que se le amenaza. Y no es enfrentar al gran ejército con armas que no tenemos.

Porque no tenemos ni siquiera defensa antiaérea, otro fue el destino de nuestras armas, sino el de las multitudes, nuestras montañas y nuestras selvas, como siempre lo hemos hecho.

primer plano del rostro de gustavo petro. Lleva anteojos y tiene la boca abierta mientras habla.

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El presidente Trump lo acusó personalmente de traficar cocaína. ¿Cuál es su respuesta a esto?

Pues creo que era lo que le contaba la extrema derecha colombiana al gobierno de EE.UU. Pero yo saqué aquí públicamente mis extractos bancarios. No tengo sino una cuenta en un banco.

En 2020 me examinaron, nunca encontraron nada anómalo. Solo poseo mi casa, que aún pago al banco, porque la construí con deuda hipotecaria y que casi la pierdo una vez. Eso es todo lo que tengo, no tengo ni carro. Seguramente buscaron en todo el mundo a ver si había propiedades mías bajo testaferro, pero no han encontrado nunca nada.

La producción de cocaína en Colombia alcanzó niveles récords. ¿Asume usted responsabilidad?

Yo le dije a Trump las cifras. ¿Dónde está la falla? Le dije que bajo el gobierno de Iván Duque se duplicaron los cultivos de hoja de coca y en todo mi gobierno los cultivos solo han crecido 6%; en la administración de él 100%. ¿A qué se debe? Hemos tenido éxito en detener el crecimiento, pero hay dos políticas: una ha servido para bajar incluso los cultivos y otra no, los disparó.

La política que disparó los cultivos de hoja de coca en el gobierno de Duque fundamentalmente fue hacer trizas la paz y pasar de lo que se había acordado en la paz, que era sustituir voluntariamente los cultivos de los campesinos, a erradicarlos forzosamente. Los campesinos reaccionaron sembrando más hoja de coca.

Tú ves descensos donde hubo una política de sustitución de cultivos; la inició el presidente Juan Manuel Santos, pequeña, pero lo hizo, y bajaron.

Gustavo petro de pie entre varios militares que realizan un saludo oficial.

Fuente de la imagen,Getty Images

Pie de foto,Gustavo Petro afirmó que Colombia no se plantearía una defensa frente a EE.UU. parecida a la que intentó Venezuela, sino que utilizarían la geografía del país para su beneficio.

¿Debió usted apostar por una postura militar más dura frente al narcotráfico en lugar de priorizar el diálogo?

Toda esa es la narrativa de la extrema derecha colombiana. Los grupos que hoy están en armas, excepto el ELN, que viene desde 1964, como insurgencia que ahora es consumido por el tráfico de la cocaína, se crearon en el gobierno de Duque. Yo los recibí con armas y con violencia.

Hemos desarrollado dos carriles: uno es hablar de paz con grupos que son bandidos, ya no son grupos políticos, y desarrollar una ofensiva militar contra los que no quieran la paz.

Hay todavía negociaciones en el sur del país, donde más se ha sustituido la hoja de coca, y donde más han bajado la tasa de homicidios en Colombia.

La política de diálogo, lo acabo de demostrar, sirve para desescalar violencias, pero no somos bobos, sabemos con quienes negociamos, ya esto no es un problema de política, es un problema de codicia.

Y en esa medida, hemos realizado 1.440 combates, con la captura de 14.000 miembros de ese tipo de estructuras. Lo que ocurre es que se reponen rápido porque es plata. Hemos logrado 12 bombardeos que yo he ordenado dentro del Derecho Internacional Humanitario.

Ahora, el resultado final es la incautación, que es mi prioridad, no golpear a los campesinos, como hizo Duque. Necesito al campesinado como aliado del Estado para poder acabar realmente con las plantaciones. Las incautaciones que hemos realizado son las más altas de la historia del mundo en cocaína.

¿Qué espera de EE.UU. y cuál es su mensaje al pueblo estadounidense?

Creo que ellos deben reflexionar, en primer lugar.

Latinoamérica también debe reunirse. Ayer fue un día muy especial, porque por coincidencias salió mucha gente a las calles en las ciudades venezolanas, muchísima gente en las ciudades colombianas, en una época que no es usual, y hubo un estallido social en algunas ciudades de Estados Unidos por un hecho ajeno, que fue el asesinato de una ciudadana por ICE, que para nosotros funciona igual que las brigadas nazis y que las brigadas italianas fascistas. Ya no solo persigue latinoamericanos por las calles, que para nosotros es una afrenta, sino que mata a ciudadanos de Estados Unidos.

Entonces es un momento de reflexión, porque si se ve todo esto junto, más lo que puede seguir desarrollándose, pues, en lugar de un Estados Unidos dominando el mundo, su sueño imperial, es un Estados Unidos aislado del mundo.

Y un imperio no se construyó aislado del mundo; le pasó a Roma. Un Estados Unidos vigente en el mundo se da a través del diálogo democrático y de la construcción de reglas democráticas.

Gustavo Petro de pie en un podio de las naciones unidas mientras ofrece un discurso. Lleva puesta una guayabera.

Fuente de la imagen,Getty Images

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Análisis: La hora cero para Delcy Rodríguez: romper con China y Rusia o pagar el precio/ Donald Trump confirmó que María Corina Machado viajará a Estados Unidos la próxima semana

Tras la detención de Nicolás Maduro y la asunción de Delcy Rodríguez, Donald Trump ha exigido que Venezuela rompa sus vínculos estratégicos con Rusia, China e Irán para alinearse con Washington. (FUENTE EXTERNA)

El dilema existencial de Delcy Rodríguez frente al ultimátum de Washington

Análisis por: Oscar Quezada

La exigencia del presidente estadounidense Donald Trump de que Venezuela rompa de manera inmediata sus relaciones comerciales y estratégicas con Rusia y China, expulse a los ciudadanos iraníes presentes en su territorio y reoriente su política exterior hacia Washington, marca un punto de inflexión de alto impacto en la geopolítica regional.

La solicitud, realizada tras la detención de Nicolás Maduro y en medio de la asunción de Delcy Rodríguez como presidenta, no es un simple condicionamiento diplomático, sino más bien una apuesta directa por redibujar el mapa de poder en el Caribe y América Latina.

Veamos. Durante más de dos décadas, Venezuela construyó un entramado de alianzas estratégicas con potencias que comparten una visión crítica del orden internacional liderado por Estados UnidosRusia, China e Irán no solo se convirtieron en socios comerciales, sino en pilares políticos, financieros y militares que permitieron al chavismo sostenerse frente a sanciones, aislamiento y presión internacional.

Romper esos vínculos no implicaría únicamente un giro pragmático, sino una ruptura estructural con la lógica que ha definido al Estado venezolano desde principios del siglo XXI.

China ha sido, quizá, el socio más determinante en términos económicos. A través de créditos, inversiones en infraestructura y acuerdos energéticos de largo plazo, Beijing aseguró suministro petrolero y presencia estratégica en el hemisferio occidental, mientras Venezuela encontró un salvavidas financiero cuando el acceso a los mercados occidentales se cerró.

Rusia, por su parte, aportó respaldo político en foros internacionales, cooperación militar y participación directa en el sector petrolero, además de fungir como aliado geopolítico frente a Washington.

Irán, aunque con menor peso económico, consolidó una relación basada en la afinidad ideológica y la cooperación energética y logística, desafiando abiertamente las sanciones estadounidenses.

Es en ese contexto donde la exigencia de Trump adquiere una dimensión que trasciende lo bilateral.

Impacto para Venezuela

Aceptar las condiciones de Trump supondría para el gobierno de Delcy Rodríguez un realineamiento total con Estados Unidos, con implicaciones profundas tanto internas como externas.

En el corto plazo, podría abrir la puerta al levantamiento de sanciones para Venezuela, al ingreso de capital estadounidense y a una recuperación acelerada de la industria petrolera bajo la tutela de empresas norteamericanas.

Sin embargo, el costo político sería elevado. Esto así, debido a que una parte significativa del aparato chavista y de la narrativa oficial se ha construido precisamente sobre la resistencia a Washington y la defensa de una política exterior “soberana”.

Además, una ruptura abrupta con China y Rusia difícilmente quedaría sin consecuencias. Ambas potencias verían el giro venezolano como una derrota estratégica en una región que consideran clave para equilibrar la influencia estadounidense.

La reacción podría manifestarse en el retiro de inversiones, la exigencia de pagos anticipados de deudas, la presión diplomática o incluso el uso del caso venezolano como ficha de negociación en escenarios globales más amplios, desde Europa del Este hasta el Indo-Pacífico.

…¿Y si no acepta?

El escenario contrario, en el que Venezuela decida rechazar las exigencias de Trump, tampoco está exento de riesgos. Estados Unidos podría endurecer sanciones todavía vigentes, limitar aún más el acceso a mercados financieros y condicionar cualquier canal de cooperación.

Esto profundizaría la fragilidad económica del país suramericano, cuya dependencia del petróleo sigue siendo crítica. No obstante, mantener las alianzas con ChinaRusia e Irán garantizaría cierto respaldo político y financiero, así como mercados alternativos para el crudo, aunque en condiciones menos favorables y con mayores costos logísticos.

Un rechazo abierto también podría escalar las tensiones regionalesVenezuela se convertiría nuevamente en un punto de fricción directa entre bloques de poder, reeditando una lógica de Guerra Fría en versión latinoamericana, donde la energía, la seguridad y la influencia política se entrelazan.

Para Estados Unidos, tolerar una Venezuela alineada con potencias rivales en su esfera de influencia sería una señal de debilidad estratégica; para China y Rusia, ceder ese espacio sería aceptar un retroceso geopolítico de largo alcance.

En el fondo, la decisión que enfrenta el gobierno de Delcy Rodríguez no es únicamente económica ni diplomática, sino existencial. Se trata de definir si Venezuela opta por una reinserción acelerada en el sistema liderado por Estados Unidos, con beneficios inmediatos pero con pérdida de margen de maniobra, o si persiste en una estrategia de alianzas alternativas que preserve autonomía política a costa de mayor presión y aislamiento.

Cualquiera de las dos rutas tendrá consecuencias profundas, no solo para Venezuela, sino para el equilibrio de poder en toda la región.

Donald Trump confirmó que María Corina Machado viajará a Estados Unidos la próxima semana

“Entiendo que vendrá en algún momento la próxima semana. Estoy deseando saludarla”, expresó el mandatario en una entrevista con Fox News. “Es una persona muy agradable”, declaró

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó el jueves que la líder opositora venezolana y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, viajará a Washington la próxima semana y dijo estar “impaciente” por reunirse con ella.

Entiendo que vendrá en algún momento la próxima semana. Estoy deseando saludarla”, expresó Trump en una entrevista con el periodista Sean Hannity en el canal Fox News, en la que también la describió como “una persona muy agradable”.

Machado señaló días atrás, en una entrevista con la misma emisora, que le gustaría entregar el Nobel de la Paz a Trump por su empeño en devolver la democracia a Venezuela. Consultado sobre ese gesto, el mandatario respondió: “He oído que quería hacerlo. Sería un gran honor”.

En la misma entrevista, Trump aseguró que la captura de Nicolás Maduro “no fue una decisión difícil” y lo acusó de estar vinculado con el narcotráfico y de causar graves daños dentro y fuera de Venezuela. “Los demócratas lo querían, los republicanos lo querían, y nadie tenía lo necesario para atraparlo o no quería hacerlo”, sostuvo al referirse al consenso político en Washington.

El presidente estadounidense afirmó que Maduro “mató a mucha gente” y permitió la salida de personas peligrosas hacia Estados Unidos. Según Trump, el dictador venezolano “vació sus prisiones” y “sus instituciones mentales y manicomios”, lo que facilitó la llegada de individuos violentos al país norteamericano.

El mandatario estadounidense confirmó elEl mandatario estadounidense confirmó el encuentro en Washington con la líder opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz, y la describió como “una persona muy agradable” (REUTERS)

Trump también responsabilizó al régimen venezolano por el narcotráfico hacia Estados Unidos y aseguró que muchas embarcaciones interceptadas con droga provenían de Venezuela. “Había muchos barcos y mucha droga. Ahora casi no hay barcos”, dijo, al afirmar que su administración eliminó el 97% de las drogas que ingresaban por vía marítima.

En ese contexto, anunció que su gobierno intensificará las acciones contra el tráfico de drogas por tierra, especialmente contra los cárteles, a los que acusó de controlar amplias zonas de México. “Es muy triste ver lo que le ha pasado a ese país”, expresó.

El mandatario vinculó el narcotráfico con la crisis de salud pública en Estados Unidos y afirmó que entre 250.000 y 300.000 personas mueren cada año por consumo de drogas. “Son familias devastadas”, señaló, aunque sostuvo que los índices comienzan a descender, al igual que el flujo migratorio en la frontera sur, que calificó como “un desastre total” antes de su gestión.

Trump aseguró que la capturaTrump aseguró que la captura de Nicolás Maduro “no fue una decisión difícil” y lo acusó de estar vinculado con el narcotráfico y de causar graves daños dentro y fuera de Venezuela (REUTERS)

Consultado sobre su objetivo final para la gobernabilidad de Venezuela, Trump aseguró que su administración ya observa resultados concretos, como la liberación de prisioneros políticos. “Prisioneros que nadie pensó que volverían a ver están siendo liberados. En muchos casos entiendo que son buenas personas”, afirmó, y agregó que Estados Unidos trabajará con ellos y con los líderes del país.

Trump también reveló que su gobierno tomó control de un buque ruso que operaba en Venezuela y que ahora administra la descarga y comercialización de petróleo. “Estamos tomando miles y miles de dólares en petróleo, serán cientos de miles de millones de dólares, incluso billones”, aseguró.

Finalmente, sostuvo que Estados Unidos permanecerá involucrado en Venezuela “hasta que el país se enderece” y adelantó que su administración se reunirá en la Casa Blanca con los principales ejecutivos petroleros del mundo.

Según Trump, las 14 empresas más importantes del sector planean invertir al menos 100.000 millones de dólares para reconstruir la infraestructura petrolera venezolana. “Es un petróleo increíble, con una calidad y una cantidad increíbles”, concluyó.

Así neutralizó EE. UU. la defensa aérea rusa de Venezuela/ DW verifica: video viral de torturas en Venezuela es falso

Uno de los dos lanzamisiles Buk destruidos en la base aérea militar de La Carlota, en Venezuela.Imagen: Leonardo Fernandez Viloria/REUTERS
Sergey Nikitin
8 de enero de 2026

Para el éxito de la operación militar estadounidense y la detención de Nicolás Maduro en Venezuela, fue decisivo neutralizar la defensa aérea sobre la capital, Caracas.

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Nicolás Maduro alardeaba de los sistemas de defensa aérea rusos desplegados en su país durante las disputas verbales con Donald Trump, pocos meses antes de la operación militar estadounidense en Venezuela. Ahora se ha demostrado que fueron ineficaces.

Según el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor de Estados Unidos, más de 150 aeronaves de diversos tipos participaron en la operación en la noche del 3 de enero de 2026.

¿Qué sistemas tendrían que haber protegido a Venezuela?

El historiador militar austriaco Markus Reisner cree que los sistemas rusos tendrían que haber funcionado técnicamente mucho mejor. La estrategia de Estados Unidos se basó en la supresión de la defensa aérea enemiga, los ciberataques contra el sistema de mando, el control de la defensa aérea y “trabajos internos” por parte de los servicios secretos estadounidenses CIA y DIA.

Según el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI), solo entre 2008 y 2014, Rusia suministró a Venezuela varios sistemas de defensa, motivo por el cual, el entonces ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigú, fue incluso condecorado en 2015 en Venezuela con la Orden al Mérito por la Seguridad Nacional, aunque los datos del SIPRI son incompletos debido a la falta de transparencia.

En realidad, los expertos estiman que Venezuela disponía de más sistemas de defensa aérea rusos de diferente alcance. De hecho, es uno de los sistemas de defensa aérea multicapa más densos de América Latina.

En octubre de 2024, Rusia suministró, según los informes, más sistemas antiaéreos Pantsir, Buk-M2 e Igla-S. “Todas las fuerzas armadas del mundo conocen la potencia del misil Igla-S, y Venezuela tiene al menos 5000”, dijo Maduro en octubre de 2025.

“La defensa aérea de Venezuela se basa en sistemas rusos y se combina con un sistema de radar chino para la detección de ataques aéreos. Era la más potente de América Latina, lo que no es de extrañar, ya que la mayoría de los países del continente no temen sufrir ataques aéreos”, explica a DW el experto militar ruso Yuri Fiodorov.

Imágenes satelitales de la base militar Fuerte Tiuna del 3 de enero de 2026, en Venezuela.
Imágenes satelitales de vehículos destruidos en la base militar Fuerte Tiuna el 3 de enero, en Venezuela.Imagen: Vantor/REUTERS

¿Que sucedió durante el ataque estadounidense?

La operación militar estadounidense comenzó con un ciberataque que paralizó gran parte del suministro eléctrico de Caracas y permitió que 150 aviones, drones y helicópteros estadounidenses se acercaran a la capital sin ser detectados. Según el Washington Post, para asegurar un corredor, se atacaron seis instalaciones de defensa aérea que debían proteger Caracas. Entre ellas, se encontraban el puerto de La Guaira, la base aérea de La Carlota y la base militar de Fuerte Tiuna.

Además, los expertos militares occidentales afirman que una parte considerable de la defensa aérea no estaba operativa debido a años de mantenimiento deficiente y a la falta de piezas de repuesto, pero también porque Rusia no ha cumplido sus compromisos de reparación y modernización.

En octubre, el Washington Post informó, citando varias fuentes, que Maduro, ante la presencia militar estadounidense en el Caribe, pidió a Rusia y China que reforzaran el Ejército venezolano con misiles, drones, radares y aviones. Pero, según el periódico, tanto el interés como el apoyo de Moscú por Venezuela han disminuido en los últimos años.

La operación estadounidense, que duró unas dos horas, culminó con la captura de Maduro, sin que se produjeran bajas personales entre las fuerzas armadas estadounidenses.

¿Por qué falló la defensa aérea de Venezuela?

Yuri Fiodorov atribuye el fracaso de la defensa aérea venezolana al uso de cazas estadounidenses F-35 y F-22: “Estos aviones de quinta generación son muy difíciles de detectar por radar. Los aviones de quinta generación pueden superar con relativa facilidad la defensa aérea, incluso los sistemas rusos S-400”.

El experto militar Daniel Bachmat dijo al periódico The Telegraph que los sistemas de defensa aérea no pueden hacer frente a una combinación de reconocimiento en tiempo real, guerra electrónica y armas de precisión.

Otro problema adicional, según los expertos, fue el terreno montañoso de Caracas. Los sistemas de defensa aérea rusos están diseñados para terrenos llanos, así que los aviones y misiles pudieron volar a baja altura y ocultarse, según The Telegraph.

Para Yuri Fiodorov, la principal razón del fracaso de la defensa aérea venezolana fue un error humano: “No se trata tanto de las capacidades técnicas de uno u otro bando, sino más bien de que las fuerzas armadas venezolanas simplemente se durmieron en los laureles y no esperaban ser atacadas”.

(rmr/ms)

DW verifica: video viral de torturas en Venezuela es falso

Silja Thoms | Rachel Baig

8 de enero de 2026

Un supuesto video de tortura en Venezuela circula en X, pero las escenas pertenecen a una película de Netflix. Al mismo tiempo, organizaciones de derechos humanos llevan años documentando abusos reales en el país.

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Manifestantes sostienen carteles que dicen "No más tortura" en protestas en Caracas. (Imagen de archivo).
Caracas en 2019: protesta contra Nicolás Maduro y la tortura.Imagen: Leonardo Fernandez/AP Photo/picture alliance

Advertencia: Esta verificación de datos trata sobre imágenes y videos que muestran escenas de tortura.

A principios de enero de 2026, Estados Unidos atacó Venezuela y capturó al presidente  Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores. Hubo diversas reacciones, tanto a nivel nacional como internacional, y la situación sigue siendo tensa. En Venezuela, por ejemplo, los “colectivos”, la milicia popular pro-Maduro, ha salido a las calles para exigir su liberación.

La periodista Noris Soto, actualmente en Caracas, comenta a DW: “No se ven grandes celebraciones en las calles. No se ven protestas ni celebraciones, porque la gente tiene miedo”. Muchos consideran problemático que Delcy Rodríguez siga en el poder. Rodríguez, ex vicepresidenta de Maduro, fue designada presidenta interina por el Tribunal Supremo de Venezuela tras el arresto del mandatario.

Durante años, organizaciones de derechos humanos como Human Rights Watch y la ONU han advertido que el Gobierno venezolano, al que también pertenece Rodríguez, emplea la brutalidad sistemática, incluida la tortura, contra manifestantes críticos y opositores políticos de Maduro. Las prácticas de tortura por parte de la Guardia Nacional Bolivariana de Venezuela fueron  documentadas por una misión de la ONU en 2025.

Medios de comunicación regionales e internacionales como DW, BBC y CNN también han informado repetidamente sobre la tortura por parte del régimen de Maduro.

El video viral en realidad proviene de una película de Netflix

Afirmación: un usuario compartió en redes sociales un video que supuestamente muestra tortura en Venezuela. El usuario escribió: “No, no, no lo entiendes. Trump se ha pasado de la raya. Esto debe resolverse mediante el derecho internacional”. La publicación ya ha recibido más de 18 millones de visitas.

Verificación de datos de DW: falso

El video muestra a varias personas semidesnudas colgadas del techo de las manos mientras un soldado les grita en español. Es claramente una escena de tortura. Sin embargo, no muestra a personas siendo torturadas en Venezuela.

La escena pertenece a la película “Simón”, de 2023, estrenada en la plataforma estadounidense de streaming Netflix. El nombre de la película se puede encontrar mediante una búsqueda inversa de imágenes.

Un escena de la película de Netflix "Simón" que se hizo viral pero no es un testimonio de la tortura real en Venezuela.
Esta escena es de la película de Netflix “Simón” y no un testimonio de la tortura real en Venezuela.Imagen: X

Según la base de datos de películas y series IMDb se trata de un “luchador por la libertad venezolano exiliado en Miami”. La escena también se ve en el tráiler.

No es la primera vez que el video que contiene la escena de tortura de la película aparece en un contexto falso, como informó una verificación de datos de USA Today en 2024. En ese año se compartió una publicación en Instagram que decía: “Esto es lo que hace el régimen venezolano”. La publicación circuló poco después de las controvertidas elecciones presidenciales de 2024 en Venezuela, en las que Nicolás Maduro se autoproclamó presidente.

El director de la película “Simón”, Diego Vicentini, oriundo de Caracas, declaró al sitio web Cinemacy que, antes de escribir el guion, habló con varios jóvenes que habían sufrido “arrestos arbitrarios y torturas”. Por lo tanto, las escenas representadas están basadas en hechos reales.

Un fenómeno común en conflictos o crisis políticas

El uso de escenas de largometrajes para recrear situaciones políticas actuales no es un fenómeno nuevo en redes sociales. Este tipo de videos aparecen una y otra vez en diversos contextos.

En 2027 se compartió un video en X que supuestamente mostraba a soldados ucranianos despidiéndose de sus esposas antes de partir a la guerra, lo que provocó reaccione emotivas y de apoyo a Ucrania. Pero el video proviene originalmente del docudrama de 2017 “La guerra de las quimeras”, de dos cineastas ucranianos, y narra la historia de un soldado que lucha en la batalla de Ilovaisk, entre unidades rusas y prorrusas, por un lado, y unidades ucranianas, por el otro.

En Siria, una imagen mostraba supuestamente torturas perpetradas por el régimen de  Bashar Al Asad, pero en realidad provenía de un museo de cera en Irán que mostraba las brutalidades del régimen del sah Pahlavi contra disidentes políticos. Pero durante el régimen de Asad también se perpetraron torturas.

Familiares de militares presos protestan con afiches que dicen: "Libertad", denunciando torturas y violaciones de derechos humanos.
Familiares de militares presos denuncian torturas y violaciones de derechos humanos en Caracas. (2019).Imagen: Rafael Briceño Sierralta/NurPhoto/picture alliance

(cp/ms)

Los alemanes rechazan la intervención de EE.UU. en Venezuela

Protesta en la Puerta de Brandeburgo de Berlín contra la intervención militar estadounidense en Venezuela.Imagen: Zaira Biagini/ZUMA/picture alliance

En la más reciente encuesta de la cadena pública alemana ARD-Deutschlandtrend, los ciudadanos se muestran poco optimistas respecto a 2026. La reputación de EE. UU. se encuentra en mínimos históricos.

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Siete de cada diez ciudadanos alemanes consideran que la intervención militar estadounidense en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro y su esposa, el pasado 3 de enero de 2026, no están justificadas.

Así lo confirma la encuesta para la cadena pública alemana ARD-Deutschlandtrend, para la que el instituto de sondeos infratest-dimap preguntó a 1323 alemanes con derecho a voto entre el 5 y el 7 de enero.

Uno de cada dos alemanes opina que Alemania y la Unión Europea deberían criticar abiertamente la actuación de Estados Unidos, aunque ello pueda molestar a Donald Trump. Sólo los seguidores del partido populista de derechas Alternativa para Alemania (AfD) abogan mayoritariamente por adoptar una posición reservada.

La ley del más fuerte

Hasta ahora en Alemania, las críticas a la intervención militar solo provienen de políticos de la oposición al actual Gobierno de coalición, que hablan de acción contraria al derecho internacional.

El Gobierno alemán se mantiene, por ahora, al margen, aunque el canciller, Friedrich Merz (CDU), sí ha aludido a una “situación compleja”.

Entre los ciudadanos alemanes, la intervención militar ha hecho que la imagen de Estados Unidos siga empeorando. Ocho de cada diez encuestados no están satisfechos con la labor de Trump. Al mismo tiempo, a muchos les preocupa el hecho de que en la política mundial se imponga, cada vez con más frecuencia, la ley del más fuerte. El 69 por ciento está preocupado por la seguridad en Europa y el 62 por ciento, por la relación entre Alemania y Estados Unidos.

¿Puede la OTAN seguir confiando en Estados Unidos?

En la actualidad, apenas uno de cada siete ciudadanos alemanes considera que Estados Unidos sigue siendo un socio fiable de Alemania, la cifra más baja desde que se realiza esta encuesta para ARD-Deutschlandtrend.

Solo Rusia goza de menos prestigio: el 83 por ciento la considera poco fiable. La reputación de Ucrania también se ha visto afectada. En comparación con la encuesta Deutschlandtrend de hace seis meses (48 por ciento), solo el 40 por ciento de los encuestados opina que el país es un aliado digno de confianza.

Además, más de la mitad de los ciudadanos alemanes apoya la idea de una alianza militar europea más independiente de la OTAN.

Poca confianza en el nuevo año

La crisis mundial, pero también los problemas en Alemania, suponen un reto para el Gobierno alemán de coalición, formado por los partidos demócratas CDU/CSU y el socialdemócrata SPD en 2026. Una clara mayoría de los ciudadanos alemanes no ve con buenos ojos la labor del Gobierno, sólo uno de cada cino votantes está satisfecho con la coalición.

Además, los alemanes empiezan 2026 con poca confianza. Más de ocho de cada diez votantes ven motivos de preocupación en la situación de su país.

Economía y migración, temas importantes

El 20 por ciento de los encuestados considera que la situación económica en Alemania es ligeramente mejor que hace un año. La gestión de la inmigración en Alemania sigue siendo un reto para el Gobierno. El 61 por ciento de los encuestados opina que el Gobierno no tiene la situación de la migración bajo control.

Una clara mayoría de los seguidores del partido Los Verdes, en cambio, considera que la inmigración está bien o muy bien gestionada. Entre los votantes  del SPD, la CDU/CSU y el partido La Izquierda, la valoración está más o menos equilibrada. Entre los seguidores del partido AfD, considerado oficialmente como parcialmente de extrema derecha, casi todos siguen opinando que la gestión de la inmigración es insatisfactoria.

¿Se mantendrá la coalición formada por CDU/CSU y SPD?

El descontento con el Gobierno alemán se refleja en los resultados de las encuestas: el canciller Merz obtiene el apoyo de una de cada cuatro personas (24 por ciento) y el vicecanciller, Lars Klingbeil (SPD), el 26 por ciento.

El 48 por ciento de los encuestados considera probable que la alianza entre conservadores y socialdemócratas sobreviva los próximos doce meses. Casi el mismo porcentaje (45 por ciento) prevé actualmente su fracaso.

 

Otro dato importante: la coalición gubernamental no obtendría actualmente la mayoría necesaria para gobernar.

(rmr/ms)

Análisis: Por qué Trump escogió a Delcy Rodríguez y no a María Corina Machado para gobernar Venezuela ahora

    • Autor,Paul Adams
    • Título del autor,Corresponsal diplomático

Entre las muchas preguntas que han surgido desde los dramáticos sucesos del fin de semana pasado en Caracas —y son muchas—, una de las más persistentes se centra en la mujer que ahora lidera lo que funcionarios estadounidenses llaman como las “autoridades interinas” de Venezuela.

¿Por qué Delcy?

¿Qué tiene Delcy Rodríguez, hija de un exguerrillero marxista y lugarteniente del derrocado dictador Nicolás Maduro, que llamó la atención de la administración Trump?

¿Y por qué Washington optó por una declarada revolucionaria chavista para mantenerla en el poder, en lugar de respaldar a la líder opositora, María Corina Machado, cuyo movimiento opositor ganó las elecciones presidenciales de 2024, según las pruebas que presentó?

La respuesta, según un exembajador de Estados Unidos en Venezuela, es simple.

“Priorizaron la estabilidad sobre la democracia”, señala Charles Shapiro, quien fue embajador de George W. Bush en Caracas entre 2002 y 2004.

“Mantienen el régimen dictatorial sin el dictador. Los secuaces siguen ahí”.

“Y creo que esto es arriesgadísimo”.

Pero la alternativa, que implicaba un cambio de régimen radical y respaldar al movimiento opositor de Machado, habría implicado otros peligros, como posibles luchas internas entre figuras de la oposición y el distanciamiento de los venezolanos —quizás hasta un 30%— que votaron por Maduro.

María Corina Machado

Fuente de la imagen,AFP via Getty Images

Pie de foto,Trump dijo que Machado “no tiene el respeto” de Venezuela.

En su asombrosa conferencia de prensa del sábado por la mañana, el presidente Trump sorprendió a muchos observadores al descalificar a la ganadora del Premio Nobel de la Paz, Machado, diciendo que “no tiene el respeto” de Venezuela, y describiendo a Rodríguez como “amable”.

“Me sorprendió mucho escuchar la descalificación de María Corina Machado por parte del presidente Trump”, dijo Kevin Whitaker, ex subjefe de misión de la embajada de Estados Unidos en Caracas.

“Su movimiento fue elegido por una mayoría masiva (en las elecciones de 2024)… Así que al descalificar a Machado, en efecto, descalificó a todo ese movimiento”.

La rapidez y la aparente facilidad con la que Maduro fue destituido y Rodríguez fue instaurada llevó a algunos observadores a especular que la exvicepresidenta podría haber participado en el plan.

“Creo que es muy revelador que simplemente fuéramos por Maduro y la vicepresidenta sobreviviera”, dijo la ex agente de la CIA Lindsay Moran.

“Es obvio que había fuentes en los rangos más altos. Mi primera especulación fue que esas fuentes de alto rango estaban en la oficina de la vicepresidenta, o incluso en la propia vicepresidenta”.

Pero Phil Gunson, analista senior del International Crisis Group (ICG) que vive en Caracas, afirma que la teoría de la conspiración no resiste un escrutinio minucioso, debido al enorme poder que todavía tienen el ministro de Defensa, el general Vladimir Padrino López, y el ministro del Interior de línea dura, Diosdado Cabello, ambos aliados leales de Maduro.

“¿Por qué traicionaría a Maduro, quedándose internamente indefensa frente a los que realmente controlan las armas?”, cuestiona Gunson.

Más bien, la decisión de respaldar a Rodríguez se produjo tras las advertencias de que la llegada de Machado al poder podría generar peligrosos niveles de inestabilidad.

En octubre, un informe del ICG advirtió que “Washington debería tener cuidado con un cambio de régimen”.

“No se deben minimizar los riesgos de violencia en cualquier escenario post-Maduro”, instó el informe, señalando que elementos de las fuerzas de seguridad podrían lanzar una guerra de guerrillas contra las nuevas autoridades.

“Le advertimos a la gente de la administración: esto no va a funcionar”, señala Gunson. “Habrá un caos violento, será su culpa y la tendrán que asumir”.

El 5 de enero, el Wall Street Journal informó sobre la existencia de un análisis clasificado de inteligencia estadounidense que llegó a las mismas conclusiones y determinó que miembros del régimen de Maduro, incluyendo a Rodríguez, estaban en mejor posición para liderar un gobierno temporal.

La Casa Blanca no ha hecho comentarios públicos sobre el informe, pero dejó en claro que planea trabajar con Rodríguez en el futuro próximo.

“Esto esconde cierto realismo pragmático por parte de la administración Trump”, afirma Henry Ziemer, investigador asociado del Programa de las Américas del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington.

Pero los desafíos, dice, apenas comienzan.

“La captura de Maduro fue la parte fácil. La reconstrucción más amplia de Venezuela, los objetivos petroleros, antidrogas y democráticos… tomarán mucho más tiempo concretarse”.

Por ahora, sin embargo, Rodríguez parece ser alguien con quien la administración Trump cree que puede tratar.

“Ha sido una especie de reformadora económica”, afirma Gunson. “Ella es consciente de la necesidad de una apertura económica y no se opone a la idea de traer de vuelta el capital extranjero”.

Una protesta en julio de 2024 de la oposición reclamando el reconocimiento de los resultados electorales.

Fuente de la imagen,AFP via Getty Images

Pie de foto,En octubre, un informe del International Crisis Group advirtió que “Washington debería tener cuidado con un cambio de régimen” en Venezuela.

Ziemer coincide en que a Rodríguez podría no resultarle difícil acatar las órdenes de Washington en lo que se refiere a dar la bienvenida a las compañías petroleras estadounidenses, ofrecer mayor cooperación en la lucha contra el narcotráfico e incluso reducir las relaciones de Venezuela con Cuba, China y Rusia, especialmente si esto implica el levantamiento gradual de las sanciones estadounidenses.

“Creo que puede cumplir con eso”, señala.

“Pero si Estados Unidos pide un progreso genuino hacia una transición democrática, eso se vuelve mucho más difícil”.

Por el momento, esto no parece estar entre las prioridades de Washington.

El 7 de enero, el secretario de Estado, Marco Rubio, habló de un plan de tres etapas para Venezuela, comenzando con la estabilización del país y la comercialización de 30 a 50 millones de barriles de petróleo bajo supervisión estadounidense.

El plan conduciría a lo que Rubio llamó “un proceso de reconciliación” que incluye amnistías para las fuerzas de la oposición, la liberación de presos políticos y la reconstrucción de la sociedad civil.

“La tercera fase, por supuesto, será de transición”, dijo sin dar más detalles.

El artículo 233 de la Constitución venezolana exige nuevas elecciones dentro de los 30 días siguientes de que un presidente está “no disponible permanentemente”, algo que parecería aplicarse a una situación como la de Maduro, que está en una cárcel de Nueva York a la espera de juicio.

Pero en una entrevista con NBC News el 5 de enero, el presidente Trump afirmó que no había elecciones en el horizonte. “Primero tenemos que arreglar el país”, dijo. “No se pueden celebrar elecciones”.

Gunson afirma que la decisión de Washington de no optar por un cambio de régimen a corto plazo podría tener sentido, pero la ausencia de una perspectiva a mediano o largo plazo es decepcionante.

“Puede que Trump esté sacando algo de esto, pero los venezolanos no”, señala. “El venezolano común está siendo perjudicado como siempre”.

La administración Trump está promocionando las posibilidades de que las petroleras internacionales reinviertan en la corrupta y moribunda infraestructura petrolera de Venezuela, pero Gunson advierte de que la realidad podría ser más compleja.

“Nadie va a venir aquí con las decenas de miles de millones de dólares que se requieren para iniciar el proceso de recuperación si el gobierno es ilegítimo y no hay Estado de derecho”, afirma.

Cuando el exlíder venezolano Hugo Chávez designó a Nicolás Maduro como su sucesor, poco antes de su muerte en 2013, la medida se describió como el “dedazo” de Chávez, un término coloquial que significa “señalar con el dedo” una designación personal que elude el proceso democrático normal.

El embajador Shapiro ve un paralelismo con el ascenso al poder de Delcy Rodríguez.

“Este es el dedazo de Trump”, afirma.

Análisis- “Es como si un villano te salvara de otro villano”: el conflicto de los venezolanos que no querían a Maduro pero tampoco aceptan a Trump

“Esto es como si un villano te estuviera salvando de otro villano”.

Así describe Gabriel* su sentir ante lo que ha pasado en los últimos días en su país, Venezuela.

Gabriel es migrante, latino y parte de la comunidad LGTBIQ+. Como dice, él representa “todo en lo que (Donald) Trump está en contra”.

Por ello es crítico de las políticas del presidente de Estados Unidos.

Pero también firme opositor a Nicolás Maduro: “El chavismo hizo que tuviera que emigrar de Venezuela de la noche a la mañana con US$250 en el bolsillo, tuve que empezar de cero en otro país y me negó la posibilidad de ver a mi familia durante 10 años”.

Ahora, dice, se siente en un limbo.

“Parece que las personas no pueden comprender el estar en contra de ambas posturas, es difícil hacer entender este punto medio”, me cuenta.

“En mi círculo cercano nos manejamos en esa batalla interna. Sin duda me da fresquito (alegría) ver a Maduro esposado. Pero por otro lado, ¿le tengo que agradecer esto a Trump?”, matiza.

En la narrativa actual mundial, donde pareciera que todo es blanco o negro, Gabriel, así como el resto de personas entrevistadas para este artículo, forman parte de esa amplia gama de grises que es Venezuela.

Son aquellas personas que, siendo opositoras a Nicolás Maduro y al chavismo, también lo son de Donald Trump y de las acciones tomadas por el gobierno de Estados Unidos en los últimos días.

Todas hablaron con BBC Mundo con la condición de que no reveláramos sus identidades.

“Nos invadieron los gringos”

“Me desperté con los bombardeos. Estoy cerca de Fuerte Tiuna (uno de los puntos atacados) y pensé: ‘Nos invadieron los gringos, coño'”, me cuenta Ana* desde su casa en Caracas.

“Esto es trágico, muy doloroso. Cuando veo las fotos (de los destrozos) me siento mal. El primer día de la invasión terminé llorando de ansiedad. Es demasiado fuerte”, me dice.

Por la educación que recibió, Ana es de izquierda y está en contra todo lo que huela a intervencionismo estadounidense.

“América Latina tiene un historial terrible cada vez que a Estados Unidos se le antoja algo o cada vez que cree que un presidente no debería gobernar, como el caso de (Salvador) Allende, por ejemplo”.

Incendio en Fuerte Tiuna, el mayor complejo militar de Venezuela, visto a distancia tras una serie de explosiones en Caracas el 3 de enero de 2026.

Fuente de la imagen,AFP via Getty Images

Pie de foto,Ana vive cerca de Fuerte Tiuna y la despertaron los bombardeos del pasado 3 de enero.

“Así que, cada vez que escuchaba asomar la idea de que Trump podía invadir Venezuela, trataba de explicar que eso iba a ser contraproducente para nosotros. Que un político pida la invasión es lo contrario a la política, porque quiere decir que tú eres incapaz de lograr nada”.

En este sentido, critica a la líder opositora María Corina Machado por haber dicho “que solos no podemos (salir del chavismo) y haber invocado al TIAR (Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca) para intervenir el país. Ella lo que quería era que sacaran a Maduro y ponerse a gobernar”.

Tal vez un ojo poco entrenado a los grises de Venezuela pudiera decir que Ana es chavista. Pero es una acérrima opositora.

“Jamás los he apoyado (a los chavistas). Siempre me echó para atrás que (Hugo Chávez) fuera militar. Y luego se puso más autoritario y logró manipular más el sistema para quedarse en el poder. Y decíamos como un chiste que no había nada peor que Chávez. Y nos dejaron a Maduro: cero carisma y total brutalidad. La represión es el signo característico de su gobierno, junto a la crisis económica, que le explotó a él y fue terrible”.

Un montónd de gente agrupada, ondenado banderas venezolanas y en un claro ambiente festivo en Santiago de Chile.

Fuente de la imagen,Bloomberg vía Getty Images

Pie de foto,Personas celebrando en Santiago de Chile, el sábado 3 de enero de 2026.

Con esta postura, a Ana la han atacado infinidad de veces.

En estos días, esos ataques a todo aquel que se sale de la línea que se considera “el deber ser” dentro de una “postura chavista” o dentro de una “postura opositora”, se han intensificado.

Gabriel dice que ha sido abrumadora la cantidad de comentarios y ataques, así como la xenofobia exacerbada que ha visto sobre todo en redes.

Sin celebraciones

Hoy, ser venezolano es habitar muchas emociones a la vez.

Y aunque las imágenes de venezolanos celebrando la foto de un Maduro “con los ganchos puestos” han dado la vuelta al mundo, gente como Gabriel no pensó ni siquiera en festejar.

“Es muy complejo. Eso que tanto soñábamos está pasando, pero te sientes un poco culpable. Y además eres cauteloso en redes sociales, porque la primera lectura que hacen es ‘aquí está el venezolano celebrando el imperialismo'”, explica.

Igual le pasa a Laura*, quien como Gabriel debió migrar del país. Ella tampocó celebró lo ocurrido en la madrugada del 3 de enero y vive consternada por el intervencionismo, “tanto este de Trump como la clara intervención de Rusia y China en mi país”.

“A la vez estoy abrumada de todo lo que está pasando y habito una especie de alivio, un resquicio de esperanza por ver a este hombre y a su esposa ante la justicia. Esto es habitar un montón de cosas a la vez”.

Un montñon de mujeres, de pie o sentadas, con camisetas de color blanco, ataviadas con banderas venezolanas, cascos de motorizados, y llevando carteles de protesta, en medio de una de las principales vías de Caracas.

Fuente de la imagen,AFP vía Getty Images

Pie de foto,Manifestación de mujeres contra Nicolás Maduro en mayo de 2017.

Desde cada espacio en que Laura trabaja, trata de “hacer de puente” entre dos posturas que parecen insalvables para que “la narrativa de Venezuela se construya de forma compleja” y no solo en una dicotomía blanco y negro.

“Me dicen tibia. Y esto viene de la parte radical de izquierda y de la parte radical pro-Trump. No se trata de que yo quiera estar bien con todo el mundo, sino de habitar realidades complejas. Y esto no me resta rectitud moral ni ética, sino todo lo contrario”.

Reconoce que es difícil “mantener la ecuanimidad, porque la experiencia de la dictadura está atravesada en el cuerpo. En carne propia, en lo que nos ha tocado vivir y ver”, pero que como venezolana ha vivido también en “la polarización y cómo se ha capitalizado por el poder y las fuerzas políticas para avivar un odio que al largo plazo nos hará daño a todos”.

Venezuela a través de dos cristales

A la vez, tanto Gabriel como Laura reconocen que ha sido frustrante ver que en estos últimos días se ha buscado simplificar la cuestión venezolana según el cristal ideológico con el que se mire.

“El éxodo migratorio, las protestas de 2016, de 2017, las elecciones robadas de 2024, la problemática de los presos políticos durante los últimos años, sentir que en repetidas ocasiones hemos levantado la voz, pedido que nos ayuden a difundir, a sumarse a la causa… En los últimos días he sentido que a pesar de todo lo que hemos denunciado tantas veces en Venezuela pareciera que nadie lo ha escuchado o no lo ha leído o nadie lo ha visto”, narra Gabriel.

Laura hace hincapié en lo que siente más profundo: la soledad del venezolano.

“Nadie puede decir que no lo hemos intentado todo. Hemos estado abandonados por años por la opinión pública y la izquierda internacional. Abandonados por el mismo Estado para el que no hemos sido prioridad y tampoco lo hemos sido para Estados Unidos. Es desolador”.

En primer plano, bandera venezolana, de fondo, personas manifestándose con pancartas donde se puede leer en inglés "Hands off Venezuela" - manos fuera de Venezuela.

Fuente de la imagen,Getty Images

Pie de foto,Frente a la Embajada de Estados Unidos en una manifestación organizada por grupos activistas locales liderados por Acción Antiimperialista (AIA), compuesta principalmente por activistas irlandeses críticos con la política exterior estadounidense y la destitución del presidente Nicolás Maduro.

Y Gabriel añade que los ataques y la incomprensión no llegan solo en redes, también con conocidos o compañeros de trabajo. “Pareciera que los últimos días se resumen en ‘los venezolanos están celebrando la invasión norteamericana porque ellos sencillamente odian el chavismo’. Y es más complejo que eso”.

Ana hace balance de toda la situación: “¿Qué nos dejó la invasión? ¿Valió la pena? Todas las vidas que se perdieron, todo lo que destruyeron. ¿Qué de bueno se logró? Se llevaron a Maduro y a Cilia Flores. Yo los detesto. Pero según los tratados internacionales, ningún país tiene derecho a meterse en otro para secuestrar a un presidente. Y ahora vamos a ser el feudo neocolonial de Estados Unidos, con Delcy mandando, pero neoliberalmente”.

Y Laura concluye que muchas veces, en el debate sobre la situación venezolana, “se pierde de vista que en Venezuela la prioridad es la vida, que hay gente sufriendo y cosas que muchos dan por sentando, como tener luz, agua o hablar por teléfono por la calle, que son difíciles de tener”.

“Se nos olvida que hablamos de personas”, termina.

*Los nombres de todos los entrevistados han sido modificados para proteger su identidad. Por esa misma razón no se especificó dónde se encuentran los dos entrevistados que dejaron Venezuela.

“¡Lárguense de aquí!”: Jacob Frey, el alcalde de Mineápolis que le planta cara al gobierno de Trump y a ICE tras la muerte a tiros de una mujer

Fuente de la imagen,Reuters

    • Autor,Leire Ventas
    • Título del autor,Corresponsal de BBC News Mundo en Los Ángeles

Fue el primer funcionario electo en rechazar públicamente que la muerte de Renee Nicole Good a manos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) fuera un acto de defensa personal.

“Es basura”, dijo un enojado Jacob Frey, el alcalde de Mineápolis, en rueda de prensa ante la versión dada por el gobierno federal sobre el incidente ocurrido el miércoles y que desde entonces ha generado protestas en esa y otras ciudades de Estados Unidos.

En un acto que tachó de “terrorismo interno”, la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, Kristi Noem, explicó que los agentes estaban realizando una operación cuando unos “alborotadores” comenzaron a bloquearlos.

Según Noem, la ahora fallecida intentó “utilizar su vehículo como arma” para atropellarlos y uno de los agentes respondió con disparos “para protegerse a sí mismo y a las personas que lo rodeaban”.

El alcalde Frey condenó el despliegue de más de 2.000 agentes federales en las áreas metropolitanas de la urbe y la contigua St. Paul, en el norteño estado de Minesota, como parte de la más reciente ofensiva migratoria del gobierno de Donald Trump.

“Lo que están haciendo no es brindar seguridad en Estados Unidos. Están causando caos y desconfianza”, agregó el político demócrata.

Y usando lenguaje explícito, zanjó: “ICE, ¡lárgate de una maldita vez!”.

La gente se manifiesta contra ICE durante una vigilia en honor a una mujer que fue baleada y murió a manos de un oficial de inmigración más temprano ese día en Minneapolis, Minnesota, el 7 de enero de 2026. (Foto de Kerem YUCEL / AFP vía Getty Images)

Fuente de la imagen,AFP vía Getty Images

Pie de foto,“ICE, lárgate”, zanjó el alcalde Jacob Frey tras conocerse la muerte de Renee Nicole Good a manos de un agente federal.

Del derecho a la política

Hijo de bailarines profesionales, Frey, de 44 años, nació y creció en el seno de una familia judía en Oakton, Virginia, un suburbio de Washington D.C., la capital estadounidense.

Estudió Ciencias Políticas y Gobierno en la Universidad William y Mary y obtuvo después la licenciatura en Derecho por la Universidad de Villanova, en Pensilvania.

Excorredor profesional, se mudó a Mineápolis tras participar en la Maratón de las Twin Cities —como se conoce el área metropolitana formada por Mineápolis y la contigua St. Paul– para establecer allí su hogar permanente, que comparte con su segunda esposa, Sarah Clarke, y dos hijos.

Antes de ingresar en política, Frey hizo carrera en derecho.

Según su perfil de LinkedIn, trabajó como abogado en la firma Faegre & Benson LLP de 2009 a 2011 antes de unirse a Halunen & Associates en diciembre de 2011.

En ese tiempo también estuvo involucrado activamente en la organización comunitaria.

Alcalde por tercera vez

En 2013 accedió al Concejo Municipal de Mineápolis, con una plataforma centrada en la vivienda asequible, la reforma policial, la acción climática y el crecimiento económico inclusivo.

Fue electo alcalde por primera vez en 2018 y le tocó gobernar una ciudad sumida en el duelo y las protestas en 2020, tras la muerte de George Floyd a manos de un policía, un período en el que el crimen se disparó mientras cientos de agentes se jubilaban o renunciaban.

Considerado un demócrata moderado, en noviembre del año pasado volvió a hacerse con el cargo para un tercer mandato.

Los votantes lo favorecieron por encima del progresista Omar Fateh, un congresista estatal de ascendencia somalí al que muchos comparaban con el socialista Zohan Mamdani, quien por entonces hacía campaña por la alcaldía de Nueva York.

Ambos candidatos hicieron de la seguridad pública y la falta de vivienda su bandera, pero Frey criticó el apoyo de Fateh a una propuesta fallida de 2021 que buscaba desmantelar el Departamento de Policía de Mineápolis en medio de un debate nacional sobre cómo se deberían asignar los recursos y la financiación para la seguridad pública.

El alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, llega con su esposa Sarah Clarke a una fiesta de la noche electoral el 4 de noviembre de 2025 en Mineápolis, Minnesota. (Foto de Stephen Maturen/Getty Images)

Fuente de la imagen,Getty Images

Pie de foto,Jacob Frey está casado en segundas nupcias con Sarah Clarke y tiene dos hijos.

Frey se opuso a la medida, pero supervisó una amplia reforma de cómo se forman los agentes y cómo se fiscaliza a los señalados por mala conducta.

Investigaciones del Departamento de Derechos Humanos de Minesota y del Departamento de Justicia encontraron un patrón de prácticas discriminatorias y uso excesivo de la fuerza, lo que dio inicio a la reforma.

Otro de los temas polémicos de la campaña fue el acceso a la vivienda.

Frey abogó por la tolerancia cero hacia los campamentos de personas sin hogar, afirmando que pueden fomentar la delincuencia y disparar las muertes por sobredosis de drogas.

Contra operativos del ICE

Uno de los primeros retos a los que se ha enfrentado desde su victoria en noviembre es el despliegue de agentes federales en la ciudad para realizar redadas contra la inmigración irregular.

A finales de año emitió una orden para prohibir el uso de la propiedad municipal, como por ejemplo los estacionamientos, para operaciones de ese tipo.

También aseguró que la policía local no colaboraría con las autoridades federales y que no recopilaría ni compartiría información sobre el estatus migratorio de los residentes en su ciudad.

Asimismo, Frey le plantó cara al gobierno federal cuando el presidente Donald Trump arremetió contra la diáspora somalí, con fuerte presencia en Minesota, en diciembre.

Agentes de ICE se encuentran en la escena donde agentes de ICE dispararon fatalmente a una mujer más temprano en el día en Minneapolis, Minnesota, Estados Unidos, el 7 de enero de 2026. (Foto de Christopher Juhn/Anadolu vía Getty Images)

Fuente de la imagen,Anadolu vía Getty Images

Pie de foto,Frey ha mostrado su rechazo a los operativos del ICE en Mineápolis desde que el gobierno de Trump decidiera desplegar las fuerzas federales en la ciudad.

Pero su perfil ha adquirido prominencia por su reacción ante la muerte de Renee Nicole Good, una ciudadana estadounidense de 37 años, a manos de un agente del ICE el miércoles.

Cuando los periodistas le preguntaron este jueves si ante lo dicho por Noem – “El alcalde de Mineápolis no sabe lo que dice”– mantenía el rechazo mostrado la víspera, Frey reafirmó su postura.

“Tengo dos ojos. Los ciudadanos también”.

Trump anuncia ataques a cárteles que “controlan” México

Imagen: Molly Riley/Avalon/Photoshot/picture alliance

“Vamos a empezar ahora a atacar por tierra a los cárteles”, aseguró el mandatario estadounidense a la cadena Fox News.

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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo el jueves (08.01.2026) que se avecinaban ataques terrestres contra los cárteles de la droga tras las operaciones marítimas en el Pacífico y el mar Caribe, sin ofrecer más detalles.

“Vamos a empezar ahora a atacar por tierra a los cárteles. Los cárteles están controlando México“, dijo Trump en una entrevista emitida el jueves por la noche en Fox News.

“Es muy, muy triste ver lo que le ha pasado a ese país (México), los cárteles están funcionando y están matando a 250, 300.000 personas en nuestro país cada año, las drogas”, argumentó.

Los comentarios de Trump se producen tras la sorpresiva captura del líder venezolano Nicolás Maduro el pasado fin de semana, culminación de meses de creciente presión militar y económica por parte de Estados Unidos sobre el líder izquierdista.

Como parte de esa campaña, Estados Unidos ha matado a más de 100 personas en ataques contra presuntos barcos narcotraficantes desde septiembre, y Trump también ha dicho que las fuerzas estadounidenses llevaron a cabo un ataque terrestre contra una zona de atraque de esos barcos en Venezuela.

Ataques a México agravarían escalada

Pero los ataques contra los cárteles en México supondrían una importante escalada militar por parte de Estados Unidos.

El gobierno interino chavista en Caracas ha condenado los ataques estadounidenses contra Venezuela por considerarlos una “amenaza para la estabilidad regional”.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, declaró el lunes que las Américas “no pertenecen” a ninguna potencia, después de que Trump invocara el “dominio” de Washington sobre el hemisferio tras derrocar a Maduro.

Trump dijo el domingo que estaba presionando a Sheinbaum para que le permitiera enviar tropas estadounidenses para combatir los cárteles de la droga en México, una oferta que, según él, ella había rechazado anteriormente.

gs (afp, efe, Fox News, El Universal)

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