Jair Bolsonaro, expresidente de Brasil.Imagen: Gustavo Moreno/STF
14 de septiembre de 2025
El Supremo Tribunal Federal de Brasil envía una señal al condenar al expresidente por un intento de golpe de Estado. Cuarenta años después del fin de la dictadura militar, las instituciones parecen fortalecidas.
Jair Bolsonaro es el primer expresidente brasileño en ser llevado ante la justicia por un intento de golpe de Estado. El Tribunal Supremo lo condenó a 27 años y tres meses de prisión, mientras que los siete coacusados recibieron penas de entre dos y 26 años.
El profesor de derecho Thiago Bottino, de la Universidad Fundação Getúlio Vargas, de Río de Janeiro, describe el juicio como un avance muy positivo para la joven democracia de Brasil. El país no volvió a la democracia hasta 1985, tras una dictadura militar. “Y en estos 40 años, nuestras instituciones democráticas maduraron”, declaró Bottino en una entrevista con DW.
Altos mandos militares se negaron inicialmente a llevar a cabo los planes golpistas de Bolsonaro. El entonces presidente había intentado impedir que Luiz Inácio Lula da Silva, su sucesor electo, asumiera el poder en enero de 2023.
Y, según Bottino, las instituciones civiles también han demostrado su resiliencia con el juicio contra los golpistas. “Brasil puede felicitarse”, aseguró. Esta euforia se ve empañada por los esfuerzos del Congreso para conceder una amnistía a los golpistas. Sin embargo, el Tribunal Supremo también tiene la última palabra en este caso y de ser necesario podría detener la ley de amnistía debido a su inconstitucionalidad.

¿Debe Bolsonaro ir a prisión?
El abogado pone en perspectiva a quienes consideran excesiva la condena de más de 27 años de prisión impuesta a Bolsonaro y considera que la sentencia “no es inusual”.
Además, en Brasil, un preso puede solicitar una reducción de su condena tras cumplir tan solo una sexta parte de ella. No es seguro que Bolsonaro vaya a prisión.
Debido a su frágil condición tras un intento de asesinato en 2018, para la defensa de Bolsonaro seá fácil dar prueba de sus problemas de salud, afirmó Bottino. “Es muy probable que cumpla las condiciones para cumplir su condena en arresto domiciliario”.
César Muñoz, director de la organización de derechos humanos Human Rights Watch (HRW) en Brasil, también considera el juicio “histórico” para el país americano. Señaló que los numerosos golpes de Estado ocurridos en la historia brasileña, como el golpe militar de 1964, nunca fueron castigados. Además, tras el fin de la dictadura en 1985, nadie rindió cuentas por las violaciones de derechos humanos.

Sin embargo, el veredicto emitido es “una clara señal de que habrá consecuencias en el futuro si se producen conspiraciones contra el Estado constitucional democrático o si se niega a los brasileños su derecho a elegir su gobierno en elecciones libres”, declaró Muñoz. “Y eso es positivo para la democracia en Brasil”.
Otro aspecto positivo es que, además de Bolsonaro, militares de alto rango también fueron condenados a duras penas, según Muñoz. Hasta ahora, la práctica brasileña ha sido que el personal militar sea juzgado únicamente por tribunales militares, no por civiles. HRW considera que esta práctica viola las normas jurídicas internacionales. El fallo dictado contra los militares demuestra que nadie en Brasil está por encima de la ley.
Bolsonaro aún no está políticamente acabado
El politólogo Guilherme Casarões cree que Bolsonaro y su movimiento político, el “bolsonarismo”, están lejos de estar acabados a pesar del veredicto. El profesor de estudios brasileños de la Universidad Internacional de Florida cree que se realizarán esfuerzos para difundir internacionalmente la narrativa de la persecución política del expresidente por parte del poder judicial brasileño.

Una prueba clave para la fuerza de Bolsonaro es si puede desatar protestas en las calles de Brasil y lograr la aprobación de la ley de amnistía en el Congreso. No está claro si el bando de Bolsonaro se unirá en torno a este tema o si esto provocará divisiones en su legado político. Una candidatura de Bolsonaro a las elecciones presidenciales de finales de 2026 es ciertamente impensable.
Estados Unidos amenaza a Brasil
Tampoco está claro hasta qué punto Estados Unidos ejercerá mayor presión sobre Brasil. El gobierno de Donald Trump ya había impuesto elevados aranceles punitivos a los productos brasileños y sanciones contra la mayoría de los jueces del Tribunal Supremo. Recientemente, Washington incluso amenazó con usar la fuerza militar, de ser necesario, para lograr la liberación de su aliado Bolsonaro.
Sin embargo, Casarões afirmó que no está claro si Estados Unidos realmente crearía un escenario de amenaza similar contra Brasil, ya que actualmente está desplegando buques de guerra contra Venezuela. El politólogo afirma que los primeros pasos podrían ser endurecer las sanciones existentes contra los jueces del Tribunal Supremo.
(rr/lgc)
¿Será encarcelado Jair Bolsonaro? ¿Qué pasa tras la condena?
12 de septiembre de 2025
El expresidente brasileño, condenado a 27 años de prisión, aún puede apelar. El arresto se producirá una vez que la condena sea firme, pero sus partidarios en el Congreso ya trabajan en una amnistía.

La Justicia de Brasil condenó al expresidente Jair Bolsonaro por tentativa de golpe de Estado, una sentencia inédita en el sistema judicial brasileño. Es el tercer ex jefe de Estado de Brasil condenado por la Justicia, pero este se trata de un juicio histórico, que abre una nueva serie de decisiones que se tomarán sobre la ejecución de su pena.
El líder ultraderechista, del Partido Liberal (PL), gobernó Brasil entre 2019 y 2022, y deberá cumplir condena por haber conspirado contra el orden democrático para intentar mantenerse en el poder, tras su derrota en las elecciones de 2022 frente al actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), progresista de centroizquierda.
Sin embargo, la ejecución del arresto no es inmediata, ya que aún quedan plazos procesales por cumplir, incluyendo la posibilidad de apelación. En el Congreso, aliados de Bolsonaro articulan un intento de indultar a los condenados por actos antidemocráticos a pesar de la decisión de la Corte Suprema.
¿Puede la sentencia pasar al pleno del Tribunal Supremo?
Primero, el Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil debe publicar su fallo, lo cual puede ocurrir dentro de los 60 días posteriores a la votación. Sin embargo, se espera que el fallo oficial se presente con anterioridad. A partir de ese momento, la defensa del expresidente tiene cinco días para presentar dos tipos de recursos legales: un recurso de aclaración (embargo declaratório) y 15 días para presentar un recurso de reconsideración (embargo infringente).
Los recursos de aclaración se interponen cuando hay una divergencia en las votaciones de los jueces, ambigüedades, o argumentos de la defensa que no fueron aceptados o fueron descalificados en las votaciones.
En este caso, la divergencia abierta por el presidente del STF, Luiz Fux, sobre la competencia de la Primera Sala para juzgar el caso, y su voto a favor de la absolución de Bolsonaro pueden ser utilizados por la defensa como justificación de un recurso.
Sin embargo, estos recursos se limitan a corregir inexactitudes en los votos y, a menudo, solo resultan en cambios en la sentencia. El recurso rara vez se utiliza para revocar una condena.
Los recursos de reconsideración, por otro lado, impugnan el fundamento de la sentencia y dan lugar a un recurso de apelación ante el pleno del tribunal. Solo pueden ser usadas para llevar un caso al pleno del SFT cuando hay al menos dos votos divergentes de la tesis principal. En este caso, solo Fux votó a favor de absolver al expresidente, lo que invalidaría esta posibilidad.
El argumento de que la sentencia podría presentarse, de forma inédita, al pleno, es ampliamente rechazado. De ocurrir esto, el encarcelamiento de Bolsonaro dependería del análisis de los 11 magistrados, quienes podrían decidir una pena más leve, o incluso solicitar una revisión, lo que retrasaría el proceso.
En un comunicado, la defensa del expresidente dijo que presentará los recursos correspondientes, incluso a nivel internacional.

¿Dónde estará encarcelado Bolsonaro?
Antes de agotar todas las instancias de apelación, el STF puede ordenar la prisión preventiva de Bolsonaro si considerase, por ejemplo, que existe riesgo de fuga o de obstaculización del proceso.
El expresidente se encuentra bajo arresto domiciliario desde el 4 de agosto de 2025. La decisión fue impuesta por el juez instructor del caso,Alexandre de Moraes, con base en la acusación formal contra Bolsonaro por obstrucción a la justicia, ya que determinó que el expresidente violó una medida cautelar al usar redes sociales de terceros.
Si la condena de 27 años fuera firme, el expresidente deberá comenzar su prisión en régimen cerrado, ya que la pena supera los ocho años, según lo que establece el artículo 33 del Código Penal de Brasil.
Analistas estiman que el STF podría decidir que la reclusión tenga lugar en el Complejo Penitenciario de Papuda, en Brasilia. También puede ser llevado a un cuartel del Ejército, ya que como exmilitar tiene esa prerrogativa. Pero esto es visto con preocupación debido al riesgo de atraer simpatizantes a la puerta de un cuartel, reviviendo los campamentos que culminaron en la invasión de la Plaza de los Tres Poderes, el 8 de enero de 2023.
Otra posibilidad que ya se plantea es que la condena se cumpla de la misma manera que la impuesta al presidente Luiz Inácio Lula da Silva en 2018, cuando estuvo recluido en una habitación de la Jefatura de la Policía Federal en Curitiba. Lo más probable es que Bolsonaro sea trasladado inicialmente a la Jefatura de Policía en Brasilia.
¿Es posible que Bolsonaro cumpla condena con arresto domiciliario?
Moraes sentó un precedente en mayo de este año al autorizar al expresidente Fernando Collor de Mello a cumplir su condena en arresto domiciliario por los delitos de corrupción pasiva y blanqueo de capitales.
En aquel momento, Moraes le concedió a Collor un “arresto domiciliario humanitario” debido a la avanzada edad del acusado y a varios problemas de salud presentados por su defensa.

La decisión se tomó de forma excepcional, ya que el Código de Procedimiento Penal permite el arresto domiciliario en casos de enfermedad grave solo para los acusados mayores de 80 años.
Bolsonaro, de 70 años, ha sido sometido a repetidas cirugías abdominales como consecuencia del apuñalamiento del que fue víctima en 2022. Su defensa ha alegado que se encuentra mal de salud tras sufrir episodios de hipo y vómitos. Su edad ya se ha utilizado como atenuante para reducir su condena.
Si se le extiende el beneficio a Bolsonaro, empero, tendrá que comenzar su condena en régimen cerrado, como hizo Collor, antes de ser transferido a arresto domiciliario.
¿Podría el Congreso aprobar una amnistía?
En el Congreso de Brasil, los partidarios de Bolsonaro trabajan para presentar un proyecto de ley que otorgaría una amnistía amplia a los involucrados en las protestas del 8 de enero. Sin embargo, la propuesta podría extenderse a Jair Bolsonaro y otros acusados del intento de golpe de Estado.
Según el presidente del Partido Liberal, Valdemar Costa Neto, la oposición ya cuenta con los votos necesarios para aprobar el proyecto de ley en el Congreso. Incluso si avanzara, el texto aún necesita la aprobación del Senado y la firma del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.
Si se llegara a esta etapa, Lula podría vetar la propuesta, pero la Constitución permite al Congreso anular el veto. No obstante, la medida aún podría ser impugnada ante el Supremo Tribunal Federal.
gq/cn (cp/dzc)
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