Análisis: 4 razones por las que la economía parece desmoronarse y qué hacer al respecto

4 razones por las que la economía parece desmoronarse y qué hacer al respecto

(CNN Business) – La economía estadounidense está muy rara en este momento.

Casi todo el que quiere un trabajo puede tenerlo. La economía está tan candente que los precios están subiendo más rápido que en cualquier otro momento desde la década de 1980. El mercado inmobiliario está en auge. Los consumidores gastan como locos.

Sin embargo, seguimos escuchando la palabra “recesión” como si estuviéramos de nuevo en 2007. ¿Qué ocurre?

La verdad es que probablemente no estemos en recesión ahora (aunque es posible), pero hay muchas señales de que una está a la vuelta de la esquina.

Señal 1. La Fed sube las tasas de interés

La inflación ha sido incontrolable y la forma en que la Reserva Federal lucha contra el aumento de los precios es a través de su capacidad para subir los tipos de interés. Esto encarece los préstamos y ralentiza la economía a propósito.

El problema es que la Reserva Federal ha subido las tasas muy tarde. La inflación fue una preocupación creciente a lo largo de 2021, pero el banco central no empezó a subir los tipos hasta marzo de 2022. Así que la Fed tiene que ponerse al día y tomar medidas mucho más drásticas que si hubiera empezado a subir las tasas el año pasado.

La semana pasada, la Fed subió las tasas en medio punto porcentual, la mayor subida de tipos en 22 años.

El presidente de la Fed, Jerome Powell, dijo este mes que el banco central seguiría subiendo los tipos en medio punto porcentual al final de cada reunión hasta que esté satisfecho de que la inflación se está controlando, y entonces la Fed seguirá subiendo las tasas en un cuarto de punto durante un tiempo.

La Fed está convencida de que puede subir las tasas de interés sin hundir la economía en una recesión. Pero ese llamado “soft landing” ha resultado esquivo en el pasado y muchos bancos de Wall Street creen que la Fed diseñará una recesión para superar la inflación.

Señal 2. El mercado de valores está en modo vender todo

El miedo extremo es el sentimiento predominante en Wall Street este año. El índice de CNN Business Fear & Greed se sitúa en un mísero 6 sobre 100.

Tras alcanzar máximos históricos a principios de enero, el mercado de valores ha perdido casi una quinta parte de su valor, lo que ha hecho que las acciones se acerquen al territorio del mercado bajista. El Nasdaq ya está inmerso en un mercado bajista. Más de US$ 7 billones se han evaporado del mercado de valores este año.

Preocupados por la posibilidad de que el aumento de las tasas de interés erosione los beneficios de las empresas, los inversores se han dirigido a las salidas.

Eso es una mala noticia para los planes de jubilación de la gente. También es una noticia desagradable para un número de inversores que dependen del mercado para obtener ingresos, incluidos los agentes de día que han contado con que el mercado de valores crezca prácticamente en línea recta durante la mayor parte de la década. Y tampoco es bueno para el sentimiento de los consumidores.

Aunque una minoría de estadounidenses invierte activamente en el mercado bursátil, cuando ven un mar de rojo junto al teletipo bursátil de CNN o en las pantallas de sus teléfonos, eso ha dado históricamente que pensar. El sentimiento del consumidor cayó en mayo a su nivel más bajo en 11 años.

Esto es una mala noticia para la economía, ya que el gasto de los consumidores representa más de dos tercios del producto interior bruto de Estados Unidos.

Señal 3. El mercado de bonos

Cuando a los inversores no están tan entusiasmados con las acciones, suelen pasarse a los bonos. Esta vez no.

Los bonos del Tesoro estadounidense, que son seguros, se están vendiendo. Cuando los precios de los bonos caen, los rendimientos aumentan —y los rendimientos del Tesoro a 10 años superaron el 3 % este mes por primera vez desde 2018.

Eso suele ocurrir cuando la Fed sube las tasas: el mayor costo de los préstamos hace que los bonos sean menos valiosos cuando vencen, por lo que un mayor pago de intereses sobre los bonos (el rendimiento) ayudará a compensar y hacerlos más atractivos para los inversores.

Los bonos también se han vendido porque la Reserva Federal ha decidido deshacerse de su enorme cartera de bonos del Tesoro que había estado comprando desde la pandemia para apoyar la economía.

A medida que los bonos se vendían y los inversores temían más una recesión económica, la diferencia entre los rendimientos de los bonos a corto y largo plazo se ha ido reduciendo. Los rendimientos del bono del Tesoro a dos años subieron brevemente por encima de los del bono de referencia a 10 años en marzo por primera vez desde septiembre de 2019. Esa llamada inversión de la curva de rendimiento ha precedido a cada recesión desde 1955, produciendo un “falso positivo” solo una vez, según el Banco de la Reserva Federal de San Francisco.

Señal 4. Caos en todo el mundo

Nada de esto ocurre en el vacío. Rusia continúa con su mortífera invasión de Ucrania, que ha asfixiado las cadenas de suministro y ha puesto los precios de la energía por las nubes. China sigue cerrando algunas de sus mayores ciudades mientras los casos de covid-19 siguen siendo elevados. Y la escasez de mano de obra ha disparado los salarios y obstaculizado el flujo normal de mercancías en todo el mundo.

Rusia sigue amenazando a los países europeos con cortar sus envíos de energía, lo que podría sumir a las economías de la UE en una recesión. La economía de China se ha ralentizado drásticamente al mantener a los trabajadores en casa como parte de su política de cero covid.

Lo que ocurra en el extranjero podría repercutir también en Estados Unidos, perjudicando a su economía en el peor momento.

Qué hacer

De acuerdo, la recesión podría llegar pronto. Esto es lo que no hay que hacer: entrar en pánico.

Aunque la recesión sea inevitable, no se sabe lo grave que será. Pero nunca está de más planificar para lo peor. Los asesores financieros afirman que puedes aislar tus finanzas de una recesión.

Consigue un nuevo trabajo ahora: Con un desempleo ultrabajo y muchas ofertas de trabajo, es un mercado para los que buscan empleo. Esto podría cambiar rápidamente en caso de recesión.

Aprovecha el auge de la vivienda: Si no te decides a vender tu casa, ahora puede ser el momento de hacerlo. Los precios de la vivienda en Estados Unidos han subido casi un 20 % de un año a otro, pero los tipos hipotecarios también están subiendo, lo que acabará frenando la demanda.

Reserva algo de dinero en efectivo: Siempre es una buena idea tener activos líquidos —efectivo, fondos del mercado monetario, etc.— para cubrir necesidades urgentes o emergencias inesperadas.

Por último, un sabio consejo para cualquier mercado: no te dejes llevar por tus emociones. “Mantenga la inversión, sea disciplinado”, dice la planificadora financiera certificada Mari Adam. “La historia demuestra que lo que la gente —o incluso los expertos— piensan sobre el mercado suele ser erróneo. La mejor manera de alcanzar tus objetivos a largo plazo es simplemente permanecer en la inversión y ceñirte a tu asignación”.

Allison Morrow y Jeanne Sahadi de CNN Business contribuyeron a este informe. 

La adicción al café en EE.UU. se enfrenta con los aranceles comerciales de Trump

 

El Caribe enfrenta desafíos económicos pese a leve crecimiento proyectado para 2025, de acuerdo a la CEPAL

América del Sur lidera el crecimiento en 2025 con 2,7%, mientras Centroamérica y México crecen solo al 1%; el Caribe muestra desaceleración. Se destaca la volatilidad ante choques externos y dependencia de EE.UU.

Santo Domingo.- La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) informó que América Latina y el Caribe continúan en un prolongado período de bajo crecimiento, aunque revisó al alza las proyecciones en comparación con el informe anterior, que correspondía a abril.

En una nueva edición de su Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2025, la CEPAL asegura que la economía de la región crecerá un 2,2% en 2025 y un 2,3% en 2026.

Sin embargo, se subraya la necesidad urgente de que la región movilice más recursos para superar las trampas del desarrollo que la caracterizan.

Detalló que en América del Sur se prevé una expansión del 2,7% en 2025, por encima del promedio regional, sustentada principalmente en la recuperación de Argentina y Ecuador, el repunte del crecimiento en Colombia y la sólida expansión de Paraguay.

Sin embargo, en el resto de los países de la subregión, se anticipa una desaceleración con respecto a 2024. Para 2026, el crecimiento de América del Sur volvería a moderarse, alcanzando un 2,4%.

En lo que respecta a Centroamérica y México, se proyecta un crecimiento del 1,0% para 2025, casi la mitad de la expansión del 1,8% registrada en 2024, debido al debilitamiento de la demanda externa, especialmente desde Estados Unidos.

Explicó que países como Guatemala, Panamá y República Dominicana mostrarán, sin embargo, un desempeño más dinámico, con tasas superiores al 3,5%, gracias al empuje del sector servicios, el consumo privado y las remesas.

Para 2026, se anticipa una leve recuperación del 1,7%, aunque la subregión continuará siendo altamente vulnerable a choques externos debido a su dependencia estructural de la economía estadounidense en los ámbitos comercial, financiero y migratorio.

El estudio de la CEPAL destaca que en el Caribe (excluyendo a Guyana) se proyecta un crecimiento del 1,8% en 2025 y del 1,7% en 2026, lo que representa una desaceleración respecto a 2024. Esto se explica por el menor crecimiento del PIB de los Estados Unidos y la consecuente reducción de la demanda de servicios turísticos, además de la disminución de la demanda global de servicios.

Argumentó que la subregión sigue enfrentando altos costos de importación de energía y transporte, así como una marcada exposición a desastres naturales, factores que afectan su posición externa y nivel de endeudamiento. En contraste, Guyana mantendría tasas de crecimiento elevadas gracias a la continuidad de las inversiones en el sector de hidrocarburos.

Es urgente que la región movilice más recursos para superar las trampas del desarrollo que la caracterizan.

Se frena la economía de la República Dominicana, economistas advierten “desaceleración generalizada”

La economía dominicana enfrenta una desaceleración en el 80% de sus sectores, lo que podría afectar las proyecciones de crecimiento para 2025, según la economista Mercedes Carrasco.

Santo Domingo.- La economía dominicana presenta una “desaceleración generalizada”, que se observa en casi la totalidad de los sectores económicos, lo que podría desmoronar las proyecciones de crecimiento para el 2025.

Este martes, la economista y exfuncionaria del Banco Central, Mercedes Carrasco, hace la observación.

“La economía dominicana, a mitad de año, está operando a la mitad de su potencial, con una desaceleración generalizada en más del 80% de los sectores económicos”, publicó en su cuenta de la red social X.

Carrasco respalda la publicación con un cuadro en el que presenta los principales agentes económicos y el porcentaje en que se han contraído hasta el mes de junio.

Otros economistas, políticos de la oposición, comerciantes y empresarios han estado advirtiendo sobre los problemas que está enfrentando la economía.

Entre los economistas se encuentra Luis Reyes, exdirector de Presupuestos, quien asegura que la inversión en obras presenta una subejecución alarmante, de alrededor del 80% en el mes de junio.

Guerra arancelaria: Esto es lo que podría ser más caro debido a los enormes aumentos de aranceles de Trump

CNN — 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dicho que los aranceles no conducirán a precios más altos. Pero la economía de EE.UU. parece estar en desacuerdo: la inflación, que se ha mantenido bastante moderada, está aumentando lentamente debido a los aranceles.

La más reciente ronda de aumentos de impuestos a las importaciones de Trump, que entra en vigor la próxima semana, hará que los bienes importados de los países afectados sean inmediatamente más caros en Estados Unidos.

Y aunque las empresas han tratado de asumir parte del costo, ahora podrían verse obligadas a trasladar algunos de esos gastos a los consumidores. Eso significa precios más altos para los estadounidenses.

Esto es lo que podría subir de precio:

Computadoras y otros productos electrónicos

Las computadoras están entre los principales bienes que Estados Unidos importó el año pasado, según datos del Departamento de Comercio de EE.UU. Los principales países que exportaron computadoras y otros productos electrónicos a Estados Unidos el año pasado fueron China, México, Taiwán, Vietnam y Malasia.

Los bienes provenientes de China ya enfrentan un mínimo del 30 %, aunque con algunas excepciones. Sin embargo, las tasas podrían aumentar aún más si no se logra un acuerdo comercial con China antes del 12 de agosto. Los bienes de México pueden enviarse a EE.UU. libres de impuestos si cumplen con el Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), un acuerdo comercial que Trump firmó durante su primer mandato.

Mientras tanto, los bienes de Taiwán, Vietnam y Malasia están a punto de ser gravados por casi el doble de sus niveles actuales a partir de la próxima semana.

Aunque los aumentos de precios han sido moderados en general, las computadoras costaron a los consumidores casi un 5 % más en junio de este año en comparación con el anterior, según datos del Índice de Precios al Consumidor.

Pese a que no está entre las cinco principales fuentes de computadoras de producción extranjera, India sigue siendo un importante proveedor de computadoras y otros electrónicos para EE.UU. Los bienes de ese país enfrentarán aranceles mínimos del 25 %.

Economistas del Yale Budget Lab estiman que los aranceles que Trump anunció el jueves, si se implementan indefinidamente, podrían hacer que los precios de computadoras y otros productos electrónicos aumenten un 18,2 % a corto plazo y un 7,7 % a largo plazo. (Los autores del análisis publicado este viernes no especifican un plazo determinado para calificar como largo o corto plazo).

Ropa

Al igual que con los electrónicos, Estados Unidos adquiere gran parte de su ropa de otros países. Los principales productores incluyen a China, Vietnam, Bangladesh, India e Indonesia.

Los aranceles que Trump impone a estos países afectan el costo de la ropa, especialmente porque ese es uno de los principales bienes que EE.UU. importa en general.

El Yale Budget Lab estima que los precios podrían aumentar un 37,5 % a corto plazo y un 17,4 % a largo plazo.

Relojes

Los relojes de pulsera son una de las principales exportaciones a Estados Unidos desde Suiza, país que enfrentará un arancel “recíproco” del 39 %. El año pasado ese país envió relojes por un valor superior a US$ 4.000 millones a EE.UU.

Se estima que los precios de los productos de cuero, que a menudo incluyen relojes, aumenten un 39,7 % a corto plazo y un 18,9 % a largo plazo.

Zapatos

China, Vietnam e Indonesia son los principales países en los que se fabrican zapatos y los aranceles comenzarán en un mínimo del 19 % para los tres a partir de la próxima semana.

Al igual que los relojes, muchos tipos de zapatos usan cuero y podrían enfrentar aumentos de precios similares como resultado.

Muebles

Vietnam es la principal fuente de muebles importados, seguido de China.

Juguetes

China y Vietnam son los dos principales países que envían juguetes a Estados Unidos. Las marcas de juguetes ya han estado advirtiendo sobre precios más altos debido a los aranceles vigentes para los productos chinos. Los aranceles más altos para los productos vietnamitas probablemente también ejercerán presión.

 

 

Reportaje: ¿Sistema de pensiones o negocio privado con el dinero público?

¿Sistema de pensiones o negocio privado con el dinero público?

En 2001 con la Ley 87-01, la República Dominicana cambió de un sistema público de reparto a uno privado de cuentas individuales administrado por AFP (Administradoras de Fondos de Pensiones).

Cada trabajador afiliado tiene una cuenta personal donde empleadores y empleados depositan mensualmente un 10% del salario (aproximadamente 7.1% del empleador y 2.9% del trabajador). Estos aportes son invertidos por las AFP para generar rendimientos. El objetivo del nuevo modelo fue garantizar sostenibilidad financiera y ampliar la cobertura de las pensiones, promoviendo la eficiencia y competencia entre empresas privadas.

A más de dos décadas de la reforma, las cifras oficiales reflejan un sistema creciente, pero con problemas importantes. Al cierre de 2024, la Superintendencia de Pensiones (Sipen) reportó cerca de RD$1.1 billones acumulados en los fondos de pensiones. El número de afiliados registrados supera los 5.4 millones, casi la mitad de la población económicamente activa del país.

Cobertura de afiliados y cotizantes

Estar inscrito en el sistema no garantiza aportes constantes. De los 5.4 millones de afiliados, solo alrededor de 2.24 millones cotizan cada mes, es decir, cerca del 42%.  Más de 3 millones de afiliados se mantienen con cuentas inactivas porque dejaron el empleo formal, emigraron o quedaron desempleados, o talvez fallecieron.

Esto refleja la elevada informalidad laboral en República Dominicana, que alcanzó el 55.3 % en el cuarto trimestre de 2024 según la TSS, y una cobertura previsional aún muy limitada: apenas el 45.2 % de los ocupados cotizaba formalmente en ese periodo. En paralelo, un estudio de la Sipen (abril 2025) subrayó que los contribuyentes regulares representan solo alrededor del 38 % de la fuerza laboral estimada del país. Por tanto, más del 60 % de los trabajadores (informales, independientes o desempleados) permanece excluido del sistema contributivo, sin protección real en la vejez.

Esta brecha entre afiliados y cotizantes implica que muchos trabajadores aportan poco tiempo y por montos bajos, lo que disminuye las pensiones futuras que recibirán. En la práctica, el sistema actual deja sin protección contributiva a una gran parte de la población.

  • Afiliados totales:  5,417,158
  • Afiliados cotizantes activos: 2,242,332 personas (42% de afiliados).
  • Afiliados inactivos: 3,174,826 personas
  • Cobertura efectiva del sistema: ~37% de la fuerza laboral nacional.

Datos a mayo 2025

Crecimiento de los fondos y comisiones de las AFP

A pesar de la limitada cobertura, el fondo de pensiones continúa creciendo de forma sostenida gracias a las contribuciones de quienes sí cotizan y al rendimiento de las inversiones. Las AFP cobran una comisión anual sobre el saldo administrado, actualmente alrededor del 1 % del fondo acumulado, según lo establecido en la reforma de 2020. Este esquema ha permitido que sus ingresos aumenten cada año, incluso en contextos de desaceleración económica.

  • Ingresos operacionales 2024 (AFP Popular, Siembra y Crecer): RD$8,230.7 millones.
  • Utilidades netas 2024 (mismas tres AFP): RD$4,254.9 millones.

Estos ingresos han crecido muy por encima del ritmo de expansión de la economía nacional. Durante el período enero–mayo de 2025, la actividad económica registró un crecimiento interanual aproximado de 2.6 %, y se proyecta que el PIB cerrará el año entre 3 % y 4 %, con una media de 3.5 % según estimaciones del MEPyD, el Banco Mundial y el FMI.

Por su parte, las AFP han mantenido su estrategia de inversión, destinando una parte significativa de los fondos a bonos del Banco Central y del Ministerio de Hacienda, instrumentos que ofrecen rendimientos estables. Según datos de la SIPEN al mes de mayo de 2025, las inversiones en proyectos del sector privado (infraestructura, energía e inmobiliario) han aumentado y ya representan alrededor del 30 % del portafolio total administrado.

En otras palabras, las AFP han logrado combinar la seguridad de los títulos públicos con una rentabilidad creciente derivada de una cartera diversificada en el sector privado, fortaleciendo sus márgenes en un contexto de crecimiento económico moderado.

En 2024, de acuerdo con la Asociación Dominicana de Administradoras de Fondos de Pensiones (ADAFP), los afiliados recibieron RD$97,243 millones en rendimientos, lo que equivale al 69 % del crecimiento total del fondo. Sin embargo, esa cifra, aunque positiva en el agregado, no se refleja proporcionalmente en los saldos individuales de los trabajadores, cuya mayoría percibe pensiones proyectadas que no cubrirían ni el 30 % de su salario actual.

Estructura interna de las AFP: inversiones y conflictos de interés

Un aspecto clave poco difundido es cómo se utilizan los excedentes del sistema. Las tres principales AFP (Popular, Siembra y Crecer) concentran más del 80% de los recursos bajo administración. Estos grupos también operan préstamos e inversiones a través de empresas vinculadas: poseen bancos, aseguradoras, fondos de inversión, fideicomisos, etc. Además, pagan sumas considerables a asociaciones privadas del sector (como la ADAFP, gremio de las administradoras). En conjunto, esto crea un circuito de reciclaje financiero dentro de los mismos grupos económicos.

Por ejemplo, algunas AFP han canalizado parte de las inversiones hacia proyectos como el cine nacional, (AFP Popular RD$100 MM) donde gozan de exenciones fiscales, sin que los afiliados vean claros beneficios de esas subvenciones.

Cabe resaltar que las AFP prácticamente no invierten dinero propio; su operación se financia con las comisiones descontadas de los salarios formales. En teoría, el afiliado recibiría una pensión proporcional a sus aportes. Sin embargo, en la práctica el modelo ha acumulado más de RD$1.2 billones de ahorro colectivo, sin asegurar pensiones adecuadas para la mayoría. A cambio, las AFP se han consolidado como empresas de altísimas ganancias, destinando recursos a gastos operativos (oficinas, salarios, etc.) que contrastan con la pobreza proyectada de sus afiliados.

Más de 4 mil millones en utilidades netas

Un modelo de ingresos asegurados, sin competencia real

A diferencia de cualquier otro negocio privado, las AFP no dependen de captar voluntariamente a sus clientes: la afiliación es obligatoria para todos los trabajadores formales. Esto les garantiza ingresos recurrentes por concepto de comisiones, calculadas sobre el salario y el rendimiento del fondo. Pero lo más llamativo no es lo que cobran, sino cómo lo gastan.

Los estados financieros auditados de AFP Popular, AFP Siembra y AFP Crecer para el año 2024 muestran en conjunto utilidades netas por RD$4,254,912,859. Este monto, que representa el resultado del ejercicio tras pagar todos los impuestos y cubrir sus gastos operativos, es distribuido entre sus accionistas conforme a las políticas internas de cada empresa.

Mientras los dueños celebran dividendos anuales de cifras astronómicas, la mayoría de los trabajadores apenas puede calcular una proyección de retiro que no cubre ni el 30% de su salario actual.

¿Quién gana con tu pensión? El gran gasto en sueldos, bonificaciones en las AFP dominicanas

Las cifras de gastos operativos y generales revelan una estructura ejecutiva pesada, pero financieramente cómoda. Solo en 2024:

A medida que se acerca el momento de que los primeros trabajadores comiencen a recibir sus pensiones bajo el modelo de capitalización individual establecido por la Ley 87-01, el debate sobre la sostenibilidad y equidad del sistema previsional dominicano se hace más urgente.

Un análisis detallado de los estados financieros 2024 de las tres principales Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) Popular, Siembra y Crecer, revela que estas entidades han construido un modelo empresarial altamente lucrativo con base en comisiones descontadas del salario de los trabajadores.

Salarios y bonificaciones: el alto costo del aparato administrativo

Durante el año 2024, los gastos en personal de las tres AFP ascendieron a cifras multimillonarias. AFP Popular reportó RD$824,061,703 en gastos generales, de los cuales una parte importante fue destinada al pago de sueldos y bonificaciones. AFP Siembra destinó RD$716,786,696 y AFP Crecer RD$710,899,019, según sus respectivos estados financieros. Dentro de estos montos, se incluyen sueldos fijos, bonificaciones por desempeño, pagos por cesantías y otros incentivos.

En conjunto, estas tres AFP invirtieron miles de millones en sostener su estructura operativa, un aparato que, si bien requiere talento y recursos, contrasta con la precariedad que se proyecta en las futuras pensiones de los afiliados. Otra proporción significativa de estos recursos se destina a los servicios de consultoría externa, promoción institucional, y cuotas a asociaciones privadas que agrupan a las propias AFP. Llama la atención el volumen de los gastos en “infraestructura”, “traslados y comunicaciones”, y sobre todo los “gastos diversos”, categoría que suele agrupar insumos difíciles de auditar públicamente y que suman cientos de millones La rentabilidad de estas empresas no se destina al afiliado, sino a cubrir estos costos y generar beneficios para los accionistas.

El sistema ha generado una asimetría profunda: los que ponen el dinero no tienen control ni retorno; los que administran el dinero, disfrutan de un margen de beneficio garantizado.

Las AFPs destinaron más de RD$3,400 millones en 2024 sólo a gasto de personal, sin incluir otros gastos operativos ni tecnológicos. El 68% de estos gastos corresponde al área administrativa. Esta estructura evidencia una operación altamente costosa en recursos humanos.

El gasto en ADAFP ha crecido significativamente en algunas AFP, especialmente en AFP Siembra, lo que evidencia una fuerte inversión institucional en sostener la voz gremial del sector, incluyendo actividades de incidencia pública y política.

Propietarios de las AFP y sus influencias

El mercado de pensiones en República Dominicana es esencialmente oligopólico. Aunque técnicamente existen seis AFP, solo 3 concentran casi el 80% de los activos y afiliados. Estas tres “grandes” están vinculadas a los grupos financieros más poderosos del país de familias y grupos empresariales muy poderosos. Identificar a los accionistas de las AFP ayuda a entender la dinámica de poder:

  • Grupo Popular (AFP Popular): Controla Banco Popular, AFP Popular, Inversiones Popular, AFI Popular (fondos de inversión), una fiduciaria y aseguradoras. Es liderado por la familia Grullón (descendientes del fundador Alejandro Grullón). A través de esta red, la familia Grullón obtiene ganancias del banco, de la AFP (por comisiones) y de los proyectos financiados con esos fondos.
  • Grupo Financiero BHD León (AFP Siembra): Surge de la fusión del Banco BHD (familia Molina-Achécar) y el Banco León (familia León). Además de AFP Siembra, el grupo engloba a Mapfre BHD Seguros (resultado de una alianza entre el Centro Financiero BHD León y MAPFRE), el BHD León Puesto de Bolsa y otras entidades financieras. El holding Centro Financiero BHD León está mayoritariamente controlado por las familias Molina-Achécar y León, con participación de la IFC del Banco Mundial Este conglomerado es hoy el segundo actor privado más importante en pensiones y banca múltiple en el país.
  • Grupo Rizek (AFP Crecer): Históricamente agroindustrial (especialmente cacao), la familia Rizek ha diversificado sus inversiones hacia finanzas e infraestructura. En 2018 compraron el entonces Scotia Crecer AFP y la renombraron AFP Crecer. También poseen Seguros Crecer. En 2024 expandieron su alcance al adquirir la AFP Crecer de El Salvador por US$60 millones. A través de su holding en Panamá (Centro Financiero Crecer), los Rizek acumulan negocios en banca, seguros, bolsa y construcción. Su incursión en pensiones les permite tener un paquete financiero completo propio.

En resumen, el marco institucional dominicano ha mostrado debilidades para controlar a un mercado donde las AFP concentran creciente influencia económica. La asimetría de poder –AFP muy fuertes versus regulador relativamente débil– facilita que predominen prácticas que anteponen la rentabilidad privada al interés social. A la larga, esto convierte al sistema previsional en un negocio lucrativo antes que en una garantía de derechos para una vejez digna.

Los grupos dueños de las AFP han logrado una integración vertical completa: recaudan el ahorro del público a través de la banca, administran las pensiones en las AFP, venden seguros de vida y salud (al poseer ARS), canalizan inversiones por sus puestos de bolsa y financian créditos con ese mismo dinero. Es decir, “reciclan” el capital de los afiliados dentro de sus conglomerados para maximizar utilidades en cada etapa.

Aunque no hay ilegalidad en invertir en emisores relacionados (mientras no excedan límites legales), esta situación rompe el principio de que las AFP actúen solo en interés de los afiliados. El interés de la empresa matriz puede influir en las decisiones de inversión, en lugar de centrarse exclusivamente en la máxima rentabilidad para los trabajadores.

En resumen, el dominio de unos pocos grupos económicos en el sistema de pensiones refuerza estructuras de poder financiero ya existentes y dificulta cualquier cambio que amenace los privilegios consolidados de estos conglomerados.

Una empresa privada que vive del ahorro públicoEl trabajador: aportante obligado, pero excluido del reparto

Aunque las AFP son legalmente empresas privadas, su capital de operación proviene exclusivamente del ahorro forzoso de la población trabajadora. Sin ese ahorro —obligatorio y gestionado sin opción de salida— estas empresas no existirían. Sin embargo, operan con lógica de rentabilidad corporativa: máximas ganancias para los socios, mínimo retorno para los clientes.

El diseño institucional actual permite que este modelo siga funcionando sin interrupciones: sin auditorías públicas profundas, sin rendición de cuentas al afiliado (al final son empresas privadas) y sin una discusión seria sobre la equidad del sistema.

Una disparidad histórica que exige revisión estructural

El caso de las AFP es el reflejo más crudo de cómo una política pública puede convertirse en una fuente permanente de enriquecimiento para un grupo, mientras precariza las condiciones de millones. No es solo un tema financiero; es un problema de justicia.

Revisar este esquema a nivel horizontal (comisiones, gastos, transparencia) y vertical (estructura de propiedad, derecho del afiliado, uso de utilidades) no es una opción ideológica, sino una necesidad democrática.

Porque si el trabajador financia el sistema, merece más que cifras lejanas y promesas vacías: merece ser parte del modelo que sostiene.

Y como si todo esto fuera poco: Afiliados inactivos y fondos de afiliados fallecidos

La opacidad del sistema: fondos invisibles y respuestas evasivas

En una respuesta oficial fechada el 25 de abril de 2025, la Superintendencia de Pensiones (SIPEN) respondió a una solicitud de acceso a la información realizada por Panorama, confirmando que al 28 de febrero de ese año existían RD$7,315 millones acumulados en cuentas de afiliados fallecidos cuyos familiares aún no han solicitado el beneficio de sobrevivencia. Estos fondos corresponden a 90,985 casos identificados como pendientes al 15 de julio de 2024.

Sin embargo, esta cifra resulta abiertamente contradictoria con las declaraciones realizadas por el propio superintendente en medios de comunicación apenas unas semanas antes, el 11 de marzo de 2025, donde se informó públicamente que existían más de 117,000 cuentas de afiliados fallecidos sin reclamar. ¿Es decir, 26,000 casos adicionales no aparecen en la respuesta institucional entregada por escrito, lo que plantea una seria discrepancia entre el discurso público y la data oficial, como por ejemplo cuánto es la diferencia en monto por esa mayor cantidad de casos adicionales?

Pero el asunto es aún más grave: cuando se le preguntó a la SIPEN en la misma comunicación, la máxima autoridad supervisora del sistema de pensiones, cuánto dinero permanece acumulado en las cuentas de los más de 2.4 millones de afiliados inactivos, la respuesta fue escandalosamente evasiva: “Por temas de seguridad de la información, estos montos no son visibles en el sistema”. Una declaración que, en cualquier país con estándares mínimos de gobernanza, debería encender todas las alertas institucionales.

¿Cómo puede el organismo que regula y supervisa un sistema de capitalización individual no tener visibilidad de los fondos acumulados por más de dos millones de personas? ¿Cómo puede hablarse de transparencia cuando ni siquiera se puede cuantificar el dinero que permanece inmóvil en el sistema y del cual solo se pidió un monto?

Peor aún, cuando se consultó por la cantidad de solicitudes de devolución de fondos realizadas por dominicanos emigrantes, la respuesta fue que “ese dato no se tabula, porque la ley no contempla esa posibilidad”. En otras palabras, el sistema no sabe cuántos dominicanos han perdido vínculo total con su ahorro previsional al cruzar las fronteras del país. Un limbo legal e institucional que entierra millones en silencio.

La SIPEN reconoce que muchos dejan de aportar por razones estructurales como la informalidad, la cesantía, la discapacidad o el fallecimiento. Pero lo que no admite con igual claridad es que el sistema ha sido incapaz de adaptarse a estas realidades, perpetuando un modelo que sigue generando beneficios para las administradoras, mientras miles de afiliados se desconectan sin retorno ya que este mismo sistema de capitalización individual no ha desarrollado herramientas eficaces para proteger los derechos, en vida o post mortem de los afiliados ni de sus familias.

En cualquier sistema que administre recursos públicos o privados de esta magnitud, la primera obligación es la transparencia absoluta. No basta con decir que los fondos están invertidos, ni que el sistema es técnicamente sólido. Si el ente regulador no puede decir cuánto dinero hay, a quién pertenece, y por qué no se entrega, entonces no estamos ante un sistema confiable, sino ante una estructura de poder opaca donde la información crítica es una concesión, no un derecho.

El hecho de que la propia SIPEN reconozca no tener visibilidad de los saldos de millones de cuentas inactivas, y que entregue datos contradictorios sobre los fallecidos, demuestra una falla estructural de supervisión. Y mientras esa falla no se corrija, el sistema seguirá operando sobre una paradoja: el dinero está, pero sus dueños no lo ven. Y los que lo administran, lo saben.

Pensiones futuras: escenarios de desigualdad proyectada

Con todo lo anterior, surge la pregunta: ¿qué recibirán los trabajadores comunes cuando se retiren bajo este sistema? Lamentablemente, las proyecciones de organismos locales e internacionales dibujan un panorama preocupante. La tasa de reemplazo (porcentaje del último salario cubierto por la pensión) se calcula para la mayoría de afiliados entre el 20% y 30%. Es decir, en promedio lograrán menos de un tercio de lo que ganaban de activos. Esto está muy por debajo del mínimo recomendado por la OIT (45%).

Por ejemplo, un trabajador que gane RD$30,000 al mes en términos constantes podría recibir apenas unos RD$9,000 mensuales de pensión, cifra cercana al umbral de pobreza. Cabe recordar que hoy la pensión mínima legal contributiva ronda los RD$14,000 (salario mínimo promedio del sector privado).

Muchas proyecciones indican que los fondos acumulados individuales no alcanzarán ni siquiera para pagar ese mínimo, por lo que miles de futuros jubilados podrían terminar percibiendo pagos únicos muy bajos en lugar de una renta mensual digna. Las razones de estas bajas pensiones son estructurales: salarios cotizables bajos, interrupciones frecuentes en los aportes (por informalidad o desempleo), comisiones y costos administrativos que reducen los ahorros, y un aumento en la expectativa de vida (más años pagando la pensión).

Las soluciones propuestas por el gobierno y las AFP se han centrado en ajustes paramétricos: subir la edad de jubilación (actualmente 60 años), incrementar la tasa de cotización o incentivar aportes voluntarios. Sin embargo, estas medidas resultan insuficientes si persisten la informalidad y los bajos salarios.

En resumen, el desequilibrio de origen, un sistema individualista en una economía desigual, no se corrige con simples ajustes numéricos; requeriría cambios más profundos, incluyendo mecanismos de redistribución y solidaridad que hoy están ausentes.

De hecho, hacia 2033 (30 años después de la reforma) las primeras generaciones enteras formadas 100% bajo el sistema actual comenzarán a jubilarse. Si las proyecciones se cumplen, se confirmarán las tendencias: tasas de reemplazo insuficientes, cobertura limitada a quienes tuvieron empleos formales estables, y casi nada para quienes quedaron fuera. Mientras tanto, las AFP habrán capitalizado décadas de utilidades, diversificado sus inversiones y afianzado su presencia en toda la economía.

Como ha señalado el informe “¿Quién es quién en el negocio de la seguridad social?” de la Fundación Juan Bosch y Oxfam, que describen esto como una “privatización de los derechos sociales” con efectos regresivos. Se privatizaron las pensiones con la promesa de eficiencia, pero en la práctica se socializaron los riesgos (cada trabajador asume la suerte de sus ahorros) y se privatizaron las ganancias (las AFP ganan sin asumir riesgos comparables).

¿Los accionistas de las AFP se pensionarán igual que los demás afiliados?

Panorama Económico. Ley 87-01 que crea el Sistema Dominicano de Seguridad Social establece que la pensión mínima del Régimen Contributivo equivaldrá al 100 % del salario mínimo legal y establece la máxima a 20 veces el Salario Promedio Nacional (SPN).

En febrero de 2024, la Superintendencia de Pensiones (SIPEN), instruyó a que la pensión mínima ascendiera a RD$14,161.00 y la Tesorería de la Seguridad Social (TSS), fijó el salario mínimo nacional en RD$19,352.50 para el cálculo de los topes de cotización del régimen contributivo de fondos de pensiones, llevando el tope a RD$387,050.00.

Se conoce que el sistema exige la edad de sesenta 60 años y haber cotizado durante un mínimo 360 meses; o 55 años y haber acumulado un fondo superior al cincuenta por ciento 50 % de la pensión mínima para acceder a los fondos, pero, ¿es así para todos?

Aunque no existe un listado público de los montos que asignan las Administradoras de Fondos de Pensiones a sus afiliados, comparando que entre 2020 y 2024, las tres principales AFP: Crecer, Popular y Siembra, repartieron más de RD$10,380 millones en dividendos a sus accionistas, según sus propios estados financieros, es difícil creer que sus rentas de retiro se encuentran cercanos a lo que cobra la generalidad de los cotizantes.

Además de esto, los accionistas de las AFP no tienen que esperar más de 30 años para obtener los beneficios. Cada doce meses reciben cientos de millones en dividendos, (a partir del 2024).

A parte de la pensión por vejez, un ciudadano común puede acceder a una pensión por discapacidad total o parcial tras sufrir una enfermedad o lesión crónica.  Este tipo de pensiones, según la ley, equivaldrá al sesenta por ciento 60 % del salario base y en los casos de discapacidad parcial corresponderá al treinta por ciento 30 %, montos que generalmente no alcanzan para vivir dignamente en este país.

Mientras todo esto sucede ante los ojos del Estado, los empleados siguen obligados a cotizar en un sistema que hace ricos a unos cuantos y no asegura un retiro decente luego de toda una vida trabajando, unos se hacen ricos y otros son empujados a solicitar pensiones solidarias, para las cuales no tienen que destinar parte de sus ingresos.

¡Tu pensión costea hasta películas! Las AFP gastan más de RD$4,000 millones y no en tu retiro

Panorama Económico. De acuerdo a la ley, todo trabajador formal debe cotizar en las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), con el fin de que sus ahorros sean “multiplicados” y así poder acceder a un retiro digno al finalizar su vida laboral.

Pero, mientras esperas tu pensión, las AFP generan ganancias, cobran comisiones y gastan sumas millonarias que rubros que están completamente disociados de los pagos a sus afiliados.

De acuerdo a los datos, el sistema de pensiones destina más de 4,000 millones de pesos en sueldos, campañas de relaciones públicas, pagos a Asociación Dominicana de Administradoras de Fondos de Pensiones (ADAFP), eventos, inversión en películas, tecnología y oficinas.

Las tres principales AFP del país: Crecer, Popular y Siembra, solo en 2024, obtuvieron más de RD$4,200 millones en ganancias netas, incluso después de cubrir sus gastos operacionales, todo esto sin correr riegos, pues solo se dedican a administrar fondos ajenos.

Durante el periodo 2020-2024, distribuyeron más de RD$10,380 millones en beneficios a sus accionistas, mientras que en 2024, gastaron más de RD$2,580 millones al pago de sueldos y más de 1,509 en gastos operativos.

Con esos montos, las AFP deberían tener el mejor de los servicios al cliente de todo el país, sin embargo, la realidad es muy distinta.

La gran cantidad de quejas de los afiliados por la deficiente atención a sus requerimientos es un clamor diario. Imposibilidad de acceso a los fondos, inconvenientes para traspasos de pensiones por fallecimiento a dependientes directos, cobro de fondos por enfermedad u otra causa, o simplemente respuestas a asuntos simples como los estados de cuentas.

Mientras la inconformidad y la obligatoriedad de pertenecer a una AFP persiste en los afiliados, los dueños de esta estructura continúan generando cifras millonarias para sus cuentas y ninguna solución que mejore el sistema para los que realmente invierten.

Análisis: Qué impacto tiene en América Latina el nuevo impuesto a las remesas aprobado en EE.UU.

    • Autor,Darío Brooks
    • Título del autor,BBC News Mundo

Para centenares de miles de familias en América Latina, el dinero que envían los migrantes significa el pan de cada día en sus casas.

Ocho de cada 10 migrantes latinoamericanos, según estudios del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), envían dinero para pagar comida, vivienda y transporte de sus seres queridos en su país de origen. Pero también se hacen cargo de gastos mayores en el corto y largo plazo, como complicaciones médicas o la educación de sus hijos.

El principal origen de las remesas en la región latinoamericana -que en 2024 sumaron unos US$160.000 millones- proceden del país que acaba de aprobar un impuesto de 1% a los envíos que se hagan en efectivo: Estados Unidos.

Aunque este nuevo impuesto se redujo significativamente durante las negociaciones para su aprobación en el Congreso de EE.UU. -desde el 5% planteado en un inicio- y a que ahora se aplicará solamente en los pagos en efectivo -y no a todo tipo de envíos como se preveía originalmente-, el hecho de que por cada US$1.000 que envíen los migrantes, US$10 se destinen a este impuesto significará que los migrantes tendrán que trabajar más para pagarlos.

La tasa entrará en vigor a partir de enero de 2026 .

Los expertos advierten que, si bien este impuesto resta ingresos a las familias, un punto porcentual no es una cifra que pueda causar problemas a los países que más dependen de las remesas, como El Salvador, Guatemala, Honduras o Nicaragua, donde casi una cuarta parte de su producto interno bruto (PIB) proviene de los envíos de migrantes desde EE.UU.

“Ya no representa ningún tipo de riesgo macroeconómico para los países, incluso para los que dependen mucho en Centroamérica. Lo que sí es que reduce un poco la cantidad de los envíos, [un impacto] que tendrá que absorber el remitente o el receptor”, explica Mario Campa, un experto en política económica y finanzas internacionales de la Universidad de Columbia (EE.UU.).

Un análisis del Centro para el Desarrollo Global (CDG), un think tank con sedes en Washington y Londres, advierte que el impuesto de 1% sí tendrá un “impacto significativo” en la cantidad de remesas que reciben los países del mundo, varios de ellos en América Latina.

Pero los expertos consultados por BBC Mundo señalan que la ley aprobada por el Congreso de EE.UU. la semana pasada deja abiertas varias opciones a los migrantes para evitar el impuesto, incluso entre los indocumentados que tienen pocas opciones para usar el sistema financiero formal del país norteamericano.

“Pueden hablarle a un amigo que sea ciudadano, que tenga acceso al banco. Esta gente le va a pedir favor a otras personas y puede encarecerse los envíos. Pero toda vez que se mantengan en EE.UU. trabajando, habrá remesas. Podría haber una baja, pero difícilmente una caída catastrófica”, dice Ricardo Barrientos, director del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (ICEFI).

Una persona cuenta dólares

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Pie de foto,EE.UU. aprobó un impuesto a las remesas que se paguen en efectivo.

Los países que más reciben

En cuanto a volumen total de remesas, México es, y por mucho, el principal país de destino de las remesas que se envían hacia América Latina, con cerca de US$65.000 millones el año pasado. Según el BID, 96% de estos recursos provienen de EE.UU.

Pero como porcentaje de su PIB (3,2%), la cifra no representa una fuente de ingresos tan importante como sí lo es para cuatro países de Centroamérica.

De acuerdo con cifras correspondientes a 2024, Nicaragua (27,6%), Honduras (25,9%), El Salvador (23,5%) y Guatemala (19,5%) son los países que más dependen de esos ingresos extranjeros en proporción a su PIB.

En estos países, el origen de las remesas se diversifica más que en el caso de México, pero aún así tres cuartas partes de las transferencias proceden de Estados Unidos.

Por su parte, los países sudamericanos reciben menos del 5% de su PIB en envíos del exterior y su origen se divide entre países europeos, principalmente España, y los envíos desde Estados Unidos, por lo que el impacto del impuesto del 1% aprobado en Washington es mucho menor que el de los centroamericanos.

Según los cálculos del CDG, México sería el país que en términos netos podría perder más con el nuevo impuesto, poco más de US$1.500 millones en un año. Guatemala perdería unos US$415 millones, El Salvador casi US$200 millones y Honduras US$175 millones. República Dominicana tendría un impacto mayor, alrededor de US$234 millones, según esta proyección.

En Sudamérica, Colombia es el país que más remesas recibe, unos US$11.830 millones en 2024. La mitad de esos fondos procede de EE.UU., por lo que el país podría ver reducido el flujo en US$66 millones, según un análisis del centro de investigación Fedesarrollo.

Cuatro países de Centroamérica son los mayores dependientes de remesas en América Latina. México recibe la mayor cantidad, pero El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua dependen más de los envíos.. Nota: Remesas recibidas a nivel global..

Pero el analista Mario Campa considera que en el caso de México podría ser mucho menor la cantidad de recursos que deje de recibir. “Unos US$600 millones, por los temas de evasión, elusión y las transferencias digitales”, asegura.

Y es que la legislación aprobada en Washington aplica el impuesto solo a los remitentes que paguen los envíos de remesa en efectivo (o cheques de caja u otros instrumentos financieros en físico). Enviarlas por internet, un banco o un servicio de remesas electrónico no tendrá costo extra.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, también consideró que las transferencias de mexicanos no se verán cargadas con el 1% debido a que, según el Banco de México, casi el 100% se realizan por transferencias electrónicas, lo cual no tendrá un cargo.

En el caso de Guatemala, su banco central calculó que el país vería reducidas las remesas en un margen de hasta US$225 millones.

Barrientos explica que en Guatemala desde hace unos años las remesas se han convertido en un capital superior incluso a todo el presupuesto gubernamental, por lo que una perturbación en ese flujo es motivo de preocupación.

“Son más grandes que todo el presupuesto del Estado, que rosa el 14% del PIB. Entonces, las remesas son más grandes que todos los impuestos que se recaudan en el país y que todo el gasto en infraestructura, en gasto social y es el factor que mantiene el saldo de la cuenta corriente desde hace cuatro años”, asegura.

Sin embargo, el impuesto de 1% por ahora no tendría un potencial en sí mismo de generar problemas macroeconómicos para ese y los otros países centroamericanos.

“Los migrantes son los verdaderos héroes nacionales de Guatemala, Honduras, El Salvador. Son personas jóvenes que pasan por riesgos de violación, secuestro y muerte, pero llegaron a EE.UU. y van a encontrar la forma allá. El impuesto es una dificultad más que esta gente tiene que superar. Son sobrevivientes”, agrega.

El poder de las remesas en las economías de América Latina. . Nota: Remesas recibidas a nivel global..

“Darle la vuelta” al impuesto

Desde que en EE.UU. se planteó el impuesto a las remesas con una tasa inicial del 5%, que luego se redujo a 3,5% y -finalmente- al 1%, los expertos señalaban que los migrantes tendrían algunas opciones para “darle la vuelta” y evitarlo.

A diferencia de lo que era más común en décadas pasadas, cuando los envíos se realizaban con pagos en efectivo en tiendas o sucursales bancarias, los migrantes en la actualidad tienden a utilizar más las transferencias electrónicas y las aplicaciones de empresas de remesas para enviar dinero a sus países. Eso les permitirá evitar el impuesto del 1%.

Campa y Barrientos coinciden en que quienes no tienen ningún acceso al sistema financiero, como indocumentados o migrantes recién llegados, pueden pedir a familiares y amigos que hagan las transferencias. Otra alternativa puede ser el uso de tarjetas bancarias de prepago o incluso de medios nuevos, como las criptomonedas.

Al final, opina Barrientos, el propio 1% es incluso algo que los migrantes estarían dispuestos a costear: “Si de la remesas depende la vida de mi madre, porque compra medicamentos. Y en vez de pagar US$15 voy a pagar US$16, pues por supuesto que los voy a pagar”, sostiene.

Los especialistas señalan que las propias comisiones de las empresas de envíos de remesas, o incluso el tipo de cambio que ofrecen, llegan a representar en algunos casos más del 1%.

Según el análisis del CDG, es posible que ocurra el fenómeno de elusión del impuesto por vías alternativas, pero también señala que un posible efecto es la desincentivación del envío de remesas en hasta un 1,6%.

App para envío de remesas.

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Pie de foto,El mayor acceso a plataformas electrónicas para el envío de remesas evitará a muchos migrantes el impuesto.

Otro mensaje antiinmigrante

El objetivo inicial de la iniciativa del presidente Donald Trump era que el impuesto a las remesas, en las que otros países fuera de América Latina tienen también gran incidencia, principalmente India y China, generara una recaudación de US$26.000 millones en 10 años.

Era parte de su recién aprobada “ley grande y hermosa”, mediante la cual el Departamento de Seguridad Nacional y otras agencias migratorias, como ICE, obtuvieron un presupuesto récord para cumplir con sus objetivos de detener y deportar a indocumentados, así como de avanzar más en la construcción del muro fronterizo en el sur del país.

Pero la reducción al 1% del impuesto significa que los ingresos fiscales que generará serán mucho menores a los esperados. Según el CDG, en el mejor de los escenarios lograría ingresos al país por US$4.600, ya que la ley aprobada incluyó a los remitentes de remesas bajo cualquier estatus, incluidos los ciudadanos estadounidenses, en lugar de solo los migrantes originarios de otro país, como se propuso en un inicio.

Sin embargo, tal cifra está muy lejos de los más de US$100.000 millones que recibirá en los próximos cuatro años la agencia ICE, responsable de llevar adelante las detenciones y deportaciones de migrantes sin papeles.

Para Mario Campa, el impuesto es un mensaje más del gobierno de Trump en su iniciativa contra los indocumentados. “Es un juego de señales para mostrarse duros contra los migrantes”, considera.

“Están tratando de vender la idea de que el presupuesto adicional sobre el Departamento de Seguridad Nacional va a provenir de un pago de los migrantes, cuando la verdad es que la recaudación va a ser baja”.

Agentes migratorios de ICE detienen a un trabajador

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Pie de foto,La política antiinmigrante de Donald Trump podría ser un golpe más importante a las remesas que el impuesto, advierten los analistas.

Como con el caso de los aranceles a las importaciones, Trump también puede y sus partidarios en el Congreso pudieron haber usado el impuesto a las remesas en las negociaciones con otros países de América Latina.

“Porque hubo cabildeos entre los gobiernos para que no se impusiera este impuesto sobre las remesas”, señala Campa.

Lo que sí podría generar un mayor efecto sobre las remesas, coinciden los analistas, son las persecuciones de migrantes que están causando ausencias en los trabajos desde que Trump inició su ofensiva. “Y con menos ingreso disponible hay menos transferencias por remesas. Y hay menos migración y más deportaciones en los últimos meses, lo que reduce la masa de las remesas”, señala Campa.

Barrientos también considera que puede desacelerarse la tendencia al alza en las remesas a los diferentes países. O podría generar más temores entre los trabajadores, si la aplicación del impuesto conlleva algún tipo de registro que deje expuesta la presencia de migrantes indocumentados.

Aun así, el experto considera que los migrantes seguirán aportando a sus familias, pues ese es el objetivo que se ponen desde que salen de sus países.

“Para la vida del migrante, cada mes es un ciclo de vida”, subraya.

“Muy inciertos”: El jefe de la Reserva Federal comenta los efectos de los aranceles de Trump/ Trump llama “mula testaruda” y “persona estúpida” al jefe de la Fed

Jerome Powell habla durante una audiencia del Comité de Banca del Senado, Washington D. C. (EE.UU.), el 25 de junio de 2025.Julia Demaree Nikhinson / AP

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La Fed ha postergado la bajada de los tipos de interés este año, a pesar de la intensa presión del presidente de EE.UU. y varios altos funcionarios de su Administración.

Jerome Powell, gobernador de la Reserva Federal (Fed), ha reiterado que habrían recortado aún más los tipos de interés este año en EE.UU. de no ser por la ampliación del uso de aranceles por parte del presidente Donald Trump, informa la agencia Bloomberg.

“Nos quedamos en suspenso al ver la magnitud de los aranceles y, esencialmente, todos los pronósticos de inflación para EE.UU. aumentaron significativamente como consecuencia de ellos”, explicó el martes en el foro del Banco Central Europeo sobre Banca Central, que se celebra esta semana en Sintra (Portugal).

En este sentido, indicó que consideran que lo prudente es esperar, aprender más y ver cuáles podrían ser los efectos. “No descartaría ninguna reunión ni la plantearía directamente. Dependerá de cómo evolucionen los datos”, añadió.

“Siempre hemos dicho que el momento, la magnitud y la persistencia de la inflación serían muy inciertos”, continuó Powell, detallando que espera que el impacto de estas medidas se refleje en los datos de los próximos meses.

La Fed ha postergado la bajada de los tipos de interés este año, a pesar de la intensa presión de Trump y varios altos funcionarios de su Administración —que han exigido tipos más bajos—, en parte para determinar si las subidas de precios impulsadas por los aranceles podrían derivar en una inflación más persistente. Sin embargo, hasta el momento, no se han observado subidas generalizadas de precios.

Trump llama “mula testaruda” y “persona estúpida” al jefe de la Fed

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Algo antes, el mandatario tildó al alto funcionario de “gran perdedor”.

Trump llama "mula testaruda"  y "persona estúpida" al jefe de la Fed

El presidente estadounidense, Donald Trump, cargó este viernes contra el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, a quien tachó de “mula testaruda” y “persona estúpida” por su negativa a bajar las tasas de interés.

“Sin nosotros, todo se desmorona. En cierto modo, controlamos el mundo. Pero tenemos a una mula testaruda y una persona estúpida que está cometiendo un grave error. Está cometiendo un error”, sostuvo el mandatario en una conversación con periodistas desde el Despacho Oval de la Casa Blanca.

En su decir, la negativa de Powell “dura ya años”. Y como está en juego la deuda, ha ordenado a su “gente” “que no lo contraten por más de nueve meses, que lo saquen”. “Y quienquiera que esté ahí, bajará las tasas. Si creo que alguien va a mantener las tasas como están, no lo voy a poner. Voy a poner a alguien que quiera bajarlas. Hay muchos”, aseguró.

Esa medida, aseguró, tendría respaldo en la opinión pública, pues “en muchos programas de negocios” se ha dicho que “Trump tiene razón” y que la Reserva Federal “debería bajar las tasas”. “Piénsenlo: tenemos un gran país. Estamos ganando mucho dinero. Estamos recibiendo miles de millones de dólares en aranceles“, afirmó.

Para sostener su apreciación, aludió a “15 billones de dólares que quieren invertirse aquí” y afirmó que ese monto aumentará en un lapso relativamente breve. “Nunca había habido algo así. Tenemos fábricas que se están instalando, tenemos plantas automotrices que se están instalando. Todos quieren ser parte de EE.UU.”, redondeó.

Choques y advertencias

En abril pasado, Trump arremetió contra Powell y lo acusó de perjudicar la economía. “Casi no puede haber inflación, pero puede haber una ralentización de la economía a menos que el ‘Sr. Demasiado Tarde’, un gran perdedor, baje los tipos de interés ahora. Europa ya los ha bajado siete veces. Powell siempre ha llegado tarde”, escribió entonces en su red Truth Social.

De su parte, Powell advirtió en febrero de 2024 que la deuda pública estadounidense estaba creciendo a un ritmo más acelerado que la economía. “El Gobierno federal estadounidense está en una senda fiscal insostenible. Y eso solo significa que la deuda está creciendo más rápido que la economía. Por lo tanto, es insostenible. No creo que eso sea controversial en absoluto”, declaró en una entrevista con la cadena CBS.

Opinadores como el magnate Elon Musk –quien sirvió en la Administración Trump– o el inversor Robert Kiyosaki consideran que la nación norteamericana se dirige a un punto peligroso en sus niveles de deuda. Musk aseveró que el país “va por la vía rápida hacia la esclavitud de la deuda”, mientras que Kiyosaki afirmó que EE.UU. está sentado “sobre una bomba de tiempo”.

El dólar sufre su peor comienzo de año en más de medio siglo

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La moneda estadounidense perdió más de 10 % en los primeros seis meses de 2025.

El dólar sufre su peor comienzo de año en más de medio siglo

El dólar estadounidense registró en el primer semestre de 2025 su peor desempeño en más de 50 años, causado en parte por las políticas comerciales del presidente Donald Trump, que asustan a los inversores, informa The New York Times.

La moneda perdió más de 10 % de su valor en los primeros seis meses del año, en comparación con la canasta de divisas de los principales socios comerciales del país norteamericano. Se trata del mayor desplome en un principio de año desde 1973, después que las monedas extranjeras dejaran de estar vinculadas al dólar.

La actual caída —señala el periódico— es resultado de los altos aranceles comerciales, las preocupaciones por la inflación y el aumento de la deuda pública estadounidense. El dólar también “se ha visto sacudido por el lento descenso de la confianza en el papel de EE.UU. como centro del sistema financiero mundial“, agrega.

El medio indica que tras la reelección de Trump, los inversores en la bolsa y los operadores de divisas lo “percibieron como alguien que favorecía el crecimiento y a las empresas”, lo que atrajo inversiones de todo el mundo y aumentó la demanda de la moneda.

Pero los esfuerzos del presidente por “rehacer el orden mundial con un agresivo impulso arancelario y una política exterior más aislacionista” generan preocupaciones entre los inversores.

Análisis: Por qué a Trump podría interesarle un dólar débil y cómo la moneda estadounidense está cayendo a sus niveles más bajos en 3 años

  • Autor,Cecilia Barría
  • Título del autor,BBC News Mundo

El valor del dólar sigue descendiendo.

En medio de un aumento de las tensiones por la guerra comercial iniciada por Donald Trump desde que regresó en enero a la Casa Blanca, la moneda estadounidense continúa debilitándose.

Esta semana profundizó su caída luego que la actividad industrial de EE.UU. se redujera en mayo por tercer mes consecutivo, acercando el valor del billete verde a su nivel más bajo desde el año 2023.

Algunos bancos de inversión como Morgan Stanley, JPMorgan y Goldman Sachs, pronostican mayores caídas del dólar en el futuro ante una escalada de la guerra comercial y un potencial debilitamiento de la economía más grande del mundo.

“El dólar ha bajado por la política proteccionista y errática de Trump que está erosionando la reputación de EE.UU.”, le dice a BBC Mundo Gabriela Siller, directora de Análisis Económico en Grupo Financiero BASE, con sede en México.

Según Siller, las decisiones del presidente afectan las expectativas de crecimiento de EE.UU, y siembran dudas sobre el estatus del dólar como una divisa de refugio de las inversiones y como la mayor moneda de reserva del mundo.

Una de las consecuencias directas de la caída del dólar es que las exportaciones estadounidenses se vuelven más competitivas en el mercado internacional, ya que son más baratas para los compradores extranjeros.

Lo contrario pasa en el sentido inverso. Los productos importados que ingresan a EE.UU. suben de precio.

Es por eso que la depreciación del dólar también podría hacer que la Reserva Federal (equivalente al banco central de otros países), no quiera bajar las tasas de interés por el aumento del precio de los productos importados y, en consecuencia, de la inflación.

Desde una perspectiva más amplia, a muchos economistas les preocupa que la caída reciente del dólar refleje algo mucho más inquietante: una pérdida de confianza en Estados Unidos.

“La confianza global y la dependencia en el dólar se construyeron durante medio siglo o más”, dijo a fines de abril el economista Barry Eichengreen, de la Universidad de California en Berkeley. “Pero se pueden perder en un abrir y cerrar de ojos”.

Donald Trump

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Pie de foto,Trump quiere “restaurar la gloria” del sector manufacturero estadounidense.

Por qué Trump podría querer un dólar débil

Históricamente, un dólar fuerte ha sido fomentado por los sucesivos gobiernos estadounidenses durante décadas, ya que ayuda a mantener bajos los costos de endeudamiento del país y, desde una perspectiva más geopolítica, le permite a EE.UU. proyectar una imagen de poder en el extranjero.

También le ayuda a poner presión sobre otros países que no son aliados, como Irán, Rusia o Venezuela, limitándoles el acceso a su moneda, lo que les dificulta acceder a dólares para comerciar con otros países.

Incluso durante las crisis económicas por las que ha atravesado EE.UU. en el pasado, la demanda de dólares se ha mantenido fuerte.

Sin embargo, hay analistas que señalan que el gobierno de Trump ve las cosas de otra manera.

Según estas versiones, el presidente considera que la fortaleza del billete verde es un obstáculo para la revolución manufacturera estadounidense que quiere impulsar.

Un dólar débil, le ayudaría a “restaurar la gloria” del sector manufacturero, volviendo a la “era dorada” de EE.UU.

“Trump no quiere un dólar fuerte porque aumenta las importaciones”, dice Siller.

Fábrica en EE.UU.

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Pie de foto,Según analistas, el gobierno de Trump cree que un dólar más debilitado es positivo para que más empresas fabriquen productos en EE.UU.

Desde el punto de vista de Trump, el país necesita un dólar más débil para impulsar la fabricación de productos dentro de sus fronteras, recuperar el empleo en el sector manufacturero, impulsar las exportaciones, y ayudar a reducir el enorme déficit comercial del país.

Versiones extraoficiales señalan que existe un plan conocido como el “Acuerdo de Mar-a-Lago”, propuesto por Stephen Miran, presidente del Consejo de Asesores Económicos de Trump, para debilitar el dólar.

Las dudas

Este plan estaría basado en la idea de que la condición del dólar como moneda de reserva mundial no es un privilegio, sino una costosa carga que ha jugado un papel importante en la desindustrialización de la economía estadounidense.

La demanda global de dólares, según este argumento, eleva su valor, encareciendo los productos fabricados en Estados Unidos y esto, a su vez, genera déficits comerciales persistentes e incentiva a los fabricantes estadounidenses a trasladar la producción al extranjero, destruyendo los empleos locales.

“El plan de Miran, por astuto que parezca, se basa en un diagnóstico erróneo”, escribió Kenneth Rogoff, profesor de economía y políticas públicas en la Universidad de Harvard y execonomista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Persona comprano en mercado.

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Pie de foto,Economistas advierten que la bajada del dólar está relacionada con la pérdida de confianza de los inversores en EE.UU.

Si bien el papel del dólar como principal moneda de reserva mundial influye, apunta el economista, “es solo uno de los muchos factores que contribuyen a los persistentes déficits comerciales de Estados Unidos”.

Y si el déficit comercial tiene múltiples causas, “la idea de que los aranceles puedan ser la panacea es, en el mejor de los casos, dudosa”, agrega.

Es importante decir que, en estricto rigor, ningún presidente maneja el valor del dólar en relación a otras monedas porque el tipo de cambio se mueve libremente.

Washington no puede intervenir directamente para que la moneda suba o baje, dado que su valor está determinado por un enorme mercado mundial de divisas y son los grandes inversores los que compran o venden dólares de acuerdo a sus expectativas.

De todos modos, la política económica del gobierno estadounidense envía señales al mercado y eso influye en cómo evoluciona el valor del dolar y en otros factores clave como las tasas de interés.

Un engranaje delicado

Todo esto funciona como un engranaje delicado en el que el movimiento de una pieza afecta a las otras.

Así ocurrió en abril, cuando las idas y venidas de los anuncios de Trump sobre aranceles terminaron socavando la confianza de los inversores y dañando los bonos estadounidenses, un instrumento que emite el Estado para poder financiarse.

Dólares

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Pie de foto,¿Hay otra alternativa al dólar?

Esa falta de confianza tampoco ha sido buena para el dólar, aunque algunos analistas piensan que se trata de un fenómeno más transitorio que estructural.

“Ninguna otra moneda u otro activo, como el yuan, el bitcoin o el oro, es lo suficientemente grande como para satisfacer toda la demanda”, sostuvo Steve Ricchiuto, economista de la firma Mizuho Financial, en declaraciones a la agencia AP. “Ahora mismo no hay alternativa”.

Los consumidores estadounidenses están atentos a una posible subida inflacionaria, en la medida que estarán pagando precios más altos por los productos importados, tanto por la imposición de aranceles como por la caída del dólar.

Aún está por verse qué pasará en los próximos meses con la guerra comercial de Trump, su proyecto de presupuesto y de recorte de impuestos (que actualmente se discute en el Capitolio), la inflación, las tasas de interés y cómo todo esto impactará en la la trayectoria del dólar.

Parece haber, por el momento, más preguntas que respuestas, aunque las proyecciones de Wall Street apuntan a que el dólar está lejos de fortalecerse.

Los países de América Latina que más dependen de las remesas, ante la amenaza de Trump

Analistas advierten que, de aprobarse el proyecto de ley, el impuesto podría elevar el costo total de enviar remesas hasta un 15 %. (FUENTE EXTERNA)

La propuesta legislativa, afectaría directamente al bolsillo de los migrantes y a la economía de sus países de origen

Un proyecto de ley respaldado por el presidente Donald Trump, propone un impuesto del 5 % a las remesas enviadas por migrantes sin ciudadanía estadounidense. De aprobarse, esta medida afectaría directamente a países latinoamericanos cuya estabilidad económica depende en gran medida de estos flujos de dinero.

La propuesta legislativa, presentada en la Cámara de Representantes por legisladores republicanos, afectaría directamente al bolsillo de los migrantes y a la economía de sus países de origen.

Este impuesto se sumaría a las tarifas ya existentes —entre 5 % y 10 %— aplicadas por empresas como Western Union o MoneyGram, principales canales de envío.
  • Según cifras del Banco Mundial recopiladas por la compañía estadounidense de asesoría financiera, Bloomberg, al menos tres países centroamericanos verían comprometido más de un 15 % de su PIB si el flujo de remesas se ve afectado.

Preocupación

En la República Dominicana, aunque la proporción es menor (7 % del PIB), el impacto social sería profundo. El Banco Central destacó que las remesas ““generan un efecto multiplicador en el consumo, la inversión y el financiamiento de los sectores más vulnerables”.

Una caída en estos flujos afectaría directamente la demanda interna y la estabilidad económica del país.

Analistas advierten que, de aprobarse, el impuesto podría elevar el costo total de enviar remesas hasta un 15 %, lo cual podría reducir el volumen de transferencias y empujar a muchos migrantes a usar canales informales, menos seguros y fraudulentos.

Estados Unidos acaba de perder su última calificación crediticia perfecta

Panorama Internacional. Moody’s Ratings degradó la deuda de Estados Unidos el viernes, despojando al país de su última calificación crediticia perfecta. La medida podría sacudir los mercados financieros y aumentar las tasas de interés.

De las tres principales agencias de calificación crediticia, Moody’s era la única que mantenía su calificación sobresaliente de AAA para la deuda de EE.UU. Moody’s mantuvo una calificación crediticia perfecta para Estados Unidos desde 1917.

Ahora clasifica la solvencia crediticia de EE.UU. un nivel por debajo, en Aa1, uniéndose a Fitch Ratings y S&P, que rebajaron sus calificaciones crediticias para la deuda de EE.UU. en 2023 y 2011, respectivamente.

La decisión de degradar la deuda fue influenciada por “el aumento durante más de una década en la deuda gubernamental y las proporciones de pago de intereses a niveles que son significativamente más altos que los soberanos con calificaciones similares”, dijo Moody’s en un comunicado. En el futuro, Moody’s dijo que espera que las necesidades de endeudamiento continúen creciendo y que pesen en la economía de EE.UU. en su conjunto.

Los portavoces de la Casa Blanca y el Departamento del Tesoro no respondieron de inmediato a CNN.

Moody’s inicialmente puso a Estados Unidos en aviso de una posible degradación en noviembre, citando en ese momento eventos recientes que ejemplificaron la extraordinaria división política de Estados Unidos. Eso incluyó el casi incumplimiento de Estados Unidos el verano pasado y la consiguiente destitución del presidente de la Cámara, Kevin McCarthy, la primera vez en la historia que un presidente fue destituido durante una sesión legislativa, y la incapacidad del Congreso para consolidar un reemplazo durante semanas.

Perspectiva estable, al menos por ahora

Moody’s dijo que EE.UU. no está en peligro inmediato de ser degradado nuevamente: la agencia de calificación crediticia considera que la perspectiva de EE.UU. es “estable” en parte debido a “su larga historia de política monetaria muy efectiva liderada por una Reserva Federal independiente”. Sin embargo, el presidente Donald Trump ha planteado recientemente dudas sobre si continuaría respetando la independencia del banco central, y anteriormente ha amenazado con despedir al presidente Jerome Powell.

Tu finanza: El pago mínimo a la tarjeta de crédito puede generar un ciclo financiero insostenible

Planificación financiera y el ahorro como pilares fundamentales para mejorar la estabilidad económica

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Después de meses de gastos impulsivos o imprevistos que se salieron de control, la tarjeta de crédito puede convertirse en una carga difícil de manejar. Existen herramientas para organizarse mejor, salir de las deudas y construir un fondo de emergencia.

El “pago mínimo” puede parecer un alivio momentáneo, pero cuando se convierte en la única forma de responder a los gastos con tarjeta de crédito, es una señal de alerta. Muchos dominicanos enfrentan este escenario tras un período de consumo excesivo, como la reciente Semana Santa. ¿Cómo empezar a salir del “hoyo” sin que las deudas terminen por ahogar tus finanzas?

Además de auxiliarse con herramientas que le ayuden a planificar el pago de las deudas y a organizar su economía en el período de déficit, hay una serie de pasos que se deben tomar en cuenta:

Aceptar el problema y dejar de usar la tarjeta

Lo primero es reconocer que existe un desbalance financiero. No se puede salir de una deuda si se sigue buscando préstamos a corto plazo. Así que cortar temporalmente el uso de las tarjetas —al menos hasta lograr un plan de pago— es esencial en el proceso.

Hacer un diagnóstico de la deuda

Calcula cuánto debes, a cuántas tarjetas y con qué tasa de interés. Esto te permitirá priorizar. Existen dos estrategias comunes: pagar primero la tarjeta con mayor interés (estrategia de la avalancha) o la que tenga el saldo más pequeño (bola de nieve), lo que ayuda a motivarse con resultados rápidos.

Negociar con el banco

Muchos emisores de tarjetas ofrecen planes de pago fijos o reestructuraciones de deuda. Aunque esto puede implicar congelar la tarjeta o pagar una cuota mensual fija, permite tener mayor control y evitar intereses que crecen mes a mes, sobre todo cuando la deuda excede los 90 días.

Recortar gastos y destinar ese excedente al pago de la deuda

Es momento de revisar hábitos de consumo. Cortar suscripciones innecesarias, controlar los pedidos por delivery o ajustar los gastos en entretenimiento puede liberar recursos importantes. Además, se deben evitar los “gastos hormiga”: aquellas pequeñas cosas que consumimos a diario pero que no son esenciales, como un refresco, los dulces o comer en la calle.

Ahorrar, incluso endeudado

Puede parecer contradictorio, pero crear el hábito del ahorro —aunque sea mínimo— es vital. Si se presenta una emergencia mientras aún se está pagando la tarjeta, recurrir a más crédito solo perpetúa el ciclo.

Ahorrar es uno de los principios de unas finanzas saludables, cuyos recursos te permitirán equilibrarte en momentos de crisis o podrían ayudarte a alcanzar una meta a corto o mediano plazo.

Construir un fondo de emergencia

Una vez saldadas las deudas, el siguiente paso es crear un fondo que cubra entre tres y seis meses de gastos esenciales. Esto funciona como una red de seguridad ante imprevistos como pérdida de empleo, emergencias médicas o gastos extraordinarios del hogar.

Las tarjetas no son el enemigo; el problema es usarlas como fuente principal de liquidez. Recuerda que una tarjeta no es una extensión del salario, sino una línea de crédito a corto plazo que, si no se maneja con planificación, puede afectar tu estabilidad económica.

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