La candidata demócrata se mostró acompañada por el ex presidente estadounidense, quien resaltó: “Si la eligen, ella no se concentrará en sus problemas, su ego, su dinero. Ella estará concentrada en ti”. Del mitin participaron Bruce Springsteen, Samuel L. Jackson y Spike Lee,
La candidata demócrata, Kamala Harris, se ha rodeado este jueves de estrellas y prominentes figuras políticas, incluido el ex presidente Barack Obama, en un mitin en Georgia, en aras de ganar terreno en este estado clave de cara a triunfar en las elecciones del próximo 5 de noviembre.
La también vicepresidenta estadounidense ha ofrecido por todo lo alto un acto de campaña en el estadio James Hallford, en Atlanta, donde ha invocado a los votantes de este sureño estado a votar para “no regresar” a otro gobierno de su rival, el republicano Donald Trump.
“Vamos a avanzar y pasar la página”, pidió Harris, quien alertó de los peligros que representa un nuevo gobierno del ex presidente Trump (2017-2021), quien no dudará en ponerse por encima de la Constitución de EEUU.
“Alguien que diga que debemos poner fin a la Constitución de los Estados Unidos nunca más debería volver a estar detrás del sello del presidente de los Estados Unidos. Nunca más”, señaló.
Volvió a aludir a las revelaciones hechas por el ex militar John Kelly, ex jefe de personal de la Casa Blanca durante el primer mandato de Trump (2017-2021), y quien ha señalado que el republicano quería militares como los que tuvo el líder nazi Adolf Hitler.
Harris ha resaltado que durante su primera Administración, el republicano tenía gente que lo controlaba, como si fuera un niño, pero que si vuelve a llegar a la Casa Blanca alertó que ese ya no sería el caso.
Harris defendió los derechos reproductivos de las mujeres y prometió que durante un Gobierno suyo, y en caso de contar con mayoría en el Congreso, firmaría de inmediato una ley que restauraría la protección federal al aborto, que tras una decisión del Supremo de EEUU ha quedado en manos de los gobiernos estatales.
“Tu voto es tu voz, y tu voz es tu poder”, encomió Harris, a modo de eslogan.
A la candidata demócrata la han antecedido un ramillete de celebridades y políticos, pero ninguno ha logrado el impacto que suscitó el ex presidente Obama (2009-2017), cuya presencia desató la euforia de los cerca de 20.000 asistentes al acto.
El ex mandatario se preguntó cómo alguien podría creer que Trump haría cosas por el bien común, “porque no es posible que este hombre piense en nadie más que en sí mismo”.
“Si eligen a Kamala Harris, ella no se concentrará en sus problemas, su ego, su dinero. Ella estará concentrada en ti”, defendió el ex presidente.
Obama puso de relieve aspectos del programa electoral de la candidata demócrata: “Hará que sea más fácil construir y comprar una casa, limitará los costos de atención médica de bolsillo, otorgará un recorte de impuestos a 100 millones de familias de clase media y trabajadores estadounidenses”.
El ex presidente, y figura indiscutible entre los votantes demócratas de todas las edades, se dirigió también a los votantes indecisos: “Es necesario recordar a las personas que todavía están al margen, que las elecciones se tratan de algo más que de políticas, se trata de valores y de caridad”.
Obama volvió a salir tras el cierre de Harris para caminar de la mano con la vicepresidenta sobre la tarima y dejarse retratar por votantes.
Bruce Springsteen, Samuel L. Jackson y Spike Lee arroparon a Harris
Antes del discurso de los políticos, el cantante Bruce Springsteen pidió el voto para la candidata demócrata y su compañero de fórmula, Tim Walz, porque “están comprometidos con una visión de país que respeta e incluye a todos”.
Por el contrario, “Trump es un tirano”, aseveró el cantante, quien interpretó su canción ‘The Promise Land’ a base de guitarra y armónica, así como ‘Land of Hope and Dreams’ y ‘Dancing in the Dark’.
Al inicio del evento, el actor Samuel L. Jackson, el realizador Spike Lee y el productor de cine Tyler Perry, además de los senadores por Georgia, Jon Ossoff y Raphael Warnock, hicieron un llamado unísono: “No vamos a regresar”.
Harris, que apareció sobre el estrado con casi una hora de retraso y de ahí que algunas personas empezaran a abandonar el recinto para evitar el tráfico, ha ofrecido este gran acto de campaña con miras a ganar terreno en el importante estado de Georgia, donde algunas encuestas la ponen ligeramente por detrás de Trump.
Lawrence, Massachusetts._ El pandillero dominicano Robert Severino, forajido desde 2017 cuando él y un cómplice asesinaron a balazos a su compatriota, el estudiante y basquetbolista Juan Espinal en una intersección de Lawrence, Massachusetts fue capturado ayer jueves en la ciudad de Worcester y acusado del homicidio perpetrado el 8 de marzo del referido año.
Severino, quien tenía 18 años de edad, mató Espinal de 17 disparándole con un arma calibre 40 a las 1:45 de la madrugada en la esquina de las calles Crescent y Forest en Lawrence.
La policía relacionó el asesinato de Espinal como rivalidad de pandillas y lo ubicó como miembro de la ganga “Crips”, pero los padres, familiares y compañeros de estudios de la víctima en la escuela secundaria de Lawrence siempre han desmentido esa versión.
La Fiscalía del distrito en el condado Essex anunció ayer jueves el arresto de Severino, de 24 años, un ex residente de Lawrence, fue procesado por el asesinato de Espinal que también residía en la misma ciudad, según un comunicado de la oficina del fiscal, Paul F. Tucker.
Los investigadores dijeron que Severino fue arrestado sin incidentes en Worcester ayer jueves.
Espinal es descrito por parientes y allegados como un joven leal a sus amigos y siempre dispuesto a jugar un partido de su deporte favorito, el baloncesto.
Tenía planes de abandonar Lawrence ciudad asolada por el crimen para evitar meterse en la vida de violencia y drogas en la que tanta gente se ve envuelta.
Espinal fue declarado muerto en la escena del crimen. Las autoridades dicen que la evidencia demuestra que recibió varios disparos de dos agresores, uno de los cuales era Severino, quién tenía 17 años en ese momento.
Severino se declaró inocente y quedó preso sin derecho a fianza. Se le programó una próxima audiencia de causa probable para el lunes 18 de noviembre.
En ese momento, familiares y amigos lo describieron como una persona humilde, que iba a la escuela y tenía un par de trabajos. Un vecino dijo haber escuchado siete u ocho disparos.
En el arresto de Severino involucró el trabajo de policías de Lawrence y Worcester y oficiales de la Unidad de Detención de Fugitivos Violentos de la Policía Estatal de Massachusetts, dijeron los fiscales.
El cómplice de Severino no fue identificado en el comunicado.
Las autoridades dijeron que Espinal fue emboscado mientras caminaba hacia su casa. El juez Jason Chan, a cargo del caso, ordenó que Severino permanezca preso sin derecho a fianza luego de la lectura de cargos en el Tribunal del Distrito de Lawrence ayer jueves por la tarde, dijo Tucker, explica la fiscalía.
Detalles del asesinato revelan que dos hombres estaban esperando a Espinal detrás de un automóvil estacionado y lo emboscaron mientras caminaba hacia su casa, dijo la policía estatal en una publicación en Facebook en marzo.
Espinal fue perseguido por la calle Forest hacia la calle Crescent en Lawrence cuando, según la policía estatal y el fiscal Tucker, los dos sujetos, uno de los cuales era Severino, le dispararon varias veces.
A Espinal, quien era un estudiante de último año en la secundaria de Lawrence, y le dispararon entre 7 a 8 balazos.
El padrastro del estudiante asesinado, Alex Espinosa, dijo que su hijastro no le tenía miedo a nada ni a nadie, “pero comenzó a juntarse con la gente equivocada”.
Su hermana, July Espinal, dijo en un mensaje en Facebook en el momento del asesinato que “quiero que los jueces hagan justicia a los que le hicieron esto a mi hermano, y que tarde o temprano paguen por ello. Mi hermano no merecía esto”.
Ayer jueves tras el anuncio del arresto de Severino, la hermana volvió a postear en Facebook agradeciendo a Dios porque finalmente se hará justicia.
SANTO DOMINGO.-El consultor jurídico del Poder Ejecutivo, Antoliano Peralta, había advertido al presidente de la República, Luis Abinader, y al director general de Compras y Contrataciones Públicas, Carlos Pimentel, del conflicto de interés que generaría el nombramiento de este último como director ejecutivo de las Alianzas Públicos-Privadas.
A través de una carta con copia a Abinader y Pimentel, fechada el pasado 3 de octubre, Peralta dijo que este nombramiento es viable, pero pudiera generar conflicto de interés, porque de conformidad al numeral 5 del artículo 15 de la Ley núm. 47-20, el director general de contrataciones públicas, tiene voz y voto en el Consejo Nacional de Alianzas Público-Privadas exclusivamente en lo que respecta al diseño y estructuración de los procesos competitivos de selección de adjudicatario, mientras que el director ejecutivo de la DGAPP tiene solo voz, pero sin voto.
Peralta continuó en la carta diciendo que si una sola persona ocupa ambos cargos, podría influir en las decisiones del Consejo, afectando la objetividad en la toma de decisiones, ya que estaría participando en los procesos de votación que luego debe ejecutar como director de la DGAPP.
El funcionario también mencionó la Ley 340-06, que establece que la Dirección General de Contrataciones Públicas (DGCP) es responsable de supervisar y regular los procesos de contratación pública en toda la administración estatal, incluyendo aquellos relacionados con los procesos de compras de DGAPP.
“Designar a una misma persona como director de ambas entidades significa que esa persona estaría supervisando los mismos procesos de compras y contrataciones que ejecuta, lo que claramente pudiera comprometer su imparcialidad e independencia necesarias para procesos de adjudicación y ejecución de contratos”, indicó Peralta.
El consultor jurídico también mencionó la Ley núm. 247-12, Orgánica de la Administración Pública, que establece en su artículo 9 que debe haber una separación de funciones entre los órganos que supervisan y aquellos que operan.
“El hecho de que una persona supervise (como director de la DOCP) y ejecute (como director de la DGAPP) podría crear una situación que vulnere el principio de rendición de cuentas y debilitar la confianza en la transparencia del sistema”, finalizó el funcionario.
El director de Contrataciones Públicas, Carlos Pimentel, defendió ayer su designación como titular de la Dirección General Alianzas Público-Privadas (Dgapp), porque alega se acoge al artículo 144 de la Constitución que establece que un funcionario público puede ocupar dos posiciones cuando una de ellas no sea remunerada.
Asimismo, anunció que ha comenzado a estructurar un plan de trabajo que se enmarca dentro del mandato del presidente Luis Abinader mediante el Decreto 614-24, que instruye a presentar un plan de readecuación estructural y normativa para la integración administrativa y operativa de ambas instituciones, a fin de optimizar los procesos y garantizar la transparencia, eficiencia y libre competencia en las compras publicas y las alianzas con el sector privado.
Pimentel explicó que la unidad de compras de Contrataciones Públicas ha estado regulada por los mandatos de la Ley 340-06, por lo queda sujeto a las mismas prácticas y, además, estará designando en los próximos días un oficial de cumplimiento regulatorio.
En cuanto a la participación en el Consejo de la Alianza Publico- Privadas, con derecho a voz y voto en los procedimientos de selección de los proyectos de APP, aseguró que en toda decisión que involucre o que pudiera generar un conflicto de interés, optaría por la inhibición o la delegación. Además que es atribución del Consejo de APP tomar cualquier otra medida que garantice la integridad y objetividad de las decisiones.
“Esta designación representa no solo un reto, sino una oportunidad para coordinar esfuerzos estratégicos que aseguren que las contrataciones públicas estén orientadas a garantizar coordinación, coherencia y articulación, para lograr mayores niveles de eficiencia y contribuir a la racionalidad del gasto”, expresó Pimentel.
El ejército de Israel informó que lanzó un “ataque preciso” contra objetivos militares en Irán en la mañana del sábado.
El ejército iraní dijo que dos de sus soldados murieron en los ataques.
Desde hace unas semanas se esperaba que Israel respondiera al ataque con misiles balísticos que ordenó el gobierno de Irán contra su territorio el pasado 1 de octubre.
“Como cualquier otro país soberano en el mundo, el Estado de Israel tiene el derecho de responder”, sostuvo Daniel Hagari, portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel.
Irán dijo que había atacado a Israel en respuesta a las recientes acciones de sus fuerzas en Líbano, Gaza y otros lugares.
La ofensiva israelí contra Hezbolá en Líbano, en la que murió Hassan Nasrallah y otros altos dirigentes del partido-milicia aliado de Irán, se suma a la intervención militar en Gaza contra Hamás, la organización armada palestina que perpetró los ataques del 7 de octubre de 2023, que dejaron cerca de 1.200 muertos en el norte de Israel y en los que secuestró a más de 250 personas.
La operación militar israelí se inició ese mismo día y se ha convertido en una guerra que ha devastado la Franja y matado a más de 41.000 personas.
El ataque iraní del 1 octubre de este año había agravado el temor a una guerra abierta en Medio Oriente.
Ahora, funcionarios del gobierno de Estados Unidos instaron a Irán a no tomar represalias contra los ataques israelíes del sábado.
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Pie de foto,El triunfo de la Revolución Islámica de 1979 en Irán supuso el inicio del rechazo iraní a Israel.
Estos últimos acontecimientos son el último episodio de una vieja enemistad.
Israel e Irán llevan años enzarzados en una rivalidad sangrienta cuya intensidad fluctúa en función del momento geopolítico. Su pulso se ha convertido en una de las principales fuentes de inestabilidad en Medio Oriente.
Para Teherán, Israel es el “pequeño Satán”, aliado en Medio Oriente de Estados Unidos, al que llaman el “gran Satán”.
Israel acusa a Irán de financiar a grupos “terroristas” y de perpetrar ataques contra sus intereses movido por el antisemitismo de los ayatolás.
La rivalidad entre los “archienemigos” ha dejado una enorme cantidad de muertos, a menudo resultado de acciones encubiertas en las que ninguno de los gobiernos admite su responsabilidad.
La guerra en Gaza y Líbano no ha hecho sino empeorar las cosas.
Cómo empezó la rivalidad entre Israel e Irán
En realidad, las relaciones entre Israel e Irán fueron bastante cordiales hasta que en 1979 la llamada Revolución Islámica de los ayatolás conquistó el poder en Teherán.
De hecho, aunque se opuso al plan para la partición de Palestina que desembocó en la creación del Estado de Israel en 1948, Irán fue el segundo país islámico en reconocerlo, solo después de Egipto.
Entonces Irán era una monarquía en la que reinaban los shas de la dinastía Pahlaví y uno de los principales aliados de Estados Unidos en Medio Oriente. Por ello, el fundador de Israel y su primer jefe de gobierno, David Ben-Gurion, buscó y consiguió la amistad iraní como forma de contrarrestar el rechazo al nuevo Estado judío de sus vecinos árabes.
Pero en 1979 la Revolución de Ruhollah Jomeini derrocó al sha e impuso una república islámica que se presentaba como la defensora de los oprimidos y tenía en el rechazo al “imperialismo” de Estados Unidos y a su aliado Israel una de sus principales señas de identidad.
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Pie de foto,Jomeini y otros líderes de la Revoución Islámica simpatizaban con la causa de los palestinos contra Israel.
El nuevo régimen de los ayatolás rompió las relaciones con Israel, dejó de reconocer la validez del pasaporte de sus ciudadanos y se apoderó de la embajada israelí en Teherán para cedérsela a la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), que entonces lideraba la lucha por un Estado palestino contra el gobierno israelí.
Alí Vaez, director del Programa para Irán del International Crisis Group, un centro de análisis, le dijo a BBC Mundo que “la animadversión hacia Israel fue un pilar del nuevo régimen iraní debido a que muchos de sus líderes se habían entrenado y participado en acciones de guerrilla con los palestinos en lugares como Líbano y tenían una gran simpatía por ellos”.
Pero además, cree Vaez, “el nuevo Irán quería proyectarse como una potencia panislámica y enarboló la causa palestina frente a Israel que los países musulmanes árabes habían abandonado”.
Así, Jomeini empezó a reivindicar la causa palestina como propia y las grandes manifestaciones propalestinas con apoyo oficial se convirtieron en habituales en Teherán.
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Pie de foto,Las manifestaciones contra Israel se convirtieron en habituales en Teherán.
Vaez explica que “en Israel la hostilidad hacia Irán no empezó hasta más tarde, en la década de 1990, porque antes se percibía como una mayor amenaza regional al Irak de Sadam Hussein”.
Tanto es así, que el gobierno israelí fue uno de los mediadores que hizo posible el llamado Irán-Contra, el programa encubierto por el que Estados Unidos desvió armamento hacia Irán para que lo empleara en la guerra que entre 1980 y 1988 libró contra el vecino Irak.
Pero con el tiempo, Israel comenzó a ver en Irán uno de los principales peligros para su existencia y la rivalidad entre ambos pasó de las palabras a los hechos.
Una “guerra en la sombra” entre Israel e Irán
Vaez señala que, enfrentada también a Arabia Saudita, la otra gran potencia regional, y consciente de que Irán es persa y chiita en un mundo islámico mayoritariamente sunita y árabe, “el régimen iraní se dio cuenta de su aislamiento y empezó a desarrollar una estrategia encaminada a prevenir que sus enemigos pudieran algún día atacarle en su propio territorio”.
Así, proliferó una red de organizaciones alineadas con Teherán que llevaban a cabo acciones armadas favorables a sus intereses. La libanesa Hezbolá, catalogada como terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea, es la más destacada. Hoy, el llamado “eje de la resistencia” iraní se extiende por Líbano, Siria, Irak y Yemen.
Israel no se quedó de brazos cruzados y ha intercambiado con Irán y sus aliados ataques y otras acciones hostiles, muchas veces en terceros países en los que financia y apoya a los grupos armados que combaten a los proiraníes.
El pulso entre Irán e Israel ha sido descrito como una “guerra en la sombra” porque ambos países se han atacado mutuamente sin que en muchos casos ninguno de los dos gobiernos admitiera oficialmente su participación.
En 1992 el grupo Yihad Islámica, afín a Irán, voló la embajada israelí en Buenos Aires, causando 29 muertos. Poco antes, había sido asesinado el líder de Hezbolá, Abbas al-Musawi, un atentado ampliamente atribuido a los servicios de inteligencia de Israel.
Para Israel, siempre ha sido una obsesión truncar el programa nuclear iraní y evitar que llegue el día en que los ayatolás dispongan de armas atómicas.
En Israel no creen los mensajes de Irán de que su programa persigue únicamente fines civiles y se acepta ampliamente que fueron sus servicios los que, en colaboración con Estados Unidos, desarrollaron el virus informático Stuxnet, que causó graves daños en las instalaciones nucleares iraníes en la primera década de los 2000.
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Pie de foto,Truncar el programa nuclear iraní ha sido una obsesión para Israel.
Teherán también ha denunciado a la inteligencia israelí como responsable de los atentados contra algunos de los principales científicos a cargo de su programa nuclear.
El más destacado fue el asesinato en 2020 de Mohsen Fakhrizadeh, considerado su máximo responsable del programa. El gobierno israelí nunca ha aceptado su implicación en las muertes de científicos iraníes.
Israel, junto con sus aliados occidentales, acusaron a Irán de estar detrás de los ataques con drones y cohetes que sufrió su territorio en el pasado, así como de haber perpetrado varios ciberataques.
La guerra civil desatada en Siria desde 2011 supuso otro motivo de enfrentamiento. La inteligencia occidental señala que Irán envió dinero, armas e instructores a apoyar a las fuerzas del presidente Bashar al Assad frente a los insurgentes que buscaban derrocarlo, lo que hizo saltar las alarmas de Israel, ya que cree que la vecina Siria es una de las principales rutas a través de la que los iraníes envían armamento y equipos a Hezbolá en Líbano.
Según el portal de inteligencia estadounidense Stratfor, en diferentes momentos tanto Israel como Irán llevaron a cabo acciones en Siria encaminadas a disuadir al otro de lanzar un ataque a gran escala.
La “guerra en la sombra” llegó en 2021 al mar. Ese año Israel señaló a Irán como responsable de los ataques contra buques israelíes en el golfo de Omán. Irán, por su parte, acusó a Israel de atacar sus barcos en el mar Rojo.
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Pie de foto,Irán acusa a Israel del asesinato del máximo responsable de su programa nuclear.
El ataque de Hamás a Israel
Después de los ataques del 7 de octubre de 2023 de la milicia palestina Hamás contra Israel y la ofensiva militar masiva lanzada por el ejercito israelí en Gaza como respuesta, analistas y gobiernos de todo el mundo expresaron su preocupación porque el conflicto pudiera provocar una reacción en cadena en la región, y un enfrentamiento abierto y directo entre iraníes e israelíes.
Las escaramuzas entre fuerzas israelíes y milicianos supuestamente adscritos a Hezbolá en la frontera con Líbano se habían incrementado en los últimos meses. También los choques con manifestantes palestinos en los territorios ocupados de Cisjordania.
Hasta el pasado abril, tanto Irán como Israel habían evitado elevar su hostilidad y los combates a gran escala. Eso cambió con el lanzamiento ese mes de decenas de drones y misiles por parte de Teherán contra Israel.
Fue la respuesta al ataque israelí contra su sede diplomática en Damasco, que dejó 13 muertos, entre ellos algunos de los más destacados altos mandos iraníes, como el general de la Guardia Revolucionaria Mohammad Reza Zahedi y su adjunto, Hadi Haji-Hajriahimi.
El Ministerio de Exteriores iraní prometió entonces “un castigo al agresor” y su embajador en Siria, Hossein Akbari, anunció que la respuesta sería “decisiva”.
Esta se produjo el 13 de abril e Israel respondió con otro ataque en suelo iraní el 19 de abril.
Tras el lanzamiento de misiles por parte de Irán el 1 de octubre sobre Israel y el ataque de Israel este sábado, la tensión vuelve a ser máxima.
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Pie de foto,La ofensiva israelí en Gaza reactivó la hostilidad entre Israel e Irán.
Según Vaez, “la ironía es que nadie quiere un conflicto a gran escala ahora. Israel lleva meses en su devastadora guerra contra Hamás en Gaza, que ha afectado muy negativamente su reputación en la escena internacional y lo ha dejado más aislado que nunca”.
El analista advirtió que, a diferencia de Hamás, Irán “es un actor estatal y, por tanto, mucho más poderoso”.
Pero, al mismo tiempo, “tiene muchos problemas económicos y su gobierno sufre una crisis de legitimidad interna” después de meses de protestas lideradas en muchos casos por mujeres hartas de restricciones religiosas.
*Este artículo se publicó originalmente en abril de 2024 y fue actualizado tras el ataque con misiles de Irán contra Israel y después del ataque de Israel contra Irán.
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Pie de foto,El ataque contra su consulado en Damasco, en el que murieron varios generales, enfureció a Irán.