Marchas en cinco ciudades de Bolivia exigen fin de bloqueos

Noticias DW

22 de mayo de 2026

Miembros del Grupo de Resistencia Juvenil Cochala (RJC) y simpatizantes del gobierno participan en manifestaciones a favor del presidente Rodrigo Paz y en contra de los bloqueos en Cochabamba. (21.05.2026)Imagen: David Flores/AFP

Las marchas en Santa Cruz, Cochabamba, Trinidad, Oruro y Sucre fueron lideradas por los comités cívicos regionales.

Ciudadanos de distintos sectores en al menos cinco capitales regionales de Bolivia se movilizaron este jueves (21.05.2026) para exigir el cese de los bloqueos de carreteras impulsados por sindicatos y sectores afines al exmandatario Evo Morales para pedir la renuncia del presidente del país, Rodrigo Paz.

Las marchas se registraron en la ciudad oriental de Santa Cruz, la central Cochabamba, la amazónica Trinidad, la andina Oruro y la sureña Sucre, capital constitucional de Bolivia y sede del órgano Judicial, con consignas en contra de los bloqueos y en “defensa de la democracia”.

Las movilizaciones fueron lideradas por los comités cívicos regionales y en algunas participaron autoridades locales, universitarios, comerciantes, plataformas ciudadanas, productores agrícolas y transportistas, todos con banderas de Bolivia y de sus respectivos departamentos.

Una de las más concurridas se registró en Santa Cruz, la región más poblada y el motor económico del país, con la participación de su gobernador, Juan Pablo Velasco, que pertenece a la opositora alianza Libre, del expresidente Jorge Tuto Quiroga (2001-2002).

La marcha llegó hasta la plaza principal de la ciudad, donde algunos líderes pronunciaron discursos, como el presidente del Comité Cívico Pro Santa Cruz, Stello Cochamanidis, quien lamentó que haya desabastecimiento de alimentos y medicamentos en las ciudades más afectadas por los bloqueos.

Llamado a desbloquear todo el país

Cochamanidis cuestionó que el Gobierno de Paz “siga sentándose y pidiendo diálogo con quienes nos están matando”, en alusión a los sectores que realizan los bloqueos, y reiteró el pedido de que se declare un “estado de excepción sectorizado”.

El líder ciudadano emplazó al Ejecutivo a “desbloquear todo el país” hasta este domingo e indicó que si no lo hace, los pobladores de Santa Cruz se organizarán para ir a levantar los cortes de rutas, advirtiendo que “lo que pase será responsabilidad del Gobierno central y de los criminales que están en las calles”.

“No vamos a permitir que caiga un Gobierno democrático, no vamos a aceptar a nadie que no sea quien las urnas decidió. Y si tenemos que dar la vida para defenderlo, lo vamos a hacer. La democracia se respeta y se defiende”, agregó.

La Paz es el departamento donde se concentran las protestas de sindicatos de campesinos, la Central Obrera Boliviana (COB) y seguidores del expresidente Morales (2006-2019) que exigen la renuncia de Paz, que lleva seis meses de gestión.

Los bloqueos comenzaron en ese departamento el 6 de mayo y se han extendido en los últimos días a regiones como Oruro, Cochabamba, Santa Cruz, Potosí y Chuquisaca.

Además de los problemas de desabastecimiento, las autoridades nacionales reportaron que ya son cuatro personas fallecidas, incluidos una ciudadana de Belice y un niño de 12 años, al no poder recibir atención médica oportuna por los cortes de vías.

jc (efe, El Deber, La Razón)

Bolivia estalla: protestas, disturbios y crisis económica

David Ehl

21 de mayo de 2026

Las protestas contra el Gobierno en Bolivia han derivado en fuertes disturbios en medio de una grave crisis económica. El país atraviesa horas decisivas. Un repaso a las claves del conflicto.

Las fuerzas de seguridad bolivianas utilizan con frecuencia gases lacrimógenos contra los manifestantes.Imagen: Claudia Morales/REUTERS

Los bolivianos se encuentran en una situación altamente explosiva, y esta es una expresión que debe tomarse al pie de la letra. Los periodistas sobre el terreno informan de que los manifestantes detonan continuamente pequeñas cargas de dinamita para dar más fuerza a sus reivindicaciones.

Las carreteras principales llevan semanas bloqueadas y ahora la situación se agrava en la capital, La Paz. Los manifestantes han irrumpido en edificios públicos y han levantado decenas de barricadas, lo que ha provocado atascos en el transporte de combustible y alimentos y, en algunos hospitales, escasez temporal de botellas de oxígeno.

Los bancos han cerrado y los economistas advierten de que las protestas están sumiendo al país aún más en la crisis. El Departamento de Estado de EE.UU. califica incluso los disturbios como un “intento de golpe de Estado”.

¿Cuál es la situación política actual?

Ya antes de las elecciones de octubre de 2025, Boliviaatravesaba una mala situación económica. Debido a la debilidad de las exportaciones, escaseaban las divisas, que se necesitaban urgentemente, por ejemplo, para importar combustible.

Tras casi 20 años de socialismo, con una fuerte influencia estatal en la política económica bajo los mandatos de los presidentes Evo Morales (2006-19) y Luis Arce (2020-25), los bolivianos allanaron el camino para un cambio significativo en la primera vuelta de las elecciones presidenciales. Antes de la segunda vuelta, los dos candidatos, más bien de derecha, prometieron reformas económicas.

El favorito inicial, Jorge Quiroga, quería volver a poner a Bolivia en pie con una inyección financiera del Fondo Monetario Internacional. Finalmente, ganó el político de centro-derecha Rodrigo Paz, que había abogado por la modernización del Estado sin ayuda exterior.

Rodrigo Paz asumió el cargo en una situación inicial difícil y, tras menos de medio año como presidente, se enfrenta a una crisis existencial.Imagen: Aizar Raldes/AFP

¿Qué problemas económicos hay ahora?

La escasez de divisas que se ha prolongado durante años y la elevada dependencia de las importaciones han hecho que la ratio de deuda de Bolivia aumente hasta el 95 por ciento del producto interno bruto en 2025.

Una de las primeras medidas de Paz para consolidar el presupuesto estatal fue considerada razonable por los observadores, pero dolorosa para la población: a finales de año eliminó las subvenciones a la gasolina, lo que provocó que los precios casi se duplicaran. Este repentino aumento, junto con otros factores internos, aceleró la inflación.

En cierta medida, esta se vio aún más avivada por influencias externas, como el aumento de los precios a nivel mundial a raíz de la guerra con Irán. En abril de 2026, según los estadísticos estatales, el poder adquisitivo era un 14 por ciento inferior al del año anterior. Esta elevada tasa de inflación afecta especialmente a los sectores más pobres de la población.

¿Quién se manifiesta y quién apoya las protestas?

Ante la subida de los precios, los sindicatos reaccionaron exigiendo un aumento salarial y el restablecimiento de las subvenciones a la gasolina. Rápidamente, se formó en torno a esta causa una alianza heterogénea de agricultores, mineros, docentes y trabajadores de otros sectores, así como de grupos indígenas.

El Gobierno cedió ante otra de las reivindicaciones: derogó una ley aprobada apenas un mes antes, según la cual los propietarios de tierras podían pignorar parcelas más pequeñas como garantía para créditos bancarios. Sin embargo, los manifestantes criticaron que, de esta forma, los pequeños agricultores pudieran perder sus tierras a manos de las grandes empresas agrícolas, prácticamente por la puerta trasera.

También se lanzaron llamamientos a la protesta desde el entorno del expresidente Evo Morales. El Gobierno sospecha que se trata de una conspiración. Sin presentar pruebas al respecto, el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, calificó a los manifestantes de “agentes políticos” que servirían de trampolín al “cultivador de coca” Morales para su regreso al poder.

¿Cómo podría continuar la situación?

El presidente Paz apuesta por el diálogo. El miércoles 20 de mayo anunció una remodelación del gabinete. Paz prometió que el nuevo Gobierno escuchará más. Además, se pretende que los grupos que participan en las protestas se incorporen a la toma de decisiones a través de un “Consejo Económico y Social”. Al mismo tiempo, Paz dejó claro que no negociará con “vándalos”.

Estados Unidos ya ha respaldado claramente al Gobierno de Paz y ha condenado todos los intentos de desestabilizarlo. Anteriormente, los países vecinos Perú, Chile, Argentina y Paraguay, así como cuatro Estados centroamericanos, emitieron una declaración similar. La UE y cinco embajadas europeas instaron a las partes en conflicto a dialogar en una declaración conjunta.

Una cuestión decisiva que se plantea es si el presidente Rodrigo Paz podrá mantenerse en el poder, y en qué medida los mediadores nacionales o extranjeros pueden abrir un espacio para el compromiso. También se atribuye a Evo Morales una gran influencia para agravar aún más la situación o, por el contrario, para calmarla.

(gg/ms)

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