
Fuente de la imagen,Getty Images
Pie de foto,El ayatolá Alí Jamenei tenía 86 años y llevaba casi 40 como líder supremo de Irán.
- Autor,Gordon Corera
- Título del autor,Analista de Seguridad de BBC News
El ataque que mató al líder supremo de Irán no ocurrió en plena noche, como podría haberse esperado, sino a media mañana.
Eso se debió a que Estados Unidos e Israel decidieron aprovechar una pieza crucial de inteligencia que llegó horas antes de lo ocurrido.
Durante meses esperaron una oportunidad en la que altos cargos iraníes estuviesen reunidos y supieron que el líder supremo Alí Jamenei estaría en un complejo en el centro de Teherán en la mañana del sábado.
También tenían localizada la posición de otros altos mandos militares y de inteligencia que se reunirían al mismo tiempo.
Durante meses, ambos países siguieron los movimientos del líder supremo, quien gobernó Irán desde 1989. Los métodos exactos que utilizaron son secretos, aunque el presidente Donald Trump insinuó algo en una publicación en redes sociales.
“No pudo evitar nuestra inteligencia y nuestros sistemas de rastreo altamente sofisticados”, comentó.
Pudo haber hecho referencia a una fuente humana, pero es más probable que se tratara de un seguimiento técnico de individuos.
En la guerra de 12 días del pasado junio, Israel atacó a científicos y funcionarios vinculados al programa nuclear iraní y se informó de que utilizó la penetración de sistemas de telecomunicaciones y teléfonos móviles para entender el movimiento de personas.
Eso incluía, en ocasiones, rastrear los movimientos de guardaespaldas vinculados a altos funcionarios.

Fuente de la imagen,Getty Images
A largo plazo, esto puede ayudar a construir un “patrón de vida” para predecir y comprender actividades, así como identificar momentos de vulnerabilidad.
Irán sabía que el líder supremo estaba en la mira de sus enemigos y por eso el fracaso en identificar y abordar estas vulnerabilidades en los últimos meses sugiere o bien un fallo profundo en la seguridad y contrainteligencia iraní, o bien la capacidad de Israel y Estados Unidos para seguir adaptando sus métodos y encontrar nuevas formas de rastreo.
Los iraníes también pudieron haber calculado que un ataque a plena luz del día era menos probable. En este caso, la inteligencia, según The New York Times, provino de la CIA pero fue entregada a Israel para ejecutar el ataque.
El ataque contra el líder supremo
Todo indica que existe una división de tareas: Israel se centra en ataques contra líderes y Estados Unidos en objetivos militares.
La inteligencia proporcionó suficiente información para anticipar los movimientos del líder supremo y de otros funcionarios como para planear un ataque con aviones capaces de disparar misiles de largo alcance.
En lugar de un único ataque contra el ayatolá Jamenei, el plan era que el primer bombardeo iniciase una campaña militar más amplia y se adelantó para aprovechar la ventana de oportunidad.
Los aviones israelíes pueden tardar unas dos horas en llegar a Teherán, pero no está claro desde qué distancia dispararon sus municiones.
Se informó que los aviones israelíes utilizaron 30 bombas para atacar el complejo en donde estaba el líder supremo a alrededor de las 9:40 hora local.

Esto pudo deberse a que el líder supremo utilizaba un búnker subterráneo bajo el complejo para protegerse (aunque no era uno de los más profundos del régimen).
Pudieron haber sido necesarias múltiples municiones para penetrar lo suficientemente profundo y asegurar haber impactado el objetivo.
Otros lugares de la capital iraní también fueron atacados, incluida la oficina del presidente Masoud Pezeshkian, quien luego emitió un comunicado diciendo que estaba a salvo.
Israel dijo que siete altos funcionarios de defensa iraníes están entre los muertos, incluidos el secretario del Consejo de Defensa Ali Shamkhani, el ministro de Defensa general de brigada Aziz Nasirzadeh y el comandante del IRGC, el general Mohammad Pakpour.
Cuando los aviones atacaron, era plena noche en Mar-a-Lago, Florida, donde Trump se había reunido con algunos de sus principales funcionarios para monitorear los acontecimientos.
Pasarían horas antes de que llegara la confirmación de que el líder supremo había muerto en los ataques.
Irán estaba preparado para esta posibilidad, con informes que señalaban que ya estaban establecidos los planes de sucesión no solo para el líder supremo, sino para una serie de altos funcionarios.
Eso significa que aún no está claro qué implicará esta muerte para el curso del conflicto.
Quién tiene el poder en Irán tras la muerte del ayatolá Alí Jamenei y cómo se elegirá a su sucesor

Fuente de la imagen,Reuters
El ayatolá Ali Jamenei murió en el primer día de masivos ataques aéreos de Estados Unidos e Israel contra Irán, tras décadas de esfuerzos diplomáticos fallidos para resolver la disputa sobre el programa nuclear iraní.
Su muerte, en circunstancias tan violentas, anuncia un futuro nuevo e incierto, tanto en Irán como en la región en general y abre grandes incógnitas respecto a su sucesión.
La muerte del gobernante de 86 años, que ostentó el poder durante casi cuatro décadas, fue confirmada más tarde por la televisión estatal iraní.
Se trata de un momento trascendental para la nación islámica. El gobierno decretó 40 días de luto nacional y siete días feriados.
En una entrevista exclusiva con Al Jazeera, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, afirmó que un nuevo líder supremo podría elegirse en “uno o dos días”.
Como jefe de Estado y comandante en jefe del Ejército, que incluye al Cuerpo de élite de la Guardia Revolucionaria de Irán (CGRI), su posición lo convertía en una figura con todo tipo de poderes.
Su poder también se debía en gran medida al imperio financiero paraestatal conocido como Setad, bajo el control directo de Jamenei, explica la agencia de noticias Reuters.
Con un valor de decenas de miles de millones de dólares, Setad creció enormemente durante su mandato, invirtiendo miles de millones en la Guardia Revolucionaria.
Jamenei no era exactamente un dictador, estaba situado en medio de una compleja red de centros de poder en competencia, pero sí podía vetar cualquier asunto de política pública y seleccionar personalmente a los candidatos para cargos públicos.

Fuente de la imagen,Getty Images
“Según la Constitución, el presidente, el jefe del poder judicial y un clérigo de alto rango del poderoso Consejo de Guardianes asumirán el cargo de forma interina mientras la Asamblea de Expertos elige a su sucesor”, explica la corresponsal jefa de la BBC, Lyse Doucet.
Desde 1979, Irán, país que tiene más de 90 millones de habitantes, es una teocracia, un sistema en el que la religión y la política están fundidas. La máxima autoridad no es el presidente, sino el líder supremo, el ayatolá.
Rosa Meneses, analista e investigadora especializada en Medio Oriente del Centro de Estudios Árabes Contemporáneos (Cearc), le explicó a BBC Mundo lo que está establecido en la República Islámica para la sucesión: “La Asamblea de Expertos, que es un órgano de que se compone de 88 miembros, todos clérigos, es la encargada de evaluar a los candidatos y seleccionar al próximo Guía Supremo de la Revolución Islámica”.
“Así fue cuando murió el ayatolá Ruhollah Jomeini en 1989. Entonces, el seleccionado fue Alí Jamenei, ahora muerto”.

Fuente de la imagen,Getty Images
Los preparativos para este momento decisivo se habían intensificado meses atrás, especialmente a medida que aumentaban las tensiones con Estados Unidos e Israel, que dejaron claro que el clérigo de línea dura estaba en la mira.
Efectivamente, los clérigos y comandantes más poderosos de Irán se estuvieron preparando para ello, sobre todo durante la guerra contra Israel que duró 12 días en junio de 2025.
En esa ocasión, tan solo en la primera noche, durante la primera oleada de ataques, Israel logró matar a nueve científicos nucleares y a varios jefes de seguridad.
Y en los días siguientes murieron más científicos de alto rango y al menos 30 comandantes destacados.

Incertidumbre tras los bombardeos
En aquel momento se informó que Jamenei, quien pasó la guerra en su búnker especial, estaba elaborando listas de funcionarios de seguridad que pudieran ocupar inmediatamente su lugar para evitar cualquier vacío en las altas esferas de poder.
“Jamenei tuvo tiempo para darse cuenta de que tenía que dejar su sucesión organizada y así parece ser que lo ha hecho porque se ha sabido que ha dejado designadas hasta cuatro líneas de sucesión en los altos cargos más importantes”, explica Meneses.
Sin embargo, reunir rápidamente a todos los miembros de la Asamblea de Expertos mientras Irán está siendo atacado por Estados Unidos e Israel puede resultar difícil por razones de seguridad.
“Habrá que ver a quién designa finalmente la Asamblea de Expertos. Ahora mismo tampoco sabemos qué candidatos son, pero tampoco se sabe en qué situación están los miembros de la Asamblea o los candidatos tras estos bombardeos y en qué situación van a estar en los próximos días”, añade la experta.
Es decir, si están vivos o están muertos.
El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria de Irán afirmó que respondería a la muerte del líder supremo con la operación más destructiva de su historia.
Y el ministro de Asuntos Exteriores iraní dijo que los ataques de Irán son “un acto de autodefensa y represalia a la agresión estadounidense contra nosotros”.

Fuente de la imagen,Getty Images
Los primeros pasos apuntan a que el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, junto al jefe del Poder Judicial y uno de los juristas del Consejo de Guardianes —otro poderoso órgano encargado de revisar las leyes— supervisarán el periodo de transición tras la muerte de Jamenei.
El segundo hijo de Jamenei
Una figura de la que se ha hablado mucho es el segundo hijo de Jamenei, Mushtaba.
“Tiene bastante influencia política y además está vinculado al Consejo de la Guardia Revolucionaria. Pero es verdad que en Irán, una sucesión de padre a hijo no estaría bien vista dentro del clero chiíta”, afirma la experta del Centro de Estudios Árabes Contemporáneos.
También suena el nombre de Hassan Jomeini, nieto del fundador de la República Islámica, el anterior ayatolá.
“Tiene esa legitimidad que tenía su abuelo, ya ha pasado dos generaciones. Por lo tanto, no se vería como una república hereditaria. Además se postuló a las elecciones, aunque fue descalificado y eso le da cierta aura de ser un poco disidente, de no estar dentro de los círculos de Jamenei”, dice Meneses.
“Esto es algo que podría ser visto con buenos ojos desde el exterior”, añade.

Fuente de la imagen,Reuters
Y otra prominente figura dentro del régimen es Alí Lariyaní, actual secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional.
Según Reuters, Larijaní gestiona una amplia cartera de asuntos, desde las negociaciones nucleares hasta las relaciones regionales de Teherán y la violenta represión de las protestas internas.
Procedente de una de las principales familias clericales del país, había supervisado los esfuerzos de Irán para alcanzar un acuerdo nuclear con Estados Unidos solo un mes después de que Washington lo sancionara en enero por supuestamente dirigir la brutal represión contra las protestas antigubernamentales.
“Siempre ha tenido mucha cercanía con Jamenei y es de la línea dura, con lo cual podría ser uno de los nombres que se barajen. Insisto, todo esto son conjeturas. Ahora mismo no sabemos en qué estado está la arquitectura del régimen para tomar este tipo de decisiones”, añade la experta del Cearc.
La cúpula de poder
Pero en las otras cúpulas del poder, en otras instituciones iraníes, tienen una gran influencia miembros de la Guardia Revolucionaria o exmiembros reconvertidos en políticos.
Por lo tanto, dice Meneses, otra de las posibilidades, sobre todo a raíz del giro del régimen hacia una república más militarizada realizado por Jamenei en los últimos años, podría ser un rostro desconocido que pertenece a este círculo.
Para Ángel Saz, director de EsadeGeo (Esade Center for Global Economy and Geopolitics), el momento en el que se encuentra Irán es de mucha incertidumbre a medio plazo.
“El objetivo es tumbar al régimen, pero sin un claro sustituto. No parece existir una figura como la de Delcy Rodríguez en Venezuela, y la oposición está muy fragmentada”, le dice Saz a BBC Mundo.
Habrá que ver en los próximos días cómo se organiza un régimen bajo el intenso bombardeo de Estados Unidos e Israel.
Teherán.- El ayatolá Alireza Arafi, de 66 años, fue nombrado el domingo como el tercer miembro del consejo interino que liderará el país tras la muerte del líder supremo de Irán, Ali Jameneí, informó hoy la Asamblea de Discernimiento de Conveniencia del Sistema.
Arafi, un jurista del Consejo de los Guardianes, asume junto al presidente de Irán, Masud Pezeshkian, y el jefe del Poder Judicial iraní, Golamhosein Mohseni Eyei.
El tercer miembro del consejo es clérigo y jurista chií que actualmente ejerce como presidente del Centro de Gestión de los Seminarios Islámicos del país, miembro del Consejo de Guardianes y segundo vicepresidente de la Asamblea de Expertos para el Liderazgo, según la página de la Asamblea de Discernimiento.
«A los 66 años, Alireza Arafi encarna el entrelazamiento entre la autoridad religiosa y la influencia política que define la estructura de poder de Irán», según medios locales.
El consejo interino queda así completo para liderar el “periodo de transición” tras la muerte de Jameneí en los ataques de Estados Unidos e Israel tras 37 años en el poder.
Según la legislación iraní, el organismo encargado de elegir al líder supremo es la Asamblea de Expertos, cuerpo formado por 88 clérigos que se elige en las urnas cada cuatro años, la última vez en las elecciones de marzo de 2024.
La televisión estatal iraní anunció esta madrugada la muerte de Jameneí en su oficina el sábado en los ataques de Israel y Estados Unidos contra la República Islámica, una información que fue más tarde confirmada por el Gobierno y otros organismos.
El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció este sábado que Jameneí, de 86 años y quien ejerció como líder supremo de Irán desde 1989, murió en los ataques y llamó al pueblo iraní a «recuperar» su país tras décadas de régimen de los ayatolás.
También se confirmó la muerte de otros altos cargos como el comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria de Irán, el general Mohamad Pakpur, y el secretario del Consejo de Defensa, Ali Shamjani.
La ofensiva estadounidense e israelí comenzó a primera hora del sábado contra objetivos en Teherán y otras ciudades iraníes como Tabriz (noroeste) e Isfahán (centro).
Los ataques se han saldado por el momento con más de 200 muertes, según los cálculos de la Media Luna Roja.
![]()






