
Pie de foto,El presidente Trump mantiene un pulso con la Universidad de Harvard desde hace semanas.
- Autor,Redacción
- Título del autor,BBC News Mundo
El gobierno de Donald Trump anunció este jueves medidas para terminar con la capacidad de Harvard de inscribir estudiantes internacionales, intensificando la disputa que mantiene con la universidad más antigua de Estados Unidos.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, escribió en X que el gobierno ha revocado la “certificación del Programa de Estudiantes y Visitantes de Intercambio” de Harvard como resultado de su “incumplimiento de la ley”.
“Que esto sirva de advertencia a todas las universidades e instituciones académicas de todo el país”, escribió.
Harvard calificó la medida de “ilegal” en un comunicado.
“Estamos totalmente comprometidos a mantener la capacidad de Harvard para acoger a nuestros estudiantes y académicos internacionales, que provienen de más de 140 países y enriquecen inmensamente la Universidad y esta nación”, dijo Harvard.
“Estamos trabajando rápidamente para brindar orientación y apoyo a los miembros de nuestra comunidad. Esta acción de represalia amenaza con causar un daño grave a la comunidad de Harvard y a nuestro país, y socava la misión académica y de investigación de Harvard”, señaló la institución.
La última decisión del gobierno podría afectar a miles de estudiantes internacionales que estudian en la universidad.
Casi 7.000 estudiantes internacionales estaban matriculados en la institución el año académico pasado, según datos de la universidad, lo que representa el 27,2% de su alumnado.

Fuente de la imagen,Getty Images
El choque entre Trump y Harvard
La Casa Blanca ha exigido a Harvard que realice cambios en las prácticas de contratación, admisión y enseñanza para ayudar a combatir el antisemitismo en el campus.
Harvard había dicho anteriormente que ha adoptado muchas medidas para abordar el antisemitismo, y que las exigencias del gobierno suponen un esfuerzo por regular las “condiciones intelectuales” de la universidad.
El gobierno ha amenazado con revocar la exención de impuestos de la que se beneficia la universidad y congelar miles de millones de dólares en subvenciones gubernamentales.
En abril, Noem amenazó con revocar el acceso de la universidad a los programas de visas para estudiantes si no cumplía con la solicitud del Ejecutivo de tener un amplio acceso a los registros de sus estudiantes extranjeros.
En la carta del jueves, la secretaria afirmó que Harvard debe cumplir con una lista de demandas para tener una “oportunidad” de recuperar su capacidad para inscribir estudiantes internacionales.
Esto incluye todos los registros disciplinarios de estudiantes no residentes matriculados en Harvard durante los últimos cinco años.
Noem también exigió que Harvard entregue registros electrónicos, videos o audios de toda actividad “ilegal” y “peligrosa o violenta” por parte de estudiantes no residentes en el campus.
El aviso dio a Harvard 72 horas para cumplir con la solicitud de registros del Departamento de Seguridad Nacional.
La administración Trump ha intentado reducir drásticamente las visas para estudiantes internacionales, causando caos y confusión en los campus universitarios de todo Estados Unidos y dando lugar a una ola de demandas.
En algunos casos, esas revocaciones parecieron afectar a estudiantes extranjeros que participaron en protestas políticas o que habían tenido cargos penales previos, como infracciones de tránsito.
La resistencia de Harvard
Harvard no solo es la universidad más prestigiosa de Estados Unidos, sino también la más rica de ese país y del mundo.
La institución acumula un “endowment” (fondo patrimonial propio que invierte para financiar sus actividades) de US$53.000 millones, más que el producto interno bruto de 120 países, entre ellos Islandia, Bolivia, Honduras o Paraguay.
Donaciones millonarias, inversiones exitosas y una estricta gestión han hecho de Harvard una entidad con recursos suficientes.
Su fortaleza financiera es una poderosa herramienta para resistir presiones políticas y económicas que harían tambalear a otras universidades.
Su presidente, Alan M. Garber, ha sido la cara visible del pulso de la universidad con Trump y el 14 de abril informó que la institución se había negado a plegarse a las exigencias del gobierno, lo que le granjeó los aplausos de muchos en la órbita del Partido Demócrata.
El gobierno respondió entonces con la supresión de los beneficios fiscales con los que contaba y la amenaza de impedirle matricular a estudiantes internacionales, que ha cumplido con la decisión anunciada este jueves.
El último paso dado por Noem nace de una investigación que el Departamento de Seguridad Nacional abrió el 16 de abril después de que acusara por carta a la universidad de haber creado “un ambiente de enseñanza hostil para los estudiantes judíos”.
La petición de información del gobierno sobre todos los extranjeros con visa de estudiante suscitó preocupación entre los abogados de la institución que temían que podría ser obligada a compartir datos personales más allá de lo que permite la ley, según informó The New York Times.
Harvard hizo llegar esa preocupación al gobierno el pasado 30 de abril.
Ese mismo día, su vicepresidenta ejecutiva, Meredith Weenick, envió una carta pública en la que se comprometía a que solo se facilitaría al gobierno la información “requerida por la ley” y exhortaba a los estudiantes a “estar tan concentrados como sea posible en sus objetivos académicos”.
Columbia acusada de no proteger a estudiantes judíos
El Gobierno de Donald Trump acusa a la Universidad de Columbia, en Nueva York, de violar la Ley Federal de Derechos Civiles con “deliberada indiferencia ante el entorno hostil que enfrentan sus estudiantes judios”.

En un comunicado, la Oficina de Derechos Civiles del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU. acusó a la Universidad de Columbia, uno de los centros universitarios más prestigiosos del país, de violar el Titulo VI de la Ley de Derechos Civiles de 1964, que prohíbe la discriminación por motivos de raza, color y origen nacional en programas y actividades que reciben fondos federales.
Gobierno de Trump: Columbia “ha fallado en la protección de los estudiantes judíos”
La Oficina de Derechos Civiles (OCR) asegura que la Universidad de Columbia “ha fallado continuamente en la protección de los estudiantes judíos”, citando “extensos hallazgos de una investigación” realizada desde el 7 de octubre de 2023 hasta la fecha, cuando se produjo el ataque terrorista de Hamás contra Israel y el inicio de la guerra por el Ejército israelí en Gaza.
“Los hallazgos documentan cuidadosamente el ambiente hostil que los estudiantes judíos de la Universidad de Columbia han tenido que soportar durante más de 19 meses, lo que ha afectado a su educación, seguridad y bienestar”, declaró Anthony Archeval, director interino de la Oficina de Derechos Civiles del HHS citado en el comunicado.
“Alentamos a la Universidad de Columbia a colaborar con nosotros para llegar a un acuerdo que refleje cambios significativos que realmente protejan a los estudiantes judíos”, subraya.
La OCR estima que el centro universitario no logró establecer mecanismos efectivos de denuncia contra el antisemitismo hasta el verano de 2024, no cumplió debidamente con sus propias políticas y procedimientos al responder a las quejas de estudiantes judíos y no investigó ni sancionó debidamente el vandalismo en sus aulas, que incluye la reiterada representación de esvásticas y otras imágenes de odio universalmente reconocidas, entre otras cosas.
Parte de iniciativa más amplia contra el antisemitismo
Según la OCR, esta advertencia forma parte de una iniciativa más amplia del Grupo de Trabajo Conjunto multiinstitucional de la Administración para combatir el antisemitismo.
Durante el año pasado, manifestantes propalestinos en la Universidad de Columbia iniciaron una ola de manifestaciones que se propagó a los campus universitarios de todo el país y que culminó en campamentos y arrestos masivos.
El aviso de la administración se produce horas después de que la universidad neoyorquina celebrara uno de los actos de graduación de sus estudiantes que se vieron perturbados por las protestas de un centenar de activistas que manifestaron a sus puertas en apoyo a Palestina, con la quema de diplomas por parte de antiguos alumnos de la institución.
Gobierno de Trump contra Columbia y Harvard
La Universidad de Columbia se encuentra en negociaciones para recuperar los fondos federales que Trump le canceló tras acusarla de tolerancia con el antisemitismo y exigir realizar cambios a la hora de cumplir ciertos requisitos que en un principio aceptaron, como la contratación de agentes de seguridad en el campus, la prohibición de las mascarillas o la supervisión externa de sus programas de estudios palestinos.
Este aviso, se produce un día después del asesinato en Washington de dos empleados de la embajada de Israel en Estados Unidos.
Y coincide también con el anuncio del Gobierno de prohibir a otra prestigiosa universidad, la de Harvard, matricular en adelante a estudiantes extranjeros, en una grave escalada en el conflicto que los enfrenta desde hace varios meses.
En aparente paradoja, estas medidas coinciden asimismo con la cruzada de la administración Trump contra los programas de diversidad en universidades, as empresas y oficinas del Gobierno.
rml (efe, cnn)
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