El senador Marco Rubio, republicano por Florida y elegido por el presidente electo Donald Trump para ser secretario de Estado, comparece ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado para su audiencia de confirmación, en el Capitolio en Washington, el miércoles 15 de enero de 2025. (AP)
El senadorMarcoRubio durante su audiencia este miércoles frente al Comité de Relaciones Exteriores del Senado, fue cuestionado sobre los países que están haciendo las “cosas bien” y deberían seguir recibiendo la ayuda de Estados Unidos, asegurando que en la lista está RepúblicaDominicana, acompañado de Ecuador y Argentina.
“Pienso en la RepúblicaDominicana. La gente no habla lo suficiente de la RepúblicaDominicana y se enfrentan a un verdadero desafío debido a Haití y la inestabilidad del país vecino”, respondió Rubio.
El congresista agregó: “También fueron uno de los países que más rápido salieron del COVID y no solo por el turismo volvió más rápido allí, realmente han podido hacer algunas cosas positivas”.
La pregunta fue realizada por el senador de Virginia Tim Kaine, el cual ha visitado Quisqueya en antiguas ocasiones.
Durante su discurso Rubio prometió promover la paz en el extranjero, y la seguridad y la prosperidad aquí en casa. “Esa es la promesa para la que el presidente Trump fue elegido. Y si soy confirmado, mantener esa promesa será la misión principal del Departamento de Estadode los Estados Unidos”, declaró.
El hijo de padres cubanos y senador por el estado de Florida podría convertirse en el primer latino en dirigir la diplomacia estadounidense y parece tener un objetivo claro: cuidar cada dólar que se gaste bajo su gestión y fortalecer a Estados Unidos a través de sus aliados en el mundo
MarcoRubio, fue nominado el pasado 13 de noviembre de 2024 por el presidente electo DonaldTrump para ocupar el cargo de secretario del Departamento de Estado de los Estados Unidos.
Luego de darse a conocer su nominación, el asambleísta utilizó sus de redes sociales para afirmar que dirigir el Departamento de Estado de los Estados Unidos “es una enorme responsabilidad” y que se siente “honrado por la confianza” que Trump ha depositado en él.
A los niños dedicó también hoy el Papa la catequesis de la Audiencia General, el miércoles 15 de enero. Como hizo hace una semana, encontrándose con peregrinos de todo el mundo en el Aula Pablo VI, Francisco se detuvo en el problema del trabajo infantil, en particular, de la explotación en el sector de la producción alimentaria y textil, porque aún hoy en el mundo, «cientos de millones de menores, a pesar de no tener la edad mínima para cumplir con las obligaciones de la edad adulta, se ven obligados a trabajar y muchos de ellos están expuestos a trabajos particularmente peligrosos». Seguidamente, relató que conoce un país en América Latina donde los niños son explotados y esclavizados para la recolección de arándanos:
Cosechar arándanos requiere manos tiernas y para ello se hace trabajar a los niños, se los esclaviza de pequeños para la cosecha.
Pero también preocupan al Pontífice los menores «esclavizados por la trata para la prostitución o la pornografía, y los matrimonios forzados».
“En nuestras sociedades, por desgracia, hay muchas formas de abuso y maltrato de menores. El abuso de menores, sea cual sea su naturaleza, es un acto despreciable y atroz. No es simplemente una lacra de la sociedad y un crimen; es una gravísima violación de los mandamientos de Dios. Ningún menor debería sufrir abusos. Un solo caso, ya es demasiado.”
Proteger a los menores, despertar conciencias
Ante todo esto es necesario «despertar las conciencias, practicar la cercanía y la solidaridad concreta con los niños y los chicos», instó Francisco, que pidió «construir confianza y sinergias» entre quienes se comprometen a ofrecer a los menores «oportunidades y lugares seguros en los que crecer serenamente». El análisis del Papa es claro: hoy son los más jóvenes quienes pagan el «precio más alto» de la «pobreza generalizada», de la «falta de instrumentos sociales para sostener a las familias», de la «marginalidad que ha aumentado en los últimos años junto con el desempleo» y de la «precariedad laboral».
Y en las grandes ciudades, donde hay más «fractura social» y «degradación moral», «hay niños empleados en el tráfico de drogas y en las más diversas actividades ilícitas», y «a veces trágicamente» también son «inducidos a convertirse en “verdugos” de otros coetáneos, además de dañarse a sí mismos, su dignidad y humanidad», añadió.
El recuerdo de Loan Danilo Peña
Francisco reiteró su pesar por la indiferencia ante «estas vidas perdidas» que se encuentran «en la calle, en el barrio de la parroquia» y recordó a un niño argentino llamado Loan que «fue secuestrado y no se sabe dónde está». Una de las hipótesis, dijo, «es que se lo llevaron para extraerle órganos, para hacer trasplantes».
Nos cuesta reconocer la injusticia social que lleva a dos niños, que tal vez viven en el mismo barrio o bloque de apartamentos, a tomar caminos y destinos diametralmente opuestos, porque uno de ellos nació en una familia desfavorecida. «Una fractura humana y social inaceptable – denuncia el pontífice – entre los que pueden soñar y los que deben sucumbir. Mientras que Jesús «nos quiere a todos libres y felices».
En el manejo de la economía, un 46.4% considera que la gestión ha sido mala o muy mala.
República Dominicana.-Los resultados de la versión 19 de la Encuesta Nacional de Opinión Pública del grupo ACD-media, indican que el 57.35 de la población aprueba la gestión del presidente Luis Abinader.
En la encuesta aplicada a una muestra de 1,200 personas, entre los días 7 y 9 de enero, se evidencia que un 41.2% dice que el gobierno ha sido bueno en el manejo de la economía, por debajo de un 46.4% que considera que la gestión ha sido mala o muy mala.
En tanto, el 12.35 respondió que la gestión ha sido regular en términos económicos.
Respecto al renglón salud, el 50.4% de la población encuestada dice que ha sido buena o muy buena la gestión, por encima del 34% que entiende ha sido mala o muy mala la administración que encabeza Abinader Corona.
En educación, doce el 54.2% que la gestión ha sido buena. Mientras que, para el 55.1% de la población, el gobierno se quemó en materia de seguridad.
Encuesta ACD-Media: Los 5 funcionarios mejor valorados del gabinete de Abinader
David Collado, Kelvin Cruz y Miriam Germán entre los funcionarios valorados de forma positiva entre encuestados por ACDmedia.
República Dominicana.-Cinco de los funcionarios del gobierno que preside el economista Luis Rodolfo Abinader corona, son los mejor valorados por la población, de acuerdo a los resultados de la décimo novena Encuesta de Opinión Pública Nacional, que publica el Grupo de comunicaciones ACD-Media.
El mejor valorado entre los cinco, es David Collado, ministro de Turismo, con un 89%, seguido por Kelvin Cruz, ministro de Deportes, que obtuvo entre la población un 73%.
En tercer lugar está Miriam Germán Brito, procuradora General de la República, con un 72%. Samuel Pereyra, presidente ejecutivo del Banco de Reservas, es favorecido por 71% y, Héctor Valdez Albizu, gobernador del Banco Central, es valorado de formas positiva por el 69% de la población.
La medición publicada este miércoles 15 por el grupo ACD-media, fue aplicada a una población de 1,200 personas, entre los días 7, 8 y 9 de enero.
Treinta y tres de cada cien dominicanos cree David Collado será el próximo presidente de la República
SANTO DOMINGO.- El actual Ministro de Turismo, David Collado, será el próximo presidente de República Dominicana, aseguran treinta y tres de cada cien dominicanos, entrevistados en la encuesta de la firma ACDMedia, publicada este miércoles 15 de enero.
La investigación indica que 33.1 de los dominicanos cree que David Collado se impondrá a Leonel Fernández, quien obtendría un 17.5 por ciento.
Mientras que su hijo, el senador Omar Fernández, estaría en tercer lugar con 13.4 por ciento.
La encuesta del grupo ACDMedia dice que siete de cada cien dominicanos no saben quién sería el presidente de la República.
En tanto, la actual alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía, del Partido Revolucionario Moderno, obtendría 5.9 por ciento, y Francisco Javier García, del Partido de la Liberación un 5.3%.
En el caso del Partido Revolucionario Moderno, cincuenta de cada cien dice que votaría por David Collado, mientras que veinte por ciento lo haría por Carolina Mejía y seis de cada cien por la actual vicepresidenta, Raquel Peña.
La trayectoria política de la oposición venezolana es como una suerte de montaña rusa en la que cada ascenso suele estar sucedido por una bajada vertiginosa con fuertes curvas.
En esa ruta probablemente la mayor subida ocurrió durante las elecciones presidenciales del pasado 28 de julio cuando, de acuerdo con las actas publicadas por la oposición, su candidato, Edmundo González, obtuvo casi el 70% de los votos frente al 30% de Nicolás Maduro, quien buscaba permanecer en el cargo.
Las actas de la oposición fueron convalidadas por estudios independientes y por el Centro Carter, que envió una misión de observación internacional a Venezuela.
Adicionalmente, decenas de gobiernos optaron por no legitimar la reelección de Maduro, tomando en consideración que el Consejo Nacional Electoral nunca publicó los resultados pormenorizados de las votaciones ni permitió una auditoría internacional e independiente que permitiera verificar sus cifras.
Si las actas que avalan el triunfo de González son ciertas, la oposición obtuvo una victoria apabullante el 28J que debió haber abierto el camino para una transición política en Venezuela y que debió haberse concretado el pasado 10 de enero.
Pero eso no fue lo que ocurrió.
Ese día, Maduro se juramentó para cumplir un tercer periodo en la presidencia de Venezuela, mientras González permaneció en el extranjero donde se encuentra asilado desde septiembre de 2024 para evadir una orden de captura emitida por la Fiscalía General de la República, organismo afín al gobierno.
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Pie de foto,Nicolás Maduro se juramentó para un tercer mandato el 10 de enero.
Así, las expectativas de cambio político en Venezuela terminaron de entrar en una fuerte caída que ya se había iniciado con la represión de las protestas postelectorales de la oposición -durante las cuales hubo según el gobierno más de 2.000 detenidos, incluyendo menores de edad-, que continuó con el exilio de González y que se ha visto marcada recientemente por la detención por razones políticas de 83 personas en los primeros 12 días de enero, de acuerdo con la ONG Foro Penal.
Las autoridades venezolanas no han admitido que todas estas personas se encuentren detenidas. Y, cuando lo han hecho, suelen alegar que los arrestados estaban vinculados a algún plan desestabilizador.
Ante este escenario, ¿cuáles son las opciones que le quedan a la oposición en Venezuela?
¿El fin de las grandes manifestaciones?
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Pie de foto,Desde el punto de vista de la movilización, las protestas más concurridas convocadas por la oposición desde la llegada del chavismo ocurrieron en 2002.
Benigno Alarcón, director del Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la Universidad Católica Andrés Bello, explica que, según la teoría política, los procesos de transición ocurren cuando hay unos niveles de presión que hacen que para el gobierno sea muy costoso permanecer en el poder.
“Si nos vamos a lo teórico, no habrá transición política mientras los niveles de presión no hagan que el gobierno considere que resulta mejor negocio, por decirlo así, negociar su salida del poder y tratar de obtener garantías, amnistía, lo que se pueda obtener, que mantener el poder”, dice Alarcón.
“Normalmente, cuando un gobierno negocia su salida del poder es porque siente de alguna manera que no tiene las condiciones para sostener el poder y eso justamente es lo que no ha ocurrido en Venezuela”, agrega.
Ante la consulta de BBC Mundo, el experto explica que siguiendo esa perspectiva teórica, quizá la opción que le queda a la oposición sea seguir con lo que ya estaba haciendo: intentar movilizar a la población internamente para generar presión, al mismo tiempo que busca coordinar con la comunidad internacional para que genere también presión desde afuera.
Pero el camino de la teoría a la práctica no está libre de obstáculos y, en este caso concreto, durante los últimos meses muchos analistas han destacado lo difícil que puede resultar ahora para la oposición ejercer presión interna a través de grandes manifestaciones de calle como las que ha realizado en el pasado, entre otros motivos porque -sobre todo tras la represión postelectoral- hay miedo a protestar.
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De hecho, durante los últimos meses son muchos los venezolanos, incluso sin ningún tipo de activismo político, que han adoptado la práctica de borrar constantemente sus mensajes en WhatsApp y redes sociales para evitar la posibilidad de que funcionarios de los cuerpos de seguridad los detengan en la calle y terminen arrestándolos tras encontrar en sus celulares algún contenido político que consideren inapropiado.
A esto se suman las detenciones de periodistas y de defensores de derechos humanos como el director de la ONG Espacio Público, Carlos Correa.
Carmen Beatriz Fernández, analista de la consultora DatastrategIA y doctora en comunicación pública de la Universidad de Navarra, piensa que las grandes manifestaciones de calle ya no tienen tanto sentido.
“Creo que el 10 de enero marca una lógica distinta en la acción política para la oposición. Ahora necesitan cuidarse más. Empiezan a tener sentido otras cosas más pequeñas, realizadas por organizaciones menos verticales, menos visibles, a escala micro y semi-independientes, como modelo de organización de acción política”, apunta.
Colette Capriles, profesora de Ciencias Sociales de la Universidad Simón Bolívar, indica que probablemente en este momento la oposición atenderá, sobre todo, a la preservación de los partidos y de todos los liderazgos.
Reconstruir las capacidades políticas
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Pie de foto,La juramentación de Maduro el pasado 10 de enero supuso un duro golpe para quienes esperaban que ese día se produjera un cambio político en Venezuela.
Luego de la toma de posesión de Maduro el 10 de enero, el desánimo se ha propagado en una parte de la oposición y han circulado mensajes que, en algunos casos, cuestionan incluso los esfuerzos que se hicieron de cara a las elecciones del 28 de julio.
En ese sentido, Capriles indica que ese evento fue muy importante como expresión clara de la voluntad del pueblo.
Considera que quizá a la oposición le convendría hacer recuento de una serie de activos de los que aún dispone.
“El ánimo de la gente para ir a votar y, luego, defender su voto y contribuir por un trabajo colaborativo a tener ese capital político es algo que siempre hay que considerar. Ese es el gran activo para empezar”, señala.
Capriles piensa que en Venezuela los partidos políticos y, en general, los actores políticos están nuevamente frente al dilema de reconstruir sus capacidades, sus relaciones con las bases y con los ciudadanos.
“Ahí también va a ocupar probablemente un lugar importante la capacidad de la propia sociedad civil, de los movimientos sociales”, apunta.
La experta cree que el momento actual demanda nuevas estrategias y mucho liderazgo de parte de la oposición.
“El liderazgo no es poner mensajes en redes sociales. Eso forma parte, pero creo que la gente quiere también ser escuchada y asegurarse de que todo no está perdido. Ahora hay un momento emocional, pero después viene la vida cotidiana y ahí es donde las personas se enfrentan con las cosas que les hicieron votar contra Maduro”, señala.
Explica que a la oposición le convendría entender qué fue lo que movió la gente a votar.
“La gente vota contra el estado actual de cosas, por lo que la oposición tiene la posibilidad de capitalizar el deseo de cambio, valorarlo y fortalecerlo”, indica.
Cohesionar a los descontentos
Desde hace varios años, una visión predominante en la oposición venezolana es que hace falta debilitar la cohesión en torno a los actores que apoyan al gobierno de Maduro.
Ese fue un elemento clave en la política de sanciones aplicada durante el primer gobierno de Donald Trump que con su discurso de “todas las opciones están sobre la mesa” buscaba crear fisuras entre los actores que respaldan a Maduro.
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Pie de foto,La política de presión máxima y de sanciones aplicada durante el primer gobierno de Donald Trump en EE.UU. apuntaba a causar fisuras entre quienes apoyan a Maduro.
“Creo que la oposición podría apostar a la cohesión de los que son mayoría, en lugar de apostar al quiebre de la coalición dominante. El trabajo es al revés. Conseguir esa cohesión que hace que la gente entienda que no es que hay un plan que nadie conoce, sino que el plan es la propia gente haciendo cosas, organizándose en su comunidad y reclamando sus derechos. Entonces, es un trabajo de otro tipo”, apunta Capriles.
Advierte que ese enfoque implica mucho esfuerzo, mucho liderazgo y una relación distinta incluso con la opinión pública, pues tal vez el trabajo no tenga que venir dado simplemente por declaraciones públicas, sino más bien de la vinculación cotidiana con la gente.
“Todo esto implica el abandono de una promesa de cambio inmediato y eso es quizás el precio más caro que la oposición tendría que pagar. Parte del entusiasmo tal vez de la gente era ver la victoria como muy cerca y ahora esto se ha alejado”, indica.
Retos inmediatos
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Pie de foto,Maduro anunció que en 2025 habrá tres elecciones en Venezuela para escoger a alcaldes, gobernadores y una nueva Asamblea Nacional.
Más allá de decepcionar a quienes buscaban un cambio político en Venezuela, la juramentación de Maduro trajo consigo nuevos e inmediatos retos para la oposición, pues el gobernante venezolano anunció una reforma constitucional, así como la convocatoria a tres elecciones en 2025: alcaldes, gobernadores y Asamblea Nacional.
De esta forma, Maduro ha tomado la iniciativa política y ha puesto a la oposición en un difícil dilema.
“La intención del gobierno llamando a elecciones es generar incentivos para dividir a la oposición. Cuando tú llamas a una elección de gobernadores y de alcaldes, empieza el gran debate entre los partidos, entre los que quieren ir a la elección y los que no”, señala Benigno Alarcón.
“El problema que tienen los partidos de la oposición es que después de lo sucedido con las elecciones del 28J, la gente no tiene ningún incentivo para votar. Ir a una elección cuando ya fuiste a una, la ganaste por mucho y no se respetó el resultado, hace muy poco probable que en la próxima elección la gente salga a votar y a apoyarte”, agrega.
Carmen Beatriz Fernández, por su parte, advierte sobre la posibilidad de que en Venezuela no se sigan haciendo elecciones como las que se hicieron hasta el 28 de julio, con un sistema electoral automatizado y con muchos puntos de auditoría del proceso, vistas las irregularidades denunciadas por la oposición en los últimos comicios.
“Es probable que estas nuevas elecciones sean más parecidas a las que se hicieron para escoger jueces de paz, que fueron manuales y muy arbitrarias. No digo que la oposición tenga o no que participar. Hay que evaluar cada situación y cada convocatoria por separado”, dice.
Para Fernández, es posible que las elecciones del futuro en su país “se parezcan más al sistema cubano, donde la gente vota permanentemente pero no elige”.
La mirada desde el exterior
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Pie de foto,La diáspora venezolana se ha movilizado constantemente para dar apoyo a las iniciativas de la oposición.
Una de las fortalezas de la oposición, según Carmen Beatriz Fernández, reside en el hecho de que hasta ahora ha habido sintonía entre los venezolanos que están en el país y los que están en la diáspora.
“Una cosa que la oposición podría seguir haciendo es la integración entre la Venezuela de afuera y la Venezuela de adentro. Hay sociedades que han sufrido diásporas importantes, donde se genera una animadversión entre el país de adentro y el país de afuera. En el caso venezolano, no ha pasado así y eso favorece a la oposición, porque su lucha se consolida y se fortalece cuando trabajan unidas la Venezuela de adentro y la Venezuela de afuera como un solo país”, apunta.
Otro elemento destacable fronteras afuera es el regreso a la Casa Blanca de Donald Trump, que ha generado una cierta incertidumbre dada la fuerza con la que el político estadounidense se implicó durante su primer mandato en la crisis política venezolana.
Abundan las especulaciones sobre si Trump buscará una negociación pragmática con Maduro o si retomará el camino de las sanciones duras.
Los expertos consultados por BBC Mundo coinciden en señalar que el hecho de que una parte importante de la comunidad internacional ponga en duda la legitimidad de Maduro es algo que puede ayudar a la oposición en su búsqueda de un cambio político.
Esto, no obstante, no es garantía de cambio, pues ya en 2019 unos 60 gobiernos del mundo respaldaron al opositor Juan Guaidó cuando se juramentó como presidente interino de Venezuela, mientras Maduro siguió gobernando el país.
Colette Capriles cree que el hecho de que haya una lectura internacional sobre la crisis venezolana puede ayudar a encausar el conflicto político.
“Eso pudiera ayudar a que se presione para volver a construir un espacio de negociación. Habrá que volver a construir un espacio donde pueda haber unos consensos mínimos que funcionaron en el pasado, porque eso fue lo que permitió que hubiera primarias opositoras y elecciones el 28 de julio”, afirma.
“Eso es importante destacarlo cuando dicen que la negociación no sirvió. La negociación sirvió para lo que estaba diseñada: lograr una elección que mostró inequívocamente la voluntad de cambio de la población. Más temprano que tarde será necesario algún tipo de negociación que reconozca esa voluntad de cambio y plantee una ruta para la transición política”, agrega.
La montaña rusa de la oposición venezolana prosigue su recorrido.
Según las autoridades de la isla las personas liberadas deben cumplir con ciertos requisitos para mantenerse fuera de la cárcel.
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Las autoridades cubanas aclararon este miércoles (15.01.2024) que las 553 personas que saldrán de las cárceles de la isla no han sido ni indultadas ni amnistiadas -sino, técnicamente, excarceladas- y que, por tanto, “pueden regresar a la prisión” si no cumplen una serie de requisitos, como una “buena conducta”.
En declaraciones a la televisión estatal, Maricela Sosa, vicepresidenta del Tribunal Supremo Popular (TSP), advirtió de que si las personas que obtendrán el beneficio “progresivamente” no “cumplen con esas obligaciones”, el tribunal que les condenó tiene la facultad de revocarles esta medida y “que regresen al centro penitenciario”.
“No se trata ni de una amnistía ni de un indulto. ¿Por qué? Porque la amnistía y el indulto conlleva la extinción total de la sanción”, explicó Sosa.
El Gobierno cubano inició este miércoles las excarcelaciones de presos que anunció la víspera tras la decisión de Washington de sacar a La Habana de su lista de países que patrocinan el terrorismo, según pudo confirmar.
Entre las primeras personas que han salido de prisión se encuentran Dariel Cruz García, Lisdiany Rodríguez Isaac y Donaida Pérez Paseiro, considerados presos por motivos políticos según las principales ONG sobre derechos humanos en Cuba.
Sosa remarcó que la medida aplicará para presos con delitos como “hurto; robo con fuerza; amenazas; lesiones; desórdenes”, aunque reconoció que en el listado cubano también hay “algunas personas que fueron sancionadas por sedición”. Este delito se empleó con frecuencia en los múltiples juicios que siguieron a las protestas antigubernamentales del 11 de julio de 2021 (11J), las mayores en décadas en la isla. Según la ONG Prisoners Defenders, desde entonces un total de 218 personas han sido sentenciadas a un promedio de 10 años de privación de libertad por este delito.
(efe, afp/mn)
Cuba ve «correcto» pero limitado anuncio de EEUU sobre países patrocinadores de terrorismo
La Habana, 14 ene (EFE).- El Gobierno cubano calificó este martes de «decisión en la dirección correcta» -aunque limitada- el anuncio de Washington de sacar a la isla de la lista de países patrocinadores del terrorismo.
En un comunicado tras el anuncio del Gobierno de Joe Biden, el Ministerio de Relaciones Exteriores de la isla subrayó que se trata de un paso «muy limitado» sobre una política «cruel e injusta». «La guerra económica permanece», agregó.
El comunicado destaca que, sin embargo, permanecen vigentes «el bloqueo económico y buena parte de las decenas de medidas coercitivas» de EE.UU. contra Cuba. EFE