Buena serie para estos tiempos. Dedicado a Miguel Cohn y mi hermano en la fe Cristiana, Lenin Fabián
El pasado Jueves Santo, ya casi a eso de la 10 de la noche, buscaba en mi televisión junto a mi esposa Maggy, algo diferente que ver un poco distante a Bonanza o a las vaqueradas al estilo estadounidenses de las cuales me confieso un adicto.
Pongo a Netflix y abstraído por las recomendaciones del periódico Hoy, le doy play a la serie de tres capítulos, Testamento: La historia Moisés, la que apenas minutos después dejé de verla para atender otros asuntos que ya tenía pendiente.
Sin embargo, justo cuando ya me dispongo a dormir, abro el whatsapp, y ahí, por casualidad, en medio de sus anchas avenidas cibernéticas, mi hermano en Cristo Lenin Fabián me escribe luego de dejarme el enlace de la susodicha, con el mensaje de que «En el segundo capítulo en comentarios de cómo las plagas sirvieron para desmantelar el poder político y económico de los egipcios, muy interesante», a lo que afirmativamente le contesté: La veré.
Al otro día (viernes) luego de escribir algunas líneas en mi pc, recibo un hola de mi amigo del consulado dominicano en New York, Miguel Cohn, el cual y cuando todavía faltaba bastante para comenzar a aclarar el día, me escribía que estaba frente a la TV, tomándose un café mientras atento veía el segundo capítulo de la citada serie.
—-Uffff— me dije—–tendré que verla hoy mismo, musité en mis adentro, y así lo hice.
Veamos: Primer capítulo
La serie trata sobre la vida del patriarca revolucionario Moisés, cuyo legado bíblico-histórico es algo que nos ha servido de mucho para poder entender el mundo desde su creación y más allá.
En el capítulo 1, vemos los inicios de este gigante escritor, cuyos 5 primeros libros (Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio), en cuyos textos Moisés y a través de inspiración divina, le da el mensaje al pueblo de Israel sobre diferentes aspectos que tienen que ver con su historia, evolución y salvación.
En dicho capítulo vemos a un Moisés, que de Príncipe pasa a ser un Pastor de ovejas, en donde y luego de transitar por muchas vicisitudes logra encontrar cierta estabilidad emocional, no sin antes aclarar a los lectores, que este hombre de Dios, tenía una terrible lucha de identidad personal y hasta espiritual, la cual logra aclarar cuando llega nuevamente a Egipto después de subir al Monte Sinaí, en donde y a través de una zarza ardiente, Dios le da las primeras instrucciones para que libere después de 400 años de la esclavitud al pueblo Hebreo.
Capítulo 2, veamos
Este capítulo es el que revela ante Faraón y el pueblo en sentido general, a un Moisés, como el instigador para conseguir mediante los mensajes divino la liberación de su pueblo, siendo el punto inicial de su sagrada tarea, la celebración del cumpleaños del príncipe, en donde con su bastón convertido en serpiente, uno de los principales símbolos del pueblo egipcio, logra que la suya acabase las otras dos propiedad de los magos de la corte, lo que da a entender el poder de Dios sobre las autoridades políticas – religiosas de la época.
A lo largo de este capítulo, vemos el desarrollo de un Moisés batallando a través de las señales enviadas por Dios, la tozudez de Faraón, y el desarrollo de las habilidades del personaje central de esta serie ya convertido en un político al servicio de la libertad de su pueblo.
Es aquí en este capítulo es donde aparecen las 10 plagas que por la ingratitud y la maldad de Faraón azotaron a Egipto. Estas fueron: 1. La de la sangre, 2.- Las ranas, 3 Los piojos, 4.- Las moscas, 5.- La plaga del ganado, 6.- La de las úlceras, 7.- La del granizo, 8.- La plaga de las langostas, 9.- La de la oscuridad y 10.- La plaga de la muerte, en donde todos los primogénitos de Egipto mueren, incluyendo el hijo de Faraón.
Capítulo 3 o la salida a Canaán la tierra prometida.
Luego de estas 10 plagas, por fin el Faraón, tal y como lo demuestra esta docu-serie, deja salir el pueblo Hebreo de Egipto, en donde es justo decir, que continuó obrando la mano de Dios en el vencimiento de todas las vicisitudes y que no continuaremos exponiendo para que usted amigo lector busque su tv y la disfrute tanto como yo, que durante 250 minutos con intervalo de descanso de 10 minutos me mantuvieron atento viendo esta joya de nuestra historia bíblica.
Principales actores:
1.- Charles Dance como el narrador, 2.- Avi Azulay como Moisés, 3.- Mehmet Kurtuluş como el Faraón, 4.- Dominique Tipper interpreta a Séfora, 5.- Ishai Golan interpreta a Aarón, 6.- Reymond Amsalem, hermana de Moises, 7.- Tülay Günal Göncü interpreta a Bithiah, 8.- Sami Fekkak interpreta a Josué.
Otros actores y personajes secundarios de “Testamento: La historia de Moisés”:
9.- Melis Ulaş como Jocabed, 10.- Oberon K.A. Adjepong como Jetró, 11.- Cem Emüler como Haman, 12.- Yassine Barfoud como Atta, 13.- Monty Ben como capataz y 14.- Derek Reginald como un hombre kushita, entre otros.
Con la brutalidad que operan los grupos del crimen organizado en México, es difícil imaginar que puedan tener algún tipo de creencia religiosa.
¿Es posible que exista una teología detrás de bandas armadas que, sin piedad alguna, secuestran, torturan, matan, desmembran a rivales y traidores, llegando al extremo de ingerir carne humana?
Claudio Lomnitz, antropólogo de la Universidad de Columbia, Estados Unidos, cree que sí existe una espiritualidad que provee un sustento moral a estas prácticas delictuales.
En su libro “Para una Teología Política del Crimen Organizado”, Lomnitz se adentra en el mundo de las creencias religiosas del crimen organizado y su relación con las estructuras de poder.
En entrevista con BBC Mundo, el investigador mexicano relata las implicaciones políticas, sociales y religiosas de los cultos que funcionan en el seno de los cárteles al margen de las instituciones establecidas a partir de lo que él denomina como “soberanías paralelas” al Estado.
Es en este contexto que, según Lomnitz, surge el canibalismo de los grupos delictuales.
“El canibalismo es una transgresión al fundamento mismo de la moral pública”, dice el académico.
“No hay una abominación mayor que esa”, agrega.
Lomnitz profundiza en esta entrevista sobre los distintos tipos de canibalismo que han existido entre los grupos criminales en décadas recientes, desde una perspectiva antropológica, buscando el sentido detrás de los rituales desarrollados por algunos de los mayores cárteles de la droga que han operado y operan en el país.
Los grupos del crimen organizado tienen sus propios cultos y creencias religiosas como usted plantea en el libro. ¿Cuáles son las implicancias políticas de este fenómeno?
México tiene un Estado, pero han ido surgiendo espacios alternativos de soberanía.
Digamos que hay varias soberanías del crimen organizado. Se visten como si tuvieran sus propios ejércitos, cobran derecho de piso, que es como recolectar impuestos, algunos grupos se autodenominan como corporaciones, es decir, desarrollan una burocracia.
Esas soberanías paralelas, ¿constituyen también un Estado paralelo?
Hay una especie de burocracia militar con una construcción incipiente de Estado. Es un intento de armar un Estado.
Otro ejemplo de esto es la típica repartición de regalos de parte del crimen organizado en tal o cual localidad para el Día de la Madre o para el Día del Niño.
O el capo que le lleva flores a todas las iglesias del territorio que controla. Esos son ejemplos de construcción de Estado, porque cuando ya estás metido en un sistema de redistribución y le das una despensa a la gente de tu territorio, estás en una construcción incipiente de Estado.
¿Se puede decir que esas soberanías dan lugar a un sistema político?
Sistema político, sí, justamente de eso se trata la teología política, porque es una manera de normalizar negociaciones cuando tienes más de una soberanía operando, como es la situación de México hoy.
Una transgresión a la moral dominante
FUENTE DE LA IMAGEN,GENTILEZA CLAUDIO LOMNITZ
Pie de foto,“Si te ganas la vida matando gente, tendrás una moral que esté hecha para eso”, dice Claudio Lomnitz.
Hablemos de las creencias religiosas de esta especie de burocracia militar. ¿Cuál es la teología del crimen organizado en México?
Las soberanías alternativas requieren de ciertos pactos de secretismo, pactos de silencio. Necesitan armar una idea de sociedad secreta, como una sociedad dentro de la sociedad dominante que esté dispuesta a hacer cosas ampliamente repudiadas.
Necesitan crear su propia moral, una moral distinta de la moralidad dominante. Entonces, en las sociedades secretas, se forman prácticas religiosas altamente diferenciadas, aunque los símbolos que a veces usan, las imágenes que usan, provengan de la sociedad.
Esa separación de la moral dominante puede ser muy, muy extrema. Por eso empecé el libro con el tema del canibalismo porque la prohibición del sacrificio humano y el canibalismo son las base de la moral judeocristiana.
Y la moral judeocristiana es la base del Estado moderno. Estamos hablando de una transgresión muy profunda de la moral dominante y la soberanía implica una sacralización.
Si te ganas la vida matando gente, tendrás una moral que esté hecha para eso.
No puede haber soberanía sin teología, sin que exista una idea sobre lo divino, lo sagrado.
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Pie de foto,San Judas Tadeo, un santo de la Iglesia católica, ha sido incorporado a los cultos de grupos criminales.
¿Quiénes han encarnado esa transgresión a la moral dominante en México?
Por ejemplo, Nazario Moreno, el fundador de La Familia Michoacana y de Los Caballeros Templarios.
Él empezó como un niño en una ranchería con un padre alcohólico. Su primer trabajo fue como cargador en un mercado en Apatzingán, Michoacán. Este señor resultó ser muy talentoso y muy arrojado, es decir, dispuesto a todo.
Y termina siendo un “señor” -porque ellos usan frecuentemente esa palabra, con un dejo casi aristocrático- que fundó grupos del crimen organizado, fue dueño de ranchos, tuvo mucho dinero, etc. Logró ser reconocido dentro de la sociedad de Michoacán, y eso es lo que quieren, ser reconocidos.
Las creencias religiosas
Usted analiza la teología política en México en las últimas tres o cuatro décadas. ¿Cuáles han sido los principales cultos, los principales narcocultos, por así decirlo, del crimen organizado?
Son ideas religiosas que van cambiando con el paso del tiempo, que nacen, desaparecen, que son absorbidas por otros grupos. Es un horizonte cultural cambiante.
Como acabo de mencionar, está la figura de Nazario Moreno, que como si fuera un ideólogo, intentó crear la moral del caballero templario.
Está el caso de Los Zetas, que eran oficiales de fuerzas especiales del ejército que se desprendieron y crearon su propia organización. En un cierto momento histórico adoptaron un culto como la Santa Muerte.
En ese momento estaban matándose entre ellos con el Cartel del Golfo, y los del Golfo adoptaron como patrono a San Judas Tadeo.
En general, hay un repertorio medio difuso de cosas que van desde la santería, hasta cultos oficiales de la Iglesia Católica como San Judas Tadeo. Y todo eso puede estar coexistiendo porque no son necesariamente excluyentes.
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Pie de foto,Jesús Malverde es conocido como el “patrono de los narcotraficantes.
También está Jesús Malverde…
Sí, Malverde es conocido como el “patrono de los narcotraficantes”. No es un santo, es el alma en pena de un narco, un bandolero de Culiacán, que según dicen, era un ladrón que protegía a los indefensos.
Es interesante la mezcla de ideas y símbolos del catolicismo con la teología criminal que usted menciona en el libro…
Existe toda una imaginería que toma elementos del catolicismo. Hay como deidades bisagras que tienden puentes entre la tradición católica y otras creencias, como puede ser el culto a San Judas Tadeo.
Este es un caso de culto bisagra porque puede ser un culto de los narcos o de las personas que forman parte de la economías ilícitas y de la sociedad en general. Puedes tenerlo en un panteón católico donde están enterrados algunos de estos “grandes señores”, como en Culiacán.
La Santa Muerte es una versión trastocada de la Virgen de Guadalupe que forma parte de la metafísica de la precariedad. Se le trata muchas veces como si fuera una virgen, se habla de la Santa Muerte Blanca, de vestir a la “niña” de blanco y ponerla en un altar.
La ingesta de partes humanas en el crimen organizado
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Pie de foto,Los padres de Mark Kilroy, un estudiante asesinado en 1989 por el culto que dirigía Adolfo Constanzo en Matamoros. El grupo fue denominado como “los narcosatánicos”.
Usted ha estudiado el canibalismo, la ingesta de partes humanas, dentro del crimen organizado. ¿Por qué lo hacen?
El canibalismo es una transgresión al fundamento mismo de la moral pública. No es lo único que transgreden, porque también violan, torturan, matan, secuestran. Pero el canibalismo tiene un elemento ritual que toca la base de la moral dominante.
No hay una abominación mayor que esa, no se me ocurre.
¿Cómo ha evolucionado este fenómeno?
La evolución del canibalismo ha tenido tres pasos. El primero, es el momento en que aparecen los mal llamados narcosatánicos en Matamoros en 1989.
En ese caso, está todo sujeto a un rito con un santero, un especialista ritual que le da protección mágica a un grupo a través de un rito que incluye el sacrificio humano.
Adolfo Constanzo les vendía protección espiritual a los miembros del Cártel del Golfo. En ese contexto, el sacrificio humano se hacía para construir una relación de complicidad, para guardar un secreto.
El segundo momento, es cuando se empieza a usar el canibalismo a la hora de reclutar a nuevos miembros para el crimen organizado, típicamente soldados para que trabajen como sicarios.
Se les pone como prueba que coman una parte de una persona que ha sido asesinada, normalmente de otro grupo, pero también puede ser del mismo grupo. Si no lo hacen, los matan ahí mismo. Es la prueba para pertenecer a la organización.
Y el tercer momento, el más siniestro de todos, es cuando tú dominas tanto tu territorio, que metes carne humana en un platillo.
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Pie de foto,Casa abandonada por Los Zetas en Nuevo León (2019).
¿Me puede dar un ejemplo?
Hay ejemplos horrorosos y escalofriantes de canibalismo entre los Zetas en que matan a un traidor y, como si fueran carniceros, mandan a cocinar su carne.
No estamos hablando de ingerir un brebaje con un poco del corazón de una persona en un ritual. Estamos hablando de cocinar las piernas, las partes más carnosas, para ponerlas en tamales.
Y estos tamales se sirven en un banquete, en una fiesta de fin de año, donde invitan a los comensales a que participen de la ingestión de carne humana.
Hay una especie de simbolismo, de alguna manera religioso, en el sentido de la comunión.
El mensaje es: “Todos nosotros, sean miembros o no de esta organización, estamos comiendo de esto”. Esta cosa siniestra, es una forma de canibalismo que está documentada en México.
Hay otros ejemplos en Michoacán, de los Caballeros Templarios, donde obligan al soldado que está siendo reclutado a comer un pedazo de una víctima, como para que ya no pueda dar un paso atrás, como para decirle “bueno, tú ya eres uno de nosotros”.
También ocurre en Tabasco, en el Cartel Jalisco Nueva Generación o en el caso de migrantes centroamericanos secuestrados por el Cartel del Golfo. Un hondureño que sobrevivió contó en una entrevista en 2021 que les dieron de comer carne humana mientras llegaba el dinero del rescate.
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Pie de foto,Miembros de Los Caballeros Templarios detenidos en 2011.
En el caso de las fiestas de Los Zetas, ¿había certeza sobre el canibalismo o más bien sembraban la duda sobre si realmente estaban comiendo carne humana en las fiestas?
Ellos ofrecían un banquete de carne humana, pero no se puede saber si estás comiendo carne humana o no.
Por ejemplo, Heriberto Lazcano, que era el jefe de Los Zetas en ese tiempo, a la hora de darles la bienvenida a todos los comensales, les dice que tiene un platillo especial: tamales de gente.
Y se oye una risa. Esa risa deja la duda, pero comen de todas maneras porque al estar sentados ahí, están participando de la economía y la sociedad que dominan Los Zetas.
En este caso, en lugar de que el canibalismo sea una prueba de entrada, que es muy explícito, el canibalismo está puesto como una especie de posibilidad latente. Es una manera difusa de señalar una adhesión entre los que participan.
Hay otro caso muy parecido. Uno de los documentos que analizo a la hora de hablar de esto pertenece al antropólogo Oscar Fernández, que investigó la violencia en San Fernando, Tamaulipas.
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Pie de foto,Las autoridades identificaron a Omar Treviño, alias “Z-42”, como uno de los líderes de Los Zetas.
Él relata en el documento que, al regresar a San Fernando, su lugar de origen, una persona le dice que le tiene asco a los tamales. La razón es que fue invitado a una fiesta en un rancho y uno de los zetas dijo que el banquete era de barbacoa humana.
Todos comieron y este señor quedó para siempre con la duda de si era verdad. Y no tenías alternativa porque hubo una época en la que si vivías en San Fernando, estabas obligado a tener algún tipo de relación con Los Zetas. Y no les ibas a rechazar la comida.
¿Qué sensación le queda después de haber estudiado todo esto?
Lo que estamos viviendo es muy grande, muy terrible, y no sé cómo vamos a salir de de todo esto, pero sí pienso que es necesario pensarlo. El pensamiento es un paso necesario para que tengamos la capacidad de salir de todo esto.
Y a usted, en lo personal, esto del canibalismo, ¿no le hace perder la esperanza en el ser humano?
La verdad, no, no me hace perder la esperanza. Estamos ante algo muy duro y si no estamos dispuestos a pensarlo, a tratar de entenderlo, vamos a estar nada más reaccionando.
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Pie de foto,“Hay ejemplos horrorosos y escalofriantes de canibalismo”, dice Lomnitz.
Haití fue el primer país en América Latina en independizarse y, en otros tiempos, la colonia más rica de América. Hoy, es la nación más pobre del continente. ¿Por qué? ¿Cómo se sale de esta crisis?
El asalto a la cárcel de Puerto Príncipe es un reflejo más de la violencia que sacude Haití desde el asesinato del presidente Jovenel Moïse, agravando la inseguridad y desestabilizando social y políticamente el país. La violencia de las pandillas, los secuestros y la agitación política han dificultado la reconstrucción y el desarrollo.
Dado que el Gobierno ha perdido la capacidad de responder a necesidades básicas de gobernabilidad, seguridad, y servicios públicos de sus ciudadanos, muchos analistas coinciden en que Haití es un Estado fallido, mientras otros lo declaran incluso prácticamente inexistente. Un vistazo a las cifras y los datos históricos nos ayuda a entender mejor la situación.
Datos y cifras actuales
Haití, que comparte la isla con República Dominicana, tiene un tercio del territorio y una población de 11 millones 724 mil 764 habitantes, tras haber crecido más del 40 por ciento desde el año 2000. La población joven, con una edad media de 24,3 años en 2021, y una esperanza de vida de 64,8 años, enfrenta una situación económica y social crítica.
El Banco Mundial estimó que, en el 2023, el 63 por ciento de los haitianos viviría con 3,65 dólares diarios, y al menos unos 5,2 millones de personas necesitan hoy asistencia alimentaria y de vivienda, una cifra que aumentó un 20 por ciento desde 2022.
Desafíos educativos y económicos
La escolaridad en Haití enfrenta desafíos significativos. Cerca de la mitad de los haitianos mayores de 15 años son analfabetos y tan solo aproximadamente el 50 por ciento de los niños habían completado la escuela primaria en 2020, según datos de Human Rights Watch.
La economía haitiana ha experimentado una contracción durante cuatro años consecutivos, disminuyendo un 1,7 por ciento en 2022, según datos del Banco Mundial.
“Solíamos ser autosuficientes en gran medida en términos de producción agrícola. Ahora, importamos prácticamente todo lo que consumimos”, cuenta a DW el haitiano Robert Fatton, profesor en el Departamento de Política de la Universidad de Virginia en Estados Unidos.
“Y ahí creo que la comunidad internacional es un problema, porque los programas que han planteado siempre han estado orientados a la exportación y han destruido a largo plazo la economía agrícola de Haití”, observa.
El legado del colonialismo
El pasado colonial y la intervención internacional son parte de las causas que han llevado a la actual situación del país. Esto, aunque Haití hizo historia en 1804, convirtiéndose en la primera nación en independizarse en América Latina.
Pero el país lo tuvo difícil: Francia impuso a Haití un arancel del 50 por ciento de reducción a las importaciones francesas y una indemnización de 150 millones de francos (unos 21 mil millones de dólares de hoy), a cambio de reconocimiento diplomático de la nueva nación.
“Pero, al mismo tiempo, ¿por qué los gobernantes de Haití aceptaron pagar esa indemnización? Lo que estoy sugiriendo es que tenían especial interés en hacerlo para defender su propiedad”, afirma a DW Robert Fatton.
Racismo y desigualdad
El politólogo haitiano de la Universidad de Virginia explica que el colonialismo dejó un legado de racismo y desigualdad que ha continuado afectando el tejido social y económico del país hasta la actualidad, creando barreras significativas para el desarrollo y la igualdad.
Algo en lo que coincide otro politólogo haitiano, Louis Jean Pierre Loriston: “Solamente los hijos de los militares y la élite política podían tener estudios. Porque ellos sabían que si mantenían a esta clase campesina -los antiguos esclavos- en la oscuridad, sin educación, ellos nunca iban a poder salir a reivindicarse”.
¿Cómo sacar a Haití de la crisis?
Actualmente, el primer ministro Ariel Henry dirige el país sin un mandato constitucional, tras el asesinato de Jovenel Moïse, gobernando por decreto. Muchos haitianos están insatisfechos con Henry, que carece de legitimidad constitucional, pero es apoyado por la comunidad internacional.
El Primer Ministro Ariel Henry durante una clase en una Universidad de Nairobi, Kenia.Imagen: Andrew Kasuku/AP Photo/picture alliance
Los especialistas entrevistados coinciden en la importancia de formar un Gobierno de transición confiable, que reemplace al actual y comience un proceso electoral para restaurar la democracia.
Restablecer la seguridad
Pero para poner en marcha un proceso democrático, es necesario “restablecer unos mínimos de seguridad, que permitan asegurar el funcionamiento del país”, dice Nathalye Cotrino, de Human Rights Watch.
La experta propone “desarrollar estrategias que permitan a la Policía Nacional recuperar la confianza y la legitimidad entre la población”. Parte de esto podría ser “aplicar un mecanismo de investigación de antecedentes para la Policía haitiana”, y apartar a quienes han participado en grupos violentos.
La comunidad internacional ha respondido a la situación en Haití con diversas medidas de apoyo. El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el despliegue de una misión multinacional, enfocada en fortalecer a la policía nacional haitiana en su combate contra la criminalidad. Adicionalmente, Haití y Kenia firmaron un acuerdo bilateral para el envío de 1.000 policías keniatas que encabezarán esta misión, con el apoyo financiero de países como Estados Unidos, Canadá y Francia.
El doble filo de la intervención internacional
Pero muchos critican la intervención internacional, también Keith Mines, director del programa para América Latina del Instituto de la Paz de Estados Unidos: “La ayuda va y viene, elude las tareas básicas de ayudar a construir las instituciones que Haití necesita, impulsando siempre iniciativas privadas, y muestra una impaciencia sin sentido, en un país que necesita una mano sostenida de amistad colegiada”.
Wooldy Edson Louidor, profesor colombo-haitiano en la Universidad Javeriana de Colombia afirma que el apoyo de la comunidad internacional es importante, “pero para llegar a una solución haitiana. Y esta solución haitiana pasa por el regreso al orden constitucional”.
Más prosperidad, menos poder para las élites: los populistas prometen mucho. ¿Existen situaciones económicas que allanen el camino al poder a los populistas? ¿Y mejora la economía realmente tras las elecciones?
Donald Trump habla durante un evento electoral en Iowa.Imagen: Chip Somodevilla/AFP/Getty Images
El populismo se extiende por todo el mundo. Más de una cuarta parte de las naciones están gobernadas actualmente por populistas, afirma el economista Christoph Trebesch. Recep Tayyip Erdogan gobierna Turquía desde hace varios años, como Viktor Orbán en Hungría, y, recientemente, Javier Milei ha tomado las riendas en Argentina, mientras Donald Trump amenaza con volver al poder en Estados Unidos. El partido populista de ultraderecha AfD también está obteniendo cada vez más respaldo en Alemania.
Su receta para el éxito: los populistas suelen presentarse como defensores del pueblo en la lucha contra las llamadas élites. Prometen a la gente más prosperidad y el desempoderamiento de esas mismas élites.
Pero, ¿cómo es esto en la realidad? ¿Cumplen realmente los populistas lo que prometen? ¿Y qué influencia tiene la situación económica en que los populistas consigan llegar al poder?
Las crisis financieras como caldo de cultivo para los populistas
Cuando la economía va bien, a los populistas les es más difícil llegar al poder. Esta es una de las conclusiones de un estudio que Trebesch ha realizado junto con sus colegas economistas Moritz Schularick y Manuel Funke. En él, analizan los vínculos entre la economía y el populismo entre 1990 y 2020.
Las crisis financieras suelen ser una especie de chispa inicial del éxito electoral populista, afirma Trebesch, investigador del Instituto de Economía Mundial de Kiel. La narrativa populista de “el pueblo contra la élite” y “el fracaso de la élite” puede transmitirse de forma más creíble a la ciudadanía en esos momentos. La lógica subyacente: algo debe haber ido fundamentalmente mal en el sistema político actual y eso, por tanto, ha alimentado la crisis.
Donald Trump ganó las elecciones de 2016 con el lema “Make America great again”. Fue elegido mayormente por votantes de clase media que temían convertirse en “perdedores” en la sociedad.
Según esa misma lógica, los escándalos de corrupción proporcionan a los populistas un buen caldo de cultivo, afirma Trebesch. Silvio Berlusconi en Italia, por ejemplo, pudo beneficiarse de ello. La globalización también ayuda a los populistas. Se puede demostrar, según los analistas, que los populistas tienen más probabilidades de éxito en países especialmente afectados por la competencia china, y en aquellos donde las importaciones procedentes de China han provocado el hundimiento de industrias y la pérdida de puestos de trabajo.
Thieß Petersen, de la Fundación Bertelsmann, señala, además, que en las economías desarrolladas se puede demostrar empíricamente que los populistas llegan con más facilidad al poder cuando la gente sufre pérdidas salariales o pierde su empleo debido a un mayor uso del capital y la tecnología. El temor a tales efectos suele bastar por sí solo para impulsar a candidatos populistas, subraya Petersen.
Sin embargo, el populismo tiene muchas causas, y no puede explicarse únicamente por la evolución económica, añade. Los aspectos económicos pueden incluso no ser las razones más importantes.
Pérdida de prosperidad a largo plazo
Los populistas suelen incumplir sus promesas de traer más prosperidad a la sociedad una vez que han llegado al poder. Según Trebesch, no suele producirse un colapso directo de la economía a corto plazo tras su asunción del mando. A largo plazo, sin embargo, la economía empeora.
En término medio, el Producto Interior Bruto (PIB) cae diez puntos porcentuales 15 años después de que los populistas lleguen al poder, en comparación con economías similares que no están gobernadas por populistas. Así lo demuestra el estudio de Trebesch y sus colegas. “Esto también significa que el poder adquisitivo de la población disminuye”, subraya Trebesch, “y también vemos que la desigualdad no mejora”.
Situación económica bajo Donald Trump
Donald Trump también prometió mucho. Hasta la pandemia del coronavirus, en 2020, la economía no había marchado mucho mejor que bajo su predecesor, Barack Obama, indica el Centro Federal para la Educación Política (bpb), de Alemania. Mientras que la economía estadounidense creció una media del 2,4 por ciento con Obama (de 2014 a 2017), aumentó en un 2,5 por ciento en los tres primeros años de Trump.
Obama logró reducir el déficit presupuestario, de algo menos del 10 por ciento en 2009 al 3,1 por ciento en 2016. Con Trump, el déficit estatal volvió a aumentar -a pesar de los índices positivos de crecimiento- hasta el 4,6 por ciento (2019). Su recorte fiscal de 2017, en particular, le salió caro al Estado y costó entre 1,5 y dos billones de dólares. Un enorme regalo para los que más ganan y las grandes empresas, pero no para el pueblo.
“No hemos visto un colapso económico con Trump. Pero ya hay estudios que demuestran que las cosas habrían ido incluso mejor sin Trump”, destaca Trebesch. “Hemos observado que cuanto más tiempo estén los populistas en el poder, más fuertes serán los efectos socioeconómicos”, dice el investigador. Y advierte que, de acuerdo con sus promesas electorales, los populistas tienden a cerrar las fronteras a las personas y también al comercio y al capital. Les gusta gastar mucho dinero, tienden a tener una política fiscal laxa y acumulan deuda nacional. Esto se nota ahora especialmente en Argentina, según Trebesch.
Pero lo peligroso es que, una vez que están en el poder, “es muy probable que los populistas den forma a la política de un país durante años, y tal vez décadas”, advirtió el economista. “Son supervivientes políticos”.
El físico Albert Einstein dijo «Locura: hacer lo mismo una y otra vez y esperar resultados diferentes», esa frase cae a la perfección al candidato de la FUPU y 3 veces presidente, Leonel Fernández. En las últimas actividades que es necesario el favor de la mayoría a este político le ha ido muy mal.
Sus seguidores solo exhiben las obras de infraestructuras que en sus 12 años como primer ejecutivo de la nación construyó, obras que sirvieron para enriquecer a sus allegados que, como contratistas, se encargaron de hacerlas: Todas fueron sobrevaluadas.
Luis Johvanil Pérez
Ninguno de sus aduladores hablan jamás del déficit fiscal que dejó al final de cada uno de sus mandatos. Más el grado de corrupción que, de forma abusadora, exhibían sus funcionarios en su mayoría. Precisamente por la mega corrupción de sus mandatos es que hoy cuenta con la más alta tasa de rechazo entre los tres candidatos con posibilidades de obtener el triunfo electoral. Al inicio cito la frase del físico Albert Einstein porque le cae como sombrero al caudillo de la FUPU. Le cabe perfectamente porque Leonel Fernández no puede pretender ganarse el favor de los votantes, muy a pesar de poder exhibir sus obras de infraestructuras como logros, el continuar seguir estando rodeado de figuras señaladas por todos como corruptas, con personajes que en 1996 eran más pobres que los famosos «Hijos de Machepa» y hoy compiten con las familias tradicionalmente ricas de este país. Son ricos a vapor y precisamente con el dinero que esos millonarios pagan, con el dinero que se roban de los impuestos que todo dominicano, de todas las capas sociales, pagan al fisco. Razón por la que esos llamados «popis», en su mayoría, están opuestos a su retorno al poder.
No basta que Leonel Fernández trate de evitar tener contacto público con personales como Felix Bautista, Victor Rúa, Diandino Peña y otros señalados como corruptos, cuando para toda la población se sabe que están a su lado, que son quienes hacen los gastos de su costosa campaña electoral. De ser, en sus momentos, uno de los hombres más populares del país y América Latina, se ha convertido, Leonel Fernández, en el más rechazado por la población votante del país.
Faltó a Leonel Fernández hacer un mea culpa de forma pública y alejarse del entorno de individuos corruptos que les rodean, de lo contrario es una: «Locura pretender tener buenos resultados haciendo lo mismo». Mayo 19 se acerca, será el tiempo para cosechar esos resultados.
En 2023 la pobreza monetaria fue de 23% de la población, es la tasa más baja desde 2016 y se ha reducido en 4.7 p.p. con respecto a 2022 cuando la tasa fue de 27.7%. El 23% de la población dominicana se encuentra en situación de pobreza monetaria, es decir, no tiene ingresos suficientes para cubrir un nivel básico de bienes y servicios. La reducción fue principalmente rural y femenina.
Pese a la importante reducción, el reto sigue siendo enorme, no solo por el volumen de población en situación de pobreza monetaria sino por el alto porcentaje de la población que tiene ingresos vulnerables, es decir que ante cualquier eventualidad puede caer en situación de pobreza monetaria.
Esta reducción se da utilizando la nueva Metodología de Medición de Pobreza Monetaria 2022, entre otras mejoras, esta metodología actualizó los patrones de consumo de los hogares y diferencia estos patrones y sus precios a cada región del país. Elevó la línea de pobreza promedio nacional de un hogar de 3 miembros de unos 18,000 a unos 22,000 pesos al mes en 2022. Esto hizo que la cifra oficial de pobreza monetaria del país aumentara casi 6 p.p. de una metodología a la otra y se acercará más a la realidad actual de la población.
Hay tres factores factores esenciales para la reducción de la pobreza monetaria este año: el control de la inflación, el aumento del empleo y el aumento de los ingresos laborales.
Todos sentimos que los precios están altos, es así. En RD en 2021 (8.5%) y en 2022 (7.8%), esos aumentos no vuelven hacia atrás. Cuando se habla de control de la inflación quiere decir que el aumento de precios de 2023 ha sido menor a los años anteriores (3.6%) pero este aumento se acumula a los anteriores. Por eso, aunque la inflación sea menor, gracias a las políticas desarrolladas, seguimos sintiendo que todo está muy caro.
Las políticas desarrolladas para controlar la inflación han hecho también que el crecimiento del PIB sea menor este año que su crecimiento habitual. El crecimiento económico no es un fin, es un medio para generar calidad de vida. Por eso siempre hemos planteado que lo importante no es cuánto crece el PIB sino si este crecimiento se transforma o no en bienestar.
En 2023 ha habido un aumento de la participación laboral es decir hay más personas buscando empleo, principalmente mujeres, 60,874 mujeres pasaron de no intentar participar del mercado laboral a hacerlo. Además, de los 148,000 nuevos empleos fueron las que más encontraron (94,029). Las tasas de desempleo casi no se mueven, es porque, aunque hay más empleos que en 2022, también hay más personas buscando. La informalidad del empleo continúa como un problema que hay que enfrentar más activamente.
Los ingresos laborales explican el 56% de la reducción de pobreza monetaria en 2023. Además de que hay más personas con trabajo también ha habido mejora en los ingresos laborales. Este año el aumento nominal promedio ha sido superior al aumento de la inflación por lo que por fin en 2023 ha habido un aumento del ingreso promedio per cápita real de un 11.7%. Recordemos que, es un dato promedio y seguramente algunos no lo hemos notado, pero este aumento promedio real ha hecho que más hogares superen la línea de pobreza.
La deuda histórica de los bajos salarios del país sigue siendo un desafío, es cierto. Entre 2021 y 2024 se han realizado 23 aumentos de salarios mínimos para contrarrestar el aumento de los precios. Tras la caída del ingreso promedio real de los hogares en 2020 y 2021 y la leve recuperación de 2022, finalmente en 2023 se ha conseguido recuperar el ingreso promedio real de los hogares aumentando un 11.7%.
La desigualdad de ingresos aumentó y al hacerlo redujo el efecto del aumento de los ingresos. Es muy importante enfrentar la desigualdad ya que potencia la reducción de la pobreza además de que es esencial para mejorar la calidad democrática.
Siempre hemos planteado que ningún indicador es capaz de capturar todo lo que significa vivir en pobreza. Los datos que se presentan son los datos oficiales de pobreza monetaria y el Comité Técnico Intersectorial de Pobreza trabaja este año para desarrollar un Índice de Pobreza Multidimensional Oficial. Esto es esencial ya que esta otra medición oficial puede incorporar y monitorear nuevas dimensiones y derechos y así complementar la mirada monetarista y de coyuntura propia de los índices de pobreza monetarios.
Mientras tanto, se pueden consultar otros indicadores que calcula MEPYD en el SISDOM donde encontrarán el Índice de Condiciones de Vida (ICV) o el Índice de Pobreza Multidimensional de América Latina (IPM-AL), entre otros.
Los datos de pobreza monetaria han mejorado, aun así, nos muestran que es urgente acelerar políticas públicas para reducir las desigualdades económicas, sociales y de poder para enfrentar la pobreza de forma estructural generando empleos y servicios públicos de calidad que garanticen derechos.
Cuando acudió al palacio presidencial de La Loma en Managua en la noche del 21 de febrero de 1934 para una cena, Augusto C. Sandino no imaginaba que iba a ser la última de su vida.
Este miércoles se cumplen 90 años de su muerte en una emboscada a traición, un suceso que contribuyó a engrosar el mito del líder guerrillero nicaragüense y marcó un punto de inflexión en la historia del país centroamericano.
La figura de Sandino continúa generando debate entre los nicaragüenses: para algunos es un símbolo de resistencia y soberanía nacional; para otros, un despiadado combatiente con más sed de poder que ideas.
Lo cierto es que su lucha marcó un punto de inflexión en la historia de Nicaragua, cuyas repercusiones aún se sienten en la actualidad.
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Pie de foto,Sandino (centro) en la década de 1920 en México, donde encontró la inspiración para su posterior lucha guerrillera en Nicaragua.
El asesinato
El 21 de febrero de 1934, Sandino acudió a una cena en el Palacio Presidencial de La Loma, invitado por el presidente Juan Bautista Sacasa.
Sacasa había llegado al poder el año anterior, en el que las tropas estadounidenses se retiraron de Nicaragua y se abrió lo que parecía ser una etapa de reconciliación entre las diversas y antagónicas fuerzas políticas del país.
Una de ellas era la guerrilla comandada por Sandino, que había sido clave en la lucha contra la intervención de EE.UU. hasta la retirada final de sus marines.
El bando de Sandino, que contaba con un fuerte respaldo entre las comunidades campesinas, había firmado la paz con el gobierno de Sacasa y se había consolidado como una especie de poder autónomo con influencia política y militar en el país.
Al salir de la cena, Sandino y sus cuatro acompañantes fueron detenidos por miembros de la Guardia Nacional, dirigida en aquel entonces por Anastasio Somoza García -que tres años después tomó el poder y dio inicio a un régimen de más de cuatro décadas controlado por su familia-.
Sandino no se lo esperaba: “Pienso que pecó de una cierta ingenuidad, porque le hicieron creer que la vía de la negociación era una posibilidad tras la salida de la de la Marina norteamericana de Nicaragua”, explica a BBC Mundo el historiador Óscar René Vargas, autor del libro biográfico sobre el guerrillero “Sandino: Floreció al filo de la Espada”.
Dos de sus acompañantes (su padre y el escritor Sofonías Salvatierra, ministro de Agricultura de Sacasa) fueron encarcelados y a Sandino lo llevaron junto a sus dos lugartenientes a un descampado a las afueras de Managua, donde los fusilaron.
La lucha de Sandino
Para comprender lo que sucedió aquella noche hay que remontarse a mediados de los años 20 del siglo pasado, cuando dos enemigos irreconciliables se disputaban el poder: los conservadores y los liberales, a los que durante un tiempo perteneció Sandino.
Estados Unidos, que tenía intereses económicos en el país, injería continuamente en la política nicaragüense -generalmente a favor de los conservadores- y desplegaba allí marines.
Para poner fin a una guerra entre conservadores y liberales, en 1927 se firmó el Pacto del Espino Negro, que implicaba la permanencia del gobierno conservador hasta celebrarse elecciones mediadas y supervisadas por EE.UU.
Sandino se negó a firmarlo y comenzó a reclutar a más campesinos para su guerrilla: el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional de Nicaragua (EDSN), que luchaba contra los marines y contra la Guardia Nacional nicaragüense.
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Pie de foto,Soldados estadounidenses exhiben una bandera capturada a la guerrilla de Sandino en 1932, poco antes de su retirada de Nicaragua.
La guerrilla creció rápidamente y al inicio de la década siguiente encadenó importantes victorias contra las fuerzas estadounidenses, que a finales de 1932 abandonaron Nicaragua, coincidiendo con la elección del liberal Sacasa como presidente.
Sandino y Sacasa llegaron a un acuerdo de paz, mientras la Guardia Nacional dirigida por Somoza se hacía cargo de la seguridad del país, si bien la guerrilla sandinista continuaba parcialmente armada y activa.
Fue entonces cuando se decidió matar a Sandino. Pero, ¿quién fue y por qué?
Quiénes y por qué lo mataron
La versión oficial es que Anastasio Somoza planeó el asesinato junto con 14 integrantes de la Guardia Nacional -rival de la guerrilla sandinista- a espaldas del presidente Sacasa.
El propio Somoza declaró dos años más tarde haber matado a Sandino por orden del entonces embajador estadounidense, Arthur Bliss Lane.
“Somoza estaba en contubernio con la embajada americana, eso ya se sabe, históricamente está comprobado”, sentencia el historiador Oscar René Vargas.
Humberto Belli, sin embargo, lo pone en duda.
“Somoza quiso lavarse un poco la cara y a posteriori echó la culpa al embajador estadounidense, pero Estados Unidos no tenía mayor interés en la muerte de Sandino porque ya había salido del país. Para entonces Sandino era un problema local”, argumenta.
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Pie de foto,Anastasio Somoza García (1896-1956) gobernó Nicaragua bajo un régimen militar por 16 años en dos períodos, de 1937 a 1947 y de 1950 a 1956, año en que fue asesinado y sucedido por su hijo, Luis Anastasio Somoza Debayle.
Y, ¿por qué lo asesinaron?
“Para la Guardia Nacional se volvió casi un imperativo político acabar con Sandino”, afirma Humberto Belli.
El escritor atribuye el asesinato a que el líder guerrillero “tenía una fuerza militar más fuerte de la que se creía”
“El Estado Mayor de la Guardia Nacional llegó la conclusión de que no podía tener un estado feudal armado dentro del propio territorio nacional y que la única solución era matar a Sandino”.
Óscar René Vargas, por su parte, alega que “el movimiento sandinista controlaba unos 6 departamentos, por lo que estableció un poder alternativo en Nicaragua que no podía ser aceptado ni por Estados Unidos ni por la clase económica del país”.
Sandino, remarca el historiador, “propugnaba una reforma agraria que ponía en peligro el modelo de acumulación basado en las grandes extensiones de tierra. Era un problema para la clase dominante y por eso es que deciden asesinarlo”, explica.
Las ideas de Sandino
Augusto César Sandino no dejó legado escrito, a excepción de cartas con las que se comunicaba con las autoridades de la época, y tampoco se adscribió a una ideología específica o formuló una nueva.
Para Óscar René Vargas, el ideario de Sandino es una mezcla de “antiimperialismo, nacionalismo y una visión agrarista” no necesariamente de izquierdas, si bien colaboró con líderes izquierdistas como el comunista salvadoreño Agustín Farabundo Martí, que fue su secretario y más adelante coronel.
Puntualiza que, aunque Sandino abogaba por reformas sociales, su movimiento se basaba en los principios de soberanía y autodeterminación.
Fue influenciado significativamente por la Revolución Mexicana, lo que le llevó a proponer “la reforma agraria de Nicaragua, que era una propuesta revolucionaria dentro de los cánones que existían en la época”, según Vargas.
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Pie de foto,El nacionalismo y la oposición a la intervención estadounidense conforman el núcleo del ideario sandinista.
Por su parte, el escritor Humberto Belli ofrece una perspectiva crítica que contrasta con las visiones más tradicionales y heroicas de Sandino.
“Él nunca dejó de pensar en llegar al poder, quería ser presidente y hay bastantes citas y evidencia histórica que lo demuestran. De haberlo logrado, hubiera sido un líder sanguinario y totalitario o un dictador”, sentencia.
Belli describe la orientación ideológica de Sandino como “una mezcla muy extraña”, influenciada por su tiempo en México y su afiliación a la escuela magnético espiritual de la Comuna Universal, una corriente que mezcla teosofía, espiritismo y creencias en la energía y la reencarnación.
Sobre su visión agraria, Belli reconoce que Sandino hablaba de repartir tierras y formar cooperativas campesinas, pero argumenta que sus propuestas eran limitadas.
“Era un hombre bastante iletrado. Sabía leer y escribir, pero no pasó de ahí, y no tenía una idea muy coherente de qué iba a hacer para Nicaragua. Sí hablaba de repartir tierra, pero hasta ahí nomás”, afirma.
El legado
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Pie de foto,La imagen de Sandino es omnipresente en la Nicaragua de hoy, si bien la gente tiene opiniones diversas sobre su figura.
Acerca del legado de Sandino, Óscar René Vargas destaca que marcó un punto de inflexión al ser “la primera vez en la historia en la que una guerrilla campesina logra derrotar a la intervención estadounidense”.
La segunda lección histórica, continúa, “es que el sandinismo marcó una época en América Latina, donde por primera vez se desarrolló un movimiento de solidaridad” que cristalizó, por ejemplo, en la revuelta social de El Salvador de 1932.
La tercera es que “ha sido un parteaguas en la historia política de Nicaragua” ya que “el efecto antiimperialista nacionalista es un elemento que perdura”, asegura, pese a que “desgraciadamente ha sido utilizado por el régimen de Ortega-Murillo”.
Bajo la bandera del sandinismo, Daniel Ortega y su esposa y vicepresidenta Rosario Murillo gobiernan hoy Nicaragua, donde no hay elecciones libres y cientos de disidentes políticos -entre ellos sandinistas históricos y el propio Óscar René Vargas- han sido encarcelados y posteriormente desterrados.
Daniel Ortega y Rosario Murillo gobiernan bajo las siglas del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y reclaman el legado de Sandino, mientras otros sandinistas represaliados por el régimen los acusan de traicionar las ideas del líder histórico e imponer una dictadura en Nicaragua.
Vargas acusa a Ortega y Murillo de haber manchado la figura de Sandino: “Antes de la dictadura Sandino tenía un consenso nacional, pero ahora un sector de la sociedad nicaragüense considera que el sandinismo es malo, como si Ortega-Murillo fueran una prolongación de Sandino”.
“Yo comparo el movimiento Sandino con los de Emiliano Zapata y Pancho Villa en México, que fueron calumniados por la élite mexicana y años después los consideran héroes nacionales. Yo creo que va a pasar lo mismo con Sandino”, asegura.
Humberto Belli, sin embargo, tiene una opinión muy diferente sobre lo que Sandino aportó a Nicaragua y Latinoamérica.
Belli pone en cuestión la narrativa heroica construida en torno al guerrillero nicaragüense, al que considera un mito fabricado a posteriori por el movimiento sandinista que luchó contra la dictadura de la familia Somoza hasta finalmente conquistar el poder en 1979.
Una mujer nicaragüense limpia de barro el retrato de Sandino tras sufrir los estragos del huracán Mitch en 1998.
“Visto desde el exterior parece que fue un guerrillero heroico que luchó contra la intervención norteamericana, pero la gente no entiende los matices”.
El escritor define a Sandino fue un “hombre bastante violento” cuya lucha estuvo marcada por la crueldad, con tácticas de guerra como el “corte de chaleco” con el que sus combatientes cercenaban la cabeza y los brazos a los enemigos.
Y cree que la decisión de no suscribir el Pacto del Espino y alzarse en armas, que dio inicio a su lucha guerrillera y al mito en torno a su figura, solo sirvió para causar una guerra innecesaria.
“El legado de Sandino fue un legado de sangre inútil”, sentencia.