
El papa León XIV calificó este martes de “inaceptables” las amenazas contra objetivos civiles en Irán, tras las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien advirtió que “morirá toda una civilización” si Teherán no acata su último ultimátum.
El pontífice, sin mencionar directamente a Estados Unidos, sostuvo ante periodistas en Castel Gandolfo que “hoy… hubo esta amenaza contra todo el pueblo de Irán, y esto realmente no es aceptable”. Destacó que, si bien existen cuestiones de derecho internacional, la situación representa “mucho más una cuestión moral”.
Estados Unidos, en guerra con la república islámica desde febrero, fijó como plazo el martes a las 00:00 GMT para que Irán reabra el estrecho de Ormuz, bloqueado desde el inicio del conflicto y vital para el tránsito del petróleo de Oriente Medio.
Trump insistió en que, si no se cumple la exigencia, “morirá toda una civilización”. Las palabras del papa precedieron ese plazo y buscaron frenar la escalada: “Quisiera invitar a todos a pensar en los tantos inocentes, los tantos niños, los tantos ancianos: totalmente inocentes, que también serían víctimas de esta escalada de una guerra que ha comenzado… Ya desde los primeros días decíamos: volvamos al diálogo, a las negociaciones”, afirmó.
El papa León XIV, el primer estadounidense en liderar la Iglesia católica, subrayó que los ataques a infraestructuras civiles “van en contra del derecho internacional” y urgió a quienes participan en el conflicto a “volver a la mesa” de negociaciones. “Intentemos resolver los problemas sin llegar a este punto. Quiero invitar a todos a rezar, pero también a buscar la forma de comunicarse, quizá con los congresistas, con las autoridades, para decir que no queremos la guerra, queremos la paz”, insistió el pontífice, reiterando su llamado a la reflexión y la acción colectiva para evitar una mayor escalada.
En una jornada marcada por bombardeos y actividad diplomática, el jefe de la Iglesia católica recordó el mensaje de paz pronunciado el Domingo de Pascua, al pedir dejar las armas y optar por el diálogo. “Hay tanta necesidad de paz en el mundo”, exclamó León XIV, quien advirtió que la crisis en Oriente Medio solo incrementa la inestabilidad global y el odio. El papa remarcó que “todos los ataques contra infraestructuras civiles son también un signo del odio, de la división y de la destrucción de que es capaz el ser humano”.
La postura del pontífice ha sido de firme rechazo a las soluciones militares desde el inicio del conflicto. Desde su elección en mayo, ha expresado desacuerdo con algunas medidas de la administración Trump, aunque ha delegado en la jerarquía católica estadounidense las críticas más directas.
El mismo martes, el presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, monseñor Paul Coakley, pidió a Trump “dar un paso atrás del precipicio de la guerra”. Coakley señaló en una carta abierta que “la amenaza de destruir toda una civilización y el ataque intencional a infraestructura civil no pueden justificarse moralmente”. Expresó que existen alternativas para resolver los conflictos y solicitó a Trump negociar una solución justa para preservar la paz y evitar más muertes.
El nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, se encuentra inconsciente y en estado crítico en la ciudad santa de Qom, según un informe de inteligencia que sugiere que el clérigo es “incapaz de participar en la toma de decisiones” del régimen.
La revelación, publicada inicialmente por el diario británico The Times de Londres, se basa en un memorando diplomático que circula entre aliados del Golfo. El documento sostiene que la condición médica de Khamenei es “grave” y que su incapacidad funcional ha dejado un vacío de poder en la cúspide de la República Islámica en un momento de máxima tensión bélica con Estados Unidos e Israel.
El rastro del líder en Qom
De acuerdo con el informe citado por The Times, el cual integra evaluaciones de inteligencia estadounidense e israelí, Mojtaba Khamenei —hijo del fallecido ayatolá Alí Khamenei— está siendo tratado bajo estrictas medidas de seguridad en Qom, situada a unos 140 kilómetros al sur de Teherán. La ubicación del líder supremo había sido un secreto de Estado desde que estalló el conflicto actual.
El memorando detalla que Khamenei permanece en un estado de inconsciencia que le impide ejercer cualquier tipo de autoridad política o religiosa. Esta situación contradice las afirmaciones oficiales de Teherán, que insisten en que el líder de 56 años está “al mando” de la nación tras haber sido designado sucesor de su padre a principios de marzo.
Los videos con IA que alimentan las dudas
La salud de Mojtaba ha sido objeto de especulaciones desde el inicio de la guerra el pasado 28 de febrero. Irán confirmó en su momento que el nuevo líder resultó herido en el mismo ataque aéreo de precisión —atribuido a fuerzas de Estados Unidos e Israel— que acabó con la vida de su padre, su madre, su esposa y uno de sus hijos.
A pesar de haber sido nombrado sucesor, Mojtaba Khamenei no ha sido visto ni escuchado en público en las cinco semanas transcurridas desde el ataque. Las sospechas sobre su incapacidad física se intensificaron este lunes, cuando la televisión estatal iraní difundió un video generado por inteligencia artificial (IA) que mostraba al líder analizando mapas militares. El uso de tecnología digital para simular su presencia, sumado a que sus comunicados son leídos por terceros, ha reforzado la tesis de que el líder se encuentra en coma o en una condición de salud irreversible.
El papel de la Guardia Revolucionaria
La incapacidad reportada de Khamenei plantea interrogantes sobre quién dirige realmente el destino de Irán. Analistas de inteligencia sugieren que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) podría estar ejerciendo un control de facto sobre el país, utilizando la figura de un Khamenei silente como un mero símbolo de legitimidad.
Incluso el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha alimentado estas versiones al declarar públicamente que su administración está negociando con “otros funcionarios iraníes”, pero que no está tratando directamente con el líder supremo.
El misterio del funeral y el mausoleo
El memorando diplomático también arroja luz sobre el prolongado retraso en el entierro del anterior líder supremo, Alí Khamenei. Aunque la tradición chií exige la sepultura inmediata, han pasado casi 40 días —el periodo tradicional de luto o Arba’een— sin que se haya realizado un funeral de Estado.
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