El presidente estadounidense también aseguró que el estrecho de Ormuz se reabrirá por completo “en un día o dos” y rechazó que su país vaya a comprometerse a invertir en Irán
Trump amenazó con volver a “lanzar bombas” si Irán no “se comporta”. (REUTERS/Evelyn Hockstein)
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que Estados Unidos volverá a “lanzar bombas” sobre Irán si el país persa “no se comporta“, a solo dos días de la ceremonia de firma en Suiza del acuerdo destinado a poner fin a la guerra en Oriente Medio. Trump hizo estas declaraciones en Evian, Francia, durante la cumbre del G7, donde los líderes mundiales calificaron el pacto entre Washington y Teherán como una “oportunidad histórica” para evitar que Irán desarrolle armas nucleares.
“Es un memorando de entendimiento, y si no me gusta, volveremos a dispararles, a lanzar bombas sobre sus cabezas. No me gusta si no se comportan. Volveremos a lanzar bombas justo en medio de sus cabezas”, dijo el presidente en la cumbre de Evian, Francia.
Apertura total del estrecho de Ormuz
Trump aseguró también que el estrecho de Ormuz —clave para el tránsito petrolero internacional— se reabrirá completamente “en un día o dos” tras concretarse el pacto. El presidente detalló que el paso marítimo ya está parcialmente operativo y anticipó su total restablecimiento tras la firma del acuerdo.
El mandatario celebró la reacción positiva de los mercados internacionales ante el anuncio del principio de acuerdo con Irán. “Una vez más, la bolsa se ha disparado, el precio del petróleo se ha desplomado. Es increíble”, destacó Trump, quien insistió en que el mercado “habla más alto que las palabras” y que, en ausencia del pacto, la economía global podría enfrentar “una depresión mundial”.
Acuerdo sin compromisos de inversión
Trump rechazó que Estados Unidos vaya a comprometerse a invertir en Irán. Varios trascendidos sobre el acuerdo preliminar mencionaban la posible creación de un fondo regional de 300.000 millones de dólares para la rehabilitación y el desarrollo económico de la República Islámica, pero Trump lo calificó de “falso”.
“No tenemos ningún fondo. Si lo hacen, perfecto. Pero yo diría que no lo harán hasta dentro de un tiempo, hasta que vean cómo se comportan. Es una cuestión de comportamiento. Pero nosotros no vamos a invertir”, subrayó Trump, aclarando que no existen obligaciones de inversión estadounidenses en el documento.
Firma en Suiza
Estados Unidos e Irán formalizarán este viernes en Bürgenstock, una exclusiva localidad de montaña en el centro de Suiza, el acuerdo destinado a poner fin al conflicto que enfrentó a ambos países desde finales de febrero. La elección del lugar fue confirmada por la cancillería suiza y responde a una decisión consensuada entre Washington, Teherán y los países mediadores, Pakistán y Qatar.Suiza confirmó que el acuerdo entre Estados Unidos e Irán se firmará el viernes en Bürgenstock. (EFE/Urs Flueeler)
Según lo anunciado por el régimen iraní, tras la ceremonia comenzará un período de negociaciones de 60 días orientado a alcanzar un acuerdo definitivo sobre los puntos que aún permanecen abiertos entre ambas partes.
El entendimiento contempla el cese de las hostilidades y la reapertura del estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio energético mundial que permaneció fuertemente restringida durante gran parte del conflicto.
Al menos 116 buques han participado en la operación desde mayo frente a las costas de Omán y los Emiratos, en momentos en que Trump anuncia un acuerdo de paz con Irán cuyos detalles permanecen sin confirmar
PorFeras Dalatey, Jonathan Saul, Dmitry Zhdannikov y Edward Carron
Barcos en el estrecho de Ormuz, vistos desde Musandam, Omán, el 16 de junio de 2026. REUTERS/Stringer IMÁGENES DEL DÍA DE TPX
Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos han supervisado decenas de trasvases secretos de petróleo de barco a barcopara mantener el flujo de las exportaciones energéticas del Golfo, utilizando drones aéreos y acuáticos, así como helicópteros, en una operación destinada a guiar a los convoyes hasta los petroleros que los esperan.
La operación, llevada a cabo en las proximidades del estrecho de Ormuz, emplea una técnica de transporte de ida y vueltautilizada desde hace tiempo por Irán para eludir las sanciones.
Once personas familiarizadas con la operación identificaron dos ubicaciones concretas en las que se llevan a cabo las transferencias de petróleo: una frente a la costa de Fuyaira, en los Emiratos Árabes Unidos, y la otra frente al puerto de Sohar, en Omán.
La operación comenzó a principios de mayo y, según los datos de navegación y las imágenes de satélite analizados por Reuters, al menos 116 buques han participado en los trasvases.
Aun el martes por la mañana se podían ver 12 pares de buques uno al lado del otro en el golfo de Omán: ocho frente a la costa de Sohar, en Omán, y cuatro cerca de Fuyaira, según imágenes de satélite analizadas por Reuters.
La semana pasada, el 11 de junio, cuando la actividad parecía haber alcanzado su punto álgido, se podían ver 17 pares de buques realizando trasvases simultáneos de petróleo en los dos emplazamientos, según imágenes de ese día.
Embarcaciones en el estrecho de Ormuz, vistas desde Musandam, Omán. 15 de junio de 2026 REUTERS/Stringer
Un helicóptero Apache derribado por Irán el 9 de junio —lo que desencadenó bombardeos de represalia por parte de Estados Unidos— participó en la misión, según cuatro fuentes, entre ellas un exfuncionario estadounidense con conocimiento del ataque.
Mediante imágenes de satélite, Reuters contabilizó seis pares de buques cisterna agrupados en una pequeña zona frente al puerto de Sohar el día en que fue derribado el Apache.
Reuters no pudo confirmar qué papel desempeñó el Apache en la operación. En respuesta a las preguntas de Reuters, un funcionario de Defensa de Estados Unidos afirmó que ninguna fuerza del Mando Central participa en una operación de transferencia de petróleo de barco a barco en alta mar. Ambos tripulantes fueron rescatados por una embarcación teledirigida, según indicaron funcionarios estadounidenses.
Hasta ahora no se había informado sobre el alcance de los trasvases de barco a barco, cómo funcionan ni el papel del “Apache” en la operación. La Casa Blanca remitió las preguntas al Centcom. El Gobierno iraní no respondió a las solicitudes de comentarios sobre la operación de trasvase.
Los dos puntos en los que se llevan a cabo estas transferencias, en el golfo de Omán, cerca de la salida del estrecho de Ormuz, se encuentran próximos a los límites trazados por la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico, un nuevo organismo iraní creado para gestionar el estrecho de Ormuz. Los buques que incumplan las órdenes de Irán corren el riesgo de sufrir ataques con drones y misiles por parte del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.
El propio puerto de Fuyaira ha sido objeto de repetidos ataques iraníes durante el tiempo que lleva en marcha esta operación liderada por Estados Unidos.
FOTO DE ARCHIVO: Un petrolero atracado en el puerto de Fuyaira, mientras el conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán limita el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, en Fuyaira, Emiratos Árabes Unidos. 6 de mayo de 2026. REUTERS/Amr Alfiky/
El pasado fin de semana, según el grupo británico de gestión de riesgos marítimos Vanguard, un “proyectil desconocido” impactó en un petrolero frente a la costa de Omán. Vanguard afirmó en un comunicado que la tripulación se encontraba a salvo y que el impacto provocó algunas fugas de la carga, pero ningún daño medioambiental. No especificó si el petrolero estaba realizando una transferencia de barco a barco.
Irán respondió a la guerra entre Estados Unidos e Israel cerrando de facto el estrecho de Ormuz, por donde normalmente pasa aproximadamente una quinta parte del consumo mundial de petróleo. Esto provocó la mayor interrupción del suministro energético mundial de la historia y ha impulsado la inflación en todo el mundo.
Las transferencias de barco a barco, aunque arriesgadas e ineficientes, parecen formar parte de los esfuerzos del Gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para ayudar a restablecer los flujos normales de petróleo desde el Golfo.
Trump dijo que el estrecho de Ormuz se reabriría el viernes en virtud de un acuerdo marco de paz con Irán anunciado esta semana, pero los detalles siguen siendo vagos. Reuters no pudo determinar si el acuerdo anunciado había afectado a las transferencias de petróleo.
Una investigación de Reuters publicada el 20 de mayo reveló que Irán ha establecido su propio sistema para guiar a los buques por el lado opuesto del estrecho, lo que implica puestos de control en las islas, acuerdos diplomáticos y, en ocasiones, el pago de tasas.
Salidas escalonadas y puntos de paso
El USS Abraham Lincoln (CVN 72) navega por el mar Arábigo mientras el portaaviones continúa apoyando el bloqueo de EE.UU. contra Irán (@CENTCOM)
Las operaciones de trasvase estadounidenses están totalmente controladas por el Ejército de Estados Unidos, afirmaron ocho de las fuentes, entre ellas un contratista de seguridad privada que ha participado en los trasvases.
Los petroleros deben navegar hasta un punto de encuentro antes de llegar al estrecho y, a continuación, escalonar sus salidas de modo que se mantengan a una distancia de entre 3.000 y 4.000 metros entre sí, según una de las fuentes y las imágenes de satélite. Sus transpondedores están apagados y sus luces atenuadas, según cuatro fuentes.
Una serie de puntos de referencia permite al Ejército estadounidense supervisar el avance de los petroleros designados, pero los estadounidenses “obviamente los están vigilando todo el tiempo”, dijo una de las fuentes.
Al atravesar el estrecho, justo más allá de una zona que Irán ha delimitado como bajo su control, los petroleros se colocan junto a los buques receptores —muchos de los cuales son petroleros de gran tamaño (VLCC, por sus siglas en inglés)— para iniciar las transferencias de petróleo. Estas tardan entre 24 y 40 horas en completarse. A continuación, los petroleros vacíos regresan a través del estrecho y los VLCC recién cargados prosiguen su travesía.
Lo que hace posible esta operación de barco a barco es que hay algunos transportistas dispuestos a navegar con sus buques por el estrecho para entregar el petróleo a los petroleros que esperan, a pesar del bloqueo iraní.Buques en el estrecho de Ormuz cerca de la playa de Bandar Abbas, Irán. 11 de junio de 2026 Amirhosein Khorgooi/ISNA/WANA (Agencia de Noticias de Asia Occidental) vía REUTERS
Pero la operación es arriesgada. “Simplemente no se sabe cuándo Irán podría decidir empezar a utilizar drones o incluso lanchas artilladas para impedir que incluso esos buques transiten por el estrecho”, dijo Noam Raydan, investigador principal del Washington Institute especializado en riesgos marítimos y que revisó las conclusiones de Reuters.
Irán lleva años utilizando la técnica de transferencia de buque a buque para eludir las sanciones, ya que oculta el origen del petróleo. Los iraníes suelen operar con un par de buques a la vez, tanto para evitar ser detectados como porque sus exportaciones antes de la guerra eran relativamente pequeñas.
La operación liderada por Estados Unidos, que implica transferencias masivas, ofrece a los productores del Golfo una mayor protección frente a los ataques de represalia iraníes, de modo que puedan transportar crudo, condensado y productos petroleros a compradores internacionales.
Reuters analizó más de una docena de imágenes de satélite tomadas entre el 2 de mayo y el 11 de junio que muestran trasvases de barco a barco en los que participan flotas de petroleros estatales del Golfo y buques de gestión internacional que reciben el petróleo. Los datos de transporte marítimo de LSEG y Kpler analizados por Reuters revelaron encuentros repetidos entre petroleros que operaban en la zona durante el mismo período.FOTO DE ARCHIVO: Buques de carga en el Golfo, cerca del Estrecho de Ormuz, visto desde el norte de Ras al-Jaima, cerca de la frontera con el gobierno Musandam de Omán, en medio del conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán, en Emiratos Árabes Unidos, 11 de marzo de 2026. REUTERS/Stringer/Foto de archivo
A partir de las imágenes disponibles hasta el 11 de junio, Reuters calculó que al menos 90 millones de barriles de crudo y productos petroleros podrían haber transitado por la red marítima desde principios de mayo.
Estos volúmenes, calculados en función de la capacidad de carga de los petroleros, siguen siendo reducidos en comparación con el promedio anterior a la guerra, que rondaba los 20 millones de barriles diarios que atravesaban el estrecho.
“A medida que las antiguas normas se debilitan, resulta irónico que Estados Unidos esté ahora siguiendo el ejemplo de China, Rusia, Corea del Norte e incluso Irán, cuyas denominadas ‘flotas en la sombra’ fueron pioneras en estas técnicas precisamente para eludir las sanciones de Estados Unidos y de la ONU”, escribió el viernes Michael Froman, presidente del Consejo de Relaciones Exteriores, en una nota.
Froman se refería a la práctica de enviar buques a través del estrecho sin transpondedores, algo que Trump mencionó en unas declaraciones el 10 de junio tras el derribo del Apache.
Seis fuentes con conocimiento directo de la operación dijeron que Estados Unidos ha prestado apoyo a los buques participantes mediante una combinación de vigilancia aérea, controles de cumplimiento y supervisión, en lugar de una escolta naval. Reuters no encontró indicios de que personal militar estadounidense participara directamente en los traslados.
A través del Estrecho
FOTO DE ARCHIVO. Imagen de ilustración de un mapa que muestra el estrecho de Ormuz y barriles de petróleo impresos en 3D26 de marzo de 2026 REUTERS/Dado Ruvic/Ilustración
La parte receptora de la operación está dominada por operadores internacionales de petroleros, según un análisis de los registros de transporte marítimo. Uno de ellos, Dynacom Tankers Management, con sede en Grecia, ha aludido a sus esfuerzos por encontrar formas creativas de transportar petróleo a través del estrecho desde que comenzó la guerra el 28 de febrero.
“La libertad de navegación es esencial y nadie puede imponer peajes ni ningún otro tipo de carga”, dijo George Procopiou, fundador de Dynacom, en una conferencia sobre transporte marítimo organizada por Capital Link en Atenas el 1 de junio.
“Estamos aquí para servir, y Grecia tiene una tradición de romper bloqueos que se remonta a la Antigüedad”, afirmó. “No quiero entrar en más detalles, pero creo que las pistas son suficientes para entender a qué me refiero”.
Dynacom no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios sobre la operación estadounidense.
Sin embargo, otra fuente del sector marítimo señaló que el nuevo sistema conlleva sus propios riesgos para su industria.Buques anclados en el estrecho de Ormuz, vistos desde Musandam, Omán, el 11 de junio de 2026. REUTERS/Stringer
“Hay una escasez de datos fiables”, señaló la fuente especializada en seguridad marítima. Los transpondedores utilizados para comunicar la ubicación de los buques están apagados, “y las empresas no están informando a través de los centros de notificación habituales”. Esto conlleva el riesgo de colisión entre los buques, que navegan de noche con las luces apagadas a velocidades que no permiten maniobrar con facilidad, según varios responsables del sector naviero.
Cuatro fuentes familiarizadas con los acuerdos indicaron que los operadores que soliciten acceso al sistema deben someterse a un proceso de revisión de cumplimiento antes de que se les asignen franjas horarias de tránsito. El proceso incluye el envío de información a la Oficina de Cooperación Naval y Orientación para la Navegación de la Armada de Estados Unidos en Baréin.
Dos documentos preliminares de cumplimiento revisados por Reuters exigían a los operadores que proporcionaran historiales completos de seguimiento geoespacial, la divulgación íntegra de la titularidad real, la documentación de la carga y la disposición a permitir la realización de pruebas en la carga.
Si se aprueban, a los buques participantes se les asignan franjas horarias de tránsito y permanecen en contacto con la oficina militar estadounidense en Baréin durante todo el viaje.Buques en el estrecho de Ormuz cerca de la playa de Bandar Abbas, Irán. 11 junio 2026. Amirhosein Khorgooi/ISNA/WANA vía Reuters. ATENCIÓN EDITORES: ESTA FOTO FUE PROPORCIONADA POR UN TERCERO.
Las exportaciones de los Emiratos Árabes Unidos representan una parte sustancial de la operación de trasvase de Estados Unidos, según los registros de transporte marítimo revisados por Reuters. Seis de las fuentes afirmaron que la empresa petrolera nacional de los EAU, ADNOC, ha sido una de las participantes más activas en los trasvases liderados por Estados Unidos.
La Kuwait Oil Tanker Company también ha participado activamente en los trasvases. El 6 de junio, uno de los días de mayor actividad en los trasvases, se extrajeron unos 2,3 millones de barriles de crudo de uno de sus buques frente a la costa de Sohar, según datos de TankerTrackers.com.
El buque receptor, el Sea Ruby, fue avistado cinco días después frente a la costa suroeste de la India, con rumbo a China, donde se esperaba que descargue.
El Gobierno de los Emiratos Árabes Unidos, la ADNOC y la Kuwait Oil Tanker Company no respondieron a las solicitudes de comentarios.
“No veo una solución permanente en todo esto”, afirmó Raydan. “Se trata de una solución temporal en medio de unas circunstancias excepcionales”.
Las agencias de inteligencia estadounidenses han evaluado recientemente que Irán puede, a partir de ahora, bloquear el acceso al estrecho de Ormuz a su antojo, según comentaron tres fuentes familiarizadas con las conclusiones. Esto significa que el régimen del país ha adquirido una nueva y poderosa capacidad para perjudicar la economía mundial.
Independientemente del acuerdo marco que se firmará formalmente este viernes para abrir la vía marítima clave como preludio a las conversaciones nucleares, Irán demostró que puede bloquear el acceso al estrecho durante el conflicto actual y las evaluaciones de la inteligencia estadounidense sugieren que eso podría volver a suceder.
“Ahora, le hemos entregado a Irán el control de facto del estrecho, un arma más poderosa que cualquier arma nuclear”, dijo a CNN una de las fuentes familiarizadas con las evaluaciones de la inteligencia estadounidense, quien hizo hincapié en cómo la guerra ha alterado fundamentalmente la forma de pensar de Teherán sobre el uso de tácticas similares en el futuro.
Irán también ha aprendido que puede aprovechar los ataques selectivos contra la infraestructura energética de los países del golfo Pérsico como una capacidad asimétrica, después de haberlo hecho con gran eficacia durante la guerra; otra herramienta que puede utilizar en su beneficio en el futuro, según una segunda fuente familiarizada con las evaluaciones.
Estados Unidos ha tenido que negociar intensamente con Irán para reabrir completamente el estrecho, lo que pone de manifiesto la continua influencia de los iraníes.
CNN se puso en contacto con la Casa Blanca y la Oficina del Director de Inteligencia Nacional para obtener comentarios.
Un alto funcionario estadounidense declaró a CNN que Irán no podrá acceder a ningún beneficio del acuerdo marco a menos que el estrecho permanezca abierto y cumpla con los demás puntos acordados. El funcionario no especificó cuáles son esos beneficios, pero explicó que Estados Unidos reducirá el bloqueo en proporción a la reanudación del tráfico marítimo por parte de Irán. Si Irán cumple, se aliviará el bloqueo y la influencia estadounidense se mantendrá durante todo el proceso, añadió el funcionario.
Otra fuente familiarizada con el acuerdo también le reconoció a CNN que Irán intentó sabotear el libre flujo de energía en el estrecho, pero que en el proceso molestó a China y a los países del Golfo. “Irán paga las consecuencias cuando hace esto”, añadió la fuente, y señaló que cualquier intento de cerrar efectivamente el estrecho en el futuro tendría consecuencias perjudiciales autoinfligidas.
Trump asegura que EE.UU. no invertirá en Irán y que “nunca tendrá un arma nuclear”
Según funcionarios del sector naviero y expertos que realizan un seguimiento de los movimientos de los buques, la incertidumbre sobre el contenido del acuerdo y otros riesgos probablemente mantendrán el tráfico a través de ese punto crítico a un ritmo mínimo durante semanas o meses.
Una de las principales razones por las que Irán cree que puede seguir militarizando el estrecho es que aún conserva una parte significativa de su arsenal, que incluye misiles, drones, lanzamisiles y cientos de pequeñas lanchas rápidas que siguen hostigando a los navegantes que intentan transitar por la vía marítima y que pueden utilizarse para colocar minas. Irán también ha estado reconstruyendo su base industrial militar más rápido de lo que Estados Unidos anticipó y ya ha comenzado la producción de nuevos drones, según informó CNN.
Se ha hablado de que los aliados podrían controlar el estrecho de alguna manera una vez abierto, pero por el momento no está claro cómo funcionaría y las últimas evaluaciones de inteligencia tienen en cuenta esa posibilidad, según aclararon las fuentes.
Y aunque ambas partes parecen haber firmado un acuerdo que reabriría el estrecho y pondría fin al conflicto actual, varias fuentes afirman que Irán ha estado tramando una “opción nuclear” económica si las negociaciones con Estados Unidos fracasan: conseguir que los hutíes, la principal fuerza aliada de Irán en Yemen, cierren el estrecho de Bab el-Mandeb, que conecta el mar Rojo con el océano Índico, otro punto estratégico para el comercio mundial que ha servido como vía de escape para el transporte marítimo durante los meses de cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán.
Vista aérea del estrecho de Bab el-Mandeb. Gallo Images/Orbital Horizon/Datos de Copernicus Sentinel 2021/Getty Images
En conjunto, las recientes evaluaciones de la inteligencia estadounidense subrayan el impacto duradero que tendrá la decisión del presidente Donald Trump de iniciar el conflicto sin tener plenamente en cuenta la disposición de Irán a cerrar el estrecho de Ormuz. También, plantean nuevas dudas sobre la capacidad de Teherán para instrumentalizar la economía global en el futuro, un problema que va más allá del alcance de cualquier acuerdo marco entre los dos países que pueda reabrir esta vía marítima clave.
Desde que Irán decidió cerrar el estrecho, las agencias de inteligencia estadounidenses han estado reevaluando continuamente cómo y bajo qué circunstancias los iraníes podrían intentar utilizar esa misma herramienta en el futuro, según tres fuentes familiarizadas con las evaluaciones.
Si bien actualmente no existe un consenso dentro de la Comunidad de inteligencia, múltiples fuentes familiarizadas con las evaluaciones estadounidenses afirman que Irán se ha envalentonado por el hecho de haber podido cerrar el estrecho y atacar la infraestructura energética de los países del Golfo sin gastar capacidades significativas.
Y ahora que Irán ha demostrado tener la intención y la capacidad creíbles de cerrar el estrecho, algunos funcionarios estadounidenses afirman que es más probable que den ese paso en el futuro, según dos fuentes familiarizadas con la inteligencia estadounidense.
El lunes, un alto funcionario del Gobierno de EE.UU. afirmó que el objetivo es “crear un mecanismo que imposibilite” el cierre del estrecho.
El vicepresidente de EE.UU., J. D. Vance, le dijo este lunes a Jake Tapper, de CNN, que cree que una de las razones por las que Irán estaba dispuesto a alcanzar un acuerdo marco con Estados Unidos es que “reconocen que están perdiendo influencia sobre el estrecho de Ormuz”.
El lunes por la mañana, Trump dijo que el estrecho “ya está parcialmente abierto” y que se abrirá por completo el viernes, cuando Estados Unidos e Irán firmarán formalmente un memorando de entendimiento.
“Están buscando algunas minas que ya han encontrado, pero… los barcos ya están saliendo”, dijo Trump durante una reunión con el presidente de Francia, Emmanuel Macron, en la cumbre del G7. “El viernes estará completamente abierto”.
“No creo que vayamos a necesitar mucha ayuda, porque tenemos un acuerdo que establece que estará abierto y será gratuito. Tuvimos una pequeña discusión al respecto; es gratuito”, agregó Trump.
Pero ha dicho poco sobre cómo un posible acuerdo podría impedir que Irán tome medidas similares para cerrar el estrecho en el futuro, especialmente una vez que Estados Unidos levante su bloqueo naval y, finalmente, retome una postura militar más normal en la región.
Un error de cálculo que envalentonó a Irán
Irán llevaba tiempo amenazando con cerrar el estrecho en respuesta a un ataque de adversarios extranjeros, incluidos Estados Unidos e Israel, pero no había demostrado tener la capacidad de hacerlo con éxito antes de la decisión de Trump de lanzar operaciones de combate junto con Israel a principios de este año.
Según varias fuentes, una de las razones por las que la administración de Trump subestimó la disposición de Irán a cerrar el estrecho a principios de este año fue que los funcionarios creían que hacerlo perjudicaría más a Irán que a Estados Unidos. Esta opinión se vio reforzada por las amenazas vacías de Irán de actuar en el estrecho tras los ataques estadounidenses contra las instalaciones nucleares iraníes el verano pasado.
Esta imagen satelital muestra la instalación nuclear de Fordow, en Irán, el 24 de junio de 2025. La imagen muestra los daños sufridos por la instalación a causa de los ataques del 23 de junio de 2025, incluidos cráteres a lo largo de las carreteras de acceso que conducen a las entradas de los túneles y al complejo subterráneo de Fordow. Tecnologías Maxar
Los altos funcionarios de la administración de Trump también confiaban en que China acabaría utilizando su influencia sobre Irán para impedir que este país cerrara efectivamente el estrecho.
Como resultado, el Gobierno de Trump decidió priorizar los ataques estadounidenses contra objetivos militares iraníes en lugar de destinar recursos a disuadir a Irán de intentar cerrar de forma efectiva el estrecho de Ormuz, según dos fuentes familiarizadas con las conversaciones de planificación de aquel momento.
Pero a los pocos días de iniciado el conflicto, quedó claro que la administración de Trump había cometido un error de cálculo.
“Perder el control del estrecho será el mayor error de esta era, porque es una baza que Estados Unidos no puede contrarrestar sin arriesgarlo todo”, declaró una cuarta fuente involucrada en la planificación militar de la guerra. “Ahora, no hay forma de recuperar el control del estrecho sin reunir una fuerza masiva”.
Según la segunda fuente, funcionarios estadounidenses creen ahora que Irán cerró el estrecho en respuesta a la declaración inicial de Trump en la que afirmaba que el objetivo de la guerra era derrocar al régimen, considerándolo una amenaza existencial que justificaba una escalada sin precedentes.
La misma fuente señaló que Irán no tomó esa medida inmediatamente después del lanzamiento de las bombas, sino que esperó unos días hasta que creyó saber cuál era el verdadero objetivo de Estados Unidos.
“Irán actuó con premeditación en la forma en que intensificó el conflicto”, añadió la fuente.
Apalancamiento significativo
En esta etapa, los iraníes están sopesando sus acciones, según todas las fuentes, y no está claro cómo cambiará el panorama el acuerdo marco que se firmará formalmente en Ginebra.
Pero está claro que Irán ha adquirido una ventaja significativa gracias a su probada capacidad para cerrar el estrecho.
Irán también sabe que puede lograr que los hutíes cierren Bab el-Mandeb, pero son conscientes de que tomar una medida tan drástica descarrilaría el proceso diplomático, dado que las conversaciones nucleares están a punto de comenzar, señaló una de las fuentes.
El cierre de Bab el-Mandeb, combinado con el cierre del estrecho de Ormuz, causaría un estallido total de la economía mundial, declaró la misma fuente.
Una segunda fuente familiarizada con las recientes evaluaciones de inteligencia estadounidenses declaró a CNN que es significativo que los hutíes no hayan reanudado los ataques a gran escala contra buques estadounidenses u otros buques europeos, pero que sí hayan afirmado que cualquier barco con bandera o propiedad israelí es un objetivo legítimo. Ampliar el abanico de posibles objetivos más allá de los buques israelíes representaría una grave escalada, señaló la fuente.
Los iraníes solo se han abstenido hasta ahora de pedir a los hutíes que den ese paso porque saben que podría descarrilar las conversaciones de paz en curso, según las fuentes.
Pero sigue siendo una baza que Irán podría jugar si fracasa la búsqueda de un acuerdo y Estados Unidos reanuda las operaciones de combate a gran escala, algo que Trump se ha mostrado reacio a hacer.
El mandatario estadounidense calificó esas versiones como una campaña de “noticias falsas” y rechazó las informaciones difundidas por medios iraníes sobre las negociaciones
Trump negó que Estados Unidos haya acordado pagar USD 300 millones a Irán como parte del acuerdo de paz (REUTERS)
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, negó el lunes por la noche que su Gobierno haya acordado pagar 300 millones de dólares a Irán como parte del entendimiento alcanzado entre Washington y Teherán para poner fin a la guerra en el Golfo y reabrir el Estrecho de Ormuz. El mandatario calificó esas versiones como una campaña de “noticias falsas” y rechazó las informaciones difundidas por medios iraníes sobre las negociaciones.
A través de una publicación en Truth Social, Trump desmintió que el memorando de entendimiento firmado entre ambas partes contemple una transferencia de fondos a la República Islámica. La versión sobre un posible pago surgió en medio de las conversaciones que incluyeron discusiones sobre alivio de sanciones y acceso de Irán a activos congelados en el extranjero.
La desmentida llegó horas después de que el mandatario estadounidense anunciara en Francia la firma del memorando de entendimiento destinado a poner fin al conflicto iniciado en febrero y restablecer la navegación en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio energético mundial.
“El acuerdo ya está firmado y el estrecho ya está parcialmente abierto”, declaró Trump ante periodistas al llegar a Évian, donde participa de la cumbre del G7.
El bloqueo del Estrecho de Ormuz permaneció vigente durante tres meses y afectó las exportaciones de petróleo y gas provenientes del Golfo Pérsico. La interrupción del tránsito marítimo generó tensiones en los mercados internacionales y alteró las cadenas globales de suministro energético.
Consultado sobre la publicación del documento, Trump respondió: “Probablemente bastante pronto. Diría que después del viernes… creo que en un futuro muy cercano”.“El acuerdo ya está firmado y el estrecho ya está parcialmente abierto”, declaró Trump ante periodistas al llegar a Évian, donde participa de la cumbre del G7 (REUTERS)
Según fuentes de ambas delegaciones, el memorando establece la reapertura de la vía marítima y la extensión del cese del fuego por un período de 60 días. Durante ese plazo, las partes buscarán resolver cuestiones pendientes, entre ellas el futuro del programa nuclear iraní.
Funcionarios estadounidenses precisaron que cualquier beneficio económico contemplado para Irán dependerá de garantías verificables de que Teherán no desarrollará armamento nuclear. Washington presentó esa condición como un requisito indispensable para mantener vigente el entendimiento.
Mientras tanto, la oposición demócrata en el Congreso reclamó conocer el contenido completo del acuerdo. El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, exigió la publicación íntegra del texto y la presentación de un informe formal ante los legisladores.
“El pueblo estadounidense merece detalles y total transparencia: ¿qué contiene exactamente este ‘entendimiento’?”, expresó Schumer en un comunicado.
El senador también planteó interrogantes sobre el despliegue militar estadounidense en la región y cuestionó los resultados del conflicto. “¿Qué ganamos realmente con esta guerra de Trump?”, señaló.
La firma del memorando no eliminó todas las tensiones derivadas del conflicto. Horas después del anuncio, Israel lanzó un ataque con un dron contra un vehículo en el sur del Líbano, donde mantiene operaciones contra Hezbollah, organización respaldada por Irán.Horas después del anuncio, Israel lanzó un ataque con un dron contra un vehículo en el sur del Líbano (REUTERS)
Teherán sostuvo que el memorando exige el cese total de hostilidades en ese frente. Israel, que participó junto a Estados Unidos en las operaciones militares desde febrero y no integró las negociaciones que condujeron al acuerdo, respondió que conserva el derecho de actuar militarmente cuando lo considere necesario.
Desde Suiza, el presidente Guy Parmelin confirmó que la ceremonia formal de ratificación tendrá lugar en Ginebra, aunque evitó garantizar la fecha anunciada por Trump. “Es más prudente hablar de este fin de semana” que del viernes, afirmó Parmelin.
El mandatario suizo explicó que todavía no está definida la composición de las delegaciones participantes ni el nivel de representación de cada país. “Hay que tener paciencia para conocer los detalles. Se hará en Ginebra porque esta es la voluntad de las partes y del facilitador Pakistán”, sostuvo.
Parmelin destacó además el papel desempeñado por Suiza, Pakistán y Qatar en los esfuerzos diplomáticos para acercar posiciones entre Washington y Teherán. Recordó que Suiza actúa como “potencia protectora” entre ambos países desde 1980 y funciona como canal de comunicación en ausencia de relaciones diplomáticas formales.
“Tenemos contacto con Irán. Nuestro asesor de seguridad nacional está en contacto con todas las partes”, afirmó.
El presidente suizo agregó que el domingo ambas partes formalizaron digitalmente el compromiso para detener las hostilidades, por lo que la ceremonia prevista en Ginebra tendrá carácter de ratificación pública del acuerdo.
El presidente de Suiza, Guy Parmelin (EFE)
Parmelin también recordó que el 26 de febrero, dos días antes del inicio de los ataques, representantes de Estados Unidos e Irán participaron en conversaciones indirectas en Ginebra. Aunque esas gestiones no evitaron el estallido del conflicto, Irán y Qatar señalaron entonces que existían “progresos significativos” en las negociaciones.
Desde el ayatolá Alí Khamenei hasta el jefe del Estado Mayor, los ataques combinados liquidaron a más de una decena de figuras clave de la República Islámica. El régimen respondió con una sucesión acelerada que desafió las expectativas de colapso.
El 28 de febrero de 2026, Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva sin precedentes contra Irán que incluyó ataques masivos contra los activos militares y el liderazgo de la República Islámica. En el primer día de operaciones, los ataques fulminaron a seis de las figuras más poderosas del régimen. En las semanas siguientes, la campaña continuó eliminando a ministros, comandantes y asesores clave. El resultado fue la eliminación sistemática de la élite política y militar iraní que no tiene parangón en la historia reciente de Medio Oriente.
El presidente Donald Trump llegó a proclamar que había logrado un “cambio de régimen” en Irán. Pero la realidad contradijo esa lectura: Teherán demostró una capacidad inesperada para reemplazar a sus caídos y mantener la estructura del Estado en funcionamiento, incluso bajo el fuego de las potencias más avanzadas militarmente del mundo.
La muerte del líder supremo y la sucesión dinástica
FOTO DE ARCHIVO: El Líder Supremo de Irán, Ayatolá Ali Khamenei, habla durante una ceremonia de duelo por la muerte de comandantes militares y científicos iraníes, que murieron en la guerra de 12 días de Irán con Israel, en Teherán, Irán, 29 de julio de 2025 Oficina del Líder Supremo iraní/WANA (Agencia de Noticias de Asia Occidental)
El ayatolá Alí Khamenei, quien gobernó Irán durante casi cuatro décadas como su líder supremo, enfrentando a Estados Unidos e Israel mientras reprimía la disidencia interna y avanzaba en un controvertido programa nuclear, murió tras los ataques combinados del 28 de febrero. En el mismo golpe murieron su esposa, Mansuré Jojasté Bagherzadé, y varios familiares, entre ellos su hija y una de sus nietas. Su hijo Mojtaba resultó herido, según informó Washington, pero sobrevivió.
La muerte de Khamenei fue el epicentro del conflicto. Bajo su conducción, Irán había expandido su influencia regional, construido un programa nuclear que desafió décadas de presión occidental y resistido sanciones que asfixiaron la economía del país. Su muerte abrió la primera crisis de sucesión desde la fundación de la República Islámica en 1979.
La Asamblea de Expertos, el cuerpo de 88 clérigos encargado de designar al líder supremo, convocó una sesión de emergencia y nombró a Mojtaba Khmanei como nuevo líder supremo del régimen. Trump calificó su candidatura como “inaceptable” y el ejército israelí advirtió que mantendría sus ataques contra cualquier sucesor designado. De quien se cree que sostiene posturas aún más duras que las de su difunto padre, Mojtaba asumió el mando de las fuerzas armadas y cualquier decisión relacionada con el programa nuclear de Teherán. Hasta la fecha, el nuevo líder supremo no ha aparecido en público. El sepelio de su padre quedó programado para el 9 de julio en Mashhad, ciudad del noreste donde era oriundo.
El segundo hombre del régimen
FOTO DE ARCHIVO. Alí Larijani se registra como candidato a las elecciones presidenciales en el Ministerio del Interior, en Teherán, Irán. 31 de mayo de 2024. Majid Asgaripour/WANA (Agencia de Noticias de Asia Occidental) vía REUTERS. ATENCIÓN EDITORES – ESTA FOTO FUE PROPORCIONADA POR TERCEROS
La muerte de Alí Larijani, el 17 de marzo, fue considerada por analistas la mayor pérdida iraní después de la del propio Khamenei. Larijani era jefe del Consejo de Seguridad Nacional y había funcionado en la práctica como coordinador político del régimen durante los días en que el líder supremo permanecía oculto para evadir los ataques. Murió en un ataque israelí en la región de Teherán que también costó la vida a varios de sus familiares. Días antes había participado en una concentración progubernamental en la capital.
La cúpula militar, golpeada desde el primer día
General de división Mohammad Pakpour
La ofensiva del 28 de febrero eliminó simultáneamente a varias de las figuras centrales del aparato de seguridad. Mohammad Pakpour, comandante en jefe de los Guardianes de la Revolución, murió en ese mismo ataque inicial. Pakpour había reemplazado recientemente a su predecesor, quien fue liquidado durante los enfrentamientos de junio de 2025. Fue sustituido por Ahmad Vahidi, ex ministro de Interior y de Defensa.
En ese primer día murieron también Alí Shamjani, asesor del guía supremo y pilar de las fuerzas armadas desde la década de 1980; Aziz Nasirzadeh, ministro de Defensa y veterano de la guerra entre Irán e Irak; Mohammad Shirazi, jefe de la oficina militar del guía supremo, responsable de coordinar las ramas de seguridad; y Abdolrahim Mousavi, jefe del Estado Mayor de las fuerzas armadas, quien asimismo había asumido su cargo en junio de 2025 tras la muerte de su antecesor.
Los mandos intermedios, también en la lista
Esmail Ahmadi (Créditos: Irán International)
La campaña no se limitó a la cúpula. El 16 de marzo, Esmail Ahmadi, director de inteligencia de los Basij —la milicia de voluntarios del régimen—, fue eliminado en un ataque nocturno. Al día siguiente murió Gholamreza Soleimani, comandante de esa misma fuerza. El 18 de marzo, un ataque israelí en Teherán mató a Esmail Jatib, ministro de Inteligencia desde 2021, a quien organizaciones de derechos humanos señalaban como pieza clave en la represión de las protestas populares. En fecha no precisada por las fuentes, cayó también Alí Mohammad Naini, portavoz de los Guardianes de la Revolución; apenas momentos antes de que su muerte se confirmara, la agencia Fars había publicado declaraciones suyas en las que afirmaba que la producción iraní de misiles continuaba a pesar de la guerra.
La lógica de la resistencia
Un hombre sostiene una imagen del líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, durante una manifestación en su apoyo en Teherán, Irán. 4 de junio de 2026. Majid Asgaripour/WANA (Agencia de Noticias de Asia Occidental) vía REUTERS
Lo que emergió de tres meses de bajas en la cúpula iraní no fue el colapso que Trump anticipó, sino una estructura de reemplazo que funcionó con una velocidad desconcertante. Cada posición vacante fue cubierta. El nuevo líder supremo emitió su primer mensaje estratégico el 12 de marzo, prometiendo que la venganza no había concluido y exigiendo que los países vecinos expulsaran a los que él llamó invasores.
Solo ha habido una transferencia de poder previa en el cargo de líder supremo desde la Revolución Islámica, hace casi medio siglo. La República Islámica demostró que su doctrina de resistencia no depende de ninguna figura en particular. Si la guerra ha inaugurado una etapa de agotamiento mutuo o si el régimen tiene límites reales para seguir reponiendo a sus caídos es la pregunta que ningún analista, por ahora, puede responder con certeza.
Los republicanos en el Capitolio piden más información sobre el texto, aún desconocido, que fue anunciado por el presidente Donald Trump.
https://p.dw.com/p/5FTiq
JD Vance, vicepresidente de Estados Unidos. (Archivo 19.05.2026)Imagen: Kevin Lamarque/REUTERS
Publicidad
El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, reconoció este lunes (15.06.2026) que el acuerdo preliminar alcanzado con Irán carece de muchos detalles y lo describió como “un documento muy general” de aproximadamente una página y media de extensión.
Minetras, los republicanos en el Capitolio declararon el lunes que necesitan más información sobre el acuerdo anunciado por el presidente Donald Trump, y algunos expresaron escepticismo al solicitar detalles a la Casa Blanca.
Vance declaró a la televisora CNN que el memorando firmado constaba de apenas una página y media, por lo que se trata de un documento muy general. Los detalles se darán a conocer en los próximos dos días, según informaron funcionarios estadounidenses. Vance afirmó que incluía un paquete de alivio de sanciones muy significativo para Irán.
El vicepresidente añadió que varios aspectos fundamentales aún deberán resolverse durante la fase de negociaciones técnicas. También rechazó las afirmaciones de Teherán de que Washington se comprometió a levantar sanciones o descongelar activos iraníes durante el período de conversaciones de 60 días.
Según indicó, cualquier alivio económico dependerá de que Irán asuma compromisos verificables para dejar de financiar a grupos aliados en Oriente Medio y abandone sus aspiraciones de desarrollar capacidades nucleares.
Texto del acuerdo es aún desconocido
El texto del acuerdo entre Estados Unidos e Irán para poner fin al conflicto y desbloquear el estrecho de Ormuz se dará a conocer en las próximas 24 o 48 horas, informó este lunes un alto funcionario de la Administración Trump.
Según la misma fuente, las negociaciones técnicas para implementar el memorando de entendimiento comenzarán a finales de esta semana, mientras que la firma oficial está prevista para el viernes en Suiza.
“Esos detalles se harán públicos en las próximas 24 a 48 horas. Después entraremos en las discusiones técnicas reales más adelante esta semana”, añadió.
El proceso negociador por parte de Estados Unidos estará encabezado por el vicepresidente, JD Vance, precisó la fuente.
Muchas preguntas sin respuestas
Sin embargo, los senadores republicanos y demócratas que regresaron a Washington el lunes afirmaron que aún quedan muchas preguntas sin respuesta sobre el acuerdo y que necesitan informes exhaustivos antes de su finalización.
“Simplemente no sé lo suficiente al respecto”, declaró a los periodistas en el Capitolio el líder de la mayoría del Senado, John Thune, republicano por Dakota del Sur. “Incluso quienes siguen de cerca estos temas aquí no saben mucho al respecto”.
Los líderes del Congreso y los comités de inteligencia generalmente reciben informes de inteligencia de alto nivel antes que los miembros de base, y se les notifica sobre los acontecimientos importantes antes de que se anuncien. Pero Thune afirmó no haber sido informado personalmente sobre el acuerdo.
“Creo que, según mi entender —y, repito, sin haber visto nada—, los principales problemas serán el cumplimiento y cómo se va a garantizar”, declaró Thune.
Las preocupaciones de Thune fueron compartidas por varios senadores republicanos.
“Si es un acuerdo secreto, ¿cómo puedo tomarlo en serio?”, preguntó el senador republicano Thom Tillis de Carolina del Norte.
Senadores tienen preguntas sobre los detalles
Trump aún no ha explicado cómo su acuerdo abordará el programa nuclear iraní, incluyendo quién se encargará de verificar que Irán cumpla con lo estipulado y quién destruirá o retirará el uranio altamente enriquecido que se cree que está enterrado bajo instalaciones nucleares gravemente dañadas por los ataques estadounidenses del verano pasado.
El senador Lindsey Graham, un estrecho aliado de Trump y un firme defensor de una línea dura contra Irán, se ha mostrado escéptico ante el acuerdo en ciernes. Afirmó que apoya el acuerdo, pero que el Congreso deberá revisarlo y votarlo, y que desea ver el memorando acordado entre ambos países.
Graham ha dicho que quiere que Vance, a quien llamó “el artífice del acuerdo”, lo presente ante los legisladores.
Los próximos pasos en el Congreso no están claros, aunque la mayoría de los senadores republicanos dijeron que quieren revisar el acuerdo.
jc (efe, ap, reuters)
Alivio y escepticismo en Alemania por el acuerdo EE.UU.-Irán
¿Traerá realmente la paz al Golfo el acuerdo entre Estados Unidos e Irán? De ser así, el Bundestag podría votar ya la próxima semana sobre la participación del Ejército alemán en el estrecho de Ormuz.
El canciller alemán, Friedrich Merz, se muestra por el momento muy cauteloso ante el acuerdo alcanzado en la guerra de Irán.Imagen: Michael Kappeler/dpa/picture alliance
En Alemania hay alivio, porque por fin parece haber movimiento para poner fin a la guerra con Irán, pero también hay cautela a la hora de valorar el acuerdo de paz. Dicho de otro modo: Berlín espera que los acontecimientos se concreten, porque el impredecible Donald Trump ha venido anunciando durante semanas pactos inminentes sin que después se vieran resultados tangibles.
De momento, el canciller alemán, Friedrich Merz, quiere observar si el viernes 19 de junio de 2026 se firma realmente de forma oficial el acuerdo de paz en Ginebra, tal como está previsto. Además, quiere aprovechar la cumbre del G7 en Évian (Francia), que se celebra del lunes 15 al miércoles 17 de junio, para hablar con Trump.
Según informa la agencia Reuters, el canciller también podría decidir rápidamente si la Marina alemana puede colaborar en la protección del estratégico estrecho de Ormuz, siempre que el plan de paz prospere. El Parlamento alemán podría empezar a debatir esta cuestión ya la próxima semana.
Mucha cautela en Berlín
En la plataforma X, Merz reaccionó oficialmente con prudencia. Felicitó a Estados Unidos e Irán y habló de un avance importante, aunque también añadió: “Esto puede allanar el camino para la recuperación de la economía mundial y la estabilización de la región. Ahora hay que aplicar lo acordado con determinación”.
Junto con sus homólogos de Francia, Reino Unido e Italia, Merz también ha formulado las condiciones que considera necesarias para un acuerdo sostenible: Irán no debe llegar a poseer armas nucleares y es indispensable la reapertura del estrecho de Ormuz a la navegación internacional.
La prudencia domina prácticamente todas las reacciones en Alemania. El presidente del Bundesbank, Joachim Nagel, declaró en un acto celebrado en Fráncfort: “Incluso si el estrecho de Ormuz vuelve a estar abierto al tráfico marítimo próximamente, pasarán meses antes de que la oferta de petróleo vuelva a normalizarse“.
Incertidumbre sobre el programa nuclear iraní
La cautela alemana parece justificada. Muchos detalles del acuerdo siguen sin estar claros. Todavía no se sabe exactamente de qué manera concluirá o cómo se limitará y supervisará el programa nuclear iraní.
También quedan interrogantes sobre la secuencia de las medidas: ¿levantarán los Estados Unidos inmediatamente su bloqueo naval en el Golfo, mientras que Irán solo comenzará a retirar las restricciones en el estrecho de Ormuz después de que el acuerdo sea firmado con éxito en Ginebra? Son cuestiones complejas y queda poco tiempo hasta el viernes.
Kiesewetter habla incluso de “desastre”
No todos los representantes de los partidos gobernantes celebran las últimas noticias. Roderich Kiesewetter, el influyente experto en política exterior del partido democristiano alemán CDU, comentó en el portal T-Online que el presidente estadounidense está sacrificando intereses de seguridad a largo plazo por un éxito mediático a corto plazo.
“Esto es un desastre para la población iraní, refuerza indirectamente la maquinaria de guerra de Putin y deja completamente abierto el camino hacia una bomba atómica iraní debido a la falta de garantías firmes y verificables”, ha valorado. Según Kiesewetter, Israel seguiría estando amenazado y los grupos respaldados por Irán podrían continuar desestabilizando la región.
“Un desastre para el pueblo iraní”: así califica Roderich Kiesewetter, experto en política exterior del partido democristiano alemán CDU, el acuerdo entre Irán y EE. UU.Imagen: Kai-Uwe Heinrich/TSP/IMAGO
Por parte de la formación socialdemócrata SPD, la diputada Siemtje Möller afirmó sentirse cautelosamente optimista: “El cese de las hostilidades y la apertura del estrecho de Ormuz son un importante éxito diplomático. Ahora queda por ver si realmente callarán las armas de todas las partes. El verdadero punto de conflicto, el programa nuclear iraní, todavía debe negociarse”.
Alemania podría enviar un buque cazaminas
Desde hace semanas, se especula en Berlín sobre la posible participación alemana en la protección del estrecho de Ormuz, por ejemplo, mediante operaciones de desminado marítimo.
Göran Swistek, vocero del ministro de Defensa, Boris Pistorius, ha dicho en una conferencia de prensa gubernamental que dos buques de la marina alemana ya se encuentran en el Mediterráneo oriental en estado de alerta.
En la imagen, el buque cazaminas Fulda. ¿Participará en la operación de desminado del estrecho de Ormuz?Imagen: Marcus Golejewski/dpa/picture alliance
“El cazaminas Fulda y el buque de apoyo Mosel están siendo preparados actualmente, tanto en personal como en material, para cualquier evolución posible. Están realizando ejercicios para adaptarse a distintos escenarios y amenazas”.
Si finalmente la Bundeswehr participara en las tareas de desminado en el estrecho de Ormuz, añadió Swistek, los barcos podrían llegar a la zona “en un plazo de siete a diez días”.
Participación militar solo con autorización parlamentaria
Por su parte, el viceportavoz del Gobierno, Sebastian Hille, ha recordado los requisitos políticos necesarios antes de que las fuerzas armadas alemanas puedan actuar: “Debe existir una base jurídica en el derecho internacional, un mandato del Bundestag y un concepto político y militar global que sea viable”. Esa base jurídica podría ser, por ejemplo, un mandato de las Naciones Unidas.
Además, sería mucho más fácil obtener la aprobación parlamentaria si la misión de desminado tuviera un carácter estrictamente defensivo. Por el momento, la impresión general en el Berlín político es que el acuerdo entre Irán y Estados Unidos plantea todavía muchas más preguntas que respuestas.
El presidente de EEUU y el guía supremo iraní Mojtaba Khamenei fijaron un plazo de 60 días para resolver los asuntos más que complejos que aún enfrentan a la Casa Blanca con el régimen chiíta
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump y Mojtaba Khamenei, líder religioso de Irán
(Desde Washington, Estados Unidos) Donald Trump y Mojtaba Khamenei definieron abrir el estrecho de Ormuz y establecer un plaza de negociación de 60 días para cerrar un acuerdo sobre el programa nuclear iraní, la fabricación de misiles balísticos, las sanciones financieras que impuso Estados Unidos al régimen chiíta y el descongelamiento de millones de dólares que pertenecen a los ayatollahs.
Las diferencias entre Trump y Khamenei se manifiestan en todos los detalles: el líder religioso iraní no quería anunciar ayer el acuerdo bilateral, porque era el cumpleaños del Presidente de los Estados Unidos.
A Trump no le importó la premisa exigida por Khamenei a los negociadores de Pakistán y Qatar, y anoche antes de soplar la torta con las 80 velitas, anunció que se había llegado a un acuerdo con Irán.
La diferencia de tiempo entre Teherán y Washington es de 7.30 horas.
Entonces, los dos enemigos mortales tendrían razón: para Khamenei ya era lunes en su bunker secreto, mientras que Trump se preparaba para un evento de lucha libre en la Casa Blanca, que inició en la noche del domingo.
Donald Trump durante los festejos de su cumpleaños, (Casa Blanca, Estados Unidos)
La falta de coincidencia sobre la fecha del anuncio formal del acuerdo, explicita las diferencias que deberán resolver los enviados de Estados Unidos e Irán cuando se sienten a negociar a través de Pakistán y Qatar.
Trump y Khamenei acordaron abrir Ormuz, que estaría operativo el próximo viernes, tras la firma del convenio que tendrá a Ginebra como escenario político.
Pero existe una diferencia estructural de compleja solución.
Irán quiere cobrar un peaje a los barcos que utilicen Ormuz, en tanto que Trump exige que haya libre navegación del Estrecho como sucedió siempre.
“El paso no tendrá peaje”, sostuvo Trump.
Irán aún no fijó posición pública tras el anuncio del acuerdo. Sin embargo, durante el conflicto y las negociaciones, Teherán había anunciado que cobraría un peaje por el uso de Ormuz.
Mojtaba Khamenei, líder religioso de Irán
A las divergencias sobre la navegación en el Estrecho, se debe sumar las diferencias que tienen Estados Unidos e Irán respecto al plan nuclear del régimen chiíta.
Trump exige tomar el control absoluto del programa atómico, mientras que Khamenei sólo aceptaría diluir el enriquecimiento del uranio que permitiría a Irán tener un artefacto nuclear.
Junto a esta concesión, el líder religioso también avalaría que las Naciones Unidas controlen todo el uranio iraní, que en la Casa Blanca calculan casi en 10 toneladas.
La administración republicana no quiere repetir la experiencia de Barack Obama, que acordó con Teheran un sistema de controles ejecutado por la ONU, y años después se descubrió que los ayatollahs estaban a 90 días de tener un arsenal atómico.
En este contexto, Trump pretende controlar todo el plan nuclear iraní: desde los insumos hasta las centrifugadoras, que son clave para evitar que Teherán pueda fabricar la bomba atómica en el futuro.
El régimen chiíta entregaría el uranio enriquecido y permitiría monitorear las instalaciones nucleares, pero no tiene intenciones de ceder las centrifugadoras y menos aún transferir la documentación secreta de su desarrollo científico y tecnológico.
Donald Trump y el premier israelí Benjamín Netanyahu durante un encuentro en Mar -a- Lago, (Miami, Estados Unidos)
El Memorando que negocian Estados Unidos e Irán tiene un capítulo vinculado a los grupos terroristas apoyados por Teherán y a los millones de dólares bancarios congelados por la Casa Blanca que pertenecen a los ayatollahs.
Hezbollah, Hamas y los Huties -respaldados por Irán- tienen como objetivo fundacional destruir a Israel. Y el premier Benjamín Netanyahu ya anticipó a la administración republicana que mantendrá los combates en el Líbano y Gaza, ante la menor agresión de Hezbollah y Hamas.
La posición de Netanyahu es una amenaza a las intenciones de Trumpde cerrar con Irán. Es la primera vez que en las relaciones geopolíticas entre Washington y Jerusalén hay tanta tensión y desconfianza.
Trump no descarta descongelar 24.000 millones de dólares a favor de Irán -en dos tramos-, si Khamenei acepta sus condiciones sobre Ormuz y el programa nuclear.
Teherán exige el descongelamiento cuanto antes, y descarta que haya dos etapas sucesivas vinculadas al ritmo de las negociaciones.
Khamanei quiere los fondos millonarios al inició de todo, un reclamo que es rechazado por los países del golfo Pérsico e Israel.
Los aliados regionales de Estados Unidos temen que Irán prometa ciertas condiciones a cambio de esos fondos, y que finalmente no cumpla con su parte como ocurrió con Obama.
El acuerdo se firma en Ginebra, el próximo 19 de junio. Y anoche no se descartaba en la Casa Blanca que Trump protagonice la ceremonia tras participar del G7 que organiza Francia.
Esmail Baqai, portavoz de la cancillería, dijo que hoy no se concretará el pacto con Washington, apenas horas después de que desde Teherán y Pakistán reconocieran que la firma se podría dar en uno o dos días
En medio de varias idas y venidas, el régimen de Irán descartó la posibilidad de que hoy domingo se firme digitalmente el memorando de entendimiento con Estados Unidos para poner fin a la guerra en Oriente Medio, contradiciendo las versiones que anticipaban un acuerdo inmediato y manteniendo la incertidumbre en la región.
La firma no se concretará porque, según el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, las negociaciones entre Irán y Estados Unidos aún no han concluido y la fecha final está pendiente de definición. Mientras crecen las expectativas de un pacto digital, Pakistán, como país mediador, sostiene que la formalización podría darse en las próximas horas, en contraste con la postura oficial iraní.
De acuerdo con la agencia estatal IRNA, el portavoz Esmail Baqai confirmó que el memorando no se rubricará el domingo, señalando que será necesario esperar la confirmación de la fecha. Indicó que se prevé una “firma digital”, con cada parte ratificando a distancia el texto.
“Tenemos que esperar para conocer la fecha exacta de la firma. No será mañana”, señaló Baqai.
En tanto, la cadena estatal IRIB también citó al ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, quien instó a los medios de comunicación a evitar especulaciones y precisó que solo se anunciará la firma una vez concluidas las negociaciones.
Mientras tanto, el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, reiteró que la concreción del acuerdo sería inminente. Aseguró que Islamabad se prepara para la firma digital “en las próximas 24 horas”, aunque reconoció que aún se deben resolver aspectos técnicos antes de la formalización.Abbas Araghchi, canciller del régimen de Irán (Europa Press/Contacto/Icana News Agency)
Por parte de Estados Unidos, las autoridades han mostrado cautela en sus declaraciones públicas. El vicepresidente JD Vance advirtió que ningún beneficio económico será entregado a Irán hasta que cumpla con todas las obligaciones pactadas. Además, desmintió la inminente liberación de activos congelados y calificó de “información falsa” los reportes sobre pagos inmediatos
El memorando de entendimiento, negociado durante más de dos meses y de apenas dos páginas, incluye cinco ejes fundamentales. El primero estipula la reapertura del estrecho de Ormuz y el levantamiento del bloqueo estadounidense sobre los puertos de Irán.
El segundo eje aborda el desmantelamiento del programa nuclear, pero excluye la cuestión del enriquecimiento de uranio, que quedará pendiente para futuras fases. En el tercer punto, se contempla que Estados Unidos reciba el material de uranio enriquecido acumulado por Irán, que sería destruido en territorio iraní y retirado del país.
Según la agencia Tasnim, Irán ha exigido la liberación de USD 12.000 millones en activos congelados una vez firmado el acuerdo provisional y otros USD 12.000 millones en una etapa posterior. Sin embargo, Estados Unidos ha rechazado estas condiciones por el momento. JD Vance insistió en que “los iraníes no están recibiendo dinero en efectivo, y no se están liberando fondos simplemente por firmar un acuerdo”.
El cuarto eje establece la obligación de Irán de abandonar el financiamiento de grupos armados en Oriente Medio y prevé la instauración de inspecciones internacionales a largo plazo. El documento también menciona la relación con Líbano y el Golfo Pérsico. Respecto al sur libanés, Irán exige el fin de la ofensiva israelí contra los terroristas de Hezbollah.
Trump mantiene los esfuerzos diplomáticos para alcanzar un acuerdo que ponga fin a la guerra en Medio Oriente (AP Foto/Jacquelyn Martin)
Por otra parte, el ministro Abbas Araghchi advirtió que el memorando tendrá “enemigos”, señalando en particular a Israel como principal opositor. Las cuestiones sobre el uranio enriquecido y la reconstrucción de ciudades iraníes afectadas por ofensivas de Estados Unidos e Israel quedaron fuera de esta etapa y serán discutidas en fases posteriores del proceso.
Las negociaciones avanzan en medio de una creciente tensión en el estrecho de Ormuz. El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que las fuerzas estadounidenses interceptaron y derribaron múltiples drones de ataque de un solo uso lanzados por Irán contra buques comerciales, según reportó la propia CENTCOM. El flujo de tráfico marítimo sigue operativo y el corredor comercial internacional permanece abierto.
Estados Unidos subrayó que el bloqueo contra Irán continúa y comunicó que, desde abril, se han desviado 139 buques comerciales y desactivado nueve embarcaciones iraníes. Según la NNA del Líbano, el Ejército israelí ordenó la evacuación de más de 20 localidades del sur libanés ante la escalada de ataques entre Israel y Hezbollah. En varias comunidades se registraron impactos de proyectiles, según lo publicado por la agencia oficial libanesa.
El gobierno israelí aconsejó evacuar amplias zonas al sur del país vecino ante el aumento de ataques aéreos y reiteró el uso de “objetivos aéreos hostiles” que agudizan el escenario de riesgo de una escalada militar en la región.
Las fuerzas estadounidenses recordaron en un comunicado que la vía marítima estratégica permanece abierta para el tránsito de embarcaciones luego de repeler el bombardeo de la república islámica
Un jet de combate F-16 de la Fuerza Aérea de EE.UU. patrulla los cielos sobre Oriente Medio mientras las fuerzas estadounidenses mantienen su presencia y vigilancia en la región (@CENTCOM)
En medio de la expectativa por un acuerdo entre Estados Unidos e Irán para detener la guerra en Medio Oriente, el Comando Central estadounidense (CENTCOM) informó que el régimen lanzó múltiples drones de ataque de un solo sentido con el objetivo de alcanzar buques comerciales en tránsito por el estrecho de Ormuz. Las fuerzas estadounidenses interceptaron y derribaron todos los drones en las últimas horas.
El flujo de tráfico a través del estrecho continúa sin impedimentos y el corredor comercial internacional permanece abierto para el tránsito, informó el cuerpo militar vía redes sociales. “Las fuerzas de EE. UU. continúan aplicando estrictamente el bloqueo contra Irán. El CENTCOM redirigió 139 buques comerciales conformes y desactivó 9 buques desde el 13 de abril”, agregaron en otra publicación.
Cabe recordar que más de 200 aeronaves y buques de guerra estadounidenses apoyan la misión en Medio Oriente, incluidos el Grupo de Ataque del portaaviones Abraham Lincoln, el Grupo de Ataque del portaaviones George HW Bush, el Grupo Anfibio de Preparación Trípoli/31.ª Unidad Expedicionaria de Marines y varios destructores de misiles guiados. El bloqueo marítimo de Estados Unidos se aplica a buques de todas las nacionalidades que ingresan o salen de los puertos iraníes en el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán.
Por su parte, el Cuartel General Central de Khatam al-Anbiya, uno de los principales mandos del Ejército de Irán, anunció el miércoles el “cierre” de la vía marítima estratégica a todo tipo de embarcaciones, incluidos petroleros y buques mercantes. La medida se comunicó poco después de que el Ejército de Estados Unidos realizara, por segunda noche consecutiva, una nueva serie de ataques sobre distintos puntos de la República Islámica.
Vista aérea de buques anclados en el estrecho de Ormuz desde Musandam, Omán, 3 de junio de 2026 (REUTERS/Archivo)
El mismo mando iraní advirtió que “cualquier barco” que intente atravesar el estratégico paso del estrecho Ormuz “será objeto de ataques”. Además, aseguró que las Fuerzas Armadas iraníes proporcionarán “una respuesta contundente y decisiva” ante cualquier agresión o acción hostil del Ejército estadounidense, al que calificó de “agresor y terrorista” en la región.
La Guardia Revolucionaria de Irán indicó que el “cierre” del estrecho de Ormuz se mantendrá “hasta nuevo aviso”. La organización justificó la medida alegando “repetidas violaciones” del alto el fuego pactado entre Washington y Teherán en abril por parte de Estados Unidos. “Advertimos de que ningún buque debe abandonar su fondeadero en el golfo Pérsico y el mar de Omán”, apuntó la fuerza castrense, ya que bajo su posición “acercarse al estrecho de Ormuz se considerará una forma de colaboración con el enemigo”.
En paralelo al fuego cruzado de EEUU e Irán, el rescate de dos soldados estadounidenses frente a las costas de Omán el martes pasado representó el primer uso documentado de un dron marítimo para salvar vidas en una emergencia, en el contexto de la guerra en Medio Oriente. El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) confirmó que el operativo incluyó la intervención de un helicóptero Apache, que, según el presidente Donald Trump, fue derribado por Irán cerca del estratégico estrecho de Ormuz, una zona clave desde el inicio del conflicto.El dron marítimo modelo Corsair tiene una longitud 7,3 metros, capacidad para transportar unos 450 kg y puede desplazarse a más de 35 nudos (Unos 65 km/h), según el sitio web de la compañía.
Para la operación de rescate, Estados Unidos empleó un dron marítimo modelo Corsair, fabricado en Texas, con el objetivo de alcanzar a los náufragos sin exponer a más personas en un área considerada de alto riesgo bajo la amenaza iraní. EEUU utilizó el dron no tripulado en lugar de enviar un barco o un helicóptero, en los que las personas habrían estado expuestas a recibir disparos.
El canciller del régimen iraní auguró un principio de acuerdo con EEUU y anticipó una firma “digital” del pacto
Abbas Araghchi sostuvo que “en uno o dos días” tanto Washington como Teherán podrían anunciar un entendimiento entre las partes. Sin embargo, continúan las hostilidades de Irán contra las embarcaciones que circulan por el estrecho de Ormuz
El ministro iraní de Exteriores Abbas Araghchi em una reunión (AP/Khaled Elfiqi, Archivo)
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, afirmó este viernes que el principio de acuerdo con Estados Unidos está más cerca que nunca y que la firma podría concretarse “en uno o dos días”, aunque precisó que se realizará digitalmente. El funcionario del régimen iraní descartó así la posibilidad de un acto presencial, como había insinuado el presidente estadounidense Donald Trump, y explicó que tanto Teherán como Washington “firmarán a distancia”.
“La firma se realizará en la primera fase (…) de forma digital. Cada parte firmará a distancia y luego se anunciará que este memorando de entendimiento ha sido firmado por ambas partes”, indicó.
En declaraciones a la cadena estatal IRIB, el jefe de la diplomacia iraní pidió a los medios evitar “especulaciones” que puedan poner en riesgo lo que calificó como una “oportunidad” para poner fin a la guerra en Medio Oriente.
Araghchi subrayó que el anuncio oficial se realizará tan pronto concluyan las negociaciones, y describió el Memorándum de Islamabad como positivo para los intereses de Irán. “Aunque tiene apenas dos o una página y media, se ha negociado durante más de dos meses, y todas sus cláusulas y frases se han revisado en repetidas ocasiones”, detalló.
Sobre el contenido, Araghchi aclaró que el texto no aborda la cuestión del enriquecimiento de uranio, tema que podría quedar para el pacto final, ni la reconstrucción de las ciudades iraníes golpeadas por las ofensivas de Estados Unidos e Israel, que se discutirá en etapas posteriores. El ministro también señaló que la prestación de servicios en el estrecho de Ormuz tendrá un coste y destacó que las consultas con Omán sobre este paso estratégico arrojaron “resultados positivos”.
El canciller de Irán advirtió que el acuerdo enfrenta “enemigos”, en referencia a Israel, a quien acusó de intentar sabotear las negociaciones. “Si quieren que vayamos a la guerra, estamos preparados”, amenazó. Desde Washington, un alto funcionario de la administración Trump en declaraciones a medios, entre los que se encontraba Infobae, cifró en un 85% la probabilidad de firmar un acuerdo de paz con las autoridades de la república islámica.
Mientras Estados Unidos e Irán se acercan a un posible acuerdo, un alto funcionario iraní aseguró que Washington accedió a liberar parte de los activos congelados del país. La administración de Trump lo negó públicamente días atrás. La declaración fue realizada por Mohsen Rezaei, asesor militar del líder supremo, el ayatollah Mojtaba Khamenei, según la agencia semioficial iraní Tasnim.
La declaración se produce en medio de informaciones contradictorias sobre los términos del acuerdo. El vicepresidente estadounidense, JD Vance, calificó el viernes como “información falsa” los reportes sobre un posible pacto y sostuvo que Irán solo recibirá beneficios económicos si “cumple con sus obligaciones”.
“Los iraníes no están recibiendo dinero en efectivo, y no se están liberando fondos simplemente por firmar un acuerdo o asistir a una reunión”, escribió Vance en la red social X. De acuerdo con reportes, Irán ha exigido la liberación de USD 12.000 millones en fondos congelados tras la firma de un acuerdo provisional con Estados Unidos, y otros USD 12.000 millones en una etapa posterior.El líder supremo del régimen de Irán, Mojtaba Khamenei nombró el 18 de mayo a Mohsen Rezai, ex jefe de la Guardia Revolucionaria, como su nuevo asesor militar (Crédito: Times of Israel)
El acuerdo provisional entre Estados Unidos e Irán, estructurado como un Memorando de Entendimiento (MOU), se articula en cinco ejes principales, según explicó un funcionario iraní.
El primer punto contempla la reapertura del estrecho de Ormuz y el levantamiento del bloqueo estadounidense sobre los puertos iraníes, un desenlace que aliviaría a los mercados internacionales. El segundo eje aborda el desmantelamiento del programa nuclear de Irán. El tercer apartado establece que Estados Unidos obtendría el material de uranio enriquecido acumulado por la República Islámica, el cual sería destruido en el lugar y posteriormente retirado del país. El cuarto punto compromete a Irán a cesar la financiación de grupos armados en Oriente Medio. El quinto eje prevé un régimen de inspecciones para garantizar el cumplimiento a largo plazo.
El acuerdo también incluye aspectos relacionados con Líbano, el Golfo Pérsico e Israel. La cuestión libanesa representó uno de los temas más sensibles en la negociación, ya que Irán exige el fin de la ofensiva israelí contra el grupo terrorista y proiraní Hezbollah en el sur libanés.
Una densa columna de humo se eleva desde el sur del Líbano tras un ataque israelí, vista desde Nabatieh, Líbano, el 13 de junio de 2026 (REUTERS/Archivo)
En medio de la expectativa por el pacto de paz, el Comando Central de EEUU (CENTCOM) informó que Irán lanzó múltiples drones de ataque de un solo sentido con el objetivo de alcanzar buques comerciales en tránsito por el estrecho de Ormuz. Las fuerzas estadounidenses lograron interceptar y derribar todos los vehículos aéreos no tripulados en las últimas horas.
El Ejército estadounidense también confirmó que el flujo de tráfico a través del estrecho continúa sin impedimentos y el corredor comercial internacional permanece abierto para el tránsito, en contraposición al supuesto cierre de la vía marítima por parte del régimen persa.
Dos aviones de combate furtivos F-35A de la Fuerza Aérea de EE.UU. sobrevuelan Oriente Medio durante una patrulla (@CENTCOM)
“Las fuerzas de EE. UU. continúan aplicando estrictamente el bloqueo contra Irán. El CENTCOM redirigió 139 buques comerciales conformes y desactivó 9 buques desde el 13 de abril”, agregó el CENTCOM en otra publicación.
El destructor USS Michael Murphy (DDG-112) dispara misiles de crucero Tomahawk desde un lugar no especificado durante una nueva oleada de ataques estadounidenses contra varios objetivos en Irán. La imagen procede de un video oficial difundido el 10 de junio de 2026.Imagen: U.S. Central Command/REUTERS
Pese a que Washington y Teherán debaten un acuerdo de paz a través de países mediadores como Pakistán, esta semana se han sucedido los ataques recíprocos. EE. UU. justificó primero el suyo por el derribo de un helicóptero en el estrecho de Ormuz el martes 9 de junio de 2026.
Un día después, el Ejército estadounidense lanzó nuevos ataques contra “múltiples objetivos” en Irán como “respuesta a agresiones” de la República Islámica. La Guardia Revolucionaria iraní, por su parte, respondió con el lanzamiento de drones y misiles contra bases de EE. UU. en Baréin, Kuwait y Jordania la madrugada del jueves, informó la agencia de noticias Fars.
Cierre del estrecho de Ormuz
En medio de los ataques, el Ejército de Irán anunció el cierre del estrecho de Ormuz “por completo” a todo tipo de embarcaciones, contra las cuales advirtió que disparará si tratan de cruzar la vía, clave para el comercio global de crudo.
“El estrecho de Ormuz ha sido cerrado por completo a todo tipo de embarcaciones, incluyendo barcos comerciales”, anunció el Cuartel General Central Jatam al Anbiya en un comunicado recogido por la agencia Tasnim.
Amenazas de Irán
Este extremo fue negado por Estados Unidos, que asegura que los buques comerciales siguen cruzando Ormuz. “Esta noche, los buques comerciales continúan transitando hacia el interior y el exterior del estrecho de Ormuz”, dijo el Comando Central de EE.UU. (Centcom) en un breve comunicado.
Por su parte, el comandante de la Fuerza Aeroespacial de la Guardia Revolucionaria Islámica iraní, Majid Mousavi, ha amenazado a Estados Unidos: “¿Creen que pueden convertir el sagrado estrecho de Ormuz en un lugar inseguro? Convertiremos toda la región en un infierno para ustedes”, apuntó Mousavi, según recoge el medio iraní Press Tv.
ms (afp/efe)
Trump ordenó los ataques aéreos a Irán para forzar una ronda de negociaciones que permitan abrir Ormuz y cancelar el programa nuclear del régimen chiíta
El presidente de EE.UU asumió que Teherán dilataba las negociaciones para evitar una respuesta final a sus reclamos, y decidió quebrar el impasse con una profunda ofensiva que incluye blancos militares e instalaciones civiles
(Desde Washington, Estados Unidos) Hoy a la mañana llegó un mensaje a la Casa Blanca afirmando que Irán no tenía intenciones de negociar con Estados Unidos un acuerdo diplomático que permitiera desmantelar el proyecto nuclear de los ayatollahs y abrir el tráfico comercial en Ormuz.
La información secreta fue enviada por los negociadores de Qatar, que se encontraban en Teherán para encontrar un punto de contacto entre las exigencias de Washington y los reclamos del régimen chiíta.
El 29 de mayo, Donald Trump había retocado un Memo de Entendimiento (MOU, por sus siglas en inglés) que se había acordado entre los representantes de Estados Unidos e Irán con la intermediación de Pakistán, Qatar y Arabia Saudita.
El presidente republicano exigía que Mojtaba Khamenei -líder supremo iraní- eliminara su programa nuclear, desmantelara su sistema de fabricación de misiles balísticos y suspendiera la ayuda financiera y militar a los grupos terroristas Hezbollah y Hutíes.
Doce días más tarde, tras una sucesión de incidentes militares en el Líbano y el golfo Pérsico, Trump quebró un impasse articulado por Irán y anticipó que regresaba a la guerra contra el régimen iraní.
“Han tardado demasiado en negociar un acuerdo que habría sido excelente para ellos, ¡Ahora tendrán que pagar el precio!!!”, publicó Trump en Truth Social.
Mojtaba Khamenei, líder religioso de Irán
La reluctancia de Irán a negociar un acuerdo en Medio Oriente implica la reanudación de un conflicto militar que es resistido por los países del golfo Pérsico y apoyado por Israel.
Los misiles del régimen chiíta tienen suficiente autonomía y poder de fuego para golpear instalaciones civiles y bases militares en Bahrein, Emiratos, Arabia Saudita y Qatar, cuatro estados que siempre propusieron una agenda diplomática con Teherán.
En cambio, Israel considera a Irán su enemigo mortal y siempre propuso a Trump que desplegara una ofensiva que sirviera para derrocar a los ayatollahs e iniciar así una apertura institucional en el estado persa.El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, durante un encuentro oficial en Florida
Trump siempre apostó por la diplomacia con Irán, y la ofensiva militar que inició hoy apunta a lograr que Mojtaba Khamenei y la Guardia Revolucionaria regresen a la mesa de las negociaciones.
Pero en la actual situación, el presidente de los Estados Unidos aparece con una estrategia geopolítica cargada de voluntarismo.
Irán no tiene intenciones de enterrar su programa nuclear, desmantelar su aparato industrial-militar y suspender el apoyo logístico a Hezbollah y los Hutíes. Al contrario, el régimen se siente fortalecido por su control de Ormuz, que afecta el comercio internacional.
La opinión pública de Estados Unidos no acompaña la guerra contra Irán y considera que es un factor clave para explicar el aumento de la canasta familiar.
Cuanto más se extienda la guerra en Medio Oriente, más complicados podría tener Trump los comicios de medio término en noviembre. Se trata de una elección clave para el proyecto MAGA.
Una joven pasa junto a un mural antiisraelí en una calle de Teherán, (Irán)
“Si necesitamos negociar con bombas, negociaremos con bombas, y somos muy buenos en eso”, sostuvo Pete Hegseth, secretario de Guerra, antes que se reanudara el conflicto en Medio Oriente.
Las declaraciones de Hegseth ratifica la estrategia de Trump para forzar que Khamenei vuelva a la mesa de negociaciones. Ese mecanismo implica una ofensiva bélica con blancos sobre Irán y en el estrecho de Ormuz.
Teherán conoce los métodos de negociación de Trump y está dispuesto a lanzar decenas de misiles a Israel, Qatar, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, que son los socios de Washington en la región.
La táctica del régimen chiíta es que los países árabes intermedien ante la Casa Blanca para atenuar los ataques de Irán y encontrar una salida diplomática a esta nueva crisis en Medio Oriente.
La tarea no será sencilla. Y la espiral bélica se puede acelerar a niveles inesperados.
Trump esperó doce días una respuesta desde Teherán, y Khamenei y la Guardia Revolucionaria no están dispuestos a satisfacer las exigencias del presidente de los Estados Unidos.