“Hemos fallado como sistema para dar respuesta en materia preventiva para que muchas mujeres sean salvadas y puedan hacer las denuncias y ser protegidas a tiempo por nuestro sistema”, dijo la ministra de Interior y Policía, Faride Raful.
- Faride Raful durante una rueda de prensa tras la reunión de Seguridad Ciudadana, encabezada por el presidente Luis Abinader.Listín Diario
Angel Valdez, Listin Diario
18/05/2026
La ministra de Interior y Policía (MIP), Faride Raful, reconoció este lunes que las autoridades gubernamentales han fallado en su responsabilidad de garantizar la seguridad de las mujeres que denuncian haber sido agredidas por hombres en el territorio dominicano.
“Tenemos que seguir trabajando, hemos avanzado, pero al mismo tiempo hemos fallado como sistema para dar respuesta en materia preventiva para que muchas mujeres sean salvadas y puedan hacer las denuncias y ser protegidas a tiempo por nuestro sistema. Hay que ser reflexivos, hay que ser empáticos y hay que dar una mirada de desafío, reto que tenemos por asumir”, dijo Raful.
Raful emitió estas declaraciones al analizar los datos sobre seguridad ciudadana en la reunión habitual realizada en la Policía Nacional, donde también admitió que la cantidad de feminicidios registrados durante los últimos cinco meses en el país ha aumentado en comparación del año pasado.
De acuerdo su explicación, hasta mayo de este año al menos 30 mujeres ha sido asesinadas por hombres, con los cuales en la mayoría de los casos sostuvieron una relación sentimental. Mientras que en el mismo periodo de 2025 tan solo había ocurrido 22 casos.
“Esa es la evidencia de que van en aumento y nosotros vamos a seguir trabajando con las herramientas que tengamos, pondremos a disposición todo para lograr que esto no siga siendo una triste realidad que lacera las estructuras sociales”, afirmó.
La funcionaria reiteró que están “haciendo todo lo que está en nuestras manos, con una visión integral, pero no es suficiente. Tenemos que seguir haciendo más y, como sociedad, también tenemos desafíos”.
Según aseguró, “lejos de volverlos insensibles”, esta situación compromete “mucho más” a los organismos de seguridad.
“Cada uno de estos casos nos lacera mucho el alma y nos compromete más a seguir trabajando por una sociedad más justa donde los ciudadanos respeten a los demás, respeten a las mujeres al tomar sus decisiones y, al mismo tiempo, nosotros las mujeres tengamos las garantías dentro del sistema cuando demos una voz de alerta”, precisó.
Raful entiende que los esfuerzos destinados por el Ministerio de Interior no serán suficientes para detener la ola de feminicidios visualizada en el país, ya que depende de una modificación en la cultura dominicana.
“Hasta que no logremos una equidad cultural, los esfuerzos que hacemos, como ministra de Interior, nunca serán suficientes”, resaltó.
“Las mujeres que se salvan”
Mientras tanto la exministra de la Mujer, Gloria Reyes, entiende en la actualidad existe una estadística que están pasando desapercibida en la opinión pública: “Las mujeres que se salvan”.
“Lamentablemente las las cifras de los fallecimientos que son las más duras son las que vemos, pero no estamos viendo las mujeres que también se salvan todos los días”, dijo el pasado sábado al ser entrevistada por reporteros.
Uno de los hechos más lamentables ocurrió el pasado miércoles, cuando una joven de 33 años fue asesinada por su expareja luego 9de que se dirigiera a denunciarlo ante la Fiscalía.
Se trata de Esmeralda Moronta de los Santos, de 33 años, quien recibió los disparos que le realizó Omar Tejeda Guzmán, de 48 años, a tan solo metros de la Unidad Integral de Atención a la Violencia de Género ubicada en Santo Domingo Este (SDE). Tras acabar con la vida de Esmeralda, Tejeda Guzmán se suicidó.
Tasa de homicidios
Durante la rueda de prensa desarrollada en la sede policial, Raful informó que la tasa de homicidios acumulada por cada 100,000 habitantes se situó en 7.26 durante los primeros cinco meses de este año.
“El total de territorios que están en 0 son dos: Hato Mayor y Santiago Rodríguez, donde no ha acontecido ningún homicidio hasta el momento. Seis provincias están en un dígito y seis en dos dígitos”.
De acuerdo con su explicación, las cifras antes mencionadas revelan las oportunidades de mejora que tiene la fuerza de tarea para trabajar en la prevención del delito y “las causas que generan los homicidios, heridos en cada una de las demarcaciones”.
“La tasa de homicidio acumulada en mayo de 2023 era de 12.77; 10.05 en 2024 y 8.4 en 2025. Hay una tasa acumulada que muestra una reducción sostenida dentro del periodo que estamos analizando. Esto es un desafío constante que tenemos que trabajar de manera conjunta y eso es lo que hacemos”, expresó.
Los rostros de mayo
Los rostros de las seis mujeres a quienes la violencia les ha arrebatado la vida en mayo
Hoy, frente al vacío que dejan sus ausencias, sus comunidades y allegados exigen justicia y demandan respuestas para evitar que estos crímenes se repitan o queden en el olvido.

por Diana Terzic, Listin Diario
17/05/2026
Más de 30 casos de feminicidios han enlutado a República Dominicana en lo que va de 2026.
Y no pasaron 15 día de mayo para que los casos de Providencia, Alfania, Esmeralda, Yessika, Nikaury y Diana mantuvieran vivo el dolor de la sociedad ante este flagelo.
Más allá de las estadísticas y los informes policiales, estas seis mujeres eran madres, estudiantes, emprendedoras y figuras centrales en sus familias.
Hoy, frente al vacío que dejó sus ausencias, sus comunidades y allegados exigen justicia y demandan respuestas para evitar que estos crímenes se repitan o queden en el olvido.
Esmeralda Moronta

Con 33 años, Esmeralda Moronta de los Santos era una mujer que construía su vida a base de azúcar, harina y dedicación.
Madre de dos niños menores de edad, era la mente y el corazón detrás de “Estilo Pastelero”, un proyecto de repostería que comenzó en 2016 y que, tras años de esfuerzo, vio materializado en un local propio en diciembre de 2025. Su tía Carmen la recuerda como una joven cariñosa, convencida de que su sobrina “iba a ser una grande”.
Esmeralda fue asesinada a tiros por su expareja dentro de un colmado en Alma Rosa I, justo después de salir de una unidad de atención a víctimas donde había interpuesto una denuncia por acoso. Su pérdida ha desatado profunda indignación en su familia, quienes cuestionan duramente la apatía de la sociedad.
Estefanía Moronta, su hermana, exigió directamente al Gobierno y al Ministerio Público que se garanticen escoltas para las mujeres que denuncian. Manifestó a la prensa: “Le falló la justicia, le falló el sistema”.
Yessika Álvarez Jiménez

A sus 26 años, Yessika Álvarez Jiménez era descrita por sus allegados como “una niña llena de vida” y el centro de alegría en cualquier reunión. Sin embargo, su principal motor y prioridad absoluta era su hijo, un niño con síndrome de Down por el que trabajaba incansablemente. “Vivía para su niño”, relató su prima María Jiménez.
Yessika tenía planes de separarse y ya había comenzado a organizar su vida para alejar a su hijo del entorno violento en el que se encontraba.
Su vida fue apagada de dos disparos por su pareja, un sargento de la Policía Nacional, en su residencia en Las Caobas. Su familia enfrenta su pérdida con profundo dolor. Denuncian que el crimen fue premeditado y que el agresor incluso intentó matar al hermano de la joven. Hoy, exigen que el uniforme militar del asesino no lo proteja ante la ley.
Diana Elena Evangelista

Diana Elena Evangelista, de 18 años, estudiaba Administración de Empresas. Su mayor anhelo era graduarse para convertirse en el soporte económico de sus padres. Sus amigos y familiares en Villa Duarte la recuerdan como una joven enfocada y de familia.
Diana murió a causa de múltiples heridas de arma blanca propinadas presuntamente por su novio, con quien llevaba años de relación y quien, según la madre de la víctima, Elfarina Ramírez, era un “muchacho de confianza”.
“Nadie se imaginaba algo así”, expresó una amiga de la familia. Su madre, sumida en la impotencia de no haber sido avisada a tiempo, clama por una investigación exhaustiva que arroje luz sobre los últimos momentos de su hija.
Providencia Marte

En la comunidad de La Higuera, provincia El Seibo, Providencia Marte era conocida como una mujer de profunda fe cristiana, de carácter tranquilo y sumamente entregada a su hogar. Su compromiso con su familia era tal, que sus últimos esfuerzos estuvieron dirigidos a intentar que su pareja buscara ayuda profesional para superar sus problemas de adicción a las drogas.
Fue precisamente esa insistencia la que presuntamente desató la ira del hombre, quien le quitó la vida rociándola con gasolina y prendiéndole fuego dentro de su vivienda.
Las severas quemaduras le causaron la muerte, dejando a los comunitarios sumidos en una gran tristeza. Los vecinos, que intentaron socorrerla sin éxito, la recuerdan por su bondad, mientras sus parientes exigen justicia.
Nikaury Alicia Heredia Taveras

Nikaury Alicia Heredia Taveras, de 27 años, libró una batalla por su vida durante varias semanas en una cama de hospital antes de fallecer.
Había recibido un disparo que le perforó varios órganos y se alojó en su columna, dejándola sin posibilidad de volver a caminar.
El incidente ocurrió durante un forcejeo cuando su expareja, un agente de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett), intentaba llevársela obligada.
Familiares aseguraron que la joven llevaba más de un año soportando acoso y hostigamiento porque quería terminar la relación.
Su muerte deja a un padre, Wellington Heredia, sumido en el temor a la impunidad. Heredia ha alzado la voz en los medios exigiendo que el caso, inicialmente tipificado como agresión, sea recalificado como homicidio, y pide garantías de transparencia ante el temor de que las influencias del agresor dentro de la Policía Nacional obstaculicen el proceso judicial.
Alfania Manuela Hernández

En la comunidad de Ojo de Agua, municipio de Salcedo, la repentina muerte de Alfania Manuela Hernández, de 29 años, dejó a toda una comunidad abrumada.
Alfania murió a causa de un disparo propinado por un hombre con el que presuntamente mantenía una relación sentimental, y quien posteriormente se suicidó en la escena tras una discusión.
Más allá del trágico suceso, el vacío más desgarrador que deja Alfania es el de su pequeña hija de apenas 6 años, quien ha quedado en la orfandad.
Las autoridades en la provincia Hermanas Mirabal, encabezadas por la fiscal titular, calificaron el escenario de profundamente lamentable, e hicieron un llamado urgente a la sociedad a reflexionar ante el daño irreparable que estas tragedias dejan en las familias.
Seis nombres, seis historias y decenas de familiares que hoy claman que el sistema ofrezca garantías reales para que estas vidas perdidas no se conviertan, simplemente, en noticia de ayer.
