
Los presidentes de Francia y Estados Unidos, Emmanuel Macron y Donald Trump.Imagen: Alexander Drago/REUTERS
París sostiene que la propuesta del presidente de Estados Unidos “plantea cuestiones de gran calado, en particular en lo relativo al respeto de los principios de la ONU”.
Fuentes cercanas al presidente de Francia, Emmanuel Macron, dijeron a diversas agencias de noticias este lunes (19.01.2026) que París “no tiene previsto dar una respuesta favorable” por el momento a la invitación a unirse a un “Consejo de Paz” promovido por el presidente estadounidense, Donald Trump, porque la propuesta cuestiona principios del multilateralismo y a Naciones Unidas.
El documento “va más allá del mero marco de Gaza”, contrariamente a las expectativas iniciales, indicó una fuente próxima al presidente francés, reiterando que siguen comprometidos con un cese del fuego en Gaza. Esta iniciativa impulsada por Trump “plantea cuestiones de gran calado, en particular en lo relativo al respeto de los principios y de la estructura de las Naciones Unidas, que en ningún caso pueden ponerse en entredicho”, agregó.
Por ello, en las condiciones actuales fijadas por Estados Unidos, Francia no tiene intención de entrar en la junta, dijeron las fuentes. El Ministerio de Exteriores había recordado previamente el “apego” de Francia “a la Carta de las Naciones Unidas”, que “sigue siendo la piedra angular de un multilateralismo eficaz, en el que el derecho internacional, la igualdad soberana de los Estados y la solución pacífica de las controversias prevalecen sobre la arbitrariedad, las relaciones de fuerza y la guerra”.
Putin y Lukashenko entre los convocados
La Casa Blanca ha solicitado a varios líderes mundiales que se integren al consejo, que sería presidido con amplio poder por Trump. Entre los convocados se encuentran el líder de Rusia, Vladimir Putin; el primer ministro húngaro, Viktor Orbán; y el primer ministro canadiense, Mark Carney. Por Sudamérica han recibido invitaciones los presidentes de Paraguay y Argentina.
Trump también invitó al rey Abdalá II de Jordania; al presidente turco, Recep Tayyip Erdogan; al líder bielorruso Alexandr Lukashenko; y al primer ministro de la India, Narendra Modi, entre otros. Este consejo fue concebido originalmente para supervisar la reconstrucción de Gaza, devastada por dos años de guerra, pero su estatuto no parece limitar su función al territorio palestino ocupado y por momentos parece un intento por deslegitimar el papel de Naciones Unidas.
DZC (EFE, AFP)
VIDEO | Los candidatos al Consejo de Paz de Trump deberán pagar 1,000 millones de dólares
La organización busca promover la estabilidad, restablecer una gobernanza fiable y garantizar una paz duradera en las regiones afectadas o amenazadas por conflictos
Los países candidatos a un asiento permanente en el llamado “Consejo de Paz” de Donald Trump, que se arroga la misión de “promover la estabilidad” en el mundo, deberán pagar “más de 1,000 millones de dólares en efectivo”, según los “estatutos” obtenidos este lunes por AFP.
“El Consejo de Paz es una organización internacional que busca promover la estabilidad, restablecer una gobernanza fiable y legítima, y garantizar una paz duradera en las regiones afectadas o amenazadas por conflictos“, afirma el preámbulo de estos estatutos, enviados a una serie de países invitados.
El texto, de ocho páginas, critica en este preámbulo “los muchos enfoques de paz” que “institucionalizan crisis en lugar de permitir que la gente salga adelante”, en una alusión clara a Naciones Unidas.
Trump será presidente inaugural
Igualmente, destaca la necesidad de “una organización de paz internacional más ágil y eficaz”.
Donald Trump será “el presidente inaugural del Consejo de Paz“, con poderes amplísimos, ya que será el único autorizado a invitar discrecionalmente a tal o cual país a participar, y tendrá la última palabra en las votaciones.
Igualmente, podrá revocar la participación de un determinado país, salvo en caso de veto por parte de dos tercios de los Estados integrantes.
“Cada Estado miembro ejercerá un mandato de no más de tres años a partir de la entrada en vigor de esta Carta, renovable por el presidente. Esta membresía de tres años no se aplicará a los Estados miembros que aporten más de 1.000 millones de dólares en efectivo al Consejo de Paz en el primer año de la entrada en vigor de esta Carta”, añade el documento.
El documento agrega que el Consejo de Paz “puede autorizar la creación de cuentas” bancarias para llevar a cabo su misión”, sin precisar la ubicación de las mismas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió la madrugada del martes que impondrá aranceles del 200% a los vinos y champanes franceses en respuesta a la decisión de Francia de rechazar la invitación para integrar su denominado “Consejo de Paz”, un organismo impulsado por el mandatario estadounidense con proyección global y amplias atribuciones.
“Les voy a imponer un arancel del 200% a sus vinos y champanes. Y él se unirá. Pero no tiene por qué unirse”, afirmó Trump en un breve intercambio con la prensa, en referencia al presidente francés, Emmanuel Macron. La advertencia comercial se produjo en un contexto de crecientes tensiones diplomáticas tras la negativa de París a participar en la iniciativa promovida desde Washington.
La reacción inicial de Francia ante la invitación fue de distanciamiento. “En este momento, Francia no puede aceptar”, señaló el lunes el ministro de Exteriores francés, Jean-Noel Barrot, durante un debate con legisladores, al explicar que los estatutos del organismo exceden el marco de la reconstrucción y la gestión de Gaza tras la guerra, respaldados por Naciones Unidas. Añadió que la propuesta es “incompatible con los compromisos internacionales de Francia y, en particular, con su pertenencia a las Naciones Unidas”.
En paralelo, una fuente cercana a Macron indicó el lunes a la AFP que Francia “no tiene intención de responder favorablemente” a la invitación. Según esa misma fuente, el rechazo se fundamenta en el alcance del organismo propuesto. “El mandato de la Junta va más allá del marco exclusivo de Gaza”, sostuvo el funcionario, al precisar que el proyecto no se limita a la supervisión de la reconstrucción del territorio palestino devastado por la guerra.

Trump presentó inicialmente el Consejo como una instancia destinada a coordinar la reconstrucción de Gaza, aunque la documentación fundacional no restringe su campo de acción a ese escenario. De acuerdo con los estatutos, el organismo apunta a la resolución de conflictos a escala mundial y a la supervisión de procesos de gobernanza en zonas afectadas por crisis prolongadas.
En paralelo a la presión sobre Francia, Trump confirmó que extendió una invitación al presidente ruso, Vladimir Putin, para integrar el Consejo. “Sí, ha sido invitado”, respondió el mandatario estadounidense a un periodista en Florida, tras ser consultado sobre la participación del jefe del Kremlin. La confirmación se produjo luego de que Moscú informara oficialmente sobre el contacto.
El Kremlin ratificó la invitación a través de su portavoz. “El presidente Putin también ha recibido una invitación para unirse a esta Junta de Paz”, declaró Dmitry Peskov a periodistas. Según el vocero, Rusia busca “aclarar todos los matices” de la propuesta con Washington, sin precisar si el mandatario ruso se inclina por aceptar el ofrecimiento.
La Casa Blanca contactó a diversas figuras y gobiernos de todo el mundo para integrar el organismo, que estaría presidido por Trump. Los estatutos fundacionales establecen que los países miembros deberán pagar 1.000 millones de dólares para obtener un lugar en la mesa. La representación corresponderá al jefe de Estado o de gobierno de cada país participante.

El documento señala que los miembros podrían integrarse por un período inicial de tres años, con la posibilidad de extender su participación si abonan más de 1.000 millones de dólares adicionales en efectivo durante el primer año. Trump figurará como “presidente inaugural del Consejo de Paz” y contará con amplios poderes, entre ellos la facultad exclusiva de invitar países, la última palabra en las votaciones y la posibilidad de revocar participaciones, salvo veto de dos tercios de los Estados integrantes.
En el plano internacional, Moscú mantuvo durante años una política de equilibrio en Medio Oriente, con vínculos tanto con Israel como con los palestinos. Sin embargo, la guerra entre Israel y Hamas y la invasión rusa a Ucrania modificaron ese posicionamiento. El Kremlin reforzó la relación con actores como Irán y buscó estrechar lazos con los Estados del Golfo ante el aislamiento occidental.
Putin elogió en el pasado los esfuerzos de Trump en materia diplomática. “Realmente está haciendo mucho para resolver estas complejas crisis, que han durado años, incluso décadas”, declaró en octubre. Sobre Medio Oriente, afirmó: “Si logramos todo lo que Donald se ha propuesto… será un acontecimiento histórico”.
El Consejo comenzó a tomar forma el sábado con invitaciones a los líderes de Egipto, Turquía, Argentina, Canadá y Brasil, además del primer ministro húngaro Viktor Orbán. Trump también designó como miembros al secretario de Estado Marco Rubio, al ex primer ministro británico Tony Blair, a su principal negociador Steve Witkoff y a su yerno Jared Kushner.
(Con información de AFP)
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