Durante el primer trimestre de 2026 la ocupación hotelera se ubicó en apenas 12,9%, uno de los niveles más bajos registrados en las últimas décadas
15 Jun, 2026
El turismo se desploma en Cuba y profundiza la crisis de divisas: la llegada de visitantes cayó 58% en cinco meses
La crisis que atraviesa Cuba sigue agravándose y uno de los sectores más afectados es el turismo. Entre enero y mayo de 2026, la isla recibió 359.491 visitantes internacionales, una cifra que representa una caída de 58,4% respecto del mismo período del año anterior y que confirma el deterioro de una actividad clave para la economía nacional.
Los datos oficiales muestran que solo en mayo ingresaron al país 30.883 turistas extranjeros, un volumen muy por debajo de los niveles registrados en años anteriores. El retroceso se produce en un contexto marcado por dificultades económicas, restricciones energéticas y una fuerte reducción de la conectividad aérea internacional.
La contracción del turismo golpea una de las principales fuentes de ingreso de divisas para Cuba, junto con las remesas y la exportación de servicios profesionales. Además, el sector era considerado por el régimen como uno de los motores de la recuperación económica tras varios años de recesión.
Las estadísticas reflejan descensos generalizados en los principales países de origen de los visitantes.
Canadá, históricamente el principal mercado turístico para Cuba, aportó 126.239 viajeros en los primeros cinco meses del año. Estados Unidos registró 25.572 visitantes y Rusia 21.136.
Los tres mercados experimentaron fuertes retrocesos respecto de 2025. La disminución también se extendió al resto de los países emisores, con caídas que, en muchos casos, oscilaron entre la mitad y dos tercios de los volúmenes registrados un año antes.
Canadá, históricamente el principal mercado turístico para Cuba, aportó 126.239 viajeros en los primeros cinco meses del año. Estados Unidos registró 25.572 visitantes y Rusia 21.136
Otro dato relevante es la reducción de los viajes realizados por cubanos residentes en el exterior. Entre enero y mayo llegaron 60.874 personas de este segmento, un 39% menos que en igual período del año pasado.
La menor afluencia de visitantes tuvo un impacto en la ocupación hotelera. Durante el primer trimestre de 2026 la utilización de habitaciones se ubicó en apenas 12,9%, uno de los niveles más bajos registrados en las últimas décadas.
El deterioro del sector se aceleró durante los últimos meses debido a una combinación de factores que afectaron la operación turística.
La reducción en el suministro de combustible provocó la cancelación de numerosas rutas aéreas, especialmente aquellas que conectaban a Cuba con destinos fuera del continente americano.
Al mismo tiempo, varias cadenas hoteleras internacionales anunciaron la reducción o finalización de sus operaciones en la isla, aumentando la incertidumbre sobre la capacidad del país para sostener su infraestructura turística.
Un contraste con el resto del Caribe
Los resultados de Cuba contrastan con la evolución observada en otros destinos turísticos de la región.
Mientras la isla registra una caída sostenida en la llegada de visitantes, centros vacacionales del Caribe como Punta Cana y Cancún continúan alcanzando niveles récord de demanda tras la recuperación del turismo internacional posterior a la pandemia.
La diferencia es aún más evidente al comparar los datos actuales con los máximos históricos de Cuba. En 2018 el país recibió 4,6 millones de turistas y en 2019 alcanzó 4,2 millones. En cambio, durante 2025 apenas superó los 1,8 millones de visitantes extranjeros, muy por debajo de las metas oficiales.
Durante el primer trimestre de 2026 la ocupación hotelera se ubicó en apenas 12,9%, uno de los niveles más bajos registrados en las últimas décadas (EFE/Archivo)
La crisis energética
Los problemas económicos y energéticos que enfrenta el país ya no impactan únicamente sobre el turismo.
Los prolongados cortes de electricidad también comenzaron a afectar actividades cotidianas y servicios esenciales. Entre ellas figura la producción de hostias utilizadas en las celebraciones católicas.
Las hostias destinadas a las parroquias de todo el país se elaboran en un monasterio de La Habana. Sin embargo, las interrupciones del suministro eléctrico redujeron significativamente la capacidad de producción.
“Estamos todos al mismo nivel, afectados por lo mismo”, explicó el sacerdote George Payano.
El religioso señaló que la fabricación depende de equipos eléctricos que requieren varias horas continuas de funcionamiento. “Dos horas de corriente son muy limitadas”, afirmó.
Ante la reducción de la producción, las autoridades religiosas comenzaron a distribuir las hostias de manera más controlada para garantizar el abastecimiento en las distintas diócesis.
La situación ilustra el alcance de la crisis que vive Cuba. Mientras el turismo registra uno de sus peores desempeños en décadas y disminuye el ingreso de divisas, los problemas energéticos continúan afectando cada vez más aspectos de la vida cotidiana en la isla.
De Turquía a Cuba: campaña solidaria para ayudar a la isla
Conmovido por la crisis humanitaria que sufre la población cubana, un barrio de Estambul se organizó para recolectar y enviar ayuda. Es también una forma de retribuir el apoyo médico cubano para el terremoto de 2023.
El bloqueo petrolero ha agravado la ya precaria situación en Cuba. La escasez de alimentos, medicamentos y combustible impone duras condiciones para la población.Imagen: Ramon Espinosa/AP Photo/picture alliance
A miles de kilómetros de Cuba, la periodista turca Zeynep Türkmen sigue con preocupación la crisis humanitaria que vive la isla. El bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos ha agravado las ya precarias condiciones de los más de nueve millones de cubanos. La escasez de combustibles, alimentos y medicamentos amenaza seriamente a un país al borde del colapso. Ante la profundidad de la emergencia, el plan de ayuda humanitaria de la ONU y los cargamentos enviados por México, Belice y Colombia buscan aliviar la situación de la población.
En Turquía, y a pesar de la distancia, Zeynep Türkmen no quiso quedarse de brazos cruzados. Conmovida con esta realidad, decidió aportar ayuda, comprometiendo a sus vecinos de un barrio de Estambul. La periodista tiene una especial conexión con Cuba. En 2013 viajó por primera vez a la isla, interesada por conocer a realidad del país. A los pocos días de llegar le detectaron una seria lesión en la columna. Afectada por una hernia discal, debió ser sometida a cirugía.
Para ella fue sorprendente que no le cobraran nada por la operación, los tratamientos y la rehabilitación, y le impresionó la calidad humana y el profesionalismo del personal hospitalario. “Siempre he sentido que estoy en deuda con Cuba, porque me devolvieron mi salud, que ahora es perfecta”, relata en diálogo con DW. Más tarde haría nuevos viajes a la isla, reforzaría los lazos y seguiría aprendiendo español.
Cuba: vivir con apagones constantes

03:57
Los vínculos entre ambos países también tienen que ver con el apoyo que prestó Cuba tras el devastador terremoto de 2023 en Turquía, que dejó más de 50 mil muertos. Türkmen destaca que una brigada de 32 médicos cubanos concurrió a colaborar en la asistencia de los heridos. “No estoy sola en esto. Queremos ayudar a Cuba. Tenemos una deuda histórica con su servicio médico, que siempre ha estado con nosotros”, indica Türkmen.
Decidida a retribuir y colaborar, en la medida de sus posibilidades, en marzo invitó a sus vecinos y amigos a donar medicamentos para enviar a Cuba. La respuesta fue inmediata. “La situación actual en Cuba, a pesar de la distancia, nos entristece, pero también nos motiva a actuar”, dice Özge Erdoğan Yeşilırmak, jefa vecinal del barrio de Atakent. En una primera colecta lograron reunir unas 50 cajas de medicinas e insumos para la salud.

Jornada artística solidaria
La convocatoria caló en los dirigentes comunales y se extendió a un sector más amplio del municipio. “Cuando supimos que Zeynep Türkmen, vecina de nuestro barrio, estaba en contacto con el país amigo y dirigiendo una campaña de apoyo, quisimos involucrarnos de todo corazón y organizamos reuniones, en las que también participó el municipio de Küçükçekmece, elaboramos conjuntamente una hoja de ruta y comenzamos nuestro trabajo”, dice , jefa del barrio de Atakent.
Juntos crearon una asociación y organizaron una jornada solidaria, que convocó a unas 500 personas en torno al arte, presentaciones musicales y discursos solidarios. En la actividad realizada el pasado 7 de junio reunieron medicamentos, artículos escolares y fondos para paneles solares. Esperan abastecer a algunos policlínicos, donde urge contar con una fuente estable de electricidad. A esta iniciativa se sumó una organización nacional de médicos, que también hará campaña para donar módulos fotovoltaicos e insumos para la salud.
“Debido al prolongado bloqueo económico contra Cuba, la población sufre graves privaciones y pobreza. Los cortes de electricidad, las dificultades para acceder a productos de primera necesidad y el empeoramiento de las condiciones de vida hacen que la solidaridad sea fundamental”, considera Deniz Gürbey, director del servicio de cultura, arte y servicios sociales del Municipio Küçükçekmece. “Esto es un deber humanitario”, subraya.
(cp)
