Análisis-Tensión Venezuela-EE.UU.: ¿es legítimo incautar petroleros?

Imagen satelital del buque venezolano Skipper.Imagen: Vantor/REUTERS

25 de diciembre de 2025

DW examina el trasfondo legal de la decisión de EE.UU. de confiscar buques que entren o salgan de Venezuela.

https://p.dw.com/p/55y88

En una nueva fase de la escalada en su estrategia de máxima presión sobre Venezuela, Donald Trump ordenó como parte de la operación “Southern Spear” (Lanza del Sur) un “bloqueo total y completo” de todos los petroleros sancionados que entren o salgan de Venezuela. Esta medida apunta a obstaculizar el flujo de la mayor fuente de ingresos del régimen de Nicolás Maduro.

En los últimos quince días, se han registrado tres operaciones sobre buques petroleros en aguas del Caribe. El 10 de diciembre, fuerzas estadounidenses —con participación de la Guardia Costera y apoyo del Departamento de Defensa— interceptaron e incautaron el tanquero M/T Skipper en alta mar tras su salida de Venezuela, con aproximadamente 2 millones de barriles de crudo a bordo.

El 20 de diciembre, en una operación similar, abordaron un segundo barco, el tanquero Centuries, que transportaba 2 millones de barriles con destino a China. Y el 21 de diciembre, Estados Unidos reportó estar en “persecución activa” de un tercer tanquero, el Bella-1, que navegaba vacío hacia Venezuela para cargar petróleo.

Estas operaciones han desatado un intenso debate político y jurídico sobre si Estados Unidos está actuando dentro del marco del derecho internacional o ejerciendo una intervención unilateral que excede sus facultades legales en aguas internacionales.

La justificación de Washington: seguridad nacional y petróleo “sancionado”

Estados Unidos justifica políticamente estas operaciones invocando razones de seguridad nacional. Según voceros de la Casa Blanca y del Departamento de Seguridad Nacional, el petróleo sancionado que sale de Venezuela financia redes ilícitas vinculadas con organizaciones catalogadas por Washington como terroristas y a un régimen que “inunda” a los Estados Unidos con drogas mortales.

En este sentido, estas acciones se enmarcan en un conjunto de sanciones previas del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, contra una “flota sombra” o “flota fantasma”: buques que operan en los márgenes del comercio marítimo global para eludir sanciones internacionales, utilizando tácticas de evasión marítima para ocultar el origen, la ruta, la propiedad y el destino del cargamento.

Desde el 2019, el Departamento del Tesoro, a través de su Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), ha sancionado a más de 300 buques por transportar petróleo sancionado de Irán, Rusia y de la estatal venezolana PDVSA hacia Asia. Estas embarcaciones han sido incluidas en la “SDN List” (lista de sancionados de la OFAC), lo que congela sus activos bajo jurisdicción estadounidense y prohíbe toda transacción con ciudadanos o empresas del país. En la práctica, esta medida las aísla del sistema financiero global.

De las sanciones al abordaje: marco legal interno de EE. UU.

Junto con el régimen de sanciones de la OFAC, la administración Trump ha invocado dos bases jurídicas adicionales del derecho interno de Estados Unidos para sustentar estas operaciones en el Caribe.

La primera es la norma 14 U.S.C. § 522, que faculta a la Guardia Costera a realizar indagaciones, exámenes, inspecciones, registros, decomisos y arrestos “en alta mar” para prevenir y reprimir violaciones de las leyes estadounidenses.

La segunda son las “seizure warrants” (órdenes judiciales de incautación) emitidas por tribunales federales con base en normas penales de decomiso y legislación antiterrorista, bajo el argumento de que el buque y su carga constituyen activos vinculados a redes de financiamiento del terrorismo.

En ese marco jurídico, se encuadra la situación del buque M/T Skipper. El Departamento de Justicia (DOJ) divulgó en una nota de prensa los elementos centrales de la orden de incautación dictada por el Tribunal del Distrito de Columbia, tras el abordaje del tanquero en alta mar el 10 de diciembre de 2025.

Según la nota del DOJ, la medida se basó en que el buque —previamente identificado y sancionado por la OFAC bajo su antiguo nombre Adisa— operaba como parte de una red de transporte de crudo destinada a beneficiar financieramente a la Fuerza Quds del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC-QF) y a Hezbolá.

En el caso del M/T Centuries, según reportes de prensa, esta embarcación no figuraba individualmente en la lista de buques sancionados de la OFAC, pero Washington lo consideró como parte de la red de evasión por el hecho de transportar petróleo sancionado de PDVSA y operar con una red que, en su conjunto está bajo sanciones. Por otro lado, aunque los voceros de la administración Trump, señalan que se actuó bajo la misma arquitectura legal, hasta el momento no se conoce una orden específica de decomiso emitida por un tribunal federal.

El estándar del derecho internacional del mar

La Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR) consagra la libertad de navegación como un derecho fundamental en alta mar (art. 87). En efecto, los buques que operan en esas aguas están, por regla general, sometidos a la jurisdicción exclusiva del Estado cuya bandera enarbolan. Esta protección solo admite excepciones explícitas y limitadas.

Por ejemplo, el artículo 110, faculta a los buques de guerra a ejercer el derecho de visita sobre embarcaciones extranjeras en alta mar únicamente cuando existen motivos razonables para sospechar que el buque: (i) comete actos de piratería; (ii) participa en la trata de esclavos; (iii) “stateless” (carece de nacionalidad); o (iv) navega con la bandera de un Estado distinto al de su verdadera nacionalidad. Además, dichas inspecciones pueden realizarse con el consentimiento expreso del Estado de pabellón (art. 110, párr. 3).

Aunque Estados Unidos no ha ratificado la CONVEMAR, reconoce su contenido como derecho internacional consuetudinario. En el caso del M/T Skipper, la Guardia Costera de EE. UU. justificó su visita y registro con base en la confirmación oficial del Departamento de Administración Marítima de Guyana respecto a que “el buque no está registrado oficialmente en Guyana” y utilizaba fraudulentamente su bandera, configurando un caso de buque sin nacionalidad lo que autoriza el abordaje en aguas internacionales.

Respecto al M/T Centuries, de bandera panameña, funcionarios estadounidenses describieron la operación de visita y registro como una “consented boarding” (abordaje consentido). Por su parte, el canciller panameño Javier Martínez-Acha declaró que el buque interceptado habría violado la legislación marítima panameña, indicando que “el nombre del buque había sido modificado, la identificación de la tripulación no coincidía con los registros oficiales y, además, se confirmó que desconectaron los sistemas de localización”.

Los argumentos en tensión

Si bien buena parte de los expertos consultados coinciden en que, con base en la información que se dispone, las operaciones de visita e inspección inicial realizadas hasta el momento por Estados Unidos dentro de su operación “Southern Spear” se ajustan al derecho internacional, también advierten que, con respecto a la posterior incautación y confiscación permanente de los buques por parte de la administración estadounidense, se entra en una “zona gris jurisdiccional”.

Nino sentado sobre un tanque. Alrededor, iluminación de Navidad.
Caracas: un tanque en mitad de la iluminación de Navidad.Imagen: Matias Delacroix/AP Photo/dpa/picture alliance

CONVEMAR no precisa hasta dónde llega la autoridad del Estado que aborda un buque sin nacionalidad. Preguntas como ¿hasta dónde llega la jurisdicción posterior del Estado que aborda un buque sin nacionalidad sobre el navío, las personas y la carga? abren, según los expertos, cuestiones sin resolver y altamente controvertidas.

Este vacío normativo en el derecho del mar viene acompañado, según los expertos, de otras tensiones jurídicas. Por un lado, está el carácter unilateral de las sanciones estadounidenses sobre las cuales se justifica la confiscación permanente. Por otro, el precedente que esto establece: si se normaliza esta práctica, cualquier Estado con capacidad naval podría incautar buques en alta mar alegando que violan sus leyes domésticas, erosionando así el principio fundamental de libertad de navegación consagrado en CONVEMAR.

Escalada progresiva de las detenciones y confiscaciones

Una breve revisión de algunos casos recientes muestra una escalada de las operaciones de detención y confiscación de buques sancionados. En julio de 2019, el buque Grace 1 (rebautizado Adrian Darya 1), con bandera panameña (pese a que Panamá había anunciado semanas antes el retiro de su registro), fue detenido por fuerzas británicas en aguas de Gibraltar.

Transportaba alrededor de 2,1 millones de barriles de crudo iraní y se sospechaba que se dirigía a Siria en violación de sanciones europeas contra el régimen de Bashar al Assad. Estados Unidos solicitó su decomiso alegando vínculos con la Guardia Revolucionaria Iraní (IRGC), pero Gibraltar rechazó la petición, debido a que las sanciones estadounidenses invocadas no eran vinculantes para su ordenamiento jurídico, y la base jurídica que priorizó fue el régimen de sanciones europeo.

En agosto de 2020, EE. UU. confiscó la carga de más de un millón de barriles de gasolina iraní con destino a Venezuela, transportada en cuatro tanqueros de propiedad privada y bandera liberiana: Bella, Bering, Pandi y Luna. Según el Departamento de Justicia, la medida se ejecutó bajo el amparo de una orden judicial de decomiso, emitida por un juzgado federal, por nexos de ese cargamento con la IRGC y a esquemas de evasión de sanciones.

Las autoridades norteamericanas, mediante presión diplomática y negociación, lograron que los propietarios de los buques accedieran a transferir el combustible a “socios extranjeros” (buques no identificados públicamente) vía operaciones “ship-to-ship” (transferencia de barco a barco) en alta mar, dirigiendo el combustible a Estados Unidos.

Estos precedentes, sumados a los episodios recientes del Caribe permiten anticipar un control cada vez más estricto del tráfico energético objeto de sanciones por parte de los Estados Unidos, y con ello, un incremento de la tensión entre eficacia política y controversia jurídica en alta mar.

(ms)

En medio de las tensiones con China, Japón tendrá un presupuesto de Defensa récord de 58 mil millones de dólares en 2026

Un misil japonés Tipo 12 superficie-superficie es lanzado por la Segunda Brigada de Artillería de la Fuerza Terrestre de Autodefensa de Japón en el polígono de tiro de Beecroft, cerca de la bahía de Jervis, Australia (PTE Alex Brown/Departamento de Defensa de Australia vía AP, Archivo)

El gobierno de la nueva premier, Sanae Takaichi, se plantea incrementar los recursos destinados al armamento para poner freno a las pretensiones expansionistas de Beijing en la región. Será el tercer país del mundo con mayor inversión en este sector

El gabinete de Japón ha aprobado este viernes un presupuesto de defensa récord que supera los nueve billones de yenes (unos USD 58.000 millones) para el año fiscal 2026, con el objetivo de reforzar su capacidad de ataque a distancia y la defensa costera mediante misiles de crucero y arsenales no tripulados, en un contexto de crecientes tensiones regionales.

Esta decisión se enmarca en el cuarto año del programa quinquenal japonés que busca duplicar el gasto anual en defensa hasta alcanzar el 2% del producto interno bruto, objetivo que se ha anticipado a marzo, dos años antes de lo previsto, según la hoja de ruta definida bajo la presión de Estados Unidos tras el aumento de la actividad militar china en el entorno del archipiélago nipón. La estrategia de seguridad nacional, adoptada en 2022, califica a China como el principal desafío estratégico, motivando este viraje en la doctrina militar japonesa que tradicionalmente limitaba el uso de la fuerza a la estricta autodefensa.

El presupuesto aprobado llega en un momento en el que la retórica entre Tokio y Beijing se ha intensificado, especialmente tras las declaraciones de la primera ministra Sanae Takaichi en noviembre pasado, en las que afirmó que las Fuerzas de Autodefensa podrían verse implicadas si China actúa contra Taiwán, isla autogobernada que Beijing considera parte de su territorio. La fricción se agravó después de unos ejercicios navales chinos cerca del suroeste japonés, donde aviones chinos activaron el radar de disparo sobre aeronaves japonesas, acción interpretada por Tokio como una potencial preparación para lanzar misiles.

La primera ministra de Japón,La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi (Foto de Kiyoshi Ota/Pool vía AP, Archivo)

Modernización e innovación armamentística

El nuevo plan presupuestario asigna más de 970.000 millones de yenes (USD 6.200 millones) al fortalecimiento de la capacidad misilística de “standoff”, incorporando una partida de 177.000 millones de yenes (USD 1.130 millones) para la adquisición de misiles Type-12 superficie-barco desarrollados en Japón, con un alcance de unos 1.000 kilómetros. El primer lote de estos misiles será desplegado en la prefectura suroccidental de Kumamoto antes de marzo, adelantándose un año al calendario original como parte de la aceleración en el despliegue de sistemas de defensa en la región.

Frente a la reducción y envejecimiento de la población, y a la dificultad para cubrir plazas en las Fuerzas de Autodefensa, el ejecutivo considera fundamental el desarrollo y adquisición de armamento no tripulado. En esta línea, el país destinará 100.000 millones de yenes (USD 640 millones) al despliegue de drones aéreos, de superficie y submarinos en el marco del sistema “SHIELD”, que comenzará a operar en marzo de 2028 según informó el ministerio de Defensa. Para acelerar la puesta en marcha, Japón prevé recurrir inicialmente a importaciones, posiblemente de Turquía o Israel.

Por otro lado, el Ministerio de Defensa instalará una nueva oficina dedicada al estudio de las operaciones y equipamientos necesarios para hacer frente a la expansión de China en el Pacífico, luego de que en junio se avistaran simultáneamente dos portaaviones chinos operando cerca de la isla de Iwo Jima; un hecho que acentuó la preocupación en Tokio por el crecimiento militar chino lejos de sus fronteras y en disputadas áreas del Mar de China Oriental.

Lanzadores de misiles superficie-superficie Tipo-12Lanzadores de misiles superficie-superficie Tipo-12 en la ceremonia de inauguración de un regimiento de misiles de la Fuerza Terrestre de Autodefensa de Japón en Uruma, Okinawa, sur de Japón (Kyodo News vía AP, archivo)

Industria militar y futuro financiero

El gobierno japonés busca fortalecer su industria de defensa nacional a través de la cooperación internacional y la promoción de exportaciones, tras flexibilizar de manera sustancial las restricciones a la venta de armas en los últimos años. Para 2026, Japón invertirá 160.000 millones de yenes (USD 1.000 millones) en el desarrollo conjunto de un caza de nueva generación con Reino Unido e Italia, cuyo despliegue está previsto para 2035, además de financiar la investigación de drones controlados por inteligencia artificial que acompañarán a estos jets.

En agosto, Australia seleccionó a Mitsubishi Heavy Industries para la modernización de las fragatas clase Mogami, que reemplazarán a la flota de 11 buques ANZAC, aportando un respaldo significativo a la industria japonesa. El presupuesto nacional asigna cerca de 10.000 millones de yenes (USD 64 millones) para apoyar la base industrial y las ventas de armamento.

La ley de presupuesto nacional de 122,3 billones de yenes (USD 784.000 millones) espera la aprobación parlamentaria antes de marzo. El plan de cinco años situará al país como el tercer mayor gastador militar del mundo, tras Estados Unidos y China. El cumplimiento de la meta del 2% del PIB en defensa para marzo ha sido confirmado por el ministerio de Finanzas, aunque la perspectiva de sostener o aumentar este porcentaje a futuro permanece incierta dado que el gobierno prevé financiar el crecimiento militar mediante alzas en los impuestos corporativos y al tabaco, junto a un incremento del impuesto sobre la renta a partir de 2027.

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Lin Jian, reaccionó al nuevo rumbo de Tokio afirmando que el ejecutivo de Takaichi “ha acelerado visiblemente el ritmo del rearme y la expansión militar desde su llegada al poder”.

Putin financiará la invasión a Ucrania con más impuestos a los rusos en 2026: subirá el IVA al 22%

El presidente Vladimir Putin, durante una reunión del Consejo de Seguridad ruso (Kremlin/dpa)

El propio Ministerio de Finanzas reconoció que la guerra, a la que llaman “operación militar especial”, es una prioridad estratégica a la cual el Kremlin ha decidido garantizar la financiación. Lo pagarán los contribuyentes con el ajuste impositivo

Rusia, con una economía cada vez más desgastada por la guerra, meterá la mano en 2026 en el bolsillo del contribuyente para financiar la campaña militar en Ucrania, mientras se deteriora su industria y su mercado interno, dominado cada vez más por China.

“La prioridad estratégica es garantizar la financiación de las necesidades de la seguridad y la defensa del país, así como el apoyo social de las familias que participan en la operación militar especial (guerra de Ucrania)”, rezaba la nota publicada por el Ministerio de Finanzas ruso cuando se dio a conocer la subida del 20 al 22 % del IVA para el próximo año.

Además, la alicaída economía está dejando por el camino industrias como la metalúrgica y la energética, donde está especialmente en crisis el sector hullero.Mientras tanto, a pesar del aumento de precios, caída de la inversión y de la demanda, el presidente ruso, Vladímir Putin, ha decidido seguir por el momento con la campaña militar y aplazar las negociaciones de paz hasta lograr sus objetivos.

De hecho, al reunir el jueves al Consejo de Estado, aseguró que los rusos entenderán y apoyarán el aumento de los impuestos, siempre que el Estado cumpla con sus obligaciones sociales y garantice la seguridad del país.Crisis de los pesos pesadosLos sectores del petróleo, el gas, el carbón y la metalurgia están en crisis y también lo están grandes corporaciones estatales como la nuclear Rosatom, la hidroeléctrica RusHydro y la de ferrocarriles RZhD.

El petrolero de crudo conEl petrolero de crudo con bandera rusa de Rosneft, Akademik Gubkin, transita por el Bósforo en Estambul, Turquía (REUTERS/Yoruk Isik/Foto de archivo)

A causa de las últimas sanciones estadounidenses contra las dos mayores petroleras rusas –Rosneft y Lukoil-, volvieron a caer un 35 % en noviembre los ingresos por las exportaciones de crudo y gas y se espera que desciendan otro 50 % para diciembre.

Sin embargo, las autoridades tampoco pueden permitirse un rescate a través de inyecciones de capital debido a la alta inflación y los denodados esfuerzos para bajarla, cuando ya han sacrificado casi por completo el clima de inversión en el país.

De este modo, “Rusia entrará en 2026 con sectores clave estancados, pero mantendrá su objetivo principal de bajar los altos índices de inflación”. “La dinámica de la economía ahora mismo es de casi cero. Es un coche en punto muerto con el motor encendido, como es el caso de la industria militar, que funciona a plena potencia”, comentó la economista de Carnegie, Alexandra Prokopenko.

Esta misma semana, el vice primer ministro ruso, Alexandr Nóvak, admitió que Rusia no saldría de su actual estancamiento económico hasta 2027, después de que el Ministerio de Economía pronosticara un crecimiento del 1 % del PIB para este año tras crecer un 4,1 % en 2024.

El vice primer ministro rusoEl vice primer ministro ruso Alexander Novak (REUTERS/Ramil Sitdikov/Archivo)

El Kremlin saca de donde puede

Las autoridades rusas ven caer los ingresos en las arcas públicas, pero no rebajan los gastos, sino que aumentan la carga impositiva sobre los ciudadanos, ya que ven a la población como un recurso más.

Además del IVA, subirán otros impuestos como aquellos sobre la renta de personas físicas y de sociedades, se eliminarán los beneficios fiscales para los autónomos y la mayoría de pymes, y aumentarán las tasas a los coches, a pesar de ser otro sector en deterioro.

Las empresas tecnológicas, por ejemplo, verán doblada su tarifa impositiva, del 7,6 % al 15 %.

También continuó este año la recaudación a través de la confiscación de activos privados, cifra que a mediados de año ascendía ya a 50.000 millones de dólares (cerca del 2 % del PIB nacional) tras la nacionalización de más de 100 activos desde 2022.

El presidente ruso Vladímir PutinEl presidente ruso Vladímir Putin firma una fotografía de un bombardero nuclear TU-160M en la fábrica de aviación Gorbunov en Kazán, Rusia. Las armas son la prioridad en el gasto ruso (Sputnik/Alexéi Nikolsky/Kremlin/archivo)

¿Qué se espera para 2026?

Las nuevas medidas fiscales pueden generar un efecto en cadena que lleve a una mayor caída de la demanda. El IVA aumentará los costes de producción, que junto con la crecida de las tasas impositivas, disparará los precios del producto final.

Según el economista opositor ruso Ígor Lipsits, los mayores afectados serán las pymes y defiende que estas medidas aumentarán la economía sumergida.“Es algo tradicional, cuando el Estado arrastra a Rusia al precipicio, mientras la gente corriente trata de salvarse escurriéndose de su mano”, señala.

Las pymes rusas están preocupadas por la situación, ya que los cambios afectan considerablemente a su negocio, que generalmente opera con márgenes de beneficios pequeños y cada vez lo tienen más difícil para competir con las empresas chinas.Mientras tanto, el fuerte rublo, que se fortaleció un 45 % a lo largo del año -una apreciación jamás vista en los últimos 30 años-, genera en realidad problemas para la economía militar, según Bloomberg.

Si la tendencia alcista continúa, el enfriamiento de la economía rusa podría derivar en estanflación, es decir, un estancamiento económico al mismo tiempo que una cuantiosa subida de precios.

De este modo, los expertos prevén que para el próximo año aumente la disputa entre las autoridades económicas que apoyan la fuerte política monetaria con el objetivo de bajar la inflación, como es el caso del Banco Central ruso, y los partidarios de rebajar el rublo para favorecer el clima de inversión, como la patronal rusa -el jefe de Nornickel, Vladímir Potanin, pidió este viernes un tipo de interés del 6 % frente al 16 % actual- y Sberbank, el mayor banco del país.

El caso Jet Set o la tragedia inolvidable que estremeció a República Dominicana/ Senasa: 90 días de indagación que llevó al arresto de 10 personas

Un colapso provocado por el descuido, mientras el grito de justicia comprenden las marcas imborrables de la tragedia que sacudió la nación.

Elkys CruzSanto Domingo, RD 

El 8 de abril de 2025 no fue una fecha común ni para República Dominicana ni para el resto del mundo. Ese día el corazón del país se estremeció con un despertar aterrador, provocado por la peor pesadilla registrada durante este año: el derrumbe del Jet Set Club.

Lo que prometía ser una noche de euforia se convirtió en horror. El techo de la icónica discoteca de Santo Domingo se desplomó sobre una multitud que disfrutaba de una fiesta, con el merenguero Rubby Pérez. Sin imaginar que esta sería la última velada de sus vidas.

Al día de hoy, en los barrios aún resuenan sus épicos éxitos: “Volveré”, “Buscando tus besos”, “No voy a llorar”, “Tú vas a volar”, “Enamorado de ella”, “De color de rosa” y “Sobreviviré”.

Un hecho inolvidable que dejó secuelas físicas y psicológicas. 236 sueños sepultados. Vidas que en su mayoría quedaron aplastadas por los escombros del centro nocturno.

Ocho meses después, los dolientes aún intentan asimilar la pérdida de sus seres queridos. La tragedia dejó hogares incompletos: sin madres, padres, hermanos, abuelos y tíos. Esposas sin sus cónyuges, padres sin hijos y otros sin amigos.

Al cierre de este 2025, los parientes de las víctimas atraviesan por primera vez las festividades navideñas y fechas especiales sin la presencia de quienes ya no están.

minutos cruciales

Aquella madrugada, el ambiente se cargó de tensión, tristeza y preocupación. Las calles aglomeradas de familiares y allegados que lloraban desconsolados la dura realidad.

En un instante, el eco de risas se silenció, dejando un vacío palpable en cada rincón del país. Allí, el pueblo dominicano sintió haber conocido y perdido a un ser querido.

Mientras esto sucedía, las autoridades y brigadas de búsqueda sacaban cadáveres, personas con vidas y escombros.

Los lesionados eran trasladados en ambulancias a los centros de salud, mientras aquellos que eran sacados cubiertos en sábanas blancas, ya su significado era evidente.

un grito de justicia

Con el luto irremediable de la nación, en pocos días los velatorios no se hicieron esperar.

Según la lista oficial de defunciones, once eran venezolanos, cuatro norteamericanos y dos francesas.

De Colombia, Haití, Italia y Costa Rica, se registró una persona por país. Mientras que el resto de los fallecidos eran oriundos de República Dominicana. Para sumar un total de 236 cuerpos sin vida.

un tema sobre la mesa

En pocos días se publicaron informaciones donde se aseguraba que los principales culpables de la tragedia eran los propietarios del Jet Set, los hermanos Antonio y Maribel Espaillat. Ante esto, la réplica de la información no se hizo esperar.

En menos de dos meses del evento, las denuncias estallaron en la fiscalía del Distrito Nacional contra los Espaillat.

Los días posteriores al siniestro estuvieron centrados en las acciones penales contra los dueños del centro nocturno. Un caso que desde su génesis fue declarado “complejo” y de “homicidio involuntario”.

El 19 de junio, el Tribunal de Atención Permanente del Distrito Nacional realizó el juicio sobre el caso Jet Set. Se puso en libertad a los hermanos Espaillat, bajo la condición del pago de RD$50 millones, incluyendo impedimento de salida y presentación periódica; pero sin prisión preventiva. Un veredicto dado por la jueza Fátima Veloz.

Pese a la magnitud de la tragedia y la cantidad de fallecidos, el pueblo dominicano continúa exigiendo justicia. Revelando la inconforme con la decisión de la magistrado. Dictamen que ha sido criticado por abogados y fiscales.

Por eso, entre testimonios de familiares, querellas, apelaciones y peritajes que avalan fallas estructurales y la negligencia de los propietarios, el caso Jet Set continúa en los tribunales, aunque enfrentando constantes aplazamientos.

A la espera de una nación que clama “justicia”, los implicados se preparan para ir a juicio preliminar el 12 de enero de 2026.

Pero ¿cómo llegó el caso Jet Set a esta decisión penal? Listín Diario muestra un registro de lo sucedido hasta el momento.

parte legal

Luego de la libertad de los propietarios del Jet Setel Ministerio Público (MP) ha permanecido presentado recursos de apelación para esclarecer las causas del colapso y probar la responsabilidad de los hermanos Espaillat.

La pesquisa reveló que, durante 14 años, el techo del Jet Set duplicó capacidad de peso sin evaluación especializada.

Hermanos Espaillat en el Palacio de Justicia de Ciudad Nueva.

Hermanos Espaillat en el Palacio de Justicia de Ciudad Nueva.Leonel Matos

 

Por lo que la sobrecarga excesiva fue la causa principal del desplome.

En adición, desde 2024 el techo presentaba problemas de filtraciones y caída de escombros bajo el conocimiento de los dueños de la discoteca.

Se recuerda que la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie) también presentó un informe sobre la situación. Incluso, peritos extranjeros participaron en la evaluación de los escombros.

El 8 de agosto, con 26 denuncias, no se logró cambiar la medida de coerción contra los Espaillat, ratificando el veredicto del pasado 19 de junio.

Para el 29 de septiembre, los hermanos Espaillat solicitaron al Tercer Juzgado de Instrucción un nuevo peritaje técnico para determinar las causas del colapso del Jet Set, pero la petición fue declinada.

En octubre el caso reflejó una pausa. Sin embargo, en noviembre los recursos penales presentados por el Ministerio Público recalcaban la acusación.

Para el 14 de noviembre, el juez del Tercer Juzgado de la Instrucción, Amauris Martínez, declinó la petición de la defensa, remitiéndola al juez del Primer Juzgado de la Instrucción, Raymundo Mejía.

Al día siguiente, el Mejía fijó para el 12 de enero de 2026 la audiencia preliminar contra los hermanos Espaillat.

Mientras que, el 30 de noviembre, víctimas de la tragedia emitieron una nueva acusación en el caso Jet Set, incluyendo a Ana Grecia López, madre de Maribel y Antonio Espaillat.

Pese a que López figura en el Registro Mercantil como representante de Inversiones E y L, S.R.L., empresa propietaria de la famosa discoteca.

Asimismo, se notificó que la audiencia de esta querella comenzará a ventilarse a principios del año próximo.

Abogados 

Calificación jurídica

Las víctimas.
El MP solicitó prisión preventiva para Antonio Espaillat y arresto domiciliario para Maribel. Mientras los abogados de las víctimas solicitaron modificar la calificación jurídica de “homicidio involuntario” a “homicidio voluntario”. Tras estas pruebas, la familia Espaillat notificó que entre el 2 de mayo y el 12 de junio se habían firmado más de 40 acuerdos de compensación económica y apoyo humano con las víctimas. Acción que disminuyó el número de querellas.

Senasa: 90 días de indagación que llevó al arresto de 10 personas

Personas ligadas al seguro fueron invitadas a diversos programas y continuaron denunciando irregularidades en esa institución pública.

El Ministerio Público informó que colocaba el nombre de “Operación Cobra” a este caso, además de que se había arrestado a Santiago Hazim,entre otras personas implicadas en el caso Senasa.

El Ministerio Público informó que colocaba el nombre de “Operación Cobra” a este caso, además de que se había arrestado a Santiago Hazim,entre otras personas implicadas en el caso Senasa.Listín Diario

Yudelka DomínguezSanto Domingo, RD 

El 8 de septiembre de 2025, el presidente Luis Abinader indicó, durante su participación en LA Semanal, que desde noviembre de 2024, la Procuraduría General de la República, realizaba una investigación en torno a una serie de irregularidades que se habían presentado en el Seguro Nacional de Salud (Senasa).

Las declaraciones del mandatario surgieron ante cuestionamientos y denuncias, iniciadas en junio de este año, de que se había generado un déficit y cobros irregulares en esa aseguradora.

A pesar de esto, el Ministerio Público no se refirió en ningún momento a una investigación sobre este caso hasta este mes de diciembre cuando fueron arrestadas las 10 personas involucradas en este desfalco contra el Estado dominicano que, hasta el momento, alcanza una cifra de 15,000 millones de pesos.

El 13 de septiembre de 2025, a través de una rueda de prensa, Félix Reyna, vocero de la Presidencia, informó que el superintendente de Salud y Riesgos Laborales (Sisalril), Miguel Ceara Hatton, y el nuevo director del Senasa, Edward Guzmán, entregaban a Yeni Berenice Reynoso, en la Procuraduría General, un informe “por instrucciones de Luis Abinader” que contenía “graves hallazgos de irregularidades” que fueron detectadas “en el marco de sus funciones” y el mismo era recibido para “los fines correspondientes de investigación y actuación del Ministerio Público”.

Desde ese momento el Ministerio Público inició de forma pública las investigaciones en torno a este caso, lo que resultó con el arresto y luego imposición de 18 meses de medida de coerción en contra de Santiago Marcelo F. Hazim Albainy, exdirector de Senasa desde el 2020-2025; Gustavo Enrique Messina Cruz, exgerente financiero; Francisco Iván Minaya Pérez, exgerente de servicios de Salud; Germán Rafael Robles Quiñones, exconsultor jurídico; además de los suplidores Rafael Luis Martínez HazimAda Ledesma Ubiera y Ramón Alan Speakler Mateo.

Mientras que en contra de Cinty Acosta Sención, Heidi Mariela Pineda Perdomo y Eduardo Read Estrella, quienes también ofrecían servicios al Senasa, el juez Rigoberto Sena, del juzgado de Atención Permanente del Distrito Nacional, impuso arresto domiciliario, garantías económicas e impedimento de salida del país.

¡por qué inició la investigación del mp?

A finales de junio, el día 25, el Partido Fuerza del Pueblo denunció que Senasa sufría una grave crisis administrativa y gerencial, asegurando que el mismo estaba quebrado. De igual forma, tres días después, el 28, Waldo Ariel Suero, presidente del Colegio Médico Dominicano en ese momento, indicó que existían atrasos en los pagos que recibían los médicos y las clínicas privadas del Senasa.

Abinader fue cuestionado sobre esto en LA Semanal y negó el déficit indicando que “se necesitan más recursos”, que en 2024 se había aportado dinero y este año también se haría.

El 4 de julio, Senasa anunció a las cadenas de farmacias que se suspendería el servicio a domicilio con el seguro médico por un proceso de revisión y regulación de datos.

Sumado a esto, la Cámara de Cuentas informó, el 7 de julio, que realizaba dos auditorías al Seguro Nacional de Salud, desde el 2017 al 2024, y que las mismas estarían listas para septiembre.

Un mes y días después, el 15 de agosto, la Dirección General de Contrataciones Públicas (DGCP), anuló la contratación que tenía Senasa con la empresa Farmacard, S.R.L., por violar lo dispuesto en la Ley Núm. 340-06 sobre Compras y Contrataciones Públicas y sus modificaciones.

Santiago Hazim, exdirector de Senasa, sale cabizbajo de la sala de audiencia.

Santiago Hazim, exdirector de Senasa, sale cabizbajo de la sala de audiencia.Jorge Martínez/LD.

 

En medio de la continuación de denuncias de irregularidades en el Seguro Nacional de Salud, el presidente Abinader, a través del decreto 461-25, del 17 de agosto de este año, designó a Edward Guzmán, como nuevo director de Senasa y dejó a Santiago Hazim sin ningún cargo dentro del gobierno.

Desde principios de septiembre, las periodistas Nuria Piera, Edith Febles y Julissa Céspedes iniciaron con la publicación de reportajes e informaciones sobre contratos millonarios con empresas privadas a través del régimen subsidiado y otras regularidades de informaciones que les fueron suministradas.

Personas ligadas al seguro fueron invitadas a diversos programas y continuaron denunciando irregularidades en esa institución pública.

El 8 de septiembre, Abinader volvió a referirse en LA Semanal al caso y ahí indicó que desde noviembre de 2024, el Gobierno había solicitado una investigación en este caso. Cinco días después depositó ante la Procuraduría, el informe que había preparado la Cámara de Cuentas y la Sisalril sobre “graves irregularidades” en la gestión de Santiago Hazim.

La situación ocasionó que Hazim, el 24 de septiembre, hiciera un video, junto a su abogado Miguel Valerio, indicando que en noviembre de 2024 acudió ante el Ministerio Público, a través de la Consultoría Jurídica del Senasa, a depositar una denuncia formal que “evidenciaban un esquema de fraude millonario basado en la manipulación del sistema de autorizaciones de procedimientos médicos”.

Sobre este esquema de un call center paralelo, la periodista Julissa Cespedes, había realizado un reportaje especial, el 14 de septiembre.

En el audiovisual, Hazim solo optó por referirse a esta denuncia durante su gestión y no hizo referencia a ninguna de las otras acusaciones que levantaban los reportajes e informaciones reveladas por la prensa.

“Siempre obré con honradez y responsabilidad. Voy a dar la cara en cualquier escenario que se me requiera”, dijo. Luego de ahí, las informaciones sobre el desfalcó en Senasa continuaban en los diferentes medios de comunicación a través de informaciones y publicaciones.

El 20 de noviembre, director general de Persecución del Ministerio Público, Wilson Camacho, aseguró que “pronto habrá noticias” sobre el proceso judicial que involucraba el fraude en esa institución.

Pocos días después, el sábado 6 de diciembre, Santiago Hazim acudió a la Procuraduría General de la República, junto a su abogado, y quedó detenido, también ese día se informó del arresto de otras personas.

Proceso judicial 

Diez personas

“Operación Cobra”
El Ministerio Público informó que, colocaba el nombre de “Operación Cobra” a este caso, además de que se había arrestado a Santiago Hazim, Gustavo Enrique Messina Cruz, Germán Rafael Robles Quiñones, Francisco Iván Minaya Pérez, Eduardo Read Estrella, Cinty Acosta Sención, Ramón Alan Speakler Mateo y Ada Ledesma Ubiera.

Title
.