
La Administración del Seguro Social podría caer en insolvencia en la próxima década si no se aplica una profunda reforma fiscal. Crédito: Shutterstock
Las disposiciones contenidas en la OBBBA aceleraron la fecha en que el Seguro Social caerá en insolvencia, poniendo en riesgo a millones de pensionados
Tal como ocurre en casi todo el mundo, la estabilidad del sistema de seguridad social en Estados Unidos se acerca a una situación crítica, en la que, debido al aumento de población en edad de jubilación y un menor número de personas jóvenes, los gobiernos tendrán cada vez menos dinero para pagar pensiones suficientes a los trabajadores retirados.
En Estados Unidos la situación se aceleró, debido a que una serie de cambios recientes en la legislación tributaria, que forman parte de la One Big Beautiful Bill (OBBBA) promovida por Donald Trump acelerarán el colapso financiero del fondo fiduciario y afectarán directamente a los ingresos que recibirán los beneficiarios del SSI y SSA, en menos de una década.
¿Cómo impactarán los cambios en la nueva ley fiscal al Seguro Social?
El nuevo paquete legislativo comprendido en la OBBBA, que entrarán en vigor en las próximas semanas, ha preocupado a varios expertos sobre la estabilidad financiera del Seguro Social, ya que una estimación de la Oficina del Actuario Jefe de la Administración del Seguro Social (SSA), la fecha de insolvencia de los fondos fiduciarios del programa se ha adelantado al primer trimestre de 2034. Originalmente esta fecha estaba prevista para el tercer trimestre de ese mismo año.
La oficina señala que este cambio es consecuencia de la implementación de reducciones permanentes en las tasas de impuestos sobre la renta y deducciones temporales ampliadas, especialmente para adultos mayores.
Si bien se trata de dos medidas populares para los contribuyentes, en realidad han generado un aumento neto de costos de aproximadamente $168,000 millones de dólares que destinaban fondos al Seguro de Vejez, Sobrevivientes e Invalidez (OASDI), que forman parte del sistema del SSA.
¿Qué implicaciones tendría este riesgo de insolvencia para los jubilados en la siguiente década?
Esta insolvencia no implica que el Seguro Social deje de pagar las pensiones de un día para otro. Sin embargo, es una advertencia seria a que habrá recursos limitados para hacer estos pagos y solo podrán cubrir lo que alcancen a recauda en impuestos, sin apoyo del fondo fiduciario. Esto equivale a aplicar un recorte automático del 24% en los pagos de los pensionados a partir de 2034, siempre y cuando el gobierno no tome medidas correctivas.
Para un hogar de ingresos medios con doble ingreso, este recorte representaría no recibir hasta $18,100 dólares anuales, o $1,509 mensuales. En el caso de hogares de un solo ingreso, la reducción sería de unos $13,600 al año. Mientras que en los hogares con mayores ingresos los recortes serían de hasta $24,000 anuales.
En 2025, más de 62 millones de estadounidenses dependen del Seguro Social, y la mayoría de ellos no cuentan con otras fuentes de ingreso significativas, por lo que una reducción en sus ingresos podría resultar un severo golpe a sus finanzas y muchos de ellos sería irremediablemente enviados a la pobreza o a recurrir a otros programas sociales como el SSI.
El informe advierte también que si no se toman medidas, los recortes podrían superar el 30% de reducción de ingresos para finales de siglo, por lo que pone en evidencia lo urgente de una reforma estructural que garantice la sostenibilidad del sistema para las generaciones futuras.
En caso contrario, las generaciones futuras estarían condenadas a sufrir recortes brutales a sus ingresos, de manera injusta, ya que durante su vida laboral activa, aportaron riquezas para pagar las pensiones de otras personas antes que ellos. Sin embargo, los legisladores se han resistido a debatir una solución de largo plazo, por el temor a descomponer la operación del Seguro Social.
Algunas propuestas para solucionar el problema van desde aumentar la edad de jubilación, elevar el tope de ingresos sujetos a impuestos del SSA o bien, modificar la fórmula de beneficios, pero todas ellas son medidas impopulares y por ello, los partidos se mantienen al margen para no dañar su imagen, pese a que se trate de un tema cada vez más preocupante.
Fuerza Aérea negará jubilación anticipada con pensión a militares transgénero
Los militares afectados tendrán que elegir entre dimitir y recibir una pequeña compensación económica o ser expulsados del servicio

La Fuerza Aérea de Estados Unidos negará a todos los militares transgénero que hayan servido entre 15 y 18 años la opción de jubilarse anticipadamente y los separará sin beneficios de jubilación.
La medida supondrá que los militares afectados tendrán que elegir entre dimitir y recibir una pequeña compensación económica o ser expulsados del servicio, informó EFE.
Un portavoz de la Fuerza Aérea confirmó a The Associated Press que “aunque a los miembros del servicio con 15 a 18 años de servicio honorable se les permitió solicitar una excepción a la política, ninguna de las excepciones fue aprobada”.
“Excluír a los militares transgénero”
El pasado 27 de enero, el presidente Donald Trump, tomó las primeras medidas contra las tropas transgénero cuando ordenó excluir a los militares que se identificaban con un género distinto al que nacieron.
Desde junio, los afectados con la medida hicieron pública su preocupación por ser obligados a retirarse sin poder optar por una jubilación digna o continuar sus servicios, después de ser notificados por el Departamento de Defensa.
Los soldados recibieron un memorandum en donde se enteraron de la nueva iniciativa, y en el texto señala que la decisión de negar los beneficios de jubilación se tomó “después de una cuidadosa consideración de las solicitudes individuales”, reportó AP.
Cuatro mil soldados transgénero en el ejército
En 2024, durante su campaña electoral, Trump dijo sobre el tema: “Nuestros guerreros deberían centrarse en derrotar a los enemigos de Estados Unidos, no en descifrar su género”, publicó EFE.
Cuando inició su segundo mandato, Trump firmó una orden ejecutiva prohibiendo a las personas transgénero alistarse o servir en el ejército. Algunos militares transgénero se unieron para presentar una demanda, y un juez federal bloqueó temporalmente la entrada en vigor de la orden.
El Departamento de Defensa emitió una guía que exigía que los soldados en servicio activo se autoidentificaran como personas con diagnóstico de disforia de género. El Departamento señaló que alrededor de 4,000 personas transgénero sirven al ejército.
Con información de EFE y AP
![]()






