Taiwan flag with China flag, 3D rendering
Luego de transitar “pruebas científicas y misiones de entrenamientos” en el estrecho de Taiwán, el tercer portaaviones chino, “Fujian”, entró en servicio esta semana tras una ceremonia oficial en la que participó el líder Xi Jinping.
El buque de guerra es el primer portaaviones totalmente diseñado y construido en el país asiático. Fujian se suma a la flota compuesta por el Liaoning, de origen soviético y en servicio desde 2012, y el Shandong, que entró en operación en 2019.
La nueva joya de la Armada del Ejército Popular de Liberación es el primer portaviones del país con propulsión convencional en el mundo equipado con un sistema de lanzamiento electromagnético de aeronaves (EMALS). El único portaviones todo el mundo equipado con dicha tecnología hasta el miércoles era el USS Gerald R. Ford de Estados Unidos.
El navío de guerra, con un desplazamiento de 80.000 toneladas y una eslora de 300 metros, lleva el nombre de la provincia continental más cercana a Taiwán. El Fujian fue botado en junio de 2022 en el astillero de Jiangnan, en Shanghái, y realizó su primera navegación de pruebas en mayo de 2024, centrada en verificar sus sistemas de propulsión y eléctricos.
Según informó la agencia de noticias estatal Xinhua, más de 2.000 personas de la armada y de las unidades de construcción del portaaviones estuvieron presentes en la ceremonia del miércoles pasado, la cual se llevó adelante en una base naval de Hainan, al sur del país.

En el evento, medios locales infomaron que Xi Jinping subió a bordo del Fujian, entregó personalmente la bandera del Ejército Popular de Liberación al capitán y al comisario político del portaaviones y recibió información sobre el desarrollo de las capacidades de combate del sistema de portaviones, así como sobre la construcción y aplicación de la catapulta electromagnética.
El mandatario también inspeccionó la torre de control del buque para interiorizarse acerca de las operaciones de vuelo y firmó solemnemente el libro de bitácora del portaaviones. Las imágenes del acto también habrían mostrado a Xi junto a otros altos funcionarios del Partido Comunista.
Beijing continúa a paso firme su inversión en armamento militar y busca comparar su ejército con el de las grandes potencias. Sin embargo, está lejos de los 11 portaaviones de Washington, algunos de los cuales fueron desplegados frente a Venezuela desde hace pocos meses atrás.
La incorporación del buque de guerra representa un hito clave para la estrategia de las altas esferas militares chinas en busca de la modernización de sus Fuerzas Armadas frente un posible conflicto a desatarse en el Mar de China Meridional o sobre el estrecho de Taiwán. El plan del gigante asiático es tener a disposición seis portaaviones para el 2035 dentro de la Armada.

En septiembre, el Ministerio de Defensa taiwanés advirtió que la puesta en servicio de Fujian representa una “gran amenaza” para el país independiente al cual China busca anexar desde 1945. El subjefe adjunto del Estado Mayor de Inteligencia del ministerio remarcó que con la puesta en marcha del buque China “se está preparando para operaciones en alta mar”. “Se trata de una gran amenaza marítima a la que debemos enfrentarnos activamente en el futuro”.
En junio, China desplegó por primera vez de manera simultánea sus portaaviones Liaoning y Shandong en el Pacífico Occidental, una maniobra que Taiwán interpretó como una señal evidente de las intenciones “expansionistas” de Beijing.
La escalada de la tensión no quedó ahí, ya que desde el régimen chino un portavoz de la Armada confirmó que las maniobras conjuntas buscaban “poner a prueba la capacidad de protección en alta mar y las capacidades de combate conjunto” de la flota.

Un total de 38 aeronaves de guerra chinas sobrevolaron los alrededores de Taiwán en las últimas 24 horas, la mayor cifra en casi dos meses y medio, coincidiendo con la puesta en servicio del tercer portaaviones chino, el Fujian, considerado una pieza clave en un eventual conflicto en torno a la isla.
En su último informe, el Ministerio de Defensa Nacional (MDN) de Taiwán señaló que 38 aparatos, entre ellos cazas de combate, bombarderos, drones y aviones de apoyo, pasaron por las inmediaciones de la isla entre las 06:00 del jueves (22:00 GMT del miércoles) y las 06:00 de este viernes (22:00 GMT del jueves)
Este es el número diario más alto registrado desde el pasado 28 de agosto, cuando la cartera castrense notificó la presencia de 41 aeronaves de guerra chinas cerca de su territorio.
Del total de vehículos reportados este viernes, 31 cruzaron la línea media del Estrecho e ingresaron en la región norte, centro y suroeste de la autoproclamada Zona de Identificación de Defensa Aérea (ADIZ) taiwanesa, la mayor cifra diaria de incursiones desde el 9 de agosto.
Estos movimientos coincidieron con la entrada en servicio del Fujian, un portaaviones equipado con tecnología electromagnética de lanzamiento, lo que convierte al gigante asiático en el segundo país del mundo que cuenta en su flota con este avance, junto a Estados Unidos.

El Fujian, identificado con el número 18, fue incorporado oficialmente a la Armada china durante una ceremonia de entrega de bandera a la que asistió el presidente, Xi Jinping, y que fue celebrada este miércoles en la isla meridional de Hainan.
Se trata del primer portaaviones del país dotado de catapultas electromagnéticas, un sistema que utiliza energía eléctrica para lanzar aeronaves desde la cubierta y que supone un avance frente a las catapultas de vapor empleadas en buques anteriores.
Diseñado y construido íntegramente en China, el Fujian tiene un desplazamiento de más de 80.000 toneladas y representa un paso importante en los planes del Ejército chino de contar con seis portaaviones para 2035.
Los dos primeros, el Liaoning y el Shandong, derivan de diseños soviéticos y utilizan rampas de despegue en lugar de catapultas.
El refuerzo de la Armada china levanta suspicacias entre sus rivales -tanto Estados Unidos como otros países de la región-, especialmente por los conflictos territoriales en torno al mar de la China Meridional, cuya soberanía Beijing reclama en su práctica totalidad, y en torno a Taiwán.
De hecho, el Consejo de Asuntos Continentales de Taiwán publicó un informe el año pasado en el que advertía de que China podría emplear sus portaaviones para rodear la isla e impedir cualquier tipo de ayuda del exterior, mediante una estrategia de “anti-acceso/negación de área” (A2/AD).
(Con información de EFE)
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