Sistema de salud: lo que puede aprender EE. UU. de Europa

El sistema de salud de Estados Unidos se considera el más caro del mundo.Imagen: Jiri Hera//Zoonar/picture alliance
Arthur Sullivan

Estados Unidos gasta más per cápita en salud que cualquier otro país, y la atención médica es mucho más cara para los ciudadanos que en cualquier otro lugar. ¿Puede aprender algo de los sistemas de salud europeos?

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El elevado coste de la atención sanitaria sigue siendo un tema político espinoso en Estados Unidos. El desacuerdo sobre la ampliación de los subsidios a la atención sanitaria fue el eje central del reciente cierre de Gobierno de 43 días. Y los índices de aprobación del presidente Donald Trump se han visto gravemente afectados por la preocupación por aumento del costo de la vida, incluyendo el de la atención de salud.

Trump ha prometido constantemente recortar costos y se esperaba que esta semana anunciara los detalles de un nuevo plan sobre la posible ampliación de los subsidios de la Ley de Atención Asequible o Affordable Care Act, conocida como Obamacare.

Sin embargo, el anuncio se pospuso ante la incertidumbre sobre sus planes concretos. “Alguien dijo que quería extender los subsidios por dos años”, declaró Trump el 25 de noviembre. “Preferiría no extenderlos en absoluto”, agregó. Esto  ha vuelto a centrar la atención en el sistema de salud estadounidense, considerado como el más caro del mundo.

¿Es el sistema estadounidense el más caro?

Según un informe de la OCDE titulado “Panorama de la Salud 2025“, Estados Unidos es, con diferencia, el país con mayor gasto per cápita en atención médica del mundo. La diferencia entre el gasto per cápita de Estados Unidos y el de Suiza, que ocupa el segundo lugar, es mayor que la que existe entre Suiza e Italia, que ocupa el puesto 23.

Los expertos afirman que, por un lado, la atención médica estadounidense es extremadamente cara porque ofrece servicios de primera clase y altos niveles de innovación, con influencia mundial. Sin embargo, esto tiene un costo muy alto, que incluye “grandes disparidades en los resultados y la calidad para las personas de bajos ingresos, los afroamericanos y los latinos”, precisa John McDonough, profesor de práctica de salud pública en la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard en Boston.

Jon Cylus, del Observatorio Europeo de Sistemas y Políticas de Salud en Bruselas, Bélgica, señala que una de las principales causas de los altos costos en EE. UU. son los altos precios de los seguros y otros servicios, junto con la falta de transparencia y control sobre su fijación: “Realmente no se puede comparar precios dentro del sistema”.

Según Klaus Hurrelmann, profesor titular de salud pública y educación en la Escuela Hertie de Berlín, el problema de los altos precios tiene sus raíces en la ética de mercado que sustenta el sistema de salud estadounidense: las personas son las principales responsables de “asegurar sus oportunidades de vida”. Esto incluye la atención médica como un “bien de mercado con intervención estatal selectiva”.

McDonough coincide plenamente: “El sistema, en muchos sentidos, ya no se centra en el paciente. Se trata de maximizar el valor para los accionistas, sus propietarios”.

EE. UU., Washington D. C., 2025 | Un cartel donde se lee: "Los millonarios se hacen más ricos... los americanos, más pobres". En una conferencia de prensa de los demócratas sobre el impacto del cierre del Gobierno sobre los costos de atención médica y los beneficios del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria.
La atención médica es un tema muy controvertido en la política estadounidense.Imagen: Eric Lee/Getty Images/AFP

Demasiados sistemas y 25 millones de personas sin cobertura

El sistema estadounidense no está centralizado, con múltiples formas de prestación de servicios de salud y seguros disponibles.

El programa Medicare cubre a las personas mayores de 65 años, mientras que Medicaid busca ayudar a las familias de bajos ingresos. Existe un seguro médico proporcionado por el empleador, llamado Employer Sponsored Insurance (ESI) y programas separados para veteranos militares y para indígenas estadounidenses. Además de la opción de contratar un seguro individual con aseguradoras privadas.

Sin embargo, según estimaciones recientes de la Oficina del Censo de EE. UU. y la Encuesta Nacional de Entrevistas de Salud de los CDC, al menos el 8 % de la población (más de 25 millones de personas) no tiene cobertura de seguro médico.

El Commonwealth Fund, una fundación privada estadounidense que mide regularmente el desempeño de la atención médica en EE. UU. en comparación con el de otros países ricos, concluye sistemáticamente que EE. UU. tiene el sistema de atención médica con peor desempeño entre los 10 países de altos ingresos que analiza. Esos otros países son: Australia, Canadá, Francia, Alemania, Países Bajos, Nueva Zelanda, Suecia, Suiza y el Reino Unido.

Si se mira hacia Europa…

Los analistas de políticas sanitarias suelen especular sobre la posibilidad de que Estados Unidos aprenda de los países que lo superan en estas encuestas, especialmente en asequibilidad y cobertura.

Klaus Hurrelmann afirma que, si bien el sistema alemán posee cualidades que lo convierten en un referente mundial, “no es un modelo sencillo que pueda copiarse”. Implica seguros médicos obligatorios y un amplio acceso a los servicios, lo que, según Hurrelmann, ofrece “lecciones importantes, especialmente sobre el compromiso con el acceso universal y la financiación solidaria”.

Hurrelmann también señala problemas de asequibilidad ante el aumento de los costos de los seguros, que incluyen los llamados pagos adicionales de bolsillo para los pacientes.

“Todos son mejores que el nuestro”

John McDonough no se anda con rodeos cuando se le pregunta si le gustaría que Estados Unidos tuviera un modelo de atención sanitaria alemán o suizo. “Preferiría el sistema de casi cualquier otro país. Simplemente, todos son mejores que el nuestro”, afirma.

Cree que la clave del éxito de esos sistemas reside en la ética de las organizaciones sin fines de lucro y en el hecho de que deben operar bajo normas coherentes. “En Estados Unidos, actualmente, tenemos enormes entidades con fines de lucro que se han consolidado, crecido y dominado el sistema de maneras particularmente severas y perjudiciales, lo que está creando gran parte del caos que observamos”, afirma.

Para Hurrelmann, existe una profunda diferencia filosófica entre cómo la mayoría de los Gobiernos europeos ven la atención médica y cómo la ve el Gobierno estadounidense: “En Europa, la salud se considera ampliamente un derecho social. En Estados Unidos, se considera con mucha más frecuencia una responsabilidad privada. Esto influye profundamente en el diseño, la financiación y las expectativas públicas del sistema”.

(rml/el)

La presencia militar rusa en Venezuela y sus operaciones encubiertas por el régimen de Nicolás Maduro

Militares rusos en la Gran Sabana, estado Bolívar

Desde hace casi una década se ha hecho evidente que hay efectivos rusos en territorio venezolano. Están involucrados en actividades militares y de inteligencia

Desde hace casi 10 años se ha evidenciado la presencia de efectivos rusos en territorio venezolano, involucrados en actividades militares y de inteligencia. Esta situación cobra relevancia tras las declaraciones del teniente de inteligencia ucraniana Kyrylo Budanov, quien confirmó la existencia de una misión militar rusa en el país sudamericano desde principios de 2025.

Budanov, jefe de la Dirección de Inteligencia de Defensa (GUR) de Ucrania, aseguró en una entrevista con The War Zone, que el general ruso Oleg Leontievich Makarevich lidera la misión de asesoramiento rotatorio denominada “Equator Task Force” (FTE), impulsada por el Ministerio de Defensa de Rusia.

Diversas publicaciones en Infobae han alertado durante años sobre la participación de militares rusos en operaciones que incluyen el uso de drones, incursiones en zonas fronterizas y maniobras tácticas. Sin embargo, hasta la fecha, ni el régimen venezolano ni la Fuerza Armada Nacional Bolivariana han emitido declaraciones oficiales ni documentos explicando la presencia de efectivos rusos en actividades militares y portando uniforme del Ejército venezolano.

Las fuentes de inteligencia ucraniana señalan que Makarevich, quien fue un alto comandante para la invasión a Ucrania, estaría impartiendo formación en infantería, vehículos aéreos no tripulados y fuerzas especiales.

Serían unos 120 efectivos al mando del general Makarevich quienes estarían brindando entrenamiento a las fuerzas de Nicolás Maduro en tácticas avanzadas, incluyendo uso de drones, operaciones de fuerzas especiales y defensa aérea.

Se habla de 90 militares rusos en Caracas, mientras que el resto se encuentra desplegado en instalaciones estratégicas en MaracaiboLa Guaira y la Isla de Aves.

Portando uniforme del Ejército venezolanoPortando uniforme del Ejército venezolano un ruso captado en el Círculo Militar de Caracas en 2022

Con uniforme de la FANB

En septiembre 2019, Infobae reportó la presencia de casi un centenar de ciudadanos rusos en el Círculo Militar de Caracas y en el Fuerte Tiuna. Los visitantes, que se desplazaban solos o en pequeños grupos, vestían el uniforme verde del Ejército venezolano, conocido como “Fidelito”, inspirado en el atuendo de Fidel Castro, y portaban armas reglamentarias.

Lo insólito es que fueran militares extranjeros usando la indumentaria oficial de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana en tiempos de paz, sin que autoridades civiles ni militares reaccionaran o informaran al respecto.

El teniente de inteligencia ucranianaEl teniente de inteligencia ucraniana Kyrylo Budanov, quien informa sobre una misión militar rusa en Venezuela desde principios de 2025

En la frontera con Colombia

Según testimonios de habitantes de la aldea Palma Redonda, municipio Ureña, estado Táchira, en conversación con Infobae en el 2019, los paramilitares se instalaron en la cercana aldea La Mulata, desde hace años.

Durante ese periodo, el Ejército venezolano hizo presencia por aproximadamente tres meses, con el apoyo de la comunidad local, lo que logró disuadir temporalmente a los grupos armados. Sin embargo, tras la retirada de los militares, los paramilitares regresaron a la zona.

Una residente de Palma Redonda relató que todos han visto a los militares que recientemente llegaron a la región. “Los de antes, los que estaban hace semanas y mataron al señor Diosemel Castro Quintero, eran distintos y parecían asustados. De estos que llegaron ahora hay muchos extranjeros. Los más cómicos son los rusos”, afirmó.

Consultada sobre si ha escuchado a los militares extranjeros hablar, la mujer señaló: “Esos ni abren la boca, pero claro que son rusos, por aquí en esta frontera alumbran como la luna en la noche. La hija del señor de la finca vecina sí los oyó hablar entre ellos cuando cruzaron unas palabras y son rusos. Además, su tamaño, su piel es clara, pero como rojiza, no como la de los gringos. Por lo menos no se van a confundir entre ellos”, comentó entre risas.

El amirante Remigio Ceballos IchasoEl amirante Remigio Ceballos Ichaso en reunión con oficiales rusos en diciembre de 2018

Extrañas maniobras en 2019

En agosto de 2019, Infobae publica que, en Rubio, localidad fronteriza del estado Táchira, la población vive días de incertidumbre tras el sobrevuelo de helicópteros hacia el 211 Batallón de Infantería “Cnel Antonio Ricaurte” Fuerte Kinimarí, desde el 25 de agosto.

La información precisaba que se efectuó la llegada de un nuevo comandante y tanques rusos a esa instalación militar venezolana, seguida por el arribo de cerca de 80 rusos y un grupo de cubanos. Según fuentes militares, estos extranjeros estarían instalando equipos de radares, antenas para bloquear telecomunicaciones y realizando entrenamientos con drones, en respuesta a supuestos informes de inteligencia sobre posibles ataques desde Colombia y Brasil.

El acceso de lo que se descargó de los helicópteros estuvo restringido incluso para el personal militar, y algunos testigos afirman que los rusos utilizan trajes de protección especiales. Los helicópteros realizan vuelos hacia zonas como el cerro Capote, San Antonio y Ureña, mientras habitantes de la zona manifestaron que los extranjeros acampaban en las montañas cercanas.

Ninguna autoridad civil o militar informó sobre lo que estaba ocurriendo, pero el 27 de agosto de 2019, una tormenta dejó sin electricidad a Rubio, mientras varios habitantes observaron drones sobrevolando el Fuerte Kinimarí.

El general ruso Oleg LeontievichEl general ruso Oleg Leontievich Makarevich estaría al frente de una operación en Venezuela

Rusos en Bolívar

Entre el 4 y el 23 de septiembre de 2020, Brasil llevó a cabo una maniobra militar llamada Operación Amazonas, en la frontera con Venezuela, con uso de lanzacohetes Astros Mk6, vehículos militares, aeronaves, artillería y más de 3.500 efectivos. Las ciudades involucradas fueron Manacapuru, Moura y Novo Airao, como publicó Infobae.

El 9 de octubre de 2020, un grupo de rusos llegó a la Gran Sabana, estado Bolívar, cerca de la frontera con Brasil, vistiendo uniforme del ejército venezolano, instalándose en Santa Elena de Uairén y comenzaron ejercicios militares junto a la Fuerza Armada venezolana, con presencia de funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), que operaban de manera discreta.

Habitantes de Maura reportaron explosiones y actividades militares inusuales. Los militares rusos, quienes se instalaron en el Fuerte Escamoto, fueron descritos como misteriosos y generaron inquietud entre la población local

El 17 de octubre, habitantes de la Gran Sabana observaron ejercicios militares conjuntos entre rusos y venezolanos; oficiales de la FANB dijeron que la visita del secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, a Roraima, fue interpretada como una amenaza de derrocamiento a Nicolás Maduro, lo que justificaba la presencia de militares rusos como medida de protección territorial.

Reportaje-La historia de amor que dio origen al imperio narco de Pablo Escobar: una ruta de “mulas” codiciada y millones de dólares en juego

Pablo Escobar conoció casi por casualidad el dato de una ruta para ingresar la cocaína a Estados Unidos

Un colaborador del capo del Cartel de Medellín se enteró cómo entraban la cocaína a Miami. Las mujeres viajaban todas las semanas con 40 kilos de droga cada una con destino a Miami

El inicio del mayor tráfico de drogas de la historia desde el Cartel de Medellín, liderado por el temible Pablo Emilio Escobar Gaviria hacia los Estados Unidos, comenzó en 1986 y se prolongó con éxito y continuidad absoluta hasta 1989. Los números son implacables. El cálculo de la ganancia alcanzada por dicha organización criminal colombiana estableció que la cifra se acerca a unos 800 millones de dólares por la penetración de alrededor de 100 toneladas de cocaína desembarcada en territorio estadounidense en períodos de mandatos de gobierno de los presidentes Ronald Reagan y George Bush.

La historia de amor que originó un imperio

Mientras luchaba por recuperarla apelando a conmovedoras misivas, el hombre advertía que la joven ya no era aquella humilde y sencilla que había conocido, sino que había crecido su nivel logrando un muy buen pasar económico, lo que obviamente le llamó poderosamente la atención.

Escobar en su momento ofrecíaEscobar en su momento ofrecía pagos a los jóvenes que se volvían sicarios por matar policías (Archivo Colprensa)

Se encontraron, a ella también le pasaron cosas cuando lo vio, y en un clima de confianza y complicidad que siempre había existido entre ambos, Silvia le confió que entre tanta gente que había pasado por su vida, en una oportunidad se cruzó casi de casualidad con un grupo de narcotraficantes originarios tanto de Bogotá como de Medellín, que bastante a menudo se encargaban del traslado de cocaína con destino Miami.

Así lo relató en su libro, Pablo Escobar In Fraganti, de Editorial Planeta, su hijo Juan Pablo: “Con semejante dato debajo del brazo, Luca fue directo a contarle a mi padre”, precisó el primogénito de quien por entonces aterrorizaba Colombia, y continuó contando detalles íntimos, precisos y atrapantes de aquel encuentro entre bandidos que disparó un negocio multimillonario en dólares.

Ante semejante panorama, Luca fue a ver a “El Patrón” y le confesó cómo era “la vuelta”. Su novia, porque a esa altura ya la había reconquistado, junto a una serie de chicas, algunas hasta sin visa, partían desde el aeropuerto de Rionegro, conocido como José María Córdova, ubicado en el departamento de Antioquia a unos 25 kilómetros de Medellín, en vuelos comunes, y en la terminal de Miami eran esperadas por personas que las conducían para evitar cualquier tipo de control.

Pablo Escobar estuvo casado conPablo Escobar estuvo casado con Victoria Henao con quien tuvo dos hijos (Editorial Planeta)

Pablo lo miró fijo y le dijo: “Luca, pongámonos las pilas con esa vuelta y las ponemos a trabajar para nosotros. Consiga más daticos a ver cómo manejamos este asunto que parece muy interesante”, precisó Juan Pablo Escobar en su obra: “Lo que mi padre nunca me contó”.

Luca se volvió a juntar con su enamorada, le informó que su patrón quería hacerse dueño de esa ruta y que esa decisión no admitía ningún tipo de análisis ni discusión. Y que por lo tanto, desde ese instante pasaba a ser mano de obra del Cartel de Medellín y debía darle las identidades de las autoridades que facilitaban el tráfico.

El negocio millonario de la cocaína

Según Silvia, los funcionarios antidroga estadounidenses estaban implicados y luego de colaborar para eludir controles, contaban y pesaban la droga ya que cumplido dicho acto, percibían en dólares contantes y sonantes la comisión establecida por hacer la “vista gorda”, como definió la joven.

A partir de ese momento Luca fue el encargado y responsable por orden de Escobar de controlar todos los movimientos de las “mulas” que transportaban la cocaína en su equipaje. Tarea que llevaba a la práctica desde un bar próximo al aeropuerto, ya que habían desplazado a otros dos capos narcos “paisas” como ellos del mercado, y eso podría provocar reacciones y consecuencias.

Pablo Escobar llegó a ganarPablo Escobar llegó a ganar 70 millones de dólares por fin de semana por la cocaína que llegaba a Miami (Colprensa)

Para no dejar cabos sueltos que pudieran ocasionar problemas, Pablo subió la apuesta. Y entonces convocó en Medellín a los que manejaban la famosa ruta, quienes primero se sorprendieron por el llamado, y después no les quedó otra chance que brindar todos los datos que les requerían. De esa manera Escobar se apoderó del negocio desde su país, sumó más poder, y en los Estados Unidos logró además de penetrar sus fronteras, pactar y negociar con las autoridades que hasta ahí eran los responsables de perseguirlo.

De esta manera, los nuevos traslados de cocaína arrancaban en una vivienda de su propiedad del territorio de Envigado, instalada a unos 15 kilómetros del aeropuerto José María Córdova y se transportaba en camiones atravesando controles locales que por supuesto estaban arreglados para no interferir en el destino final. Al mismo tiempo, en camionetas especialmente seleccionadas pasaban a buscar a las chicas que oficiarían de “mulas” portando la droga, que recibían los respectivos “consejos” y “sugerencias” para que ningún inconveniente apareciera en el camino y se pudiera “coronar”, término con el que definían el éxito de la operación cuando llegaba a Miami.

Por supuesto las maletas de las jóvenes no eran controladas en todo el itinerario ya que eso estaba pactado previamente. Solo adoptaron la costumbre de embalar cada paquete de cocaína con un envoltorio que permitía que los perros llamados “antidroga” pudieran identificar cada cargamento que llevaban las “mulas”.

Hasta los trabajadores de las empresas de aviación participaban del circuito de corrupción ya que para aligerar todos los movimientos ni siquiera exigían los documentos de las mujeres previamente identificadas como “mulas”, quienes subían a las aeronaves que las llevaban a Miami con pasajes que obviamente no estaban a su nombre, sino que figuraban con identidades apócrifas.

El 2 de diciembre de
El 2 de diciembre de 1993 se registró la muerte de Pablo Emilio Escobar Gaviria, líder del cartel de Medellín y uno de los capos más buscados de la historia de Colombia (EPA)

Los funcionarios migratorios del DAS –Departamento Administrativo de Seguridad– y hasta los de la policía militarizada formaban parte de la operación, lo cual garantizaba el cumplimiento completo de la misión que jamás falló. Era tan escandaloso el arreglo que cuando las chicas llegaban al aeropuerto recibían un trato diferencial con relación al resto de los pasajeros y pasaban a sitios reservados de la terminal aérea donde luego procedían a descargar los paquetes de cocaína. A continuación subían a camionetas enviadas especialmente por la organización criminal de Pablo Escobar y se retiraban.

Las cifras eran elocuentes de acuerdo con el relato de Juan Pablo Escobar, el hijo del capo narco: se realizaban dos viajes por semana con aproximadamente 10 chicas y cada una llevaba unos 40 kilos de droga-equipaje, lo que representaba haciendo cálculos rápidos más de 3000 kilos mensuales. Por ese entonces el kilo de cocaína en Colombia rondaba los 1000 dólares, pero puesto en los Estados Unidos el monto trepaba a 7000, aunque en el sur de La Florida ya cotizaba a 13000, y en Nueva York a unos 30000.

Con el negocio, según lo publicado por su hijo, Pablo Emilio Escobar Gaviria, superaba los 70 millones de dólares de ingresos personales por fin de semana. El capo narco eligió llamarla “La Ruta del Tren” con la capacidad e inteligencia criminal y mafiosa que lo caracterizaba, por la velocidad y eficiencia en obtener resultados inmediatos que le generaron fortunas en dólares. Esto le arrancaba su mejor y cruel sonrisa.

Reportaje-Estado: el principal violador de la dignidad humana en las cárceles

 

El sistema penitenciario dominicano se encuentra completamente colapsado, según la Defensa Pública

A pesar de los compromisos constitucionales que obligan al Estado dominicano a proteger la dignidad humana, las condiciones de los centros penitenciarios del país continúan siendo una de las expresiones más graves de violación de derechos fundamentales, especialmente hacia la población privada de libertad.

La Constitución de la República, en su artículo 8, establece como función esencial del Estado la protección efectiva de los derechos de la persona y el respeto a su dignidad. Más aún, el artículo 38 consagra que “la dignidad del ser humano es sagrada, innata e inviolable”, y su protección constituye una responsabilidad esencial de los poderes públicos.

Sin embargo, la realidad en las cárceles dominicanas dista mucho de ese mandato constitucional. Según el Informe de 2023 de la Comisión de Cárceles de la Defensa Pública, las condiciones en las que viven miles de personas privadas de libertad en el país violan de manera sistemática sus derechos más básicos.

“No hay baño adecuado: todas tus necesidades la haces en un hoyo. La comida que dan es como si fuera para perros. Cuando se va el agua, el olor es insoportable. Si no tienes dinero para pagar el alquiler de una cama, debes esperar a que todos se bañen y se duerman para poder ocupar un espacio en el piso…

incluso en el mismo baño. Yo le exhorto a la gente que nunca haga nada malo, porque estar ahí es un verdadero infierno”, así describió su experiencia un hombre que estuvo tres meses en prisión preventiva en la celda C-5 de La Victoria.

El informe de la Defensa Pública documenta situaciones alarmantes como hacinamiento extremo, falta de acceso adecuado a servicios de salud, alimentación deficiente, falta de agua potable, condiciones sanitarias precarias y ausencia de programas de reinserción efectiva. Estas carencias, lejos de garantizar la dignidad de las personas, las exponen a tratos degradantes e inhumanos.

“Privar a una persona de libertad no significa despojarla de su humanidad. Las cárceles dominicanas deben ser centros de rehabilitación, no espacios de castigo extremo donde se normalizan condiciones inaceptables”, expresó el titular de la Defensa Pública, Rodolfo Valentín.

Diversos organismos nacionales e internacionales han reiterado que la situación carcelaria del país requiere una reforma estructural y urgente, que garantice no solo el respeto a los derechos humanos, sino también el cumplimiento de los compromisos internacionales asumidos por la República Dominicana en esta materia.

Manuel Meccariello, director del Observatorio de Derechos Humanos para Grupos Vulnerados (ODHGV), sostuvo que cuando el Estado permite condiciones infrahumanas —como el hacinamiento, la falta de atención médica o la ausencia de programas de reinserción— incurre en violaciones de derechos humanos y en incumplimiento de los tratados internacionales que ha suscrito, como la Convención Americana sobre Derechos Humanos.“Privar a alguien de libertad no significa despojarle de su dignidad ni de sus derechos fundamentales”, afirmó Meccariello.

El defensor recordó que el artículo 40 de la Constitución de la República Dominicana establece que toda persona privada de libertad debe ser tratada con el respeto debido a la dignidad humana, un mandato que, aseguró, el Estado tiene la obligación de garantizar.

El informe del 2023 de la Defensa Pública hace un llamado a las autoridades responsables, incluida la Procuraduría General de la República, la Dirección General de Servicios Penitenciarios y el Poder Ejecutivo, a asumir con seriedad y responsabilidad la transformación del sistema penitenciario, bajo una visión de derechos humanos, dignidad y reintegración.

Mientras tanto, 24,805 personas permanecen privadas de libertad en el país. De este total, 8,787 (equivalente al 34.41 %) han sido condenadas, mientras que 16,018 (un 64.59 %) se encuentran en prisión preventiva. Todas ellas continúan viviendo en condiciones que, según la propia Constitución dominicana, no deberían existir bajo ningún poder del Estado.

El presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, Manuel María Mercedes, expresó que en el país existen centros de privación de libertad que se han convertido en verdaderos “cementerios de hombres vivos”, debido a la extrema sobrepoblación que presentan.

Mencionó como ejemplos las cárceles del 15 de Azua, San Juan de la Maguana, Barahona y La Victoria, donde las condiciones de hacinamiento vulneran gravemente los derechos humanos de las personas privadas de libertad.

Mientras que el titular de la Defensa Pública describió a elCaribe un panorama de “insalubridad, falta de medicinas, ausencia de ventilación y celdas lúgubres y oscuras, con las paredes llenas de hongos”.

Según explicó, muchas personas viven y duermen “sobre heces fecales y orina”, mientras el hacinamiento alcanza niveles alarmantes de hasta un 500 %. “En espacios diseñados para 20 personas hay más de 100. ¿Cómo puede sobrevivir una persona así?”, cuestionó.

Sostuvo que no existen servicios médicos adecuados y no se dispone de medicamentos en los dispensarios médicos de las cárceles. Lo más alarmante, según Valentín Santos, es que algunas cárceles no cuentan con médicos permanentes que puedan atender emergencias.

Diversos estudios de los principales problemas carcelarios actuales revelan que, lamentablemente, el sistema penitenciario dominicano no proporciona las herramientas necesarias para la rehabilitación y reeducación de los condenados.

No se cumple el fin de la pena

El juez Rafael Armstrong Báez García, de la Primera Cámara Penal de la Corte de Apelación del Distrito Nacional, advirtió sobre la profunda crisis del sistema penitenciario de la República Dominicana, al señalar que las cárceles no cuentan con la capacidad ni las condiciones necesarias para cumplir con su función de reinserción social.

“Tenemos un sistema carcelario deficiente, que no tiene capacidad de respuesta para dar tratamiento penitenciario, que es lo que manda la ley”, expresó el magistrado.

El juez criticó la práctica “punitivista y prisionizante” que predomina en el sistema de justicia penal, la cual —dijo— busca llevar a prisión todos los casos, incluso aquellos que podrían resolverse mediante mecanismos alternativos.

“Hay casos que pueden tratarse con una salida alternativa al proceso sin necesidad de judicializarlo o con algún tipo de mecanismo que no sea la privación de libertad del ciudadano”, puntualizó el magistrado.

Armstrong subrayó que distintos sectores aún conciben la pena únicamente como castigo, sin entender el enfoque de la penalogía moderna, que la concibe como una sanción regeneradora. “La naturaleza del encierro es la corrección de las personas para conectarlos con el principio constitucional de la reinserción social, como lo establece el artículo 40.16 de la Constitución”, explicó.

Asimismo, hizo un llamado a los jueces a aplicar las penas de manera racional, tomando en cuenta las condiciones indignas en las que se cumplen las condenas en el país. “Ejecutar 40 o 60 años de prisión en esas condiciones atenta contra la dignidad de la gente y contra sus derechos fundamentales”, sostuvo al referirse al aumento de la pena en el nuevo Código Penal.

El director de la Defensa Pública, Rodolfo Valentín Santos, coincidió con las declaraciones del juez Rafael Armstrong Báez García sobre la crisis del sistema carcelario dominicano, asegurando que en las actuales condiciones no se cumple con el verdadero propósito de la pena.

Valentín Santos explicó que la finalidad de las sanciones penales va más allá del castigo e “incluye la regeneración, rehabilitación, reeducación, reformación y reinserción social de las personas privadas de libertad”.“La pena debe preparar al ciudadano para reinsertarse en la sociedad y evitar que vuelva a delinquir. Pero con las condiciones infrahumanas en las que cumplen sus condenas, eso es imposible”, expresó.

El titular de la Defensa Pública advirtió que el trato que reciben los internos en los centros penitenciarios genera resentimiento, odio y sentimientos de maltrato, lo que alimenta un ciclo de violencia y reincidencia.

“¿Cómo tú crees que no puede haber reincidencia cuando a un privado de libertad lo tratan como un animal dentro de la cárcel?”, cuestionó de forma enfática durante una entrevista concedida al periódico elCaribe.

Valentín Santos coincidió con el juez Armstrong Báez en que es urgente una transformación estructural del sistema penitenciario, enfocada en la dignidad humana y en políticas efectivas de reinserción social.

En esta primera entrega de una serie especial de tres sobre el sistema penitenciario dominicano, se presenta un resumen detallado de las condiciones actuales en las que operan los 21 centros penitenciarios que aún pertenecen al modelo tradicional, también conocido como el viejo modelo carcelario.

La Vega: comida con gusanos

El Centro de Privación de Libertad Concepción de La Vega, parte del viejo modelo carcelario, aloja a más de 1,800 internos en condiciones deplorables.

El informe detalla que los alimentos servidos incluyen arroz con gusanos y vegetales podridos. Las raciones de carne y aceite han sido reducidas drásticamente. El dispensario médico está contaminado por excrementos de palomas y carece de privacidad, medicamentos y personal.

Cotuí: dormir en el suelo

El Centro de Palo Hincado enfrenta uno de los peores casos de hacinamiento: 200 internos duermen en el piso. La falta de camas obliga a improvisar hamacas o dormir sobre cartones.

Las cifras son alarmantes: más de 600 internos enfermos, incluidos 280 con hipertensión, 140 con diabetes, 6 con VIH/SIDA y 3 con tuberculosis sin aislamiento. Los espacios para reflexión funcionan como baños, dormitorios y zonas de castigo al mismo tiempo..

Menores en riesgo

El Centro Máximo Antonio Álvarez con capacidad para 75 jóvenes, alberga 41 menores bajo condiciones indignas. Las camas son estructuras de concreto con delgados colchones. Todos duermen juntos, sin privacidad. La recreación es casi inexistente: solo un aro de baloncesto.

El entorno es insalubre: agua estancada, maleza, plagas de ratones, serpientes y mosquitos rodean el recinto, poniendo en riesgo la salud de los adolescentes.

Sgo Rodríguez: la cárcel sin médicos

Diseñada para 23 personas, En el 2023 albergaba a 137. Los internos construyen sus propias “goletas” de dos niveles para dormir. No hay comedor; los alimentos son servidos en el suelo. La salud está totalmente abandonada: no hay personal médico, y solo una voluntaria, la doctora Daisy Méndez, atiende urgencias desde el hospital local cuando es avisada.

Baños convertidos en dormitorios

Con capacidad para 86 hombres, Monte Cristi aloja 240 internos, muchos de ellos durmiendo en patios, pasillos o incluso dentro del baño común. La insalubridad es total: colchones deteriorados, olores fétidos, y estructuras colapsadas evidencian la miseria del lugar. Los haitianos, que conforman una gran parte de los internos, suelen ser los más afectados.

SFM: enfermedades sin control

El hacinamiento y la promiscuidad elevan el riesgo de enfermedades de transmisión sexual. No existen protocolos claros para visitas conyugales, lo que facilita incluso el ingreso de trabajadoras sexuales. Casos de gonorrea, sífilis, VIH y afecciones cutáneas proliferan, al igual que enfermedades graves como tuberculosis o fístulas no tratadas

Samaná, Nagua y Salcedo

En Samaná, más de 267 presos viven en condiciones para 120. La falta de camas obliga a muchos a dormir en el suelo.

En Nagua, la sobrepoblación alcanza un 485%. Celdas de 6×4 metros albergan hasta 76 personas. El calor es extremo, los baños están llenos de heces, y los internos duermen sobre inodoros.

En Salcedo, las celdas impiden la entrada de luz natural y solo 104 de los 155 internos tienen camas. El resto duerme en el piso o sobre ropa vieja.

La Victoria: la más sobrepoblada

Diseñada para 2,103 internos, La Victoria aloja más de 7,000 personas. Los pasillos se han convertido en dormitorios para los llamados “Ranas”, internos sin colchones ni goletas.

Las enfermedades abundan: 204 con VIH/Sida, 110 con tuberculosis, 151 hipertensos, 34 diabéticos, 83 asmáticos. La insalubridad y el hacinamiento convierten este centro en una bomba de tiempo sanitaria.

Baní y Higüey: castigos inhumanos

En Baní, celdas con 70 a 115 internos presentan una mezcla de humedad, hacinamiento y enfermedades. La celda de reflexión aloja a 12 internos con tuberculosis que no están aislados.

En Higüey, los baños de la celda de castigo consisten en simples agujeros en el suelo, sin agua ni papel higiénico. Internos duermen sobre heces y comparten espacio con plagas.

El Seibo y San Juan: poca rehabilitación

En El Seibo, las goletas son tan pequeñas que los internos no pueden ponerse de pie. Aunque el lugar se mantiene relativamente limpio, el espacio es muy limitado. En San Juan, con capacidad para 150, el centro alberga a más de 500 personas. A pesar de la reducción reciente, aún persiste la sobrepoblación, la falta de programas de regeneración y el abandono estatal.

Neyba, Barahona y Pedernales: plagas

En Neyba, 310 internos enfrentan mosquitos, malos olores y aguas residuales en sus celdas de castigo.

Las picaduras son visibles en la piel de los internos, que además no tienen camas ni colchones.

Barahona presenta un cuadro similar: basura, ausencia de camas e higiene, contaminación ambiental y enfermedades por falta de atención médica.

En Pedernales, los internos improvisan refugios con telas para protegerse de la lluvia. El hacinamiento y la presencia de una cañada con aguas negras contribuyen a una alta proliferación de plagas.

Azua y 19 de Marzo: el colapso

En Azua, una celda de reflexión carece de luz eléctrica, camas y condiciones higiénicas. Los internos viven rodeados de desechos fecales y plagas nocturnas.

El Centro 19 de Marzo, con capacidad para 40 personas, alberga 261. Muchos duermen en pasillos, cartones o simplemente en el suelo. No hay médico disponible, solo un psiquiatra. Este centro representa la precariedad del modelo penitenciario tradicional dominicano.

En las siguientes entregas, se analizarán las diferencias con el nuevo modelo penitenciario, de acuerdo al Informe de 2023 que emite la Comisión de Cárceles de la Defensa Pública. El informe del 2024 no fue analizado debido a que se encuentra en un proceso de diseño y no ha sido publicado por la Defensa Pública.

 

Reportaje: Qué operaciones puede realizar la CIA en Venezuela: exagentes hablan con la BBC

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Pie de foto,El presidente Trump tiene el poder de aprobar una amplia gama de operaciones clandestinas que su administración considere que favorecen la seguridad nacional.

    • Autor,Bernd Debusmann Jr
    • Título del autor,BBC News

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aceptó esta semana que autorizó operaciones encubiertas de la Agencia de Inteligencia de su país (CIA, por sus siglas en inglés) en Venezuela, un reconocimiento poco usual de lo que es -por lo general- información clasificada para los más altos niveles del gobierno.

La autorización le puede dar a la CIA la capacidad de llevar a cabo operativos en la región, incluyendo ataques letales en contra de supuestos traficantes de drogas u operativos más amplios que puedan conducir a la caída del gobierno de Nicolás Maduro.

Estas autorizaciones, conocidas con el nombre técnico de “hallazgos presidenciales”, en ocasiones anteriores han conducido en otros países a ataques con drones, financiación o entrega de armas a grupos insurgentes e incluso esfuerzos para cambios de régimen.

Sin embargo, la mayoría de estas acciones permanecen con carácter de clasificadas o secretas.

De acuerdo a las leyes estadounidenses, los presidentes pueden autorizar acciones encubiertas si esos operativos son “necesarios para apoyar objetivos identificables en política internacional, que son importantes para la seguridad nacional de EE.UU.”.

Una vez que esto se determina, la información debe ser compartida con los comités de inteligencia del Senado y de la Cámara de Representantes y, en casos importantes, con el “grupo de los ocho” que está compuesto por los líderes de ambos partidos y los miembros principales de los comités de inteligencia.

Pero esa notificación, que se espera que sea detallada y describa los riesgos legales, no significa que se necesite aprobación del Congreso. El Congreso sólo puede bloquear esas operaciones a través de leyes o limitando su financiación.

Nicolás Maduro, presidente de Venezuela

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Pie de foto,Los expertos señalan que no se puede descartar que EE.UU. quiera realizar operativos para desestabilizar el gobierno de Venezuela.

En la práctica, la autorización puede ser tan específica -o tan amplia- como el presidente considere necesario.

“El parámetro que tienen las autoridades está establecido en la autorización”, le explicó a la BBC Mick Mulroy, un exagente de la CIA.

“Pero realmente no hay limitaciones y no necesita aprobación del Congreso”, añade.

“Pendiente resbaladiza”

Cualquier restricción sobre las acciones de la CIA se hace a través de órdenes ejecutivas, que de acuerdo a Mulroy, “significa que el presidente puede simplemente escribir una nueva orden ejecutiva y cambiarla”.

Una vez aprobadas por el presidente, las acciones de la CIA pueden tomar la forma de asesinatos selectivos, operaciones encubiertas, acciones para influir en la política local o ayuda para equipar grupos armados que intentan derrocar gobiernos de otras naciones.

En diciembre de 1979, por ejemplo, un hallazgo presidencial firmado por Jimmy Carter le permitió a la CIA financiar a las guerrillas afganas que luchaban contra la invasión soviética a su país.

Solo unos años más tarde, otro hallazgo -esta vez del presidente Ronald Reagan- le permitió a la CIA extender la ayuda encubierta a los Contras, los rebeldes que intentaban derrocar al gobierno sandinista en Nicaragua.

Hallazgos recientes han revelado operaciones a nivel global contra al Qaeda después de los ataques del 11 de septiembre de 2001, así como también la operación Timber Sycamore, un operativo llevado a cabo por la CIA para entrenar y apoyar rebeldes sirios para acabar con el régimen de Assad.

En otros países de América Latina -incluyendo Guatemala, Chile y Brasil- EE.UU. ayudó a acabar con gobiernos en el marco de su lucha contra el comunismo o impulsó gobiernos que eran opresores y competieron violaciones a los derechos humanos.

Miembros del ejército de los Contras que combatió a los sandinistas en Nicaragua.

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Pie de foto,Los rebeldes respaldados por la CIA en Nicaragua libraron una insurgencia de 11 años contra el régimen izquierdista sandinista.

“No tenemos un récord muy admirable”, le explicó a la BBC Dexter Ingram, el exdirector de la oficina de lucha contra el extremismo violento en el Departamento de Estado.

“Hay una larga historia y no siempre es positiva. Creo que tenemos que mirar nuestra historia: es una pendiente muy resbaladiza”, añadió.

El caso Venezuela

No queda claro si la CIA está llevando a cabo operaciones encubiertas, si las está planeando o simplemente las tiene como un plan de contingencia en la región o el país.

A principios de esta semana, Trump justificó la autorización a la CIA y los bombardeos contra embarcaciones en el mar Caribe, señalando que “grandes cantidades de droga” están circulando desde Venezuela hasta EE.UU.

Pero las operaciones serían encubiertas y tomarían diferentes formas contra una variedad de objetivos.

Presuntos miembros del Tren de Aragua y del Cártel de los Soles, organizaciones señaladas por EE.UU. como terroristas, podrían ser objetivos de operaciones paramilitares o drones.

Marc Polymeropoulos, veterano de la CIA con 26 años de experiencia que sirvió en Irak y Afganistán y supervisó misiones clandestinas en todo el mundo, le dijo a la BBC que la metodología de “encontrar, arreglar y acabar” que la agencia desarrolló durante la “guerra global contra el terrorismo” podría aplicarse fácilmente a estas llamadas redes criminales.

Augusto Pinochet

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Pie de foto,Augusto Pinochet ascendió al poder en Chile gracias a la colaboración de la CIA.

No queda claro si la CIA está llevando a cabo operaciones encubiertas, si las está planeando o simplemente las tiene como un plan de contingencia en la región o el país.

A principios de esta semana, Trump justificó la autorización a la CIA y los bombardeos contra embarcaciones en el mar Caribe, señalando que “grandes cantidades de droga” están circulando desde Venezuela hasta EE.UU.

Pero las operaciones serían encubiertas y tomarían diferentes formas contra una variedad de objetivos.

Presuntos miembros del Tren de Aragua y del Cártel de los Soles, organizaciones señaladas por EE.UU. como terroristas, podrían ser objetivos de operaciones paramilitares o drones.

Marc Polymeropoulos, veterano de la CIA con 26 años de experiencia que sirvió en Irak y Afganistán y supervisó misiones clandestinas en todo el mundo, le dijo a la BBC que la metodología de “encontrar, reparar y acabar” que la agencia desarrolló durante la “guerra global contra el terrorismo” podría aplicarse fácilmente a estas llamadas redes criminales.

Reportaje: Los “mercaderes de cuerpos” que hacen negocio en EE.UU. con la venta de cadáveres

Lectura extensa

    • Autor,Luke Mintz
    • Título del autor,BBC News

Harold Dillard tenía 56 años cuando le diagnosticaron un cáncer agresivo en la zona abdominal en noviembre de 2009. En cuestión de semanas, este exmecánico de coches de Texas que usaba sombrero de vaquero y pantalones jeans casi a diario, se encontraba en cuidados paliativos.

En sus últimos días, Dillard recibió la visita de una empresa llamada Bio Care. Le preguntaron si le gustaría donar su cuerpo a la ciencia médica, que podría utilizarlo para que los médicos practicaran cirugías de reemplazo de rodilla. La empresa incineraría las partes de su cuerpo que no se utilizaran y devolvería sus cenizas a la familia gratuitamente.

“Se le iluminaron los ojos”, recuerda su hija, Farrah Fasold. “Lo consideraba una forma de aliviar la carga de su familia. Donar su cuerpo fue el último gesto desinteresado que pudo hacer”.

Dillard falleció en Nochebuena y, en cuestión de horas, un coche de Bio Care se detuvo frente al hospicio y se llevó su cuerpo.

Unos meses después, su hija recibió una llamada de la policía. Habían encontrado la cabeza de su padre.

Harold Dillard fotografiado junto a su hija Farrah Fasold.
Pie de foto,El cuerpo de Harold Dillard fue “mutilado”, según afirma su hija Farrah Fasold.

En el almacén de la empresa, la policía afirma haber encontrado más de 100 restos humanos pertenecientes a 45 personas. “Todos los cuerpos parecían haber sido desmembrados con un instrumento cortante tosco, como una motosierra”, escribió un detective en aquel momento.

Fasold afirma que imaginó que el cuerpo de su padre sería tratado con respeto, pero en cambio, según cree, fue “mutilado”.

“Por la noche, cerraba los ojos y veía enormes tinas rojas llenas de restos humanos. Tenía insomnio. No podía dormir”, dice.

La empresa declaró entonces, a través de un abogado, que negaban haber maltratado los cuerpos. La firma ya no existe y no fue posible contactar con sus antiguos propietarios para obtener comentarios.

Esta fue la primera vez que Fasold entró en contacto con el mundo de los llamados intermediarios de cuerpos: empresas privadas que adquieren cadáveres, los diseccionan y luego venden las extremidades con fines de lucro, a menudo a centros de investigación médica.

Para los críticos, esta industria representa una forma moderna de expolio de tumbas. Otros argumentan que la donación de cuerpos es esencial para la investigación médica y que las empresas privadas simplemente están llenando el vacío dejado por las universidades, que sistemáticamente no adquieren suficientes cadáveres para sus programas de educación e investigación.

Aunque Fasold no lo comprendió en aquel momento, el caso de su padre arroja luz sobre un debate cargado de emociones que llega al corazón de nuestras ideas sobre la vida y lo que significa tener una muerte digna.

El negocio de los cuerpos

Desde al menos el siglo XIX, cuando se expandió la enseñanza de la medicina, algunas personas con mentalidad científica han acogido con agrado la idea de que sus cadáveres pudieran utilizarse para la formación de médicos.

Brandi Schmitt es directora del programa de donación anatómica de la Universidad de California, un destino popular para quienes desean legar sus cuerpos. Afirma que el año pasado recibieron 1.600 donaciones de cuerpos enteros y que cuentan con una lista de casi 50.000 personas vivas que ya se han inscrito para hacerlo.

A menudo, la donación de cuerpos se debe al simple altruismo. “Mucha gente tiene estudios o está interesada en la educación”, afirma.

Pero también influyen factores económicos. Los funerales son caros, explica Schmitt; muchos se sienten tentados por la perspectiva de que su cuerpo sea retirado gratuitamente.

Un profesor asiático mayor y experimentado enseña anatomía humana utilizando modelos humanos y de órganos en el aula de anatomía.

Fuente de la imagen,Getty Images

Pie de foto,El uso de cadáveres da a los estudiantes de Medicina la primera oportunidad para estar en contacto con cuerpos reales, en lugar de con modelos de plástico.

Como ocurre en la mayoría de las facultades de Medicina, la Universidad de California no se beneficia de su programa de donación de cuerpos y tiene directrices estrictas sobre el manejo de los cadáveres.

Pero en las últimas décadas, ha surgido algo más controvertido en Estados Unidos: una red de empresas con fines de lucro que actúan como intermediarios, adquiriendo cuerpos de particulares, diseccionándolos y luego vendiéndolos. Se los conoce comúnmente como intermediarios de cuerpos, aunque las empresas se autodenominan como “bancos de tejidos no destinados a trasplantes”.

Algunos de sus clientes son universidades, que utilizan cadáveres para formar a nuevos médicos. Otros son empresas de ingeniería médica, que utilizan extremidades para probar productos como nuevos implantes de cadera.

El comercio con fines de lucro de partes del cuerpo está prácticamente prohibido en Reino Unido y otros países europeos, pero una regulación más laxa en Estados Unidos ha permitido que prospere.

La mayor investigación de este tipo, realizada por el periodista de la agencia Reuters Brian Grow en 2017, identificó a 25 empresas de intermediación de partes de cuerpos con fines de lucro en Estados Unidos. Una de ellas ganó US$12,5 millones en tres años gracias al negocio de partes del cuerpo.

Algunas de estas empresas gozan de gran prestigio y afirman seguir rigurosas normas éticas. Otras han sido acusadas de faltarles el respeto a los fallecidos y explotar a personas vulnerables en duelo.

Un negocio global

El comercio ha crecido debido a una laguna en la regulación estadounidense, afirma Jenny Kleeman, quien dedicó años a investigar el tema para su libro The Price of Life (“El Precio de la Vida”).

Si bien la Ley de Tejidos Humanos de Reino Unido prohíbe en casi todos los casos lucrarse con una parte del cuerpo, no existe una ley comparable en EE.UU. Técnicamente, la Ley Uniforme de Donaciones Anatómicas prohíbe en ese país la venta de tejido humano, pero la misma ley permite cobrar una cantidad razonable por el procesamiento de una parte del cuerpo.

Estas leyes laxas han convertido a Estados Unidos en un exportador global de cadáveres. En su libro, Kleeman descubrió que una de las empresas estadounidenses más importantes enviaba partes de cuerpos a más de 50 países, incluido Reino Unido.

“En muchos países, hay un déficit de donaciones”, afirma Kleeman. “Y donde pueden conseguir cuerpos es en Estados Unidos”.

No existe un registro formal de intermediarios, y es difícil encontrar estadísticas oficiales. Sin embargo, Reuters calculó que, entre 2011 y 2015, intermediarios privados en Estados Unidos recibieron al menos 50.000 cuerpos y distribuyeron más de 182.000 partes de cuerpos.

Ataúdes en una funeraria.

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Pie de foto,El creciente costo de los entierros y cremaciones hace estos ritos de difícil acceso para muchas familias.

“Cuerpos del Estado”

Para algunos, las empresas de intermediarios de cuerpos representan la peor forma de codicia oportunista.

En su investigación para Reuters, Grow descubrió casos de intermediarios que se “vincularon con la industria funeraria estadounidense” mediante acuerdos en los que las funerarias los ponían en contacto con familiares de los fallecidos. A cambio, la funeraria recibía una comisión por recomendación, que a veces superaba los US$1.000.

Es fácil encontrar historias de terror y, debido a la escasa regulación de Estados Unidos, a menudo no hay un recurso legal cuando las cosas salen mal.

Tras su experiencia con Bio Care, Fasold esperaba un proceso penal.

Además de que las extremidades de su padre podrían haber sido cortadas con una motosierra, estaba descontenta con un paquete que había recibido por correo, en una bolsa con cierre hermético, que según la empresa contenía las cenizas de su padre. Afirma que el contenido no parecía ni se sentía como cenizas humanas.

Harold Dillard
Pie de foto,Harold Dillard era un típico vaquero texano, dice su hija. Le dijeron que la empresa que gestionó los restos de su padre no había infringido ninguna ley estatal.

El propietario de Bio Care fue inicialmente acusado de fraude, pero la acusación fue posteriormente retirada porque la Fiscalía no pudo demostrar la intención de engañar.

Cada vez más desesperada, Fasold contactó al fiscal de distrito local. Pero le informaron que Bio Care no había infringido ninguna ley penal estatal.

Igualmente controvertidas son las donaciones de “cuerpos del Estado” que ocurren cuando una persona sin hogar muere en la calle o en un hospital sin familiares conocidos, y su cuerpo se dona a la ciencia.

En teoría, los funcionarios del condado primero intentan encontrar a los familiares; solo si no encuentran a nadie, el cuerpo se entrega.

Pero la BBC ha escuchado que esto no siempre sucede. El año pasado, Tim Leggett estaba navegando por una aplicación de noticias en su casa de Texas cuando encontró una lista de residentes locales cuyos cuerpos habían sido utilizados de esta manera. Se sorprendió al ver el nombre de su hermano mayor, Dale, quien había fallecido de insuficiencia respiratoria un año antes.

El cuerpo de su hermano fue utilizado por una empresa de educación médica con fines de lucro para capacitar a anestesiólogos. Fue uno de los más de 2.000 cuerpos no reclamados que fueron entregados al Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad del Norte de Texas entre 2019 y 2024, en virtud de acuerdos con los condados de Dallas y Tarrant.

“Me enojé”, dice Leggett. “Él no habría querido ser tema de conversación ni que la gente lo señalara”.

Su hermano era un hombre tranquilo que, la mayor parte del tiempo, “solo quería que lo dejaran en paz”, recuerda Leggett, y su aversión a la tecnología le dificultaba mantenerse en contacto.

Aun así, Leggett dice que su hermano era un ser humano como cualquier otro y merecía una muerte digna.

“Le gustaban los cómics de Marvel; tenía un gato al que llamaba Gato”, recuerda.

En un comunicado a la BBC, el Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad del Norte de Texas ofreció sus más sinceras disculpas a las familias afectadas y afirmó que estaba reorientando su programa hacia la educación y la mejora de la calidad de la salud para las familias y las futuras generaciones. Desde que se conoció la noticia el año pasado, informaron, han despedido al personal que supervisaba el programa.

¿Convertidos en villanos de forma injusta?

Un cirujano se pone un par de guantes mientras está de pie frente a una mesa sobre la que se han colocado instrumentos quirúrgicos.

Fuente de la imagen,Bloomberg via Getty Images

Pie de foto,Para muchos estudiantes de medicina, practicar con un cadáver es la primera vez que trabajan con carne y sangre reales.

Pero dejando de lado historias de terror como estas, otros señalan que la donación de cuerpos desempeña un papel crucial en la pinvestigación científica.

Schmitt, de la Universidad de California, afirma que, en el nivel más básico, los cuerpos se utilizan para enseñar a los médicos o para que los cirujanos practiquen operaciones complejas. A menudo, es la primera vez que un estudiante de medicina trabaja con carne y sangre real, una experiencia que no se puede replicar en un libro de texto.

“Esos estudiantes terminarán ayudando a la gente”, afirma.

Luego están los cadáveres que se utilizan para diseñar nuevos tratamientos. Schmitt señala que hay varias tecnologías que, según ella, solo se desarrollaron tras ser probadas en cuerpos. Estas incluyen prótesis de rodilla y cadera, cirugía robótica y marcapasos.

Y algunos de los intermediarios privados afirman que se les está vilipendiando injustamente. Kevin Lowbrera, quien trabaja para una de las grandes empresas de “intermediación de cadáveres”, afirma que su acreditación por parte de la Asociación Estadounidense de Bancos de Tejidos implica que debe seguir las directrices que determinan cómo se tratan y almacenan los cadáveres.

La acreditación es voluntaria (siete empresas se han inscrito) y un intermediario privado no la necesita para operar legalmente.

El problema no son las empresas honestas como la suya, afirma Lowbrera, sino los actores deshonestos. “Todavía hay programas que no están acreditados. Siempre les digo a todos que se mantengan alejados de ellos”, afirma.

Sería un error regular toda su industria hasta hacerla desaparecer, afirma, por culpa de algunas manzanas podridas.

Más allá del negocio

Morgue

Fuente de la imagen,Getty Images

Pie de foto,La falta de suficientes cadáveres para la formación de médicos y para la investigación científica es un problema en muchas partes del mundo.

Prácticamente todas las personas con las que hablo, en todos los frentes del debate creen que se necesita más regulación en Estados Unidos.

Schmitt, de la Universidad de California, sugiere que Estados Unidos podría seguir el ejemplo de los países europeos y prohibir la intermediación de entidades con fines de lucro.

Ella afirma que procesar un cuerpo conlleva algunos “costos legítimos”, como el transporte y los conservantes químicos. Es razonable que las empresas cobren por ello, afirma. Pero la idea de obtener ganancias reales genera recelo en muchos.

“Creo que la posibilidad de vender o lucrarse con los restos humanos complica la idea altruista de donar para la educación”, afirma.

Sugiere que EE.UU. podría emular su propia política sobre donación de órganos, que se rige por la Ley Uniforme de Donaciones Anatómicas y prohíbe la venta de órganos.

Pero Jenny Kleeman, la autora de The Price of Life, afirma que si Estados Unidos prohibiera mañana la donación de cuerpos con fines de lucro, simplemente no habría suficientes cadáveres para todos.

“Si no queremos que haya comercio con estas partes del cuerpo, necesitamos encontrar una manera de que más personas donen de forma altruista”, afirma.

Ella insta a las universidades a lanzar campañas de promoción más sólidas, solicitando directamente la donación de cuerpos. “No existe la misma campaña de concienciación pública que, por ejemplo, para la donación de órganos”.

Una vez que se aborde esta escasez, afirma, Estados Unidos podría prohibir la donación con fines de lucro.

También es posible que los avances en la tecnología de realidad virtual (RV) impliquen que los cadáveres simplemente no sean necesarios en el futuro. Un médico en formación podría simplemente ponerse unas gafas y practicar con un paciente generado por computadora.

En 2023, la Universidad Case Western Reserve se convirtió en una de las primeras facultades de Medicina de Estados Unidos en eliminar los cuerpos humanos de su programa de formación y sustituirlos por modelos de realidad virtual.

Los cuerpos humanos reales conservan “los colores y las texturas corporales, lo que puede dificultar la distinción, por ejemplo, entre un nervio y un vaso sanguíneo”, declaró entonces Mark Griswold, profesor de la facultad, al sitio web Lifewire. En cambio, su programa informático “ofrece a los estudiantes un mapa tridimensional nítido de estas estructuras anatómicas y sus relaciones entre sí”, añadió.

Pero Kleeman afirma que, en general, la tecnología de realidad virtual aún no es lo suficientemente buena como para replicar la práctica con un cadáver.

Por el momento, parece que seguirá habiendo demanda de cuerpos humanos, así como la posibilidad de que algunos se lucren con estos.

Con información adicional de Jacob Dabb.

Se hizo una cirugía para quitarse todos sus tatuajes. Ahora luce irreconocible

Leandro de Souza decidió cambiar su estilo de vida y comenzó un procedimiento para eliminar los tatuajes de su cuerpo. (Instagram/ Leandro de Souza)

Leandro de Souza inició un doloroso proceso con láser para eliminar los tatuajes que cubren el 95% de su cuerpo.

Durante más de dos décadas, Leandro de Souza fue conocido como el hombre más tatuado de Brasil. Con el 95% de su piel cubierta por más de 170 tatuajes, su imagen lo convirtió en un personaje inconfundible en eventos y en la vida pública.

Sin embargo, a los 35 años, el fotógrafo oriundo de Bagé, una ciudad fronteriza con Uruguay, ha decidido borrar ese pasado con la misma determinación con la que alguna vez lo construyó.

El hombre se sometió a un arduo tratamiento con láser para eliminar cada una de las marcas que lo acompañaron desde su adolescencia.

La decisión, según cuenta, está íntimamente ligada a un giro espiritual y personal. Tras una década marcada por las adicciones y la inestabilidad emocional, De Souza encontró en la fe evangélica un nuevo propósito.

Leandro de Souza encontró en
Leandro de Souza encontró en la fe evangélica una nueva forma de vida. (Instagram/Leandro de Souza)

“Hice mi primer tatuaje a los 13 años. En ese momento eran expresiones de lo que yo idolatraba: Guns N’ Roses, Nirvana, Metallica… las bandas que marcaron mi juventud”, relató al medio brasileño G1.

Lo que comenzó como una forma de identidad terminó convirtiéndose en un uniforme permanente que lo acompañó hasta casi cubrirlo por completo.

Una vida marcada por excesos

La historia de Leandro de Souza también está atravesada por momentos oscuros. Hace diez años, su divorcio lo empujó hacia un camino de consumo que inició con cocaína y derivó en combinaciones de LSD, éxtasis y alcohol.

“No soportaba la vida que llevaba. Me transformé en una atracción, como un animal de circo”, reconoció. La imagen de su cuerpo tatuado lo convirtió en un personaje llamativo, pero también lo aisló. La sensación de vacío lo llevó a tocar fondo.

Leandro de Souza aseveró queLeandro de Souza aseveró que ya no soportaba estar cubierto de tatuajes. (Instagram/Leandro de Souza)

Ese punto de inflexión llegó en Bagé, cuando decidió buscar refugio en un albergue municipal. Allí conoció a personas que lo introdujeron en el evangelismo, una experiencia que, asegura, cambió por completo su perspectiva.

El primer paso es aceptar que no puedes hacerlo solo, que eres un adicto. Decidí cambiar porque encontré algo más grande que yo mismo. Ahora predico y busco transmitir esperanza”, confesó.

Dos años después de aquella decisión, De Souza no solo abandonó el consumo de drogas y alcohol —lleva más de tres años sin beber y uno sin fumar—, sino que también dedica su tiempo a predicar en comunidades y prisiones, compartiendo su testimonio con padres e hijos.

El proceso de eliminar los tatuajes, sin embargo, no es sencillo ni rápido. Hasta ahora ha completado cinco sesiones de láser, de las ocho que se requieren.

Leandro de Souza reconoció queLeandro de Souza reconoció que las sesiones de láser son dolorosas. (Instagram/Leandro de Souza)

Cada una dura entre 30 y 40 minutos y se realiza cada tres meses. “Duele mucho más que hacerlos. Tres veces más, incluso con anestesia”, admitió.

El dolor físico parece, en cierto modo, una metáfora de la transformación que atraviesa: un recordatorio constante de la carga de su pasado y del esfuerzo necesario para iniciar una nueva etapa.

Además, el estudio de tatuajes Hell Tattoo, ubicado en Franco da Rocha, São Paulo, se interesó en su historia y en la valentía de iniciar el proceso, por lo que lo han documentado a lo largo de las sesiones.

Hell Tattoo ha documentado todo
Hell Tattoo ha documentado todo el proceso de Leandro de Souza para eliminar sus tatuajes. (Instagram)

En abril de 2024, Leandro celebró su cumpleaños con una doble victoria: además de cumplir 35 años, conmemoró un año libre de drogas y cigarrillos.

Su cuerpo, lentamente, comienza a recuperar su aspecto natural, aunque todavía lleva la huella de los años en los que el arte corporal definía su identidad. Aunque todavía le dos sesiones dolorosas, su determinación no parece flaquear.

Reportaje: Sobornos y rutas secretas: así llega el fentanilo a Estados Unidos

Un miembro del cártel oculta uno de seis paquetes de droga en la puerta del conductor de un coche con destino a Estados Unidos (The New York Times)

Periodistas de The New York Times documentaron cómo ocultaba la droga el cártel criminal más poderoso de México, que se está adaptando ante la ofensiva de dos gobiernos

El empaquetador de fentanilo se movía con precisión mientras la luz de su linterna frontal proyectaba un resplandor intenso sobre el trabajo veloz de sus manos enguantadas.

El hombre roció seis paquetes envueltos en aluminio con un líquido que olía a cloro, un compuesto que, según dijo, ayudaría a que los perros rastreadores no detectaran el fentanilo. Debajo del papel de aluminio, la droga mortal estaba envuelta en papel carbón para intentar evitar los métodos básicos de detección por rayos X, dijo.

El hombre de 58 años, mecánico de día y empaquetador de drogas de noche, llevaba más de 20 años trabajando para el Cártel de Sinaloa, reparando y cargando coches con cocaína, metanfetamina y ahora fentanilo.

Dijo que, en todo ese tiempo, su trabajo nunca había sido tan peligroso como ahora. “Ojalá que este sea mi último encargo”, dijo.

El cártel, que como una de las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas más formidables del mundo solía parecer inmune a sus rivales, se ha visto obligado a luchar por su supervivencia. El presidente Donald Trump ha prometido acabar con el tráfico de fentanilo y ha ordenado al Pentágono que comience a utilizar la fuerza militar contra ciertos cárteles que su gobierno considera que son organizaciones terroristas.

Un líquido, compuesto de sustanciasUn líquido, compuesto de sustancias químicas que ayudan a disimular el potente olor del fentanilo, es rociado sobre un paquete (The New York Times)

México, muy presionado por Trump, ha lanzado su propio combate agresivo, desplegando cientos de soldados para combatir al Cártel de Sinaloa, un grupo designado como terrorista por Estados Unidos. Mientras se encuentra bajo una intensa presión de ambos gobiernos, el cártel también se ha visto afectado por luchas internas.

Pero incluso en ese estado de debilidad, el cártel sigue adaptándose. Sus traficantes están realizando cargas más pequeñas, ideando métodos creativos y ajustándose en tiempo real a las amenazas cambiantes, lo que demuestra lo extraordinariamente difícil que sería para cualquier gobierno desmantelar una organización criminal tan arraigada.

Y, a pesar de la campaña en su contra, integrantes del cártel dijeron que no tenían intención de abandonar el negocio. La mayoría no mostró ningún remordimiento por el devastador saldo en Estados Unidos, donde el fentanilo ha generado una crisis de adicción y se ha convertido en una de las principales causas de muerte.

Esos integrantes dijeron que simplemente estaban manejando un negocio y argumentaron que si no satisfacían la demanda estadounidense, alguien más lo haría.

Este verano, The New York Times entrevistó a cinco operadores del cártel. Hablaron con The New York Times bajo condición de anonimato porque, de lo contrario, correrían el riesgo de ser detenidos u otros peligros. La reportería del Times incluyó documentar cómo se ocultaban los paquetes de fentanilo en coches en Culiacán, en el oeste de México, con el fin de mostrar con mayor detalle cómo se desarrolla el tráfico de fentanilo.

El posterior viaje del coche a Estados Unidos se reconstruyó a través de entrevistas con los cinco integrantes: el mecánico, un chofer, un miembro de alto rango del cártel y dos traficantes radicados en Arizona.

El mecánico fue contratado en esta ocasión para ocultar alrededor de seis kilogramos de fentanilo con destino a Estados Unidos. Tenía un valor de hasta 90.000 dólares, pero dijo que, en comparación con los últimos años, era una carga pequeña.

Había tallado un compartimento oculto detrás del panel de la puerta delantera izquierda del automóvil. Soldó un tubo de acero entre la carcasa exterior y el marco interior, creando un espacio falso donde se podían meter los paquetes. Lo diseñó cuidadosamente: si los agentes golpeaban, buscando contrabando oculto, sonaría hueco, como una puerta normal y vacía.

Los cárteles suelen utilizar coches de tamaño mediano, tipo Honda, Nissan o Toyota, ya que cuanto más normal es el vehículo, más probable es que pase desapercibido, dijo el mecánico. Nunca utiliza el mismo método de ocultación dos veces, dijo, sino que varía según el automóvil y la cantidad de contrabando.

Vista del muro fronterizo entreVista del muro fronterizo entre Estados Unidos y México desde el centro de Nogales, Arizona, en 2023 (The New York Times)

“A veces lo colocamos en la parte de tanque de gasolina, a veces en la parte del motor, o en la carrocería, o sea, varía pues”, dijo, señalando diferentes partes del vehículo.

El embalaje de la droga apenas era el comienzo de un viaje que llevaba el coche desde un bastión del cártel en México a través de la frontera y hasta Estados Unidos, una travesía que requería una cuidadosa coordinación por parte de los contrabandistas.

En respuesta a las amenazas en su contra, el cártel ha recurrido a sus profundas reservas de efectivo, ha recortado la nómina, ha trasladado la producción de fentanilo afuera de su estado natal, ha redirigido los envíos a Europa y, lo que quizá sea más revelador, ha forjado una frágil alianza con un antiguo archienemigo.

Según los analistas, se trata de medidas desesperadas, pero también revelan algo más: una red criminal que, incluso en retirada, ha demostrado su capacidad de resistencia e innovación.

En estas nuevas condiciones, la producción y el transporte de fentanilo se han vuelto más lentos, más arriesgados y mucho más costosos, dijeron los cinco integrantes del cártel. Los sobornos ahora cuestan más, los puestos de control militar se han multiplicado en todo México y los agentes fronterizos estadounidenses han reforzado los controles. Se incautan más envíos, por lo que, para minimizar las pérdidas, los traficantes envían cantidades más pequeñas.

Sin embargo, los miembros operativos del cártel dijeron que la demanda de fentanilo no ha disminuido, a pesar de su papel en el gran número de sobredosis que se producen cada año. Es por eso que los cárteles encuentran formas de entregar la droga.

Las descripciones que hicieron los integrantes sobre cómo se contrabandeaba el fentanilo a través de la frontera coinciden con los métodos descritos a The New York Times por funcionarios policiales estadounidenses, entre ellos uno que supervisa operaciones fronterizas y otro que vigila la actividad de los cárteles.

Las conclusiones de la Administración para el Control de Drogas (DEA por su sigla en inglés), descritas en los informes de la agencia, también coinciden con las técnicas de contrabando descritas por los miembros del cártel.

El mecánico, cuya propia vida en los bajos fondos de México le había dejado graves heridas de bala, una adicción a la cocaína y una familia destrozada, fue uno de los pocos que expresó remordimiento por sus actos. El fentanilo, dijo, “es la razón de esta maldita guerra en la que han muerto tantas personas, muchas de ellas inocentes, y eso me pesa”.

“Pero yo sí tengo miedo, sí tengo miedo”, añadió, “porque no cualquiera se sale y el que se sale muchas veces es con los pies por delante”.

El cártel de Sinaloa utilizaEl cártel de Sinaloa utiliza compartimentos secretos para traficar fentanilo a EEUU (The New York Times)

El conductor

Para la misión de Culiacán, los líderes del cártel tenían dificultades en encontrar hombres de confianza. Muchos habían sido arrestados o asesinados en las sangrientas luchas internas del cártel y en la ofensiva de México para desmantelar el grupo criminal. Un miembro de alto nivel, cuya función consistía en reclutar estudiantes de química para ayudar a fabricar fentanilo y supervisar la producción, solía evitar operaciones arriesgadas como esta.

Pero, a pesar de su rango, las necesidades del cártel lo pusieron en una encrucijada. Podía quedarse entre bastidores o aprovechar una peligrosa oportunidad para impresionar a sus superiores.

No lo dudó y aprovechó la oportunidad para demostrar su valía y convertirse en un socio aún más cercano en el negocio multimillonario. Dijo que no solo podría ganar dinero o un posible ascenso, sino también el bien más preciado: la confianza de los altos mandos del cártel, en un mundo donde la simple sospecha puede ser fatal.

Para ganarse esa confianza, estaba dispuesto a arriesgar su libertad y su vida.

Así que, en una noche reciente, giró la llave del coche y se puso en marcha hacia la frontera con Estados Unidos, según contó más tarde.

Un segundo vehículo se adelantó, con vigías o halcones entrenados para leer el terreno. Su trabajo consistía en avisar sobre lo que había más adelante y detectar posibles amenazas: un nuevo punto de control, soldados donde antes no los había, un coche aparcado demasiado tiempo al lado de la carretera.

“Están vigilando todo”, dijo el conductor. “Cualquier cosa sospechosa”.

Él los seguía a distancia, con las manos apretadas sobre el volante y un rifle de asalto escondido debajo del asiento, recordó más tarde. El destino: Arizona.

No habría vuelta atrás, ni si los detenían, ni si alguien reculaba. La represalia del cártel sería inmediata. Pero la recompensa valía la pena, dijo.

Afirmó que, horas después de partir, le ordenaron detenerse. Esperó durante horas en un punto intermedio de la ruta hacia el norte.

El viaje desde Culiacán hasta la frontera con Estados Unidos fue una operación meticulosamente coreografiada. Un solo conductor llevaba un coche cargado con el opioide sintético, pero detrás de él se movía una robusta maquinaria de poder.

En cada etapa, el conductor recibía instrucciones de sus superiores, indicaciones codificadas sobre qué carreteras tomar y cuáles evitar. A veces, conducía por autopistas bien pavimentadas, dijeron operativos del cártel. Otras veces, se desviaba por caminos de tierra que serpenteaban entre la maleza. La ruta nunca era improvisada. Cada desvío estaba diseñado para eludir los controles policiales o militares.

Incluso esos controles estaban previstos. Según los cinco integrantes, los sobornos suelen acordarse en al menos cuatro puestos militares mexicanos entre los estados de Sinaloa y Sonora. Los soldados dejan pasar al conductor designado con la carga intacta, ya que el peaje ya está pagado, dijeron.

En un momento dado, según relató el conductor, se detuvo la marcha a causa de un “retén militar mexicano que no estaba allí antes”. El cártel tuvo que “resolver ese pequeño problema” con un soborno, dijo.

Parte del muro fronterizo entreParte del muro fronterizo entre Estados Unidos y México en Arizona este año (The New York Times)

La frontera

Dijo que, cuando ya se acercaba a su destino, recibió una llamada: detén el auto.

A unos 112 kilómetros al sur de Tucson, en las afueras de Nogales, México, el conductor se detuvo para lo que ya se había convertido en una pausa rutinaria en estos viajes.

A ambos lados de la frontera, una red de vigías y coordinadores trabajaba en sincronía, verificando una y otra vez que todo estuviera en orden. Eso incluía lo más crítico: el agente fronterizo estadounidense que, a cambio de una suma de dinero, había acordado dejar pasar el vehículo, dijeron los operativos del cártel.

Pero poco después llegó un aviso del agente fronterizo estadounidense de que había problemas, dijo el conductor. El coche había sido identificado.

La noticia se extendió rápidamente por la red de que las autoridades estadounidenses habían sido alertadas, posiblemente por un rival del cártel. La operación se había visto comprometida. Los contrabandistas activaron el plan B.

Se organizaría un segundo vehículo más al interior de Sonora y se volvería a empaquetar la carga.

Pero ese no era el único problema. La seguridad estadounidense parecía más estricta en medio de las tensiones en Medio Oriente. Nada se movía con facilidad.

Así comenzó la espera.

A medida que las horas se convertían en días, la ansiedad se hizo presente. El conductor pensó en dar media vuelta y conducir hacia el sur, hacia Sinaloa. Pero retirarse significaba arriesgarse a sufrir represalias.

Después de tres días en el limbo, finalmente llegó otra señal. La operación se reanudaba.

Una vez más, la red del cártel se había puesto en marcha: un ecosistema criminal sostenido por una red coordinada de vigías, conductores, empaquetadores, operativos y una larga cadena de funcionarios corruptos, desde soldados rasos hasta agentes fronterizos.

El conductor dijo que el agente fronterizo estadounidense recibiría ahora decenas de miles de dólares solo por la advertencia, además del pago original que ya se le había prometido por dejar pasar el coche por el puerto de entrada de Mariposa, en el centro de Nogales.

Su acusación no pudo ser verificada de forma independiente. Pero tanto el conductor como el mecánico dijeron que las drogas habían cruzado la frontera, una señal de lo profundo que era el alcance del cártel.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP, por su sigla en inglés) remite los casos de posible corrupción en sus filas al Departamento de Justicia para que los investigue. Cuando se le preguntó sobre las acusaciones de que los agentes aceptaban sobornos, el comisionado en funciones de la agencia, Rodney S. Scott, dijo en un comunicado que “los agentes y oficiales de la CBP arriesgan sus vidas para defendernos todos los días”.

El relato del agente coincide con las conclusiones de las autoridades estadounidenses, que han documentado la influencia del Cártel de Sinaloa.

En abril, un exagente de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos fue condenado por conspirar con dos ciudadanos mexicanos para dejar pasar vehículos por su carril sin inspección, dijo en abril la fiscalía federal del distrito de Arizona.

Un miembro de la GuardiaUn miembro de la Guardia Nacional Mexicana en junio en Culiacán (The New York Times)

Los fiscales federales dijeron que el agente proporcionó detalles a los ciudadanos mexicanos sobre las operaciones de los puestos de control y dejó pasar al menos cinco vehículos a cambio de una parte de los ingresos por el contrabando: 20.000 dólares de los 40.000 que recibían los traficantes.

El cártel ejerce “un control casi total sobre la región fronteriza al sur de Arizona, lo que le facilita el acceso a los puntos de entrada de San Luis Río Colorado y Nogales”, según un informe de la DEA de 2024. Los delincuentes utilizan ese control para introducir fentanilo en Estados Unidos, añadía.

En una entrevista telefónica una vez de vuelta en México, el conductor dijo que había entregado la carga en Tucson y que operativos locales la llevarían a California.

El conductor dijo que todo había salido bien gracias a cómo se había organizado. “El cruce estuvo tranquilo”, dijo.

© The New York Times 2025.

Testimonio: “Viajé de Colombia a México a cuidar limones y acabé trabajando para un cartel de la droga del que logré escapar”

Pie de foto,Orlando Paniagua sobrevivió fugado a base de limón y agua durante durante casi 10 días.

    • Autor,José Carlos Cueto
    • Título del autor,Corresponsal de BBC News Mundo en Colombia
    • X,

Orlando Paniagua*, 45 años, fusil al hombro, camina de madrugada entre limonares mientras narcos mexicanos le pisan los talones.

Es abril en Michoacán, la Tierra Caliente en el suroeste de México donde el sol quema hasta los 40°C durante el día, y para este exmilitar colombiano ya no hay marcha atrás.

Cuando alguien osa escaparse del crimen organizado mexicano, como lo hizo Paniagua en abril de 2024, solo puede esperar dos destinos: la bala o el milagro.

El pasado mes de junio, el secretario de Seguridad de México, Omar García Harfuch, anunció que carteles mexicanos reclutaban exmilitares colombianos, muchos bajo engaño, para engrosar sus filas de cara a sus cruentas guerras territoriales.

La alocución ocurrió pocos días después de que 12 colombianos fueran arrestados en Michoacán, vinculados a un ataque con mina que mató a ocho soldados mexicanos.

Gracias a la coordinación con autoridades colombianas, García Harfuch dijo que nueve de los 12 eran exmilitares. Los tres restantes eran civiles, pero entrenados en el uso de armas.

La presencia de exsoldados colombianos entre grupos armados mexicanos forma parte de la larga saga en que excombatientes del país sudamericano, una vez retirados, responden a ofertas de trabajo en el exterior y se involucran en conflictos ajenos como el de Ucrania, Sudán o la guerra territorial de los narcos mexicanos.

Muchos, como Paniagua, acuden engañados y motivados por una generosa oferta económica que supla sus bajas pensiones y limitadas salidas laborales en Colombia.

Paniagua, quien quiere dar visibilidad a su experiencia, ha contado su testimonio bajo anonimato anteriormente a medios como Radio Ambulante.

Esta es su versión ofrecida a BBC Mundo.

Omar García Harfuch, secretario de Seguridad de México.

Fuente de la imagen,Getty Images

Pie de foto,La alocución de García Harfuch sobre colombianos reclutados por carteles mexicanos retornó esta dinámica de larga data a la opinión pública.

“En Colombia no habría ganado US$2.000 al mes”

Serví 24 años a las fuerzas militares en Colombia. Era sargento primero cuando me retiré en 2022.

Tengo 45 años. Nací en Bogotá. Por mi trabajo militar me moví de departamento en departamento y ciudad y ciudad.

¿Cómo terminé en México?

Pues mira, cuando uno se retira del ejército en Colombia es bastante complejo conseguir empleo. Hay muy pocas opciones.

Entonces hablaba mucho con un excompañero de las fuerzas militares que, lastimosamente, espero que hoy Dios lo tenga en su gloria porque no se ha vuelto a saber de él.

Un día le pregunté por oportunidades de trabajo en México, donde él estaba. Me dijo que necesitaban personal de seguridad.

Me puso en contacto con un tipo de alias “Veracruz”, encargado de hacer conexiones para reclutar a la gente en México. Movía la parte administrativa.

Lo contacté. Me habló de cuidar grandes empresas y cultivos de limón en Michoacán.

Me ofreció entre 30.000 y 40.000 pesos mexicanos mensuales (US$1.600 – US$2.130). Nunca ganaría eso en Colombia.

También se brindó a costearme el viaje, aunque yo no quería deberle a nadie y pagué mi pasaje por medios propios a través de un plan turístico.

Solucioné unos asuntos pendientes y, tras el contacto inicial a fines de 2023, viajé a México en la primavera de 2024.

Talento apreciado

Tras décadas de conflicto armado, Colombia tiene un ejército numeroso y muchos soldados retirados jóvenes, con 40 años, cuyas pensiones no alcanzan para sostener a sus familias.

Un veterano colombiano le dijo a BBC Mundo que sus pensiones suelen rondar entre 1.600.000 y 1.700.000 pesos colombianos, el equivalente a unos US$400 mensuales.

Estas contrataciones y reclutamientos suelen producirse a través de un mercado opaco donde las ofertas laborales se distribuyen frecuentemente a través de grupos de WhatsApp.

El talento militar colombiano, apreciado en el exterior, es engañado con frecuencia, cayendo en situaciones más peligrosas de las prometidas y a merced de empleadores secretos que no descubren hasta que ya es tarde.

Soldado colombiano durante un ejercicio militar en Ucrania en 2023.

Fuente de la imagen,Getty Images

Pie de foto,La larga experiencia de soldados colombianos combatiendo guerrillas y carteles les hace apetecibles para ejércitos y empresas de seguridad en el extranjero.

“Desde que llegué, no pintaba bien”

Llegué a Ciudad de México y al día siguiente me reuní allí con el tal “Veracruz”. Fue la primera y última vez que lo vi.

Allí me dijo que en Michoacán me recogerían en taxi y trasladarían hasta la población de Pizándaro, en el mismo estado. Así sucedió.

En Pizándaro me recibió un tipo apodado “Gabriel”. Allá muchos usan apodos.

A mí me pusieron “Miguel”. Cuando me lo pusieron, me pregunté para qué tener un alias si uno se supone que va a hacer algo legal. Por ahí empezamos mal. No pintaba bien.

La casa donde me metieron en Pizándaro era solitaria, con una cama por habitación. Otras camas estaban vacías, aunque con pertenencias de otros chicos que vivían y trabajaban allí.

Algunos también eran colombianos.

Dormí, descansé y al amanecer me dijo Gabriel que esa noche tocaba trabajar.

Me recogió en la tarde, me subieron a un coche y nos trasladamos a una carretera rural en una zona montañosa, alta, sin población.

Entonces llegaron varias camionetas de gama alta con mucha gente armada, como si uno se fuera a la guerra de Ucrania.

Me preguntaron qué armas sabía manejar y yo, como militar, sabía usar muchas. Me asignaron una Barrett .50.

De ahí fuimos a varios sitios de los que nunca supe el nombre. No tenía idea de qué íbamos a hacer.

En un pueblo dimos varias vueltas. Subimos de nuevo a las camionetas y nos devolvimos a Pizándaro.

Eso allí era un moridero. No sé de qué vive la gente allí. Supongo que del narcotráfico porque no hay comercios, nada.

Encima con mucho calor. Llegaba a los 40°C. Duré unos dos o tres días en total.

Se supone que uno iba, trabajaba seis meses, con un mes de vacaciones y se iba para casa.

Pero desde que me colocaron un alias, me subieron a una camioneta y me armaron, supe que no era un trabajo legal. Era para un cartel.

“Ya solo pensaba en escaparme”

Fusil fotografiado por Orlando Paniagua

Fuente de la imagen,Cortesía

Pie de foto,Que le dieran un arma tan sofisticada a Paniagua le hizo sospechar que su trabajo no era el prometido.

Decidí entonces que tenía que irme, pero cometí un error.

Contacté al taxista que me llevó a Pizándaro y le pedí de favor que me regresara a Michoacán para una diligencia.

El tipo me delató con “Veracruz”, quien me llamó preguntando por qué me iba.

Le respondí que tenía un inconveniente con mi hija en Colombia y que necesitaba viajar urgentemente, dejando mis pertenencias acá.

Me dijo que solo había una manera de salir de allí… y que ya sabía cómo…

Le respondí que sabía que uno no salía de allí sino muerto y que echaría pa’lante y a trabajar.

Él ofreció ayudar y yo, para apaciguar la cosa, seguí el juego y le dije que necesitaba mandar una plata a Colombia. Me preguntó cuánto.

Le dije que un millón de pesos y le di el número de una amistad en Colombia para que lo recibiera. Efectivamente los envió y la cosa se calmó.

Aunque a partir de ahí me vigilaban y cuidaban.

Un día, la noche del 16 de abril, me dieron ropa militar, botas y un bolso. Mi maleta personal se quedó en la habitación.

Sobre las 10 de la noche llegamos a una nueva zona montañosa, donde me entregaron una AK-47 y un chaleco con municiones.

Cuando llegué, había un grupo de mexicanos armados. Casi todos eran adolescentes, de unos 15-16 años. Solo había un colombiano en ese grupo.

En ese momento ya solo pensaba en cómo me iba a escapar.

Alianza duradera

En los últimos años, las autoridades mexicanas han detenido a decenas de exmilitares colombianos vinculados al crimen organizado en Michoacán.

Un reporte del diario mexicano El Universal indica que, según investigaciones locales, la presencia de exsoldados y exguerrilleros colombianos data desde 2013 en ese estado mexicano.

Esa investigación describe, como le sucedió a Paniagua, que algunos colombianos llegan reclutados bajo engaño para luego unirse a las filas de grupos como el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) o Los Viagras.

La labor de los colombianos en México incluye el adiestramiento de sicarios mexicanos, fabricación de explosivos, minas y diseño de vehículos con blindaje artesanal.

Tras el ataque con minas en que fueron capturados 12 colombianos en junio, el cónsul de la embajada colombiana en México, Alfredo Molano Jimeno, dijo en una entrevista a El Universal que cerca de 500 colombianos habían sido reclutados por el crimen organizado mexicano, la mayoría en Michoacán.

Hombres cargan el ataúd con los restos del alcalde César Arturo Valencia en su funeral en Aguililla, estado de Michoacán, en marzo de 2022.

Fuente de la imagen,Getty Images

Pie de foto,Las guerras del narco dejan con frecuencia civiles y políticos muertos en México.

En ese estado con gran riqueza minera y agrícola y clave para las rutas del narcotráfico, el CJNG lleva años en guerra territorial con la alianza Carteles Unidos, que incluye grupos como Los Viagras, la Familia Michoacana o el Cartel de Sinaloa.

En junio, la Cancillería de Colombia señaló que la gran mayoría de colombianos que viajan a México lo hacen con fines académicos, laborales o turísticos.

Aunque también advirtió sobre el “fenómeno creciente” de reclutamiento de personas con experiencia militar “para integrar estructuras delictivas al servicio del narcotráfico, la trata de personas y el tráfico de migrantes entre ambos países”.

Los colombianos no necesitan visa para ingresar a México, aunque el año pasado se registró la llamativa cifra de 53.000 colombianos inadmitidos para entrar al país.

Las inadmisiones de colombianos en México han sido asunto de negociaciones frecuentes entre las autoridades de ambos países.

Que exmilitares colombianos sean vinculados al crimen organizado mexicano, según Fernando García, embajador de Colombia en México, puede afectar la reducción de inadmisiones.

“Un instinto me dijo que era el momento”

Los chicos mexicanos se la pasaban fumando marihuana. Se dormían y no les importaba nada la seguridad.

Hicimos guardia en la noche. La pasé en una casa abandonada rodeada de cultivos de limón.

Al día siguiente, un domingo, el supuesto jefe del grupo armado nos dijo que debíamos prepararnos para un trabajo en la noche en que había que caminar bastante.

Ese día analicé el norte, el sur, el oriente, el occidente. Medí qué quedaba más cerca para escapar y concluí que lo mejor era dirigirme hacia Acapulco, al sur.

Sobre las 7:00 pm nos pusimos a caminar entre cultivos, sin saber dónde íbamos. No nos decían nada.

Alrededor de las 10:00 pm, tras más de dos horas caminando, algo dentro de mí, un instinto, me dijo que me quedara quieto detrás de un limonar.

El resto siguió. Yo decidí volver.

Me quedé petrificado como 10 minutos. La noche era oscura y no se dieron cuenta de que faltaba alguien.

Me devolví hacia el campamento a recoger pertenencias. No sé bién cómo llegué. Recogí mis cosas, el fusil, y emprendí la dirección del agua para no deshidratarme. Con esos calores, sin comida, no podía pasar sed.

Caminé varias horas y a las 3:00 am me venció el cansancio. Me escondí dentro de la maleza y pasé la noche.

Mapa de la ruta por donde se estuvo moviendo Orlando Paniagua en México.

Odisea alimentándose de limones

Las mañanas las pasaba oculto entre árboles, escondido. Me buscaban con drones.

Sobre las 6:00 pm, cuando bajaba el sol, continuaba mi camino hacia el sur; siempre siguiendo el cauce del agua de una quebrada que luego me sacó a un río más grande.

Caminé entre 8 y 10 días a base de agua y limón.

Al par de días me deshice del armamento y lo escondí entre la vegetación porque era un peso innecesario.

Solo me comuniqué dos veces con Colombia para que el teléfono aguantara.

A través de personas en Colombia contactaron a una ONG mexicana y, por intermedio de esta y la fuerza pública pudieron recuperarme.

Nunca busqué directamente ayuda de policía y federales porque, desafortunadamente, hay mucho torcido. Temí que me entregaran y mataran.

Mira, por ejemplo, el chico que me puso en contacto con el tal “Veracruz”, un excompañero del ejército… pues no se ha sabido de él.

La esposa nunca supo más nada. Lo más seguro es que lo mataron.

Allá los matan, descuartizan, tiran en fosas. Pienso que a los carteles no les conviene que una persona que trabaja para ellos se marche luego a casa como si nada.

Uno, con las atrocidades que ve allá, recoge mucha información. A los carteles no les conviene que uno salga vivo a contar su historia.

Pienso que soy de los pocos que ha podido escapar de esa gente.

“Eso de ir a México es mal negocio”

Miembro del grupo de autodefensa Pueblos Unidos en el estado de Michoacán.

Fuente de la imagen,Getty Images

Pie de foto,Por su riqueza natural y estratégica, Michoacán es terreno clave en la lucha territorial de los narcos mexicanos.

Una persona normal, sin una experiencia de 24 años de militar moviéndose por montes y selvas como yo, no sale vivo de allá.

A los cinco días de escaparme prendí el celular. Llamé a mis contactos en Colombia, que me gestionaron el rescate con la ONG en México y miembros de la fuerza pública de confianza.

Les dije que en cinco días volvía a llamar a revisar cómo era el proceso. Si no llamaba, les avisé, era porque no volverían a saber de mí.

En esos días no dejé que me viera ningún civil o campesino.

Cuando volví a llamar, me indicaron un punto de recogida, alejado del agua, más hacia una cordillera.

Efectivamente, al día siguiente, llegaron efectivos del ejército y funcionarios de la ONG.

Me esperaban con agua y sueros. Estaba bastante deshidratado.

Me llevaron a la ciudad de Morelia y de ahí iniciaron un rápido proceso de repatriación a Colombia, donde llegué tras esta larga travesía.

A uno lo llevan allá engañado. Te prometen cosas… y luego ves la verdad.

En México hay gente de las Farc, el ELN, paramilitares, policías y soldados trabajando para esa gente.

Me sorprende, la verdad. Supongo que muchos están engañados, amenazados y porque les toca; porque no han tenido el valor de escaparse.

Hay muchos colombianos allí porque somos muy guerreros, trabajadores, valientes, pero la verdad es muy mal negocio dejarse convencer por unos pesos de más. Uno de ahí no sale vivo. Pienso que pocos lo consiguen.

Me reservo el nombre del cartel del que me fugué. No quiero sacarlo a la luz.

En Colombia, desafortunadamente, estuvieron pendientes un par de días, pero ni me ayudaron ni protegieron.

Me tocó salir por seguridad y pedir asilo en la Unión Europea. Estoy trabajando, gracias a Dios.

Por lo menos llevo un año tranquilo.

*Orlando Paniagua es un seudónimo para proteger la identidad del testimonio.

Reportaje-“Ya no tengo fuerzas para trabajar”: la desesperada situación de un fotoperiodista palestino en medio de la hambruna que afecta a los habitantes de Gaza

    • Autor,Redacción
    • Título del autor,BBC News Mundo

Bashar Taleb retrató el impacto de la ofensiva israelí en la Franja de Gaza hasta que el hambre lo alcanzó.

El sábado 19 de julio, el fotoperiodista palestino publicó un mensaje en su cuenta de Facebook que decía: “Ya no tengo fuerzas para trabajar en los medios. Estoy delgado y ya no puedo trabajar”.

Taleb, de 30 años, ha fotografiado a las víctimas del hambre y la violencia en Gaza para la agencia internacional de noticias France-Presse (AFP), cuyos periodistas publicaron un comunicado el lunes 21 de julio en el que alertaban que si no hay “una intervención inmediata, los últimos reporteros en Gaza morirán”.

“Desde la fundación de AFP en agosto de 1944, hemos perdido periodistas en conflictos, hemos tenido heridos y prisioneros en nuestras filas, pero ninguno de nosotros recuerda haber visto a un compañero morir de hambre”, indica el comunicado de la Sociedad de Periodistas de la agencia francesa de noticias.

Este llamado se inserta en una alerta global. Dos días después, el miércoles 23 de julio, más de 100 organizaciones humanitarias, que incluyen a Save the Children, Oxfam y Médicos Sin Fronteras, publicaron un comunicado en el que denuncian una “hambruna masiva” en Gaza.

Sin embargo, las autoridades israelíes argumentan que están facilitando la entrada de la ayuda humanitaria y que actúan según el derecho internacional.

Un hermano que murió de hambre

Palestinos en Gaza

Fuente de la imagen,Bashar Taleb / AFP

Pie de foto,Dos palestinos sobre los escombros de una casa que fue destruida por ataques israelíes en el norte de la Franja de Gaza, a finales de junio.

Taleb trabaja para AFP desde 2010. Ha sido colaborador, fotógrafo independiente y, desde 2024, fotógrafo principal.

“Ha vivido en la más absoluta indigencia y trabaja con un enorme riesgo para su vida”, advierte el comunicado de los periodistas de la AFP.

“La higiene es un problema importante para él, con períodos de graves enfermedades intestinales”.

Sus colegas denunciaron que el fotógrafo palestino “vive desde febrero en las ruinas de su casa en la ciudad de Gaza con su madre, sus cuatro hermanos y la familia de uno de ellos”.

“Su casa carece de cualquier comodidad, salvo algunos cojines. El domingo por la mañana, informó que su hermano mayor ‘había fallecido de hambre'”.

“Nos negamos a verlos morir”

Mujer palestina

Fuente de la imagen,Bashar Taleb / AFP

Pie de foto,Una mujer palestina llora a un familiarque murió en un ataque israelí contra la escuela Halima Saadiya, durante un funeral en el norte de Gaza en julio.

Los periodistas explicaron que si bien Taleb y otros colaboradores reciben un salario mensual de AFP, “no hay nada que comprar, o los precios son completamente exorbitantes”.

“El sistema bancario ha desaparecido y quienes cambian dinero entre cuentas bancarias en línea y efectivo cobran una comisión de casi el 40%”.

“Nos negamos a verlos morir”, añade la nota con respecto a los colaboradores. “Nos arriesgamos a enterarnos de sus muertes en cualquier momento y esto es insoportable”.

Los empleados de la agencia precisaron que Taleb, junto con algunos otros colegas, son los únicos que informan sobre lo que sucede en la Franja de Gaza.

“La prensa internacional tiene prohibida la entrada al territorio desde hace casi dos años”.

El domingo 20 de julio, Taleb escribió: “Por primera vez, me siento derrotado”.

“Ojalá el señor Macron pudiera ayudarme a salir de este infierno”, dijo en referencia al mandatario francés.

“No sé si volveré con vida”

Niños palestinos

Fuente de la imagen,Bashar Taleb / AFP

Pie de foto,Niños palestinos observan cómo la gente busca sobrevivientes entre los escombros de un edificio en el barrio de Sheikh Radwan, en la Ciudad de Gaza.

El comunicado de la Sociedad de Periodistas de AFP también cuenta la historia de Ahlam, otra colaboradora que vive en el sur de la Franja de Gaza.

“Cada vez que salgo de la tienda para cubrir un evento, realizar una entrevista o documentar una noticia, no sé si volveré con vida”, advierte el comunicado.

Alham asegura que el mayor problema es la falta de comida y agua.

“Vemos cómo su situación empeora. Son jóvenes y sus fuerzas les están fallando. La mayoría ya no tiene la capacidad física para desplazarse por el enclave y realizar su trabajo”.

“Sus desgarradores gritos de socorro ahora son diarios”.

“¿Comeré hoy?”

Niños que buscan comida en Gaza

Fuente de la imagen,Bashar Taleb / AFP

Pie de foto,Niños hacen cola con ollas para recibir comidas de un comedor benéfico en la ciudad de Gaza el 14 de julio de 2025.

Al igual que los periodistas de AFP, las organizaciones de ayuda humanitaria que dieron la alerta sobre la hambruna en Gaza hicieron énfasis en las consecuencias que el conflicto está acarreando a sus trabajadores.

“Mientras la hambruna masiva se extiende por Gaza, el cuerpo de nuestros colegas y aquellos a quienes servimos se está consumiendo”, afirma el documento.

“Cada mañana, la misma pregunta resuena en Gaza: ¿Comeré hoy?”, agrega.

“Los niños les dicen a sus padres que quieren ir al cielo, porque al menos en el cielo hay comida”, señaló un trabajador humanitario que brinda apoyo psicosocial al hablar del impacto devastador en los niños.

“Los palestinos están atrapados en un círculo vicioso de esperanza y angustia, aguardando asistencia y ceses al fuego, solo para descubrir que las condiciones empeoran”, afirma el comunicado.

“No es solo un tormento físico, sino también psicológico. Les presentan la supervivencia como un espejismo”.

Presión internacional

Ataques israelíes en Gaza

Fuente de la imagen,Bashar Taleb / AFP

Pie de foto,Columnas de humo tras un ataque israelí en el este de la ciudad de Gaza el 13 de julio de 2025.

La ONU declaró que las fuerzas israelíes mataron a más de 1.000 palestinos que intentaban obtener ayuda alimentaria desde que la Fundación Humanitaria de Gaza, una controvertida entidad respaldada por Estados Unidos e Israel, inició sus operaciones a finales de mayo en sustitución de una amplia respuesta humanitaria coordinada por la ONU.

Israel enfrenta una creciente presión internacional por la catastrófica situación humanitaria en el territorio palestino.

Más de dos millones de personas padecen una grave escasez de alimentos y otros productos esenciales para la subsistencia tras 21 meses de la actual ofensiva israelí.

La carta de las organizaciones indica que las distribuciones permitidas de ayuda en Gaza “tienen un promedio de tan solo 28 camiones al día”.

La ONU ha sugerido previamente que se requiere un mínimo de 600 camiones diarios para alimentar a una población de dos millones de personas.

Las organizaciones afirman que Israel ha negado el acceso de “toneladas” de suministros cruciales y lo acusan de falsas promesas sobre sus planes de aumentar la ayuda “cuando no hay un cambio real sobre el terreno”.

El martes, el organismo militar israelí responsable de coordinar las entregas de ayuda, Cogat, insistió en que Israel actúa de conformidad con el derecho internacional, y afirmó que facilita la entrada de la ayuda, al tiempo que se asegura de que no llegue a Hamás.

El portavoz militar israelí, el teniente coronel Nadav Shoshani, publicó en X que 950 camiones de ayuda “esperan actualmente en Gaza para que organizaciones internacionales los recojan y distribuyan a la población civil gazatí”.

“Esto ocurre después de que Israel facilitara la entrada de la ayuda a Gaza”, añadió.

Las víctimas

Mujer palestina evacuada

Fuente de la imagen,Bashar Taleb / AFP

Pie de foto,Una mujer palestina es evacuada en la parte trasera de una carreta tirada por un caballo tras un ataque en la Ciudad de Gaza el 8 de julio de 2025.

Según la ONU, aproximadamente el 87,8% de la Franja de Gaza está ahora bajo órdenes de evacuación israelíes o se encuentra dentro de zonas militarizadas israelíes, lo que deja a los 2,1 millones de habitantes hacinados en unos 46 km² de territorio.

Israel lanzó una campaña militar en Gaza en respuesta al ataque transfronterizo de Hamás del 7 de octubre de 2023 que en el que murieron unas 1.200 personas y otras 251 fueron tomadas como rehenes, según las autoridades israelíes.

Desde entonces, en los ataques israelíes han muerto al menos 59.029 personas, incluyendo más de 17.000 niños, y 142.000 personas han resultado heridas , según el Ministerio de Sanidad de Gaza, controlado por Hamás.

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