
Muere a los 88 años Frank Caprio, conocido como el “juez más amable del mundo”
El juez que conquistó corazones en redes sociales nos deja
Estados Unidos despidió este miércoles a Frank Caprio, conocido popularmente como “el juez más amable del mundo”, quien falleció a los 88 años. Su estilo único y empático dentro de la sala de audiencias lo convirtió en una figura admirada a nivel nacional e internacional.
El juez de 88 años falleció a causa de un cáncer de páncreas, según publicó su familia en un comunicado
Caprio alcanzó notoriedad gracias a sus apariciones en el programa televisivo Caught in Providence, donde se hicieron virales sus fallos cargados de humanidad hacia personas acusadas de infracciones menores.
- Más que aplicar la ley con rigidez, solía escuchar las circunstancias de cada acusado, mostrando compasión y comprensión, lo que le valió un gran reconocimiento público.
Su trato humano lo convirtió en un fenómeno en redes sociales, donde millones de usuarios compartían y comentaban sus sentencias cargadas de calidez y sentido común. Para muchos, Caprio representó un ejemplo de cómo la justicia puede ejercerse con cercanía y sensibilidad sin dejar de ser firme.
A lo largo de su carrera, recibió múltiples homenajes por su servicio comunitario y por promover una visión más humana de la justicia.
Un hombre de bien
La noticia de su fallecimiento ha generado numerosas reacciones de pesar en Estados Unidos, especialmente en Rhode Island, donde ejerció durante décadas.
Sus seguidores y colegas lo recuerdan no solo como juez, sino también como un hombre que logró dejar una huella positiva en la vida de quienes pasaron por su tribunal.
VIDEO | El día que el juez Caprio redujo una multa a un dominicano por bailarle bachata
El juez falleció este miércoles producto de un cáncer de páncreas
Tras la muerte a los 88 años de Frank Caprio, conocido como “el juez más amable del mundo“, han resurgido múltiples recuerdos de los momentos más entrañables que protagonizó en su tribunal de Providence, una ciudad habitada en su mayoría por dominicanos.
Uno de ellos involucra a un dominicano que se ganó el apodo de “Dominican Dancer” gracias a la empatía y el humor característicos del juez.
El hombre, identificado como Cleury González, había recibido una multa de 500 dólares por supuestamente tener la música demasiado alta en su residencia.
- Al presentarse en el tribunal municipal principal de Providence —donde Caprio ejercía desde 1985— relató que, según él, el volumen no era excesivo y que el oficial malinterpretó la situación cuando le preguntó si hablaba inglés.
Durante la audiencia, Caprio le preguntó qué tipo de música escuchaba. González respondió sonriente: “bachata, una bachatica”. Intrigado, el juez repitió lentamente: “ba-cha-tá”, y bromeó sobre si era música que se bailaba. Entre risas, la traductora transmitió la idea de que el dominicano debía mostrarle un poco del baile al tribunal.
González, vestido con su uniforme de FedEx, prendió su celular y reprodujo “Yo me muero por ti” de Anthony Santos. Dio algunos pasos de bachata frente a Caprio, generando un ambiente distendido que terminó por convencer al juez de reducir la multa de 500 a 50 dólares.
Invitado a RD
El video del episodio, publicado en el canal de YouTube de la corte, se viralizó rápidamente y reforzó la imagen de Caprio como un juez que sabía humanizar la justicia con cercanía, sentido común y un toque de humor.
Hoy, mientras Estados Unidos despide al juez Caprio, esta anécdota sigue circulando como ejemplo de su particular forma de impartir justicia, en la que siempre había espacio para la comprensión, la risa y, en este caso, hasta para unos pasos de bachata.
Tras el hecho, la Asociación de Hoteles y Empresas Turísticas del Norte (Ashonorte) y ADN Films invitaron al juez Carpio a Puerto Plata para participar del festival de la bachata.
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