
La segunda vuelta será entre José Antonio Kast (izq.) y Jeanette Jara.Imagen: Javier Torres/Aton Chile/IMAGO
Los chilenos votan en una segunda vuelta para elegir al máximo dirigente del país con un candidato de extrema derecha, José Antonio Kast, como claro favorito por primera vez desde la dictadura.
Los chilenos van a las urnas este domingo (14.12.2025) en un país polarizado entre el candidato más a la derecha desde el fin de la dictadura de Augusto Pinochet hace 35 años. José Antonio Kast aventaja por un amplio margen en las encuestas de opinión a Jeannette Jara, candidata de la coalición gobernante de izquierda y miembro del Partido Comunista. El ganador de las elecciones asumirá el cargo el 11 de marzo de 2026.
Los sondeos señalan como favorito a Kast, abogado de 59 años, devoto católico y padre de nueve hijos, que promete deportar a casi 340.000 migrantes sin papeles, la mayoría venezolanos, y atacar de frente la criminalidad. “El país se cae a pedazos”, repite Kast una y otra vez en su tercer intento de llegar a la presidencia como candidato del Partido Republicano, que fundó hace cinco años, porque la derecha tradicional le parecía muy blanda.
Seguidor de Pinochet frente a comunista moderada
Kast, que apoyó a la dictadura militar y aseguró que si estuviera vivo, Pinochet votaría por él, nació en una familia de inmigrantes alemanes. Su padre, miembro del Partido Nazi de Baviera, se mudó a Chile después de la Segunda Guerra Mundial y posteriormente fundó una fábrica de carne y embutidos.
Su rival es la comunista moderada Jeannette Jara, una abogada de 51 años de origen humilde, exministra de Trabajo, que promete subir el sueldo mínimo y defender las pensiones. En la primera vuelta, celebrada el 16 de noviembre, Jara se alzó con casi el 27 % de los votos. Kast quedó segundo con el 24 %, pero ha logrado movilizar a su favor a los votantes de los otros candidatos de la derecha.

La inseguridad, en el centro de la campaña
El tema de la delincuencia ha dominado la campaña electoral, a pesar de que Chile es uno de los países más seguros de América Latina. Kast prometió “seguridad” en su cierre de campaña. La migración también ha cobrado protagonismo en la agenda política, impulsada por la afluencia de personas que huyen de la violencia y la pobreza desde Venezuela. Los migrantes representan actualmente aproximadamente el 10% de la población chilena.
Expertos señalan sin embargo que la percepción del miedo en Chile es mucho mayor de lo que indican las cifras reales de criminalidad. “Lo importante, más que los beneficios sociales, es el trabajo, la seguridad. Que la gente pueda salir de su casa sin tener miedo y regresar en la noche y no pensar que en las esquinas le va a pasar algo”, dijo a la AFP Úrsula Villalobos, una ama de casa de 44 años que votará a Kast. “Hay que tomar medidas un poco extremas al principio para después lograr un país tranquilo”, añade.
El denominado estallido social “fue muy largo y muy traumático”, lo que sumado a la crisis por la pandemia produjo “un movimiento al conservadurismo”, explica la politóloga Claudia Heiss a la misma agencia. Hay además cinco millones de nuevos votantes debido al restablecimiento del sufragio obligatorio “con una inclinación muy marcada a la derecha y a la ultraderecha”, apuntó.
lgc (dpa, afp)
Chile en segunda vuelta: ¿una elección ya definida?
Jeanette Jara y José Antonio Kast se enfrentarán en un balotaje presidencial que pareciera estar ya matemáticamente resuelto en favor del líder de la ultraderecha. El oficialismo enfrenta ahora un complejo panorama.

Se trata de un resultado electoral esperado: la segunda vuelta para elegir al próximo presidente de Chile será disputada entre Jeanette Jara, la carta del oficialismo de izquierda, y José Antonio Kast, líder opositor de ultraderecha.
Para Jara es una victoria agridulce. Aunque obtuvo el primer lugar, superó a Kast por casi 380 mil votos, un margen mucho más estrecho del previsto por las encuestas.
Algunos sondeos incluso predecían un empate técnico entre los candidatos de derecha, pero Kast superó claramente a Evelyn Matthei, de derecha tradicional, y a Johannes Kaiser, de extrema derecha.
Claudia Heiss, académica del Departamento de Estudios Políticos de la Universidad de Chile explica a DW que se trató de una elección “que cambia de manera bastante radical el giro de la política chilena, pero es algo que estaba más o menos en la agenda, en el ojo de los analistas y en la evidencia que se recopiló en las encuestas”.
Franco Parisi: un tercer lugar que las encuestas no anticiparon
La gran sorpresa electoral fue Franco Parisi. El candidato populista, que se define como de centro, no aparecía en el podio de casi ningún sondeo. Sin embargo, se quedó con el tercer lugar con un alto respaldo de más de 2 millones y medio de votos, principalmente en el norte del país.
Parisi dejó en suspenso un eventual apoyo para Jara o Kast. “Los votos de Parisi son bastante impredecibles. Son votos de personas que son apolíticas o antipolíticas. No son programáticos. Por lo tanto, es muy difícil predecir hacia quién van a ir”, asegura Heiss.
La experta agrega que la campaña para llegar al Palacio de La Moneda va a estar marcada por alcanzar a ese elector, que “no es el votante habitual ni de Kast ni de Jara. Va a ser interesante ver cómo se van a disputar ese segmento”.

¿Está resuelta la segunda vuelta?
Para algunos, la carrera presidencial comienza ahora. Para otros, por un simple cálculo matemático (Kast+Kaiser+Matthei = 50,32 %), todo parece indicar que el resultado del balotaje del 14 de diciembre ya está claro, y que el próximo mandatario será Kast.
Patricio Navia, profesor de ciencias políticas en la Universidad Diego Portales, dice a DW que la candidata del oficialismo tiene pocas chances de ganar: “No está todo decidido, pero claramente Kast parte con una ventaja evidente sobre Jara”.
Incluso si todos los votantes de Parisi y otros candidatos se alinearan con la exministra del Trabajo, no le alcanzaría para derrotar a Kast, que ya recibió el apoyo electoral de Matthei y Kaiser. “No es imposible, pero es muy difícil. La probabilidad de que Jara gane es bastante baja”, insiste el politólogo.
Lo más probable es que los votos de Kaiser y Matthei pasen casi íntegramente a Kast, prevé Heiss: “En ese escenario, es muy difícil que Jara logre remontar esta diferencia, y es muy probable que en la segunda vuelta se imponga Kast por una mayoría bastante contundente”.
Un Congreso dominado por los partidos de derecha
El país suramericano también eligió un nuevo Congreso, compuesto por la Cámara de Diputados y el Senado. La formación de Kast, el Partido Republicano, fue el principal ganador: sumó 31 diputados y 5 senadores.
“Estamos en un escenario sin precedentes para un posible Gobierno de derecha. Kast tiene bastante margen de maniobra. Hay bastantes posibilidades de que se produzcan cambios significativos en este proceso”, opina la académica de la Universidad de Chile. Sin embargo, agrega, Kast podría tener mayor resistencia en el Senado, donde las fuerzas políticas están más equilibradas.

Para Navia, “la conformación del Congreso demuestra que la derecha no tiene mayoría para hacer reformas radicales”. Por lo tanto, si el presidente propone reformas moderadas “puede ser exitoso”, plantea.
“Pero si intenta gobernar por la derecha radical, va a tener muchos problemas y va a terminar siendo un presidente minoritario. Los electores tampoco quieren cosas radicales. Ayer, Kast obtuvo uno de cada cuatro votos. Si gana, debe acordarse que tres de cada cuatro personas votaron por alternativas distintas”, afirma el profesor de ciencias políticas.
Qué significa este resultado electoral para el Gobierno saliente
El presidente chileno, Gabriel Boric, felicitó a ambos candidatos por el paso a la segunda vuelta. Jara, exministra de Trabajo del actual Gobierno, ha intentado diferenciarse de Boric durante la campaña electoral. Kast, por su parte, usa como estrategia monotemática culpar a Boric y a Jara de los principales problemas del país.
El resultado reciente es visto como una derrota para Boric: “Todo Gobierno quisiera pasarle la banda a alguien de su sector. Pero este resultado golpea bastante al Gobierno. Si bien no le fue tan mal en la Cámara de Diputados, sin duda que no es el legado que el presidente Boric hubiera querido dejar”, afirma Heiss.
Navia coincide: “Esta votación claramente no es buena, es una derrota para el Gobierno. Es un rechazo a la gestión del presidente Boric. Es una clara señal de que los chilenos quieren cambiar de dirección”.
(rml)
Balotaje en Chile: ¿podrá la izquierda dar la sorpresa?
8 de diciembre de 2025
Los sondeos y los expertos auguran un triunfo cómodo del derechista José Kast en el balotaje. Sin embargo, errores de última hora y un mal debate podrían impulsar a su rival, Jeannette Jara.

A poco menos de una semana de la segunda vuelta de las presidenciales en Chile, los sondeos —que está prohibido publicar, pero que cierta élite conoce porque circulan bajo cuerda— muestran una clara ventaja del candidato derechista José Kast por sobre la comunista Jeannette Jara.
Los analistas coinciden en que su triunfo es casi un hecho, aunque los recientes errores de su campaña (como la declaración de un diputado de su partido a favor de indultar a violadores de niños o la incapacidad del candidato para explicar su plan de expulsión de extranjeros) y su mal desempeño en el debate radial del 3 de diciembre, han aportado algo de tensión, pues algunos piensan que, en una carrera que parece corrida, puede abrirse una pequeña ventana para sorpresas de última hora.
Contrariamente a lo que podría pensarse al tener en la papeleta del balotaje a una mujer que milita en el Partido Comunista y a un hombre que fundó el ultraderechista Partido Republicano, la segunda vuelta del 14 de diciembre no va a ser una lucha entre posiciones extremas. Si bien los candidatos de centro fueron duramente derrotados en las primarias y en la primera vuelta, no se trata de un sector inerme y todavía tiene bastante que decir.
“La percepción es que hay una tendencia de ambos candidatos a moverse hacia el centro”, dice a DW Olaf Jacob, representante en Chile de la Fundación Konrad Adenauer (KAS), vinculada a la Unión Cristianodemócrata alemana. “Creo que no habrá alternativa: quienquiera que gane va a tener que moderarse, porque los números en el Parlamento no dan para tener posiciones muy radicales”, dice el experto. La pregunta que él plantea es si ese movimiento hacia el centro es genuino o tiene más que ver con necesidades electorales circunstanciales.

“Un triunfo de Kast sería rupturista”
“La tensión polarizante está hacia la ultraderecha”, explica a DW Jorge Saavedra, profesor de la Universidad Diego Portales y doctor en Comunicación y Medios de la Universidad de Londres. Para el especialista, en la práctica un triunfo de Jara será la continuidad del actual Gobierno de Chile, de corte socialdemócrata. “Sí sería rupturista un triunfo de Kast, porque en distintas materias representa un camino bien extremo”.
Saavedra pone como ejemplo la idea de “gobierno de emergencia” que empuja Kast en su campaña. En sus declaraciones, el aspirante republicano suele referirse a una crisis que viviría el país sudamericano, de la que acusa directamente al actual Gobierno de centroizquierda. Este escenario obligaría a la conformación de un Ejecutivo que responda a esa emergencia, centrando la atención en la tarea de normalizar el funcionamiento del Estado y combatir el crimen y la falta de crecimiento. “Esa es su oferta. No tiene una propuesta para la etapa posterior a la emergencia. Y no es extraño pensando en sus referentes: Viktor Orbán, Donald Trump, Nayib Bukele y Jair Bolsonaro“, agrega.
De cualquier modo, para Saavedra la posibilidad de una polarización total se desvanece ante el muro de contención que supone un Parlamento fragmentado, pero proclive a la moderación. “El nuevo Parlamento no va a ser tan distinto al que tuvo el presidente Gabriel Boric y seguramente en sus decisiones finales no actuará desde la estridencia mediática, sino más bien será una suerte de moderador del debate. Nadie va a poder desarrollar medidas muy extremas, por más que quiera”, apunta el académico.
Seguridad e inmigración
Dos asuntos que casi han monopolizado la conversación durante la campaña presidencial son la inmigración y la inseguridad. Pese a ser uno de los países con las menores tasas de delitos en América, la percepción ciudadana en Chile apunta hacia una especie de crisis que, en primera vuelta, fue campo abonado para propuestas como militarizar las ciudades o crear cárceles en el desierto, y para frases del estilo “los delincuentes tendrán que elegir entre la cárcel y el cementerio”, que dijo la candidata Evelyn Matthei en primera vuelta.

“Hay una percepción de que la inseguridad está asociada a la inmigración”, dice Jacob, para quien el candidato que gane tendrá que actuar rápido. “Si logramos controlar a corto plazo o reducir los índices de percepción de inseguridad en la población, creo que muchos problemas van a resolverse”, dice el representante de la KAS.
La calculadora es clara
Jacob acude a la calculadora para responder la pregunta de si realmente Kast tiene garantizado el triunfo en la segunda vuelta, como auguran las encuestas, los expertos e incluso la conversación en la calle. “Es que si simplemente contamos los votos de primera vuelta de la derecha, ya tenemos más del 50 por ciento”, sostiene. Para el experto, el objetivo de Jara sería perder por menos de 20 puntos porcentuales.
“Las posibilidades son pocas. Muy pocas, en realidad”, complementa Saavedra. “Lo que va a hacer Jara es recortar algunos puntos de distancia, pero no va a ganar. Quizás con dos semanas más de campaña lo habría logrado, porque Kast ha tenido errores no forzados importantes en los últimos días, pero tendría que ocurrir algo extraordinario para que el republicano no gane”, agrega.
El académico apunta a otro componente que ha jugado un papel muy relevante: el hecho de que Jara sea militante del Partido Comunista. “Eso despierta percepciones que tienen que ver con la constitución neoliberal del sujeto chileno cotidiano, esta idea de que yo trabajo, yo gano mi plata y no quiero dársela a nadie. La gente confunde la posibilidad de una presidenta comunista con la redistribución, y no ve ello desde la lógica de los derechos sociales”, apunta.
Y prevé que Kast va a tener problemas, en caso de ganar. “Creo que va a tener un primer semestre muy duro de oposición”, sostiene, porque “lo que ha hecho hasta ahora es no mostrarse como el pinochetista duro que es, y cuando gane eso se va a evidenciar, habrá medidas regresivas en muchos aspectos y eso va a generar un rechazo muy rápido en distintos sectores”.
(ms)
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