Día de los Dominicanos Ausentes: una diáspora joven y en expansión/ Tras 15 años de ausencia, una dominicana regresa a RD para reencontrarse con su familia en Navidad

Estados Unidos se mantiene como el principal destino de la diáspora dominicana

Este 20 de diciembre se conmemora el Día de los Dominicanos Ausentes, una fecha dedicada a reconocer a los ciudadanos dominicanos que viven fuera del territorio nacional y que, desde distintos países, mantienen un vínculo activo con la República Dominicana a través de aportes económicos, culturales y sociales.

La comunidad dominicana en el exterior continúa en constante crecimiento. Al cierre de diciembre de 2024, 2,874,124 dominicanos se habían establecido oficialmente fuera del país, lo que representa un aumento de 27,408 personas con relación a 2023, de acuerdo con el cuarto Informe Sociodemográfico de los Dominicanos en el Exterior, elaborado por la oficina de investigación del Instituto de Dominicanos y Dominicanas en el Exterior (Index).

La mayoría emigró a USA

Estados Unidos se mantiene como el principal destino de la diáspora dominicana, con 2,398,009 residentes, equivalente al 83 % del total. En segundo lugar figura España, donde residen 201,162 dominicanos, lo que representa un 7 % de la población dominicana en el exterior.

El informe también destaca que las mujeres representan el 53.5 % de la diáspora, mientras que un 37.2 % de los dominicanos residentes fuera del país tiene menos de 25 años, lo que evidencia una comunidad joven y con alta capacidad de inserción laboral y social en los países de acogida.

Los datos fueron recopilados a partir de fuentes oficiales de 119 países, incluyendo por primera vez naciones como Emiratos Árabes Unidos, Catar y Egipto, que se incorporan a la investigación tras cuatro años de levantamiento estadístico.

Temor e incertidumbre

La conmemoración de este día llega además en un contexto marcado por presiones derivadas de las políticas migratorias impulsadas por el presidente estadounidense Donald Trump, que han afectado de manera directa a comunidades migrantes, incluidos los dominicanos, cuyo principal destino histórico de emigración es Estados Unidos.

Ante este escenario, algunos dominicanos han optado por acogerse a la deportación voluntaria, mientras que otros enfrentan un clima constante de temor e incertidumbre, viviendo bajo la presión diaria de posibles operativos migratorios y arrestos, según han reportado organizaciones comunitarias y líderes de la diáspora.

Pese a estos desafíos, el Día de los Dominicanos Ausentes resalta la resiliencia de una comunidad que continúa siendo un pilar económico, social y cultural para la República Dominicana, y un puente permanente entre el país y el resto del mundo.

¿Dónde viven los dominicanos en el exterior?

  1. EE. UU. 2,398,009
  2. España 201,162
  3. Italia 29,791
  4. Chile 22,836
  5. Canadá 22,125
  6. Países Bajos 17,979
  7. Venezuela 11,399
  8. México 10,539
  9. Panamá 8,785
  10. Francia 8,699 (no incluye territorios de ultramar)
  11. Reino Unido 8,149
  12. Argentina 7,817
  13. Alemania 6,580
  14. Suiza 5,851
  15. Costa Rica 4,905
  16. Bélgica 3,520
  17. Austria 3,310
  18. Haití 2,377
  19. Antigua y Barbuda 2,214
  20. Brasil 2,037

Tras 15 años de ausencia, una dominicana regresa a RD para reencontrarse con su familia en Navidad

Después de una larga ausencia, retorna para reencontrarse con su familia en esta festividades navideña y visitar la tumba de su madre

Tras 15 años de ausencia, una dominicana regresa a RD para reencontrarse con su familia en Navidad
Rafaela Viola Mercedes, de 50 años, se funde en un abrazo con familiares y amigas que acudieron a recibirla al Aeropuerto Internacional de Las Américas. (DIARIO LIBRE/DANIA ACEVEDO)

Con una maleta en mano, cargada no solo de ropa, sino también de recuerdos, nostalgia y emociones, Rafaela Viola Mercedes, de 50 añosvolvió a pisar suelo dominicano tras 15 años de ausencia.

Su regreso, largamente esperado, está marcado por la alegría del reencuentro familiar y el dolor de una pérdida que no pudo acompañar de cerca: la muerte de su madre, cuyo entierro se realizó en el país mientras ella permanecía en el extranjero.

Rafaela reside en Italia, nación a la que emigró en busca de mejores oportunidades laborales.

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Infografía
Rafaela Viola Mercedes a su llegada al país.

Allí ha trabajado durante años como camarera y en el área de la belleza, oficios que, según explica, implican largas jornadas y poco descanso.

“Allá se trabaja mucho, los horarios son fuertes, y cuando uno está en eso se le va el tiempo sin darse cuenta”, comentó.

Su prolongada ausencia no fue una decisión voluntaria. Primero, los inconvenientes con sus documentos le impidieron viajar, la enfermedad de su madre la obligó a permanecer en Italia para cuidarla.

“Mi mamá se enfermó y yo tenía que estar ahí con ella. Después, cuando falleció, alguien tenía que quedarse haciendo los trámites para poder traer su cuerpo a República Dominicana“, relató visiblemente emocionada.

Su madre murió hace un año y seis meses. Aunque sus restos fueron trasladados al país, Rafaela no pudo viajar en ese momento.

Un viaje para cerrar un ciclo

Este viaje representa, además del reencuentro familiar, una necesidad emocional pendiente: visitar la tumba de su madre y cerrar un ciclo.

“Ahora pude venir para verla, para saber dónde está sepultada y para estar con los míos“, expresó.

Durante su estadía, que se extenderá por un mes, planea compartir con su padre, hermanos, sobrina y amistades cercanas. Fueron precisamente familiares y amigas quienes la recibieron a su llegada, en medio de abrazos, lágrimas y sonrisas.

“Aquí no tengo hijos, pero tengo a mi papá, mis hermanos, mi sobrina… eso es lo más importante“, dijo.

  • Para esta dominicana, una de las partes más difíciles de vivir tantos años fuera es la distancia emocional con su gente y su cultura.

“Lo más duro es pensar en todo lo que dejaste atrás: la familia, los amigos, las costumbres“, señaló.

Aunque reconoce que Italia comparte algunos elementos culturales con República Dominicana, como la religión católica, asegura que la experiencia no es la misma.

“Es parecido en algunas cosas, pero también muy diferente. El dominicano es más cálido“, afirmó.

Admite que muchas veces soñó con este momento: volver a su tierra, disfrutar del calor, la comida criolla y las tradiciones navideñas.

“Uno extraña el sazónla gente, el ambiente… aquí todo se siente distinto”, aseguró.

Su regreso en plena temporada navideña tiene un significado especial. Más allá de la celebración, representa un tiempo de reflexión, sanación y reconexión con sus raíces. “Volver siempre hace falta, aunque sea por poco tiempo”, concluyó.

 

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