
PUERTO PRÍNCIPE.-El Consejo Presidencial de Transición de Haití (CPT) y el Gobierno declararon el estado de emergencia durante tres meses en las regiones Oeste, Artibonite y Centro, departamentos que llevan varios meses sufriendo la violencia de las bandas.
Según el CPT, esta decisión tiene por objeto conceder a las autoridades competentes el tiempo y los medios necesarios para restablecer la seguridad y la paz.
Esta decisión se inscribe en el marco de una serie de decisiones adoptadas en las últimas horas por las autoridades del país, con el fin de hacer frente a la crisis de seguridad a pocos meses de las elecciones previstas para finales de este año.
El pasado jueves, al asumir la presidencia rotativa del CPT, Laurent Saint-Cyr declaró la guerra a las bandas armadas que aterrorizan a la población y pidió a la comunidad internacional enviar más soldados al país.
Pidió también a los socios internacionales de Haití que aumenten su apoyo al país, envíen más soldados y proporcionen mucha más formación.
En el país opera la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad en Haití (MSS) que, liderada por Kenia, la integran policías de varias naciones —y soldados en menor cantidad— pero que en la práctica no ha podido frenar el avance de las bandas que controlan el 90 % de Puerto Príncipe y se han desplazado a otras zonas.
Horas antes de su juramentación, el líder de bandas más poderoso de Haití, Jimmy Cherisier, alias Barbecue, afirmó que derrocaría al Consejo Presidencial de Transición.
Desde una ventana
El papa León XIV mostró el domingo su preocupación por la situación en Haití y pidió la liberación inmediata de los rehenes y ayuda concreta de la comunidad internacional para que los haitianos puedan vivir en paz, en un llamamiento al final del rezo dominical del ángelus en la Plaza de San Pedro.
“La situación del pueblo haitiano es cada vez más desesperada. Hay noticias de asesinatos, violencia de todo tipo, trata de personas, homicidios de todo tipo y secuestros”, señaló el pontífice estadounidense asomado a la ventana del palacio pontificio ante cientos de personas congregadas en la plaza.
León XIV realizó entonces un fuerte llamamiento “a todos los responsables para que liberen inmediatamente a los rehenes” y también solicitó “el apoyo concreto de la comunidad internacional para crear las condiciones sociales e institucionales que permitan a los haitianos vivir en paz”.
Hace unos días, la archidiócesis de Puerto Príncipe condenó “con vehemencia” el secuestro de ocho personas, entre ellas un niño y una misionera irlandesa, ocurrido el domingo pasado en el orfanato Sainte-Helene de Kenscoff, en la parte alta de Puerto Príncipe, calificándolo de “nuevo acto de barbarie” e “ignominioso”.
Tres departamentos
Una crisis siempre puede empeorar y en este caso el desplazamiento de las operaciones de las bandas hacia las áreas más productivas de Haití abren esa perspectiva.
Los departamentos Oeste, Artibonito y Centro, surgen de repente en el interés de las bandas, hecho que agrava la situación haitiana.
Amenaza latente
— Barbecue
Uno de los líderes de banda más reconocido, Jimmy Cherisier, alias Barbecue, amenazó la semana pasada con el derrocamiento del gobierno provisional haitiano, que no ha conseguido en un año y cuatro meses darle a la crisis haitiana un giro favorable.
Varios partidos advierten sobre peligro acecha estabilidad Caribe

Santo Domingo.-Representantes de cuatro partidos políticos dominicanos emitieron una advertencia sobre lo que consideran una creciente inestabilidad política y de seguridad en el Gran Caribe y el continente americano, con potenciales repercusiones directas para la República Dominicana.
En un comunicado firmado por Pelegrín Castillo Semán (Fuerza Nacional Progresista), Federico Antún Batlle (Partido Reformista Social Cristiano), Elías Wessin (Partido Quisqueyano Demócrata Cristiano) e Ismael Reyes Cruz (Partido Demócrata Institucional), expresan “profunda preocupación” por una serie de acontecimientos recientes en Colombia, Venezuela y Haití, que —en sus juicios— amenazan la estabilidad hemisférica.
Los firmantes lamentaron el atentado contra la vida del senador y candidato presidencial Miguel Uribe Turbay, del partido Centro Democrático, y cuestionaron la condena judicial impuesta al expresidente Álvaro Uribe Vélez, señalando que el proceso estuvo “politizado” y motivado por “persecución judicial”.
En el comunicado denuncian que el Consejo de Transición Presidencial (CTP) de Haití, bajo la influencia de Leslie Voltaire, habría girado políticamente hacia el bloque ALBA-TCP, buscando apoyo en “regímenes autoritarios” y bloqueando, junto con mandatarios de la CELAC como Gustavo Petro, Xiomara Castro y Ralph Gonsalves, el despliegue de una fuerza multinacional de pacificación en ese país.
Para estos líderes dominicanos, esta postura desconoce “la realidad del colapso institucional y de la guerra civil de baja intensidad” que vive Haití y ha contribuido al “evidente fracaso” de la misión de seguridad MSS Haití, liderada por Kenia y avalada por la ONU.
Impacto en RD
Los partidos advierten que Haití sigue siendo “el conflicto no resuelto más grave y prolongado del Continente” y que su manejo actual —marcado, según ellos, por “desidia” y “cálculo geopolítico”— representa “una amenaza directa e inaceptable” para la seguridad dominicana.
“Advertimos a la comunidad internacional que el pueblo dominicano no aceptará que la inacción maliciosa o la negligencia culposa terminen provocando una agresión con ropaje de ‘crisis humanitaria’ contra nuestro territorio”, señalan.
Los políticos manifestaron alarma por la “peligrosa prédica” del presidente colombiano Gustavo Petro, quien ha propuesto alianzas militares.
Solución en Haití
— Advertencia
Los dirigentes reiteraron su postura de que “no hay ni habrá solución dominicana para los problemas de Haití”, y exigieron un “enfoque serio, robusto y sin precedentes” para rescatar y reconstruir al país.
_________________________________

Haití en emergencia
La crisis en Haití, país vecino donde bandas criminales tienen el control de la mayor parte de su territorio, hace mucho se ha constituido en la principal amenaza para la seguridad nacional.
El famélico Consejo Presidencial de Transición, cuya influencia real es casi inexistente, acaba de declarar tres meses de “estado de emergencia”, acción aprovechada por su nuevo presidente para pedir más ayuda a la comunidad internacional.
Su clamor coincide con lo que desde hace años vienen pidiendo los gobiernos dominicanos sin que hasta la fecha se note una determinación seria de un organismo como las Naciones Unidas, o las potencias mundiales.
Los países que en algún momento se denominaron “amigos de Haitì”, se han hecho de la vista gorda, quizás con hartazgo o impotencia, pero no se pueden cansar.
El Estado haitiano hace mucho que está colapsado y la tímida intervención de una misión, conformada principalmente por policías de Kenia, luce estancada.
Las bandas en las últimas semanas se han mostrado tan desafiantes que hasta han anunciado su intención de derrocar al Consejo Presidencial de Transición.
Si las potencias, con Estados Unidos a la cabeza, no toman esa situación en serio, las consecuencias para la región serán más desastrosas de lo que hasta ahora.
República Dominicana no puede cansarse de llamar la atención a la Comunidad Internacional, porque de continuar el avance de las bandas y el deterioro institucional de Haití, las consecuencias de este lado de la isla también serán lamentables.
![]()





