De acuerdo con funcionarios de Estados Unidos, el traslado de la premio Nobel de la Paz se realizó el martes, evitando cualquier anuncio previo que pudiera poner en riesgo su integridad: “Mucha gente arriesgó su vida”
10 Dic, 2025
La líder opositora venezolana y premio Nobel María Corina Machado salió de Venezuela en barco rumbo a Curazao, según informaron funcionarios estadounidenses. La decisión de mantener en secreto los detalles del viaje respondió a la necesidad de resguardar su seguridad, una medida coordinada por sus aliados más cercanos.
De acuerdo con los funcionarios de Estados Unidos, el traslado de Machado se realizó el martes, evitando cualquier anuncio previo que pudiera poner en riesgo su integridad. La operación fue cuidadosamente planificada, y la información sobre su salida solo se divulgó una vez que la dirigente se encontraba fuera del territorio venezolano.
El entorno de María Corina Machado optó por no hacer público el viaje hasta que se completara, priorizando la protección de la opositora frente a posibles amenazas.
La líder opositora venezolana confirmó que está en viaje a Oslo.
En diálogo telefónico con Jørgen Watne Frydnes, presidente del Comité Noruego del Nobel, Machado señaló: “Bueno, en persona, les contaré lo que tuvimos que pasar, y tanta gente que arriesgó su vida para que yo pudiera llegar a Oslo. Y les estoy muy agradecida y esto es una muestra de lo que significa este reconocimiento para el pueblo venezolano. Quiero que lo sepan. Así que empecemos porque tengo que volar ahora mismo. Tengo que subir al avión”.
Y siguió: “Estimado Jørgen, ante todo, en nombre del pueblo venezolano, quiero agradecer una vez más al Comité Noruego del Nobel por este inmenso reconocimiento a la lucha de nuestro pueblo por la democracia y la libertad. Nos sentimos muy emocionados y muy honrados, y por eso me entristece mucho informarle que no podré llegar a tiempo a la ceremonia. Pero estaré en Oslo, camino a Oslo ahora mismo“, confirmó la líder opositora.
El presidente del Comité Noruego del Nobel, Jorgen Watne Frydnes, habla durante la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz en el Ayuntamiento de Oslo, Noruega, el 10 de diciembre de 2025. Stian Lysberg Solum/NTB/via REUTERS
La entrega del Premio Nobel de la Paz 2025 a María Corina Machado, fue recibido por su hija Ana Corina Sosa Machado en Oslo ya que los tiempos de viaje no coincidieron para que la líder opositora llegara a tiempo para la ceremonia.
Machado envió un discurso que fue leído por su hija, en el que situó el relato en la travesía colectiva de su país.
“He venido a contarles una historia, la historia de un pueblo y su larga marcha hacia la libertad. Esa marcha me trae hoy aquí, como una voz entre millones de venezolanos que se han levantado una vez más para reclamar el destino que siempre les ha pertenecido”, afirmó María Corina Machado en sus palabras.
La líder opositora reconstruyó la identidad venezolana a partir de su historia y de la diversidad de sus raíces.
“Venezuela nació de la audacia, moldeada por una fusión de pueblos y culturas. De España heredamos una lengua, una fe y una cultura que se hermanaron con nuestras raíces ancestrales indígenas y africanas”, recordó Machado, subrayando el carácter fundacional de la primera constitución republicana del mundo hispano en 1811.
“Allí afirmamos una idea radical: que cada ser humano posee una dignidad soberana. Esa constitución consagró la ciudadanía, los derechos individuales, la libertad religiosa y la separación de poderes”, sostuvo.
Por su parte, Watne Frydnes, acusó este miércoles a una red de regímenes autoritarios y grupos aliados —incluidos Cuba, Rusia, Irán, China y Hezbollah— de proporcionar al régimen venezolano de Nicolás Maduro los medios para fortalecer su aparato de control y represión.
Frydnes destacó cómo los regímenes autocráticos están aprendiendo unos de otros y compartiendo herramientas de coerción.
“Los regímenes autoritarios aprenden unos de otros. Comparten tecnologías y sistemas de propaganda,” afirmó Frydnes en su discurso en el Ayuntamiento de Oslo.
Ana Corina Sosa Machado, hija de la líder opositora venezolana María Corina Machado, pronuncia un discurso al recibir el Premio Nobel de la Paz en nombre de su madre, en Oslo, Noruega. 10 de diciembre de 2025. REUTERS/Leonhard Foeger
“Detrás de Maduro están Cuba, Rusia, Irán, China y Hezbolá, que proporcionan armas, sistemas de vigilancia y vías de supervivencia económica. Hacen que el régimen sea más robusto y más brutal,” sentenció Frydnes ante los asistentes.
La aseveración fue parte de un discurso en el que Frydnes condenó la situación de Venezuela, calificándola de Estado “brutal y autoritario” sumido en una profunda crisis humanitaria y económica. El Comité documentó una larga lista de abusos y violaciones de derechos humanos, incluyendo casos de tortura sistemática y la detención de más de 200 menores tras las elecciones de 2024.
Frydnes lamentó que la comunidad internacional a menudo diera la espalda a los venezolanos que luchan por la democracia. Mencionó que algunos observadores se aferraron a “viejas narrativas” al ver a Venezuela como una lucha contra el imperialismo o como una competencia entre superpotencias, cometiendo una “traición moral a quienes de hecho viven bajo este régimen brutal.”
El presidente del Comité Nobel instó directamente al presidente Maduro a “aceptar los resultados electorales y renunciar a su cargo,” sentando así las bases para una “transición pacífica hacia la democracia.” Este llamamiento fue recibido con un prolongado aplauso de los dignatarios y líderes mundiales presentes, que incluyeron a los reyes Harald V y Sonia de Noruega, el líder opositor Edmundo González, y los presidentes de Argentina, Javier Milei; de Panamá, José Raúl Mulino; y de Paraguay, Santiago Peña.
El ex mandatario está involucrado en el caso de un presunto desfalco millonario de recursos públicos destinados al desarrollo de comunidades indígenas y campesinas
El ex presidente de Bolivia, Luis Arce, fue arrestado en horas de la tarde de este miércoles por efectivos de seguridad en cumplimiento de una orden de la Fiscalía por una causa abierta por corrupción en el caso vinculado al Fondo Indígena, confirmó la ex ministra de Presidencia, María Nela Prada.
Según pudo conocer Infobae, el ex mandatario está involucrado en el caso de un presunto desfalco millonario de recursos públicos destinados al desarrollo de comunidades indígenas y campesinas. Surgió durante el gobierno de Evo Morales (2006-2019), durante su gestión como ministro.
Según la indagación, cuando Arce era ministro de Economía presuntamente autorizó desembolsos estatales a cuentas particulares, entre ellas la de la ex diputada Lidia Patty, actualmente detenida en el penal de Obrajes.
El llamado caso Fondo Indígena es considerado uno de los mayores escándalos de corrupción de la historia reciente de Bolivia. El Fondo de Desarrollo Indígena Originario Campesino (Fondioc) administraba el 5% del Impuesto Directo a los Hidrocarburos con el objetivo de financiar proyectos productivos en territorios rurales. Entre 2006 y 2014 recibió más de 3.197 millones de bolivianos, equivalentes a unos 460 millones de dólares.
El directorio del Fondo estaba conformado por varios ministerios —entre ellos el de Economía, encabezado entonces por Arce— y por organizaciones sociales afines al MAS. Esa estructura buscaba integrar representación indígena y campesina dentro del Estado, pero terminó generando un sistema con controles débiles y alta discrecionalidad en la asignación de recursos.
El secretario técnico del Filac, el colombiano Gabriel Muyuy (d), y el vicecanciller de Bolivia, Freddy Mamani Machaca, fueron registrados este lunes al presentar la decimoquinta Asamblea General del Fondo para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas de América Latina y el Caribe (Filac), en La Paz (Bolivia) EFE/Martín Alipaz
Las irregularidades comenzaron a documentarse en 2015, cuando la Contraloría General del Estado detectó 153 proyectos inconclusos o inexistentes, con un daño económico inicial de 71 millones de bolivianos, aproximadamente 10 millones de dólares. Auditorías posteriores ampliaron el universo de observaciones a más de 1.000 proyectos y elevaron el cálculo del perjuicio a más de 182 millones de dólares.
Los investigadores identificaron un patrón de desembolsos sin respaldo técnico ni financiero, pagos a cuentas personales de dirigentes y fraccionamientos contrarios a norma. También se detectaron proyectos aprobados pese a la ausencia de documentación básica o sin verificación de avance, lo que profundizó la crisis de credibilidad del Fondo y expuso debilidades estructurales en el manejo de recursos públicos.
El año 2014 —un ciclo electoral clave para el oficialismo— agravó el cuadro. A pesar de que el Fondo enfrentaba deudas superiores a 310 millones de bolivianos, se autorizaron desembolsos por 575 millones. Diversas denuncias sostuvieron que parte de ese dinero habría sido utilizado para actividades políticas, como movilizaciones masivas, lo que incrementó la presión sobre el gobierno y motivó la intervención del Fondo al año siguiente.
El estallido del caso estuvo marcado por la denuncia interna del entonces director ejecutivo, Marco Antonio Aramayo, quien alertó sobre proyectos fantasma, sobrecostos y desvíos sistemáticos. Su posterior procesamiento y muerte bajo custodia estatal provocaron un debate nacional sobre responsabilidades institucionales y sobre el uso político de la persecución penal.
La causa que hoy alcanza a Arce deriva de su rol dentro del directorio y de su participación en decisiones administrativas durante los años en los que se consolidó el esquema irregular. La Fiscalía busca determinar si hubo omisiones, autorizaciones o avales que facilitaron el patrón de desvío, aunque hasta el momento no se ha difundido un cálculo oficial del daño atribuible directamente al ex mandatario.
La detención ocurre en un contexto de fuerte fractura dentro del Movimiento al Socialismo, dividido desde 2023 entre los sectores de Evo Morales y de Arce. La ofensiva judicial acentúa esa ruptura y reconfigura el escenario político boliviano en un momento de incertidumbre institucional, con múltiples causas abiertas ligadas a la gestión de recursos públicos durante el periodo de mayor hegemonía del MAS.
Publican mandamiento de aprehensión a Luis Arce
El expresidente boliviano fue detenido este miércoles en La Paz.
Luis Arce.Gettyimages.ru
La Fiscalía General de Bolivia publicó este miércoles el mandamiento de aprehensión al expresidente Luis Arce tras su detención en la ciudad de La Paz.
En el documento, se acusa al exmandatario del delito de “incumplimiento de deberes y conducta antieconómica“. “Todo con el objeto de asegurar su sometimiento a las investigaciones del presente proceso y en su caso a Juicio Oral, por existir en su contra suficientes indicios de que es autor del delito sindicado”, reza.
¿De qué lo acusan?
Arce fue detenido como parte de una investigación sobre el presunto desfalco al Fondo de Desarrollo para los Pueblos Indígenas Originarios y Comunidades Campesinas (Fondioc).
La Contraloría General del Estado detectó inexistencia de documentación y proyectos fantasma en el Fondioc. Una trama por la cual también fue retenida la exdiputada, Lidia Patty.
Es un caso abocado a la etapa de Arce como ministro de Economía y Finanzas. Se le acusa de haber permitido el desembolso de dinero del Fondioc a cuentas personales, refiere la prensa local.
Pie de foto,El presidente de Rusia, Vladimir Putin, junto al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en el Kremlin, Moscú, el 7 de mayo de 2025. Fuente de la imagen,Getty Images
Cuando Hugo Chávez llegó al poder en 1999 tejió alianzas estratégicas con China y Rusia para impulsar su visión de un mundo multipolar y contrarrestar la influencia de Estados Unidos.
Esas relaciones resultaron clave en 2019, cuando el sucesor de Chávez, Nicolás Maduro, enfrentó una grave crisis de legitimidad tras unas elecciones marcadas por acusaciones de fraude: ambas potencias rechazaron entonces el reconocimiento internacional del líder opositor Juan Guaidó, quien se había declarado presidente interino.
Pekín y Moscú le dieron incluso apoyo económico y militar a Maduro.
Seis años después, Maduro atraviesa una nueva crisis —la más grave en sus más de 12 años de gobierno— pero ni China ni Rusia han mostrado disposición a apoyarlo más allá de llamados generales a la calma y a la no injerencia.
Todo apunta a que, esta vez, Maduro está solo frente a lo que él ha denunciado como un intento de derrocarlo.
Desde septiembre, el gobierno de Donald Trump ha desplegado unos 15.000 soldados y más del 20% de la capacidad combativa de la Armada de Estados Unidos en aguas del Caribe frente a las costas de Venezuela, incluyendo el portaaviones más grande y sofisticado del mundo.
Trump ha dicho que su objetivo es combatir el narcotráfico, pero analistas concuerdan con Maduro en que probablemente la meta final de Washington es impulsar un cambio de régimen en Venezuela.
Un respaldo que se limita a la retórica
Fernando Reyes Matta, director del Centro de Estudios sobre China de la Universidad Andrés Bello de Chile, estima que la situación de Maduro es crítica.
“Le queda poco tiempo. Los respaldos que tuvo en el pasado ya no están allí en términos reales, más allá de ciertas declaraciones retóricas”, le dice a BBC Mundo.
Maduro solicitó a finales de octubre asistencia a Rusia y a China para mejorar sus capacidades militares, según reportó inicialmente The Washington Post.
El diario estadounidense obtuvo a finales de octubre documentos internos del gobierno de EE.UU. que afirman que Venezuela le pidió específicamente ayuda a Moscú para reparar aviones de combate Sukhoi, de fabricación rusa, mejorar los sistemas de detección de radares y la entrega de misiles.
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Pie de foto,Durante la crisis política de 2018, Rusia envió a Venezuela dos bombarderos supersónicos Tupolev 160 (TU-160) o “Cisne Blanco”, además de más de 100 pilotos y militares rusos para apoyar al gobierno de Maduro.
Poco después de que saliera a la luz el reporte, al portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, lo interrogaron sobre si Moscú estaba brindando ayuda a Caracas. Él se limitó a decir que su país mantenía contacto constante con Venezuela y se negó a dar más detalles.
Por su parte, la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, expresó en rueda de prensa su “firme apoyo a las autoridades venezolanas en la defensa de la soberanía nacional”.
“Una agresión directa agravará la situación en lugar de resolver los problemas que tienen todo el potencial de resolverse legal y diplomáticamente dentro del marco jurídico”, agregó Zajárova.
Y este 7 de diciembre, la agencia rusa de noticias Tass informó que el viceministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Sergey Ryabkov, le dijo que el país se mantiene “hombro con hombro” con Venezuela.
“”Expresamos nuestra solidaridad con Venezuela, con quien recientemente firmamos un acuerdo de asociación estratégica y cooperación. ” cita la agencia Tass.
“Apoyamos a Venezuela, como ella nos apoya, en muchos ámbitos. En estos momentos difíciles, nos solidarizamos con Caracas y los líderes venezolanos. Esperamos que la administración Trump se abstenga de agravar la situación y llevarla a un conflicto a gran escala. La instamos a que así lo haga”, agrega.
Pero estas reacciones distan mucho de lo ocurrido en 2018, cuando Rusia envió a Venezuela más de 100 pilotos y militares rusos y dos bombarderos con capacidad nuclear como una demostración de fuerza y apoyo frente a Estados Unidos, que acababa de desconocer los resultados favorables a Maduro dados por el Consejo Nacional Electoral, controlado por gente cercana a él.
Otras prioridades
Reyes Matta, quien también fue embajador de Chile en China durante el primer gobierno de Michelle Bachelet (2006-2010), asegura que Venezuela dejó de ser un tema importante para Pekín y Moscú en el contexto geopolítico actual y aún más tras la llegada de Trump a la Casa Blanca.
“No existen razones hoy ni para Rusia ni para China para jugárselas defendiendo a Venezuela teniendo en cuenta otros problemas que tienen, como Rusia y su guerra en Ucrania y China tratando de convivir en el escenario internacional con el presidente Trump”, añade.
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Pie de foto,Donald Trump y Xi Jinping se reunieron en Busan, Corea del Sur, en octubre, tras lo cual acordaron una tregua arancelaria. Estados Unidos decidió reducir a la mitad un arancel del 20% con el objetivo de que se redujera el flujo de fentanilo desde China hacia EE.UU.
Desde la invasión a gran escala de Ucrania en 2022, Rusia ha destinado enormes recursos financieros y activos militares a una guerra que ha drenado sus finanzas y sus fuerzas armadas.
También ha desencadenado una serie de sanciones de parte de Occidente.
Todo esto se traduce en menos dinero y armas para aliados ideológicos que probablemente han pasado a segundo plano para el presidente ruso Vladimir Putin.
“Ni Rusia va a arriesgarse a recibir más sanciones de las que ya tiene ni China va a arriesgarse a que le impongan más aranceles por defender a Maduro”, le dice a BBC Mundo Vladimir Rouvinski, director del Laboratorio de Política y Relaciones Internacionales (PoInt) de la Universidad Icesi en Cali, Colombia.
Las relaciones entre Estados Unidos y China han estado marcadas por tensiones comerciales desde que Donald Trump asumió la presidencia y anunció aranceles a múltiples países.
Aunque la situación parecía complicada, una reunión entre Trump y Xi Jinping a finales de octubre en Corea del Sur, que fue calificada como positiva por ambos líderes, abrió la puerta a posibles acuerdos.
EE.UU. redujo a la mitad un arancel del 20% sobre productos chinos vinculado al control del flujo de fentanilo, aunque los aranceles sobre otros bienes chinos se mantienen, con un promedio cercano al 50%.
Para Pekín, probablemente defender a Maduro signifique poner en riesgo estos avances sin muchos beneficios más allá de ideológicos.
China ha reevaluado su apoyo a Maduro
Según los documentos oficiales filtrados obtenidos por The Washington Post, Maduro también le envió una carta al presidente chino, Xi Jinping, solicitando “una mayor cooperación militar” para contrarrestar “la escalada entre Estados Unidos y Venezuela”.
En la carta, Maduro pidió al gobierno chino que acelerara la producción de sistemas de detección de radar por parte de las empresas chinas, presumiblemente para que Venezuela pudiera mejorar sus capacidades.
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Pie de foto,Venezuela ha comprado equipamiento militar chino por cientos de millones de dólares desde 2005.
Por muchos años, los préstamos chinos a Venezuela fueron esenciales para la inversión y el desarrollo de la economía del país.
De hecho, desde mediados de los años 2000 hasta 2016, Venezuela fue en el principal receptor de préstamos chinos en América Latina.
Según el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR), Caracas recibió durante ese periodo aproximadamente entre US$50.000 y US$60.000 millones en financiación.
Estos préstamos, que representaron más del 40% del total en América Latina provenientes de China, convirtieron a Venezuela en un elemento clave para la expansión de la influencia china en Latinoamérica.
Pero el colapso económico del país y el deterioro de su industria petrolera han hecho que Pekín reevalúe cuánto apoyo quiere darle a Nicolás Maduro.
En los últimos años, China ha reducido la concesión de nuevos préstamos y ahora se concentra principalmente en garantizar el reembolso de préstamos anteriores.
Rouvinski estima que China no quiere dañar de antemano la relación que pueda tener con un futuro gobierno de transición.
“Creo que China está dispuesta a negociar con cualquier gobierno que eventualmente reemplace a Maduro y considera que apoyar demasiado a Maduro ahora podría traerle consecuencias negativas cuando el régimen caiga”, añade.
Recientemente, en su programa de radio Con Maduro, el mandatario venezolano aseguró que China “apoya públicamente el derecho de Venezuela a ejercer su soberanía y a la paz”.
“Maduro está completamente solo”
El director del Centro de Estudios Latinoamericanos sobre China de la UAB, Fernando Reyes Matta, sostiene que los eventos políticos ocurridos en Venezuela el año pasado también han influido en el cambio de postura de Moscú y Pekín respecto al país.
“Yo no creo que ninguno de los dos países esté dispuesto a apoyar a un régimen que cuenta con tan poco respaldo interno. Además, tanto Rusia como China saben que la última elección presidencial tuvo características fraudulentas muy evidentes”, afirma.
La elección de julio del año pasado estuvo marcada por serias acusaciones de fraude. Aunque el Consejo Nacional Electoral (CNE), controlado por el oficialismo, proclamó la victoria de Nicolás Maduro, no presentó pruebas ni datos desglosados como se había hecho en procesos anteriores.
A esto se sumó que la oposición, liderada por María Corina Machado —recientemente galardonada con el Premio Nobel de la Paz—, publicó actas electorales que indicaban que el candidato opositor Edmundo González había resultado ganador.
“Esta vez, Maduro está completamente solo”, subraya el politólogo ruso Vladimir Rouvinski. “Puede que Rusia y China sigan criticando la intervención estadounidense, pero no están dispuestos a ir más allá”, concluye.
La respuesta de ambos países deja en evidencia que el gobierno de Nicolás Maduro ya no puede contar con el respaldo absoluto de estas dos potencias que jugaron un papel importante en crisis pasadas.
Esta vez, la subsistencia de Maduro y su círculo probablemente dependerá más de su propia capacidad para resistir y de qué tan decidido está el presidente Donald Trump en continuar su campaña en su contra, pues lo señala de ser el líder del Cartel de los Soles, un grupo que recientemente ha sido designado como organización terrorista.
El director del Instituto Nobel, Kristian Berg Harpviken, dijo que la líder opositora venezolana María Corina Machado no estará en Oslo para recoger el Nobel de la Paz y que ignora su paradero.
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La líder opositora venezolana María Corina Machado no estará este miércoles (10.12.2025) en Oslo para recoger el premio Nobel de la Paz de este año, confirmó a la televisión pública noruega NRK el director del Instituto Nobel, Kristian Berg Harpviken.
“Desgraciadamente todavía no está en Noruega y tampoco estará en el escenario del Ayuntamiento de Oslo a las 13.00 (12.00 GMT) hoy, cuando comience la ceremonia”, declaró Harpviken, y dijo que será la hija de Machado, Ana Corina Sosa, quien recoja el premio en su lugar y lea el discurso de aceptación del galardón.
La presencia de Machado, que vive en paradero desconocido en Venezuela, era una incógnita este miércoles en Oslo, después de que el Instituto Nobel aplazase la víspera primero su rueda de prensa y finalmente la suspendiese horas después.
“La propia María Corina Machado ha declarado en entrevistas lo complicado que será el viaje a Oslo. Por lo tanto, en este momento no podemos proporcionar más información sobre cuándo y cómo llegará para la ceremonia del Premio Nobel de la Paz”, informó entonces la organización en un breve comunicado.
Machado había confirmado hace unos días al Instituto Nobel que viajaría a la capital noruega para recibir el premio, en la que sería su primera aparición pública desde enero pasado.
Su hermana, Clara Machado Parisca, dijo el martes en una entrevista desde Oslo con la emisora colombiana Blu Radio que la intención de la premio Nobel es “estar aquí con nosotros” y por eso la están esperando “con fe de que va a llegar muy pronto”.
En la capital noruega se encuentran también su madre, Corina Parisca, su hermana y su hija, Ana Corina Sosa, que estará acompañada en la ceremonia mañana por sus dos hermanos.
María Corina Machado en presencia virtual al recibir el Premio Vaclav Havel de Derechos Humanos del Consejo Europeo, en septiembre de 2024.Imagen: John Lamparski/Concordia Summit/Getty Images
Varios ganadores del Nobel de la Paz no acudieron a recogerlo
No es la primera vez que un galardonado con el Nobel de la Paz no acude a recogerlo el día de la entrega.
Cuando el chino Liu Xiaobo, entonces encarcelado, ganó el Nobel de la Paz en 2010, nadie acudió a recoger el premio. Se colocó una foto suya en el sillón destinado a él, y la actriz noruega Liv Ullmann leyó el discurso de aceptación.
En 2022, en cambio, el bielorruso Ales Bialiatski, uno de los tres galardonados con el Nobel de ese año y que permanecía en prisión, estuvo representado por su esposa, Natallia Pinchuk.
Y cuando lo hizo la iraní Narges Mohammadi, también encarcelada, en 2023, fueron sus hijos quienes viajaron a Oslo a recoger el premio y leer el discurso.
Aparte de los hijos de Machado, en Oslo se encuentran estos días varias figuras destacadas de la oposición al gobierno de Nicolás Maduro.
Entre ellos está Edmundo González Urrutia, candidato en las elecciones presidenciales del año pasado y exiliado en España desde septiembre de 2024, que viajó el martes a la capital noruega.
También se encuentran ya allí, invitados por la galardonada, los presidentes de Panamá, José Raúl Mulino; Argentina, Javier Milei, y se espera también la llegada del jefe de Estado de Paraguay, Santiago Peña, así como la del Ecuador, Daniel Noboa.
Los cuatro presidentes latinoamericanos serán recibidos este miércoles en audiencia por el rey de Noruega, Harald V, tras la ceremonia de entrega del premio y luego se reunirán por separado con el primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre.
CP (efe,a fp)
Ausencias forzadas: la historia de los Nobel de la Paz que no pudieron recibir su premio por prisión, censura o exilio
Las ausencias muestran un patrón: regímenes que restringen libertades y bloquean a quienes reciben reconocimiento internacional
La líder opositora venezolana María Corina Machado no asistirá a la ceremonia del Premio Nobel de la Paz (REUTERS/Gaby Oraa)
La líder opositora venezolana María Corina Machado, actualmente en la clandestinidad, se suma a la lista de ganadores del Premio Nobel de la Paz que no pudieron asistir a la ceremonia de Oslo. Varios laureados enfrentaron prisión, prohibiciones de viaje, persecución política o riesgo de represalias, por lo que enviaron representantes o dejaron una silla vacía como señal de protesta.
A continuación, se detallan los casos documentados por el Comité del Nobel y por los propios familiares y allegados de cada galardonado.
En 2023, la activista iraní Narges Mohammadi celebró su Nobel desde la prisión de Evin, en Teherán. Activistas y familiares confirmaron que Mohammadi, reconocida por su campaña contra el uso obligatorio del hijab y contra la pena de muerte en Irán, permaneció detenida durante la ceremonia.
La activista iraní Narges Mohammadi
Sus hijos gemelos, exiliados en Francia, la representaron en Oslo. Leyeron un discurso que ella había logrado sacar de forma clandestina desde su celda. Mohammadi permaneció encarcelada desde 2021 y obtuvo en diciembre de 2024 una licencia médica temporal, según su entorno. Uno de sus hijos declaró: “Mi madre pidió que su voz llegara a Oslo aunque no pudiera estar presente”.
En 2022, el activista bielorruso Ales Bialiatski tampoco asistió. El fundador de la organización de derechos humanos Viasna cumplía prisión en Bielorrusia y estaba representado por su esposa, Natalia Pinchuk.
El activista bielorruso Ales Bialiatski (AP)
Bialiatski había sido condenado a diez años por “tráfico de divisas”, cargo denunciado por organizaciones internacionales. Pinchuk afirmó en la ceremonia: “Ales continúa su lucha por los derechos humanos desde la cárcel.”
En 2010, la ausencia más simbólica fue la del disidente chino Liu Xiaobo. Condenado a once años por “subversión”, no recibió permiso para viajar. Su silla permaneció vacía en el escenario con el diploma y la medalla. Su esposa, Liu Xia, quedó bajo arresto domiciliario después de anunciarse el premio. Sus hermanos tampoco pudieron salir de China.
El destacado intelectual disidente Liu Xiaobo fotografiado durante una entrevista el 5 de marzo de 1995 (REUTERS/Will Burgess)
Liu, quien participó en las manifestaciones de Tiananmén de 1989, murió en 2017 de cáncer de hígado tras ser trasladado desde la prisión a un hospital. En su discurso leído por el comité, se recordó su frase: “No tengo enemigos y no tengo odio”.
En 1991, Aung San Suu Kyi ganó el Nobel mientras permanecía bajo arresto domiciliario en Myanmar. Aunque tenía permiso para viajar, se negó por temor a que la junta militar le impidiera volver al país. Sus hijos y su esposo la representaron y recibieron el premio.
Aung San Suu Kyi ganó el Nobel mientras permanecía bajo arresto domiciliario en Myanmar (REUTERS/Jorge Silva)
En el escenario, también se colocó una silla vacía como referencia explícita a su confinamiento. Su familia expresó: “Ella priorizó su compromiso con Myanmar por encima del reconocimiento internacional”.
En 1983, Lech Walesa, dirigente sindical polaco y fundador de Solidaridad, decidió no viajar a Oslo. Temía que las autoridades comunistas le negaran el reingreso a Polonia. Su esposa, Danuta, y uno de sus hijos lo representaron durante la ceremonia.
Lech Walesa, dirigente sindical polaco y fundador de Solidaridad (REUTERS)
Walesa indicó mediante un mensaje transmitido por sus allegados: “Mi lugar está con mis compañeros de trabajo en Polonia”.
En 1975, el físico soviético Andréi Sájarov tampoco recibió autorización para viajar. Las autoridades de la URSS le prohibieron salir del país. Su esposa, Elena Bonner, lo representó en Oslo. El Comité del Nobel destacó su “valiente compromiso personal con la defensa de los principios fundamentales de la paz entre los hombres”.
El premio de 1973 tuvo dos ausencias simultáneas. Henry Kissinger y Le Duc Tho habían sido seleccionados tras el acuerdo de alto el fuego en Vietnam. Le Duc Tho rechazó el premio alegando que el cese del fuego no se cumplió.
El físico nuclear soviético disidente Andrei D. Sajarov posaba sonriente tras conocer la noticia de que había sido galardonado con el Premio Nobel de la Paz 1975. EFE/svb./Archivo
Kissinger decidió no viajar para evitar protestas. El comité recordó la explicación oficial de Tho: “La paz aún no se estableció.”
Finalmente, en 1935, Carl von Ossietzky ganó el Nobel mientras estaba preso en un campo de concentración nazi. Había sido detenido tras la redada contra opositores luego del incendio del Reichstag. No pudo recibir el premio.
Posteriormente, un abogado estafó a su familia para quedarse con el dinero del Nobel y fue condenado a trabajos forzados. Von Ossietzky murió en cautiverio en 1938. En declaraciones recuperadas por sus allegados, expresó: “Mi conciencia no me permite callar”.
Las ausencias de estos laureados muestran un patrón: gobiernos que restringen libertades y bloquean a quienes reciben reconocimiento internacional. El caso de Machado se suma a esa lista documentada de impedimentos, censuras y persecuciones que marcaron diversas ceremonias del Nobel de la Paz.
Washington.-Los indultos al expresidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, y al congresista Henry Cuéllar son los dos últimos añadidos a la larga lista de polémicos indultos presidenciales de Donald Trump en el último año y que han puesto en tela de juicio el uso de esos perdones por razones de afinidad política o por la falta de coherencia en su campaña contra las drogas.
Según un análisis publicado el lunes por el Washington Post, el mandatario ha concedido clemencia a al menos 10 personas por delitos relacionados con las drogas desde el inicio de su segundo mandato, como al líder de una pandilla de Chicago Larry Hoover y al capo de la droga de Baltimore Garnett Smith.
Un indulto extraño
El caso más reciente es el indulto total al expresidente hondureño, condenado a 45 años de cárcel por cargos de narcotráfico, con el argumento de que su procesamiento había sido una “trampa” de la administración del expresidente Joe Biden.
Críticos han cargado contra Trump por considerar “hipócrita” la liberación de una persona acusada de narcotráfico mientras eleva la presión en Latinoamérica con sus acciones contra las supuestas narcolanchas vinculadas al Tren de Aragua o al Cartel de los Soles.
El creador del mercado web ilegal Silk Road, Ross Ulbricht, había sido condenado a cadena perpetua en 2015 con cargos de narcotráfico, conspiración y fraude informático.
A su regreso a la Casa Blanca, el republicano le concedió el indulto. Liz Oyer, abogada de indultos bajo la Administración de Trump antes de que él la despidiera, aseguró al Washington Post que estos dos casos son una muestra de “la erosión de un sistema donde cada vez pesan más el dinero y la influencia política”. Pero en esta lista de nombres no solo se encuentran condenados por tráfico de drogas.
Henry Cuéllar La supuesta persecución política de Biden también fue el motivo que el mandatario alegó para indultar la pasada semana al congresista demócrata de Texas Henry Cuéllar, acusado en mayo de 2024 de aceptar 600.000 dólares en sobornos de un banco mexicano.
Cuéllar, miembro del Congreso por el partido demócrata desde 2005, cargó abiertamente contra la política migratoria de Biden y se alineó con posturas más cercanas a las que ahora defiende Trump.
George Santos
En octubre pasado, el presidente conmutó la sentencia del excongresista republicano de Nueva York George Santos, condenado a más de siete años de prisión por fraude y robo de identidad.
El primer indulto
— Condenados
El primer día de su segundo mandato, el 20 de enero de 2025, Trump indultó a todos los condenados o pendientes de sentencia por el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021, incluidos aquellos acusados de sedición.
Dejan en libertad a la madre del sobrino de la portavoz de la Casa Blanca
La jueza de inmigración Cynthia Goodman ordenó la liberación de Bruna Ferreira bajo la fianza más baja posible (1,500 dólares)
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
(EFE)
Un juez de inmigración ordenó el lunes a las autoridades migratorias liberar bajo fianza a la madre del sobrino de la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, detenida el mes pasado para ser deportada, según informó The Washington Post.
Bruna Ferreira, de 33 años, quien comparte la custodia de su hijo de 11 años con su exprometido, Michael Leavitt, hermano de la vocera, fue detenida cerca de Boston, Massachusetts, el pasado 12 de noviembre por parte de las autoridades migratorias.
La jueza de inmigración Cynthia Goodman ordenó la liberación de Ferreira bajo la fianza más baja posible (1,500 dólares), según informaron los abogados de Ferreira al rotativo.
El Servicio de Control de Inmigración yAduanas (ICE) argumenta que detuvo a Ferreira porque se quedó en el país pese a que su visado de turista caducó en junio de 1999.
Relación con Karoline Leavitt
La portavoz de la Casa Blanca se ha negado a hablar en específico del caso de la madre de su sobrino.
La Casa Blanca aclaró en un comunicado que Ferreira no había hablado con Karoline Leavitt en años y que nunca había vivido con su hijo.
ICE también ha acusado a la brasileña de ser una “inmigrante ilegal con antecedentes penales” por un arresto previo por agresión, algo que los abogados defensores han negado.
Actualmente, la mujer se encuentra bajo custodia en un centro de detención de inmigrantes en Luisiana. La orden de Goodman permite a Ferreira pelear su caso en libertad condicional.
Ferreira y el hermano de Leavitt habían roto su compromiso poco después del nacimiento del niño. La policía fue testigo del momento cuando ella le entregó el anillo de compromiso y él le pidió las llaves de un coche que ella manejaba, según un reporte judicial citado por la televisora WBUR.
En el caso de la custodia, Ferreira dijo que su exprometido la había “amenazado con contactar a Inmigración para que la deportaran”, de acuerdo a documentos citados por la televisora.
La Cámara de los Diputados de Brasil (Europa Press)
La cámara baja brasileña aprobó la medida con 291 votos a favor, 148 en contra y una abstención. El proyecto, que ahora pasa al Senado, podría beneficiar al ex mandatario y otros participantes en los actos golpistas ocurridos tras las elecciones de 2022
10 Dic, 2025
La Cámara de Diputados de Brasil aprobó en la madrugada de este miércoles un proyecto de ley que podría reducir significativamente la condena del ex presidente Jair Bolsonaro, quien actualmente cumple una pena de 27 años de prisión por golpismo. Si la propuesta obtiene el visto bueno del Senado, Bolsonaro —de 70 años y encarcelado desde finales de noviembre— podría ver su pena reducida a poco más de dos años.
Los diputados brasileños aprobaron la medida con 291 votos a favor, 148 en contra y una abstención. El proyecto, que ahora pasa al Senado, podría beneficiar al ex mandatario y otros participantes en los actos golpistas ocurridos tras las elecciones de 2022.
Según la propuesta, ambas condenas —consideradas de tipificación similar— no podrán acumularse, por lo que solo se aplicaría la pena más grave: la correspondiente al golpe de Estado, que prevé hasta 12 años de prisión, en lugar de sumarse a los hasta ocho años previstos por el otro delito.
Asimismo, se plantea que en los casos en que los crímenes de golpismo fueran perpetrados por una “multitud”, como ocurrió con el asalto a las sedes de los poderes en Brasilia el 8 de enero de 2023, la pena pueda reducirse hasta dos tercios.
El ex presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, aparece en la puerta de su casa, durante su arresto domiciliario (REUTERS/Mateus Bonomi)
Otra de las principales modificaciones es la progresión de régimen: los condenados podrán pasar del cerrado al semiabierto con mayor rapidez, al haber cumplido al menos una sexta parte de la pena, o una cuarta parte en caso de haberse producido violencia.
El ponente del texto, el diputado Paulo Pereira da Silva, indicó que con este cambio Jair Bolsonaro podría abandonar el régimen cerrado en poco más de dos años. Entre los posibles beneficiarios de la reforma figuran altos mandos militares y ex ministros condenados por respaldar la intentona golpista tras la derrota electoral ante Luiz Inácio Lula da Silva.
Durante el debate, Pereira defendió la iniciativa como un gesto de “reconciliación” y de “corrección de excesos” en las penas impuestas por el Supremo, aunque aclaró que no implica “evitar la responsabilización”.
Desde la bancada del Partido de los Trabajadores (PT), Lindbergh Farias criticó duramente la medida, señalando: “Esta cámara está abrazando el golpismo”.
El Senado Federal de Brasil deberá votar el proyecto de ley y, de ser aprobado, Bolsonaro sería el principal beneficiario (REUTERS/Adriano Machado)
En un principio, el Partido Liberal de Bolsonaro buscó una amnistía total que anulara por completo la condena, pero la mayoría de los partidos, incluidos sectores de derecha, se opusieron. Finalmente, los diputados ultras aceptaron una versión menos ambiciosa. Sóstenes Cavalcante, líder de los diputados más radicales, admitió que “era el texto posible” y que Bolsonaro respalda la propuesta.
El bolsonarismo continúa negando que haya existido un intento real de golpe de Estado, ya que, según su posicionamiento, el Supremo actuó por motivos políticos y califica el asalto del 8 de enero como simple vandalismo.
La sesión estuvo marcada por tensiones, forcejeos y episodios de protesta, incluida la ocupación del sillón de la presidencia por el diputado de izquierda, Glauber Braga, quien tuvo que ser retirado por la fuerza.
En declaraciones previas a su retiro forzoso, Braga afirmó: “Permaneceré aquí con calma, con total tranquilidad, ejerciendo mi legítimo derecho político de no aceptar como un hecho consumado una amnistía a un grupo de golpistas”.
La demócrata Eileen Higgins se convirtió este martes en la nueva alcaldesa de Miami con cerca del 60 % de los votos tras imponerse en la segunda vuelta al republicano Emilio T. González, en unos comicios municipales que, pese a ser oficialmente no partidistas, se desarrollaron bajo la intensa sombra de la política nacional.
Higgins se convierte así en la primera mujer y la primera persona no hispana en llegar a la Alcaldía de Miami, además de la primera demócrata elegida en 24 años para gobernar el municipio, históricamente dominado por republicanos cubanoamericanos, en un duro revés al partido del presidente Donald Trump.
La demócrata, excomisionada del condado de 61 años, derrotó a González, de 68, quien había recibido el respaldo de Trump y del gobernador de Florida, Ron DeSantis, y logró el 40.5 % de los votos.
“Esta noche, la gente de Miami hizo historia. Juntos dejamos atrás años de caos y corrupción y abrimos la puerta a una nueva etapa para nuestra ciudad – una marcada por liderazgo ético, responsable y enfocado en resultados reales para nuestra gente”, señaló Higgins en un comunicado tras conocerse los resultados preliminares.
Impacto y significado de la victoria de Eileen Higgins
La contienda atrajo atención nacional tras el intento republicano por extender a la ciudad de Miami el dominio electoral que consolidaron en 2024, cuando Trump ganó sorpresivamente el condado Miami-Dade por más de diez puntos frente a Kamala Harris.
Para los demócratas, la victoria de Higgins representa un impulso simbólico y estratégico. El Comité Nacional Demócrata había concentrado esfuerzos en su campaña, y el senador Rubén Gallego viajó a Miami el fin de semana para respaldarla, en un momento en que el partido busca recuperar terreno en Florida tras años de retrocesos.
La elección, sin embargo, se desarrolló en un contexto local complejo.
Aunque el condado Miami-Dade se movió claramente hacia los republicanos en 2024, algunos reportes indican que en la ciudad de Miami Harris ganó por un margen mínimo, haciendo de esta contienda un termómetro clave para medir la capacidad demócrata de reconectar con un electorado cambiante.
La ciudad de Miami, con cerca de medio millón de habitantes, tiene una población hispana que ronda el 70 %.Higgins basó su campaña en enfrentar el aumento del costo de vida, mejorar los servicios municipales y reforzar la transparencia del gobierno local.
En contraste, González, coronel retirado de la Fuerza Aérea y exdirector de Servicios de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), centró su mensaje en seguridad pública, crecimiento económico y preparación ante emergencias, apoyado en su experiencia militar y administrativa.
Ambos candidatos también reflejaron visiones opuestas sobre migración. González defendió las estrictas medidas del Gobierno de Trump, que en semanas recientes impuso nuevas restricciones para solicitar la ciudadanía a cubanos y venezolanos. Higgins calificó esas políticas de “inmorales”.
La segunda vuelta se convocó después de que ninguno alcanzara más del 50 % en las elecciones del 4 de noviembre, cuando Higgins obtuvo el 36 % de los votos y González el 19 %.
Trump defiende su gestión económica y pide votar a republicanos en elecciones intermedias
El mandatario calificó a su Administración como la de “Precios más bajos, sueldos más altos”
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. (EFE)
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió este martes sus medidas económicas y la “baja de precios” durante un mitin en Pensilvania, e instó a votar por los republicanos en las elecciones intermedias de 2026, pese a la caída de su popularidad y recientes derrotas locales.
El republicano ofreció un discurso de más de 40 minutos en un escenario montado en un casino de Mount Pocono, una población rural del distrito de Monroe, donde ganó las elecciones presidenciales de 2024 con 49 % de los votos, apenas un punto por encima de su rival demócrata, Kamala Harris.
“Los precios y la inflación han bajado a mínimos históricos este año, estamos orgullosos de eso”, aseguró Trump ante una multitud de seguidores, en un encuentro que se produjo luego de críticas de las bases del partido por enfocar la mayor parte de su gestión en asuntos internacionales.
El mandatario calificó a su Administración como la de “Precios más bajos, sueldos más altos” y destacó que apenas un día antes había anunciado 12,000 millones de dólares en apoyo a agricultores estadounidenses, afectados en gran parte por sus políticas arancelarias.
Trump resaltó que su Gobierno busca “salvar millones de vidas” y calificó a los asistentes del evento como “buenos patriotas” e “increíbles trabajadores“, comparándose a sí mismo con ellos.
La Casa Blanca acompañó el mitin con un comunicado en el que asegura que ahora tienen “la mejor economía de la historia del país” y que la inflación se redujo al 2.7 %, desde el 5 % que, según Trump, heredó de su antecesor, Joe Biden.
En su discurso, además, afirmó que el galón de gasolina había caído hasta 1.90 dólares en muchos estados, aunque el comunicado oficial mencionó 2.50 dólares.
Impacto de la baja popularidad y recientes derrotas republicanas
Los intentos del mandatario por destacar supuestos logros económicos en regiones rurales llegan luego de que su aprobación cayera a un mínimo histórico del 38 %, según una encuesta de Reuters/Ipsos publicada en noviembre, y tras importantes derrotas republicanas en elecciones locales, como la alcaldía de Nueva York y las gobernaciones de Virginia y Nueva Jersey.
La baja en su popularidad coincidió con el cierre de Gobierno más largo de la historia y la publicación de 20,000 correos vinculados a los archivos de Jeffrey Epstein, en los que se indica que Trump tenía conocimiento de los crímenes del pederasta y que pasó tiempo con una de las víctimas.
Panorama Internacional. – Un nuevo contingente de 230 policías kenianos «altamente especializados» llegó este lunes al Aeropuerto Internacional Toussaint Louverture, en Puerto Príncipe, con el fin de reforzar la Fuerza de Represión de Pandillas (GSF) en Haití, que lucha contra la inseguridad en este país devastado por la violencia armada.
Este quinto contingente fue recibido por miembros del Gobierno haitiano, por el director general de la Policía Nacional de Haití (PNH) y por miembros del cuerpo diplomático.
«Llegan en un momento crucial, tras la ampliación del mandato de la GSF publicada el 3 de octubre de 2025. Su misión es clara: reforzar, consolidar y dinamizar los progresos ya realizados por la GSF», declaró el comandante en jefe de la Fuerza, Godfrey Otunge, en su discurso.
Para él, la llegada de este nuevo contingente keniano envía un mensaje fuerte e inequívoco: Kenia está al lado de Haití, todo el tiempo que sea necesario, hasta que prevalezca la paz.
El 26 de junio de 2025, el primer contingente keniano, compuesto por 200 policías, aterrizó en este aeropuerto y recibió una cálida y memorable bienvenida, recuerda Otunge. El Gobierno haitiano, el director general de la PNH, los embajadores y un público haitiano entusiasta les recibieron con los brazos abiertos, mientras los periodistas captaban ese momento histórico, afirmó.
Desde ese primer aterrizaje de Kenya Airways en julio de este año, le han seguido otros tres contingentes. Hoy en día, Kenia se ha convertido en el país que ha desplegado más de 700 policías especializados, lo que ha garantizado una transición fluida de la antigua Misión de Apoyo a la Seguridad (MSS) a la nueva GSF, continuó el responsable.
«Estos agentes han trabajado sin descanso, codo con codo con la PNH, llevando a cabo operaciones específicas y basadas en la inteligencia, especialmente en los departamentos de Oeste y Artibonite», afirmó Otunge.
Con la llegada de este nuevo contingente, unos 100 agentes kenianos que formaban parte del primer despliegue en julio de 2025 se marchan.
«Cuando pasamos del MSS al GSF, algunos escépticos, incluidas las propias bandas, esperaban caos y un vacío de seguridad. Por el contrario, el GSF ha demostrado ser más centrado, mejor coordinado y mejor equipado, basándose en las duras lecciones aprendidas durante la misión MSS», agregó el militar.
El comandante también elogió el «compromiso constante» de otras naciones presentes sobre el terreno: Bahamas, Jamaica, El Salvador y Guatemala, que han demostrado su voluntad de reforzar aún más la GSF con nuevas capacidades.
Otunge expresó su «profunda» gratitud al Gobierno haitiano y a la PNH. Destaca que su apoyo, coordinación y voluntad política han sido indispensables.
«Nuestros esfuerzos conjuntos, liderados desde la Oficina del Primer Ministro, la PNH y el mando de la GSF, han permitido operaciones bien sincronizadas que han asestado golpes significativos a las bandas que atormentan a esta nación. Esta unidad de acción ha sido esencial para movilizar todos los recursos disponibles hacia un único objetivo: restablecer la seguridad y la dignidad del pueblo haitiano», insistió.
Sin embargo, estos avances no se han logrado sin sacrificios, remachó el militar keniano.
«Hemos perdido a oficiales de la PNH y de la GSF en el cumplimiento de su deber. Que sus almas descansen en paz. Su valentía nos recuerda que el precio de la paz es a menudo elevado, pero es un precio que estamos dispuestos a pagar para que Haití recupere su legítimo lugar como nación fuerte, segura y próspera», expuso.
Se inician operaciones en Haití para eliminación de pandillas
Panorama Internacional. La Fuerza de Eliminación de Pandillas (GSF) inició operaciones en Haití, según informó la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS) este miércoles.
Esta fuerza analiza los modelos operativos para la gestión de la transición para reeplazar a la MSS, que concluye su presencia en el país, con más de 4.000 homicidios en el primer semestre del año en un contexto de crisis.
El pasado 30 de septiembre, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una resolución impulsada por Estados Unidos que autoriza el despliegue de la GSF.
“La GSF está actualizando las antiguas cuentas de redes sociales, canales de comunicación, logotipos, banderas e insignias de la MSS para reflejar su nueva identidad y mandato”, según expresó un comunicado.
El documento asegura que, “el flujo de información al público y a los socios continuará sin obstáculos, con el mismo nivel de transparencia, compromiso y capacidad de respuesta”.
La GSF colabora con la Policía Nacional de Haití (PNH) y las Fuerzas Armadas de Haití (FAd’H), implementando recientes operaciones logísticas en la región de Artibonite.
Como parte del nuevo plan, el Gobierno de Canadá entregó 20 vehículos blindados de transporte de tropas, cinco de los cuales ya operan en Artibonite.
“Estos refuerzos ilustran la determinación de la GSF, en el marco de su mandato reforzado, de reestructurar el entorno de seguridad y mejorar la eficacia operativa en todo el país”, agrega el comunicado.
La nueva fuerza, contará con un máximo de 5.500 efectivos policiales o militares y 50 civiles de apoyo, con un mandato inicial de 12 meses.
La activista venezolana Magalli Meda habla en el Grand Hotel antes de la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz, en Oslo, Noruega, el 9 de diciembre de 2025 (Cornelius Poppe/NTB/vía REUTERS)
Su ex jefa de campaña, Magalli Meda, aseguró que la Premio Nobel de la Paz 2025 no tiene planes de abandonar el país. “Eso es como decirle a una madre que va a dejar de querer a sus hijos”, dijo
09 Dic, 2025
María Corina Machado, galardonada este año con el Premio Nobel de la Paz y cuyo paradero sigue sin conocerse, no contempla la opción del exilio, según afirmó este martes su ex jefa de campaña, Magalli Meda.
La declaración se produjo un día antes de la ceremonia de entrega del galardón en Oslo, en un contexto marcado por incertidumbre y especulación sobre la posible asistencia de la líder opositora venezolana, que permanece en la clandestinidad desde hace más de un año.
“Cómo vamos a pensar que María Corina no va a regresar y se va a quedar en el exilio. Eso no existe (…) Eso es como decirle a una madre que va a dejar de querer a sus hijos”, dijo Magalli Meda en una declaración divulgada en X en la cuenta del Comando Con Venezuela.
Las dudas crecieron después de la cancelación de una conferencia de prensa prevista en la capital noruega, donde había expectativa por la presencia de la galardonada y figuras del entorno político de la dirigente. El Instituto Nobel había anunciado el fin de semana que esperaba recibir a Machado en la ceremonia en la Municipalidad de Oslo, donde está previsto que se le entregue la medalla, el diploma y el premio económico de 1,2 millones de dólares.
Meda permaneció refugiada entre marzo de 2024 y mayo de 2025 en la embajada de Argentina en Caracas junto a otros opositores para evitar ser arrestada, antes de escapar en una operación cuyos detalles continúan sin hacerse públicos.
Magalli Meda y María Corina Machado
Machado, de 58 años, vive en la clandestinidad desde agosto de 2024, cuando la dictadura venezolana intensificó las órdenes de captura contra miembros de su movimiento político. No ha sido vista en público desde enero, según los reportes de agencias internacionales. Su ausencia física no ha impedido que seguidores y exiliados viajen a Oslo para respaldarla en la ceremonia.
El portavoz del Instituto Nobel, Erik Aasheim, declaró que la institución mantenía la expectativa de su presencia el miércoles. El Instituto ha evitado ofrecer detalles adicionales ante la presión mediática y la falta de confirmación del equipo de la dirigente.
“María Corina Machado ha dicho ella misma lo difícil que ha sido venir a Noruega. Esperamos que asista a la ceremonia” de entrega del Nobel el miércoles en la Municipalidad de Oslo, declaró Aasheim.
La posición de la dictadura de Nicolás Maduro ha sido ambigua. El ministro del Interior, Diosdado Cabello, declaró el lunes que desconocía cualquier plan de viaje de Machado, sin ofrecer más comentarios sobre la situación. El chavismo ha acusado reiteradamente a la dirigente de desestabilizar el país y han perseguido judicialmente a miembros de su movimiento desde la campaña presidencial de 2024.
La líder opositora venezolana María Corina Machado con tarjetas de votación en una protesta contra la reelección del presidente Nicolás Maduro en Caracas, el 28 de agosto del 2024 (AP foto/Ariana Cubillos)
La concesión del Nobel a Machado ha sido interpretada por numerosos gobiernos y organismos internacionales como un reconocimiento directo a su papel en la defensa de los derechos civiles y en su enfrentamiento al régimen de Nicolás Maduro. El galardón subraya más de una década de lucha contra la dictadura chavista y los abusos conta la oposición y contra las voces crírticas que han sido documentadas por misiones de la ONU y organizaciones de derechos humanos.
El aislamiento forzado de la dirigente se inscribe en un panorama de creciente hostigamiento estatal. Tras las últimas elecciones, organismos como la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos han alertado sobre detenciones arbitrarias, inhabilitaciones sin debido proceso y persecución contra miembros de la oposición. El paradero de Machado, mantenido en secreto desde hace meses, se ha convertido en un reflejo del deterioro institucional del país.
La ceremonia del Nobel podría reforzar la presión diplomática sobre Caracas, en un momento en que se acumulan denuncias de represalias políticas y restricciones a las libertades fundamentales. La figura de Machado concentra la atención internacional y sintetiza la magnitud de los abusos señalados por entidades multilaterales que siguen de cerca la crisis venezolana.
La mayor presencia militar de Estados Unidos en el Caribe ha llevado al mandatario venezolano a limitar sus apariciones públicas y a rodearse de un círculo de confianza, mientras descarta el exilio como opción inmediata
Cinco meses después del masivo despliegue militar estadounidense en el Caribe, el presidente venezolano Nicolás Maduro siente la presión, pero se niega a exiliarse, según personas cercanas a su gobierno, optando en cambio por atrincherarse y esperar a que pasen las amenazas del presidente Donald Trump de un ataque inminente. El socialista autoritario, cada vez más temeroso de un ataque estadounidense contra infraestructuras críticas de Venezuela o de un atentado contra su vida, ha reforzado la seguridad y limitado sus apariciones públicas, pero su círculo íntimo no muestra señales de colapso inminente, según las personas, que hablaron bajo condición de anonimato por temor a represalias.
A medida que crece el potencial tanto de una escalada militar como de un estancamiento prolongado, intermediarios cercanos a ambas partes se apresuran a identificar una vía de salida.
La administración Trump está examinando posibles escenarios para el “día después” en caso de que Maduro sea derrocado, incluyendo los planes de la oposición para una transición. Documentos internos obtenidos por The Washington Post muestran que los funcionarios estadounidenses están preocupados por cómo respondería el ejército venezolano. Una conversación telefónica entre Maduro y Trump el mes pasado fue cordial, según tres personas que han estado en contacto con el gobierno venezolano, coincidiendo con la valoración pública de Maduro. Trump indicó que le gustaría ver a Maduro renunciar, dijeron, pero no hubo ultimátums y ambos se comprometieron a volver a hablar.
La llamada “fue una señal de que ambas partes al menos están abiertas a la comunicación, pero ninguna puso cartas reales sobre la mesa”, dijo una persona que se ha reunido con Maduro desde la llamada. Su caracterización de la llamada fue confirmada por otras dos personas en contacto con Maduro y altos funcionarios cercanos a él. Ni la Casa Blanca ni el gobierno venezolano respondieron a las solicitudes de comentarios.
Durante los últimos meses, Estados Unidos ha realizado un histórico despliegue militar en el Caribe frente a las costas de Venezuela (REUTERS/ARCHIVO)
Otros intermediarios han intervenido para tratar de fomentar conversaciones entre ambos gobiernos. El multimillonario brasileño Joesley Batista, propietario del gigante mundial de procesamiento de carne JBS, se reunió con Maduro en Caracas el 23 de noviembre, según cuatro personas familiarizadas con la reunión. Una de ellas dijo a The Post que Batista sondeó a Maduro sobre las perspectivas de diálogo con Estados Unidos y qué podría estar dispuesto a ofrecer Venezuela. Batista, quien tiene intereses comerciales tanto en Estados Unidos como en Venezuela, ha actuado como intermediario en negociaciones entre la administración Trump y el gobierno brasileño sobre aranceles. Bloombergfue el primero en informar sobre su reunión con Maduro la semana pasada.
Mientras Estados Unidos ha intensificado la presión, volando barcos que alega están traficando drogas y haciendo volar aviones de guerra cerca del espacio aéreo venezolano, Maduro ha seguido apareciendo “de buen ánimo” tanto en público como en privado, según la persona que se reunió con él recientemente. Su círculo íntimo, que incluye a la vicepresidenta, el ministro del Interior, el ministro de Defensa y el presidente de la Asamblea Nacional, parece mantenerse firme.
“Por ahora, no veo ninguna fisura interna”, dijo una segunda persona en contacto con funcionarios de Maduro. “En el fondo, están nerviosos, pero creen que no pasará nada”.
“Quieren ver hasta dónde llegará Trump”, dijo. Pero los últimos meses han pasado factura. Maduro viaja con un equipo de seguridad más numeroso y recientemente canceló una entrevista con un medio occidental después de insistir en que se realizara en un espacio público, temiendo que pudiera ser utilizada como una trampa, según la persona que se reunió con él recientemente.
“Hemos vivido 22 semanas de terrorismo psicológico, que nos ha puesto a prueba”, dijo en un mitin en Caracas la semana pasada. Altavoces amplificaban sus palabras con una base techno: “¡No a la guerra, sí a la paz!” Él bailó. Estos eventos, siempre sin previo aviso, son ahora las únicas apariciones públicas que realiza. Está rodeado de simpatizantes.
El presidente Nicolás Maduro refuerza su seguridad y limita apariciones públicas ante la presión militar de Estados Unidos sobre Venezuela (AP/ARCHIVO)
Para Venezuela, tanto la guerra como un estancamiento prolongado tienen el potencial de paralizar aún más una economía que lucha tras años de sanciones lideradas por Estados Unidos y la propia mala gestión del gobierno. La cancelación de vuelos por parte de varias aerolíneas después de que Trump les advirtiera que evitaran el espacio aéreo venezolano ha añadido nueva incertidumbre económica para el país y sus funcionarios, según una de las personas en contacto con el gobierno.
A pesar de la declaración de Maduro de una Navidad anticipada, las ventas navideñas en el centro de Caracas han sido pésimas, según una comerciante de joyas local. “El poco dinero que la gente tiene, lo está guardando para comida y por si acaso hay guerra”, dijo. Habló bajo condición de anonimato por temor a ser arrestada por dar declaraciones a un medio extranjero. Lo que sucederá a continuación no está claro. Desde que el grupo de ataque del portaaviones USS Gerald R. Ford llegó el mes pasado, el despliegue militar se ha estabilizado en gran medida. Y desde que The Post reveló que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, había ordenado al comandante del primer ataque naval que no dejara sobrevivientes, esa misión, en la que las fuerzas estadounidenses han matado al menos a 87 personas, ha estado bajo un escrutinio creciente.
Ni la administración Trump ni la de Biden han reconocido a Maduro como presidente legítimo de Venezuela. El sucesor designado de Hugo Chávez, fundador del Estado socialista venezolano, ha mantenido el poder desde 2013 con un gobierno cada vez más represivo. Reclamó la reelección el año pasado a pesar de auditorías independientes de votos realizadas por The Post y otros que mostraron que el candidato opositor Edmundo González había ganado más de dos tercios de los votos. No está claro qué tipo de acuerdo podría convencer a Maduro de renunciar.
Las personas cercanas a él dicen que podría estar dispuesto a irse, pero tendría que ser en sus propios términos. A menos que sienta que su derrocamiento es inminente, dicen, cree que el exilio es una alternativa más arriesgada. Maduro y su círculo íntimo “no sienten que la amenaza sea existencial si se quedan aquí, mientras que podría serlo si se van”, dijo Phil Gunson, analista del International Crisis Group en Venezuela, con sede en Caracas.
La administración Trump evalúa escenarios para el ‘día después’ de un posible derrocamiento de Maduro y la transición opositora (REUTERS/ARCHIVO)
Fuera de Venezuela, Maduro dependería de un gobierno extranjero, y sin duda es consciente de acuerdos pasados para líderes latinoamericanos que terminaron mal, dijo Gunson. El presidente socialista boliviano Juan José Torres González huyó de un golpe militar en 1971 hacia Argentina; tras un golpe similar en Buenos Aires, fue secuestrado y asesinado allí en 1976. El dictador nicaragüense Anastasio Somoza Debayle, derrocado por los sandinistas en 1979, se exilió en Paraguay solo para ser asesinado en Asunción al año siguiente.
Turquía, con sus fuertes lazos con el gobierno de Maduro, sería un posible destino para el exilio. Pero no está claro si la idea se planteó en la llamada entre Trump y Maduro el mes pasado.
Documentos internos del gobierno estadounidense obtenidos por The Post incluyen planes redactados por la líder opositora María Corina Machado para crear grupos de trabajo que estabilicen el país en las primeras 100 horas y 100 días tras la salida de Maduro. Las elecciones se celebrarían dentro del primer año.
Machado fue nombrada ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025 por lo que el Comité Nobel noruego calificó como “su incansable labor en la promoción de los derechos democráticos del pueblo venezolano y por su lucha para lograr una transición justa y pacífica de la dictadura a la democracia”. El equipo de Machado no compartió sus planes en su totalidad con los funcionarios estadounidenses, citando preocupaciones de seguridad, escribió un funcionario estadounidense en los documentos, pero “demostraron mayor preparación de la que se entendía previamente”.
Documentos internos revelan que la oposición, liderada por María Corina Machado, prepara planes para estabilizar Venezuela tras la salida de Maduro (AP/ARCHIVO)
Los documentos también citan un análisis detallado de los oficiales militares venezolanos realizado por el equipo de Machado para respaldar su afirmación de que solo sería necesaria una depuración “limitada” de altos funcionarios de Maduro. Encontraron que solo el 20 por ciento de los oficiales venezolanos eran “irredimibles”; el resto de las fuerzas armadas, dijeron, estaba en contra de Maduro o no era político. “Machado y González no permitirían la cohabitación, lo que significa que los actuales altos funcionarios del régimen no tendrían lugar en un nuevo gobierno”, escribió el funcionario, pero “el próximo gobierno no necesitaría procesar a más de unas pocas docenas de funcionarios del régimen de Maduro”.
Otros opositores son escépticos respecto al alcance de los contactos de Machado con las fuerzas armadas venezolanas, un elemento crítico de cualquier planificación para el día después. “Estos contactos temían que si Maduro dejaba el poder de repente, un gobierno liderado por Machado fracasaría ante los inmensos desafíos”, escribió el funcionario. A medida que Maduro ha reforzado su seguridad personal, ha profundizado los lazos con sus aliados Rusia y Cuba, lo que complica aún más las conversaciones.
Cuba, que depende de Venezuela para la mayor parte de sus necesidades de petróleo, podría actuar como un factor desestabilizador, advirtió Andrés Martínez-Fernández, analista de políticas para América Latina en la Heritage Foundation, cercana a la administración Trump. “Perder a Maduro sería un golpe devastador para La Habana y la dictadura cubana”, dijo Martínez-Fernández. Los oficiales de inteligencia y guardaespaldas cubanos adicionales que ahora rodean a Maduro, dijo, serán un obstáculo.
“Esos agentes cubanos no estarán dispuestos a permitir que Maduro haga un trato para rendirse”, afirmó.