Según el presidente Petro, en la ciudad venezolana de Maracaibo opera la guerrila colombiana del ELN en actividades de narcotráfico. (Archivo)Imagen: Sebastian Barros/NurPhoto/picture alliance
El mandatario colombiano dijo saber que el bombardeo fue contra una instalación ilegal ubicada en la ciudad venezolana de Maracaibo.
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El presidente de Colombia, Gustavo Petro, dijo el martes (30.12.2025) que Estados Unidos bombardeó una fábrica de cocaína en la ciudad venezolana de Maracaibo, a la que vinculó con la guerrilla colombiana ELN.
“Sabemos que Trump bombardeó una fábrica, en Maracaibo, tememos que mezclan allí la pasta de coca para hacerla cocaína”, dijo Petro en X sin aclarar si se trata del mismo episodio anunciado por Trump.
En su larga publicación, Petro relacionó la instalación con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), guerrilla colombiana que controla la producción de cocaína en la región del Catatumbo, en la frontera con Venezuela.
“Es simplemente el ELN. El ELN está permitiendo con su traqueteo (narcotráfico) y su dogma mental, invadir Venezuela”, dijo Petro.
Trump afirmó el lunes que en el ataque estadounidense “hubo una gran explosión en el área del muelle donde cargan las embarcaciones con drogas”, pero no presentó otros detalles.
El presidente estadounidense no precisó si fue una operación militar o de la CIA, ni dónde ocurrió el ataque. Se limitó a señalar que fue “a lo largo de la costa”.
El gobierno venezolano de Nicolás Maduro no se ha pronunciado sobre el ataque.
Trump lleva semanas diciendo que Estados Unidos “pronto” comenzará a realizar ataques terrestres contra los cárteles de la droga en América Latina, y el anunciado por el republicano parece ser el primero.
En 2016, el profesor de Historia Régis Marques oyó hablar por primera vez de la Escuela Estatal Parque dos Sonhos tras recibir una llamada telefónica.
Era una invitación para asumir la dirección de la escuela, ubicada en Cubatão, en la costa de São Paulo.
“Investigué sobre la escuela en internet y la primera noticia que vi fue que estaba en un barrio que no era seguro debido a los niveles de violencia. Un segundo reporte afirmaba que alguien había entrado y robado en la escuela”, cuenta el ahora director.
“Y luego había un tercer reportaje que decía que, en un festival de junio, unos narcotraficantes habían entrado a la escuela y causado disturbios”.
Ante esos alarmantes titulares, dudó en aceptar el cargo.
La mala reputación de la escuela era tan grande que se ganó el apodo de “Parque de las pesadillas”.
Pero Régis aceptó el reto.
Nueve años después, la escuela pública, que durante mucho tiempo enfrentó invasiones, robos y episodios de violencia, recibió un premio internacional que reconoce su labor para transformar esta realidad.
La escuela ganó en la categoría “Superando la adversidad”.
El 15 de noviembre, el director viajó a Abu Dabi, en Emiratos Árabes Unidos, para asistir a la ceremonia de entrega del Premio a la Mejor Escuela del Mundo 2025, organizado por la entidad británica T4 Education.
La escuela Parque dos Sonhos se encuentra en Jardim Real, un barrio creado para reasentar a familias que vivían en zonas vulnerables y fueron expulsadas de la cadena montañosa Serra do Mar en 2013.
Cuando la escuela abrió en 2014 para atender a los niños de la nueva comunidad, sus alrededores carecían de infraestructura: había un bosque, un río y muy pocas casas.
Al estar ubicada en una zona aislada, en la parte trasera del barrio, los alrededores de la escuela eran frecuentados por personas ajenas a la comunidad escolar, que invadían los lugares para consumir drogas.
Fuente de la imagen,Fernando Otto/BBC
Pie de foto,La escuela está ubicada en un barrio creado para reasentar a familias que vivían en zonas de riesgo de la Serra do Mar.
“Era común encontrarse con bolsitas de cocaína, preservativos usados, ropa y sábanas sucias, botellas de bebida, entre otros objetos”, relata el director.
“En mi segundo día como director, mi oficina fue apedreada”.
A comienzos de 2016, la escuela tenía apenas 116 alumnos matriculados, muy por debajo de la capacidad del edificio.
“La mitad de los estudiantes había pedido traslado porque no quería estudiar aquí: la violencia, las agresiones y las consecuencias de las invasiones lo hacían imposible. Supe entonces que la escuela era conocida como Parque de las pesadillas o Parque del terror”, recuerda.
Régis Marques se fijó entonces una meta ambiciosa: convertir, en cinco años, una de las escuelas más vulnerables de la región en la mejor del estado.
Fuente de la imagen,Fernando Otto/BBC
Pie de foto,Régis Marques es el director de la escuela desde 2016.
La transformación de la escuela
Maria de Lourdes Amorim, una profesora de portugués con 32 años de experiencia, dudó inicialmente que Régis Marques fuera a cumplir esa meta.
“¿Te imaginas? Era un joven que llegaba desde São Paulo para decirle eso a un grupo de profesores mayores y con más experiencia que él en educación”, recuerda la docente.
“Lo miramos y dijimos: ‘¿Está loco?'”, añade.
Lo primero que hizo fue reconstruir lo más básico: muros, pisos y mobiliario.
Sin fondos suficientes para resolver la mayoría de los problemas estructurales, la escuela buscó apoyo de empresas privadas. Enviaron 135 peticiones por correo y lograron recaudar 100.000 reales (US$18.000).
Para acercarse a la comunidad, la dirección y los docentes implementaron cursos preparatorios para exámenes de ingreso y concursos, y además abrieron la escuela los fines de semana.
Ana Gabriela Lima, vecina del barrio, ha sido testigo del renacimiento de la escuela.
Su hijo mayor fue parte de la primera promoción, y ella se unió al primer equipo de voluntarios.
“La escuela necesitaba apoyo. Por eso, les pedí a algunas madres que ayudaran”, afirma Ana, que hoy trabaja en la institución como cuidadora de alumnos con discapacidad.
“Íbamos, limpiábamos la escuela, nos encargábamos de la cocina y ayudábamos en lo que los profesores pedían”.
Fuente de la imagen,Fernando Otto/BBC
Pie de foto,El hijo mayor de Ana Gabriela estuvo en la primera clase que se graduó de la escuela.
La escuela, que funciona a tiempo completo, amplió su currículo más allá de lo tradicional.
Hoy ofrece clases de cocina y deportes poco comunes en la educación pública, como bádminton y patinaje artístico.
“Al mismo tiempo, empezamos a centrarnos en escuchar a los estudiantes y en adoptar una mirada más humanizada, realmente enfocada en ellos”, explica Régis Marques.
Para los estudiantes, esta diversidad de actividades transformó por completo su relación con la escuela y con el modelo de jornada completa.
“Al principio pensaba que todo se limitaba a las clases, así que no me gustaba mucho”, cuenta Ester Silva, de 12 años, que lleva siete estudiando en la Escuela Parque dos Sonhos.
“Pero luego comenzaron nuevos proyectos y hoy en día es divertido ir a clases, porque no nos quedamos dentro del aula”.
Ester encontró su lugar en las clases de teatro, que se realizan en las últimas horas del día.
Fuente de la imagen,Adrielson Gilmars/Educação SP
Pie de foto,La Escuela Estatal Parque dos Sonhos en Cubatão invirtió en proyectos extracurriculares y se inspiró en el modelo cubano.
Inspirado en el modelo cubano
El director afirma que el proyecto más transformador se inspiró en un modelo cubano de educación: visitar a las familias en sus hogares.
Bautizado como “La escuela va a tu casa”, el proyecto identifica a los estudiantes con problemas de asistencia o disciplina y programa un encuentro con sus familiares durante el fin de semana.
Es una manera de comprender la vida de los alumnos, tomando en cuenta las condiciones precarias que muchos atraviesan para llegar al aula.
“Es una forma de ponerse en el lugar del estudiante, ver las dificultades que enfrenta y conocer cómo es su hogar”, explica Marques.
“Hay muchas cuestiones que los profesores, a menudo, no perciben”.
Los pasillos de la escuela también cuentan una historia.
En cada puerta de las aulas de la escuela Parque dos Sonhos hay un grafiti de un personaje histórico relacionado con la lucha por los derechos humanos.
Fuente de la imagen,Fernando Otto/BBC
Pie de foto,La escuela ha ampliado su currículo de manera extensa.
Figuras como el indio Mahatma Gandhi, el sudafricano Nelson Mandela, la pakistaní Malala Yousafzai, el uruguayo Pepe Mujica y los brasileños Marielle Franco y Paulo Freire.
Son nombres que ya han sido objeto de críticas en un contexto de polarización política, entre ellas por parte del movimiento Escuela Sin Partido, que promueve el fin del “adoctrinamiento ideológico” en las escuelas.
Estas figuras sirven de inspiración para uno de los pilares pedagógicos más importantes de la escuela: la Semana de la No Violencia.
Realizado cada año en octubre, el evento incluye círculos de conversación, estudios sobre íconos pacifistas y prácticas de justicia restaurativa.
Según el director, la propuesta va mucho más allá de “ser amable”.
“La no violencia no es poner la otra mejilla. Es cuestionar el sistema que te oprime”, afirma Marques.
El director asegura que no les teme a las críticas ideológicas y defiende que la prioridad de la escuela es la unión.
“Es una escuela que parte de ese principio, no de lo que nos diferencia ni de lo que nos aleja, sino de lo que nos une. Los escucho a todos, ya sean de derecha, izquierda, centro, extrema derecha o extrema izquierda”.
¿La mejor del mundo?
Fuente de la imagen,Adrielson Gilmars/Educação SP
Pie de foto,El anuncio del premio fue celebrado por los estudiantes.
Las noticias de que la escuela era finalista del Premio a la Mejor Escuela del Mundo 2025, y más tarde de que había sido una de las ganadoras, fueron recibidas en septiembre con euforia por los alumnos en la cancha de la escuela.
“Fue muy emotivo. Había gente llorando. Yo misma me emocioné mucho cuando descubrimos que estábamos en el top. Me dieron ganas de llorar”, cuenta Ester, alumna de séptimo grado.
La transformación que hizo que la escuela ahora sea reconocida internacionalmente también impactó en los resultados académicos.
En una década, la escuela pasó de un resultado de 2,2 en el Idesp (indicador que evalúa la calidad de las escuelas en el estado de São Paulo) a 4,6.
Aunque esa calificación aún no coloca a la escuela como la primera del ranking estatal en números absolutos —como era la meta del director—, representa un avance de casi el 100% en el aprendizaje.
Para los docentes, sin embargo, los números cuentan solo una parte de la historia. El éxito se mide, muchas veces, en vidas salvadas y futuros rescatados.
“Nuestra escuela ha evolucionado. El estado pide números, porque es con lo que se trabaja. Pero para nosotros lo importante es cómo está nuestro alumno hoy y cómo estará mañana”, reflexiona la profesora Maria de Lourdes.
El director subraya que la escuela se ha convertido en un refugio de protección social.
“Tuvimos cuatro casos en los que las niñas, en la clase de tutoría, contaron que las estaban abusando. Lograr que una niña pueda exponer un problema de su casa es muy importante. La escuela tiene que ser ese lugar donde los niños se sientan seguros”, dice Marques.
“Lo que emociona de todo este proceso es ver cómo la escuela puede ser un punto de transformación”.
El director reconoce que no todo es perfecto y que la escuela aún tiene áreas por mejorar.
Pero mira hacia atrás para valorar lo lejos que ha llegado y asegura que el futuro promete una expansión aún mayor con la fusión con la escuela vecina.
“Imaginen una escuela que en 2016 estaba a punto de cerrar porque no tenía alumnos y ahora empezará 2026 con 1.200 estudiantes. Es emocionante”.
Fuente de la imagen,Fernando Otto/BBC
Pie de foto,Vista desde un dron de la escuela estatal Parque dos Sonhos en Cubatão.
Durante la madrugada del lunes 29 de diciembre, un grupo de ladrones ingresó a la bóveda de una sucursal de la Sparkasse en la ciudad de Gelsenkirchen, al oeste de Alemania, y perpetró uno de los robos a bancos más cuantiosos en la historia reciente del país.
El botín, estimado entre 10 y 90 millones de euros (USD 12,9 millones y USD 105 millones) en efectivo y objetos de valor, pertenecía a miles de clientes, según informó la policía local y la entidad financiera.
El hecho tuvo lugar durante el período navideño, cuando la mayoría de los comercios y sucursales bancarias permanecen cerrados desde la noche del 24 de diciembre, lo que permitió a los ladrones operar sin interferencias externas.
Los delincuentes accedieron a la bóveda tras perforar una gruesa pared de concreto, lo que les dio acceso a numerosas cajas de seguridad. Las autoridades estiman que al menos 2.700 clientes de la Sparkasse resultaron afectados.
El delito fue descubierto cuando una alarma de incendio activó la presencia policial y de bomberos cerca de las 04:00 del lunes. En ese momento, los agentes hallaron un agujero en la pared que conducía directamente a la bóveda, según detalló Euro News. Los ladrones, utilizando herramientas especializadas, lograron perforar la estructura de concreto y acceder a las cajas de seguridad sin ser detectados previamente.
La policía fue alertada por una alarma de incendio en la madrugada del lunes (Europa Press)
El banco afectado permaneció cerrado el martes posterior al robo, mientras se realizaban investigaciones y peritajes en el lugar. Durante esa jornada, cerca de 200 personas se concentraron frente a la sucursal exigiendo respuestas y acceso a sus cajas de seguridad.
Entre los clientes había personas que utilizaban esas cajas para resguardar ahorros de toda una vida, joyas familiares y objetos de valor sentimental. Uno de los damnificados declaró a la cadena Welt: “No pude dormir anoche. No nos dan información”, mientras aguardaba frente a la sucursal. Otro cliente explicó que guardaba efectivo y joyas para su familia en la caja de seguridad.
La policía local informó que testigos observaron a varios hombres transportando grandes bolsas en el estacionamiento adyacente durante el fin de semana anterior al descubrimiento.
La policía solicita colaboración ciudadana para avanzar en la identificación de los responsables (Europa Press)
Además, imágenes de videovigilancia captaron a personas enmascaradas dentro de un vehículo, identificado como un Audi RS 6 negro, que abandonó el garaje en la madrugada del lunes.
Hasta el momento, la Sparkasse no ha emitido comentarios oficiales ni ha detallado los protocolos para compensar a los clientes afectados, según lo publicado por Reuters. La incertidumbre y la indignación entre los damnificados se hizo evidente a lo largo del martes, cuando se sucedieron protestas espontáneas y reclamos en las inmediaciones de la sucursal.
EEUU impuso sanciones por la comercialización de drones de combate entre Irán y el régimen de Maduro (REUTERS/ARCHIVO)
Las nuevas restricciones buscan obstaculizar el desarrollo y transferencia de aviones teledirigidos y tecnología asociada a misiles, involucrando a compañías como EANSA y otras firmas que proveen a los gobiernos iraní y venezolano
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), anunció este martes la imposición de sanciones a 10 personas y entidades de Venezuela e Irán vinculadas a la proliferación internacional de drones de combate y materiales relacionados con misiles balísticos. Entre los sancionados figura la Empresa Aeronáutica Nacional SA (EANSA), con sede en Venezuela, señalada por su papel en la adquisición y ensamblaje de aeronaves no tripuladas de diseño iraní y la negociación de ventas millonarias de estos sistemas a las fuerzas armadas venezolanas.
El subsecretario del Tesoro para Terrorismo e Inteligencia Financiera,John K. Hurley, declaró en un comunicado difundido por el propio Departamento que “el Tesoro está exigiendo responsabilidades a Irán y Venezuela por su proliferación agresiva e imprudente de armas letales en todo el mundo”. Hurley añadió que Estados Unidos continuará actuando con rapidez para impedir que quienes facilitan el acceso del complejo militar-industrial iraní al sistema financiero estadounidense puedan beneficiarse de ello.
La medida responde a la directriz presidencial de seguridad nacional estadounidense destinada a frenar el programa de misiles balísticos iraní y a impedir el desarrollo y transferencia de armas convencionales y asimétricas por parte de Teherán. Según el comunicado del Departamento del Tesoro, las actividades iraníes en este campo representan una amenaza tanto para personal estadounidense y aliado en Oriente Medio como para la estabilidad del transporte marítimo comercial en el mar Rojo. Además, la entrega de armas convencionales a Caracas se considera un riesgo directo para los intereses de Estados Unidos en el hemisferio occidental
El subsecretario del Tesoro para Terrorismo e Inteligencia Financiera, John K. Hurley (REUTERS/ARCHIVO)
La OFAC detalló que la compañía venezolana EANSA y su presidente, José Jesús Urdaneta González, están implicados en la adquisición y montaje de drones de la serie Mohajer, fabricados por la iraní Qods Aviation Industries (QAI), y que estos aparatos son reetiquetados en Venezuela bajo la denominación ANSU. Desde 2006, ambas naciones han coordinado la transferencia de estos sistemas aéreos, en particular el modelo Mohajer-6, un dron de combate con capacidades de inteligencia, vigilancia y reconocimiento. EANSA, presidida por Urdaneta, mantiene y supervisa el ensamblaje y mantenimiento de estos dispositivos para las fuerzas armadas venezolanas, incluyendo el modelo Mohajer-2, conocido localmente como Arpía o ANSU-100, capaz de lanzar bombas guiadas iraníes de tipo Qaem.
El Departamento del Tesoro recordó que QAI fue sancionada en 2023 por su vinculación directa con el Ministerio de Defensa y Logística de las Fuerzas Armadas de Irán (MODAFL), que también está sujeto a sanciones estadounidenses desde 2020 por su papel en el suministro internacional de armas y materiales relacionados.
La OFAC también incluyó en su lista de designaciones a tres personas radicadas en Irán por su implicación en la adquisición de químicos estratégicos para la industria de misiles, como el perclorato de sodio, el ácido sebácico y la nitrocelulosa, para la empresa estatal Parchin Chemical Industries (PCI), parte de la Organización de Industrias de Defensa (DIO) de Irán. El perclorato de sodio es un componente esencial para la fabricación de combustibles sólidos de cohetes, mientras que el ácido sebácico y la nitrocelulosa se emplean en la producción de aditivos y resinas para propulsores avanzados.
EANSA, empresa venezolana, es señalada por adquirir y ensamblar drones de diseño iraní para las fuerzas armadas venezolanas, bajo sistemas denominados ANSU y Arpía (Credito: iranprimer.usip.org)
Uno de los sancionados, Mostafa Rostami Sani, presidente de la compañía iraní Pardisan Rezvan Shargh International Private Joint Stock Company, coordinó la adquisición de decenas de toneladas métricas de perclorato de sodio para PCI, en colaboración con otros individuos y firmas también incluidos en las sanciones. Tanto PCI como DIO ya estaban sujetos a medidas restrictivas por parte de Estados Unidos y el Consejo de Seguridad de la ONU desde 2007 y 2008.
La acción de la OFAC se extiende a otras empresas y directivos iraníes ligados al desarrollo de sistemas tecnológicos de uso militar, como Rayan Fan Kav Andish Co (RFKA) y sus subsidiarias, responsables de producir componentes para el programa de vehículos aéreos no tripulados de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC). Los sancionados incluyen a miembros de la alta dirección y empresas relacionadas, todos bajo la acusación de prestar apoyo material, financiero o tecnológico a programas militares iraníes sujetos a sanciones internacionales.
Como consecuencia de estas medidas, todos los bienes e intereses en bienes de los designados que se encuentren en Estados Unidos o bajo control de personas estadounidenses quedan bloqueados y deben ser informados a la OFAC. Además, se prohíbe a ciudadanos y empresas estadounidenses realizar cualquier transacción relacionada con los sancionados, salvo autorización expresa. La violación de estas restricciones puede acarrear sanciones civiles o penales, tanto para ciudadanos estadounidenses como para extranjeros, y los bancos extranjeros que realicen operaciones con las personas designadas hoy se exponen a sanciones secundarias, incluyendo la prohibición de operar cuentas en territorio estadounidense.
Las claves de la alianza entre Irán y Venezuela
Daniel Babayani
Irán y Venezuela han transformado una alianza política en cooperación práctica para sortear sanciones: desde envíos de combustible hasta operaciones logísticas complejas.
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Las relaciones entre Irán y Venezuela han pasado de ser una alianza ideológica a una costosa cooperación petrolera y logística bajo la presión de las sanciones.Imagen: Federico Parra/AFP
La relación entre Irány Venezuelaes de esas alianzas que no se explican con los criterios clásicos de la política exterior. No hay vecindad geográfica, ni comercio natural significativo, ni vínculos históricos o culturales profundos. Lo que ha acercado a ambos países es una combinación de enemigo común, presión de sanciones y una lógica de supervivencia en los márgenes del orden global.
Durante las últimas tres décadas, esta relación ha pasado de la afinidad política y los discursos antiestadounidenses a una red compleja de cooperaciones petroleras, financieras, industriales y de seguridad. En los últimos años, sin embargo, ha entrado en una nueva fase: una etapa cuyo escenario principal ya no son las salas diplomáticas, sino las aguas internacionales, las rutas marítimas y los petroleros que navegan bajo la sombra de las sanciones.
Mojtaba Hashemi, experto en relaciones internacionales, considera que este cambio de fase no es casual. Según explica, aunque la relación entre Irán y Venezuela se formó inicialmente sobre una base ideológica y política, hoy se ha expandido a ámbitos mucho más operativos: desde el intercambio de petróleo y el transporte marítimo hasta redes más complejas que funcionan al amparo de las sanciones.
En declaraciones a DW, Hashemi afirma: “Hoy, la Guardia Revolucionaria, como principal brazo operativo de la República Islámica, interactúa con una red de actores transnacionales que se extiende desde Oriente Medio hasta América Latina. Por eso Estados Unidos apunta directamente a estas redes al imponer sanciones”.
Esta mirada ofrece una imagen distinta del vínculo entre Teherán y Caracas: una relación que ya no es solo política, sino que responde, ante todo, a una lógica de supervivencia bajo presión.
Durante el reinado del sah, las relaciones entre Irán y Venezuela se limitaron al marco de la OPEP y la cooperación petrolera.Imagen: UPI/IMAGO
El inicio: petróleo y la OPEP
Irán y Venezuela mantenían relaciones diplomáticas incluso antes de la revolución iraní de 1979, pero el verdadero origen de su vínculo se remonta a la década de 1960, cuando ambos países -junto con Arabia Saudí, Irak y Kuwait- participaron en la fundación de la OPEP. Desde el inicio, el petróleo fue el lenguaje común entre Teherán y Caracas.
Durante la era del sah, la relación se mantuvo principalmente dentro del marco de la OPEP y de los canales diplomáticos habituales, sin adquirir una profundidad política significativa. Tras la Revolución Islámica, los vínculos se enfriaron durante un tiempo, aunque nunca se rompieron del todo. El petróleo y la pertenencia común a la OPEP mantuvieron abierto el canal de comunicación, aunque hasta la década de 1990 la relación fue más simbólica que estratégica.
Todo cambió con la llegada de Hugo Chávez al poder en 1999. Con su discurso antiestadounidense, anticapitalista y revolucionario, Chávez vio rápidamente a Irán como un socio natural. En ese momento, Mohammad Jatamí era presidente en Irán. Aunque el tono de la política exterior iraní era más moderado y diplomático, la oposición de fondo a Estados Unidos seguía intacta.
Entre 2001 y 2005, las visitas políticas entre ambos países aumentaron de forma inédita. Chávez viajó varias veces a Teherán y Jatamí realizó tres visitas oficiales a Caracas. En una de ellas, Chávez apoyó abiertamente el programa nuclear iraní y lo calificó como un derecho legítimo de Teherán, en pleno auge de la presión occidental contra Irán.
La era Ahmadineyad: una alianza sin tapujos
Con el inicio de la presidencia de Mahmud Ahmadineyad en 2005, las relaciones entraron en una fase que ambas partes calificaron como una alianza estratégica. Ahmadineyad y Chávez compartían un discurso político muy similar y un tono abiertamente confrontativo contra Estados Unidos y el orden internacional vigente.
En este periodo, la cooperación se expandió rápidamente. Se crearon fondos financieros conjuntos, se lanzaron proyectos industriales y de vivienda, se establecieron líneas de ensamblaje de automóviles e incluso se habló de cooperación militar y transferencia tecnológica. Ahmadineyad visitó Venezuela en ocho ocasiones y Chávez viajó repetidamente a Teherán.
En 2007, ambos países anunciaron la creación de un eje antiimperialista común y destinaron miles de millones de dólares para apoyar a países aliados. Irán construyó fábricas de cemento, grandes proyectos de vivienda y plantas automotrices en Venezuela. Miles de viviendas fueron edificadas en ciudades como Valencia, y una parte importante de los pagos se realizó mediante oro o trueque.
En el ámbito energético, cuando Irán enfrentó una escasez de gasolina en 2010, Venezuela envió cargamentos de combustible. Diez años después, esa misma ruta se repetiría, pero en sentido inverso.
La muerte de Chávez en 2013 supuso un golpe para el vínculo personal entre los líderes. Nicolás Maduro continuó la línea política de su predecesor, pero sin su carisma ni su influencia. En Irán, Hasan Rohaní llegó al poder con un enfoque centrado en el acuerdo nuclear y la reducción de tensiones con Occidente.
Durante este periodo, el nivel de las relaciones políticas disminuyó, aunque no se rompió. La razón fue simple: las sanciones. Desde 2018, tras la retirada de Estados Unidos del acuerdo nuclear y el inicio de la política de “máxima presión”, tanto Irán como Venezuela quedaron sometidos a duras sanciones petroleras y financieras. Esa presión compartida volvió a acercarlos.
2020: gasolina, oro y un mensaje explícito
En la primavera de 2020, Venezuela enfrentaba una grave crisis de combustible. Sus refinerías estaban prácticamente paralizadas. Irán asumió un alto riesgo al enviar cinco petroleros cargados de gasolina y derivados hacia Venezuela. Estados Unidos amenazó con intervenir, pero finalmente los buques llegaron escoltados por la marina venezolana.
Según informes, parte de los pagos se realizó en oro. La operación tuvo un fuerte mensaje político y económico: Irán demostró que las sanciones no eran un obstáculo absoluto, y Venezuela mostró que aún contaba con aliados dispuestos a asumir costos. Pero ese momento marcó también el inicio de una etapa más compleja.
Durante el mandato de Ahmadineyad, la relación entre Teherán y Caracas se convirtió en una alianza abiertamente antiamericana.Imagen: AP
Swaps de petróleo, deudas y fisuras ocultas
Desde 2021, Teherán y Caracas implementaron un acuerdo mediante el cual Irán enviaba condensados de gas, gasolina y piezas para refinerías con el fin de facilitar la exportación del crudo extrapesado venezolano. A cambio, Venezuela debía entregar petróleo pesado o combustible equivalente, a veces incluso en mayor volumen.
Sobre el papel, el mecanismo parecía lógico. En la práctica, surgieron problemas. Documentos de transporte y datos de la petrolera estatal venezolana mostraron retrasos en las entregas. A finales de 2022, Estados Unidos concedió licencias que permitieron a Venezuela vender parte de su petróleo por pagos en efectivo. La disyuntiva fue clara: pagar la deuda con Irán o recibir dinero inmediato.
Caracas optó mayoritariamente por la segunda opción. Como resultado, Irán suspendió el envío de condensados en mayo de 2023. Proyectos como la reparación de la refinería de Paraguaná se ralentizaron o se detuvieron, y por primera vez una relación presentada durante años como estratégica mostró tensiones financieras reales.
Dalgah Khatinoglu, experto en energía, señala a DW que una parte importante de la cooperación petrolera entre ambos países dejó de funcionar desde mediados de 2022. Según explica, “la exportación de condensados iraníes para diluir el crudo pesado venezolano se ha detenido casi por completo y, según datos de la empresa Kpler, desde entonces solo se han enviado unos pocos cargamentos”.
Añade que la modernización de las refinerías venezolanas tampoco dio resultados y que Caracas acumuló una deuda atrasada de unos 2.000 millones de dólares con Irán. “Esta realidad hace que la incautación de petroleros en aguas venezolanas no tenga un impacto directo en las relaciones petroleras oficiales, porque en la práctica esas relaciones ya no existen”, afirma.
Sin embargo, Khatinoglu advierte que el problema no termina ahí. Aproximadamente el 40 % de la flota mundial dedicada al contrabando de petróleo sancionado trabaja para Irán. La presión sobre esta flota reduce el margen de maniobra de Teherán, especialmente cuando el volumen de petróleo iraní almacenado en el mar supera los 160 millones de barriles.
Sanciones en el mar: la batalla logística
En diciembre de 2025, la relación entró en una fase que puede describirse como una batalla logística. Estados Unidos incautó o persiguió varios petroleros vinculados a la exportación de crudo iraní y venezolano en el Caribe. Buques con banderas temporales, cambios de nombre, manipulación de datos de localización y vínculos con lo que Washington denomina la “flota fantasma”.
Uno de estos petroleros, previamente sancionado por su conexión con redes vinculadas a la Guardia Revolucionaria, fue incautado durante una transferencia de crudo. La acción contó con respaldo judicial y envió un mensaje claro: Estados Unidos apunta ahora a la cadena de transporte, no solo a vendedores y compradores.
Datos analíticos indican que más del 60 % de los buques que transportaron petróleo iraní en el último año figuran ahora en listas de sanciones, lo que ha elevado de forma estructural los costos de seguro, alquiler y riesgo operativo.
Al mismo tiempo, se intensificó la competencia entre Irán, Venezuela y Rusia para vender petróleo a China, con fuertes descuentos. Cuando los precios globales bajan y los descuentos alcanzan entre 10 y 15 dólares por barril, la rentabilidad real se reduce drásticamente, incluso aunque las exportaciones puedan continuar.
El periodista Mehdi Nakhl Ahmadi afirma que el endurecimiento de las incautaciones apunta directamente al pilar central de la cooperación entre Irán y Venezuela. Según explica: “El aumento de las incautaciones ataca el principal cuello de botella de esta cooperación. Provoca retrasos en la carga, deja millones de barriles detenidos en el mar y eleva el riesgo del transporte”.
Desde su perspectiva, el efecto inmediato no es la interrupción total de las exportaciones, sino el aumento de costos y la ralentización del proceso. Esto obliga a ambos países a recurrir a rutas cada vez más complejas: flotas en la sombra, apagado de sistemas de posicionamiento, transferencias barco a barco y mezclas de crudo.
Advierte que profundizar este camino expande la economía energética oculta, pero a un costo elevado cuya sostenibilidad a largo plazo para Teherán y Caracas es incierta.
Oro, vivienda, economía gris y cooperación militar
Además del petróleo, el oro ha sido uno de los principales instrumentos de pago en las relaciones entre Irán y Venezuela. Informes indican que parte de los proyectos de vivienda, construcción naval e incluso cadenas de tiendas iraníes en Venezuela se han financiado con oro. Estas transacciones carecen de transparencia debido a las sanciones, lo que incrementa el riesgo político y económico.
La cooperación industrial también ha sido irregular. La fabricación conjunta de automóviles, un banco binacional, líneas de producción de drones y proyectos navales son ejemplos de esta relación, aunque muchos han sido suspendidos o funcionan a mínima capacidad.
En el ámbito de la seguridad, la cooperación ha avanzado con discreción. La transferencia de tecnología de drones, la creación de líneas de ensamblaje y la exportación de componentes forman parte de este vínculo. Documentos aduaneros muestran que Venezuela ha sido uno de los principales destinos de piezas para drones iraníes en la última década.
Para Estados Unidos y algunos países vecinos de Venezuela, este aspecto es especialmente sensible. La presencia de tecnología militar iraní en América Latina es vista en Washington como una línea roja geopolítica.
La relación entre Irán y Venezuela se ha construido sobre la presión, no sobre la prosperidad. Mientras persistan las sanciones, ambos países se necesitarán mutuamente. Pero la experiencia de los swaps petroleros, las deudas y los proyectos paralizados muestra que, pese a la retórica, esta relación es frágil.
Si Estados Unidos logra elevar los costos logísticos y los riesgos hasta el punto de que el negocio deje de ser rentable, el vínculo económico entre Teherán y Caracas se debilitará. En ese escenario, la ideología por sí sola no será suficiente.
La relación sigue viva, pero ya no es simple. Hoy, su destino se decide en alta mar, entre petroleros, seguros no convencionales, oro y flotas en la sombra, más que en comunicados políticos.
Nicolás Maduro dijo que la exportación de alimentos será “la nueva fuente de riqueza nacional para divisas” (EFE/Prensa Palacio de Miraflores)
Sus declaraciones se dieron mientras persisten las tensiones por la presencia militar de Estados Unidos en el Caribe y tras la confiscación de dos buques cargados con crudo
30 Dic, 2025
El dictador de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció que la exportación de alimentos será “la nueva fuente de riqueza nacional para divisas”. Esta declaración se realizó mientras persisten tensiones por la presencia militar de Estados Unidos en el Caribe y tras la confiscación de dos buques cargados con crudo venezolano.
Durante una visita a una comuna agroproductiva en Caracas, transmitida por Venezolana de Televisión (VTV), Maduro sostuvo que el país aspira a convertirse en “una gran potencia exportadora de alimentos”.
Según el dictador, es necesario producir alimentos “puros, libres de químicos, que nos enferman, y orgánicos al 100%” porque “en el mundo están demandando alimento orgánico”.
Maduro destacó la labor de organizaciones comunales en la producción agrícola en conucos (huertos) y aseguró que el país está preparado para asumir ese papel. “El mundo entero nos lo va a agradecer y nos los van a arrancar de la mano (los alimentos), y va a ser la nueva fuente de riqueza nacional para divisas”, indicó.
El petróleo sigue siendo el principal recurso de Venezuela, aunque la industria atraviesa dificultades tras el anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, de bloquear todos los barcos petroleros sancionados que entren y salgan del país, lo que derivó en la incautación de dos buques.
Maduro calificó estas confiscaciones como “piratería” y declaró que el contexto actual, marcado por la presión de Estados Unidos, constituye una “prueba” para que el país avance hacia una economía menos dependiente del petróleo.
Maduro junto a su esposa Cilia Flores (EFE/Prensa Palacio Miraflores)
Washington mantiene desde agosto un despliegue aeronaval en el sur del Caribe, cerca de aguas venezolanas, con el argumento de combatir el narcotráfico en la región, mientras que Caracas lo interpreta como una “amenaza” y un intento de forzar un cambio de régimen.
La reciente publicación de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) con motivo de la Navidad 2025 ha provocado opiniones encontradas entre fieles y líderes religiosos. Entre las voces críticas dos resaltan, la del exparlamentario Johnny Díaz Apitz para quien “cuando la Iglesia no denuncia con claridad, su palabra se convierte en coartada” y la del Fray Giovanni Luisio aseverando que “en Venezuela, decir la verdad es un acto de alto riesgo, pero el silencio no puede ser complicidad”.
Fray Giovanni Luisio, Caballero Templario Laico Consagrado de la Asociación Canónica de la Iglesia Católica Orden de los Pobres Caballeros de Cristo, advierte sobre el riesgo de equiparar la violencia verbal de las víctimas con la de quienes ostentan el poder.
Para Fray Giovanni Luisio, la paz no debe entenderse como ausencia de conflicto, sino como la presencia activa de la justicia. “Para el ciudadano que ha visto a sus hijos morir por una bandera o ser encarcelados por pensar distinto, la justicia no es un concepto abstracto, sino una urgencia vital”, enfatizó.
El religioso subraya que, en un contexto donde decir la verdad implica riesgos, la prudencia es indispensable, pero advierte que el silencio no debe convertirse en cómplice de la injusticia. El pueblo venezolano, afirma, cuestiona cómo construir la paz cuando el diálogo se utiliza para ganar tiempo y los salarios permanecen en niveles críticos.
El comunicado de la Conferencia Episcopal ha causado duras críticas.
“Tras innumerables intentos fallidos y burlas sistemáticas, el diálogo ha servido para que se ‘pateen’ acuerdos y se ignoren masacres”, agregó en referencia a los numerosos diálogos para superar la crisis venezolana, el último de ellos el Acuerdo de Barbados, que debía garantizar elecciones libres, pero finalmente su resultado no fue acatado por Nicolás Maduro.
En su llamado a los obispos, Fray Giovanni Luisio instó a que el mensaje episcopal trascienda la mera declaración de principios y se convierta en un compromiso activo con quienes sienten que la única paz ofrecida es la de los cementerios. “La verdadera paz es desarmada, sí, pero debe ser valiente para señalar la injusticia sin ambages”, sostuvo.
Proteger al pueblo
Si bien reconoce la valentía del comunicado de la CEV al denunciar el empobrecimiento generalizado, la inflación y el sufrimiento de profesionales con salarios de miseria, advierte que “no podemos pedirle a un pueblo que ‘ponga la otra mejilla’ de manera infinita si no hay una autoridad moral que denuncie, con nombre y apellido, a quienes causan el escándalo de la pobreza y la muerte”.
El mensaje navideño, según Fray Giovanni Luisio Mass, debe ser bálsamo y denuncia. No basta con declaraciones de principios; se requiere un compromiso activo y valiente para señalar la injusticia y proteger al pueblo de quienes perpetúan la pobreza y la muerte.
Fray Giovanni Luisio, Caballero Templario Laico Consagrado de la Asociación Canónica de la Iglesia Católica Orden de los Pobres Caballeros de Cristo.
Asimismo, el Caballero Templario subraya la importancia de colocar la dignidad humana por encima de intereses ideológicos y condena la mentira sistémica que ha marcado la historia reciente del país.
No obstante, el mensaje episcopal enfrenta críticas por la ambigüedad en el uso del término “diálogo”, percibido por muchos como una herramienta de manipulación política. Tras múltiples intentos fallidos, el diálogo ha sido visto como un mecanismo para dilatar acuerdos y evadir responsabilidades ante graves violaciones de derechos humanos.
En este contexto, se recuerda la advertencia del Papa Francisco: “Con el mal no se dialoga”. El pontífice fue claro al afirmar que dialogar con el mal es perderse.
Finalmente, el llamado de Fray Giovanni Luisio es a que los pastores sean verdaderos protectores de su rebaño, fortalecidos por la mirada de Jesús, para enfrentar los desafíos actuales y no ceder ante los lobos disfrazados de diálogo.
El exparlamentario del Partido Copei, Johnny Díaz Apitz crítico con dureza el comunicado de la Conferencia Episcopal de Venezuela.
Más preguntas que consuelo
Por su parte Johnny Díaz Apitz, ex parlamentario del antiguo Congreso de la República de Venezuela, considera que “cuando la Conferencia Episcopal Venezolana publica un mensaje navideño y lo coloca sobre el país como si fuera una manta de consuelo, lo mínimo que se espera es que esa manta no tape la herida, no esconda al agresor y no proteja al verdugo”.
En la Venezuela actual, el significado de palabras como “paz”, “diálogo” o “fraternidad” ha cambiado de manera inquietante. Ya no son solo conceptos nobles, sino banderas que pueden resultar peligrosas cuando son apropiadas por el poder y utilizadas como parte de la propaganda oficial.
Lo que ha generado indignación en amplios sectores no es que los obispos hablen de paz, porque la Iglesia tiene ese mandato, sino que lo hagan con silencios y omisiones que resultan estruendosos. ¿Dónde quedaron aquellas enérgicas denuncias encabezadas desde Roma por el cardenal Baltazar Porras? Y por ello “fue atacado, insultado, vejado y ofendido”.
El escándalo radica en que el mensaje episcopal, tanto en su estructura como en su énfasis, termina ofreciendo una descripción de país ajena a la realidad. Dibuja, según Díaz Apitz, “un país que no existe, y más grave aún: termina siendo útil al poder que ha arrastrado a Venezuela a una de las crisis humanas, políticas y morales más profundas de su historia contemporánea”.
Monseñor Baltazar Porras “fue atacado, insultado, vejado y ofendido”.
Cuestiona el exparlamentario que el comunicado de los obispos no dedica una sola línea a los presos políticos y militares, ni a los menores y ancianos encarcelados. No hay mención de los secuestros ni del terrorismo de Estado que sufren quienes piensan diferente, víctimas de una maquinaria represiva que actúa con métodos dignos de los peores regímenes de la historia.
No se trata de un ataque a la fe ni a la Iglesia como comunidad, sino de una denuncia a una postura institucional que, por omisión y error de enfoque, se vuelve éticamente irresponsable en el contexto venezolano.
En el lugar equivocado
Díaz Apitz asevera que Venezuela, es cierto, es un pueblo pacífico, pero no vive en paz. Decirle a la nación “somos gente de paz” sin explicar qué fuerzas destruyen esa paz, equivale a sembrar confusión en lugar de esperanza. La palabra “paz” ha sido utilizada por el régimen como sinónimo de obediencia y excusa para reprimir, disfrazando la amenaza bajo un ropaje conciliador.
La paz real no es solo una sensación, sino la posibilidad de vivir sin miedo. “Y hoy el venezolano vive con miedo: miedo a hablar, miedo a protestar, miedo a opinar, miedo a ser señalado, miedo a que lo busquen, miedo a que le inventen un delito, miedo a perderlo todo por una palabra o por una idea. Esa no es paz. Eso es sometimiento”, advierte.
Varios diálogos han resultado infructuosos, incluso el Acuerdo de Barbados.
Agrega que si la Iglesia decide hablar de paz, debe hacerlo con precisión y verdad: no hay paz donde se encarcela por pensar distinto, donde se persigue al disidente y se castiga la conciencia.
Uno de los puntos más cuestionados del comunicado es su alarma ante una supuesta amenaza militar extranjera. Pone el foco en hipotéticos peligros foráneos, ignorando la guerra diaria y real que enfrenta el venezolano: represión, persecución, cárcel, hambre, exilio y destrucción institucional. La verdadera guerra no es un rumor ni una hipótesis, sino una política vigente.
Cuando el comunicado episcopal prioriza la amenaza externa y minimiza la interna, el mensaje queda moralmente desbalanceado: mira al horizonte con preocupación y al drama cotidiano con tibieza.
La declaración reconoce, de manera vaga, la “privación de libertad por pensar distinto”, pero evita nombrar a los responsables. En Venezuela, esa omisión tiene consecuencias: convierte el crimen político en una sombra anónima, como si los presos surgieran por generación espontánea y no existieran cadenas de mando, aparatos represivos y tribunales sometidos.
En la Venezuela actual, el significado de palabras como “paz”, “diálogo” o “fraternidad” ha cambiado de manera inquietante.
Cuando no se señala al responsable, el agresor se siente seguro y la víctima, abandonada. La Iglesia, al evitar mencionar al verdadero opresor, deja sola a la sociedad civil.
El “diálogo” como coartada
El comunicado invoca el diálogo, pero Díaz dice que en Venezuela esa palabra se ha vaciado de contenido tras años de simulacros, promesas incumplidas y represión renovada. Un diálogo sin verdad ni justicia es solo una excusa para ganar tiempo y oxigenar al poder. No se dialoga con una bota en el cuello, con presos como rehenes ni mientras se ignora la voluntad popular.
Llamar al diálogo de manera abstracta suena más a resignación que a esperanza cristiana.
Aunado a eso, en menos de tres décadas, Venezuela fue llevada a la ruina moral, institucional y material. Millones migraron, el salario colapsó, la salud y la educación se destruyeron, y la corrupción se volvió sistema. El comunicado reduce esta tragedia a un simple “clima de tensiones”, diluyendo la responsabilidad de quienes provocaron el desastre.
Nicolás Maduro junto al Ministro de Defensa de Venezuela.
No duele que la Iglesia cite el Evangelio, sino que lo use para suavizar la denuncia en un país de víctimas reales. El cristianismo no puede ser neutral ante la injusticia. Un pastor no consuela al lobo ni pide a la oveja que dialogue. Evitar nombrar al agresor, concentrándose en factores externos, convierte la fe en un barniz que disimula el crimen.
Al servicio del poder
Por su tono y silencios, el mensaje de la Conferencia Episcopal termina siendo funcional al régimen. Ofrece frases que el poder puede convertir en propaganda: “hasta los obispos se preocupan por la acción militar externa”. Mientras tanto, la verdadera guerra, la interna, queda relegada, desdibujada y sin responsable claro.
Esta denuncia no es trivial: representa una falla moral. Cuando desde el púlpito se elude la verdad, las víctimas pierden voz y el opresor gana legitimidad. Venezuela no necesita comunicados diplomáticos, sino mensajes claros y veraces: sin verdad, no hay justicia, y sin justicia no hay paz.
En definitiva, considera Díaz Apitz, el comunicado episcopal, lejos de ser un freno ético al abuso, corre el riesgo de servir como escudo político para el régimen. Su ambigüedad y silencio permiten que el poder lo exhiba ante la comunidad internacional como prueba de supuesta legitimidad.
Dice el exparlamentario que cuando la Iglesia opta por la ambigüedad, su palabra se convierte en coartada. Y cuando la verdad se disuelve en diplomacia, quien gana es el opresor. “Cuando el mensaje evita nombrar al agresor y se concentra en factores externos, se corre el riesgo de que la fe sea usada como barniz. Y el barniz sirve para una cosa: para que el crimen se vea menos feo”.
Finaliza diciendo que “cuando la verdad se diluye en un lenguaje diplomático, el opresor gana espacio, tiempo y legitimidad. La historia juzgará no solo a quienes oprimen, sino también a quienes, pudiendo hablar con claridad, eligieron el silencio o la ambigüedad”.