La semana que ha puesto en jaque la leyenda de Julio Iglesias: dos acusaciones de agresión sexual, una investigación en curso y la negativa tajante del cantante
Las acusaciones de agresión sexual contra Julio Iglesias han puesto al artista en el centro de la mayor polémica de su carrera y tienen el potencial de oscurecer la leyenda y el legado de uno de los artistas españoles más reconocidos en el mundo. Los testimonios de dos extrabajadoras, que relatan supuestos hechos ocurridos en sus mansiones de República Dominicana y Bahamas en 2021, han marcado el inicio de un caso que ha ido creciendo con el paso de los días y ganando repercusión internacional. Mientras la vorágine mediática aumentaba, el cantante guardaba silencio, hasta que finalmente optó por pronunciarse a través de un comunicado emitido en sus redes sociales, donde aseguró que los hechos “nunca han pasado”.
Todo empezó el pasado 13 de enero, cuando eldiario.es, en colaboración con Univisión, publicó la investigación en la que llevaban trabajando tres años. Estos medios revelaron las declaraciones que habían recopilado de dos exempleadas del artista, quienes habían trabajado en las residencias que este tiene en el Caribe. Los testimonios de la empleada doméstica y la fisioterapeuta acusan al artista de acoso y abuso de poder, así como de comportamientos que califican de abusos sexuales, tocamientos no consentidos e insultos continuados, que presuntamente recibieron cuando laboraban para Iglesias.
El cantante Julio Iglesias ha roto por fin su silencio y ha lanzado este viernes un comunicado en Instagram en el que rechaza las acusaciones de agresión sexual y maltrato que han lanzado contra él dos extrabajadoras a través de varias informaciones publicadas por Eldiario.es y Univisión. El comunicado, colgado sobre las cuatro de la madrugada, responde “con profundo pesar” a las acusaciones, negando “haber abusado, coaccionado o faltado al respeto a ninguna mujer”. (Fuente: Europa Press/Instagram)
Uno de los testimonios recopilados por esos medios de comunicación pone de manifiesto la crudeza que supuestamente vivieron en 2021. “Me usaba casi todas las noches. Cuando le digo que no quiero estar con él, comienza a insultarme muy feo (…). Él trataba de decirme que yo no tenía derecho, por nada del mundo, a decirle que no, a rechazarlo”, relató la empleada doméstica, dejando entrever las presiones a la que estuvo sometida para mantener encuentros sexuales con el cantante.
El perfil de sus empleadas y la negativa del cantante
Según sus palabras, estos momentos tenían lugar casi siempre con la presencia y participación de otra empleada, que ocupaba un puesto jerárquicamente superior, y de la encargada de la mansión. De acuerdo con los datos publicados por ambos medios de comunicación, los hechos tuvieron lugar cuando el intérprete de Por el amor de una mujer tenía 77 años (actualmente tiene 82). Dos días después de que estallase la polémica, la documentación recopilada por eldiario.es y Univisión arrojó nueva información sobre el método, las condiciones y el sueldo que el artista ofrecía en sus ofertas laborales.
La segunda mujer que denuncia al cantante, que trabajó como fisioterapeuta para el artista, asegura haber sufrido besos forzados y tocamientos en el pecho en contra de su voluntad. Además, revela que Iglesias le propuso hacer un “trío” con él y la encargada. La misma extrabajadora también ha sacado a la luz el perfil que Iglesias buscaba a la hora de contratar sus empleadas. “No contrataba a personas estudiadas y cultas. Eran chicas que él sabía que tenían necesidades y que no tenían estudios, en su mayoría. Siempre buscaba mujeres morenas, afrodescendientes. Siempre les preguntaba su descendencia, si era dominicana-dominicana, si eran dominicanas mezcladas con europeos o si eran haitianas”, aseguró a eldiario.es y Univisión, agregando que, para ella, Julio Iglesias “era como un viejo verde. Todos los temas de conversación que él tenía eran sexosos”.
Tres días después de desatarse la polémica, el intérprete de Spanish Girl ha roto su silencio y se ha pronunciado al respecto de la polémica. “Niego haber abusado, coaccionado o faltado el respeto a ninguna mujer. Nunca había sentido tanta maldad, pero aún me quedan fuerzas para que la gente conozca toda la verdad y defender mi dignidad ante un agravio tan grave”, son las líneas que componen el texto que emitió este viernes, 16 de enero, en su cuenta de Instagram.
Hasta donde se sabe, la pareja de Miranda Rijnsburger se encuentra trabajando conjuntamente con su equipo de abogados en su defensa legal. Y es que la Fiscalía de la Audiencia Nacional se encuentra investigando lo sucedido como posible “trata de seres humanos con fines de imposición de trabajado forzado y servidumbre”, además de “varios delitos contra la libertad y la indemnidad sexuales tales como acoso sexual y agresión sexual”. Por el momento, habrá que esperar hasta que se esclarezcan los hechos y se determine el recorrido judicial del caso.

Julio Iglesias se ha situado en el centro de los focos tras las denuncias agresión sexual que realizaron dos de las extrabajadoras de las mansiones que el artista posee en las Bahamas y República Dominicana. Unos hechos que ocurrieron en 2021 y que han visto la luz ahora gracias a una investigación llevada a cabo por eldiario.es en colaboración con Univisión. Tras revelar los métodos, las condiciones y el sueldo que pedía el cantante en sus ofertas laborales, los ya citados medios han publicado el testimonio íntegro de la fisioterapeuta que estuvo durante “cinco meses y medio” trabajando para él en su vivienda de Punta Cana.
En aquel entonces, ella tenía 28 años y se encontraba en Colombia en búsqueda de nuevas oportunidades laborales. Estando aún allí, una amiga le habló sobre un posible empleo “muy bien pagado en República Dominicana, junto a una persona famosa y de mucha discreción y profesionalismo”. “¿Estás lista para que te cambie la vida?“, fue la respuesta que le dio el intérprete de Spanish Girl tras recibir su currículum. Sin saberlo, ella estaba a punto de vivir una experiencia que marcaría un antes y un después en su día a día.
La fisioterapeuta ha revivido uno de los capítulos más duros de su vida para eldiario.es y Univisión. De acuerdo con su testimonio, el acuerdo era trabajar como fisio personal para el artista. Nada más entrar en la residencia, su realidad fue otra. Además de estar disponible las 24 horas del día, también tenía que lidiar con sus enojos y sus propuestas fuera de lugar. “Hasta ese momento no entendía que vivíamos en dictadura, o sea que debíamos simplemente decir o hacer lo que él decía, no importaba el criterio propio“.
La tónica cambió cuando llevaba quince días en la casa, momento en el que el cantante le preguntó “¿Tus senos son operados o son naturales?“. Ella le replicó que se los había operado e inmediatamente este le dijo: ”Entonces muéstralos”. De acuerdo con su testimonio, ella se quedó petrificada ante la propuesta del artista, quien se encontraba en compañía de dos jefas intermedias y otra mujer invitada.
“¿Tú eres de mente abierta?”
“Por presión social, por no decir no, pues todo el mundo está diciendo que es normal, estás en un lugar donde la cultura es distinta, estás aprendiendo, pues…me paro, tomo un poco de distancia de la mesa y enseño mi seno“, detalla la joven a los ya citados medios. La situación se salió aún más de los límites cuando, en la piscina, Julio Iglesias le dijo que “en España, las mujeres se bañan con los senos al aire”.
Ante la insistencia de la pareja de Miranda Rijnsburger y la encargada, ella accedió a quitárselo. Fue entonces cuando Iglesias la llamó para que se acercase a la piscina, donde él estaba realizando unos ejercicios. “Me agarra los pezones y me los aprieta durísimo. Y yo le digo: ‘¡No, me duele!’, porque no es solamente que te toque, es que te lastima. Me dice ‘es que tienes los pezones grandes’ y sigue como si nada“, continúa relatando, dejando entrever que aquello no le pareció nada ”normal. Pero, ¿qué hago? Este es mi trabajo”.
A partir de entonces, empezaron a suceder numerosos momentos que la fisioterapeuta califica “de acoso”. “Cuando nos quedábamos a solas (…) él empezaba a preguntarme. Para mí, era como un viejo verde. Todos los temas de conversación que él tenía eran sexosos. Recuerdo que me preguntaba […], ¿en qué momento te haces la pajita?“, ha continuado explicando, asegurando que su respuesta fue ”no, soy de libido bajo”.

De acuerdo con su testimonio, los momentos salidos de tono se volvieron recurrentes. “¿Tú eres de mente abierta?”, “¿te gustan las mujeres?“, fueron otras de las preguntas realizadas por Iglesias. ”¿Tú serías capaz de hacer un trío conmigo y la encargada?“, le propuso el intérprete de Soy un truhan, soy un señor. La fisioterapeuta asegura a los ya citados medios de comunicación que siempre se mantuvo firme diciendo que no, pero que estas conversaciones incómodas continuaron en el tiempo.
“Un día me tomó por sorpresa y me metió la lengua hasta las amígdalas, agarrándome duro por la cabeza”, ha recordado la joven, añadiendo que “estaba agotada de la situación”. Fue entonces cuando decidió dejar el trabajo y no volver jamás. Sin embargo, dos días antes de marcharse definitivamente, él le puso “la mano en la pierna” y le dijo: “Esta noche, después de que cenemos, vas a ir a tu habitación, te vas a poner una camisa larga sin pantaletas (bragas) y vas a venir a mi habitación. Tú, la encargada y yo vamos a hacer un trío“. Ante la negativa de esta, este le dio un duro golpe en la pierna. Para ella, Julio Iglesias tiene dos caras: “Una personalidad que es encantadora, que quiere hacerte sentir lo más cómoda y una personalidad superdéspota que busca quebrarte, humillarte y pisotearte“.
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