
Charlie Rangel: voz de Harlem, aliado de los dominicanos y patriarca de la política negra en EE. UU.
Fue un gran defensor de la República Dominicana en los temas relacionados a la crisis haitiana
Murió Charlie Rangel y con él, una era. No solo la de un congresista longevo, agudo y desafiante, sino la de una generación que abrió caminos a fuerza de dignidad, coraje y calle.
A los 94 años, este veterano de la Guerra de Corea, hijo del Harlem multicultural, símbolo de la política afroamericana y defensor de los más pobres, deja un vacío que no se llena con discursos.
Charles Bernard Rangel representó al distrito 13 de Nueva York en la Cámara de Representantes de Estados Unidos durante 46 años, de 1971 a 2017.
- Fue uno de los fundadores del Congressional Black Caucus en 1971, un bloque legislativo clave para articular los reclamos de justicia racial, económica y social desde dentro del poder federal.
Pero Rangel fue mucho más que un pionero negro en Washington.
Fue también, y de manera activa, un aliado constante de la comunidad hispana, y muy especialmente de los dominicanos, que durante décadas han hecho de Harlem, Washington Heights e Inwood su enclave principal.
Con su voz ronca, su verbo punzante y una habilidad sin par para las alianzas, Rangel se ganó el respeto de colegas de todos los colores políticos.
Pero fue en el corazón del Upper Manhattan donde se convirtió en figura paterna, en facilitador de sueños, en defensor de inmigrantes, bodegueros, trabajadores y madres solteras que veían en él algo más que un político: un vecino con poder que no se olvidaba de la cuadra.
Una relación vital con la comunidad dominicana
Rangel fue uno de los primeros líderes afroamericanos en tender puentes sólidos con los dominicanos de Nueva York.
Promovió legislación para mejorar el acceso a vivienda, salud y educación en comunidades con altos índices de inmigración caribeña.
Se le recuerda como figura clave en la regularización migratoria de miles de dominicanos, así como en la promoción de programas federales que beneficiaban a pequeños negocios y organizaciones comunitarias.
Más allá de la gestión, su relación fue humana y cotidiana.
Rangel también impulsó desde el Congreso vínculos diplomáticos estables entre EE. UU. y la República Dominicana, favoreciendo el fortalecimiento del Consulado dominicano en Nueva York y promoviendo acuerdos comerciales y educativos entre ambos países.
Fundador del Congressional Black Caucus
En 1971, junto a otros 12 congresistas afroamericanos, fundó el Congressional Black Caucus (CBC), un grupo destinado a canalizar el poder político negro dentro del Congreso.
Rangel fue su estratega más eficaz, tejiendo redes con sindicatos, organizaciones civiles, iglesias y medios para posicionar temas que hasta entonces eran ignorados: la brutalidad policial, la pobreza urbana, el racismo estructural y la falta de representación.
En 2007 se convirtió en el primer afroamericano en presidir el influyente Comité de Medios y Arbitrios (Ways and Means Committee), responsable de impuestos, comercio y seguridad social.
Desde allí, trabajó por una reforma fiscal más justa y por la expansión del sistema de salud, aunque su carrera no estuvo exenta de controversias: en 2010 fue censurado por el Congreso por violaciones éticas relacionadas con ingresos no declarados y uso indebido de recursos.
Un legado más allá de la política
Rangel nunca fue solo un político: fue un personaje. Con su bigote impecable, su traje a rayas y su estilo a medio camino entre el barrio y el Capitolio, encarnaba la posibilidad de ascenso sin traicionar los orígenes.
Nacido en 1930 en Harlem, criado por una madre puertorriqueña y una abuela trabajadora, fue desertor escolar antes de enlistarse en el Ejército y luchar en Corea, donde resultó gravemente herido.
A su regreso, se graduó en derecho y pronto se abrió paso en la política local como fiscal, luego como asambleísta, y finalmente como sucesor del legendario Adam Clayton Powell Jr. en el Congreso.
Su retiro en 2017 marcó el fin de una era. Y su muerte, el 26 de mayo de 2025, cierra definitivamente un capítulo de la historia política neoyorquina y estadounidense.
Pero su legado permanece en las calles de Harlem, en los votantes dominicanos de Manhattan, en los estudiantes que sueñan con el Capitolio, y en cada causa donde el poder se puso al servicio de los olvidados.
Charlie Rangel fue un puente entre mundos. Y su voz, aunque se ha apagado, seguirá resonando en la memoria de quienes aún creen que la política puede ser un acto de justicia.
Espaillat lamenta la muerte de Charlie Rangel, un líder amado y defensor de la comunidad dominicana
Rangel falleció a los 94 años dejando un legado de casi medio siglo de lucha por la justicia social

El congresista Adriano Espaillat expresó este lunes su profundo pesar por el fallecimiento de Charles (Charlie) B. Rangel, a quien describió como un “líder amado, defensor incansable de nuestra comunidad y amigo entrañable”.
En un mensaje difundido tras conocerse la noticia del deceso del histórico legislador, Espaillat rindió homenaje al legado de Rangel, resaltando su papel como figura clave de Harlem, veterano de la Guerra de Corea, fundador del Caucus Negro del Congreso (CBC) y férreo defensor de la equidad y el acceso a oportunidades para las comunidades marginadas.
- “Su orientación, apoyo y fe fueron fundamentales para muchas de las iniciativas legislativas que impulsamos juntos”, señaló Espaillat, quien también destacó que fue durante el mandato de Rangel cuando se logró la expansión del Metro de la Segunda Avenida y se sentaron las bases para la creación de la Iniciativa Charles B. Rangel para la Capacitación de la Fuerza Laboral en Infraestructura, establecida como un tributo permanente a su legado.
Una huella imborrable
Rangel, quien representó durante más de 40 años al distrito de Harlem en la Cámara de Representantes, dejó su huella en numerosos programas que hoy llevan su nombre, como el Programa para Asuntos Internacionales Charles B. Rangel, la Beca de Asuntos Internacionales Charles B. Rangel, y el Centro Charles B. Rangel para el Servicio Público.
“Charlie fue una inspiración. Personificó la forma más auténtica de liderazgo en el servicio público: firme en su fe, fiel al pueblo estadounidense y un gigante sin igual en su compromiso con los valores de nuestra nación”, subrayó Espaillat.
El legislador dominicano-estadounidense, quien sucedió a Rangel en el Congreso, concluyó su mensaje con una nota personal: “Lo extrañaré profundamente. Estoy agradecido por el tiempo que compartimos, su mentoría y, sobre todo, la amistad que forjamos a lo largo de los años”.
“Su orientación, apoyo y fe fueron fundamentales para muchas de las iniciativas legislativas que impulsamos juntos”Congresista de EE. UU.
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