El resultado significa un fuerte triunfo peronista ante el partido ultraderechista de Milei.Imagen: Stringer/AFP/Getty Images
Datos oficiales establecen que con el 85% de los votos escrutados, la alianza de oposición Fuerza Patria obtenía casi un 47 % sobre el 34 % del oficialista La Libertad Avanza.
La alianza Fuerza Patria, que aglutina a distintos sectores de la oposición peronista al Gobierno de Javier Milei, aplastó este domingo (07.09.2025) al partido del presidente, La Libertad Avanza (LLA), en los comicios legislativos en la provincia de Buenos Aires, mayor distrito electoral del país y clave de cara a las elecciones nacionales del próximo octubre.
Con más del 85 por ciento de los votos escrutados, Fuerza Patria obtuvo casi un 47 por ciento mientras que La Libertad Avanza se ubicó en casi 34 por ciento, según los datos oficiales.
El resultado significa un fuerte triunfo peronista ante el partido ultraderechista de Milei, en una elección clave para la política nacional.
La expresidenta de Argentina Cristina Fernández salió a su balcón para saludar a los cientos de seguidores que se congregaron a las puertas de su casa, donde cumple prisión domiciliaria, para celebrar el gran triunfo peronista en las elecciones provinciales de Buenos Aires.
“¿Viste Milei?”, escribió Fernández en su perfil de X, minutos antes de salir al balcón, para luego recriminar, una a una, varias políticas y acciones del presidente durante su Gobierno.
Los resultados indicaron además que el peronismo ganó en seis de las ocho secciones electorales que componen la provincia, incluidos triunfos categóricos en los dos distritos más poblados.
La participación se ubicó levemente por encima del 63 %, una cifra menor a la registrada en comicios legislativos anteriores (71 % en 2021 y 77 % en 2017) pero no tan baja como se esperaba, considerando que en esta ocasión las elecciones no se celebraron en conjunto con las nacionales y se vaticinaba una mayor abstención.
Fuerza Patria se quedaría con 13 bancas en el Senado
Por debajo de Fuerza Patria y LLA se ubicó Somos Buenos Aires, un frente político compuesto por sectores peronistas opuestos al kirchnerismo (el triunfador esta noche), que superó el 5 % de los votos. En la cuarta posición quedó el Frente de Izquierda y de los Trabajadores Unidad, con poco más del 4 %.
De confirmarse estos resultados, Fuerza Patria, que gobierna la provincia desde 2019, se quedaría con 13 de las 23 bancas en el Senado que se ponían en juego en esta elección y 21 de los 46 escaños de disputados.
LLA, por su parte, se quedaría con ocho bancas en el Senado provincial, que cuenta con 46, y 18 escaños en la Cámara Baja, que cuenta con un total de 92 sillas.
El peronismo logró imponerse no solo al partido de Milei sino también a Propuesta Republicana (Pro), partido conservador liderado por el expresidente argentino Mauricio Macri (2015-2019) y que se presentó a estos comicios en conjunto con LLA.
Tanto el Gobierno de Milei como el peronismo ―la principal fuerza opositora en Argentina― eligieron como estrategia política plantear la elección provincial como una batalla clave para posicionarse con solidez para los comicios nacionales del 26 de octubre, en los que se renovará parcialmente la composición del Parlamento argentino.
La provincia de Buenos Aires tiene un importante peso electoral, puesto que concentra al 38,6 % de la población de Argentina.
Tras conocer los resultados, el presidente argentino, Javier Milei, reconoció la “clara derrota” de su partido en las elecciones legislativas de la provincia de Buenos Aires, que comprende más de un tercio del padrón electoral nacional, una cita clave para medir la popularidad del Gobierno.
“Hoy hemos tenido una clara derrota”, dijo el presidente en el búnker de su partido, La Libertad Avanza, en la ciudad de La Plata, la capital provincial, 50 km al sur de Buenos Aires. Pero “no se retrocede ni un milímetro en la política de gobierno. El rumbo no solo se confirma, sino que lo vamos a profundizar y acelerar más”.
mg (efe, afp)
Kicillof capitalizó la victoria bonaerense, se mostró como el líder del peronismo y dio un mensaje nacional
La expectativa del peronismo fue creciendo a medida que pasaban las horas. En la previa esperaban una victoria, pero por menos diferencia. El peso de los intendentes, el pedido del audio a CFK y un festejo con los propios que centraliza su figura

“La verdad es que nos sorprendió. Esperábamos ganar, pero no por esta diferencia”, decían al lado del gobernador bonaerense, Axel Kicillof, cerca de las 22 horas cuando la victoria de Fuerza Patria ya estaba confirmada. Un rato antes, cuando desde el centro de cómputos ubicado en Monte Grande, el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, daba a conocer los resultados oficiales, en La Plata el búnker del peronismo se fundió en un grito en el lobby del hotel que reunió a los candidatos y al gobernador. Allí, ministros, funcionarios y colaboradores festejaron. Afuera, sobre la avenida 51 entre 9 y 10 de la capital bonaerense, la música ya era de fiesta y la militancia arengaba la victoria. El gran ganador había resultado Kicillof.
El mandatario provincial se jugó buena parte —o casi todo— de su capital político. Salió airoso de la prueba de fuego a la que se sometió desde el momento en que decidió desdoblar la elección el 7 de abril de este año. Exactamente, cinco meses después celebró la victoria electoral sobre el presidente Javier Milei. Si bien ni el gobernador ni el mandatario eran candidatos, ambos sumaron elementos para nacionalizar los comicios. “En su momento, nosotros miramos de costado la decisión, la verdad. A nosotros nos llevó a un debate interno”; admitió una dirigente del Frente Renovador presente en el búnker. Sinceró: “Con el diario del lunes te digo que fue una buena decisión”. Desde el traumático cierre de listas provinciales, el Frente Renovador de Sergio Massa se mostró receptivo a la propuesta de Kicillof. De hecho, el propio Massa participó en lo que fueron las últimas actividades del mandatario provincial en plan electoral.

Este domingo no fue la excepción; legisladores, ministros, intendentes y funcionarios que forman parte del Frente Renovador estaban desde bien temprano en el búnker. Massa también se hizo presente y rápidamente se empezaron a difundir las fotos de los festejos entre ambos dirigentes. También estuvo Juan Grabois y La Cámpora mandó sus enviados.
Hubo algunas señales que empezaron a marcar cómo sería la dinámica de la jornada. Los números que llegaban desde los municipios de la Primera Sección Electoral mostraban un escenario distinto al proyectado hasta el viernes último. Hasta ese momento, el peronismo creía que una buena elección en esa región —la de mayor peso electoral— iba a ser una diferencia promedio de dos puntos a favor. El resultado terminó con Fuerza Patria 11 puntos por encima de La Libertad Avanza.
En la Tercera el resultado fue el esperado. Allí, los intendentes —tanto los que responden a Kicillof como los que forman parte de La Cámpora— garantizaron sus territorios con holgura. El gobernador se encargó de felicitarlos en el escenario, al igual que lo hizo la ex presidenta Cristina Kirchner en el audio que envió para reproducir en el escenario montado afuera del hotel elegido como locación para el búnker peronista.
En La Matanza, Espinoza ganó con el 56% de los votos. En Quilmes, Mendoza con el 48% y la foto se repitió en Ensenada, Almirante Brown donde Cascallares le sacó más de 15 puntos de diferencia a La Libertad Avanza con un nivel de participación del 65 por ciento. La tendencia se tornó irreversible después de las seis de la tarde del domingo.
Hasta La Plata llegaron intendentes de distintos puntos de la provincia. Además del local, Julio Alak; Fernando Espinoza (La Matanza), Mariano Cascallares (Almirante Brown), Fernando Moreira (San Martín), Blanca Cantero (Presidente Perón), Mariel Fernández (Moreno), Mayra Mendoza (Quilmes), Julián Álvarez (Lanús), Fabián Cagliardi (Berisso), Diego Nanni (Exaltación de la Cruz), Alberto Gelené (Las Flores), Andrés Watson (Florencio Varela), Gastón Granados (Ezeiza), fueron algunos de los que acompañaron al mandatario en el escenario.

En su discurso, Kicillof volvió a pedirle una reunión a Milei. La victoria en el distrito más poblado del país lo posiciona indefectiblemente en un lugar expectante para las ofertas opositoras. En el correr de la noche del domingo, Kicillof fue recibiendo las felicitaciones de distintos gobernadores no alineados a Milei. “Dijimos también que veníamos a demostrar que había otro camino posible y a construir una alternativa. Por eso digo que este es un triunfo de los bonaerenses para todo el país y este es un triunfo del peronismo para todos los argentinos y argentinas”, planteó Kicillof.
Antes, durante y después del acto, la militancia coreó: “Es para Axel, la conducción…”. Distintas agrupaciones llegaron hasta las inmediaciones del búnker. En la calle se había montado un escenario de considerables dimensiones, con una fuerte puesta en escena; con pantallas por doquier, torre de luces y sonido y drones sobrevolando. La victoria electoral habilitó la liturgia triunfalista que incluyó fuegos artificiales y Kicillof llevándose toda la atención. En el entorno del mandatario intentaron bajarle la espuma a los cánticos, pero reinaba un diagnóstico: nadie iba a preparar un escenario de tales dimensiones, movilizar tanta gente si los guarismos eran desfavorables.
En el plano provincial, el resultado electoral le da más espalda en el terreno legislativo. El peronismo recuperó el quorum propio en el Senado y sumó dos bancas en la Cámara de Diputados. Pero lo que miran los armadores políticos de Kicillof es hacia adelante: 2027.

“El peronismo, para tener una oferta electoral en el 27 a nivel nacional, tiene que hacer un trabajo grande. Yo creo que venimos de haber perdido una elección nacional, de haber perdido con Milei, que no es poca cosa. Me parece que en ese sentido hay un proceso de repensar, de reconstruir, de reformular, de revincularse también con la sociedad y es un país que tiene diferentes realidades también”, había dicho Kicillof en una entrevista con Infobae la semana pasada ante una eventual candidatura en 2027.
En el búnker, el mandatario provincial recibió el acompañamiento de la cúpula de la CGT, intendentes propios y la presencia del Frente Renovador y algunas referencias del cristinismo. El resultado contundente pone a Kicillof en una condición natural de conducción. A sus modos, el mandatario dio otro paso y con un resultado efectivo. El peronismo volvió a ganar una elección legislativa en la provincia de Buenos Aires después de 21 años. La última victoria en este segmento había sido de Cristina Kirchner, cuando en 2004 se impuso a Hilda Chiche Duhalde, por la senaduría nacional.
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