August 12, 2026

El petróleo subió cerca de 5% por la tensión en el estrecho de Ormuz y la falta de avances entre Irán y Estados Unidos/ El régimen de Irán nombró a un militar sancionado por Estados Unidos como nuevo jefe del Estado Mayor

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Petroleo volvio a subir un 5 porciento

El precio del petróleo subió cerca de 5% por el cierre del estrecho de Ormuz y la tensión entre Estados Unidos e Irán.

El Brent se ubicó en USD 87,72 por barril y el WTI superó los USD 82, en una jornada marcada por nuevas señales de bloqueo político y militar

10 Ago, 2026

El precio del petróleo registró un alza cercana al 5% este lunes por el cierre del estrecho de Ormuz y por el endurecimiento de las posiciones entre Estados Unidos e Irán, un escenario que volvió a encender la preocupación de los operadores por el suministro global de crudo. El barril de Brent para entrega en octubre terminó en 87,72 dólares, mientras el West Texas Intermediate alcanzó 82,13 dólares, en una jornada marcada por nuevas señales de bloqueo político y militar alrededor de uno de los pasos marítimos más sensibles del comercio energético.

La reacción del mercado puso el foco en Ormuz por una razón concreta: por esa vía transitaba antes de la guerra cerca de un 20% del flujo marítimo mundial de petróleo. Cualquier obstáculo sostenido en ese corredor altera de inmediato las expectativas sobre oferta, transporte y costos internacionales. En este caso, el impulso alcista se produjo después de que Irán ratificara condiciones que Washington considera inaceptables para avanzar hacia una reapertura plena del estrecho.

El estrecho de Ormuz concentró la atención del mercado porque por esa vía transitaba cerca del 20% del flujo marítimo mundial de petróleo. (REUTERS/Stringer/Foto de archivo)El estrecho de Ormuz concentró la atención del mercado porque por esa vía transitaba cerca del 20% del flujo marítimo mundial de petróleo. (REUTERS/Stringer/Foto de archivo)

Durante el fin de semana, Teherán expuso seis exigencias para destrabar la situación. Entre ellas, reclamó reparaciones de guerra, el levantamiento de sanciones, el fin del bloqueo naval y la liberación de fondos iraníes congelados. Este lunes, el vocero de la Cancillería iraní, Esmail Baqai, negó que exista una instancia directa de diálogo con Estados Unidos y afirmó: “Seguimos en una situación de guerra”. También precisó que el entendimiento en discusión con Omán no supone reabrir Ormuz, sino apenas definir una ruta de navegación segura.

Del lado estadounidense, el presidente Donald Trump sostuvo que su país exigirá “compensaciones” por ataques atribuidos a Irán durante décadas. Esa definición chocó con la postura iraní, que condiciona cualquier salida a la aceptación de todas sus demandas. El cruce de planteos redujo la expectativa de un arreglo inmediato, una posibilidad que días atrás todavía era considerada por parte del mercado.

La suba del crudo respondió menos a una interrupción nueva del suministro que a la percepción de que el conflicto puede extenderse y volver más incierto el tránsito marítimo en la zona. El estrecho permanece cerrado por decisión iraní desde mediados de julio, luego de nuevos bombardeos estadounidenses en el sur del territorio iraní. Teherán respondió con ataques contra objetivos e intereses de Estados Unidos en países de Oriente Medio, tras lo cual Washington restableció el bloqueo naval sobre puertos y buques iraníes.

Donald Trump sostuvo que Estados Unidos exigirá compensaciones por ataques atribuidos a Irán, lo que redujo la expectativa de un acuerdo inmediato. (REUTERS/Kylie Cooper)Donald Trump sostuvo que Estados Unidos exigirá compensaciones por ataques atribuidos a Irán, lo que redujo la expectativa de un acuerdo inmediato. (REUTERS/Kylie Cooper)

El contrato del Brent sumó 4,17 dólares en una sola sesión frente al cierre anterior, cuando había terminado en 83,55 dólares. En paralelo, el barril estadounidense WTI avanzó 5,05% hasta los 82,13 dólares. La magnitud del salto reflejó un cambio en el ánimo de los inversores, que habían comenzado la semana pasada con apuestas a favor de una desescalada.

Las declaraciones de analistas también apuntaron a esa pérdida de confianza en una salida rápida. Arne Lohmann Rasmussen, analista de Global Risk Management, explicó que “muchas de estas exigencias son claramente inaceptables para Estados Unidos” porque vuelven más difícil una salida política sin costo interno para la Casa Blanca. En la misma línea, Konstantinos Chrysikos, jefe de gestión de relaciones con clientes de Kudo.com, atribuyó la reacción del crudo a la “persistente incertidumbre” en torno al proceso diplomático y advirtió que “la falta de claridad sobre la posibilidad de una reapertura total de la vía marítima podría exponer los precios del crudo a una gran volatilidad”.

La tensión no impactó solo sobre el petróleo. En Europa, el gas natural amplificó el movimiento alcista. El contrato de futuros TTF neerlandés, referencia para el mercado europeo, subió 10,99% hasta 61,65 euros por megavatio hora. La explicación combinó dos factores: el temor a mayores trastornos energéticos y la necesidad de recomponer reservas antes del invierno boreal.El gas natural en Europa también subió, con el contrato TTF neerlandés en 61,65 euros por megavatio hora, por el temor a trastornos energéticos antes del invierno. (REUTERS/Hamad I Mohammed/File Photo)El gas natural en Europa también subió, con el contrato TTF neerlandés en 61,65 euros por megavatio hora, por el temor a trastornos energéticos antes del invierno. (REUTERS/Hamad I Mohammed/File Photo)

Por ahora, la atención de los mercados sigue concentrada en dos variables: si existe margen para una negociación indirecta con mediación regional y cuánto tiempo puede continuar restringido el paso por Ormuz sin provocar nuevas alteraciones en los flujos de exportación de crudo. Mientras no aparezca una señal concreta de apertura, el precio del petróleo mantiene presión alcista en un mercado que volvió a medir el riesgo geopolítico como factor central.

El régimen de Irán nombró a un militar sancionado por Estados Unidos como nuevo jefe del Estado Mayor

El general Ali Abdolahi reemplaza a Abdolrahim Musavi, muerto en un ataque aéreo de Estados Unidos e Israel, en la mayor reestructuración de la cúpula iraní desde el inicio del conflicto

Miembros de las fuerzas armadas iraníes marchan durante la ceremonia del Día del Ejército Nacional en Teherán (REUTERS/Archivo)Miembros de las fuerzas armadas iraníes marchan durante la ceremonia del Día del Ejército Nacional en Teherán (REUTERS/Archivo)

10 Ago, 2026

El líder supremo de Irán, el ayatolá Mojtaba Khamenei, nombró este lunes al mayor general Ali Abdolahi como nuevo jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, dentro de una amplia reorganización de la cúpula militar y de seguridad del país. El nombramiento se suma a otros cinco altos cargos designados por decreto en las últimas horas.

Abdolahi comandaba hasta ahora el Cuartel General Central Jatam al Anbiya, una de las estructuras operativas más relevantes del Ejército iraní, y está sancionado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Entre 2005 y 2013, durante la presidencia de Mahmud Ahmadineyad, ejerció como gobernador provincial y viceministro del Interior para asuntos de seguridad.

El nuevo jefe del Estado Mayor sustituye a Abdolrahim Musavi, muerto en un ataque aéreo de Estados Unidos e Israel dentro de la ofensiva lanzada contra Irán el 28 de febrero de 2026. Musavi llevaba apenas unos meses en el cargo, tras la muerte en bombardeos israelíes de sus dos predecesores inmediatos, Mohammad Hossein Bagheri y Ali Shadmani.

Khamenei nombró asimismo al general de brigada Kiomars Heidari, antiguo comandante de las Fuerzas Terrestres del Ejército, como jefe adjunto del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas. El decreto encarga a Heidari reforzar las capacidades defensivas del país y atender las necesidades logísticas de las tropas, de acuerdo con IRNA.

La reorganización alcanzó también a la Guardia Revolucionaria y a la fuerza paramilitar Basij. Ahmad Vahidi fue confirmado como comandante en jefe del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica, en sustitución de Mohammad Pakpour, muerto igualmente en los bombardeos de finales de febrero. Mustafa Izadi asumió como subcomandante en jefe y el almirante Ali Azmaei quedó al frente de la Armada del CGRI, en lugar de Alireza Tangsiri, comandante naval abatido por Israel el 26 de marzo cuando dirigía las operaciones iraníes en el estrecho de Ormuz.

Soldados iraníes desfilan en Teherán durante el Día Nacional del Ejército (REUTERS/Archivo)Soldados iraníes desfilan en Teherán durante el Día Nacional del Ejército (REUTERS/Archivo)

Por su parte, Hosein Taeb, ex jefe de la Organización de Inteligencia de la Guardia Revolucionaria, fue puesto al mando de la fuerza Basij en reemplazo de Golamreza Soleimani, comandante paramilitar asesinado el 17 de marzo en un ataque nocturno contra la cúpula del régimen que también acabó con la vida del entonces secretario del Consejo Supremo de Seguridad NacionalAli Larijani.

Los nombramientos se producen cinco meses después del inicio de la guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel, un conflicto que dejó diezmada la cadena de mando militar iraní, incluida la muerte del propio ayatolá Ali Khamenei en los bombardeos. Su hijo, Mojtaba Khamenei, fue proclamado nuevo líder supremo el 8 de marzo y no ha vuelto a aparecer en público desde entonces, por lo que sus decisiones se han conocido a través de decretos y publicaciones en redes sociales oficiales.

La ofensiva, iniciada el 28 de febrero, eliminó en sus primeras semanas a buena parte de la primera línea de mando militar, de la Guardia Revolucionaria y del aparato de inteligencia iraní. Israel ha reivindicado públicamente estas acciones como parte de una estrategia declarada de “descabezar” al régimen.

Horas antes, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, había designado a Mohsen Rezaei, excomandante de la Guardia Revolucionaria, como nuevo secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, en sustitución de Larijani.

La renovación casi completa de la cúpula militar iraní evidencia hasta qué punto el conflicto ha erosionado el mando tradicional de las fuerzas armadas del país. Los nombres elegidos por Mojtaba Khamenei combinan experiencia técnica con una probada lealtad al aparato de seguridad heredado de su padre, un criterio que previsiblemente marcará el rumbo militar de Irán en la fase que se abre tras cinco meses de guerra abierta con Washington y Tel Aviv.

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