Los republicanos en el Capitolio piden más información sobre el texto, aún desconocido, que fue anunciado por el presidente Donald Trump.
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El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, reconoció este lunes (15.06.2026) que el acuerdo preliminar alcanzado con Irán carece de muchos detalles y lo describió como “un documento muy general” de aproximadamente una página y media de extensión.
Minetras, los republicanos en el Capitolio declararon el lunes que necesitan más información sobre el acuerdo anunciado por el presidente Donald Trump, y algunos expresaron escepticismo al solicitar detalles a la Casa Blanca.
Vance declaró a la televisora CNN que el memorando firmado constaba de apenas una página y media, por lo que se trata de un documento muy general. Los detalles se darán a conocer en los próximos dos días, según informaron funcionarios estadounidenses. Vance afirmó que incluía un paquete de alivio de sanciones muy significativo para Irán.
El vicepresidente añadió que varios aspectos fundamentales aún deberán resolverse durante la fase de negociaciones técnicas. También rechazó las afirmaciones de Teherán de que Washington se comprometió a levantar sanciones o descongelar activos iraníes durante el período de conversaciones de 60 días.
Según indicó, cualquier alivio económico dependerá de que Irán asuma compromisos verificables para dejar de financiar a grupos aliados en Oriente Medio y abandone sus aspiraciones de desarrollar capacidades nucleares.
Texto del acuerdo es aún desconocido
El texto del acuerdo entre Estados Unidos e Irán para poner fin al conflicto y desbloquear el estrecho de Ormuz se dará a conocer en las próximas 24 o 48 horas, informó este lunes un alto funcionario de la Administración Trump.
Según la misma fuente, las negociaciones técnicas para implementar el memorando de entendimiento comenzarán a finales de esta semana, mientras que la firma oficial está prevista para el viernes en Suiza.
“Esos detalles se harán públicos en las próximas 24 a 48 horas. Después entraremos en las discusiones técnicas reales más adelante esta semana”, añadió.
El proceso negociador por parte de Estados Unidos estará encabezado por el vicepresidente, JD Vance, precisó la fuente.
Muchas preguntas sin respuestas
Sin embargo, los senadores republicanos y demócratas que regresaron a Washington el lunes afirmaron que aún quedan muchas preguntas sin respuesta sobre el acuerdo y que necesitan informes exhaustivos antes de su finalización.
“Simplemente no sé lo suficiente al respecto”, declaró a los periodistas en el Capitolio el líder de la mayoría del Senado, John Thune, republicano por Dakota del Sur. “Incluso quienes siguen de cerca estos temas aquí no saben mucho al respecto”.
Los líderes del Congreso y los comités de inteligencia generalmente reciben informes de inteligencia de alto nivel antes que los miembros de base, y se les notifica sobre los acontecimientos importantes antes de que se anuncien. Pero Thune afirmó no haber sido informado personalmente sobre el acuerdo.
“Creo que, según mi entender —y, repito, sin haber visto nada—, los principales problemas serán el cumplimiento y cómo se va a garantizar”, declaró Thune.
Las preocupaciones de Thune fueron compartidas por varios senadores republicanos.
“Si es un acuerdo secreto, ¿cómo puedo tomarlo en serio?”, preguntó el senador republicano Thom Tillis de Carolina del Norte.
Senadores tienen preguntas sobre los detalles
Trump aún no ha explicado cómo su acuerdo abordará el programa nuclear iraní, incluyendo quién se encargará de verificar que Irán cumpla con lo estipulado y quién destruirá o retirará el uranio altamente enriquecido que se cree que está enterrado bajo instalaciones nucleares gravemente dañadas por los ataques estadounidenses del verano pasado.
El senador Lindsey Graham, un estrecho aliado de Trump y un firme defensor de una línea dura contra Irán, se ha mostrado escéptico ante el acuerdo en ciernes. Afirmó que apoya el acuerdo, pero que el Congreso deberá revisarlo y votarlo, y que desea ver el memorando acordado entre ambos países.
Graham ha dicho que quiere que Vance, a quien llamó “el artífice del acuerdo”, lo presente ante los legisladores.
Los próximos pasos en el Congreso no están claros, aunque la mayoría de los senadores republicanos dijeron que quieren revisar el acuerdo.
jc (efe, ap, reuters)
Alivio y escepticismo en Alemania por el acuerdo EE.UU.-Irán
Jens ThurauHace 12 horasHace 12 horas
¿Traerá realmente la paz al Golfo el acuerdo entre Estados Unidos e Irán? De ser así, el Bundestag podría votar ya la próxima semana sobre la participación del Ejército alemán en el estrecho de Ormuz.

El canciller alemán, Friedrich Merz, se muestra por el momento muy cauteloso ante el acuerdo alcanzado en la guerra de Irán.Imagen: Michael Kappeler/dpa/picture alliance
En Alemania hay alivio, porque por fin parece haber movimiento para poner fin a la guerra con Irán, pero también hay cautela a la hora de valorar el acuerdo de paz. Dicho de otro modo: Berlín espera que los acontecimientos se concreten, porque el impredecible Donald Trump ha venido anunciando durante semanas pactos inminentes sin que después se vieran resultados tangibles.
De momento, el canciller alemán, Friedrich Merz, quiere observar si el viernes 19 de junio de 2026 se firma realmente de forma oficial el acuerdo de paz en Ginebra, tal como está previsto. Además, quiere aprovechar la cumbre del G7 en Évian (Francia), que se celebra del lunes 15 al miércoles 17 de junio, para hablar con Trump.
Según informa la agencia Reuters, el canciller también podría decidir rápidamente si la Marina alemana puede colaborar en la protección del estratégico estrecho de Ormuz, siempre que el plan de paz prospere. El Parlamento alemán podría empezar a debatir esta cuestión ya la próxima semana.
Mucha cautela en Berlín
En la plataforma X, Merz reaccionó oficialmente con prudencia. Felicitó a Estados Unidos e Irán y habló de un avance importante, aunque también añadió: “Esto puede allanar el camino para la recuperación de la economía mundial y la estabilización de la región. Ahora hay que aplicar lo acordado con determinación”.
Junto con sus homólogos de Francia, Reino Unido e Italia, Merz también ha formulado las condiciones que considera necesarias para un acuerdo sostenible: Irán no debe llegar a poseer armas nucleares y es indispensable la reapertura del estrecho de Ormuz a la navegación internacional.
La prudencia domina prácticamente todas las reacciones en Alemania. El presidente del Bundesbank, Joachim Nagel, declaró en un acto celebrado en Fráncfort: “Incluso si el estrecho de Ormuz vuelve a estar abierto al tráfico marítimo próximamente, pasarán meses antes de que la oferta de petróleo vuelva a normalizarse“.
Incertidumbre sobre el programa nuclear iraní
La cautela alemana parece justificada. Muchos detalles del acuerdo siguen sin estar claros. Todavía no se sabe exactamente de qué manera concluirá o cómo se limitará y supervisará el programa nuclear iraní.
También quedan interrogantes sobre la secuencia de las medidas: ¿levantarán los Estados Unidos inmediatamente su bloqueo naval en el Golfo, mientras que Irán solo comenzará a retirar las restricciones en el estrecho de Ormuz después de que el acuerdo sea firmado con éxito en Ginebra? Son cuestiones complejas y queda poco tiempo hasta el viernes.
Kiesewetter habla incluso de “desastre”
No todos los representantes de los partidos gobernantes celebran las últimas noticias. Roderich Kiesewetter, el influyente experto en política exterior del partido democristiano alemán CDU, comentó en el portal T-Online que el presidente estadounidense está sacrificando intereses de seguridad a largo plazo por un éxito mediático a corto plazo.
“Esto es un desastre para la población iraní, refuerza indirectamente la maquinaria de guerra de Putin y deja completamente abierto el camino hacia una bomba atómica iraní debido a la falta de garantías firmes y verificables”, ha valorado. Según Kiesewetter, Israel seguiría estando amenazado y los grupos respaldados por Irán podrían continuar desestabilizando la región.

Por parte de la formación socialdemócrata SPD, la diputada Siemtje Möller afirmó sentirse cautelosamente optimista: “El cese de las hostilidades y la apertura del estrecho de Ormuz son un importante éxito diplomático. Ahora queda por ver si realmente callarán las armas de todas las partes. El verdadero punto de conflicto, el programa nuclear iraní, todavía debe negociarse”.
Alemania podría enviar un buque cazaminas
Desde hace semanas, se especula en Berlín sobre la posible participación alemana en la protección del estrecho de Ormuz, por ejemplo, mediante operaciones de desminado marítimo.
Göran Swistek, vocero del ministro de Defensa, Boris Pistorius, ha dicho en una conferencia de prensa gubernamental que dos buques de la marina alemana ya se encuentran en el Mediterráneo oriental en estado de alerta.

“El cazaminas Fulda y el buque de apoyo Mosel están siendo preparados actualmente, tanto en personal como en material, para cualquier evolución posible. Están realizando ejercicios para adaptarse a distintos escenarios y amenazas”.
Si finalmente la Bundeswehr participara en las tareas de desminado en el estrecho de Ormuz, añadió Swistek, los barcos podrían llegar a la zona “en un plazo de siete a diez días”.
Participación militar solo con autorización parlamentaria
Por su parte, el viceportavoz del Gobierno, Sebastian Hille, ha recordado los requisitos políticos necesarios antes de que las fuerzas armadas alemanas puedan actuar: “Debe existir una base jurídica en el derecho internacional, un mandato del Bundestag y un concepto político y militar global que sea viable”. Esa base jurídica podría ser, por ejemplo, un mandato de las Naciones Unidas.
Además, sería mucho más fácil obtener la aprobación parlamentaria si la misión de desminado tuviera un carácter estrictamente defensivo. Por el momento, la impresión general en el Berlín político es que el acuerdo entre Irán y Estados Unidos plantea todavía muchas más preguntas que respuestas.
(ms/cp)
