
Nueva York celebra en una de las noches más felices de los Knicks, que avanzan a las finales de conferencia de la NBA al destronar a Boston
Habrá un nuevo rey de la NBA. Los Celtics de Boston han cedido la corona con una triste actuación el viernes en Manhattan, donde los Knicks, por el contrario, tienen uno de sus días más felices; una verdadera fiesta de todo Nueva York.
Jalen Brunson y OG Anunoby anotaron 23 puntos cada quien y Karl-Anthony Towns agregó 21 para liderar a los Knicks a un aplastante triunfo de 119-81 sobre Boston en el sexto juego de su serie de playoffs. Nueva York avanza con autoridad a las finales de la Conferencia Este, donde se enfrentará a Indiana.
Ese duelo contra los Pacers hará recordar la última vez que los Knicks estuvieron en dicha instancia: fue hace ya 25 años y perdieron.

Knicks se ven listos para ir por la corona
El hambre del equipo neoyorquino y sus fieles seguidores se ha ido acumulando por muchos años y hoy en día es enorme. Pero ahora cuentan con un equipo balanceado, experimentado y saludable para tratar de pelear por algo especial.
Los Knicks no solo están en camino a su mejor temporada en décadas recientes -bien podrían ser considerados los favoritos al título de la NBA por la manera en que están ejecutando-, sino que se dieron el lujo de liquidar a un conjunto que hombre por hombre era el mejor de la liga.
Los Celtics lanzaron muy mal la mayor parte de la serie y su moral quedó muy dañada al perder a Jayson Tatum -su mayor estrella- por una terrible lesión del tendón de Aquiles en el juego 4.
Celtics se derrumban desde el segundo periodo
Los Knicks, que no han disputado las Finales de la NBA desde 1999, se despegaron desde la primera mitad aprovechando un terrible segundo periodo de Boston para un parcial de 38-17 en el que los entonces campeones defensores se quedaron sin ideas, intentando múltiples triples con pobres ángulos y acumulando balones perdidos.
Esa ineficiencia se agravó en la segunda mitad, donde Nueva York no tuvo piedad de su enconado rival, abriendo la ventaja hasta 37 puntos a la mitad del tercer periodo (80-43), una verdadera paliza. Las últimas esperanzas de Boston se evaporaron cuando Jaylen Brown, el MVP de las Finales de la NBA del año pasado, quedó fuera por foules restando tres minutos del periodo.
El coach de Boston sacó la bandera blanca
El Garden, que vivió una enorme fiesta de principio a fin, hizo explosión cuando OG Anunoby conectó un triple que extendió la inalcanzable delantera a 92-51 restando menos de dos minutos en el tercer periodo, 41 puntos de diferencia que hicieron al coach Joe Mazzulla pedir tiempo fuera y sacar a sus titulares.
El balanceado ataque de los Knicks el viernes incluyó 22 unidades de Mikal Bridges, el héroe de los juegos 1 y 2 con soberbias acciones defensivas, cuando Nueva York puso contra las cuerdas al campeón reinante en su propia cancha. Al final, los Celtics no pudieron recuperarse.
Josh Hart, otro jugador crucial del equipo, completó el triple-doble con 10 puntos, 11 rebotes y 11 asistencias. Por Boston, Brown tuvo 20 puntos (8 de 20 en tiros de campo) antes de la expulsión y el siguiente mejor anotador del partido fue Payton Pritchard con solo 11. Los Celtics lanzaron para un 36% y en tiros de tres volvieron a decaer: 12 de 41 (29%).
VIDEO | Plátanos, botellas, caos y arrestos: la celebración de los fans de los NY Knicks se sale de control
Varias personas terminaron arrestadas tras las celebraciones
Miles de fanáticos de los New York Knicks abarrotaron las calles de la ciudad la noche del viernes tras la aplastante victoria del equipo sobre los Boston Celtics en el sexto partido de las semifinales de la Conferencia Este.
La Séptima Avenida, frente al Madison Square Garden, se convirtió en un mar de azul y naranja donde la euforia pronto se transformó en caos.
Entre cánticos, gritos y objetos voladores —desde plátanos hasta botellas de vidrio, conos de tránsito y hasta un zapato— los seguidores celebraron la sorpresiva eliminación de los actuales campeones defensores.
La energía fue tal que algunos treparon postes de luz, otros se subieron a cabinas de taxis, e incluso un fanático encendió fuego a una chaqueta de los Celtics y la alzó como trofeo frente a la multitud.
“Vi que lanzaban muchas cosas. La gente estaba apretada, se empujaban unos a otros, y empujaron tan fuerte que derribaron las barricadas a la calle”, relató Jermey Montero, de 25 años, al periódico New York Post.
“Fue entonces cuando empezó a llegar la policía, sí, porque se puso caótico. Me dio un poco de claustrofobia, pero ya está todo bien”, continuó.
Heridos
Entre los momentos más surrealistas, algunos testigos aseguraron haber visto sostenes volando entre la multitud.
“La gente intentaba entrar para ver el disturbio… esa fricción provocó muchos empujones… y la gente se cayó y empezó a pelear“, contó Sjthedonn, un joven de 18 años del Bronx que terminó con un tobillo torcido.
La celebración, aunque desbordada, no opacó el entusiasmo de los seguidores, quienes ya centran su atención en la próxima serie de las Finales del Este frente a los Indiana Pacers, archirrivales que eliminaron a los Knicks el año pasado en una reñida serie de siete juegos.
El primer partido de la esperada revancha se jugará el miércoles, nuevamente en el Madison Square Garden.
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