Marco Rubio afirmó que hay una propuesta “sólida” para reabrir el estrecho de Ormuz y avanzar hacia un acuerdo con Irán

El secretario de Estado de Estados Unidos aseguró además que la iniciativa cuenta con respaldo regional. “Tiene mucho apoyo en el Golfo. Cada país con el que lo analizamos entiende que no solo es algo muy razonable, sino que es lo correcto para el mundo”, afirmó

Infobae

25 May, 2026 03:00 a. m. EST

Marco Rubio afirmó que hay una propuesta “sólida” para reabrir el estrecho de Ormuz y avanzar hacia un acuerdo con Irán (REUTERS)

Estados Unidos afirmó este lunes que está cerca de cerrar un acuerdo “bastante sólido” con Irán para abrir el estrecho de Ormuz y avanzar en negociaciones con Teherán, aunque el presidente Donald Trump moderó las expectativas sobre un anuncio inmediato y aseguró que no apurará un pacto definitivo.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, sostuvo desde Nueva Delhi que Washington tiene sobre la mesa una propuesta concreta, aunque evitó poner plazos para su concreción y aclaró que las conversaciones aún requieren definiciones políticas y técnicas.

Tenemos sobre la mesa algo que, en mi opinión, es bastante sólido en cuanto a su capacidad para abrir el estrecho de Ormuz, pero también para entablar negociaciones sobre el programa nuclear iraní”, declaró Rubio durante su visita oficial a India.

El funcionario estadounidense explicó que la Casa Blanca esperaba novedades en las últimas horas, aunque relativizó la posibilidad de un anuncio inmediato. “Pensábamos que tal vez tendríamos noticias anoche (domingo), o quizá hoy (lunes), pero yo no le daría demasiada importancia”, afirmó.

Las declaraciones de Rubio llegaron después de que Trump bajara el tono de las expectativas sobre un acuerdo inminente, a pesar de las señales de avance que trascendieron desde ambas partes en los últimos días.

He dado instrucciones a mis representantes para que no se precipiten (…) porque el tiempo está de nuestro lado”, escribió el mandatario estadounidense en su plataforma Truth Social.

Las declaraciones de Rubio llegaron después de que Trump bajara el tono de las expectativas sobre un acuerdo inminente, a pesar de las señales de avance que trascendieron desde ambas partes en los últimos días (REUTERS)Las declaraciones de Rubio llegaron después de que Trump bajara el tono de las expectativas sobre un acuerdo inminente, a pesar de las señales de avance que trascendieron desde ambas partes en los últimos días (REUTERS)

Trump también sostuvo que el bloqueo a los puertos iraníes “seguirá en pleno vigor” hasta la firma de un acuerdo definitivo con Teherán, en una señal de que Washington mantiene la presión mientras continúan las conversaciones.

Rubio respaldó esa postura y remarcó que la administración republicana no avanzará hacia un acuerdo apresurado. “Como dijo el presidente, él no tiene prisa, no va a hacer un mal trato, el presidente no va a firmar un mal acuerdo”, afirmó el jefe de la diplomacia estadounidense.

Según un alto funcionario estadounidense citado por Axios, un eventual anuncio todavía podría demorar varios días porque el entendimiento requiere la aprobación de las autoridades iraníes, incluido el líder supremo Mojtaba Khamenei.

De acuerdo con medios estadounidenses, el acuerdo en discusión entre Washington y Teherán permitiría la reapertura del tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por la que antes del conflicto circulaba una quinta parte de los hidrocarburos consumidos en el mundo.

Las expectativas de una distensión impactaron de inmediato en los mercados energéticos. Impulsados por la posibilidad de un acuerdo, los precios internacionales del petróleo retrocedían este lunes por la mañana en Asia, con caídas superiores al 5% tanto para el barril de Brent del mar del Norte como para el WTI estadounidense poco después de las 04H00 GMT.El precio del petróleo cayó más de 5% ante la expectativa de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán (Shutterstock)
El precio del petróleo cayó más de 5% ante la expectativa de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán (Shutterstock)

Sin embargo, el eventual entendimiento todavía deja abierta la cuestión nuclear, uno de los puntos centrales del conflicto entre Irán y Occidente.

La cadena CBS News, que citó fuentes cercanas a las conversaciones, informó que la propuesta incluye el desbloqueo de algunos activos iraníes retenidos en bancos en el extranjero y una prolongación de las negociaciones durante 30 días adicionales, un plazo que también mencionó The Wall Street Journal.

Desde Irán, la agencia Tasnim reportó que Estados Unidos todavía mantiene objeciones en algunos puntos y citó entre ellos la cuestión de los bienes iraníes congelados.

Por su parte, la agencia iraní Fars informó que las sanciones dirigidas contra el petróleo, el gas y otros productos petroquímicos podrían ser levantadas mientras continúen las negociaciones, con el objetivo de permitir a Irán exportar esos productos, claves para su economía.

Rubio aclaró que el acuerdo en discusión no resuelve el capítulo nuclear y remarcó que se trata de una negociación mucho más compleja. “Las negociaciones nucleares son asuntos muy técnicos. No se puede resolver un asunto nuclear en 72 horas en la parte de atrás de una servilleta”, afirmó más temprano en una entrevista con The New York Times.Rubio aclaró que el acuerdo en discusión no resuelve el capítulo nuclear y remarcó que se trata de una negociación mucho más compleja (REUTERS)Rubio aclaró que el acuerdo en discusión no resuelve el capítulo nuclear y remarcó que se trata de una negociación mucho más compleja (REUTERS)

Estados Unidos e Israel sostienen que el programa nuclear iraní busca desarrollar armamento atómico, mientras Teherán insiste en que su programa tiene fines civiles.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó este domingo que él y Trump coinciden en que un acuerdo definitivo con Irán debe eliminar “la amenaza nuclear”. “Esto implica desmantelar las instalaciones de enriquecimiento de uranio de Irán y retirar el material nuclear enriquecido de su territorio”, señaló Netanyahu en un comunicado, al reportar el contenido de una conversación telefónica con Trump mantenida el sábado por la noche.

En paralelo, el conflicto regional siguió con episodios de violencia en el frente libanés pese a la tregua vigente desde el 17 de abril. El Ministerio de Salud libanés informó que dos personas murieron el domingo por ataques israelíes, un día después de un bombardeo que dejó 11 muertos.

El ejército israelí, por su parte, anunció este lunes la muerte de uno de sus soldados el día anterior en el sur del Líbano.

Netanyahu afirmó además que Trump reiteró durante la conversación telefónica “el derecho” de Israel a defenderse en todos los frentes, en especial en el Líbano. Rubio expresó la misma posición desde Nueva Delhi. “Israel siempre tiene derecho a defenderse. Todo país en el mundo tiene ese derecho”, aseguró el secretario de Estado estadounidense.

Análisis de CNN: ¿Por qué el posible acuerdo de Trump con Irán podría ser casi tan polémico como su decisión de hacer la guerra?

Análisis por Stephen Collinson, CNN

25 de mayo de 2026

CNN — 

La mejor esperanza para poner fin a una guerra mal planificada, que comenzó con escasa consulta al Congreso o al pueblo estadounidense, puede ser una paz insatisfactoria que deje cuestiones críticas por resolver más adelante y profundice las disputas en Washington.

El presidente Donald Trump ha dicho repetidamente que un acuerdo para detener el conflicto que él eligió contra Irán es inminente y está muy cerca. Cada vez, sus predicciones resultaron ser ilusiones o una mala interpretación de las verdaderas intenciones de Irán.

Por eso no sorprende que sus últimas afirmaciones de que un acuerdo marco con Teherán está cerca hayan sido recibidas con escepticismo y confusión, ni que tanto los halcones conservadores como los demócratas parezcan creer que está a punto de ceder ante un mal acuerdo.

Aun así, los rumores diplomáticos sugieren que un arreglo para reabrir el estrecho de Ormuz y aliviar el bloqueo estadounidense a los barcos y puertos iraníes podría estar cerca. Un avance de este tipo podría ser un punto de partida para conversaciones que la administración intentará utilizar para frustrar cualquier ambición nuclear iraní restante.

Trump dice que se abrirá el estrecho de Ormuz

MINUTO A MINUTOÚltima hora de la guerra de Irán con EE.UU e Israel: posible acuerdo de paz, reapertura del estrecho de Ormuz y más

Un acuerdo más concreto más allá del actual y frágil alto el fuego sería bien recibido en todo el mundo, ya que traería la esperanza de aliviar eventualmente las crisis energéticas y económicas provocadas por la guerra y el cierre del estrecho por parte de Irán.

La guerra con Irán, como todo lo demás en Washington, está secuestrada por la amarga política, las ideologías arraigadas y los políticos que buscan mejorar su propia imagen. La agresiva negativa de la administración a aceptar críticas sobre un conflicto que parecía subestimar enormemente la capacidad de resistencia de Irán no ha ayudado.

El presidente Donald Trump camina hacia el jardín de las rosas en la Casa Blanca el 11 de mayo de 2026.

El presidente Donald Trump camina hacia el jardín de las rosas en la Casa Blanca el 11 de mayo de 2026. Kent Nishimura/AFP/Getty Images

Vale la pena señalar que Trump no puede ganar políticamente. Las encuestas muestran que la mayoría de los estadounidenses se oponen a la guerra, por lo que enfrentaría una reacción igual o mayor si ordenara nuevos ataques contra Irán, un paso que amenazaría con una escalada violenta y un mayor dolor económico. Pero los presidentes a menudo se sienten tentados a lanzar nuevas aventuras militares para salvar las apariencias, o para buscar una vía de salida que con frecuencia se convierte en un atolladero. Cuando dan un paso atrás, se pueden salvar vidas.

Aun así, los detalles emergentes de un posible acuerdo con Irán sugieren que los términos de un acuerdo de paz pueden estar más allá incluso de la capacidad de Trump para presentarlo como un triunfo.

Las indicaciones, por ejemplo, de que Washington podría descongelar algunos activos iraníes y desmantelar gradualmente su propio bloqueo para persuadir a Irán de reabrir el estrecho, validarían efectivamente la influencia que la República Islámica obtuvo en la guerra y entregarían fichas clave de negociación de Estados Unidos.

Miembros de la Guardia Nacional permanecen cerca mientras manifestantes agitan banderas y sostienen pancartas durante una protesta contra la acción militar de EE.UU. en Irán cerca de la Casa Blanca, en Washington, el 8 de abril de 2026.

Artículo relacionado¿Qué pasará cuando la guerra realmente termine?

Cualquier compromiso de Irán en el memorando de que no buscará armas nucleares sería recibido con grandes reservas en Washington. Un período propuesto de al menos 60 días para negociaciones destinadas a resolver los puntos conflictivos restantes sobre el enriquecimiento nuclear de Irán, incluido su arsenal de uranio, también parece bastante corto dada la complejidad de los temas. La historia muestra que a Irán le encantaría arrastrar a Estados Unidos a un período prolongado de diplomacia inconclusa que dure meses o años.

Otra razón para la cautela es que no está claro que Irán, con un sistema de gobierno aún más opaco después de que los principales líderes fueran muertos en la guerra, acepte cualquier acuerdo de paz que Estados Unidos aparentemente esté dispuesto a ofrecer. Hubo mensajes contradictorios desde Teherán durante el fin de semana. Y los nuevos líderes de Irán parecen creer que ganaron este enfrentamiento con la superpotencia estadounidense, incluso si su economía está tambaleándose y los ciudadanos que reprimen enfrentan condiciones desesperadas.

Los lineamientos de un acuerdo propuesto, mientras tanto, están muy lejos de la “RENDICIÓN INCONDICIONAL” que Trump exigió a Irán en marzo. Pero está bajo una presión extrema para encontrar alguna resolución, con los precios de la gasolina en aumento, sus índices de aprobación cayendo y su apoyo entre los republicanos del Congreso debilitándose en Irán y otros temas.

Halcones republicanos presionan a Trump para que no ceda

Algunos republicanos temen que Trump esté a punto de ceder.

“Mire, hace unas 11 semanas nos dijeron (el secretario Pete) Hegseth y el Departamento de Defensa que habían destruido las defensas de Irán y que solo era cuestión de tiempo antes de que tuviéramos el material nuclear”, dijo el senador Thom Tillis de Carolina del Norte a Jake Tapper de CNN en “State of the Union” el domingo. “¿Ahora estamos hablando de una postura en la que podríamos aceptar que el material nuclear permanezca en Irán? ¿Cómo tiene eso sentido?”

El senador Thom Tillis habla con los periodistas en el Capitolio el 15 de abril de 2026.

El senador Thom Tillis habla con los periodistas en el Capitolio el 15 de abril de 2026. Andrew Harnik/Getty Images

Estados Unidos e Israel han hecho de la eliminación de las reservas de uranio altamente enriquecido de Irán un objetivo clave de guerra. Pero las bajas que podrían resultar de un intento de extraerlo por la fuerza han sido prohibitivas. Y las concesiones que Irán exigiría para entregar el material mediante la diplomacia probablemente serían muy altas.

El avance hacia un acuerdo también ha suscitado el escepticismo del senador Roger Wicker, quien preside el Comité de Servicios Armados del Senado. El senador de Mississippi escribió el viernes en X que los instintos de Trump de “terminar el trabajo” en Irán habían sido acertados, pero que buscar un acuerdo ahora implicaría el riesgo de “una percepción de debilidad”.

El aliado de Trump, el senador Lindsey Graham, advirtió el sábado de que permitir que Irán aproveche su ventaja controlando el estrecho de Ormuz cambiaría el equilibrio de poder regional.

Estos argumentos tienen cierto mérito. Pero tampoco está claro cómo más combates, además de la ofensiva de semanas de Estados Unidos e Israel contra Irán, tendrían una mayor probabilidad de éxito para quebrar la resistencia de Teherán.

Barcos permanecen anclados en el estrecho de Ormuz el 16 de mayo de 2026.

Barcos permanecen anclados en el estrecho de Ormuz el 16 de mayo de 2026. Majid Saeedi/Getty Images

CNN informó la semana pasada, citando a dos fuentes familiarizadas con las evaluaciones de inteligencia de EE.UU., que Teherán había reiniciado parte de la producción de drones y estaba reconstruyendo ciertas capacidades militares degradadas por los ataques estadounidenses-israelíes. Esto significa que una reanudación de la guerra implicaría el riesgo de una represalia iraní aún más intensa y dañina contra los estados del Golfo, la infraestructura crítica y las fuerzas estadounidenses que en el primer enfrentamiento. Un intento de reabrir el estrecho por la fuerza sería potencialmente peligroso y llevaría mucho tiempo.

Trump también enfrenta críticas de los demócratas, quienes lo acusaron de iniciar la guerra, criticaron su manejo de la misma y ahora lo reprenden por su posible desenlace. Sus ataques muestran que su partido percibe que la oposición mayoritaria a la guerra entre los votantes podría darles una victoria en las elecciones de medio término.

El senador Cory Booker expresó su preocupación por los informes sobre la secuencia de un acuerdo, comenzando con la apertura del estrecho y avanzando hacia conversaciones nucleares posteriores.

Barcos permanecen anclados en el estrecho de Ormuz el 16 de mayo.

Artículo relacionado¿Qué incluye el posible acuerdo que podría poner fin al conflicto entre EE.UU. e Irán?

“Lo que estoy viendo y que me indigna tanto en este momento es que el presidente dijo que entró en esto para lidiar con su programa nuclear”, dijo el demócrata de Nueva Jersey en “State of the Union”. “Esto no aborda eso”.

Booker añadió: “Donald Trump está siendo manipulado como el tonto que es por habernos metido en esto en primer lugar”.

El senador Chris Van Hollen advirtió de que el acuerdo propuesto “nos llevaría de regreso al statu quo previo a la guerra” o incluso a algo peor, pero insinuó que EE.UU. podría no tener otra opción.

“Creo que esto fue un error. Cuando estás cavando un hoyo, deberías dejar de cavar, y eso parece que es lo que finalmente estamos haciendo”, dijo el demócrata de Maryland en “Fox News Sunday”.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, habla en una conferencia de prensa conjunta en Nueva Delhi el 24 de mayo de 2026.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, habla en una conferencia de prensa conjunta en Nueva Delhi el 24 de mayo de 2026. Julia Demaree Nikhinson/AFP/Pool/Getty Images

El secretario de Estado, Marco Rubio, respondió a las críticas sobre el posible acuerdo durante un viaje a la India. “La idea de que, de alguna manera, este presidente, dado todo lo que ya ha demostrado que está dispuesto a hacer, vaya a aceptar un acuerdo que termine poniendo a Irán en una posición más fuerte en cuanto a sus ambiciones nucleares es absurda”, dijo.

El presidente parece haber escuchado las preocupaciones de que está a punto de firmar un mal acuerdo. “He informado a mis representantes que no se apresuren a llegar a un acuerdo, ya que el tiempo está de nuestro lado”, escribió en las redes sociales el domingo.

Con el Día de los Caídos marcando el inicio de un verano político volátil que podría decidir las elecciones intermedias, los principales republicanos enfatizaron que la paz podría traer beneficios para los votantes.

Kevin Hassett, director del Consejo Nacional Económico de Trump, dijo a Fox News que un acuerdo desataría una “oleada” de petróleo a través del estrecho. “De hecho, podríamos estar viendo una inflación negativa debido a la caída del precio de la energía”, dijo. Y el representante de Florida, Byron Donalds, quien se postula para gobernador, dijo a Fox que tan pronto como haya un acuerdo, “esos precios del petróleo caerán en picada y los precios de la gasolina también aquí en Estados Unidos”.

Sin embargo, muchos analistas advierten de que la recuperación tras el cierre del estrecho, que dejó decenas de petroleros varados en el Golfo durante semanas, no mejorará de inmediato las perspectivas económicas globales ni la asequibilidad en Estados Unidos. Los analistas de JPMorgan, por ejemplo, esperan que el petróleo promedie US$ 97 por barril durante el resto del año.

El presidente Donald Trump camina mientras llega al aeropuerto de Morristown en Nueva Jersey el 22 de mayo de 2026.

El presidente Donald Trump camina mientras llega al aeropuerto de Morristown en Nueva Jersey el 22 de mayo de 2026. Brendan Smialowski/AFP/Getty Images

Dos preguntas cruciales que Trump debe responder

A medida que se hagan públicos más detalles sobre el acuerdo propuesto, Trump enfrentará varias preguntas críticas. Primero, ¿será su eventual acuerdo más hermético que el pacto del expresidente Barack Obama, que fue negociado con Irán y las principales potencias mundiales en 2015? Ese acuerdo cortó los múltiples caminos de Teherán hacia las armas nucleares e incluyó una verificación estricta y constante.

En segundo lugar, ¿ha puesto la decisión de Trump de desechar ese acuerdo —y una guerra que ha costado la vida de 13 estadounidenses en combate, cerrado la región del Golfo, costado miles de millones de dólares y probablemente matado a cientos de iraníes— a Estados Unidos en una mejor posición respecto a Irán?

El hecho de que esto sea siquiera una pregunta resalta el dilema de Trump: reiniciar la guerra podría tener graves consecuencias políticas y económicas. Terminarla en los mejores términos disponibles puede ser casi igual de problemático e impopular.

Reportaje-“Dios fue nuestro Cupido”: la historia de amor de dos jóvenes que iban a ser monjas y acabaron casándose

Información del artículo

    • Autor,Ian Alves
    • Título del autor,BBC News Brasil
    • Informa desde,Sao Paulo
  • 22 mayo 2026

Francília Costa y Luiza Silvério se conocieron en un convento y, al principio, no se cayeron bien. Luiza recuerda con humor la primera vez que vio a Fran.

“¡Vaya, qué monjita tan presumida, qué monjita tan desagradable!”, dice entre risas que pensó, en conversación con BBC News Brasil.

El sentimiento de antipatía fue mutuo.

“¿Sabes cuando no te cae bien alguien? Así, sin motivo alguno”, dice Fran. “Y yo pensaba lo mismo de ella. Dios mío, ¿cómo puede una chica ser tan presumida?”, comenta.

Ambas entraron en el convento cuando eran veinteañeras por motivos parecidos. Luiza cuenta que sentía un “vacío” durante su adolescencia en Minas Gerais y una llamada a cumplir una misión. Fran creció con unos abuelos muy religiosos en el interior de Piauí, en el noroeste de Brasil, y también sentía que tenía una misión religiosa en la vida.

Con el tiempo, la antipatía desapareció y surgió una amistad entre ellas.

“Entramos en el convento con un propósito, y ese propósito era servir a Dios”, recuerda Luiza.

Dos mujeres sentada en un sillón al aire libre, con árboles al fondo. Ambas se miran sonrientes en actitud afectuosa.
Pie de foto,Las dos jóvenes decidieron dejar el convento por asuntos relacionados con su salud mental.

Salida del convento

Pero, tras algunos años y por motivos personales distintos relacionados con la salud mental, tanto Luiza como Fran acabaron abandonando la vida religiosa.

Luiza perdió a su abuela materna y a partir de ese momento empezó a sufrir episodios intensos de ansiedad, que derivaron en un diagnóstico de depresión. En ese periodo atravesaba una etapa de formación religiosa que exigía una rutina muy intensa de estudio y actividades fuera de la comunidad. Con el tratamiento y un mayor entendimiento de su propia salud mental, comprendió que necesitaba cuidarse y tomó la decisión de dejar la vida religiosa.

Fran siguió un camino parecido. Durante la pandemia de covid empezó a sentir miedos excesivos: a contagiarse, a transmitir la enfermedad o a recibir malas noticias de familiares y amigos. En esa época, los médicos le diagnosticaron síndrome de pánico, un trastorno caracterizado por crisis repentinas e intensas de miedo, acompañadas de síntomas físicos y emocionales.

Como parte del tratamiento, en las sesiones de terapia comenzó a cuestionarse su rutina en el convento.

“La vida religiosa es muy bonita, pero necesitas tener salud física y mental. No basta con saber rezar, no basta con tener vocación. Y en ese momento de mi vida mi salud mental ya se había deteriorado”, dice.

Dos mujeres sentadas al aire libre se miran sonrientes. La de la izquierda le muestra a la otra lo que parecen ser dos anillos en una cajita.
Pie de foto,Fran decidió abrirle su corazón a Luiza después de ver la comedia romántica “Amor en Verona”.

Pero Fran sentía pánico con solo pensar en salir del convento. Fueron las conversaciones con Luiza las que le ayudaron a reunir el valor para dar el paso definitivo.

“Luiza también tuvo que cuidar su salud mental. Y cuando decidió irse, para mí fue un choque. Pensé: ‘¡Dios mío! Una chica de esa edad tiene la capacidad de pensar en empezar de nuevo, donde sea, y yo no logro ni imaginarme un nuevo comienzo, cuando en realidad he vivido mucho más tiempo fuera de aquí que dentro'”, dice.

Una vida nueva

Pronto ambas se encontraron con varios problemas prácticos. Fran tuvo que comprar ropa nueva para poder salir del convento, ya que toda su ropa pertenecía a su etapa de misionera.

“No sabes si vas a poder estudiar una carrera o si vas a conseguir trabajo, porque es difícil. La vida aquí fuera no es fácil”, dice Luiza.

Fran coincide:

“Imagínate en una entrevista de trabajo, cuando te preguntan cuál es tu formación. ‘Teología’. ¿Dónde voy a trabajar?”.

El mayor problema económico era pagar el alquiler. Por eso decidieron compartir un apartamento, todavía como amigas. Fue en esa época cuando la amistad empezó a convertirse en amor.

Fran tomó la iniciativa. Decidió abrirle su corazón a Luiza después de ver una comedia romántica —”Amor en Verona”— en la que los protagonistas empiezan odiándose y luego se enamoran. El sentimiento entre ambas era mutuo, y la amistad se convirtió en un noviazgo que más tarde dio paso al matrimonio.

Dos mujeres vestidas de blanco se besan en su boda.
Pie de foto,Francília y Luiza se conocieron en un convento y acabaron casándose.

Ambas siguen siendo católicas muy practicantes y dicen que el sentido de misión que las llevó a entrar en el convento en el pasado ahora se mantiene en otro ámbito: las redes sociales.

Comparten en ellas su vida cotidiana y los detalles de esta trayectoria poco común, de compañeras de convento a matrimonio.

Con el tiempo, empezaron a recibir cada vez más preguntas de distintos usuarios: tanto de cristianos con dudas sobre su propia sexualidad como de personas LGBT que sienten miedo de acercarse a la fe.

“Eso empezó a reforzar de verdad ese deseo de hablar de nuestra historia de forma abierta, de nuestra sexualidad, de nuestra fe, que tiene todo el sentido y que hoy ayuda a muchas personas”, dice Luiza.

Además de crear contenido en Instagram, hoy las dos son microempresarias. Luiza trabaja en el sector inmobiliario y Fran se dedica a la gestión y la estrategia de marketing digital.

“El convento no fue una huida”

Existe una interpretación común de su historia que Luiza se esfuerza por corregir: la idea de que salir del convento fue la única forma de vivir una sexualidad reprimida.

“Es lo que más escuchamos: ‘Ah, entraron en el convento para huir de su sexualidad y luego salieron porque buscaban otra cosa’. Pero en realidad no es así”, dice Luiza. “En ese momento estábamos centradas en la idea de servir a Dios, de seguir los pasos que Él había marcado”, señala.

Dos mujeres jóvenes con gafas y ropas apretadas sonríen a la cámara. Tras ellas cuelga de la pared un cartel que dice "Diversidade catolica".
Pie de foto,Luiza asegura que cuando entró al convento lo hizo realmente con la idea de vivir el celibato.

Antes de entrar en la vida misionera, ambas se veían como bisexuales, y eso no influyó en su decisión de ingresar en el convento. “Eso no nos hizo tenerle miedo a Dios ni a estar allí dentro”.

“Yo no quería relacionarme con nadie. Quería vivir de verdad el celibato, seguir en la religión, en la Iglesia”, dice Luiza. “No pensaba en la posibilidad de irme y tener una relación con alguien”.

Fran coincide: “No había tiempo para pensar en nada que no fuera eso”, dice. “Esa también fue la dificultad de dejar esa vida. Entrar fue muy fácil; salir fue lo más difícil que he enfrentado”.

Más tarde, cuando empezaron a vivir juntas y descubrieron el sentimiento amoroso que sentían la una por la otra, surgieron otros dilemas.

No con sus familias: “Nunca tuvimos que enfrentarnos a ese rechazo en casa, como sabemos que les ocurre a muchas personas de la comunidad LGBT”. Según ellas, la acogida de sus familias ha sido una de las mayores bendiciones de su historia. Las primeras en saberlo fueron las hermanas de cada una.

Los dilemas eran de carácter religioso. ¿Cómo seguir practicando la fe dentro de un catolicismo que no reconoce la relación que empezaban a construir?

Según Luiza, la respuesta llegó poco a poco. “Es algo de lo que Fran y yo hablamos mucho en casa: no se puede separar al Jesús humano del Jesús divino. Es uno solo. Y nuestra sexualidad y nuestra fe no deben separarse, porque forman parte de nosotras. Somos una pareja que tiene fe; no hay forma de separar eso”.

Dos mujeres sonrientes sujetan juntas una foto de Nuestra Señora Aparecida. La de la derecha lleva un vestido de novia; la de la izquierda, una camisa blanca con una flor en el pecho.
Pie de foto,”Para nosotras, Nuestra Señora Aparecida representa la gratitud, la intercesión y la consagración de nuestra familia a Dios”, aseguran las esposas.

Un nuevo sentido de “misión”

Fran y Luiza también participan en Diversidade Católica (Diversidad Católica, en español), una red formada por grupos, pastorales y movimientos de católicos no heterosexuales. “Este espacio fortalece aún más nuestro camino de fe como personas y como pareja”, dice Luiza.

El día de la boda asistieron amigas de la época del convento que hoy también han dejado la vida religiosa. No hubo presencia de religiosos en la ceremonia, aunque ellas todavía mantienen contacto con frailes y monjas de entonces. “Hemos recibido mucho cariño, mensajes y oraciones dedicadas a nosotras y a nuestro día”.

“Quizá no tengamos una foto en el altar de una iglesia, pero tenemos una con Nuestra Señora Aparecida. Para nosotras, representa gratitud, intercesión y la consagración de nuestra familia a Dios”, dice Luiza.

No todas las preguntas que Fran y Luiza reciben de sus seguidores en las redes están necesariamente relacionadas con la sexualidad y la religión.

“Mucha gente heterosexual que no forma parte de la comunidad LGBT y que está dentro del convento vive ese martirio porque quiere irse: no siente la vocación y quiere vivir aquí fuera. A veces incluso desea una vida misionera, pero no dentro de un convento o de un seminario. Pero tiene miedo de salir porque no sabe si podrá estudiar una carrera o encontrar trabajo. Porque la vida aquí fuera no es fácil. La vida religiosa es hermosa, pero también es muy cómoda”.

Hoy ese trabajo con los usuarios se ha convertido en una nueva misión.

“Nuestra misión es estar aquí para escuchar historias y ayudar a las personas”, dice Fran. “Uno de los mayores retos cuando trabajamos a través de las redes sociales es saber escuchar y saber hablar”.

En su vida personal, Fran dice que se siente especialmente orgullosa, porque siempre quiso formar una familia, pero nunca había encontrado el modelo de familia que deseaba.

“Por increíble que parezca, si existe Cupido en el mundo, el nuestro fue Dios”, dice.

“Porque es algo que yo siempre decía: ‘Si algún día tengo que formar una familia, Dios me presentará el modelo de familia que quiere que construya’. Así que… aquí estamos”.

Title
.