Con el objetivo de evitar un nuevo choque con Washington, tras las declaraciones de malestar del líder republicano hacia varios socios europeos, los aliados aprobaron antes del inicio de la sesión principal de este miércoles un borrador de declaración que reafirma un “compromiso inquebrantable” con la defensa colectiva
08 Jul, 2026
La OTAN busca recomponer su relación con Trump en el segundo día de la cumbre de Ankara tras las tensiones por Irán y Groenlandia
Los líderes de la OTAN buscarán este miércoles que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, renueve su compromiso con la alianza atlántica durante el segundo día de la cumbre de Ankara. El encuentro se desarrolla en un contexto marcado por las diferencias sobre la guerra entre Estados Unidos e Irán, el aumento del gasto militar europeo, Ucrania y las declaraciones del mandatario estadounidense sobre Groenlandia.

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Antes del inicio de la sesión principal, los aliados aprobaron el borrador de una declaración que reafirma un “compromiso inquebrantable” con la defensa colectiva. El texto solo entrará en vigor después del respaldo formal de los jefes de Estado y de Gobierno.
Trump llegó el martes a la capital turca y dejó en claro su malestar con varios socios europeos. Incluso sostuvo que evaluó no asistir al encuentro y explicó que finalmente viajó por su relación con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan.
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Durante una aparición conjunta con Erdogan, el mandatario estadounidense volvió a cuestionar el papel de los aliados europeos durante la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán. “Estoy muy decepcionado con la OTAN”, afirmó Trump.
También criticó el nivel de apoyo que, según su visión, recibió Washington durante ese conflicto. “¿Por qué gastamos cientos de miles de millones de dólares y ellos no están ahí para nosotros? Siempre hemos estado ahí para ellos”, expresó.
Te puede interesar:Comienzan en Irak las procesiones fúnebres de Ali Khamenei en medio de una nueva escalada entre Estados Unidos e IránDurante una aparición conjunta con Erdogan, el mandatario estadounidense volvió a cuestionar el papel de los aliados europeos durante la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán (REUTERS)
Trump acusó además a varios países europeos de impedir que las fuerzas estadounidenses utilizaran su espacio aéreo y sus bases militares durante la ofensiva contra Irán. Funcionarios europeos rechazaron esos cuestionamientos y sostuvieron que cumplieron en gran medida con los compromisos asumidos con Estados Unidos, pese a que no participaron en la decisión de iniciar el conflicto.
Con el objetivo de evitar un nuevo choque con Washington, la OTAN presentó el martes una serie de acuerdos para la venta de armamento por al menos 50.000 millones de dólares, una señal destinada a demostrar que Europa incrementa su inversión en defensa y reduce su dependencia militar de Estados Unidos.
La organización también difundió cifras que muestran un incremento del 11% en el gasto militar básico de los países europeos durante 2026. El total alcanzará los 634.000 millones de dólares, frente a los 571.000 millones registrados el año anterior.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, sostuvo que los aliados europeos “están cumpliendo” al reforzar sus presupuestos militares y asumir una mayor responsabilidad en la defensa del continente frente a Rusia.
La administración Trump mantiene la presión para que Europa asuma el peso principal de la defensa convencional del continente mientras Estados Unidos concentra parte de sus capacidades militares en la región del Indo-Pacífico.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, sostuvo que los aliados europeos “están cumpliendo” al reforzar sus presupuestos militares y asumir una mayor responsabilidad en la defensa del continente frente a Rusia (EFE)
Washington ya anunció una reducción de su presencia militar en Europa, que incluye la retirada de tropas y una revisión de seis meses sobre el despliegue de sus fuerzas. Esa evaluación abarca portaaviones, aviones cisterna, cazas, drones y otros recursos asignados a los planes de defensa de la OTAN.
Los gobiernos europeos aseguran que trabajan para aumentar su capacidad militar, aunque insisten en que cualquier transición debe producirse de manera ordenada para evitar debilidades que puedan favorecer a Rusia.
Otra fuente de tensión surgió en las últimas semanas entre Trump y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, una dirigente con la que mantenía una relación cercana.
El presidente estadounidense sostuvo que el vínculo “se deterioró un poco porque se negó a ayudarnos” con Irán, aunque agregó que Meloni es “una buena persona”. Las autoridades italianas intentaron reducir el impacto de esa disputa durante los últimos días.
Trump también volvió a defender la idea de que Groenlandia debería quedar bajo control estadounidense. La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, respondió desde Ankara que espera que todos los aliados respeten la soberanía del reino danés y acepten que Groenlandia no está en venta.
La guerra en Ucrania también ocupará un lugar central durante la cumbre. Trump tiene previsto reunirse con el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, al margen del encuentro y expresó optimismo sobre la posibilidad de un acuerdo entre Kiev y Moscú.
Trump tiene previsto reunirse con el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky (EFE)
“Creo que ambos quieren llegar a un acuerdo”, señaló el mandatario estadounidense.
Antes de viajar a Turquía, Trump mantuvo una conversación con el presidente ruso, Vladimir Putin, y un funcionario estadounidense indicó que volverá a comunicarse con él después de la reunión con Zelensky.
Europa y Canadá preparan un compromiso para sostener la asistencia militar a Ucrania con 70.000 millones de euros anuales durante 2026 y 2027. Mientras tanto, Zelensky pidió un refuerzo de los sistemas de defensa aérea y reiteró su aspiración de que Ucrania se incorpore a la OTAN.
En paralelo, Trump anunció medidas para recomponer la relación con Turquía. El mandatario afirmó que evaluará la venta de cazas F-35 a Ankara y adelantó que su administración levantará las sanciones impuestas tras la compra del sistema ruso de defensa aérea que provocó la expulsión de Turquía del programa de ese avión.
“Vamos a levantar las sanciones. No queremos sancionar a los amigos”, declaró Trump. Sentado junto al presidente estadounidense, Erdogan expresó su confianza en que Washington pondrá fin a esa disputa y abrirá una nueva etapa en la cooperación bilateral en materia de defensa.
(Con información de AFP y REUTERS)
El mensaje de Trump sobre Meloni antes de la cumbre de la OTAN: “Orden de alejamiento”
El mandatario estadounidense recurrió a una imagen del G7 de Évian y a un término asociado al acoso en referencia a la premier italiana. El Gobierno de Roma decidió no responder
PorAndrea Bonzo
06 Jul, 2026
Trump y Meloni, cuya relación se deterioró tras el G7 de Évian, deberán reencontrarse esta semana en la cumbre de la OTAN en Ankara. (AP Foto/Evan Vucci, Pool, archivo)
El domingo por la noche, Donald Trump publicó en su red Truth Social una fotografía suya junto a la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, tomada durante la cumbre del G7 en Évian-les-Bains el pasado junio. Sobre la imagen, una frase que desató fuertes reacciones en Italia: “Necesitamos una orden de alejamiento”. El mensaje llega apenas horas antes de que ambos líderes vuelvan a verse las caras en la cumbre de la OTAN en Ankara, que se celebra este martes y miércoles, y que ya se perfilaba como un encuentro incómodo antes incluso de este último posteo.

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La elección de la foto, en la que se ve a Meloni con la mirada puesta en Trump en un gesto que parece de admiración, y la referencia a la medida cautelar no son inocentes. Una orden de alejamiento —restraining order— es el recurso que los tribunales estadounidenses aplican habitualmente en casos de violencia doméstica y acoso, y su uso para referirse a la jefa de Gobierno de un país aliado fue leído en Italia como una humillación más, con connotaciones que varios calificaron de sexistas.
El mensaje de Trump, convertido casi de inmediato en un meme viral pensado para ridiculizar a Meloni. (Truth Social Donald J. Trump/@realDonaldTrump/captura de pantalla)
Fue, precisamente, en aquel encuentro de Évian donde ambos líderes habían vuelto a mostrarse cercanos, tras ser fotografiados conversando distendidamente, aunque también se registraron gestos de Meloni —miradas y una conversación acalorada con Trump— que en su momento fueron interpretados como un reproche de la premier italiana por los ataques que el mandatario estadounidense le había dedicado en abril. Poco después, sin embargo, Trump saldría a relativizar esa cercanía: según relató después a un periodista de la cadena italiana La 7, Meloni le “pidió una y otra vez hacerse una foto” con él, algo a lo que accedió, dijo, “por lástima”.
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La primera ministra italiana negó tajantemente la versión, la calificó de “inventada” y respondió con un vídeo en el que sentenció: “Io e l’Italia non imploriamo mai” —“Yo y Italia no imploramos nunca”—. Aquel episodio marcó el inicio de un deterioro que el presidente estadounidense parece empeñado en profundizar cada pocas semanas.
El silencio como estrategia
En Roma, la respuesta fue, una vez más, no responder. Según fuentes gubernamentales citadas por el Corriere della Sera, Meloni se reunió con su ministro de Exteriores, Antonio Tajani, para diseñar una línea de conducta que pasa por ignorar lo que en el entorno de la primera ministra describen como “un ataque personal, inmotivado y carente de contexto”. Es la misma táctica de contención que Roma ya había ensayado tras el episodio de Évian, aunque entonces Meloni sí decidió salir a desmentir públicamente al presidente estadounidense.
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No fue la única vez que la primera ministra italiana salió al cruce. Cuando Trump insinuó que la caída en su popularidad interna se debía a que le había “dado la espalda” a Washington al no bloquear el programa nuclear iraní, Meloni replicó sin rodeos: “Mi popularidad no es asunto tuyo, sugiero que te centres en la tuya”. Y añadió, en un mensaje publicado en inglés, que su respaldo político depende de “defender el interés nacional de Italia”, no de su cercanía con el presidente de Estados Unidos.
Trump y Meloni conversan en el almuerzo de trabajo del G7 en Évian-les-Bains, Francia, el 16 de junio, cuando la relación parecía recompuesta antes del nuevo quiebre. (Evelyn Hockstein/Pool foto vía AP)
El episodio llega apenas tres días después de que casi todo el Gobierno italiano —con la excepción de la propia Meloni— asistiera a la recepción por el Día de la Independencia de Estados Unidos en Villa Taverna, residencia del embajador estadounidense en Roma, Tilman J. Fertitta, amigo personal de Trump. Fuentes diplomáticas citadas por el Corriere lamentan que buena parte del trabajo realizado por Fertitta para explicar en Italia el carácter del presidente estadounidense corra ahora el riesgo de quedar en nada. Con este episodio, señalan esas mismas fuentes, Meloni pasa a engrosar la lista de líderes europeos —entre ellos Friedrich Merz y el saliente Keir Starmer— que ya han sido blanco de ataques personales por parte de Trump, más allá de las diferencias de fondo entre ambos gobiernos.
Una cumbre complicada
Trump y Meloni caminan juntos durante la cumbre del G7 en Évian-les-Bains, Francia, el 16 de junio, antes de la ruptura pública entre ambos. (REUTERS/Christian Hartmann)
El nuevo desplante se produce justo cuando la Alianza Atlántica necesita mostrar cohesión. En Ankara, los aliados deberán avanzar en el compromiso de elevar el gasto en defensa al 5% del PIB, un objetivo que el ministro de Defensa italiano, Guido Crosetto, describió como un vértice “construido para salir bien”, aunque reconoció que la imprevisibilidad de Trump sigue siendo la incógnita mayor de la cita.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha hecho de la adulación calculada su método de trabajo con Trump, en un intento de mantener a Washington comprometida con la alianza pese a episodios como las pretensiones estadounidenses sobre Groenlandia o el malestar de Trump por la tibieza europea frente a los ataques contra Irán.
El trasfondo de esta enemistad pública se remonta a abril, cuando Trump dijo sentirse “conmocionado” por Meloni después de que ella saliera en defensa del papa León XIV ante las críticas del propio Trump. Entonces llegó a afirmar que “ya no es la misma persona” y que no hablaba con ella “desde hace mucho tiempo”, un giro radical respecto a los elogios que le había dedicado apenas un mes antes. Desde Fratelli d’Italia, el partido de la premier, se confirmó el domingo que la consigna sigue siendo la misma de siempre: no responder a las provocaciones y mantener intacta la agenda prevista en Ankara.
