
Lula Da Silva, presidente de Brasil, enfrascado en un dime direte con Trump quien pretende influenciar a favor del expresidente Jail Bolsonaro
- Autor,Redacción
- Título del autor,BBC News Mundo
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles que impondrá un nuevo arancel de 50% a los productos procedentes de Brasil.
A través de una carta dirigida al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, Trump explicó que su decisión responde a varios factores de la relación de Estados Unidos con el país sudamericano.
Uno, dijo, es una “caza de brujas” contra el expresidente Jair Bolsonaro (2019-2023), quien es su aliado político y está acusado en Brasil de conspirar para dar un golpe de Estado tras perder las elecciones de 2022.
“Conocí y traté con el expresidente Jair Bolsonaro, y le tenía un gran respeto, al igual que la mayoría de los demás líderes de otros países. La forma en que Brasil ha tratado al expresidente Bolsonaro, un líder muy respetado en todo el mundo durante su mandato, incluso por Estados Unidos, es una vergüenza internacional. Este juicio no debería celebrarse. ¡Es una caza de brujas que debe terminar DE INMEDIATO!”, escribió Trump en la carta.
En un mensaje publicado en la plataforma X, el mandatario brasileño respondió: “Cualquier aumento arancelario unilateral se abordará de conformidad con la Ley de Reciprocidad Económica de Brasil”, que conllevaría la imposición de aranceles recíprocos a los productos estadounidenses.
“Brasil es un país soberano con instituciones independientes y no aceptará ser controlado por nadie”, sostuvo.
Todo esto abre la perspectiva de una guerra comercial entre dos de las mayores economías americanas.

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“Igualdad de condiciones”
Trump justificó su decisión al afirmar que EE.UU. y Brasil arrastraban una relación comercial que “ha estado lejos de ser recíproca” y que “el 50% es mucho menos de lo que se necesita para lograr la igualdad de condiciones que debemos tener con su país”.
Advirtió que si Brasil responde con aranceles recíprocos, los impuestos aumentarían otro 50%. Pero también dejó abierta la posibilidad de negociar para que Brasil abra su mercado a EE.UU sin impuestos y haya un equilibrio en la balanza comercial.
Los impuestos de 50% a las importaciones de Brasil entrarían en vigor a partir del 1 de agosto.
EE.UU. es el segundo socio comercial más importante de Brasil, solo por detrás de China.
Históricamente, la balanza comercial ha sido favorable para los estadounidenses, que han acumulado un superávit de US$43.000 millones en los últimos diez años, según la Cámara de Comercio Estadounidense para Brasil.
Trump y Bolsonaro coincidieron como presidentes en el primer periodo del estadounidense en la Casa Blanca y desarrollaron una afinidad política que ha permanecido vigente hasta ahora.
Ambos fueron acusados en sus países de intentar permanecer en el poder tras perder su reelección inmediata.
Pero a diferencia de Trump, que pudo participar y vencer en las siguientes elecciones de EE.UU. en 2024, Bolsonaro ha sido inhabilitado por la justicia de Brasil para postularse a cargos electivos hasta 2030 por abuso de poder político.
Trump sugirió el lunes que el “único juicio” que debería ser en las urnas.
En su carta a Lula, Trump también afirmó que en Brasil ha ocurrido un “ataque a la libertad de expresión de los estadounidenses” por las órdenes del Tribunal Supremo contra plataformas de redes sociales “amenazándolas con multas millonarias y la expulsión del mercado brasileño”.
“Independencia de las instituciones”
En una respuesta detallada a las afirmaciones de Trump, Lula dijo que “los procesos judiciales contra los responsables de la planificación del golpe de Estado son competencia exclusiva del Poder Judicial brasileño”.
Por ello, “no están sujetos a ninguna interferencia ni amenaza que pueda comprometer la independencia de las instituciones nacionales”.
En referencia a las publicaciones de Bolsonaro en redes sociales, Lula añadió que la sociedad brasileña “rechaza el contenido de odio, el racismo, la pornografía infantil, las estafas, el fraude y los discursos que atentan contra los derechos humanos y las libertades democráticas”.
El presidente brasileño advirtió que la libertad de expresión “no debe confundirse con agresión ni prácticas violentas”.
En cuanto a las relaciones económicas bilaterales, aseguró que las empresas, tanto nacionales o extranjeras, deben cumplir con la legislación brasileña para operar en el país.
Lula dijo que es “inexacta” la afirmación sobre “un déficit comercial de Estados Unidos en su relación comercial con Brasil”, dado que las estadísticas del gobierno estadounidense muestran un superávit de US$410.000 millones en el comercio de bienes y servicios con Brasil durante los últimos 15 años.

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Los BRICS y Bolsonaro
Las tensiones entre ambos países ya venían aumentando esta semana.
El martes, Trump ya había amenazado con imponer aranceles del 10% a los países BRICS, un bloque que incluye a Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica.
La amenaza se produjo poco después de la cumbre de los BRICS en Río de Janeiro, encabezada por el presidente Lula da Silva. La declaración final de la cumbre criticó las políticas económicas y militares del gobierno de Trump, sin nombrar directamente a EE.UU. ni a su presidente.
En abril, Trump anunció un aumento de aranceles para varios países, que en el caso brasileño fue de 10% para los productos vendidos a EE.UU. Unos días después, pospuso la entrada en vigor de muchos de ellos.
La tasa se consideró de forma positiva en Brasil, ya que era la más baja de las tasas adicionales que impuso Trump. Aun así, el gobierno brasileño esperaba revertir el aumento mediante negociaciones.
Trump había defendido al expresidente Bolsonaro en un mensaje publicado en sus redes sociales en el que señalaba que era víctima de persecución política.
El presidente Lula entonces respondió que “la defensa de la democracia en Brasil es un tema que compete a los brasileños. Somos un país soberano. No aceptamos interferencias ni tutelas de nadie”.
Posteriormente, este miércoles, el Ministerio de Relaciones Exteriores citó al encargado de negocios de la Embajada estadounidense, Gabriel Escobar, para pedir explicaciones por la defensa de EE.UU. a Bolsonaro.
La citación de un representante diplomático es una de las medidas aplicadas por los gobiernos para manifestar su inconformidad con la actuación de otro país.
Lula da Silva convocó a una reunión de gabinete para discutir los aranceles de Trump: baja la bolsa de San Pablo y el real se deprecia
El presidente de Estados Unidos advirtió que aplicará un gravamen del 50% a los productos brasileños, mientras que el mandatario del gigante sudamericano analizará la reacción de su Gobierno con sus ministros

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, convocó este jueves a una reunión con ministros para discutir la reacción de su Gobierno al arancel del 50% que el presidente estadounidense, Donald Trump, dijo que impondría a todas las importaciones procedentes del país sudamericano.
El Gobierno brasileño, dijo la oficina del jefe de gabinete de Lula, formará un grupo de trabajo para decidir cómo reaccionar. Lula ya se había reunido con ministros a última hora del miércoles, y dijo en las redes sociales que los aranceles serían respondidos con medidas recíprocas.
En una carta del miércoles, Trump vinculó los aranceles con el trato dado por Brasil al ex presidente Jair Bolsonaro, quien está siendo juzgado por el Tribunal Supremo Federal del país por cargos de conspiración golpista para impedir que Lula asumiera el cargo en 2023.

Estados Unidos es el segundo socio comercial más importante de Brasil después de China.
Los aranceles podrían tener un impacto significativo en los precios de los alimentos en Estados Unidos, según los expertos, dado que la potencia agrícola sudamericana es un importante vendedor a la mayor economía del mundo de café, jugo de naranja, azúcar, carne de res y etanol, entre otros productos.
Las acciones de empresas y bancos brasileños que cotizan en Estados Unidos se desplomaron en las operaciones previas a la apertura del mercado: Itaú Unibanco perdió un 2,7%, Banco Santander un 2,4% y la petrolera estatal Petrobras casi un 1%.

La bolsa de San Pablo baja y el real se deprecia
La bolsa de San Pablo abrió este jueves con una caída del 0,83%, mientras que el real se depreció un 0,98%, un día después de que Donald Trump anunciara aranceles del 50% a las importaciones brasileñas a partir del 1 de agosto.
El parqué brasileño retrocedió hasta los 136.341 puntos a los 20 minutos del inicio de la sesión y amplió las pérdidas, tras encajar una caída del 1,31% el miércoles, antes incluso de que Trump anunciara oficialmente las nuevas medidas comerciales.
Hacia las 15:00 GMT, la bolsa perdía un 0,68%. Las acciones de EMBRAER, EUCATEX, RAIZEN y MINERVA FOODS están cayendo: EMBRAER cede más del 7%, EUCATEX un 6,8%, RAIZEN un 5% y MINERVA FOODS más de 4%.
En el mercado de divisas, el real arrancó con una fuerte depreciación frente al dólar, cotizado a 5,55 reales para la compra y para la venta en el tipo de cambio comercial brasileño.

La inflación se aceleró hasta el 5,35% en junio
La inflación en Brasil se aceleró ligeramente en junio hasta el 5,35% interanual, 0,03 puntos porcentuales más que en mayo, impulsada por el alza en los precios de la vivienda, informó este jueves el Gobierno.
Con este nuevo dato, el índice de precios en la principal economía de Latinoamérica lleva seis meses seguidos fuera del límite máximo de la meta del Banco Central de Brasil, que es del 4,5% interanual.
El índice, por otra parte, se desaceleró en junio en su comparación con el mes anterior, al avanzar un 0,24%, 0,02 puntos menos que en la variación entre abril y mayo, según datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística.
Con todo, el dato se situó por encima de la media de las proyecciones de la mayoría de los analistas.
Casi todos los productos evaluados experimentaron subidas en junio respecto a mayo, principalmente la vivienda (+0,9%), que se vio afectada por la subida de un impuesto sobre el agua y el alcantarillado.
Además, se encarecieron la ropa (+0,7%) y, pese al abaratamiento de los combustibles, también el transporte (+0,2%).
Solo el ramo de la alimentación y las bebidas, el que mayor peso tiene en el índice, registró una disminución intermensual de 0,18%, después de nueve subidas consecutivas, la última del 0,17 % registrada en mayo.
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