
En una videollamada con el presidente Trump antes de su reunión con el presidente Putin, los aliados europeos respaldaron a Ucrania y presionaron para que se tuvieran en cuenta sus intereses.Imagen: John Macdougall/Pool via REUTERS
Europa espera que Trump amenace a Putin con sanciones secundarias si no acepta un alto el fuego, pero también teme un acuerdo sin contar con el bloque y en contra de sus intereses.
En un intento por influir en el resultado de la reunión entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente de Rusia, Vladimir Putin, en Alaska el viernes 15 de agosto, destacados líderes europeos mantuvieron una videollamada con el mandatario estadounidense, mientras Alemania recibía en Berlín al presidente ucraniano, Volodimir Zelenski.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, publicó en X que Europa, Estados Unidos y la OTAN“reforzaron el terreno común para Ucrania” y que mantendrán una estrecha coordinación.
La intervención diplomática de la UE buscaba transmitir a Trump el deseo colectivo del bloque por la paz, pero también informarle de los presuntos objetivos de su homólogo ruso y advertirle contra la posibilidad de ceder territorio ucraniano en las conversaciones.
Había cierta esperanza de que los aliados europeos hubieran logrado convencer a Trump de no vender los intereses ucranianos y europeos. Sin embargo, como permanecerán lejos mientras Trump y Putin mantengan conversaciones a puerta cerrada en Alaska, persisten las tensiones sobre lo que pueda suceder.
¿Qué espera Europa de las conversaciones Trump-Putin?
Durante la llamada a Trump, Ucrania y sus aliados europeos señalaron que querían un alto el fuego antes de iniciar cualquier negociación con Rusia. El presidente estadounidense parece haber tomado nota, aunque no lo considera una condición previa: cree que un alto el fuego “sería un gesto de buena voluntad por parte de Rusia”, informó CNN.
Aunque Trump se reúne con Putin sin Zelenski en Alaska, insinuó que podría celebrarse pronto una reunión trilateral que incluya al presidente ucraniano. Por su parte, el presidente francés, Emmanuel Macron, dijo que esa reunión a tres podría realizarse en un país neutral en Europa después del cara a cara en Alaska.
Trump había dicho antes que podría ser necesario intercambiar algo de territorio para acabar con la guerra. Pero, tras hablar con los europeos, afirmó que no se harían concesiones de ese tipo sin que Zelenski estuviera presente.
Y, aunque Trump sigue oponiéndose a que Ucrania se una a la OTAN —algo que Kiev ha considerado durante mucho tiempo esencial como garantía de seguridad—, expertos sugieren que Estados Unidos podría estar más abierto a ofrecer otro tipo de garantía para disuadir futuras agresiones rusas. “La naturaleza de las garantías de seguridad de Estados Unidos y sus contribuciones prácticas estaría sujeta a futuras negociaciones”, comenta a DW Kristine Berzina, investigadora sénior en Washington D. C. del German Marshall Fund (GMF).

Europa quiere que Rusia pague, y que Trump se asegure de ello
Ucrania y la UE también esperan que Estados Unidos pida a Rusia que pague parte de la enorme factura de reconstrucción como parte de futuras negociaciones. Se estima que reparar los daños causados por los bombardeos rusos en Ucrania costará entre 500 000 millones y un billón de dólares.
Kiev y sus aliados sostienen que parte de esa suma debería salir de los activos rusos congelados, unos 200 000 millones de euros localizados principalmente en Bélgica, sobre todo en un banco llamado Euroclear. También se busca que el presidente Trump exija la devolución de miles de niños ucranianos secuestrados por Rusia, así como de prisioneros de guerra ucranianos. El bloque confía además en que Estados Unidos endurezca su postura e imponga sanciones secundarias a Rusia si el presidente ruso se niega a cesar el fuego.
¿Y qué teme Europa?
Pese a cierto alivio tras la llamada, todavía hay temores de que Putin pueda superar a Trump en astucia.
Europa enfrenta un escenario complicado si Putin convence a Trump de cortar el suministro de armas a Ucrania —incluso a través de socios europeos— y de suspender el intercambio de inteligencia, ya que Ucrania necesita tanto el equipamiento militar estadounidense como la información de reconocimiento.
Otro temor europeo es que Estados Unidos retire sus activos del continente y debilite la alianza. “Rusia quiere expulsar a Estados Unidos de Europa del Este y afirmar su dominio militar. Putin podría usar esta reunión para alentar a Estados Unidos a retirar tropas de Europa”, dice Rafael Loss, investigador del European Council on Foreign Relations (ECFR). Una posibilidad preocupante, ya que “Estados Unidos ya está revisando su despliegue global de fuerzas”. “En ese caso, ante todo, los europeos tendrían que reforzar sus propias defensas” en los países de Europa del Este, añade Loss.
“Se prevén reducciones de tropas estadounidenses, aunque el alcance de la retirada aún no está claro”, dice, por su parte, Kristine Berzina, del GMF. “Pero, por supuesto, este proceso ocurre al mismo tiempo que toman forma las negociaciones entre Ucrania y Rusia. Será complicado para Estados Unidos retirar tropas de Europa si quiere enviar a Rusia la señal de que está profundamente comprometido con la seguridad europea”.
(gg/ms)
Unidad en Europa antes del encuentro Trump-Putin en Alaska
Antes de la reunión sobre Ucrania entre los presidentes Trump y Putin, Occidente presiona para que se alcance un alto el fuego. Mientras, rusia sigue bombardeando.

El canciller alemán, Friedrich Merz, alcanza los 100 días como canciller enfrentado a cuestiones de guerra y paz, y a una gran ofensiva diplomática. El viernes 15 de agosto de 2025 tendrá lugar en Alaska la reunión entre el presidente ruso, Vladimir Putin, y el presidente estadounidense, Donald Trump, sobre el futuro de Ucrania, sin Ucrania y sin Europa.
De forma preparatoria, el canciller Merz convocó una conferencia virtual en Berlín, a la que fueron invitados varios jefes de Estado y de Gobierno europeos, así como la Comisión Europea y la OTAN. Entre los invitados de honor, el presidente estadounidense, Donald Trump, y el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, que viajó personalmente a Berlín.
El canciller Merz: “Esperanza de paz en Ucrania”
El objetivo de la iniciativa de Merz era mostrar unidad contra Vladimir Putin, que lleva años librando una sangrienta guerra contra Ucrania y, hasta ahora, no ha querido saber nada de un alto el fuego ni de paz en la región. Además, la intención era disuadir al presidente de EE.UU. de hacer concesiones no acordadas a Rusia.
“En Alaska deben preservarse los intereses fundamentales de Europa y Ucrania en materia de seguridad”, subrayó el líder alemán. “Hay esperanza de que las cosas cambien, hay esperanza de paz en Ucrania”, dijo Merz.
Trump quiere una reunión con Zelenski y Putin
El presidente estadounidense ya dijo antes de la cumbre virtual de Berlín que tenía la sensación de que los europeos querían llegar a un “acuerdo”. También declaró que, tras su conversación con Putin en Alaska, podría celebrarse muy pronto una reunión a tres bandas, aunque esto es algo que aún no está decidido.
Trump quiere aumentar la presión sobre Putin, pero tiene poco que ofrecer. El republicano desea fervientemente la paz y ha reducido considerablemente el suministro de armas a Ucrania. Al mismo tiempo, no está en situación de negociar concesiones territoriales. Esto solo sería posible con el consentimiento de Europa y, sobre todo, de Ucrania.
¿Intercambio territorial? ¿Una opción?
En los últimos días, el presidente estadounidense ha hablado repetidamente de un “intercambio territorial”. La UE, y probablemente también Ucrania, tienen claro que Rusia no devolverá los territorios ocupados en un futuro próximo.
Por ese motivo, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, declaró recientemente que, “por el momento, debemos aceptar que Rusia controla parte del territorio ucraniano”. Un posible acuerdo podría establecer, por ejemplo, que Rusia controle de facto determinados territorios, sin que este control sea aceptado legalmente.
Ucrania está dispuesta a negociar cuestiones territoriales, según se ha afirmado ahora en Berlín. El punto de partida debe ser la línea de frente actual: “No se debate el reconocimiento legal de las ocupaciones rusas” subrayó Merz.
Putin se mantiene firme
Actualmente, Rusia controla parcial o totalmente alrededor de una quinta parte del territorio ucraniano. El portavoz del Ministerio de Exteriores ruso ha declarado que Rusia no se retirará de las zonas de Ucrania que ya controla en gran medida.
Entre ellas se encuentran Lugansk, Donetsk, Zaporiyia y Jersón. No mencionó Crimea, que Rusia ya se anexionó en 2014, en violación del derecho internacional.
Rafael Loss, experto en seguridad del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR), comenta a DW que, en principio, cree que la cumbre preparatoria UE-OTAN-EE.UU. de Berlín ha sido un éxito: “Creo que Friedrich Merz y sus colegas europeos han logrado su objetivo de articular un frente unido”. Aun así, Loss subraya que “la cuestión de lo que podrían significar exactamente las cesiones o intercambios territoriales es un tema en el que los europeos y Estados Unidos no se ponen de acuerdo”.

¿Cómo podría acabar la reunión entre Trump y Putin?
No está claro qué resultado tendrá la primera reunión entre Putin y Trump el viernes 15 de agosto, la primera del segundo mandato de Trump. Según explica el experto en seguridad Rafael Loss, hay tres escenarios posibles:
“La mejor opción sería que Donald Trump se diera cuenta de que Vladimir Putin le está tomando el pelo y, en consecuencia, buscara el apoyo de Ucrania y los europeos. La segunda opción sería que se mantuviera el statu quo actual. El peor resultado de la reunión sería que en Alaska se sentaran las bases para una normalización de las relaciones entre Estados Unidos y Rusia, lo que supondría un golpe para Ucrania, pero también para el orden de seguridad europeo”.
Si Rusia no hace ninguna concesión a Ucrania el viernes, podrían imponerse nuevas sanciones de la UE y EE.UU. 26 de los 27 Estados miembros de la UE se han posicionado claramente a favor de Ucrania en una declaración conjunta. Han subrayado “que las fronteras internacionales no pueden modificarse por la fuerza”. Solo el Gobierno húngaro de Viktor Orbán rechazó adherirse al texto.
Rusia aumenta la presión militar antes de la cumbre
Mientras Europa y Estados Unidos hablan de paz para Ucrania, Rusia deja que las armas hablen antes de la cumbre de Alaska.
La agencia de noticias AFP informa que Rusia ha logrado en Ucrania los mayores avances territoriales en un solo día. Así lo revela un análisis de datos. Solo en la región de Jersón, en el sur de Ucrania, se han registrado tres muertos esta mañana. La guerra de Putin en Ucrania también continúa en otras regiones.
(mn/ms)
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