Neoyorquinos acuden a elecciones primarias con Mamdani midiendo su poder electoral

Hoy martes 23 de junio miles de votantes neoyorquinos están llamados a sufragar Crédito: Edwin Martínez | Impremedia

Hoy 23 de junio se decide quiénes serán los candidatos que en noviembre confirmarán su llegada o permanencia en ciertos puestos a nivel estatal y federal

Por  Edwin Martínez

22 Jun 2026

Llegó el gran día. Las elecciones primarias en la Ciudad de Nueva York ya pidieron pista, y una vez más, neoyorquinos de los cinco condados están llamados a salir a las urnas a sufragar en varias contiendas para el Congreso, la Asamblea y el Senado estatal, que han captado mucha atención.

Pero más allá de saber quiénes serán los ungidos con el apoyo del electorado para conquistar el pase del Partido Demócrata que les dará acceso a los comicios generales de noviembre, visto como un trámite, ya que en la Gran Manzana buena parte de los distritos en disputa son de amplia mayoría progresista, las elecciones serán un medidor del poder que ha logrado el actual alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani.

El mandatario local ha dado su respaldo a varios gallos de tendencia socialdemócrata, incluso dejando congelados a aspirantes demócratas que daban por sentado que el burgomaestre estaría de su lado.
Esa es la lectura que hacen expertos en asuntos políticos y votantes, quienes esperan a que se conozcan los resultados de este martes para poder tener una mejor radiografía del panorama político de la Gran Manzana y ver si el apoyo que Mamdani le ha dado a algunos novatos en política, se traduce en triunfos o no.

Así lo asegura Marlon García, politólogo nacido en Colombia, quien vive en la Gran Manzana hace diez años, y quien anticipa que los resultados pudieran mostrar con más datos si el alcalde neoyorquino se está convirtiendo en un referente más poderoso dentro del Partido Demócrata, o si en terrenos federales y estatales los electores prefieren irse por los políticos tradicionales a los que ya conocen en sus comunidades.

“En varias contiendas que estamos viendo lo interesante no es saber si van a ganar demócratas poderosos o políticos que llegan con sangre nueva a aspirar posiciones altas. Lo interesante va a ser ver si la corriente socialdemócrata de Mamdani avanza, lo que le daría un impacto nuevo al ruedo político no solo del estado sino también a nivel nacional”, comenta el experto. “Si a Mamdani no le sale bien su jugada y terminan ganando los candidatos tradicionales o los que son titulares en sus sillas, muy seguramente eso pudiera tener un precio político, pero si todos ganan lo catapultaría como líder a otro nivel”.

Carlos Vargas, analista político, manifestó que habrá que esperar a ver lo que muestran los resultados en las urnas, pero recalcó que Mamdani está haciendo una jugada, tratando de darle más peso político al apoyo que logró en los comicios del año pasado, que lo llevaron a la jefatura de la Gran Manzana.

“Definitivamente el alcalde siente que él ha acumulado mucho poder político en vista de las convocatorias de las elecciones pasadas, donde votaron el doble de lo que suelen votarse en Nueva York. Y está apostando que este es el momento de empeñar ese capital político, que logró”, dijo el analista puertorriqueño. “Mamdani se las está jugando a ver si puede traducir ese peso que ha sido capaz de acumular y compartir ese capital con otros aliados suyos, pero eso no siempre se traduce en votos en elecciones como estas, donde él no está participando como candidato”.

Y aunque buena parte de los distritos no tienen primarias debido a que los candidatos que buscan su reelección no cuentan con oponentes, a lo largo y ancho de la Gran Manzana hay varios comicios que han generado especial atención.

Tal es el caso del Distrito congresional 10, que abarca el Bajo Manhattan y Brooklyn, donde el excontralor de la Ciudad y aliado de Mamdani, Brad Lander, busca desbancar al representante Dan Goldman. Tras su intento fallido de convertirse en alcalde en las elecciones pasadas, el político demócrata, quien ha sido amplio defensor de la comunidad inmigrante, busca instalarse en la Cámara baja para hacerle frente a la administración Trump y a los republicanos.

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El Distrito 6 a la Cámara federal tiene a la congresista Grace Meng enfrentando al exdiplomático de origen coreano Chuck Park, en una contienda que ha estado marcada por la controversia sobre el sitio de residencia del contendor de la titular actual.

Asimismo, en el Distrito 12, que incluye al Upper West Side y el Upper East Side hasta Chelsea y el East Village, la salida del representante Jerrold Nadler ha dejado un escaño vacante y allí Jack Schlossberg, el exrepublicano George T. Conway III y los legisladores estatales Micah Lasher y Alex Bores se enfrentan por una curul apetecida.

En el caso del Distrito 13 por el Congreso, que incluye partes del Alto Manhattan y El Bronx, el congresista Adriano Espaillat, quien lleva cinco mandatos en el puesto, se enfrenta a la joven líder comunitaria Darializa Avila Chevalier, respaldada por Mamdani, quien ha hecho una campaña intensa en las últimas semanas contra el congresista dominicano, quien se muestra confiado en que no será desbancado.

Y es quizá en el Distrito 7, que abarca zonas de Brooklyn y Queens, donde se está dando una de las contiendas más feroces, pues el actual presidente de Brooklyn, Antonio Reynoso, quien esperaba ser apoyado por Mamdani, se enfrenta a Claire Valdez, política socialdemócrata, respaldada por el Alcalde, tras la salida de Nydia Velásquez.

Y esta vez el Contralor estatal, Thomas P. DiNapoli, tiene por primera vez a dos aspirantes, Raj Goyle y Drew Warshaw, quienes aseguran que ya llegó la hora de dar el timonazo y manejar esa oficina con sangre nueva, algo que no solo dependerá de los votantes de la Gran Manzana sino del resto del Estado, donde el titular goza de amplio respaldo.

En el terreno estatal, el Distrito 13 por el Senado tiene enfrentadas a la actual titular de la curul, la senadora Jessica Ramos, quien busca su reelección contra la asambleísta Jessica González-Rojas, también del grupo de Mamdani.

La Junta Electoral de la Ciudad de Nueva York reveló que el proceso electoral en la Gran Manzana ha transcurrido con normalidad y aseguró que durante los comicios anticipados, un total de 172,743 neoyorquinos acudieron a votar. De ellos, 67,369 votaron en Manhattan, 54,277 en Brooklyn, 33,143 en Queens, 14,739 en El Bronx y 3,215 en Staten Island.

Asimismo, el organismo electoral aprovechó para recordar que este martes estarán abiertos cientos de puestos de votación en los cinco condados e hicieron un llamado para aclarar que soloalgunos distritos realizarán primarias y pidieron que los votantes revisen primero si en sus zonas hay comicios abiertos y que se enteren de su sitio de votación.

“Es día de elecciones, pero no todos los votantes tienen primarias. Revisen antes de ir. Puede chequear si está registrado en uno de los partidos usando amiregistered.vote.nyc o mire su puesto de votación en findmypollsite.vote.nyc”, dijo el organismo electoral.

Asimismo, la Fiscal General de Nueva York, Letitia James, hizo un llamado a denunciar cualquier irregularidad que los votantes enfrenten durante la jornada electoral y destacó que su oficina habilitará la línea directa de protección electoral para las elecciones primarias, que estará disponible para resolver diversos problemas que ocurran.

“Nuestra nación se construyó sobre la promesa de elecciones justas e igualitarias. Y nadie debería sentirse inseguro o intimidado al emitir su voto en las elecciones primarias de este mes. La línea directa de protección electoral de mi oficina estará disponible durante todo el proceso electoral para ayudar a los votantes con cualquier dificultad que encuentren, independientemente de si deciden votar por correo, durante la votación anticipada o el día de las elecciones”, dijo la Fiscal James.

La funcionaria recordó que además de llamar al (866) 390-2992, entre las 6:00 a.m. y las 9:00 p.m., los votantes pueden presentar una queja en línea para solicitar ayuda. el día de las elecciones, martes 23 de junio.

“La línea también estará disponible los días posteriores a la elección en horario de 9:00 a. m. a 6:00 p. m. Las solicitudes de asistencia por escrito pueden enviarse en cualquier momento a través del formulario de quejas en línea. Las llamadas a la línea directa y las solicitudes de asistencia por escrito son atendidas por abogados y personal de la OAG”, agregó James.

“Todos los votantes inscritos tienen derecho a unas elecciones accesibles. El día de las elecciones, los centros de votación deben permanecer abiertos de 6:00 a. m. a 9:00 p. m.; si hay votantes haciendo fila antes de la hora de cierre, se les debe permitir votar. Asimismo, todos los votantes inscritos tienen derecho a votar sin sufrir coacción ni intimidación, ya sea por parte de funcionarios electorales o de cualquier otra persona”, recalcó James.

Datos

  • 23 de junio son las elecciones primarias en NYC
  • 6 am abren las urnas
  • 9 pm cierran las urnas
  • 172,743 neoyorquinos votaron de manera anticipada
  • 67,369 votaron en Manhattan
  • 54,277 votaron anticipadamente en Brooklyn
  • 33,143 lo hicieron en Queens
  • 14,739 en El Bronx
  • 3,215 en Staten Island
  • Antes de ir a votar asegúrese de estar registrado en un partido en este link: amiregistered.vote.nyc
  • Si no sabe cuál es su sitio para votar, vísite este link: findmypollsite.vote.nyc
  • La Oficina de la Fiscal Letitia James también recordó que votantes que enfrenten irregularidades lo denuncien al (866) 390-2992, entre las 6:00 a.m. y las 9:00 p.m.
  • Arrecia batalla por silla al Congreso que dejará Nydia Velázquez en el Distrito 7
    La contienda entre Antonio Reynoso y Claire Valdez, en la que también participan Julie Won y Vichar Kumal, evidenciará el peso político del alcalde Mamdani
    Arrecia batalla por silla al Congreso que dejará Nydia Velázquez en el Distrito 7
    Arrecia batalla por silla al Congreso que dejará Nydia Velázquez en el Distrito 7 Crédito: Edwin Martinez | Impremedia

    Por  Edwin Martínez
    22 Jun 2026


    El sábado pasado arrancó oficialmente la jornada electoral en la Ciudad de Nueva York, con la apertura de los puestos de votación anticipada en los cinco condados. Y dentro de las sillas legislativas que están en juego para el 2027, una de las que más atención se está robando es la del Distrito 7 del Congreso, que en diciembre dejará la congresista Nydia Velásquez, tras 34 años en la Cámara de Representantes.
    Por la curul de ese distrito, que incluye a vecindarios de Queens, como Astoria, Sunnyside y Long Island City, y barrios de Brooklyn, como Bushwick, Williamsburg, Greenpoint y Downtown Brooklyn, están literalmente enfrentados, con uñas y dientes, el actual presidente del condado de Brooklyn, Antonio Reynoso y la asambleísta Claire Valdez, miembros del Partido Demócrata y antiguos aliados y amigos.
    La principal disputa tiene que ver con el apoyo que el actual alcalde de la Ciudad de Nueva York, Zohran Mamdani le dio a la legisladora estatal socialdemócrata, que le cayó como un balde de agua fría a Reynoso, quien fue uno de los políticos que más campaña hizo a favor del burgomaestre en su lucha por la Alcaldía.
    Junto a Reynoso y Valdez, quienes de acuerdo a un sondeo de mayo son los líderes de la contienda electoral por el Distrito 7, casi en un empate técnico, con 21% y 23% de apoyo, respectivamente, también compiten la concejal de Astoria, Julie Won y el defensor comunitario Vichar Kumal, quienes parecen rezagados en la contienda.
    Y más allá de los señalamientos mutuos entre los candidatos, tratando de convencer al electorado de que cada quien es la mejor opción para reemplazar en la curul a Nydia Velásquez, serán ahora los electores del Distrito 7, quienes tendrán la última palabra en los comicios que terminan el próximo martes 23 de junio, donde se conocerá quién se llevará la nominación demócrata para los comicios generales de noviembre.
    Debido a que los votantes de ese distrito son de amplísima mayoría demócrata las elecciones de fin de año funcionan como mero formalismo para reafirmar lo que los electores decidieron en las primarias, a menos que algo extraordinario ocurra.


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    Aunque los cuatro candidatos siguen avante en su lucha de cara a las urnas y será el ganador quien represente al Distrito 7 en la Cámara de Representantes, estos comicios parecen tener un doble sentido. Además de saber si será Queens o Brooklyn el condado que tendrá mayor poderío entre los electores, pues el mapa electoral de la curul en disputa incluye a esos dos condados, también se medirá el impacto real que tiene el alcalde Mamdani en influenciar a los votantes y si superará a grupos progresistas tradicionales en cuestión de apoyo.
    Antonio Reynoso cuenta con su mayor caudal en Brooklyn, donde tiene historia política de larga data desde que fue concejal y ahora como presidente del condado, y tiene el respaldo de sectores progresistas y sindicales, como el Partido de las Familias Trabajadoras de Nueva York, los sindicatos 32BJ SEIU y DC 37, el Hotel and Gaming Trades Council, New Kings Democrats y Citizen Action New York, al igual que el apoyo institucional del Partido Demócrata de Queens, el presidente de Queens, Donovan Richards, y la fiscal general del estado, Letitia James.
    En el caso de Claire Valdez, nacida en Texas, quien vive en Nueva York hace 11 años, y quien es asambleísta estatal de Queens, con menos experiencia legislativa que su principal rival, se ha presentado a sí misma como la candidata del movimiento obrero y cuenta con el apoyo del alcalde Mamdani y United Auto Workers (UAW).
    Con propuestas similares, como luchar para abolir a ICE, llevar más recursos a sus comunidades para programas que ayuden a las familias, abogar por vivienda asequible y garantizar el acceso a salud, entre otras, será la manera como le lleguen a los votantes lo que al final inclinará la balanza, en un Distrito donde el ingreso anual por familia supera los $90,000 dólares.
    El gran reto parece ser llegarle a todas las comunidades, pues en ese distrito existe un electorado mixto, que según datos del Censo, cuenta con el 36.5% de residentes blancos, 35.9% latinos, 12.8% asiáticos
    y 9.7% negros, y a juzgar por lo que se ve a vuelo de pájaro, las campañas se han centrado a hacer trabajo en redes sociales e incluso enviando material de campaña por correo a las direcciones de los votantes, más que invertir en volantes o carteles puestos en negocios.

    Tanto en barrios de Brooklyn como en barrios de Queens, buena parte de los residentes afirman no estar enterados de las llamadas elecciones de mitad de término, donde los demócratas aspiran retomar al menos el control de la Cámara de Representantes e incluso sueñan con el Senado. Para muchos el ambiente que se siente no es electoral.
    “Yo no sabía que hay elecciones la otra semana, pero voy a votar por Nydia Velásquez, como siempre he hecho”, aseguró Amelia Pabón, a la salida de la estación de tren de Montrose, en Brooklyn. Aunque dijo estar registrada para sufragar, dejó ver que el mensaje de los candidatos que buscan suceder a la congresista puertorriqueña no ha llegado a todos. La abstención también aparece como opción en el panorama.
    Así lo personifica el votante registrado José Gutiérrez, quien compartió que esta vez no piensa acercarse a sufragar porque ve “muy débiles” a los demócratas.
    “Antes yo votaba esperando que el Partido demócrata hiciera más por la gente necesitada pero si no han hecho nada cuando han tenido las mayorías en el Congreso, ahora menos que son minoría”, dijo el puertorriqueño.
    Otra de las quejas del residente del Distrito 7 es que asegura ver a un Partido Demócrata dividido, lo que aumenta su decepción.
    “Cuando empezó esta vaina y Nydia dijo que se iba y que apoyaba a Antonio Reynoso, a mi me gustó eso pero luego Mamdani apareció apoyando a una política que nadie conoce y a la que quiere montar allá en el Congreso a fuerza. Ese tipo de liderazgo que divide no me gusta”, dijo el boricua.

    Pero hay habitantes del Distrito 7, por el contrario que se declaran muy metidos en la contienda y tienen claro que la silla legislativa estará entre Reynoso y Valdez y coinciden en que será un buen termómetro para medir el poder de Mamdani y además el de los condados.
    “Yo respeto a Reynoso, pero en este distrito, donde el Alcalde tiene una favorabilidad del 80% y dónde arrasó en las elecciones creo que muchos como yo vamos a hacerle caso a Mamdani y votar por sangre nueva como Claire Valdez”, dijo Fermin Vega. “Espero que gane ella pero si gana Reynoso tampoco me molestaría porque ambos son progresistas”.
    María Oyola, quien vive en Long Island City, cerca de donde comienza el mapa del Distrito 7, se mostró a favor de Reynoso y auguró que el Presidente de Brooklyn va a ganar la contienda porque en su opinión, ese condado “es más político, vota más” y a Valdez ”no la conocen mucho”.
    “Reynoso tiene una carrera más larga y es de aquí de Nueva York. La otra muchacha es de Texas y tiene poco en la política. Eso no sirve en el Congreso”, dijo la votante colombiana.
    Y mientras los votantes acuden a las urnas, el final de la contienda electoral se ha ido calentando. Reynoso insiste en criticar a su oponente y al respaldo que le dio Mamdani diciendo que la candidata ”está empeñada” y que llegará a Washington debiendo el favor político, por lo que no tendrá plena independencia.
    La campaña de Valdez, por su parte acusa a Reynoso de beneficiarse de un súper PAC de donantes asociados con AIPAC (Comité de Asuntos Públicos Estados Unidos-Israel). Denuncia que el comité “Real Fight NYC” ha gastado medio millón de dólares en promoción en televisión y medios digitales, para respaldar al presidente de Brooklyn, cuestiones que Reynoso niega.

    Datos del Distrito 7 al Congreso
    Nydia Velázquez es la actual representante y no busca su reelección
    El Presidente de Brooklyn, Antonio Reynoso, la asambleísta Claire Valdez, la concejal Julie Won y el defensor comunitario Vichar Kumal, compiten por la nominación demócrata
    777,946 personas viven en el Distrito 7
    El Distrito 7 incluye vecindarios de Queens como Astoria, Sunnyside, Long Island City y de Brooklyn como Bushwick, Williamsburg, Greenpoint y Downtown Brooklyn
    $92,194 es el ingreso promedio anual por familia en el Distrito 7
    36.5% de los votantes son blancos
    35.9% son latinos
    12.8% son asiáticos
    9.7% son negros
    3.4% son de dos o más razas
    Una encuesta hecha en mayo por Emerson College Polling y PIX11 mostró que Claire Valdez lideraba la intención de voto en las primarias con 23% y muy cerca estaba Antonio Reynoso, con un 21%,seguido por Julie Won, con 13% y 43% de los votantes indecisos
    23 de junio, tras la final de las primarias, se conocerá quién es el ganador del Distrito 7 al Congreso.

Trump dijo que Estados Unidos tiene el “control total” del estrecho de Ormuz y advirtió a Irán que actuará si incumple el acuerdo

Trump dijo que EEUU tiene el “control total” del estrecho de Ormuz y advirtió a Irán que actuará si incumple el acuerdo

El mandatario estadounidense afirmó que Washington cuenta con los medios necesarios para garantizar la seguridad de la navegación en la zona

Infobae

22 Jun, 2026

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este lunes que su gobierno mantiene el control en el estrecho de Ormuz, uno de los corredores marítimos más importantes para el comercio mundial de energía, y advirtió que tomará medidas si el régimen de Irán no cumple los compromisos asumidos en el acuerdo preliminar firmado entre ambos países.

Las declaraciones llegan en un momento de incertidumbre sobre el futuro de esa vía marítima, después de que Teherán anunciara nuevas restricciones vinculadas al conflicto regional. Pese a ello, Washington sostiene que el tránsito comercial continúa y que la situación permanece bajo supervisión.

Durante una actividad en la Casa Blanca, Trump afirmó que Estados Unidos cuenta con los medios necesarios para garantizar la seguridad de la navegación en la zona.

“Tenemos el control total del estrecho; contamos con una armada capaz de imponer un bloqueo”, declaró el mandatario. Según agregó, la presión ejercida por Washington en las últimas semanas tuvo su efecto sobre el desarrollo de los acontecimientos en la región.

El estrecho de Ormuz es considerado una de las rutas más sensibles del planeta debido a que conecta el Golfo Pérsico con los mercados internacionales. Por allí circula habitualmente cerca de una quinta parte del petróleo consumido en el mundo, por lo que cualquier alteración en el paso de embarcaciones suele tener repercusiones inmediatas sobre los precios de la energía y los mercados globales.

Donald Trump habla con periodistas en el Despacho Oval de la Casa Blanca antes de firmar órdenes ejecutivas sobre computación cuántica (REUTERS)Donald Trump habla con periodistas en el Despacho Oval de la Casa Blanca antes de firmar órdenes ejecutivas sobre computación cuántica (REUTERS)

Las palabras de Trump coincidieron con declaraciones realizadas por otros integrantes de su administración. En las últimas horas, el vicepresidente JD Vance indicó que los buques mercantes continúan atravesando la zona y destacó que las conversaciones mantenidas con representantes iraníes en Suiza permitieron reducir parte de la tensión acumulada durante los últimos meses.

Sin embargo, el principal mensaje del presidente estadounidense estuvo dirigido al cumplimiento del memorando de entendimiento suscrito con Teherán. Ese documento abrió una tregua temporal y estableció un período de 60 días para negociar un acuerdo más amplio que incluya cuestiones de seguridad regional y aspectos vinculados al programa nuclear iraní.

Consultado sobre la posibilidad de recurrir nuevamente a la fuerza militar si Irán incumple los términos pactados, Trump respondió con una advertencia.

Si Irán no cumple con el acuerdo o no se comporta como debe, haré lo que tenga que hacer”, afirmó ante periodistas.

La Casa Blanca ha insistido en que espera avances concretos en materia nuclear y mecanismos de verificación que permitan supervisar las actividades de Teherán en el largo plazo.

Horas antes, el propio Trump había asegurado que Irán aceptará inspecciones amplias para garantizar lo que describió como “honestidad nuclear” en el futuro. Desde Washington consideran que la reanudación de los controles internacionales constituye uno de los puntos centrales para avanzar hacia un acuerdo definitivo.El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, participa en las conversaciones entre Washington y Teherán, mediadas por Pakistán y Qatar (EFE)El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, participa en las conversaciones entre Washington y Teherán, mediadas por Pakistán y Qatar (EFE)

No obstante, desde Irán han surgido señales de cautela respecto a algunos de los anuncios realizados por la administración estadounidense. Funcionarios iraníes sostienen que las conversaciones recientes no implican nuevos compromisos sobre su programa nuclear y han insistido en que cualquier cooperación con organismos internacionales se realizará dentro de los marcos aprobados por las instituciones del país.

Otro punto de fricción apareció en torno a los fondos iraníes que comenzaron a ser descongelados tras el entendimiento bilateral. Trump aseguró que esos recursos serán utilizados para adquirir alimentos producidos en Estados Unidos.

Todo ese dinero volverá en forma de compras de alimentos que necesitan desesperadamente”, afirmó.

Sin embargo, el régimen iraní rechazó esa interpretación. El gobernador del Banco Central de Irán, Abdolnaser Hemmati, sostuvo que el memorando vigente no obliga a Teherán a comprar productos agrícolas estadounidenses y señaló que los recursos podrán destinarse también a otros bienes permitidos por el régimen de sanciones.

Mientras continúan las negociaciones, el estrecho de Ormuz sigue siendo uno de los principales focos de atención internacional. La estabilidad de esa ruta marítima se ha convertido en un elemento central de las conversaciones entre Washington y Teherán, y también en una prueba para medir la solidez del acuerdo alcanzado tras meses de enfrentamientos que alteraron el equilibrio político y energético de Medio Oriente.

Casi todos los presidentes están cerca de Trump: así queda el mapa de calor de América Latina

Por Gonzalo Zegarra y Manuela Castro, CNN en Español

22 de junio de 2026

CNN Español — 

El conteo provisional de la segunda vuelta en Colombia, que otorga la victoria al ultraderechista Abelardo de la Espriella, apoyado por Donald Trump, marcaría uno de los realineamientos más importantes del último tiempo en el mapa de afinidad de América Latina con Estados Unidos.

Si el escrutinio definitivo confirma una victoria de De la Espriella, el outsider se sumaría a varios resultados favorables a la política trumpista en los últimos meses: Nasry Asfura, apoyado explícitamente por la Casa Blanca, ganó en Honduras; el oficialismo en Costa Rica, aliado de EE.UU., mantuvo el poder; y el ultraderechista José Antonio Kast venció a la izquierda en Chile.

La política exterior de Trump, con mecanismos coercitivos como la guerra arancelaria, la ofensiva migratoria, el despliegue militar en el Caribe y en algunos casos la injerencia electoral, se volvió más confrontativa que durante su primer mandato, potenciando los vínculos uno a uno y manteniendo a los líderes latinoamericanos en constante alerta, en un escenario que en las últimas décadas viene marcado por la expansión económica y diplomática de China.

La región, además, atraviesa una crisis de multilateralismo que propicia el bilateralismo impulsado por Trump. De hecho, el bloque que más se consolidó en los últimos meses fue uno impulsado por la Casa Blanca: el Escudo de las Américas, una alianza de seguridad que tuvo su primer foro en Miami con la participación de Argentina, Bolivia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Honduras, Panamá, Paraguay y República Dominicana.

Al año electoral le queda una votación que podría terminar de marcar un profundo giro regional y Trump ya intervino en el proceso. Se trata de Brasil, el país más poblado del subcontinente, donde el presidente Lula da Silva busca la reelección, con Flavio Bolsonaro (apoyado por la Casa Blanca) como principal oponente. Si el Partido de los Trabajadores no logra conservar el poder, dejaría casi sin aliados ideológicos a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.

La figura de Trump se transformó en una carta de peso en las campañas domésticas de los países que eligen nuevos presidentes o autoridades. Sin embargo, analistas consultados por CNN coinciden en que es difícil trazar una estrategia definida. “El MAGA (Make America Great Again) se mueve por impulsos”, explica a CNN Mónica Hirst, doctora en Estudios Estratégicos y profesora en el Instituto de Estudios Sociales y Políticos de la Universidad del Estado de Río de Janeiro. En un momento de crisis del regionalismo y de preferencia creciente por el bilateralismo, “cada vínculo es único, cada relación se negocia de manera directa, sin marcos colectivos”. Y así, concluye Hirst, “de impulso en impulso se va construyendo una nueva realidad que tiene que ver con un nuevo orden global internacional”.

Aliados que quieren ser amigos

Javier Milei (Argentina) – El presidente argentino es el aliado ideológico por excelencia de la región, un claro exponente de los líderes de extrema derecha en el mundo y con una lealtad explícita hacia Trump. Su propio ministro de Economía, Luis Caputo, dijo que probablemente Milei “era su fan número uno”. Y Trump no solo lo correspondió con elogios —llegó a llamarlo su “presidente favorito”—, sino que también lo apoyó de manera inédita durante la campaña de medio término en Argentina, que resultó en un triunfo rotundo del oficialismo.

Presionado por los mercados y la escasez de divisas, luego de una derrota contundente en la provincia de Buenos Aires —el distrito con mayor peso electoral del país—, Milei fue recibido en la Casa Blanca semanas antes de la elección nacional. El resultado: fue beneficiado por un rescate inédito y la intervención directa del Tesoro de EE.UU. en el mercado argentino comprando moneda local.

El presidente de Argentina, Javier Milei, y el presidente de EE.UU., Donald Trump, el 22 de enero en Davos, Suiza.

El presidente de Argentina, Javier Milei, y el presidente de EE.UU., Donald Trump, el 22 de enero en Davos, Suiza. Fabrice Coffrini/AFP via Getty Images

Este año, Argentina, que acompaña a EE.UU. en cada votación en la ONU, firmó un Acuerdo de Comercio en Inversión Recíproca y un acuerdo de patrullaje conjunto del Atlántico Sur, que amplía la participación del Comando Sur estadounidense en la zona. También avanzó en negociaciones para garantizar acceso a minerales estratégicos como el litio.

“Lo amo porque él ama a Trump —había dicho Trump sobre Milei meses atrás—, amo a todo el que me ama”. Esa frase podría fundamentar el origen de la afinidad, pero, además, Milei funciona como una carta ejemplificadora de lo que EE.UU. está dispuesto a hacer con los países que se alíen con su administración. El contrapunto son las exigencias que ahora pesan sobre Argentina: tanto Trump como funcionarios de su Gobierno dejaron en claro su intención de limitar la presencia de China —uno de los principales socios comerciales de Argentina y con quien tiene un acuerdo de swap— al sur del continente.

Nayib Bukele (El Salvador) – El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, con su política de mano dura contra el crimen organizado y su estética de presidente antiestablishment también se posiciona como un aliado ideológico de Trump. Aunque, durante la campaña, el republicano lo criticó por supuestamente “exportar criminales” a Estados Unidos, la relación se recompuso rápidamente: Bukele fue invitado a la investidura del republicano y luego, se convirtió en el primer mandatario latinoamericano en ser recibido oficialmente en el Salón Oval.

A cambio, fortaleció su rol como socio clave en la agenda migratoria al aceptar deportados en su gigantesco Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), consagrándolo como un socio estratégico de Washington.

En los primeros meses de 2026, las deportaciones de EE.UU. se duplicaron con respecto al mismo período de 2025, lo que consolida la colaboración de El Salvador con las políticas de EE.UU.

Daniel Noboa (Ecuador) – Daniel Noboa, presidente de Ecuador, es un aliado clave de la Casa Blanca en materia de seguridad y lucha contra el narcotráfico. En 2025, presionado por los ataques de Estados Unidos a lanchas con presuntos cargamentos de droga en aguas del Pacífico y el Caribe, trató sin éxito de eliminar mediante un referéndum la prohibición constitucional para establecer bases militares extranjeras en el país y permitir así instalaciones del Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU.

El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, junto al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante la cumbre con líderes de América Latina el 7 de marzo.

El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, junto al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante la cumbre con líderes de América Latina el 7 de marzo. X/@DanielNoboaOk

Para la campaña de las elecciones de 2025, Noboa contrató a una empresa de cabildeo y asesoría para acercarse a la administración Trump. Y su deseo se cumplió: antes del balotaje en el que venció a la candidata correísta Luisa González, Noboa viajó a Mar-a-Lago y fue recibido por el republicano en un encuentro privado que se interpretó como un claro gesto de respaldo político.

Desde entonces, la relación bilateral se mantiene activa con acuerdos para combatir organizaciones criminales transnacionales e intercambio de información. El año pasado, EE.UU. nombró a las bandas ecuatorianas Los Lobos y Los Choneros como organizaciones terroristas extranjeras, algo que fue celebrado por Noboa como “un apoyo” de Washington para “recuperar el país”. A principios de marzo, Estados Unidos y Ecuador anunciaron que comenzarían a realizar operativos conjuntos contra agrupaciones delictivas. Según dijo Noboa a CNN, las operaciones con EE.UU. han sido lideradas siempre por el Ejército ecuatoriano y han contado con asistencia tecnológica y de inteligencia.

De todos modos, para el Gobierno de Noboa es un reto cumplir con la exigencia de la Casa Blanca de distanciarse de China.

Santiago Peña (Paraguay) – El presidente de Paraguay es otro de los aliados incondicionales de Donald Trump. Consolidó una agenda de cooperación con Washington mediante acuerdos como el de “tercer país seguro” que permite trasladar a Paraguay solicitudes de asilo pedidas en Estados Unidos, convenios de defensa y coordinación regional —como la cumbre de jefes de fuerzas aéreas americanas (CONJEFAMER 2025)— y respaldó la agenda de control migratorio promovida desde la Casa Blanca.

Fue el único mandatario sudamericano invitado a la Cumbre de la Paz en Egipto, tras haberse mostrado junto al republicano en una recepción en la ONU que le valió su primera foto internacional con él. En octubre, Estados Unidos levantó las sanciones al expresidente Horacio Cartes, en un gesto interpretado como parte del fortalecimiento del vínculo bilateral bajo la administración Peña.

En marzo, tal como hizo Ecuador, el Gobierno de Paraguay aprobó una mayor presencia militar estadounidense en su territorio, con el Acuerdo sobre el Estatuto de las Fuerzas (SOFA por sus siglas en inglés), para entrenamientos, ejercicios conjuntos y asistencia humanitaria. El Departamento de Estado y la Cancillería de Paraguay lo calificaron de “histórico”.

José Antonio Kast (Chile) – El presidente de Chile asumió en marzo luego de una campaña en la que reivindicó plataformas asociadas al trumpismo: control migratorio, mano dura, reducción del Estado y oposición a agendas progresistas.

Kast fue invitado a la cumbre del Escudo de las Américas aunque todavía no era mandatario y allí se retrató con líderes afines.

Aunque Chile mantiene profundos vínculos comerciales con China y aplica un balance en sus relaciones diplomáticas con las potencias, dio una muestra de acercamiento a EE.UU. con la firma en abril de un memorando para impulsar la explotación de minerales críticos (como cobre y litio) y tierras raras.

Nasry Asfura (Honduras) – El presidente inició su mandato en enero con una deuda a Trump: el líder estadounidense pidió a los hondureños que voten por él dos días antes de las elecciones y criticó a sus rivales, en un mensaje que sacudió una ajustada campaña.

Nasry Asfura y Donald Trump posan en Mar-a-Lago, Florida, el 7 de febrero.

Nasry Asfura y Donald Trump posan en Mar-a-Lago, Florida, el 7 de febrero. Presidencia de Honduras/via Reuters

Con su triunfo, cambió la política exterior del país, que bajo la gestión de Xiomara Castro mantenía algunas tensiones con Washington.

Ya como mandatario, visitó a Trump en la Casa Blanca en febrero, cuando anunció compromisos para combatir el narcotráfico y la migración irregular, y ha emprendido reformas favorables al enfoque estadounidense.

Rivales ideológicos, socios estratégicos

Luiz Inácio Lula da Silva (Brasil) – Lula Da Silva, el presidente de Brasil, es uno de los líderes históricos de la izquierda latinoamericana. Si bien sostiene una política exterior pragmática y supo construir vínculos a un lado y otro del arco ideológico global, defiende banderas contrarias a las de Trump. De hecho, se posicionó frente al republicano desde antes de que volviera a Washington.

El vínculo ha tenido idas y vueltas. En 2025, Trump impuso aranceles del 50% a productos brasileños como presión para que se ponga fin al juicio contra el expresidente Jair Bolsonaro —quien finalmente fue condenado por intento de golpe de Estado— y Lula le respondió que “no fue elegido para ser emperador del mundo”.

Fotografía cedida por la Presidencia de Brasil del mandatario Luiz Inácio Lula da Silva mientras saluda al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante su visita a la Casa Blanca este jueves 7 de mayo de 2026 en Washington.

Fotografía cedida por la Presidencia de Brasil del mandatario Luiz Inácio Lula da Silva mientras saluda al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante su visita a la Casa Blanca este jueves 7 de mayo de 2026 en Washington. Ricardo Stuckert/Presidencia de Brasil/EFE

Las tensiones desescalaron luego de una reunión en Nueva York, un encuentro bilateral en Malasia y, este año, una visita de Lula a la Casa Blanca. El presidente de Brasil demostró que, para sentarse a negociar con Trump, no necesariamente el camino es la adulación. Sin embargo, cuando parecía que Trump no interferiría en el proceso electoral, recibió a Flavio Bolsonaro en Washington y luego cumplió con el pedido del opositor para declarar organización terrorista a dos bandas criminales brasileñas.

Claudia Sheinbaum (México) – El vínculo entre Claudia Sheinbaum y Donald Trump está atravesado por dos datos ineludibles: México comparte más de 3.000 kilómetros de frontera con Estados Unidos, que es su principal socio comercial: cerca del 80 % de las exportaciones del país dependen del mercado de su vecino del norte

En ese marco de fuerte interdependencia, la presidenta de México busca un equilibrio entre mantener la “cabeza fría” —como ha repetido en más de una oportunidad en sus conferencias matutinas— y reaccionar con firmeza cuando considera que la soberanía de su país está en juego. Desde su regreso a la Casa Blanca, Trump apostó a tensar la relación: renombró el Golfo de México como “Golfo de Estados Unidos” y presionó con imponer aranceles si no se frenaba el flujo de drogas y migrantes indocumentados. Aunque algunas de esas medidas siguen vigentes, Sheinbaum logró poner en pausa los aranceles más altos y lleva adelante una estrategia que combina cooperación fronteriza con extradiciones históricas de decenas de narcotraficantes, mientras defiende la soberanía: no aceptó que EE.UU. enviara soldados al país bajo pretexto de combatir al narcotráfico.

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el primer ministro de Canadá, Mark Carney, en el escenario durante el sorteo final de la Copa Mundial de la FIFA 2026 en el Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas.

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el primer ministro de Canadá, Mark Carney, en el escenario durante el sorteo final de la Copa Mundial de la FIFA 2026 en el Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas. Amber Searls-Imagn Images

Las tensiones se aceleraron en los últimos meses, tras la muerte de dos agentes estadounidenses tras un operativo antidrogas en Chihuahua y luego de la acusación de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros nueve funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa. Pero Sheinbaum dijo en conferencia de prensa: “No creo que sea el presidente Trump quien ha encabezado esta ofensiva en distintos temas”.

México navega así entre su dependencia comercial y las exigencias crecientes en materia de migración y seguridad, mientras Trump vuelve a usar el comercio como herramienta de presión política. En ese tablero, Sheinbaum intenta sostener la autoridad interna sin caer en un enfrentamiento abierto con el mandatario estadounidense.

Delcy Rodríguez (Venezuela) – Tras la captura de Nicolás Maduro, la presidenta encargada de Venezuela no confrontó con Washington. Por el contrario, la relación está en su mejor momento en varios años.

Rodríguez envía mensajes de soberanía para la militancia, pero los mensajes hacia Estados Unidos han sido de diálogo, aceptando las condiciones impuestas por la Casa Blanca para el levantamiento parcial de sanciones petroleras y financieras.

El chavismo a su vez impulsó una reforma clave a la ley de hidrocarburos y anunció cambios en el sistema tributario, previsional y salarial. También comenzó la reestructuración de su deuda soberana y aprobó una ley de amnistía a presos políticos que fue presentada como parte de la normalización institucional que exige Washington. La embajada de EE.UU. en Caracas reanudó algunas de sus operaciones.

Como parte del nuevo tutelaje, Venezuela cortó el envío de petróleo a Cuba. Además, varias de las licencias o levantamiento de sanciones aplican excepciones para rivales de EE.UU., como Rusia o China.

En junio, casi seis meses después de la captura de Maduro, la transición política en Venezuela parece haber finalmente comenzado a negociarse, con una reunión de la opositora Dinorah Figuera, presidenta de la Asamblea Nacional de Venezuela electa en 2015, con Jorge Rodríguez, actual presidente del Parlamento y hermano de la presidenta interina. EE.UU. señaló que recibía con “beneplácito” el encuentro para “discutir una agenda que servirá como hoja de ruta para un diálogo político sobre una transición democrática”.

Yamandú Orsi (Uruguay) – El presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, es otro de los mandatarios de la región que elige pasar desapercibido ante Washington. Si bien sus orígenes políticos lo ubican en las antípodas del republicano —su mentor, Pepe Mujica, llegó a calificar el triunfo del republicano como un “desastre de la democracia”—, Orsi se posicionó conciliador en reacción a los aranceles que Donald Trump impuso a su país, el 10% de arancel base, y dispuesto a dialogar.

Sin embargo, su posicionamiento ideológico es claro y opuesto a Washington: en la ONU pidió la suspensión de operaciones militares en Gaza y más tarde suscribió a un comunicado de algunos países miembros de CELAC expresando “profunda preocupación” por el despliegue militar “extra-regional en la región”, en referencia a la presencia estadounidense en el Caribe.

Además, Orsi ha estrechado los lazos con China, mediante una visita a Beijing en febrero y la firma de varios acuerdos de cooperación, aunque mantiene un tono cordial hacia la Casa Blanca.

Enemigos

Daniel Ortega y Rosario Murillo (Nicaragua) – Ortega y Murillo, copresidentes de Nicaragua, figuran en la lista de los líderes antagónicos Donald Trump en la región desde el primer mandato del republicano.

Washington emite cada cierto tiempo nuevas sanciones contra funcionarios del Gobierno sandinista, familiares o empresas vinculadas a la pareja presidencial.

No hay manera de que Ortega no se encuentre en la página del álbum de los enemigos: tiene un discurso abiertamente antiestadounidense y cercanía con La Habana y Beijing, convirtiéndose en uno de los principales adversarios ideológicos de la Casa Blanca en América Latina.

De todos modos, Managua generalmente evita confrontar directamente con Washington para evitar medidas como las aplicadas contra Cuba y Venezuela.

Miguel Díaz-Canel (Cuba) – El peso de Florida en la política exterior latinoamericana del Gobierno de Donald Trump, con Marco Rubio como uno de sus máximos representantes, no es bueno para Cuba y su presidente, Miguel Díaz-Canel. El secretario de Estado de EE.UU., hijo de exiliados cubanos, es un rotundo adversario del Gobierno comunista en la isla. Y, aunque la relación de Trump y Díaz-Canel tampoco gozó de buena salud en el primer mandato del republicano, esta nueva administración llevó la presión a niveles no vistos desde la Guerra Fría.

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, durante las celebraciones que conmemoran la victoria en el 65 aniversario de la invasión de Bahía de Cochinos y la declaración del carácter socialista de la Revolución cubana en La Habana el 16 de abril de 2026; y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante un discurso en la cena del Forum Club of the Palm Beaches, celebrada en el Raymond F. Kravis Center for the Performing Arts en West Palm Beach, Florida, el 1 de mayo de 2026.

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. ADALBERTO ROQUE y JIM WATSON/AFP vía Getty Images

Después de haber restablecido sanciones económicas, endurecer el embargo y reincorporar a Cuba a la lista de países patrocinadores del terrorismo, en 2026 Washington aplicó un bloqueo petrolero que agravó la crisis energética de la isla. En mayo, autoridades estadounidenses presentaron cargos contra Raúl Castro, lo que fue rechazado por Díaz-Canel.

En paralelo, se entablaron contactos diplomáticos discretos, incluida una reunión del jefe del Comando Sur con altos mandos militares cubanos. Hasta ahora, no hubo contactos directos entre Díaz Canel y Trump.

Pero la presión de Washington ya arroja resultados. La Asamblea Nacional de la isla aprobó a mediados de junio un amplio conjunto de reformas que busca impulsar la economía del país, golpeada por un bloqueo petrolero y sanciones promovidas por Estados Unidos. El Departamento de Estado calificó las 176 medidas como “modestas” y “superficiales”.

Aliados y socios

José Raúl Mulino (Panamá) – El canal de Panamá es central en la identidad nacional de ese país y representa el 23% de los ingresos anuales, según un estudio de IDV Invest.

Por eso, las presiones que Donald Trump ejerció sobre el presidente José Raúl Mulino desde la campaña en Estados Unidos, amenazando con retomar su posesión, marcaron el pulso de ese vínculo. Según el republicano, el paso interoceánico estaba bajo control secreto de China, acusación que tanto Beijing como el gobierno panameño rechazaron.

Pero esas presiones pusieron a Mulino en la disyuntiva de defender la soberanía local sin romper la relación con Washington, su principal socio comercial y mayor fuente de Inversión Extranjera Directa, según datos del Ministerio de Comercio e Industrias de Panamá.

Para Trump, el canal es un punto neurálgico de su disputa geopolítica con China y, aunque Mulino intenta mostrarse pragmático y dice que “la tensión entre Norteamérica y China es un asunto bilateral que no debe involucrar a Panamá”, en el último año se consolidó como un socio de la Casa Blanca: el Gobierno asumió la concesión de los puertos de Balboa y Cristóbal —que eran operados por la empresa hongkonesa CK Hutchison— y decidió no renovar el acuerdo de cooperación económica con Beijing sobre la Nueva Ruta de la Seda firmado en 2017. Además, se alineó con el discurso de Washington en las críticas hacia la postura de China sobre estas confrontaciones.

Rodrigo Paz (Bolivia) – La llegada del nuevo presidente de Bolivia, que asumió el poder en noviembre, marcó un quiebre con la política exterior de los últimos 20 años casi ininterrumpidos de Gobierno del Movimiento al Socialismo en ese país. El giro representa el fin del alineamiento con Cuba, Nicaragua y Venezuela —en la región—, pero también de Irán, y un acercamiento nítido hacia Washington.

El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, y el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en una reción en octubre de 2025 en el Departamento de Estado en Washington.

El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, y el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, en una reción en octubre de 2025 en el Departamento de Estado en Washington. Lenin Nolly/EFE/EFE

El Gobierno de EE.UU. respaldó a Paz y aseguró una cooperación futura, especialmente en materia de energía e hidrocarburos. Bolivia es uno de los tres países que, junto con Chile y Argentina, conforman el triángulo del litio, y en abril firmó un memorando de entendimiento sobre minerales críticos, con la promesa de atraer más inversiones.

Washington también dio su apoyo a Paz en mayo ante la ola de protestas opositoras que exigen su renuncia.

Laura Fernández (Costa Rica) – La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, asumió en mayo prometiendo la continuidad de los estrechos vínculos que mantuvo su antecesor, Rodrigo Chaves, que fue elogiado por Marco Rubio en su visita a San José.

El Gobierno de Costa Rica firmó en marzo un acuerdo para aceptar a 25 migrantes deportados por semana por EE.UU. “Cuando hay una alianza se persiguen objetivos comunes, como la paz en el hemisferio y el combate al crimen organizado”, justificó Fernández.

Otro elemento clave fue el alineamiento contra China, país al que limitó en sectores estratégicos como la infraestructura digital y las redes 5G.

En mayo, EE.UU. le revocó la visa a varios miembros de la junta directiva de La Nación, uno de los periódicos más importantes de Costa Rica, lo que según el medio podría ser una represalia contra su cobertura crítica. Washington no explicó públicamente las razones de las cancelaciones

Bernardo Arévalo (Guatemala) – Bernardo Arévalo, presidente de Guatemala, se calificó a sí mismo como “uno de los socios de confianza” de Estados Unidos y tuvo gestos en ese sentido. Aunque se distanció de las declaraciones de la republicana Kristi Noem, quien tras su visita a Guatemala afirmó que se había alcanzado un acuerdo de “tercer país seguro” —algo que el propio Arévalo desmintió—, el mandatario mantiene una cooperación activa en materia migratoria. Bajo su gobierno, Guatemala aceptó aumentar en un 40 % el número de vuelos de deportación procedentes de EE.UU., incluyendo no solo ciudadanos guatemaltecos sino también migrantes de otras nacionalidades.

Además, accedió a recibir menores de edad deportados desde territorio estadounidense, una medida que refuerza los compromisos bilaterales pero también expone al país a los riesgos económicos y sociales asociados a las políticas migratorias más duras de Washington, en un contexto donde las remesas representan cerca del 20 % del PIB.

Hace unas semanas, el Gobierno de Guatemala reconoció que pidió ayuda a Estados Unidos para combatir a grupos del crimen organizado, pero rechazó que ello incluya el despliegue de fuerzas extranjeras en su territorio.

Perú – Tras la segunda vuelta realizada a inicios de junio, la derechista Keiko Fujimori lidera el escrutinio por una estrecha diferencia sobre el izquierdista Roberto Sánchez y se espera que las autoridades proclamen el resultado a mediados de julio, solo unos días antes del cambio de mando.

El país, en medio de su inestabilidad política, ha mantenido un equilibrio entre la influencia de Washington y la importancia de China como su principal socio comercial. Fujimori compitió con la promesa de poner orden institucional y está políticamente alineada con Washington en la condena a regímenes de izquierda, pero propone una visión pragmática de su política exterior.

Con un programa promercado y favorable a la inversión extranjera, es cercana a la política de seguridad de Washington, pero no ha planteado enfriar relaciones con China, que tiene grandes proyectos de infraestructura en el país.

Con información de Germán Padinger, de CNN.

El bloqueo de Estados Unidos a Cuba hace que los niños falten a la escuela

La escasez de petróleo ha desencadenado una crisis energética que ha paralizado en gran medida el transporte y, como consecuencia, menos alumnos y profesores pueden llegar a las aulas.

Una persona transita en bicicleta frente al mar de La Habana (Cuba).

Ed Augustin y Frances Robles |The New York Times

22 de junio de 2026

Foto: EFE – Ernesto Mastrascusa

Axisa y Aron Alfonso, dos hermanos de 6 y 7 años en el oeste de Cuba, tienen más suerte que la mayoría de sus compañeros de clase: su padre los lleva a caballo a la escuela, a un kilómetro y medio de distancia.

Los niños y profesores que viven más lejos dependen de un destartalado autobús escolar amarillo de la era soviética que ya no aparece. A menudo, los profesores no llegan a clase, por lo que la familia Alfonso y su caballo, Chocolate, dan media vuelta y se van a casa.

El bloqueo estadounidense del petróleo ha desencadenado una crisis energética cada vez más aguda que ha paralizado en gran medida el transporte. Hay menos coches y autobuses en las calles y, como consecuencia, menos alumnos y profesores acuden a las escuelas.

“Los hijos míos van poco. Van, pero los profesores no vienen”, dijo Sergio Alfonso Vásquez, de 33 años, agricultor y padre de Axisa y Aron. “Tengo miedo porque no están aprendiendo nada”.

Para ahorrar energía, el Gobierno cubano redujo en febrero la jornada escolar a la mitad y para los estudiantes universitarios recurrió a la enseñanza a distancia, propia de la era de la covid.

Posteriormente, Cuba decidió adelantar el final del año escolar en dos semanas y suspendió los exámenes de acceso a la universidad para los alumnos de último curso de bachillerato, tras reconocer que las noches en vela sin electricidad y la falta de comidas escolares estaban agotando tanto a los alumnos como a los profesores.Play Video

Las medidas del Gobierno cubano son los últimos golpes al otrora tan alabado sistema de educación pública del país, que durante mucho tiempo había sido un triunfo emblemático de la revolución socialista cubana.

Las escuelas ya se estaban tambaleando debido al huracán Melissa del otoño pasado, que dañó cientos de edificios, de la salida masiva de profesores en los últimos años, y de la escasez de libros de texto, uniformes e incluso lápices y papel.

La extrema escasez de gasolina fue lo que finalmente paralizó un sistema ya de por sí al límite. La campaña de presión del gobierno de Donald Trump, que incluye un decreto ejecutivo que prohíbe a los países suministrar petróleo a Cuba, tiene como objetivo obligar al Gobierno cubano a introducir cambios políticos y económicos.

Sin embargo, los expertos señalan que el daño causado al sistema educativo es un ejemplo llamativo de las consecuencias negativas que las medidas estadounidenses tienen para los cubanos de a pie y que, en el caso de las escuelas, supone una grave amenaza a largo plazo.

“La educación en Cuba está en riesgo debido a la actual crisis energética”, escribió en Instagram Anne Lemaistre, directora regional de la UNESCO, la organización de las Naciones Unidas para la educación. “Pone en peligro el futuro de toda una generación”.

Los 240 internados de Cuba han tenido que cerrar este semestre, según explicó Lemaistre, quien reside en La Habana, a The New York Times.

El Gobierno cubano no respondió a las solicitudes de comentarios, pero varios responsables gubernamentales han abordado públicamente la crisis en las escuelas.

“Después de una noche sin corriente, ir a la escuela para el muchacho, cómo atraerlo, la clase, es un reto”, dijo en febrero en la televisión estatal Naima Ariatne Trujillo Barreto, ministra de Educación de Cuba. “Y los maestros, que también sufren igualito, sin energía eléctrica o con el problema de que si tengo agua o no tengo agua en la casa, concentrarse en dar clases a los muchachos ha sido todo un reto”.

Incluso antes de que el gobierno de Trump comenzara a imponer medidas más estrictas contra el Gobierno cubano, el país ya llevaba varios años sumido en un fuerte declive económico.

El Gobierno cubano dijo que el sistema educativo se enfrentaba a una escasez de unos 26.000 docentes, muchos de los cuales habían abandonado la profesión para aceptar puestos mejor remunerados en el sector privado.

En Camagüey, una ciudad en el este de Cuba, casi 1.000 docentes habían abandonado el país definitivamente en los últimos años, según informaron los medios de comunicación estatales.

Tras la pandemia de la COVID-19, el país sufrió un éxodo sin precedentes. Más de un millón de personas, entre ellas miles de docentes que ganaban en promedio USD 11 al mes, abandonaron el país.

Trump suspendió los suministros internacionales de combustible en enero e introdujo un nuevo paquete de medidas económicas agresivas destinadas a privar al Gobierno cubano de liquidez.

El gobierno de Trump sostiene que Estados Unidos no es responsable de la crisis energética de Cuba, sino que culpa a los funcionarios cubanos de no invertir lo suficiente en infraestructuras, al tiempo que desvían “los recursos energéticos para llenarse los bolsillos”.

En un comunicado, el Departamento de Estado estadounidense cuestionó por qué el régimen cubano afirma no tener combustible para las escuelas, mientras que los funcionarios del Ministerio del Interior cubano que reprimen las protestas disponen de suficiente gasolina para llevar a cabo sus operaciones.

La enseñanza a distancia para los estudiantes universitarios, una de las medidas de austeridad adoptadas por el Gobierno cubano, ha resultado prácticamente imposible. Los apagones se prolongan más de 20 horas al día, y la mayoría de los estudiantes y profesores no pueden permitirse comprar suficientes datos en sus teléfonos para seguir las clases a distancia. En su lugar, los profesores han enviado las clases mediante notas de voz de WhatsApp.

Leonard Gómez León, estudiante de tercer año de derecho en la Universidad de La Habana, describió las condiciones de estudio durante este semestre como “infernales”. Dijo: “Los apagones han sido constantes, la falta de conexión, etcétera, etcétera, y realmente es aterrador ver cómo los estudiantes estamos saliendo mal. Yo siento que este es casi un semestre perdido”.

Gómez, de 21 años, es el vicepresidente de la Federación Estudiantil Universitaria de Cuba, una organización respaldada por el Estado que tradicionalmente ha seguido la línea del Gobierno. Sin embargo, Gómez ayudó a organizar una protesta en marzo frente a la universidad, en la que se exigía la cancelación del semestre hasta que pudieran reanudarse las clases presenciales.

El viceministro de Educación Superior, Modesto Ricardo Gómez, dijo a los estudiantes que protestaban que el gobierno de Trump estaba “masacrando a toda una sociedad”.

El colapso de la educación contrasta radicalmente con los avances que logró el país después de que Fidel Castro derrocara a un dictador alineado con Estados Unidos y tomara el poder en 1959.

Castro convirtió la educación en una prioridad en una época en la que la tasa de analfabetismo superaba el 20 % y movilizó a 250.000 estudiantes y profesores para enseñar a leer a los adultos, especialmente en el campo.

El analfabetismo quedó prácticamente erradicado. El sistema universitario universal y gratuito de la isla se expandió de forma constante a lo largo de las décadas, y formó a médicos e ingenieros.

Sin embargo, el Gobierno, que tiene prácticamente el monopolio de dichas profesiones, lleva décadas pagando salarios minúsculos, lo que merma los incentivos económicos para estudiar o enseñar. Además, la calidad de la educación en Cuba se ha deteriorado desde la caída de la Unión Soviética, principal benefactor del país, que provocó déficits presupuestarios.

Katrin Hansing, antropóloga del Baruch College de la City University of New York que ha escrito extensamente sobre Cuba, dijo que el sistema educativo es ahora “una sombra de lo que fue”. La educación universitaria, en particular, dijo, se encuentra prácticamente paralizada.

“Lo que se imparte en línea es de muy mala calidad”, dijo. “Solo hay una, dos o menos horas de electricidad al día, y la gente aprovecha ese tiempo para intentar hacer todo lo necesario para sobrevivir, desde lavar hasta cocinar”.

Alejandro Paradero Almenarios, de 20 años, se había matriculado en la Universidad de Guantánamo con la esperanza de convertirse en profesor de biología, pero abandonó los estudios en enero, cinco meses después de comenzar su primer año. Decidió que el esfuerzo no valía la pena, dados los míseros salarios que ganaría enseñando en un bachillerato, el equivalente a USD 7 al mes.

“Estaba estudiando y estudiando, e iba a ser por gusto”, dijo. Ahora trabaja a tiempo completo fabricando carbón vegetal, del que la gente depende actualmente para preparar la comida, ya que no hay gas para cocinar.

Raúl Cabrera Oliva, de 18 años, cursaba su último año en un bachillerato vocacional en Artemisa, al oeste de La Habana, especializado en medicina veterinaria.

Dada la escasez de opciones de transporte para la mayoría de los alumnos, la escuela cerró. “Sin transporte, no hay escuela”, dijo Cabrera.

La iniciativa del Gobierno de reducir el horario escolar a media jornada provocó otra serie de problemas. Para cuando los padres y los niños, muchos de los cuales iban pidiendo aventón, llegaban al colegio, los padres ya no tenían tiempo de volver a casa y regresar a tiempo para la salida. Las madres mataban el tiempo esperando fuera.

Yaymaris Rodríguez López dijo que salía de su casa, situada en un pueblo en el oeste de Cuba, cada mañana a las 7:00 a. m. con sus dos hijos, de 12 y 4 años, y se paraba al lado de la carretera, con la esperanza de que pasara alguien que les ofreciera llevarlos a la escuela de su hija.

A veces, pasaban de las 10:00 a. m. y seguían esperando. “¿Qué voy a hacer? Tengo que llevarla a la escuela”, dijo Rodríguez. “Porque bruta no se puede quedar”.

*Frances Robles es una reportera del Times que cubre América Latina y el Caribe. Lleva más de 25 años informando sobre la región.

New York Times

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