La Casa Blanca niega el acceso a CNN, a MS NOW y a Politico tras el “veto” de Trump

Por Brian Stelter, CNN
CNN —
A la reportera de CNN Betsy Klein se le negó el acceso a la Casa Blanca este sábado por la mañana y se le confiscó su credencial de prensa, un día después de que el presidente Donald Trump anunciara que “vetaba” a CNN, MS NOW y Politico.
Los expertos en la Primera Enmienda afirman que esta medida es inconstitucional.
A un reportero de Politico y a un reportero y un fotógrafo de MS NOW también se les negó el acceso al recinto de la Casa Blanca cuando llegaron a trabajar el sábado por la mañana.
Las tres organizaciones de noticias indicaron que emprenderán acciones legales para defender los derechos de sus reporteros.
“Esta mañana, se negó a los periodistas de CNN el acceso al recinto de la Casa Blanca. La misión de CNN de informar sobre el Gobierno de EE.UU. continuará independientemente de cualquier intento de restringir el acceso físico a la Casa Blanca y a otros edificios gubernamentales, o de cualquier otro intento de obstaculizar nuestro periodismo”, declaró CNN en un comunicado. “Tenemos derecho, según la Constitución de EE.UU., a realizar nuestra labor informativa sin trabas ni interferencias del gobierno, y esta prohibición constituye un ataque ilegal a este derecho fundamental”.
Klein informó que un agente del Servicio Secreto le dijo que su credencial de prensa había sido desactivada.
“Le pregunté si podía explicarme por qué se había desactivado”, relató Klein al aire a Kasie Hunt, de la CNN, este sábado por la mañana. “Dijo que no tenía más información. Le pregunté una vez más si tenía algún detalle adicional que pudiera compartir conmigo, y respondió que debía dirigirme a la Oficina de Prensa de la Casa Blanca”.
La corresponsal de MS NOW, Akayla Gardner, relató algo similar: “Un agente me pidió que entregara mi credencial. Dijo que estaba desactivada. Pregunté por qué no podía entrar. Respondió que el asunto escapaba a su competencia”.
MS NOW dijo en un comunicado que la cadena “tiene la intención de tomar todas las medidas necesarias para defender nuestros derechos consagrados en la Primera Enmienda y el papel esencial del periodismo independiente en nuestra democracia. Respaldamos firmemente a nuestros presentadores, reporteros y equipo periodístico. Seguiremos informando sobre el presidente, el gobierno y los asuntos que afectan al pueblo estadounidense”.
Más tarde, este sábado por la mañana, también se le negó la entrada a la Casa Blanca a la reportera de Politico Cheyenne Haslett. “Defenderemos enérgicamente nuestros derechos garantizados por la Primera Enmienda”, escribió Jonathan Greenberger, director editorial global de Politico, en un memorando a sus colegas.
De las palabras a los hechos
Las restricciones se produjeron un día después de que Trump anunciara inesperadamente que CNN, MS NOW y Politico tenían prohibido el acceso a la Casa Blanca “con efecto inmediato”. No se quejó de ninguna información específica, sino que arremetió de forma general contra las “noticias falsas”, su expresión habitual para desestimar la cobertura desfavorable.
Algunos empleados de la Casa Blanca, incluidos integrantes del equipo de prensa, fueron tomados por sorpresa por el anuncio. Una fuente familiarizada con el asunto dijo a Klein que esos empleados tuvieron que apresurarse para obtener más detalles.
Cuando los periodistas de los tres medios abandonaron los terrenos de la Casa Blanca el viernes, se preguntaron si sus credenciales de seguridad funcionarían la próxima vez. Lo ocurrido con el equipo de MS NOW este sábado por la mañana comenzó a despejar esa duda.
Gardner dijo que también se le negó la entrada a su colega fotógrafo, pero que un productor de MS NOW “escaneó su credencial y sí funcionó. Pudo pasar y entrar en la Casa Blanca”.
Equipos de MS NOW y CNN informaron en vivo desde fuera del perímetro de la Casa Blanca este sábado, mientras fotógrafos tomaban imágenes y turistas observaban con asombro, un reflejo de la situación sin precedentes.
La Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, que representa al cuerpo de prensa, afirmó que la prohibición de Trump “viola la Primera Enmienda”.
“Las implicaciones van más allá de estas organizaciones: un criterio utilizado para excluir a un medio debido a su cobertura podría aplicarse a cualquier otro medio en el futuro”, señaló la asociación en un comunicado en el que pidió al Gobierno de Trump que “restablezca de inmediato el acceso de nuestros colegas”.
No está claro cómo afectaría la prohibición a la participación de CNN en el grupo de prensa de la Casa Blanca. CNN es una de las cinco cadenas que forman parte de la rotación del equipo de televisión encargado de cubrir al presidente en todo momento, una tarea especialmente importante cuando viaja o habla en espacios reducidos.
El grupo comparte información y material audiovisual con otros medios, por lo que su cobertura es la principal vía por la que personas de todo el mundo ven a Trump ante las cámaras. “Y sabemos cuánto le importan al presidente las cámaras de televisión”, señaló Hunt al aire.
Un equipo de CNN estuvo a cargo de la cobertura televisiva compartida durante el viaje del vicepresidente J. D. Vance a Iowa el viernes. Está previsto que CNN vuelva a cumplir esa función el lunes, cuando Trump viaje a Nueva York para asistir a la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Las cinco principales cadenas mantienen conversaciones sobre el asunto, dijeron a CNN dos fuentes familiarizadas con la situación.
“Rotundamente inconstitucional”

Una cámara de televisión apunta a la entrada del Ala Oeste de la Casa Blanca el 18 de septiembre de 2026 en Washington.Daniel Heuer/Getty Images
El viernes, Bruce D. Brown, presidente del Comité de Reporteros por la Libertad de Prensa (Reporters Committee for Freedom of the Press), afirmó que “una prohibición de este tipo sería rotundamente inconstitucional”.
“La Primera Enmienda es clara: una vez que la Casa Blanca permite el acceso a algunos periodistas, no puede vetar a otros simplemente porque no le agrada su cobertura”, señaló Brown. “Esto es un caso de manual de discriminación por motivos de opinión y sería rápidamente anulado por los tribunales si se impugnara”.
Muchos comentaristas especularon que la “prohibición” del presidente era un intento de desviar la atención de una semana de titulares desfavorables a medida que se acercan las elecciones de mitad de mandato. Trump enfrenta actualmente una presión creciente debido a una guerra altamente impopular en Irán, así como al aumento de los precios de la gasolina y a la preocupación por el costo de vida.
Atacar a los medios de comunicación ha sido un elemento constante del discurso político de Trump durante una década, y una forma segura de ganarse el aplauso en los mítines del movimiento MAGA.
Sin embargo, en su segundo mandato, Trump ha intentado cada vez más convertir esas palabras en acciones, tomando medidas concretas para limitar el acceso de la prensa, aun cuando su Casa Blanca afirma ser la más transparente en la historia de Estados Unidos.
Clayton Weimers, CEO de Reporteros Sin Fronteras para América del Norte, declaró: “El presidente vuelve a lanzar mentiras sobre las ‘noticias falsas’ (fake news) para intentar controlar quién informa sobre él y desde dónde”.
“El acceso de la prensa no es un privilegio para los periodistas”, afirmó Weimers. “Es un derecho para garantizar que el pueblo estadounidense pueda recibir información de manera independiente”.
Este artículo fue actualizado con información adicional.
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