Haití vive una grave crisis de violencia que solo en el primer trimestre de este año dejó al menos 1,642 muertos y 745 heridos.
- Por EFE
- Fecha: 14/05/2026
PUERTO PRINCIPE.- Más de ochenta personas han perdido la vida y cerca de un centenar han resultado heridas a causa de los enfrentamientos que mantienen desde el pasado domingo bandas armadas en Cité-Soleil, a unos cinco kilómetros al norte de la capital de Haití, denunciaron este jueves organizaciones de derechos humanos citadas por la prensa local.
Muchas viviendas han sido incendiadas y cientos de personas han huido hacia otras zonas menos expuestas, indicó -al medio local Magik9- Fritznel Pierre, responsable de la organización Combite Pour la Paix et le Développement.
CHIEN MÉCHANT, 400 MAWAZO Y LOS TALIBANES
El activista denunció que los ataques son perpetrados por una coalición de bandas armadas, entre ellas Chien Méchant, 400 Mawazo y los Talibanes, que se disputan el control de territorios en los que funcionan empresas que aportan miles de dólares a la economía nacional.
Las hostilidades se reanudaron el pasado domingo entre las bandas Canaan -lideradas por Jeff Gwo Lwa, aliado de Chien Méchant-, en la Plaine du Cul de Sac, y los 400 Mawozo, de Lamò Sanjou, que se enfrentan a un grupo rival formado por pandillas de Cité-Soleil, Village Renaissance y Pierre 6.
MEDICOS SIN FRONTERAS ALERTO DE COMBATES
La oficina en Haití de la organización médica humanitaria Médicos Sin Fronteras (MSF) alertó el pasado martes sobre estos combates y decidió evacuar temporalmente uno de sus hospitales en Cité-Soleil, por el empeoramiento de la situación.
Ese mismo día, el primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, presidió un consejo de ministros extraordinario para tratar la situación de inseguridad, y dio «instrucciones claras y medidas concretas para reforzar de inmediato la capacidad operativa de las fuerzas del orden y garantizar una respuesta coordinada, enérgica y duradera contra todas las formas de delincuencia».
Las autoridades no han dado una cifra de muertos ni heridos por estos recientes enfrentamientos.
Haití vive una grave crisis de violencia que solo en el primer trimestre de este año dejó al menos 1,642 muertos y 745 heridos, según el más reciente informe de la Oficina Integrada de las Naciones Unidas para este país caribeño (BINUH).
an/am
Haití clama ayuda mundial ante violencia, hambre y crisis institucional

En medio de una de las peores crisis de su historia reciente, Haití enfrenta una escalada de violencia de pandillas, pobreza extrema y colapso institucional que mantiene al país sumido en el miedo y la desesperación. Así lo denunció monseñor Pierre-André Dumas, quien hizo un llamado urgente a la comunidad internacional para solidarizarse con el pueblo haitiano.
El obispo, responsable de la diócesis de Anse-à-Veau-Miragoâne, pidió organizar una jornada mundial de oración por Haití, invitando a parroquias, familias, instituciones y comunidades religiosas a unirse espiritualmente en apoyo al país caribeño.
Según Dumas, la situación humanitaria es alarmante: más de cinco millones de personas están en riesgo de morir de hambre, numerosos hospitales han sido ocupados por grupos armados y miles de niños han quedado sin acceso a la educación debido al cierre de escuelas. Además, gran parte de Puerto Príncipe permanece bajo control de pandillas que diariamente provocan muertes, desplazamientos y destrucción.
El líder religioso criticó la falta de respuesta de la comunidad internacional y denunció que Haití ha sido olvidado pese a la gravedad de su crisis. “La comunidad internacional debe dejarse interpelar por los acontecimientos en Haití”, expresó, lamentando que mientras grandes potencias invierten millones en guerras, el pueblo haitiano continúa sufriendo abandono.
Dumas también señaló la profunda fragilidad política e institucional del país, marcada por corrupción, desconfianza ciudadana e inestabilidad gubernamental. “Haití es una herida en el mundo que debería conmocionar la conciencia de todos”, afirmó.
El obispo agradeció el respaldo de la Santa Sede y destacó recientes encuentros diplomáticos con autoridades haitianas como señales de esperanza para avanzar hacia la paz.
Finalmente, expresó uno de sus mayores deseos: que algún día el Papa visite Haití. “Estoy seguro de que su presencia podría traer una paz profunda”, concluyó.
