
Foto de archivo de Sebastien Lecornu en París September 3, 2025 (REUTERS/Gonzalo Fuentes/)
El nuevo primer ministro francés llega al cargo con experiencia en gestión de crisis sociales y buena imagen entre todas las bancadas parlamentarias
Sébastien Lecornu, nombrado este martes primer ministro francés, ha sido el titular de la cartera de Defensa durante más de tres años, marcados por la invasión rusa de Ucrania y está considerado un aliado leal y discreto del presidente Emmanuel Macron.
El político de 39 años ha sido uno de los pocos rostros de continuidad en el gobierno de Francia desde la elección de Macron en 2017, pese a los múltiples cambios de gobierno provocados por la inestabilidad política actual.
En diciembre de 2024, ya estuvo en las quinielas para primer ministro, pero entonces François Bayrou, un viejo aliado de Macron de 74 años, persuadió al presidente de que él era la mejor persona para el puesto. El Parlamento lo tumbó.
El flamante primer ministro “es un fiel de Macron que no lo eclipsará. Su balance en Defensa es bastante bueno”, destacó recientemente a AFP un diplomático, bajo condición de anonimato.
“Lecornu es el buen soldado que, además, no tiene demasiado carisma”, subrayó un consejero ministerial. En 2022, animó activamente la campaña electoral que llevó a la reelección de Macron.
Oriundo de la región noroccidental de Normandía, pensó durante un tiempo estudiar en la escuela militar de Saint Cyr, pero muy joven se lanzó en política, en las filas del tradicional partido de derecha de Jacques Chirac y Nicolas Sarkozy.
Tras unos inicios en los que batió récords de precocidad —asistente parlamentario con 19 años, consejero de un ministro en 2008 y presidente de un departamento en 2015—, su consagración vino cuando se unió a Macron en 2017.
Rearme
En junio de 2017 aterrizó en el gobierno, con 31 años. Desde entonces, se ha mantenido en carteras como Transición Ecológica, Territorios, Ultramar y Defensa, bajo la dirección de hasta seis primeros ministros diferentes.
El también ex alcalde de Vernon sumó puntos con Macron al organizar el Gran Debate, una gira de discusiones que el presidente realizó con políticos locales para desactivar las protestas sociales de los “chalecos amarillos” (2018-2019).
Pese a su discreción en los medios de comunicación, este reservista de la gendarmería y amante de Historia se destacó con la guerra en Ucrania, ejecutando la política de “rearme” ordenada por el jefe de Estado.
Con un presupuesto en constante alza, pese a los recortes que sacuden la mayoría de ministerios, Lecornu también se encargaba de estudiar las garantías de seguridad que los europeos podrían aportar a Ucrania.
También ha estado en primera línea en la intensificación de la cooperación europea en materia de industria militar, sobre todo con Alemania, y en las negociaciones para liberar a los rehenes franceses que el movimiento islamista palestino Hamás capturó al atacar Israel en 2023.
Animal político

Su experiencia sobre los “chalecos amarillos” podría serle útil, cuando Francia enfrenta una nueva series de protestas y en plena preocupación en los mercados sobre el elevado nivel de deuda pública: alrededor del 114% del PIB.
Además, goza de buena imagen en la Asamblea Nacional, donde logró un apoyo casi unánime a la Ley de Programación Militar 2024-2030, pese a la fragmentación política que vuelva casi imposible lograr mayorías estables.
“Es apreciado en todas las bancas de la Asamblea”, según un antiguo miembro de la comisión de Defensa, que lo describe como “un animal político”.
Pero ¿logrará convencer a las oposiciones de izquierdas y de ultraderecha para que no lo tumben?
“Entiende rápidamente las cosas”, pero “está más a la derecha que Bayrou”, según un político socialista.
Cuando los contactos con la ultraderecha ha sido un tabú durante años, la prensa reveló que Lecornu cenó en varias ocasiones con su líder Marine Le Pen.
(Con información de AFP)
Marine Le Pen cuestionó el nombramiento de Sébastien Lecornu como premier francés: “Es el último cartucho del macronismo”
El presidente Emmanuel Macron designó al ex ministro de Defensa como nuevo primer ministro tras la caída del gobierno de François Bayrou. Le Pen consideró “inevitables” las elecciones legislativas anticipadas y reiteró su apuesta por Jordan Bardella como futuro jefe de Gobierno
Marine Le Pen, líder del partido ultraderechista Agrupación Nacional (RN), calificó este martes la designación de Sébastien Lecornu como nuevo primer ministro de Francia como “el último cartucho del macronismo”. Le Pen reaccionó tras el anuncio realizado por el presidente Emmanuel Macron, quien nombró oficialmente a Lecornu, de 39 años y hasta el momento ministro de Defensa, para sustituir a François Bayrou, después de que este perdiera una moción de confianza en la Asamblea Nacional y presentara su dimisión.
Según Le Pen, las elecciones legislativas anticipadas en el país son “inevitables”. En un mensaje difundido en redes sociales, la dirigente opositora aseguró: “El presidente dispara el último cartucho del macronismo, atrincherado en su pequeño círculo de leales”. Del mismo modo, reiteró que espera que tras esos comicios, la jefatura del gobierno recaiga sobre Jordan Bardella, a quien considera su sucesor político.
El nombramiento de Lecornu ocurrió en una jornada marcada por la incertidumbre política tras la caída del gobierno liderado por Bayrou. El presidente Macron encomendó a Lecornu la tarea de “consultar a las fuerzas políticas representadas en el Parlamento con vistas a la aprobación de un presupuesto nacional y la construcción de los acuerdos esenciales para las decisiones que se tomen en los próximos meses”, según precisó la Presidencia francesa en un comunicado oficial.
Sébastien Lecornu, quien asumirá sus funciones este miércoles en una ceremonia de traspaso en el palacio de Matignon, sede del Gobierno, deberá formar su gabinete ministerial y liderar la gestión en medio de protestas sociales y tensiones económicas crecientes. El movimiento “Bloqueemos todo” convocó a manifestaciones para la misma jornada, mientras que sindicatos y partidos de izquierda han anunciado nuevas huelgas y paros en los próximos días.
La elección de Lecornu supone el cuarto cambio de primer ministro en Francia en menos de dos años y el séptimo desde que comenzó el mandato de Macron en 2017. Según la Presidencia, su misión principal será alcanzar acuerdos que permitan la aprobación del Presupuesto de 2026, cuya presentación está prevista para octubre, luego de que la anterior gestión no lograra superar la oposición tanto de la ultraderecha como de la izquierda en la Asamblea Nacional.
Macron solicitó a Lecornu que forme “un gobierno que defienda la independencia y el poder de Francia” y garantice la “estabilidad política e institucional necesaria para la unidad del país”. En el comunicado, el Palacio del Elíseo expresó su confianza en que es posible encontra sensos entre las fuerzas políticas, “respetando las convicciones de cada uno”.
El perfil de Lecornu revela una trayectoria política precoz y cercana al presidente. Comenzó en el centroderechista Los Republicanos (LR) y, tras sumarse a las ideas del actual mandatario, ha servido en roles clave como las carteras de Transición Ecológica, Territorios, Ultramar y Defensa. Durante más de tres años en Defensa, Lecornu afrontó desafíos como la invasión rusa en Ucrania, gestionó el incremento del gasto militar y la cooperación con socios europeos. Entre sus logros recientes figura la negociación para liberar a los rehenes franceses capturados por Hamas en el ataque a Israel de 2023.
En el ámbito político interno, Lecornu adquirió notoriedad tras la organización del Gran Debate para desactivar la crisis de los “chalecos amarillos” y logró consensos amplios en leyes como el programa militar 2024-2030. Sin embargo, sectores de la izquierda y la ultraderecha ya han expresado reticencias frente a su nombramiento.
El líder socialista Olivier Faure criticó la decisión de Macron, afirmando que “sin justicia social, fiscal y ecológica, sin medidas para el poder adquisitivo, las mismas causas provocarán los mismos efectos”. Por su parte, La Francia Insumisa (LFI) volvió a exigir la dimisión del presidente y le atribuyó la actual parálisis política.
Desde el lado de la centroderecha, el líder de Los Republicanos y ministro del Interior saliente, Bruno Retailleau, manifestó su disposición a trabajar con Lecornu para buscar una mayoría nacional en el Parlamento, aunque su grupo representa solo cerca de 60 diputados de los 577 del hemiciclo. Asimismo, Édouard Philippe, ex primer ministro y actual líder de Horizontes, expresó su respaldo al nuevo jefe de Gobierno.
El grado de consenso que pueda construir Lecornu aparece como factor decisivo para la estabilidad del Ejecutivo y la aprobación del presupuesto, en un contexto de fragmentación parlamentaria y de movilización social persistente. Analistas y figuras políticas consultadas resaltan su fidelidad, discreción y capacidad para generar acuerdos, pero advierten sobre el reto que supone convencer a los bloques de ultraderecha y de izquierdas para evitar una nueva crisis gubernamental.
(Con información de AFP y EFE)
![]()





