(VIDEO) María Corina denuncia cierre del espacio aéreo de Venezuela para impedir su regreso a la nación/ “Estamos acostumbrados a trabajar con las uñas”: habla un médico en la emergencia por el terremoto en Venezuela

Por El Nuevo Diario
La líder opositora de Venezuela, María Corina Machado: (Ilustración: El Nuevo Diario)Leer resumen de la noticia (IA)CLICK AQUÍ
EL NUEVO DIARIO, REDACCIÓN INTERNACIONAL. – La líder venezolana María Corina Machado, quien dijo se encuentra en la ciudad de Panamá, denunció este lunes que el régimen venezolano quiere bloquear su regreso a la nación caribeña, al cerrar el espacio aéreo comercial de la nación venezolana.
“El régimen cerró el espacio aéreo de nuestro país para intentar. El régimen quiere bloquear mi regreso a Venezuela y el de miles de compatriotas que queremos ir ayudar, como ha intentado bloquear la generosa tarea de miles y miles de ciudadanos que reparten comida y medicinas en el país”, dijo Machado, asegurando que han amenazado a quienes han querido facilitar su regreso a la nación.
Machado, quien luego de los terremotos que sacudieron a Venezuela el 24 de junio, prometió regresar para ayudar a sus conciudadanos, catalogó de «absolutamente inconcebible» cancelar los vuelos de todas las aerolíneas cuando el país se encuentran en una emergencia
Asimismo, resaltó que bloquear la información y manipularla en estas situaciones, produce aún más víctimas. «Quieren enterrar la verdad cuando los venezolanos queremos enterrar a nuestros muertos con dignidad”, indicó María Corina Machado en un video en la Instagram.
Reproductor de vídeo
00:00
00:00
“Estaré en Venezuela para ayudar a estimular y coordinar los trabajos”, dijo, agregando que está dispuesta a hacer lo que haya que hacer para su regreso. «Haré lo que haya que hacer para encontrarnos allá».
Dijo que enfrentarán unidas la situación actual como una familia. «¡De esta también nos vamos a levantar!»
“Estamos acostumbrados a trabajar con las uñas”: habla un médico en la emergencia por el terremoto en Venezuela
Destacan que los donativos de la comunidad han ayudado a dotar a los hospitales con insumos que regularmente no tienen por su alto costo
Pedro Pablo Peñaloza
Desde Caracas
29 Jun, 2026
Rescatistas sacan a un joven de entre los escombros de un edificio en La Guaira, declarada zona de desastre por los terremotos del 24 de junio. REUTERS/Leonardo Fernandez Viloria
(Desde Caracas, Venezuela) Admite que jamás había visto algo así. “Los peores días fueron el 24 y 25 de junio. Cada diez minutos ingresaban como 15 pacientes o más. Un número incontable para mí”, relata un médico del hospital Manuel Pérez Carreño de Caracas, centro de referencia que ha asumido un rol protagónico en la atención a las víctimas de los terremotos que sacudieron la zona norte de Venezuela, dejando un saldo de más de 1.400 muertos.
“La cantidad de pacientes era exorbitante y de todas las edades, pero afortunadamente contamos con un equipo multidisciplinario bastante grande y atendíamos a las personas con mucha rapidez, se clasificaban y las que eran quirúrgicas, se subían al quirófano de emergencia que se habilitó”, resume el galeno, que prefiere resguardar su identidad.
Tan pronto se conocieron las consecuencias del doblete sísmico que impactó al país el miércoles 24 de junio, surgió la preocupación sobre la capacidad que tendría el disminuido sistema de salud venezolano para hacer frente al cataclismo.
Gremios de médicos y enfermeros protestan recurrentemente por la falta de insumos y malas condiciones de trabajo, al tiempo que los ciudadanos también expresan su malestar por las fallas en hospitales y ambulatorios, donde les exigen comprar los medicamentos y materiales que debería cubrir el Estado venezolano.
Los fuertes terremotos que sacudieron Venezuela el miércoles 24 de junio han dejado más de 1.400 muertos y pérdidas materiales que superan los 6 mil millones de dólares.
Pese a ese cuadro negativo, el doctor afirma que el “tema de los insumos ha sido muy bueno por ambas partes, tanto por el hospital que ha asegurado el abastecimiento de insumos básicos, como por las donaciones de la población civil que hemos recibido en gran cantidad”.
El médico precisa que “usualmente el hospital cuenta con los insumos básicos” como soluciones, gasas, yelcos y ciertos antibióticos y analgésicos, pero desde hace mucho tiempo no les suministran productos “más costosos”. Ese vacío lo está llenando la solidaridad.
“Hay cosas que han dejado de ser prioridad en los hospitales venezolanos, pero que se usan en todo el mundo, como drogas más costosas y apósitos hidrocoloides. El hospital está mal acostumbrado a trabajar con lo básico, aunque lo ideal es lo especializado, y por esa razón, nosotros estamos acostumbrados a trabajar con las uñas. El venezolano siempre trata de resolver”, apunta.
Con detalles
Asevera que los 16 quirófanos del Pérez Carreño están funcionando completamente, al margen de ciertos detalles. “Esta área se inauguró en enero de 2024 y era una belleza, parecía una clínica privada. Ahora ya es evidente el desgaste por falta de mantenimiento y uso, pues en condiciones normales aquí se intervienen entre 35 y 50 pacientes a diario”.
Tanto en Venezuela como en el extranjero se han dispuesto distintos centros de acopio para apoyar con medicinas y materiales a los hospitales que atienden a las víctimas.
“Los equipos son chinos y ya todos tienen sus mañas. Tienes que mover un cablecito aquí, la succión no está al 100%, pero la seguimos usando, aquí estamos acostumbrados a trabajar con las uñas”, repite a todo evento.
El médico destaca el profesionalismo de todo el personal, incluida la directiva del hospital. Su salario base equivale apenas a 37 dólares mensuales. Gracias a las bonificaciones aprobadas en mayo por el gobierno de Delcy Rodríguez, su remuneración subió a unos $400 al mes. “Aquí trabajamos más de 12 horas seguidas por vocación, por un compromiso con el hospital y con el pueblo, no por el sueldo”, acota.
Empatía
Las primeras horas tras los terremotos fueron muy duras. “Llegaban personas severamente lesionadas con síndrome de aplastamiento y extremidades con múltiples facturas. A un gran porcentaje de los pacientes no se le podía salvar las extremidades, tenían que ser amputados”, describe.
El drama ha remecido el alma de los profesionales de la salud. “Nos hemos puesto más que nunca en el lugar de los pacientes. Todos nos hemos abocado junto con la comunidad a solventar la emergencia. No queremos que los pacientes sufran más, buscamos dar un alivio en medio del caos. Nos duele ver a nuestro pueblo sufrir”.